En el centenario de Chinandega,
el doctor Gabriel Rivas publicó
en "La Nueva Prensa",
el siguiente artículo:
"EN CHINANDEGA"
Una visita imaginaria, rememorando
tiempos pretéritos, dedicada a las muy apreciables Matronas, señora
doña Carmen Morazán v. de Deshon, señora doña
María de Jesús Callejas v. de Navarro y señora doña
Guadalupe Gómez v. de Venerio.
Afectuosamente,
Gabriel Rivas.
DON ALBERTO CABRALES
Conservará, por siempre,
Chinandega, el piadoso renombre de LA CIUDAD MÁRTIR?
Si ha de ser así, ventilemos
el proceso que la lleve al lugar que le corresponde en el Calendario de
la Patria, señalándole su día de veneración
en las alturas beatíficas, y han de constar allí las virtudes,
frutos y dones que la Providencia le concediera para que todo y cada uno
de los que han participado en la pródiga distribución de
su riqueza, fijen hechos, patenticen obras, presenten pruebas que ni hoy
ni nunca puedan ser tildadas de parcialidad, cariño o simpatías
lugareñas: busquemos en la justicia el fiel de las pasiones.
Por este camino vamos y nos sería
imposible adelantar un paso sin pedir auxilio al numeroso personal que
se nos presenta en escena, revivido por el que esto expone, en un período
de más de cincuenta años, a base de relaciones familiares,
sociales y amistosas.
Antes, cuando Chinandega no había
sido víctima de la ferocidad en llamas alentadas por odios partidistas;
antes, cuando la fisonomía tranquila y placentera de sus moradores
no se tornaba en tristeza y abatimiento al contemplar escombros y cenizas
de tantos hogares ; antes, mucho antes, se llamaba "EL GRANERO DE CENTRO
AMERICA"; y lo seguirá siendo mientras la incansada fertilidad de
sus tierras no sienta el pesado paso de los siglos convirtiendo en piedras
el humus de su cuele-, ni a los agricultcres les falte la fortaleza que
brota en sudor sobre el surco abierto para anidar la semilla.
Es muy natural que a Chinandega
le satisfaga la alegría de los centroamericanos provocada al ver
la enorme saquería de maíz, arroz, frijoles que va PARA ALLA
por distintas vías con una marca comercial, un conocimiento de embarque
y luego retorna convertida en giros pagaderos a la vista y a favor del
comerciante exportador; pero nosotros debemos buscar en dónde está
la fuerza impulsora de ese tráfico que ha de matar hambres o ha
de consolar familias en zozobra por la carestía.
No nos sería difícil
presentar ese nlbtor de engranaje tan sencillo si el escenario de que disponemos
no fuera tan estrecho, inhabilitado para la formación, en fila muy
extensa, de todos los que merecen gratitud en este imponente centenario
conmemorativo; pero no es necesario ir muy lejos para conocerlos en grupos
selectos.
Arranchados descansando en tapescos,
petates o cueros tilintes, saboreando al calor del hogar los alimentos
que ellos mismos se proporcionaron, están aquellos humildes labriegos
que han sacado su tarea sembrando a filo de macana y bordón agudo.
Estos son los VENDEDORES PARA LA
COSECHA, habilitados con precios exiguos por unos cuantos tipos, generalmente
bofos de cuerpo y menguados de espíritu por las infiltraciones venenosas
de la codicia, tipos huyendo, hoy derrotados a bastonazo limpio, en forma
de amplias y generosas concesiones bancarias, de esas que cancelan esclavitudes
y servidumbres sin misericordia.
Ahora, si al Soldado Desconocido
se le han erigido suntuosos monumentos porque mató y murió
heroicamente en batallas sangrientas, pues a nuestro Labriego Desconocido,
porque sembró y murió en honesta y paciente pobreza, víctima
de extorsiones, dediquémosle un altísimo y genial Monumento
espiritual, la Oración por Todos, de Víctor Hugo: "Ve a rezar
hija mía; ha llegado la noche, reza por"... y le encarece: rezar
por éstos por aquellos, por todos; Plegaria Humana que sigue muy
de cerca a la Divina e inimitable de EL PADRE NUESTRO.
Estos pequeños cosecheros,
desalentados y tristes, no faltaron en el cortejo que recibiera para Chinandega
la honrosísima Condecoración de "El Granero de Centro América";
pero en grado más alto están los destinados a tomarla en
sus manos y colocarla en el pecho de la ciudad.
Cuántos son éstos?
En una centuria se cuentan por miles, todos, más o menos del tipo,
índole y consagración al cultivo de la tierra como No:•b
rtc Alvarado, Narciso Vílquez, Francisco García, José
Dávila, Dionisio Villanueva, Andrés Novoa, Marcos Argüello,
Máximo Gamboa, Agustín Cano, José Borrell ; agricultores
que se enorgullecían manteniendo ocho, diez, quince yuntas de bueyes
sanos, fuertes, robustos, para turnarlos en las diarias faenas.
Para saber cómo trabajan
estos 'Agricultores sería necesario sorprenderlos al amanecer cuando
el Lucero del Alba todavía no ha devuelto su luz al sol. Requeridos
por el amo, el buey se afianza en sus patas traseras para levantarse arrodillado
y luego presenta la cerviz en paciente espera del yugo; el caballo se yergue
en sus remos delanteros, anchando el pecho que resguarda pulmones casi
infatigables, relincha en oferta del lomo para los aperos ; y por allí
está el perro, con zalamerías, agitando la cola, sintiéndose
impedido de la palabra para dar cuenta de su vigilancia nocturna.
