"CORINTO DULCE
PUERTO POR SIEMPRE", según
la bella expresión de Rubén Darío, había quedado
solitario.
A CORINTO
Eres el pan de
mi mesa; faro de mi sentimiento; inspiración,
pensamiento, cuando mi alma
sueña o reza.
Pues, soy beso
que te besa en la distancia
hecho amor; olfato que el
buen olor de tu nombre
siento y sigo, para estar siempre
contigo con cariño
y con honor.
Así, te
voy recordando y en el corazón
sintiendo cuanto yo te
estoy queriendo, y más
que queriendo amando.
Si yo he de vivir
soñando, -soñar
es corno revivir soñando
quiero seguir eternamente,
y soñar que estoy usando
tu mar de almohada para
dormir.
Siento en sueños
que navego los colores de
tu mar, y veo que al
arribar es a tus playas
que llego.
Mi carga entonces
te entrego consistente en
pedrerías, que labran mis
fantasías. Y al regresar
de mi sueño, te me vienes
con empeño, justo a la par
de Azarías.
¿Cómo
verte sin el santo que de luz quiso
cubrirte?. No hacerlo así,
es concebirte como pueblo sin
encanto.
Pues Azarías
es canto tan hermoso como
el mar; es el sistema
solar en que gira tu
emoción; y es el madre
corazón que te enseñó
a bien amar.
Mi barca lleva,
serena, rumbo recto,
fiel, constante, pues, la guía
el comandante de una meta justa
y buena.
Con esa meta en
mi vena salí,
cuando me alejé. Y, por ser hombre
de fé que creo en la
lealtad, jamás
dejé la amistad tuya ni la de
Pallais.
Salí, llevando
el tesoro de un grande
y bendito hogar, donde me enseñó
a rezar una madre, alma
de oro.
En él, mi padre el decoro del trabajo y del honor me inculcó. Fue el esplendor de mi padre oro de ejemplo, y junto a mi madre el templo que me dio virtud y amor.
Mi hogar fue, yo no debiera decirlo, sino la historia, un pedacito de gloria en tu vida, a su manera.
Fue un hogar de luz cimera que, aferrado al libro mismo. le brindó con optimismo laureles a tu cabeza; sacrificó con nobleza, y te ofrendó su heroísmo.
-8 Me alegro que al recordarte. debo también recordar, que en tí, sembrado un hogar tuve como un estandarte.
En él nací para darte mis piedras de pedrerías; mis alegres alegrías; mis cantos y mis cantares, que hoy te coloco en collares adornados de poesías.
Tú y mi hogar, me forman uno, pues ambos son mis quereres. De mis firmes alfileres, no se me suelta ninguno.
Ni en broma. Jamás alguno podrá de uno separarme. Nada haría con matarme algún gratuito enemigo, ya que amarrado a mi ombligo a los dos debo llevarme.
Vamos, pues, en el camino, brazo a brazo; mano a mano. Soy tu hermano; eres mi hermano; mi destino es tu destino.
En mi andar de peregrino por la ruta de mis sienes, cargo en mi carga de bienes dos recuerdos puro oro: el de Corinto, al que adoro, y el de mi hogar Gómez Brenes.
ISLA DE ASERRADORES ---- ISLA DE ICACOS Por Armando Ocon Herradora.
La ISLA DE ASERRADORES en el Océano Pacífico, denominado
en el siglo XVI Mar del Sur, está localizada entre Latitud 12°
35'Norte, y Longitud 87°l I'Este, del Meridiano de Greenwich. Se inclina
de noroeste a sureste, paralela a la costa suroccidental de la tierra firme
del Departamento de Chinandega, en Nicaragua.
Tiene 35 kilómetros de largo, y su parte más ancha 2 kilómetros
y medio. La rodean el Océano Pacífico, y un estero que hacia
el suroeste le dan de nombre Estero de Limón, y hacia el Sureste
de Pasocaballos. Su extremo suroriental, la antigua Punta de Icacos, es
el asiento del pueblo de Corinto y el puerto de ese mismo nombre.
ANTECEDENTES
Apróximadamente desde el año 1.527, comenzó a
ser conocida con el nombre de ISLA DE ICACOS, por los españoles
que poblarían el lugar que iba a darle vida al puerto de La Posesyón.
Fue pues, su primer nombre Isla de Icacos.
Ahora bien, la original Isla de Aserradores, desde esos mismos tiempos
coloniales. no fue otra que la que hoy se conoce como Isla de Limón.
La punta noroccidental de la Isla de Icacos tomaba nombre de Punta de
Aserradores debido a la vecindad de esa isla que le prestaba su nombre;
y la punta surorient, que la era Punta de Icacos.
Dicha Isla de Icacos estaba bañada por un lado por el Océano
Pacífico, y por el otra por el Estero de Aserradores.
"Este estero y la costa forman la Isla de Icacos. Es baja y llena de
unos arbole nombrados icacos que es por donde se deriva su nombre" se lee
en una crónica de la época.
No sabemos cuándo aconteció el fenómeno, pero
en un plano del puerto de La Posesyón, levantado en 1673, (1), para
ser conservado en el Archivo General de Indias. se presenta a la Isla de
Icacos cortada como a la tercera parte por una enorme bocana, en donde
se unían el Estero de Aserradores y el mar abierto. Claramente hacían
presencia dos islas muy bien definidas, siendo la mayor la del noroeste
con su punta de Aserradores.
"Desde la punta de Aserradores hasta la de Icacos es playa acantilada
por lo que es muy brava particularmente en invierno que llegan los vientos
del sur suroeste...".
