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MANUEL
MEZA FERNÁNDEZ
Conversaciones
previas al establecimiento del mercado
A fines del siglo
XIX, en atención a los aspectos anteriores y concurren para una
determinación, se generó la idea del establecimiento de un
mercado.
En la memoria
presentada a la Asamblea Nacional Legislativa en su VI Reunión Ordinaria
por el señor Ministro, Dr. don Leopoldo Ramírez M., se lee:
"Con motivo de
la importancia que ha tomado Jinotepe, con su unión ferroviaria
con los demás centros civilizados de la República, al Gobierno
se le propone un contrato para edificar un Mercado que satisfaga las nuevas
exigencias de la población, y con el debido estudio ese contrato
fue aprobado."
Diario
Oficia!, Managua, #1,136 de miércoles 1 de agosto de 1900.
El señor Cornelio
Luna, después de sostenidas conversaciones con cada uno de los miembros
de la municipalidad, quienes ofrecían una voluntad favorable, sin
dejar escapar la oportunidad, tiende al apresuramiento de la solución
del problema y presenta su moción ante la Corporación de
1899, compuesta por los señores José Quiroz, en su carácter
de Alcalde y en su calidad de vocales Juan Sánchez, J. Félix
Acevedo y Tomás Guzmán, Secretario.
Ese acertado pensamiento,
al lograr la uniformidad de criterio, culminó con la celebración
de un contrato bilateral, y para su pronta viabilidad, el Señor
Alcalde, solicitó al Señor Jefe Político del Departamento,
se sirviera proporcionar, previa custodia, salidas cotidianas a los presidiarios,
para con ellos hacer reparaciones perentorias en la calle contigua, donde
se levantaría el edificio del mercado y en el patio de la casa del
mismo; y luego, suministrara las piedras de cantera necesarias para las
cadenas de la citada calle, con el fin de obtener un fácil acceso
de los vehículos a tracción animal, y por último,
los materiales fueron de la misma calidad a los que, por vía de
retribución, estaban obligados a entregar los explotadores de las
canteras municipales.
Luna paga hasta
lograr su establecimiento
En el empeño
de imponer a Luna, trabajar con mayor celeridad, dispusieron pagara éste,
dada su condición de contratista, la cantidad de cincuenta y seis
pesos (56.00) mensuales hasta lograr el establecimiento definitivo del
mercado, cuando en automática forma cesaría tal disposición.
El Señor
Luna, en cambio, introdujo reformas y por su cuenta, a una casa propiedad
suya; para dejarla en condiciones de servicio inmediato al destino señalado.
Hizo construir cuatro piezas para ofrecer tres en alquiler, a las vendedoras
fijas, una para residencia del Jefe del mercado, corredores suficientes,
y construir también, al solar, cercas con su correspondiente portón
abierto al paso de bestias y carretas.
Concluyóse
dicho trabajo el 26 de enero y la vigencia plena del Mercado culminó
el 28 de febrero de 1900, en el "Barrio de Arriba".
Conforme el Contrato
referido, Luna ejercería las funciones de Jefe del Mercado y de
acuerdo con el Reglamento dictado por la Corporación Municipal,
establecería un sistema de recaudación justa, hecho por el
empleado municipal designado, y así obtener el pago de impuesto
legalmente autorizado.
"El impuesto que
Luna tiene derecho a cobrar, queda sujeto a la tarifa siguiente:
a) Por cada res
que se expenda, se pagará un peso.
b) Cada venta
ambulante de artículos contenidos en botellas o canastas, pagará
cinco centavos en la mañana y cinco en la tarde de cada día.
c) Cada venta
que ocupe un lugar fijo en los tramos del mercado, pagará por cada
medio tramo, diez centavos durante medio día y quince centavos por
el transcurso de un día completo.
d) Por una tienda
de comercio, se pagarán treinta centavos diarios.
e) Cada bestia
que entre al mercado conduciendo carga, pagará cinco centavos y
diez centavos cada vehículo de ruedas, excepto los que conduzcan
carnes.
El Municipio conviene
en que Luna, tiene derecho a cobrar el impuesto a que se refiere la tarifa
anterior, diariamente y con anticipación a las ventas; y las de
artículos alimenticios y bebidas refrescantes deberán hacerse
en el mercado, bajo apremio de multas, desde cincuenta centavos hasta un
peso en cada día, debiendo quedar a beneficio del contratista la
mitad de este fondo; con exclusión de las ventas permanentes y los
chinamos que se construyan en los días feriados.