No hay historia de que alguno de
estos agricultores haya sido corneado por el buey, o coceado por el caballo,
o mordido por el perro, tal es la cordialidad y armonía que se establece
entre el buen trato de los hombres y la mansedumbre de las bestias.
Ya va el agricultor a la siembra
y regresará a la hora del almuerzo y de la siesta; encontró
la campiña de un color moreno, húmeda, fresca, bañada
por las aguas del cielo, es decir, La Madre Tierra, aderezada para ofrecer
una vez más, su seno de fecundidad inagotable; la dejó peinada
por el arado y adornada de semillas que acariciará y cuidará
y revivirá para responder, más tarde, con abundantísimas
cosechas a los mimos del t. labriego.
Es muy diminuto el cuadro hasta
aquí presentado en esta exposición centenaria de Chinandega:
debemos ampliarlo en dilatadas proyecciones ; así, mientras más
en alto lo pongamos, con mayor intensidad fijarán sus miradas los
espectadores, si logramos grabarle pinceladas atractivas, personajes.
Los de primera categoría,
los del "centro", como los llaman, nunca desdeñaron las empresas
campesinas; eran, digamos, mixtos, atendiendo también al comercio,
la industria, las artes y algunos aun a los oficios de artesanos: por excepción
pedestres, generalmente fueron ecuestres, poseían caballos que ellos
llamaban soberbios, por aquella docilidad y domesticidad con que al llamamiento,
se acomodaban de la mejor manera para ofrecer al amo el estribo de montar;
por esas y otras tantas cualidades, muchos merecieron los honores del bautismo.
Don Juan Callejas Soto, en el Chingo;
don Francisco Marazán, el Conejo; don Mariano Montealegre Romero,
en el Pando; don Domingo Rivas Garzón, en el Zebruno; don Andrés
Novoa, en el Chele; don Isaac Montealegre, en la Mula Manchada; don Manuel
Balladares, en la Yegua Vibota ; don José Sansón Parrales,
en el Indio; don Francisco Balladares Terán, en su Mulita Baya;
y así otros cuantos en sus bestias de silla, recorrían cañaverales,
caleras, cortes de madera, algodonales, haciendas de ganado, de café,
potreros de repasto, extracciones de añil y pongámosle etcétera
a tantísimas empresas.
El pueblo también tenía
preferencias con sus bestias dándoles nombres; pero sus caballos
eran adiestrados más para eltrote y la carrera que para el paso
suave: la mejor exhibición era en las parejas de San Juan y de San
Pedro, en la calle de tío Polín; allí ninguno le disputaba
la delantera al moro azulejo i de don Julián Paredes, este jinete,
sin más apoyo que la presión de las piernas en las faldas
de la albarda, los dos dedos grandes de los pies afianzados en los estiibos,
las riendas en la mano izquierda y en la derecha el látigo, del
cual sólo el chasquido bastaba para estímulo, se bebía
los vientos, tieso, sin sombrero, pareciendo de una sola pieza con su caballo
y haciéndonos recordar así al Centauro Mitológico.
Esta insistencia en vincular a nuestros
agricultores, de toda clase social con los animales domésticos,
lleva en mira hacer electivo el título que mundialmente se persigue,
ameritado por ser una extensión de la Caridad Cristiana, el de Sociedad
Prolectora de Animales: Sociedad la nuestra de espontánea generación
de índole natural, que funciona sin necesidad de apremios ni disposiciones
y Reglamentos Oficiales.
Y si lo dicho no basta, veamos un
ejemplo de como se practicó en ellos la más humilde de las
Obras de Misericordia : enterrar a los muertos.
El mejor buey de Chepe Dávila,
el Barcino, cayó en una hondonada de donde lo extrajeron totalmente
inútil para el trabajo; los matarifes en puja quisieron aprovecharlo
para el destace; Dávila rehusó las ofertas, le improvisó
un acolchonado establo y cuando el Barcino murió, depositó
los restos en sepultura ra rústica, no utilizando sino el cuero
para riendas, sogas, cinchas, cabezadas, la vaina de su cutacha y demás
enseres campestres; la calavera, limpia y enclavada en la pared, sostenía
en los cuernos la escopeta y la chuspa plena de pertrechos de caza.
Eso fue un afán, como el
de todos, de conservar recuerdos aunque sean temporales, ya que el imposible
humano, la vida perdurable, se interpone con todo rigor.
Si esta suavidad en el trato de
los animales domésticos es característica de Chinandega,
sube muchos puntos en los afectos personales: ciudad refugio de emigrados,
éstos se encontraron como en familia; Chinandega acoge con simpatías
a todos los que de alguna manera la enaltecen, y por eso lo mismo venera
el recuerdo del- General Roberto González, conductor de las tropas
de Zelaya a la Victoria en Namasigüe, a Roberto que heredó
de su padre General don Ceferino González la lealtad y el valor,
así también tiene en recordatorio perpetuo al doctor Eduardo
Montealegre G., intelectual de abolengo, quien dejó para su pueblo
una Biblioteca, a sabiendas de que la inteligencia es arma blanca que se
afila en los libros.
Hemos buscado y sentido no encontrar
un título fijo para la mentalidad de Chinandega ; nos faltaron Escuelas
de Literatura donde pudo desarrollarse el númen poético de
Francisco de Paula Prieto; Conservatorios de Música para que ocupara
alta línea del Pentagrama don Nicolás Martínez; no
se conoció una Escuela de Artes y Oficios que hiciera de don Andrés
Novoa un aventajado Ingeniero Mecánico; nos faltaron discos para
captar las discusicnes parlamentarias, conferencias doctrinales, discursos
de 15 de septiembre de nuestros noveles oradores, oraciones fúnebres
ante muertos ilustres; en una palabra, nos falté la Imprenta con
su gran fuerza rotativa para ocupar asiento en el Cuarto Poder del Estado.