No creemos, que fenómenos como lo es un terremoto o una erupción
volcánica hubiesen sido las fuerzas que ocasionaron la fractura
de la Isla de Ieacos, sino las inconfundibles e insospechadas de los embates
del mar, que en esa parte es especialmente vulnerable debido a que no es
defendida por la Isla del Cardón, y dicho sea de pasa es parte muy
baja y lugar donde las altas y fuertes olas hacen su reventazón.
Corrobora la existencia de tal fenómeno otro mapa o plano de
La Posesyón levantado por don Francisco Antonio de Fuentes, (2),
que aunque ignorarnos su fecha no dudamos que sea de esa misma época.
Presenta corno en el plano anteriormente dicho dos islas nítidamente
definidas, pero con la particularidad de que se identifica a la isla situada
hacia el noroeste con el nombre de Isla de Aserradores y a la del sureste
corro "carenero del Jagüey" y su Punta de Icacos.
Por supuesto, que "carenero del jaguey' no era el nombre de esa isla,
sino la simple identificación de un lugar en donde se carenaban
los navíos mayores que traficaban comercialmente por el puerto de
La Posesyón, bajo la colonia española. En Punta de lcacos
estaba situado ese carenero de primer órden que pertenecía
al puerto de La Posesyón. Lo de ''Jagüey, no debe ser mal interpretado
siguiendo la tónica de algunos despistados que afirman, que así
llamaban los indios a Punta de Icacos", desde tiempos inmemoriales''.
Las palabras "jaguey", "yaguey", "xaguey", "xagueyes", eran usadas
por nuestros colonizadores para designar todo lugar relacionado con el
puerto de La Posesyón, o que le era dependiente en su uso o servicio.
Las expresiones "Islas de los xagueyes", carenero del jaguey", "Playón
del jaguey", "bahía de los xagueyes», islas del xaguey", fecho
en los xagueyes e puerto de la posesyón", "puerto de los xagueyes",
etc. etc. son claros ejemplos que se encuentran en los documentos coloniales.
Rubén Darío, reproduciendo al historiador José Dolores
Gámez, dice:» ... el 21 de agosto de 1685, los filibusteros,
al mando del pirata Dampier, desembarcaron en un estero inmediato a El
Realejo, y encaminándose por un río que entra en el PLAYON
DEL JAGUEY (este subrayado es nuestro), se internaron en León con
objeto de dar una sorpresa".
Por supuesto, que no se trata del «carenero del jagüey»,
puesto que en Punta de lcacos no existe ni ha existido río alguno
ni camino hacia la ciudad de León.(3).
Todavía en el año 1740, en plano del puerto de El Realejo,
levantado por J. Atazona Portillos (4), se observa a Punta de Icacos situado
en un paraje que no deja duda que se trata de la mitad suroriental de la
isla mayor partida por la gran bocana.
Calculamos, sin ser esto ningún dato seguro, que la isla permaneció
dividida por la bocana formada, más o menos 150 años. Se
ha de tomar en cuenta un plano de El Realejo levantado en el año
1819 (5), en el que puede apreciarse a dicha isla totalmente unida o soldada;
sin diferencia alguna con la isla original y hasta con su antiguo nombre
de Isla de Icacos. Rodeada congo siempre por el Estero de Aserradores y
el Océano Pacífico. (Al parecer no se conoce aún ningún
estero con el nombre de Pasocaballos).
Tampoco conocemos del momento en que pudo haber ocun-ido este otro
fenómeno que puso fin a la secular y espectacular bocana; fenómeno
que también es de creerse marítimo antes que de cualquier
otra naturaleza.
Estarnos ya a la altura de que en la punta suroriental de esa isla o
sea en Punta de Icacos, sucederá dentro de 39 años o sea
en 11858 la fundación de un pueblo y la habilitación de un
puerto. Todavía en ese lapso de tiempo, a la hermosa isla de 35
kilómetros de tamaño se la llamaba indiferentemente o Isla
de lcacos o Isla de Aserradores. Mas prevaleció este último
nombre, que es el que ha llegado a nosotros.
La original Isla de Aserradores pasó a llamarse como la conocemos
hoy, Isla de Limón. Esta Isla de Limón da su nombre actualmente
al estero noroccidental que rodea a la Isla de Aserradores en conjunto
con el Estero de Pasocaballos que lo hace por el suroriente. Dos nombres
y un sólo estero, la abrazan con el mar.
Desaparece pues por completo el nombre cíe Isla de Icacos, y
solamente sigue incólume a través de cinco siglos el nombre
de PUNTA DE ICACOS, punta suroriental de la definitiva Isla de Aserradores.
Es a esa punta en la Isla de Aserradores que se hace el traslado en
1858, de la Aduana de El Realejo, que dió lugar a la formación
de una población y a la habilitación de un puerto.
Creemos oportuno repetir que Punta de Icacos, NO ES UNA ISLA, tal se
la califica erradameute. Su nombre a través de cienes de años
nunca ha sido adulterado como ingenuamente se supone con los fantasiosos
laguei», «Conchagua», «Conchagüita».
PUNTA:»Es una lengua de tierra que avanza en el mar o en un lago».
ISLA:» Porción de tierra rodeada de agua completamente».
Un siglo después de 1858, por los años de los rail novecientos
cincuentas, muchos de los habitantes de Corinto presenciaron cómo
el mar con sus enormes músculos de agua volvía a romper una
bocana, en época invernal, con el auxilió de poderosos vientos
que lo empujaban desde la mar abierta. Pero esta vez fue en la Isla de
Aserradores, antigua Isla de Icacos. Fue a la altura de Pasocaballos, propiamente.