"Juan
J. del Carmen y Luis Mena negocian con Luna los derechos del mercado"
Escritura
del Dr. Agapito Fernández Almanza
El mercado se
desenvolvió bajo buenos auspicios durante nueve años, hasta
el 20 de diciembre de 1907, cuando los señores Juan José
del Carmen y Antonio Luis Mena, ambos oriundos de Monte Líbano,
ajustaron con espíritu realista, participar en la elaboración
de un compromiso comercial, regular, colectivo, en carta pública,
aportando cada uno de los socios la cantidad de 3.000 pesos para constituir
un capital social de 6.000 pesos, y girar la sociedad con la razón
social "Carmen y Mena", apellidos de los respectivos socios.
El único
objeto perseguido por la citada razón social, era negociar con el
contratista don Cornelio Luna, los derechos del mercado.
Reformas
al Contrato de Fundación
La Municipalidad
transcribe al Ministerio de Gobernación, el 19 de diciembre de 1907,
el acuerdo sobre reformas al contrato de fundación del mercado y
esta Secretaría, el 19 de febrero de 1908, evacúa su contestación
pidiendo algunos informes, en la forma siguiente:
"Para resolver
lo concerniente acerca de lo acordado por esa municipalidad, sobre reformas
y adiciones al Reglamento interior de mercado, mesón y contrato
de fundación, sírvase informar en que fecha fueron éstas
aprobadas por el Gobierno. M. de Gobernación."
Entonces la Municipalidad,
contesta e informa la fecha de aprobación del contrato y explica
a la vez que el Reglamento dictado por ella no tiene sanción del
Ejecutivo por estar basado en el Reglamento de Policía. En vista
de tan anómalo caso, incumbe sobre el reparo; el señor Ministro
envía nota indicando la pauta a seguir.
Se recibió
en esta Secretaría su oficio de 19 de septiembre último,
en que Ud. transcribe el acuerdo de esa municipalidad sobre reformas al
Contrato de fundación del mercado de esa ciudad y del Reglamento
interior del mismo.
Para conocimiento
de esa Corporación, participo a Ud. que siendo un Contrato bilateral
el que celebró el señor Cornelio Luna, para establecer un
Mercado Público, en esa población, claro está que
para alterar los conceptos de la cláusula V, que debe pagar mensualmentea
esa Municipalidad, se necesita la concurrencia de ambas partes. Así
mismo le manifiesto: que no estando aprobado por el Gobierno el Reglamento,
no se puede conocer de las reformas antes mencionadas."
Reconocimiento
de la razón social "Carmen y Mena"
Después
de corridos cuatro meses, por fin el 22 de junio de 1908, se aprobó
el acuerdo por el cual reconoce a la razón social "Carmen y Mena":
"El Presidente de la República, tiene a bien aprobar el acuerdo
de la municipalidad de Jinotepe de 2 de mayo del corriente año en
que se reconoce a la razón social "Carmen y Mena" como cesionaria
de los derechos que por el Ejecutivo el 6 de junio de 1899, sobre arrendamiento
del Mercado de Jinotepe, le corresponde a don Cornelio Luna y que éste
traspasó a dicha razón social, elevando al propio tiempo,
de acuerdo con los cesionarios, a sesenta pesos la cuota mensual de arrendamiento.
Comuníquese-Palacio
Nacional-
Managua 22 de
junio de 1908. Zelaya.
El Ministro de
la Gobernación Sacasa.
Reglamento interior
Un mes más
tarde se aprobaba el Reglamento Interior, del Mercado publicado por bando
en la ciudad de Jinotepe, a las cinco p.m. del día 3 de agosto de
1908, por orden del Alcalde Municipal, don José Cruz Jiménez.
Resultado de la
expropiación de la casa de don Cleto Asenjo
A fines del año
de 1910, la Corporación Municipal acordó la expropiación
de una casa de la sucesión de don Cleto Asenjo, más al observar
don Gil Arévalo, comisionado para el efecto, lo prolongado de la
tramitación establecida por la ley en asunto de tal naturaleza y
ocurrían perjuicios a la Corporación, renunció a ello
y demostró la vital importancia de obtener casa para el establecimiento
inmediato y definitivo del Mercado.
Compran casa para
el definitivo establecimiento del mercado
En buen edificio
que diera por satisfechas las necesidades de la comunidad jinotepina, don
Gil Arévalo propuso al ayuntamiento, en su calidad de Alcalde, el
27 de diciembre de 1911, la compra de lacasa del señor Salvador
Baltodano, situada una cuadra al Oriente de la Iglesia Parroquial y frente
a la Subtesorería departamental.
Medía la
propiedad de ubicación esquinera, treinta y cuatro (34) varas, de
Oriente a Poniente y treinta y tres (33) de Norte a Sur, la casa techada
con teja criolla de barro, paredes henchidas y amplios corredores; pero
sin concluir y gravada con un crédito hipotecario de veinte mil
(20.000) pesos billetes nacionales a interés de dos por ciento mensual
a favor de don Manuel Francisco Tardencilla.