No es este campo bastante para revistar
las mentalidades de Chinandega, como tampoco pudimos hacerlo en el recorrido
de agricultores; pero dejar sin mención honorífica a don
Mariano Montealegre, Perfecto y Toribio Tijerino Navarro, Pedro Gcnzález,
Fduardo Rivas, Abel Gutiérrez, Angel Navarro, Presbítero
Atanasio Peñalva, Augusto C. Montealegre, Joaquín Sansón,
Isidro A. Oviedo, sucesor en la Dirección del Colegio de San Atanasio,
sería como pesentar una tabla rasa en que nada se hubiera escrito.
Con todos estos defectos de la época,
hubo un intermedio de independencia entre las Escuelas de León y
Chinandega; y fue aquel cuando en peregrinación de expatriado vino
desde Guatemala, pasando por El Salvador, el Presbítero doctor don
Manuel Francisco Vélez y radicó en Chinanega, por varios
años, el poderío de su cerebro.
No basta el tiempo de que disponemos
para analizar su actuación en el Magisterio; pero la merporia guarda
y presenta hoy un episodio que basta para medir la capacidad de aquel pensador.
Preparados sus discípulos
para el Bachillerato en Filosofía, los acompañaba a los exámenes
que se practicaban en León.
Entre los grandes Filósofos
de la Metrópoli se agitaba con vehemencia el Tema sobre si o no
existía el vacío absoluto; el sustentante se vió acosado
a preguntas en divergencia y entonces el doctor Vélez pidió
la palabra y desde que la pidió y subió las gradas del púlpito
que hacía de tribuna en la Capilla de San Ramón, se notó
la majestad de su persona y parecían salir de antemano los chispazos
cerebrales; dijo: "El sustentante no conoce esa materia porque no está
en mi Programa de Enseñanza; y o si la conozco y la expongo; no
existe el vacío absoluto, si existiera, allí se habrían
precipitado todos los mundos con un ruido atronador inimaginable y habríanse
convertido en polvo o vuelto a la nada de donde salieron; esos grandes
astros de los cuales cada uno es mayor que el otro, llegan hasta las cercanías
de Dios que llena todos los espacios y tiene y maneja los hilos que regulan
la gravitación universal; sin Dios queda el Caos para los incrédulos.
Y nos despedimos de ustedes, muy
apreciables señores, y del auditorio que haya atendido a nuestra
plática, no sin dejarles nuestra más íntima impresión
sobre Chinandega; hay grandísima diferencia entre el martirio y
el castigo: al lado de uno hay virtudes que fortalecen; al del otro, delitos
que afrentan: Chinandega no ha dado motivo para ser castigada; comparemos:
Jesucristo! ... Nerón !
Gabriel Rivas.
Chinandega, la Ciudad Mártir,
2 de septiembre de 1939.
ríos de Chinandega
del Siglo pasado: Al sur del departamento se encuentran los ríos
Corcuera, Polvón, La Chorrera, Cosmapa, Cirano, Paso Grande, Las
Lajas, El Pital, San Francisco, El Terreno, San Fafael, Colorado, Amella,
San Jerónimo, Chinandega, Río Chiquito, Atoya, Sasama, El
Castillo, el Censo, San Cayetano, Hato de la Virgen, Sucuyapa, San José
y gato Grande.
Cuenta el departamento con varias fuentes, siendo
las principales : El Pital, Provenza, San Francisco, El Caimital, San Juan,
Mapachín, La Costilla, al lado sur, y con rumbo norte, las de San
Cayetano, Santo Tomás y las del Apante. Produce el departamento
algodón, cereales, azúcar, maíz, frutos y frutas de
las zonas templadas, especialmente las naranjas, abundan los pastos y hay
gran cantidad de ganado.
En 1921, el Dr. Mariano Barreto
escribió:
"LA CIUDAD
DE CHINANDEGA"
"Y podrá la ciudad de Chichigalpa
compararse con ésta? Cuando Chinandega había ascendido a
la categoría ciudadana, Chichigalpa era apenas algo más que
un caserío.
A dos personas de aquella población
les he oído decir estas palabras : "Chipandega, relativamente a
los tiempos anteriores, si no retrocede, no avanza".
Y quizá no anden muy desorientados.
De 25 años a esta parte es casi la misma. Ni hombres más
grandes, ni progreso material que eclipse al de los viejos tiempos.
Yo conocí aquella ciudad
hace 33 años, y puedo decir, que en lo general, adelanta muy poco,
si es que adelanta ; hagamos una ligera comparación; y al efecto,
tratemos antes de sus riquezas, y después de sus hombres.
La riqueza de Chinandega consiste,
principalmente en la extensión y feracidad de sus terrenos, bastante
cultivados de cereales; en sus haciendas de ganado, y en alguna que otra
mina de cal. En esta ciudad no han florecido nunca las industrias.
Dos máquinas; la una de don
Francisco Martínez, de aserrar, simplemente, y la otra, de don Juan
B. Novoa, con los importantes anexos de fabricación de mugbles y
taller de mecánica.
Una tenería con, relativamente,
escasa producción (antes había tres). Hace 25 6 30 años,
contaba ya con valiosa riqueza pecuaria. Entre las haciendas viejas más
valiosas, se contaban las siguientes: Campuzano, Capulinar, Cosigüina,
Paraíso, Filadelfia, Trapichón, Censo, San Cayetano, Ameya,
San Ramón, Satoca, Chamalpán. San Pedro de la Villa, San
Marcos, Hato Nuevo, Petacaltepe, y muchas más, de valor menos alto.