En ese punto quedó partida la gran isla. Al noroeste quedaron
más o menos 25 kilómetros de arena y hacia el sureste lo
restante, correspondiente al asiento de Punta de Icacos con su pueblo y
su puerto de Corinto. En esa ocasión Punta de Icacos, en un lapso
de apróximadamente quinientos años quedó, por segunda
vez, convertida en una verdadera isla, aunque momentáneamente, a
despecho de haber pasado la primera vez cerca de siglo y medio siendo geográficamente
una isla.
Rodeaban a la nueva Isla Punta de Icacos el Estero de Pasocaballos
y el mar del Océano Pacífico. Posteriormente, la mano del
hombre con sus técnicas modernizantes unió ambas islas entre
sí, y a su vez las anexó a tierra firme surcándola
con carretera, caminos, creando balnearios populares y dando lugar al nacimiento
de pequeños poblados rurales. Aserradores, con excepción
del asiento del pueblo de Corinto, es ahora una enorme lengua de arena
donde el amar estrella furiosamente sus olas, y que por falta de defensa
desde antiquísimos tiempos ha ido perdiendo por la acción
erosionante del mar parte de la extensión que le daba su hermosura.
Así dejó de ser isla: mas conserva su nombre.
Por esa acción del hombre, Corinto se ubica en Punta de Icacos
de Aserradores.
"DESCUBRIMIENTO DEL RÍO DE LA POSESYON" En el asiento y capitulación que se tomó con Andrés
Niño en 1510, en el Consejo de Indias, Sevilla, España, se
dice en partes lo siguiente: «Que ha de ir a descubrir por la costa
de la Mar del Sur de tierra firme con tres navíos..- ha de descubrir
por la dicha mar al poniente hasta mil leguas de mar o de tierra, metiéndose
o engolfándose en la mar algunas veces hacia el sur once leguas
o todo lo mas que los dichos navíos puedan cubrir; y ha de buscar
contratación de especieria, oro, plata, perlas, pedreria y otros
metales... Vuesta Alteza nombra y envía por capitan (le la dicha
armada a Gil Gónzalez de Avila, Contador de la Isla Española,
persona habil y suficiente Que sirviendo el dicho Andrés Niño
en esta jornada, como cumple al servicio de Vuestra Alteza, le mandara
favorecer y hacer mercedes conforme a sus servicios... (6).
El anterior asiento y capitulación está basado en la Real
Cédula del 1 8 de Junio de 1519, por la que los reyes españoles
autorizan con su mandato a Gil Gónzalez de Ávila y a Andrés
Niño, a descubrir tierras hacia el poniente en la Mar del Sur, Océano
Pacífico.
Luego de haberse trasladado ambos a Castilla del Oro (Panamá),
en donde ya gobernaba Pedro Arias de Ávila, y después de
los necesarios preparativos y de haber tenido muy serias diferencias con
el gobernador, se hicieron a la mar en cuatro navíos partiendo de
la Isla de Perlas, fronteriza con Panamá doce leguas, un martes
21 de enero de 1522. Después de haber navegado cien leguas hacia
el poniente fue notable que algunos de los navíos no iban en buen
estado, por lo que Gil Gónzalez dispuso continuar la jornada descubridora
a pie, acompañado de cien hombres y cuatro caballos, mientras Andrés
Niño quedaba responsable del arreglo de las averías de los
navíos.
Quedaron de acuerdo en esperarse uno al otro andadas cien leguas, en
el mejor puerto que encontrasen; lo que ocurrió al juntarse ambos
en un puerto del golfo de San Vicente, que era ya parte descubierta. Luego
de algúnas necesarias diligencias de medición cada uno partió
en su misión descubridora, Niño por el mar y Gil Gónzalez
por tierra. El objetivo era lo que más tarde llamaron Nicaragua.
«Pues partidos los dos navíos a descubrir y dejados otros
dos en este dicho golfo (le San Vicente para que a los descubridores de
por mar y de por tien-a nos esperasen Siguiendo su rumbo Andrés
Niño en su exploración directamente costera; sus cartógrafos
dibujando cuanto accidente geográfico se presentaba a sus ojos;
buscando contratación de oro con los pueblos indígenas cercanos
a su paso ; los navíos al mando de Niño, con sus velas sacudidas
por el viento, entraron a una hermosa bahía, se supone mediando
el mismo año 1522. Y -explorando y levantando planos de todos sus
esteros e islas, creemos, que después de un estudio profundo del
lugar con sus conocimientos de marineros expertos vieron que lo encontrado
era bueno para un, puerto, por lo que Andrés Niño, en nombre
de sus majestades tomó posesión de aquél paraje y
de cuanto comprendería el futuro puerto cuyo hermoso río
bautizó. "de La Posesyón". Dichas actividades descubridoras
quedarían expresadas en el Acta que debió levantar el Escribano
de esa aneada, para dar cuenta a sus majestades por medio de su Consejo
de Indias.
Ambos descubridores, juntándose de nuevo en el puerto del golfo
cíe San Vicente, hicieron su regreso a Panamá el 5 de junio
de 1523, después de una jornada que les llevó un año
v cuatro meses y medio.
Gil González de Avila, había descubierto Nicaragua.- Nicarao
y Diriangén serían sus mayores recuerdos.