Ofrecía,
en cambio, el señor Baltodano, las facilidades siguientes: Diez
mil (10.000) pesos al contado, y veinte mil (20.000) pesos para septiembre
u octubre del año de 1912, con el interés de dos por ciento
mensual.
Oída la
proposición anterior, la Junta extraordinaria, por unanimidad, aceptó
comprar la casa de don Salvador Baltodano y facultar al señor Síndico
Municipal don Horacio Rodríguez, quien sustituyera por renuncia,
a don Eduardo Porras, llevar a cabo la negociación que consistiría
en aceptar el gravamen de veinte mil (20.000) pesos e interés de
2% mensual que pesaba sobre la referida casa, con el plazo dicho con anterioridad,
solicitar la suma de diez mil (10.000) pesos moneda corriente, en calidad
de emprestada, con reconocimiento del interés que no excediera del
2% mensual, y otorgar la escritura correspondiente a quien a tiempo lo
facilitare, obligándose además a hipotecar cualquiera de
las propiedades municipales libres de gravamen si a dos meses de haber
realizado el empréstito, la Corporación no hubiere cancelado
aún los diez mil (10.000) pesos ya mencionados.
Préstamo de
dinero
Don Horacio Rodríguez,
se dedicó a buscar la suma requerida, hasta obtenerla de parte de
los hacendados don Benjamín Conrado y don Pablo Jiménez,
quienes entregaron la suma de diez mil (10.000) pesos el 27 de diciembre
de 1911, sin devengar intereses durante el lapso comprendido entre el día
de la entrega y el día último del mes de enero de 1912; pero
durante el espacio abierto entre el primero de febrero del mismo año
de 1912, hasta su efectivo pago a efectuarse el último de junio
del año referido, devengaría un interés del 2% mensual.
Además
la Corporación otorgaría hipoteca de una de sus propiedades
inmuebles con un valor mayor al crédito de los diez mil (10.000)
pesos y sus respectivos intereses, la cual sería firmada el 27 de
febrero de 1912.Firmóse durante la fecha en efecto, más con
una cláusula fatal relativa a los intereses: si hubiera falta de
pago en uno cualquiera de los meses vencidos e incumplimiento en el otorgamiento
hipotecario dentro de la fecha señalada, el plazo de su cancelación
se daría por vencido y la obligación exigible desde aquel
mismo momento.
La municipalidad
cumple compromiso y acepta nuevo arrendamiento del mercado
La Municipalidad
cumplió a satisfacción de las partes su compromiso, pero
el día cinco de diciembre de ese año (1912) uno de los mismos
acreedores, el señor Benjamín Conrado entregó a la
Secretaría un proyecto de arrendamiento del mercado en el cual se
comprometía a facilitar el dinero necesario destinado a cancelar
el adeudo por compra de la casa y supuesto mercado, él había
contraído con la municipalidad y luego concluir el edificio y efectuar
todas las mejoras necesarias.
Adentrado el estudio
de dicho proyecto, fue aprobado y al mismo tiempo firmado el contrato de
arrendamiento con don Benjamín Conrado en diciembre de 1912.
El nueve de diciembre
del mismo año (1912) don Benjamín Conrado pagó a don
Manuel Francisco Tardencilla la suma de dieciocho mil (18.000) pesos billetes
nacionales, junto con sus intereses a dos por ciento mensual devengados
desde el primero de diciembre hasta el 9 del mismo, a nombre de la Honorable
Corporación Municipal, por compromiso hecho con el señor
Salvador Baltodano, según lo convenido en escritura otorgada por
el mismo Baltodano ante Tardencilla el (27) veintisiete de diciembre de
(1911 ) mil novecientos once, por compra-venta de una casa con su solar,
ubicados en el Cantón Oriental de la ciudad y destinados al mercado.
El 1 3 de diciembre
de 1912, el Regidor Municipal, encargado de la sindicatura por ministerio
de la ley, hizo entrega del mercado a don Benjamín Conrado, quien
aceptó ser su arrendatario.
Empréstito
redimido por el gobierno
Con el objeto
de redimir el empréstito del Mercado, el Gobierno dispuso emprestar
a la municipalidad, la suma de treinta (30.000) mil pesos billetes nacionales
los cuales fueron extraídos de los fondos colectados por la Junta
de Fomento y ofrecidos a dos años deplazo con el interés
legal e hipoteca de uno de los inmuebles de la Corporación para
garantizar la deuda cuya suma debería ser pagada en amortizaciones
mensuales extraídas claro de las propias rentas de la municipalidad.
Hecha fue con mucho interés la operación el 17 de diciembre
del mismo año (1912) el Ministro de Fomento y Obras.
PP., Elías
Pallais, se dirigió al Señor Presidente de la Junta de Fomento,
para entregar así mediante otorgamiento de crédito hipotecario
al señor Tesorero la suma referida.