Haciendas nuevas son las siguientes:
Candelaria, Buena vista, Estrella, Zorra Pelada, Puerto Arturo, San Antonio,
Satoquita, La Flor, Pensilvania, San Carlos, La Reforma, El Ensayo, San
José, El Níspero, Chimaltepe, El Aguacate y Hato Grande.
Pero tómese en cuenta, que algunas de estas haciendas nuevas son
transformaciones o mejoramientos de haciendas anteriores, lo mismo que
pasa con la nueva edificación de Chinandega.
Pertenecen a la vieja construcción,
los siguientes edificios : las casas de don Juan Francisco y de don Santiago
Callejas; las de los señores Manuel Valladares, Samuel e Isaac Montealegre,
María Teresa de Callejas, José Mántica, Francisco
Reyes C. y otras más, aunque inferiores a éstos, cómodos
y bien construidos.
Son edificios nuevos, los siguientes:
el Mercado, y las casas de Justino Sansón, del Hotel Ibérico,
la que fue del Dr. Oviedo y otras, si no muy valiosas, buenas.
El comercio, es dudoso que, de 20
a 25 años a esta parte, haya progresado. Existían ya hace
más de 40 años, las tiendas de doña Tula y doña
Estefanía Sansón; y en 1894 eran fuertes los almacenes de
los hermanos Callejas (don Juan Francisco y don Santiago), los que no creo
que hayan sido sobrepujados hasta la fecha, principalmente, el del segundo.
Al hablar de los hombres que han
figurado en primera línea, digamos que Chinandega, lo mismo que
Managua, ha sido una ciudad cosmopolita. Las familias de Gasteazoros, Venerios,
López y Plazaolas, originarias del Viejo, se radicaron definitivamente
en aquella ciudad. Navarros y Montealegres, provinieron de España.
Ceferino González, una de las primeras espadas de Nicaragua, leonés.
Francisco Baca, el primer político de Chinandega, y uno de los primeros
hombres de la repúbica, leonés también. Monseñor
Ramírez, de alta jerarquía eclesiástica, leonés;
Sansón y hermanas, y los doctores Juan Salinas e Inocente Granera,
de nuestra misma ciudad.
Se me ha dicho que les progenitores
de la familia Tijerino, emigraron de ésta, con motivo de'la guerra
de 1824. Así esta metrópoli, tan privilegiada de la naturaleza,
ha sabido inocular por todas partes su sangre e imprimir el sello de su
inteligencia y de su virilidad".
Hablemos ahora de sus hombres.
Hace 40 años, poco más
ó menos, existían en Chinandega dos médicos sobresalientes:
Seydel, alemán y Toribio Tijerino, nicaragüense.
En el foro, tres abogados distinguidos:
Perfecto Tijerino, Santana Romero e Higinio Ocejo.
El primero de éstos, de más
talento y de más cultivo intelectual, y los otros, más versados
en el ejercicio de su profesión. Entre los hermanos Perfecto y Toribio,
había indudablemente, bastante diferencia; gozaba el primero de
mayor reputación, como hombre de inteligencia; muerto aquel, el
segundo sucedió en el puesto. Viviendo todavía Romero y Ocejo,
comenzó a figurar como escritor y como abogado, el señor
don Eduardo Rivas.
Había en aquellos tiempos
en Chinandega, escritores o poetas? Ninguno; pues si es verdad que Francisco
de Paula Prieto versificaba, no traspasaron nunca sus versos, las fronteras
del departamento. El ya nombrado señor Rivas, como corresponsal
de uno que otro periódico, de los que hace como 30 años se
publicaban, escribía con chispa y facilidad; pero hay que decir
con franqueza, que no pocas veces desafinaba. El doctor don Toribio Tijerino,
escribía también algunas veces, sin que podamos arrimarle
el calificativo de escritor.
Corriendo el tiempo, las ciencias
y las letras han ganado terreno en Chinandega, como en casi toda la república.
Basta ver el número de hojas periódicas y de revistas científicas
y literarias que se publican, dignas muchas de ellas, de figurar en cualquier
parte del mundo civilizado.
Hagamos presentes algunos nombres.
El doctor don Pedro González, por su origen, mitad leonés
y mitad viejano, es de las figuras que más honran al pueblo de su
nacimiento y de su primera educación (es de Chinandega). Abogado
de reconocidos prestigios, y escritor de buena cepa, dejará a su
muerte obra perdurable, resultado de sus viajes y de sus formales estudios.
González ha figurado también en nuestra política ya
como simple ciudadano, como escritor o como representante del pueblo. En
las Cámaras ha desempeñado bien su cometido. Está,
actualmente recogiendo los materiales para la próxima publicación
de algunos libros, que serán indudablemente bien acogidos.
Al hoy doctor don Ramón Romero,
le he seguido de cerca y con interés, desde que comenzó a
publicar sus artículos primeros. Piensa con juicio y escribe con
corrección y fuerza. Inclinado a los estudios serios, rarísimas
veces baja a cortar flores en los jardines de las amenas letras. La obra
que deje, si él no se abandona, que. no se abandonará, será
maciza, y resistirá al olvido.
El señor doctor don Gabriel
Rivas ha redactado por algún tiempo, un periódico político,
que desgraciadamente fue de muy escasa circulación en la república.
Gabry Rivas, hijo del anterior,
buen poeta y buen escritor. Brioso para la polémica, y ameno y fácil
para las lucubraciones literarias. Cuando entre más en reposo, escribirá
mejor y con más peso. Yo leo siempre con gusto sus poesías
y sus artículos, y hace ya tiempo que espero su primer libro.