Andrés Niño había andado 350 leguas por mar hacia
el poniente, y después de haber descubierto el río de La
Posesyón, llegó hasta lo que él bautizó Golfo
de Fonseca, en homenaje al Obispo de Burgos Don Alonso de Fonseca, y en
ese mismo golfo a unas islas con el nombre de Las Petronilas, en homenaje
a una sobrina del Obispo.
"...y con el oro lleva a Vuestra Majestad la figura (le lo descubierto
por mar y poitierra...". (8). " Ilay en la mar del sur dos puertos buenos y a propósito
de nuestra Intención (9).
Las islas que se conocen del Cardón y Aserradores (antigua Isla
de Icacos), quedaron formalmente descubiertas por Andrés Niño
en esa misma jornada descubridora de 1522. Ellas forman las mejillas de
la boca de entrada de la gran bahía que perteneció al puerto
de La Posesyón.
Debe decirse, que no existe y nunca ha existido isla con el nombre de
lagüei, donde la fantasía quijotesca coloca el asiento del
puerto de Corinto. Y que es ridículo que aún se crea que
el capitán Gabriel de Rojas en 1533 descubrió Punta de Icacos.
Eso es creerlo ignorante de la historia que él mismo estaba forjando
como colonizador que llegara con Francisco Hernández de Córdoba.
- DEL PUERTO DEL POSESYÓN - El río de La Posesyón, descubierto en 1522 por Andrés
Niño, fué explorado pero no activado como un puerto en la
misión fundadora enviada por Pedro Arias de Avila, en ese tiempo
gobernador de Panamá. En 1524, el capitán Francisco Herández
de Córdoba llegó a Nicaragua acompañado de 230 hombres,
y después de fundar las ciudades de Granada y Bruselas fundó
la ciudad de León, que fué el asiento de la primera capital
de Nicaragua. Con una parte de sus hombres pobló las primeras fundaciones
que hizo y con la tropa restante se estableció en la capital desde
donde sallo al encuentro del capitán Gil González D"Ávila
que pretendía conquistar Nicaragua haciédolo de norte a sur.
En 1526, Pedrarias Dávila llegó desde Panamá a
León con más de 300 hombres tras la cabeza de su capitán
Hernández_ do Córdoba, a quien en el mes de junio de ese
mismo año se la cortó en la plaza principal de la capital
de Nicaragua, por causas no muy claras en ese primer drama de nuestra historia
nacional.
El asiento del río de la Posesyón, aunque había
sido plenamente reconocido, no cumplía ninguna función como
puerto. El mismo Pedrarias, cuando vino a lo (le Hernández de Córdoba
no hizo uso de La Posesyón como puerto, sino que el viaje lo hizo
(le Panamá al puerto de Chira en Sanlucar, luego a la tierra firme,
y de allí a León, que eran 60 leguas de camino. Tampoco lo
ocupó cuando en 1527 hizo su En carta de Rodrigo del Castillo, fechada
en León el 20 de mayo de 1527, nos damos noticias de las grandes
dificultades que para proveerse de alimentos y ropa pasaban los primeros
pobladores coloniales, los que ante la falta (le un puerto propio en la
mar del sur, tenían que proveerse a precios elevadísimos
por los de Honduras, a cien leguas de distancia y con malos caminos. Aunque
reconociendo la existencia de La Posesyón, de grandes ventajas por
ser puerto que tendrían a sólo doce leguas de distancia de
León. (10).
Al parece nadie quería atreverse a navegar desde Panamá
al puerto de La Posesyón.
Fallecido el fundador de Nicaragua, capitán Francisco Hernández
de Córdoba, y regresado Pedrarias Dávila a Panamá
en 1527, a rendir su residencia como gobernador que ya había cesado
en sus funciones, llegó a León, a principios de mayo de 1527,
con retenciones de gobernar en Nicaragua, el nombrado gobernador de Honduras
o Hibueras Dr. Diego López de Salcedo García.
Es bajo esa gobernación espuria que se miran los primeros vestigios
de actividad del puerto de La Posesyón.
"Venido cl dicho Diego López a esta ciudad de León vinieron
dos navíos de la ciudad de Panamá, y luego como lo supo,
mandó a tomar y se tomaron todas las cartas y despachos que en dichos
navíos venían... y cuando lo dichos navíos volvieron
a la ciudad de Panamá hizo, que se diesen todos los despachos que
en los dichos navíos iban, de personas particulares, antes que se
saliesen del puerto de La Posesyón, (le estas partes... "(11).
Así que se le vieron al puerto de La Posesyón sus primeros
pininos marítimos, también se vieron los primeros pobladores
vecinos al asiento del puerto. Los capitanes Heráza Ponce de León
y Hernando de Soto comenzarían por construir un gran dique en el
que construirían sus propios navíos, corno "El Concepción",
que a finales de 1528 y principio dei 29 habían echado al agua,
como el probable primer navío que se
ronstruído en ese lugar.
Había enormes cantidades de árboles de la mejor calidad
de madera para construir navíos, de modo que en esa actividad los
aserradores eran indispensables, tanto como los carpinteros; los herreros
para entenderse en la forja del hierro; los calafateros para aplicar la
brea y la estopa en las junturas; los pintores para alquitranar el casco
y los palos de las velas; los técnicos para dirigir la obra, que
sí los había y de muy buena calidad. Los comerciantes y los
agricultores comenzarían a vislumbrar un buen campo para sus actividades.
En 1528 regresa Pedrarias Dávila a Nicaragua nombrado por los
reyes católicos mediante Real Cédula del 1 de junio de 1527
como su gobernador en propiedad, y no Diego López de Salcedo, que
luego de algúnas diligencias hubo de retirarse a su gobernación
de Honduras.