El gobierno presta
treinta mil córdobas a la municipalidad
Y ya para el 23
de diciembre de 1912, el señor Luciano Avilés, Alcalde en
ejercicio, recibía de manos del Presidente de la Junta de Fomento
del Departamento de Carazo, don José León Román y
Reyes, la cantidad de treinta mil pesos en billetes del Tesoro Nacional,
la cual por su medio, prestaba el Gobierno a la Municipalidad, para ser
pagados al señor Benjamín Conrado, en su carácter
de arrendatario del mercado.
La deuda fue cancelada
el mismo día al señor Conrado; sólo quedaba pendiente
el otorgamiento del crédito hipotecario de alguna propiedad municipal
a favor de la Junta Especial de Fomento, en tanto seguían la información
correspondiente.
Rescisión
del contrato
En consecuencia
y de acuerdo con la cláusula diez del instrumento capacitaba, claro,
a la Municipalidad para rescindir del contrato el cual obtuvo de inmediato
resultas. El documento fue suscrito a favor de don Benjamín Conrado,
el 24 de diciembre de 1912.
Cancelación
del contrato
Dos años
más tarde, cuando ya el mercado había comenzado a rendir
frutos, la municipalidad, no obstante su pobreza, se deleitaba en la satisfacción
del deber cumplido, cancelando su obligación por dinero a mutuo
y exigía con mucho beneplácito la correspondiente escritura,
la que fue otorgada por el Gobierno de la República, en la persona
de don José León Román y Reyes, el 28 de diciembre
de mil novecientos catorce.
12
DE JULIO DEL 2004 / La Prensa / Lucía Vargas C.
Inician construcción
de mercado de Jinotepe
Primera etapa supera los 5 millones de córdobas
Maquinaria pesada
hace trabajo de movimiento de tierra en el terreno donde será el
Mercado Municipal de Jinotepe.
La primera
etapa de construcción del nuevo Mercado Municipal, el cual llevará
el nombre del actual alcalde de Jinotepe, Tomás Guevara Enríquez,
inició con los movimientos de tierra de este proyecto que ha generado
polémica porque es construido sobre una falla sísmica.
La empresa Gómez
Vargas Constructores S. A., está a cargo de la primera etapa de
construcción, la que, según establece el contrato, deberá
culminar a mediados de octubre.
Al momento de
firmar el contrato con la empresa ejecutora, el Concejo Municipal aprobó
que este centro lleve el nombre del actual alcalde, pues consideran que
Guevara Enríquez puso todo su empeño para dar por hecho este
local.
Según David
López, vicealcalde de la ciudad, este proyecto ha contemplado una
serie de inconvenientes durante varias administraciones, pero finalmente
se podrá dejar ejecutada la primera etapa y parte de la segunda.
López admitió que han sido cuestionados fuertemente por el
pueblo, pero finalmente podrán dejarlo iniciado.
TODO DE NUEVO
Aunque la historia
del mercado nuevo contempló la ejecución de planos y la puesta
de la primera piedra en un terreno que entregó la administración
anterior, nunca se logró la obra, pues hubo un juicio porque ese
terreno tenía otro dueño y, además, los estudios que
se hicieron sobre ese suelo arrojaron que hay una falla sísmica,
por lo tanto el FISE descartó invertir en ese lugar.
A criterio de
López, estos contratiempos obligaron al alcalde Guevara Enríquez
a postergar la obra hasta ahora. Explicó que la Universidad Nacional
de Ingeniería (UNI), facilitó los penúltimos planos
pero lamentablemente éstos fueron descartados por el FISE porque
supuestamente no reunían los requisitos técnicos.
El funcionario
dijo que para este mercado se han elaborado cuatro planos junto con el
último que sí fue aprobado recientemente, tras señalar
que esperan dejar culminado el 80 por ciento de la obra.
El vicealcalde
dijo que el proyecto que supera los 18 millones de córdobas, lo
que es un reto para esta administración. Ahora se espera construir
7,600 metros cuadrados donde se ubicarán ocho módulos que
alojarán a los comerciantes y, además, contempla áreas
para Estación de Bomberos, Policía y Cruz Roja, entre otros.
La construcción
del nuevo mercado conlleva la pavimentación total de las calles
principales de la Villa Madre Proletaria y Tercer Milenio, además,
ampliar varias calles que serán usadas por transporte pesado, dijo
el vicealcalde.
Bienvenido
a Jinotepe
Historia
del Mercado de Jinotepe
Historia
del Parque Municipal de Jinotepe
Historia
del Ferrocarril de Carazo
Introduccion
de Carazo Indígena.
Parroquia
de Santiago en Jinotepe
Reserva
Silvestre La Máquina
Pictorico
Balneario de Casares
Basílica
de Diriamba
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