El doctor don Joaquín Sansón,
médico, no hizo profesión de escritor, sin embargo de manejar
bien la pluma. Desde muy joven se distinguió en nuestros congresos
como uno de los mejores oradores parlamentarios. En las Cámaras
de Honduras, hizo también resonar su palabra de orador y de tribuno.
Fue uno de nuestros talentos más precoces.
De Francisco Moreira Tijerino, he
leído dos artículos relativos al templo, mejor dicho, a las
ruinas del templo de Guadalupe de Chichigalpa, y en ellos he visto al escritor
y al artista. Ojalá que ahonde los estudios literarios, para darles
cada día más interés, más corrección
y nervio a sus escritos.
De Timoteo Baca Seydel, uno de los
más distinguidos alumnos, sólo diré: que leí
sus primeras producciones, hijas de un entendimiento fuerte, y de un espíritu
potente. Habrá escrito en los Estados Unidos de América?
No lo sé.
El señor don Francisco Baca
Callejas ha publicado buenos versos, y es también uno de los mejores
escritores de la ciudad de Chinandega.
Se cuenta como lisonjera promesa
para lo porvenir a un hijo adolescente de don Alberto Cabrales : Luis Alberto
Cabrales. Ha publicado ya bastantes versos; pero desafortunadamente no
han llegado a mi conocimiento, para emitir sobre ellos mi juicio con conocimiento
de causa.
El talento poético de Narciso
Callejas M. fue ahogado por la muerte en temprana edad.
Chinandega, pues, ha progresado
en materia de ciencias y letras: cuenta con mayor número de profesionales
y de escritores, y la cultura va ensanchándose, aunque muy lentamente,
pues que en esa ciudad se lee poco.
Y tómese también en
cuenta, que Chinandega se ha formado de un núcleo de familias distinguidas
por su posición y su capital, mientras que en Chichigalpa ha dominado
mucho el elemento criollo, escaso de luces y de recursos pecuniarios. En
estos últimos tiempos en que el Ingenio de San Antonio le ha comunicado
vigoroso impulso, la agricultura se ha extendido más;
el comercio ha dado un paso adelante,
v los oficios y las industrias han desplegado su bandera de redención.
Mas si no puede decirse que Chinandega,
en lo general, haya progresado mucho en sus últimos años,
está sin embargo, llamada a un porvenir lisonjero, por la excelencia
de sus tierras, la feraciadad de bosques, la abundancia de sus aguas, y
la riqueza de sus campos. Debemos clamar incesantemente por una inmigración
selecta, que venga a despertarnos de nuestro letargo, inculcándonos
el amor al trabajo constante y bien dirigido, fecundo en provechosos resultados".
AÑO 1877
INFORME DEL SR. PREFECTO DE CHINANDEGA Chinandega, Septiembre. 20,
1877.
Señor Ministro de Gobernación,
(L. del S.)
Terminada la visita que en cumplimiento
de mi deber hice I en todos los pueblos del departamento, paso a emitir
el informe correspondiente respecto a su estado y medidas tomadas para
mejorar su situación, lo mismo que de las que a mi humilde juicio,
sería conveniente dictar:
El Viejo, ciudad situada al noroeste de Chinandega,
unida a Chinandega por ferrocarril.
EL
VIEJO
Esta es la población
más importante del departamento, después de esta ciudad cabecera.
Situada en una hermosa llanura una legua al Noroeste de esta ciudad, dividada
en su mitad por un río que nace a pocas cuadras fuera de ella, cuenta
con cuatro mil habitantes, entre ellos cuatrocientos treinta ciudadanos,
tienen dos cantones electorales; vota por veinte electores de SS. AA. ;
para su gobierno interior está dividida en ocho cantones; su jurisdicción
abraza cuatro comarcas de la mesta. Es una de las poblaciones más
dedicadas a la agricultura; pero su principal riqueza es el ganado, por
encontrarse allí haciendas de mucho valor, aunque la mayor parte
de sus dueños viven hoy en esta ciudad.
Su cabildo, que es un pequeño
edificio de dos pisos, cuya parte baja constituye la cárcel, está
algo deteriorado y carece de tapia que lo circunde. La cárcel es
una sola pieza, sin otra abertura que la única puerta de reja sólida
que da entrada y salida a los reos. Sin piso de ladrillo o madera, en su
estado primitivo, aquello es bastante insalubre, el aire no se renueva,
a lo que se agrega que los presos no pudiendo salir por no haber más
que un Alcaide que los resguarde, tienen que usar la cárcel para
otros objetos, haciéndose entonces enteramente insoportable. En
uno de los frentes del patio del Cabildo, la Municipalidad ha comenzado
la fabricación de una casa para escuela, ha levantado ya las paredes
y colocado el techo: falta el resto.
En esta población hay tres
escuelas, dos de varones y una de niñas; una de varones para la
Municipalidad, la otra el Gobierno, y antes la Dirección de Estudios.
La de niños es una empresa particular del señor Cura, Presbítero
Br. don Pedro Esnao, y el Supremo Gobierno la subvenciona con diez y seis
pesos mensuales.
Como la escuela principal de esa
población estuvo algún tiempo cerrada por ausencia y enfermedad
del maestro, que por último renunció y hubo de subrogarse
con otro que hace poco dió principio, al practicar el examen, pocos
niños revelaron adelantos de consideración: la concurrencia
media, es hasta ahora, de treinta niños.