Pedrarias esta vez tampoco ocupó la vía de Panamá
al puerto de La Posesyón, entrando en León a finales de marzo
de 1528. Y por carta fechada en León el 25 de marzo de 1529, le
dice a sus majestades:
" ...y en llegando a esta tierra comencé a hacer aserrar
madera y a allegar hierro y estopa y los otros aderezos que convenían
para hacer navíos (12).
Naturalmente, que al rey le habla de que los navíos serán
para hacer descubrimientos, cuando en verdad lo eran para provecho propio.
(13).
Cuando el nombrado Alcalde Mayor y Teniente cíe Gobernador, Lic.
don Francisco de Castañeda, que viene hacia Nicaragua para desempeñar
su alto cargo llega a la Isla de Chira un 23 de enero de 1529, se encuentra
con un criado de Pedrarias que le lleva carta del Gobernador en la que
le aconseja que mejor hiciese el viaje a León por tierra firme y
no por mar. (14).
Pedrarias desconfiaba de esa travesía marítima que era
una verdadera aventura. Castañeda entró en León el
12 (le febrero de 1529, y viendo las dificultades en que so habían
visto los oficiales para aduanar y aforar las mercaderías que habían
llegado el tiempo atrás al puerto de La Posesyón para cobrar
los respectivos impuestos, escribe a su Majestad:
"...de aquí en adelante a cualquier navío que viniere
ire al puerto a poner recaudo en quien sacándose se traiga a la
aduana, y aún pienso de hacer que se haga una casa de vuestra majestad
junto al puerto para que allí se descarguen las mercaderías
e ir alla a aforarlas aunque sea a mni trabajo (15).
Vemos que con el Lic. de Castañeda comienza la organización
administrativa de que gozó por muchos años el puerto de la
Posesyón. El mismo Lic. de Castañeda da una idea del auge
que ya va adquiriendo el puerto de la Posesyón, cuando dice: "...y
andan al trato de esta tierra a Panamá cinco navíos... "(16).
Ya ameritaba que el puerto de La Posesyón tuviera sus careneros,
que eran lugares apropiados en donde se hacían reparaciones en el
casco de los navíos para que volvieran a servir en la navegación.
El más conocido, y principal de los existentes, fue el carenero
que se habilitó en la Isla de Icacos, en su punta suroriental llamada
Punta de Icacos, que era donde se carenaban los navíos más
grandes en servicio. En esa isla se albergó pues el mejor earenero
de los xagüeyes de La Posesyón.
No obstante tener un puerto de la calidad del de La Posesyón,
el Lic. de Castañeda está determinado a buscar otro puerto
que le quedara más cercano a la ciudad de León y así
les escribe a sus majestades:
"...y he de trabajar yo mismo de ir a buscar un puerto por donde
me dicen que sube un estero que llega tres leguas de esta ciudad y que
podrán llegar navíos, que si es así como dicen, sería
gran cosa tener el puerto a tres leguas ..."(17).
Ese otro puerto de que se habla se identifica como el de El Tamarindo,
conocido luego como Puerto Somoza, que no está muy lejano de la
moderna ciudad universitaria de León. La primera ciudad de León,
fundada por cl capitán Francisco Hernández de Córdoba
en 1524, está situada vecina a La Paz Centro o Central, y distaba
del puerto de La Posesyón doce leguas en las que se invertía
para llegar dos días a trote de buen caballo. Así y todo,
nada pudo desplazar al puerto de la Posesyón, que se convirtió
en uno de los grandes de la América colonial.
Al eminente dariano, Prof. Héctor Darío Pastora Z.
RUBÉN DARÍO Y CORINTO
Escribe Rubén Darío en su autobiografía: ''Había
también dos primos de mi madre, que habitaban en el puerto de Corinto,
y se dedicaban al negocio de exportación de madera especialmente
de mora y de palo de campeche". Respecto a ese dato no nos fue posible
dar con los nombres de esos dos primos de doña Bernarda Sarmiento
de Ramírez Madregil, a quien Rubén reconocía como
su madre adoptiva. Cuando regresa de Chile en 1889, Rubén pasa a
saludarlos y se hospeda en casa de ellos, lo que demuestra el cariño
familiar que les tenía. No haya duda (le que es en casa de estos
parientes en donde se hospedaba cuando desde que era un niño llegaba
a Corinto en lancha a través de caletas y manglares. Así
lo refiere el poeta: "Cuantas veces me despertaron ansias desconocidas
y misteriosos ensueños las fragatas y bergantines que se iban con
las velas desplegadas por el golfo azul, con rumbo a la fabulosa Europa.
En muchas ocasiones ful al puerto en pequeñas barcas, por los esteros
y manglares. poblados de grandes almejas y cangrejos, y me iba a admirar
al cónsul inglés. Miller, que perseguía a balazos,
con su Winchester, a los tiburones".
Pareciera que esa sed de viajes que identi flea ala vida de Darío
como un gran itinerario de ida y vuelta a su patria, se hubiese iniciado
en esas tantas ocasiones en que envuelto en su fantasía (le niño
prodigio vino a Corinto en deliciosos viajes marinos por los esteros y
manglares desde su viejo León. "VIVIR NO ES NECESARIO, PERO SI NAVEGAR".