La corporación municipal
se compone de dos Alcaldes, 10 y 20, cuatro Regidores, un Síndico
y un Juez de Agricultura propietario y otro suplente. Los fondos municipales
producen seiscientos y pico de pesos anuales e igual o muy poco menos hay
que invertir en gastos ordinarios no quedando un centavo que poder dedicar
a mejoras locales. Existe comenzado un puente sobre el río que divide
la población, y a una cuadra de la Iglesia Parroquial, da bastante
importancia, porque con él, una vez concluido, se cerrará
un arroyo que ha minado el terreno hasta cerca de la Iglesia; pero aun
le falta mucho para concluirse.
Hay un panteón bastante regular,
que en los dos años últimos ha sufrido algún deterioro
'y que la Junta de Caridad se propone remediarlo, en el verano próximo.
La ciudad de Chichigalpa pertenece a este departamento.
En su jurisdicción se encuentra establecido
el Ingenio de San Antonio propiedad de The Nicaragua Sugar Estates Ltd.,
compañía que tiene su asiento en la ciudad de Granada.
Esta villa, es la tercera
población del departamento, llamada a un porvenir importante, por
la fertilidad de su suelo, la proximidad de varias montañas propias
para el cultivo del café, y de esteros por donde extraer sus productos;
está situada cuatro leguas al Este de esta ciudad; su riqueza es
la agricultura uno de sus más importantes artículos de comercio,
el corte de maderas de exportación.
Cuenta con tres mil habitantes,
entre ellos doscientos cuarenta ciudadanos; vota por diez electores de
Supremas Autoridades en un solo cantón: para su gobierno interior
está dividida en dos cantones, y su jurisdicción abraza dos
comarcas de la mesta. Elige un Alcalde propietario, dos suplentes, un Juez-
de Agricultura propietario y otro suplente. Su Cabildo es nn pequeño
edificio de dos pisos, que en su parte baja constituye la cárcel.
Esta es absolutamente insalubre, sin ventilación y con los mismos
defectos que la de la ciudad de El Viejo. El Cabildo carece también
de tapia.
En esta población se nota
el empeño que han tomado las distintas municipalidades para mejorar
las calles; por todas partes se encuentran bonitos pretiles. Son estos
muy necesarios por estar situada la población sobre la falda Sur
del volcán del "Viejo".
La instrucción primaria
no está suficientemente atendida.
Hay una sola escuela de varones
que apenas cuenta de concurrencia diaria, treinta niños, con la
especialidad de no ser los mismos todos los días, pues el número
de alumnos pasa de setenta. Hubo una escuela de niñas, pagada por
la Dirección de Estudios, que fue suprimida por escasez de fondos;
pero para una población como ésta, tal escuela es de primera
necesidad.
La Municipalidad construyó
aquí, frente al Cabildo, una casa para escuela, de teja, y pared
de bahareque, suficientemente cómoda. En ella se da la escuela;
pero está algo deteriorada, aunque puede con muy poco costo repararse.
Los fondos municipales de esta población
llegan a setecientos y pico de pesos anuales, y sus gastos ordinarios no
pasan de quinientcs, quedando por consiguiente de sobrante para mejoras
locales.
La Junta de Caridad está
acopiando materiales para un panteón. Esta Junta tuvo la fatalidad
de emprestar en épocas anteriores el dinero que manejaba, sin las
garantías necesarias. Sin este error que ha dado por resultado la
pérdida de ese capital, tendría esta población, tal
vez, el mejor panteón del departamento.
Esta población situada dos
leguas al Este de Chichigalpa con extenso territorio, cuenta con seiscientos
cincuenta habitantes, inclusive los de un valle inmediato, entre ellos
cincuenta y dos ciudadanos: elige cuatro electores de SS. AA. en un solo
cantón, está dividida en dos cantones para su gobierno interior,
tiene en su jurisdicción dos comarcas de la mesta y elige un Alcalde
y dos suplentes de Alcalde.
Fuera de la Iglesia, no hay más
edificio público que el Cabildo, que hasta ahora está en
galera, sin paredes.
No hay más cárcel
que el cepo que está en el Cabildo sin seguridad ninguna. En este
mismo lugar se da la escuela, a la que concurren por término medio
de quince a dieciocho niños, lo cual es bastante poco relativamente
a la población.
Hice que el Alcalde buscase otra
casa para escuela, adonde se trasladará tan luego se puedan fabricar
algunos muebles, pues hasta la vez sirven los mismos del Cabildo.
Las calles aquí no tienen
declive pronunciado, por lo general son muy parejas; la ocupación
principal de sus habitantes es la agricultura.
El fondo municipal es muy mezquino,
apenas si alcanza para los gastos ordinarios.
El puerto del Realejo, con 800 habitantes, en
1831, se le declaró puerto de registro.
"REALEJO"
Esta población decaída
de su primitiva grandeza, situada tres leguas al Sur de esta ciudad, sobre
el Estero que conduce al Puerto de Corinto, cuenta apenas unos trescientos
habitantes, entre ellos sesenta ciudadanos, elige dos electores de SS.
AA. en un solo cantón: para un gobierno interior elige también
un Alcalde, y dos suplentes de Alcalde; hay dos cantones, y su jurisdicción
abraza dos comarcas de la mesta.
No hay panteón, los enterramientos
se hacen regularmente en una huertecita destinada a este objeto.
El Cabildo primitivo se arruinó
completamente. La Municipalidad ha levantado uno nuevo que a la fecha se
encuentra casi concluido. Tiene suficiente capacidad y comodidad, atendidas
la necesidades de la población.
Los fondos municipales dan los gastos
ordinarios y dejan un sobrante para mejoras locales. El producto anual
es de seiscientos pesos.