(23). Aumentándolos a un gozo extraordinario al cruzar la bahía
teniendo a sus espaldas la isla pétrea de El Cardón, y ante
sus ojos a la gran Isla de Aserradores llena de palmeras con penachos de
esmeralda que anunciaban en su Punta de Icacos la presencia del puerto
de Corinto.
Además de la belleza que presenta ese pedazo de tierra nicaragüense,
no dudamos que su nombre Corinto, cautivó aún más
al poeta, al que hizo evocar las raíces helenas de una mitología
que fue fundamental en su literatura de poeta universal. Más tarde
exclamaría en su poema "MEDIODIA", de su Intermezzo Tropical:
"Midi, roi des etes, como cantaba el criollo francés.
Un mediodía ardiente.
La isla quema. Arde el escollo;
y el azul fuego envía.
Es la isla del Cardón, en Nicaragua.
Pienso en Grecia, en Moreas o en Zacinto.
Pues al brillo del cielo y al cariño del agua
se alza enfrente una tropical Corinto.
Penachos verdes de palmeras. Lejos
ruda de antigüedad, grave de mito,
la tribu en roca de vólcanes viejos,
que, como todo, aguarda su instante de infinito.
Una ave de rapiña pasa a pescar, y torna
con un pez en las garras.
Y sopla un vaho de horno que abochorna
y tuesta en oro las cigarras".
En aquéllos tiempos, todos los viajes se hacían por el
vehículo del barco, ya que la aviación comercial no estaba
desarrollada. Al puerto de Corinto, le fue construido un muelle de madera
y pilastras de cemento armado en el año 1906. Cuando no había
un muelle la carga se bajaba a lanchones que se situaban a un lado del
barco; y los pasajeros,para abordar la nave, lo hacían también
por esos medios. En 1880, con la construcción del Puente (le Pasocaballos,
Corinto quedó unido a tierra firme por ferrocarril. Dicho puente
fue destruido en 1979. Antes de 1880 la carga se distribuía a la
república por medio del puerto leonés de El Barquito, en
donde había bodega y despacho aduanal.
Es decir, que Corinto era un centro marítimo por donde y desde
donde fluía el turismo nicaragüense, que gozaba de las atenciones
que ofrecía el hermoso hotel de lujo "Gran Hotel Continental Lupone"
y de refrescantes baños de mar. Un día, Rubén, que
en ese entonces tendría 15 años de edad, le dice a sus amigos:
"me caso".
Y mientras se reían de la ocurrencia que sería en broma
o en serio, para salvarlo de semejante audacia, recogieron entre todos
unos cuantos pesos, arreglaron equipaje y todo, y con esa misma prontitud
lo condujeron a Corinto. Un vapor le llevaría a la república
de El Salvador, en el que sería su primer viaje fuera cíe
su patria. Era el año de 1882.
En esa misma forma se le ve regresar por Corinto en 1883. Estando en
Nicaragua vuelve a arreglarse con su "garza morena" y de nuevo a decepcionarse.
Piensa seriamente en ir a radicarse en los Estados Unidos de Norteamérica,
pero un amigo suyo, el ex-diplomático General don Juan Cañas
le dice: "Vete a Chile. Es el país a donde debes ir". "Pero don
Juan ¿Cómo me voy a ir a Chile si no tengo los recursos necesarios?"
"Vete a nado, le dice entonces don Juan, aunque te ahogues en el camino".
Y entre don Juan y sus amigo le prepararon tal viaje a Rubén. Así
le vemos nuevamente en Corinto, en donde aborda el vapor "UARDA", de la
compañia alemana Kosmos. Sale rumbo a Valparaíso, Chile a
las 4 pm del 5 de junio de 1886.
Regresa de Chile a Nicaragua. Sale el 9 de febrero de 1889, y llega
a Corinto el 28 de ese mismo mes. Nadie en Corinto se percata de la llegada
del ya consagrado poeta nicaragüense, pues ha públicado nada
menos que "AZUL", y a sus 22 años lleva "una estrella en la frente".
Se liospeda en casa de sus tíos exportadores de madera y al día
siguiente parte para la ciudad de León en el ferrocarril del pacífico.
Pasa algúnos meses en su patria en donde ningún ofrecimiento
se le hace para el sustento de su precaria economía, por lo que
en el mes de julio de ese mismo año, lo venlos embarcarse por Corinto
para viajar por segunda vez a la República de El Salvador. En San
Salvador se casa civilmente con Rafaelita Contreras Cañas, el 2
1 de Junio de 1890, y el 30 de ese mes llega precipitadamente a Guatemala
por razones de la política Salvadoreña. Rafaelita llega a
Guatemala y celebran su matrimonio religioso el 11 de Febrero de 1891.
A mediados de agosto de 1891, en el vapor "Barracouta" sale de Guatemala
con su familia con destino a Costa Rica a donde llega el 24. En San José
nace su primogenito Rubén Darío Contreras, el 11 de noviembre
de 1891.
Sale de Costa Rica un 15 de mayo de 1892 de regreso a Guatemala. En
San José han quedado su esposa y su tierno hijo, quienes unas tarde
regresarán a El Salvador.
Estando en Guatemala recibe de parte del gobierno nicaragüense
que preside el Dr. Roberto Sacasa (chinandegano), el nombramiento de Secretario
Delegado de Nicaragua a los festejos del Cuarto Centenario del Descubrimiento
de América a realizarse en España. Rubén escribe a
su esposa, y se embarca en el puerto de San José, el 23 de Junio,
en el vapor Barracouta», rumbo a Corinto., 1892.