La escuela había sido abandonada
por enfermedad del maestro que la servía y hasta el 4 del corriente
la mandé restablecer, por ser mucho el perjuicio de la juventud.
La marina es la ocupación
principal de los habitantes: la agricultura también, lo mismo que
algo de ganadería.
"CORINTO" Corinto, antiguamente llamado Punta Icaco.
Su bahía es tranquila y muy segura; cuenta
con un muelle de construcción moderna.
El principal puerto de
la República colocado en la extremidad Este de una isla de seis
leguas de longitud, a dos leguas de El Realejo, hacia el Sur, situado sobre
una hermosísima y abrigada bahía, cuyas aguas jamás
alteran su acostumbrada quietud, y con una costa de arena pura sin mezcla
de lodo, que permite desembarcar en cualquier estado de la marea con la
misma facilidad. Es de una perpectiva encantadora. Al Este y Norte, ese
gran ,'lago salado que llamamos bahía de Corinto y una cordillera
de volcanes apagados unos, otros no. Al Norte, la Punta de Castañones
que avanza hacia al Poniente. Al Noroeste, ese enorme peñazco llamado
"El Cardón" y el Océano Pacífico.
La población cuenta con cuatrocientos
habitantes próximamente; elige un elector de SS. AA.
Para su gobierno interior tiene
junta promotora que ejerce funciones municipales, y el señor Mayor
de Plaza desempeña las atribuciones de los Alcaldes Constitucionales.
No hay cantones ni comarcas de la
mesta.
Al Occidente y sobre la misma isla
se encuentran lugares donde el estero es tan estrecho que con facilidad
puede unirse la isla a tierra firme. Es por allí que pasaría
el proyecto ferrocarril de Corinto a Moabita.
En esta ciudad todo es nuevo. A
más de las bodegas nacionales, hay los edificios públicos
siguientes: una iglesia suficientemente cómoda, y una casa de escuela
y cural, de diez y seis varas, aproximadamente, de largo. Se está
trabajando un mercado que hasta la vez está solo en galera.
"SOMOTILLO" Esta población, situada
veinte y cuatro leguas al Norte de esta ciudad sobre una planicie de alguna
extensión, con el Río
Negro al Sur y el Tecomoapa al
Norte, extiende su juridicción sobre las extensas serranías
que al Norte, Noreste y Nordeste limitan con el territorio hondureño.
En ellas se encuentran situados
los valles de Jiñocuao, Cuajiniquilapa, Potrero-Grande, Cinco-Pinos,
Nance, Panal y Bijagua. El número de habitantes, inclusive los de
los valles, es de dos mil seiscientos, entre ellos setenta y siete ciudadanos,
y eligen cuatro electores de Supremas Autoridades. Para su gobierno interior
está dividida en dos cantones, y dos comarcas de la mesta, fuera
de que cada valle tiene marcada su jurisdicción, y hay un Comisario
o Alcalde de barrio en cada uno.
En estos valles la riqueza consiste
en 'la agricultura. Por todas partes se encuentran plantaciones de arroz,
maíz, caña de azúcar, trigo, etc. Hay alturas desde
donde le vista se extasía contemplando la hermosura, la fuerza,
la grandeza de la naturaleza. Cuadros preciosísimos dignos de un
acreditado pincel. No obstante la gran distancia que separa esas alturas
del Golfo de Fonseca, la vista alcanza distinguirlo de la misma manera
que varios esteros que internan a nuestra República.
Colocado a la sombra de los pinos
agitados por un viento regular, con profundas simas, bajo mis pies y el
mar en perspectiva y las verdísimas alturas coronadas ya de plantaciones,
ya de árboles silvestres, parecióme muchas veces leer el
grande y dichoso porvenir que se prepara a Nicaragua. En su mayor parte
esos terrenos de las alturas son vegetales y a propósito para el
café. No hay el inconveniente de falta de agua. Por el contrario,
a cada paso encuentra el viajero ríos más o menos ricos;
pero todos de una agua delgada y deliciosa.
En cada uno de esos valles, con
excepción del último hay escuelas, dirigidas con más
o menos propiedad. Todas las visité, con excepción de las
de Jiñocuao y Cuajiniquilapa. Me causó. verdadero placer
el empeño de los maestros y aplicación de los discípulos,
haciendo contraste con su absoluta falta de medios. En la actualidad, de
acuerdo con el señor Inspector, remití a todos esos valles,
libros de texto para el maestro y los niños más pobres, y
creo necesario protegerlos, proveyéndolos de mobiliario,
En Somotillo dos fueron las necesidades
más apremiantes que me hicieron presente los vecinos y que yo percibí.
Un grande arroyo que iba minando
toda la población; y la iglesia parroquial, cuyo techo y pavimento
se encuentran en fatal estado. Para lo primero se dictó la disposición
de un día mensual de trabajo a todos los vecinos, que elevada al
conocimiento del Gobierno, obtuvo su aprobación. Para lo segundo,
reuní la Junta de Cofrades, que maneja una hacienda de seiscientas
reses y doscientas bestias, y se acordó el gasto, a pesar de que
en esa población ha habido constante oposición para que se
tome de la cofradía cualquier cantidad en beneficio de la Iglesia.
El Ilustrísimo señor Obispo Diocesano, aprobó esta
disposición.
Visité la escuela que tenía
más de veinte niños y noté poco adelanto. A ésta,
como carecía de bancas, libros de texto, etc., la hice ya proveer
de todo esto. No hay casa escuela. El Cabildo es un pequeño edificio
de un solo piso, de diez y ocho varas más o menos, pared de bahareque.