Permanece en Nicaragua hasta el raes de agosto, y junto con el Ministro
Delegado Dr. Fulgencio Mayorga, parten de Corinto a Panamá. En el
mismo vapor viaja el estudiante de medicina en la Sorbona, París,
Francia, Luis 11. Debayle. En el puerto panameño de Colón
los delegados abordan el vapor "León XIII", que los lleva a Santander,
España.
En su viaje de regreso a Nicaragua se embarca
de Santander a Panamá, y luego arriba en Corinto a las 2 y 40 minutos
de la tarde del 5 de enero de 1893, en el vapor "N.A. Acapulco".
Estando en Nicaragua recibe Rubén la noticia del fallecimiento
cíe su esposa Rafaelita, acaecido en San Salvador, a las 9 de la
mañana del 26 de enero de 1893. Por vigentes las causas políticas,
Rubén no asiste a los funerales de su esposa en esa república.
Rubén tiene en la ciudad de León, su segundo y último
encuentro con su madre biológica doña Rosa Sarmiento Alemán.
Forzado por amenazas contrae matrimonio con Rosario Murillo, la "garza
morena", en la ciudad de Managua, el 8 de marzo de 1893.
Por influencia del ex-presidente de Colombia Dr. Rafael Núñez,
Rubén Darío es nombrado cónsul de Colombia en Buenos
Aires, Argentina. Mediando marzo del 93, se embarca en Corinto hacia Panamá
en donde recibirá sus credenciales consulares y se embarca luego
para Buenos Aires vía Nueva York-París. Aunque el consulado
en Buenos Aires no le duró mucho tiempo, permaneció en esa
urbe hasta en 1898, cuando el diario La Nación lo designa su corresponsal
en España. Acaba de pasar la guerra entre los Estados Unidos de
Norteamérica y España, y Darío auscultará el
estado a encontrarse de la Madre Patria. Sale pues para Europa el 3 de
diciembre de 1898. Visita París y recorre las principales ciudades
de Italia : Nicaragua le nombra cónsul en París. Visita Belgica,
Alemania,Austria,Hungria,Inglaterra.
Estante en París, el gobierno de Nicaragua comunica a Darío
haberle nombrado Secretario de la Delegación de Nicaragua a la Conferencia
Panamericana a celebrarse en Río de Janeiro, Brazil, del 23 de julio
al 23 de agosto de 1906. En Consecuencia, se reúne con el Jefe de
la Delegación don Luis Felipe Corea, en Nueva York, y una semana
después salen para Brazil. "Finalizada la Conferencia, dice Rubén,
vine de Río de Janeiro por motivos de salud a Buenos Aires".- "De
vuelta a París fui a pasar un invierno a la Isla de Oro, la encantadora
Palma de Mallorca".
Año 1907. Después de haber representado a Nicaragua junto
al Embajador Crisanto Medina y al escritor colombiano José María
Vargas Vila, ante la Corte de Alfonso XIII, en el fallido caso de límites
con Honduras, y de haber estado ausente de su patria por espacio de quince
años, Rubén decide hacer un viaje a Nicaragua.
Así lo comunica a sus coterráneos amigos, que para recibirlo
dignamente organizan comités nacionales. El gobierno de Zelaya presta
todo su apoyo, y el pueblo entero se apresta a recibirle como Rubén
lo merece. En el mes de octubre sale de Cherbourg en el vapor "La Provence"
hacia Nueva York, y de Nueva York a Panamá. Luego de Panamá
sale hacia el puerto de Corinto en el vapor "San José", y arriba
en el puerto nicaragüense al amancer del 24 de noviembre de 1907.
En el recién estrenado muelle del puerto de Corinto, el delirio
de las gentes se confunde con las notas marciales de las orquestas que
le dan la bienvenida con la marcha '' Welcome". Después de tina
recepción en el Gran Hotel Intercontinental Lupone, marcha en tren
especialmente arreglado para el efecto hacia Chinandega y León,
cuyo tránsito va marcando recuerdos apoteósicos. A esos homenajes
de epopeya se juntan los de Managua, Masaya y el de todos los demás
pueblos de Nicaragua que rinden su más profunda admiración
y cariño a su poeta de "La Marcha Triunfal", "Salutación
del Optimista", etc. El poeta dirá en sus recuerdos: "Se mató
el mejor cordero, como quien dice, se le dió lo mejor del corazón
de Nicaragua a su hijo, profeta en su tierra".(24).
Y mientras se suceden los homenajes, los amigos del poeta gestionan
ante el presidente José Santos Zelaya el nombramiento para Rubén
de Ministro de Nicaragua en España, ante la Real Corte del Rey Alfonso
XIII. Luego de muchas vacilaciones en consideración del hábito
alcohólico de Rubén, accede por fin Zelaya, y firma dicho
nombramiento el 21 de diciembre de 1907.
Pero en las arcas nacionales no hay dinero para pagar a Rubén
sus sueldos atrasados, mucho ríenos para proveerlo de fondos en
su regreso a Europa al desempeño de su nuevo cargo. Entonces sus
amigos el Ministro de Hacienda doctor Francisco Castro y doctor Luis H.
Debayle, viendo que ni en enero ni en febrero se habían podido obtener
los fondos necesarios, idearon un homenaje familiar a Rubén ofreciéndole
un paseo a la Isla del Cardón, en la bahía de Corinto; el
que organizaron invitando a conspicuas familias leonesas. Congo no había
una casa en la enorme isla de piedra, se mandaron a confeccionar grandes
enrramadas, una para los varones y la otra para las damas.
Así que en los finales días de febrero se allegaron los
paseantes a la gran isla, donde un baño de mar en la parte más
accesible pudiera costarle la vida al mejor nadador, debido a la violencia
cíe la tumbazón de la mar abierta, a menos de que se reciba
donde llega el agua de la ola después de reventar. Las crónicas
dan cuenta de ese paseo, en que el Dr. Dabayle hizo migas literarias con
Rubén, y del despliegue genial del poeta en la cima de su inspiración.
Rubén recoge esos felices momentos en su libro "El Viaje a Nicaragua
e Intermezzo Tropical", en el que se puede leer el poema que dedica "A
Margarita" Debayle, fechado "Bahía de Corinto, Nicaragua. Isla del
Cardón, marzo 20 de 1908". (El escritor español Antonio Oliver
Belmas, en su libro "Este Otro Rubén Darío", refiere en su
página 297, que el poema "A Margarita", fue escrito en casa del
Dr. Debayle, en la ciudad de León).
Por fin ya hay fondos gubernamentales para proveer a Rubén. Ya
puede partir a España a la realización de su sueño
ministerial ante la Corte del Rey Alfonso XIII. Parte pues de Corinto en
su viaje hacia Europa en abril de 1908. Es recibido por el rey en su presentación
de Cartas Credenciales, el 2 de junio de 1908.
Apunta Rubén en su autobiografía: "Partí pues,
de Nicaragua con la creencia de que no había de volver nunca más".
En 1910, el Dr. José Madriz, quien a la caída del Gral.
J.S. Zelaya accedió al poder, nombró a Rubén y a Santiago
Argüello delegados a las fiestas del Centenario del Grito de Dolores,
a celebrarse en la república de México. Rubén se encuentra
en París de donde sale hacia Veracruz y llega el 4 de septiembre.
Si con la caída de Zelaya perdió su representación
en España, con la caída del poder del Dr. José Madriz
quedó abortada su representación en México, pues el
nuevo presidente de Nicaragua .cuan J. Estrada no lo confirmó como
tal delegado. Así que el 12 de ese mismo mes se embarcó en
Veracruz de regreso a Europa, pero se detuvo en la Habana, República
de Cuba, por espacio de dos meses por apremiantes asuntos económicos.
A finales de abril de 1912, en compañía de los hermanos
Guido, banqueros paraguayos, dueños de la revista ''Mundial" de
la que Darío es Director Literario, y en unión de otros intelectuales,
emprende la famosa jira de ''Mundial", con la finalidad de promoverla en
América, pues se editaba en París.
El 28 de junio llegan a Montevideo: el 8 de agosto a Buenos Aires, y
el 17 de noviembre se encuentran de nuevo en París, Francia. Para
celebrar la exitosa jira (le la revista, Darío es obsequiado con
un suntuoso banquete al cual asiste lo más granado de la intelectualidad
americana y europea.
El ruido de la Primera Guerra Mundial le sorprende en París,
y huyendo de ella se traslada a Barcelona, España, a donde llega
en agosto (le 1914. En el ales de noviembre de ese mismo año y en
compañía del orador nicaragüense Alejandro Bermúdez,
sale de Barcelona hacia Nueva York, en el vapor "Antonio López".
La Academia Américana de Artes y Letras y otras grandes asociaciones
literarias de Norteamérica le dan la bienvenida.
Antes de partir, le escribe a un amigo: ''Me voy a América,
lleno del horror (le la guerra a decir a muchas gentes que la paz es la
única voluntad divina". El gran poeta y humanista costarricense
Roberto Brenes Mesen, se encuentra con Rubén en un teatro de Broaway,
y dice que "le ve la cara ancha, la piel fláccida de los pómulos
y las mejillas caen hacia la mandíbula inferior y los ojos apacibles.
El busto lleno y sin la flaccidez de los carrillos, hubiera dado la impresión
de fuerza y de salud. Viste limpiamente, pero sin aquel refinamiento de
otra época". (25).
Rubén al parecer abandonado a su suerte en Nueva York por el
gobierno de su patria presidido por don Adolfo Díaz, recibe invitación
del dictador guatemalteco Manuel Estrada Cabrera, para que se traslade
a Guatemala en donde estará bajo su protección y asistencia.
Y así lo hace. En el vapor "Sixaola" desembarca en puerto Barrios
un 20 tic Abril de 1915.
Del puerto de Corinto ha partido también para reunirse con Darío
en Guatemala, su esposa Rosario Emelina Murillo, la "garza morena", quien
le brinda solicitos cuidados y logra convencerle de partir hacia su tierra
natal.
"De Guatemala a la Argentina", aseguraba Rubén, según
el escritor nicaragüense don Gustavo Alemán Bolaños,
en su doloroso artículo "Lo que no se hizo y lo que se hace con
Rubén Darío".
Después de siete meses de residir en Guatemala, y en compañía
de su esposa Rosano, le vemos zarpar en su viaje definitivo en el puerto
de San José en el vapor "San José" y arribar en Corinto el
25 de noviembre del doloroso año de 1915. El mar lloró silencioso
al regreso del hijo amado herido de muerte.
En carta que Rubén escribe a su amigo Guatemalteco el magistral
cronista y no menos célebre escritor Enrique Gómez Carrillo,
antes de partir para Nicaragua, le expresa: "Voy en busca del cementerio
de mi tierra natal".
Y en León de Nicaragua, su ciudad adoptiva, a las 10 y 18 minutos
de la mañana, del 6 de febrero de 1916, el enorme bardo hizo su
entrada en la inmortalidad. Tenía 49 años de edad.