Una de las piezas sirve de cárcel y adolece de los mismos defectos
que las anteriores.
El panteón que también
visité, está completamente cerrado, y es un bonito edificio.
La principal riqueza de este pueblo
es la ganadería. Sus terrenos al Sur, al Este y al Oeste, se prestan
admirablemente: zacatales interminables en llanuras de una extensión
de muchas leguas; pero las diez y nueve vigésimas partes de estas
haciendas, pertenecen a vecinos de León y de esta ciudad.
"VILLANUEVA" Esta población, situada
al Sur-Este de Somotillo, cuenta setecientos y pico de habitantes, setenta
y ocho ciudadanos, que votan por cuatro electores de Supremas Autoridades.
Para su Gobierno interior está dividido en dos cantones y dos comarcas
de la mesta, y elige un Alcalde, propietario y dos suplentes, de Alcalde.
Sus fondos municipales producen apenas ciento veinte pesos anuales, que
escasamente dan lo necesario para gastos ordinarios, sin dejar nada para
mejoras locales.
La posición de este pueblo
sobre una extensa planicie y con un caudaloso río al Sur, es bastante
buena.
Al llegar a él, varios vecinos
se me presentaron en número de no menos de treinta, pidiéndome
reformase la Junta de Cofrades, por varios motivos. Al imponerme de ello,
presente el señor Cura, hubo quien dijera que no era cofradía,
sino compañía, y que los miembros de la Junta eran vitalicios.
Semejante especie me llamó
la atención e hice venir el Acta de fundación, y a la vista
de ella y de las siguientes, lo mismo que del Reglamento de cofradía
,de 21 de junio de 1866, no pudo menos de convenir el mismo señor
Cura en que la cofradía o compañía de Villa-Nueva,
cualquiera que fuese su nombre, quedaba comprendida en el Reglamento citado.
En consecuencia, organicé la Junta conforme a él y se dió
posesión a los nuevos miembros.
La administración de esa
cofradía que ha contado hasta mil doscientas reses y cuatrocientas
bestias, ha sido poco arreglada en años anteriores, al grado de
estar actualmente reducida a la mitad.
Las calles, en mucha parte, son
buenas, pero como en Somotillo, hay un enorme arroyo que viene destruyendo
parte de la población hacia el Sur, otro pequeño hacia el
Norte que produce también bastante daño.
Con el trabajo personal de los vecinos,
se está atendiendo a esta necesidad; pero para darle el lleno debido
sería necesario la aprobación de unas ordenanzas municipales
con que di cuenta a ese Ministerio a principios del presente año.
El Cabildo viejo es un edificio
de teja y pared de bahareque, como de doce varas de largo por seis de ancho.
En la parte oriental es una pieza de cuatro varas lo que constituye la
cárcel, que a su completa inseguridad reúne los inconvenientes
de las anteriores.
El resto es el despacho del Alcalde,
y ha servido también para la escuela. Hay además fabricándose
con mayores dimensiones otra parte del mismo Cabildo; pero le falta bastante
para estar concluido. Hoy se dará la escuela en la casa Cura], que
generosamente ha ofrecido el señor Cura. Además de la iglesia
parroquial hay otra ermita Calvario, nueva y bastante bonita.
Esta ciudad cabecera del Departamento
va caminando poco a poco hacia el progreso. Situada a la falda Sur-Oeste
del volcán del Viejo, a tres leguas del puerto del Realejo, sobre
una hermosísima, planicie, con magníficos terrenos vegetales
en toda dirección, cuenta con doce mil habitantes, entre ellos mil
y pico de ciudadanos que votan en tres cantones por cuarenticinco eletores
de SS. AA. Para su gobierno interior está dividida en once cantones,
y su jurisdicción abraza cuatro comarcas de la mesta.
Además, elige dos Alcaldes,
10 y 29, un Juez de Agricultura propietario y otro suplente, cuatro Regidores
y un Síndico Municipal.
Los fondos de esta corporación
producen cerca de cuatro mil pesos anuales, y sus gastos ordinarios no
pasan de setecientos y pico de pesos al año, quedando lo demás
para mejoras locales.
El Cabildo es un edificio que ocupa
un cuarto de manzana, situada en la parte occidental de la plaza principal.
Todo el frente de la Calle del Calvario es de dos pisos, el resto de solo
uno. Está enteramente cerrado con tapias elevadas.
En el frente de la plaza y parte
Sur se encuentran las cárceles de varones y mujeres y el cuerpo
de guardia del resguardo de la hacienda y policía, ocupando distintas
piezas. La cárcel de varones mide quince a diez y seis varas, la
de mujeres, ocho.
La primera tiene una puerta, una
ventana y tres aberturas en la pared de la calle, suficientemente elevadas
y con sus respectivas rejas de hierro. El piso es malo, ventilación
suficiente.
La cárcel de mujeres tiene
una puerta y una ventana con su reja de hierro. En el segundo piso despachan
los señores Alcaldes y Juez de Agricultura. Más de la mitad
del edificio de dos pisos está sin concluir porque los fondos no
han sido suficientes para ello.
Mediante un empréstito, la
Corporación Municipal, ha podido acometer la empresa de construir
un mercado en la plaza principal, que puede decirse concluido ya. Ocupa
poco más de un cuarto de manzana, aunque hay comprado ya un solar
contiguo. La señora doña Gertrudis S. de Callejas, ha contribuido
mucho al crédito de esta Corporación aportando toda la cantidad
necesaria para la obra con un interés módico.
Sobre la misma plaza principal se
encuentra el hospital ti= tulado "La Caridad" que después de varios
años de esfuerzos, se inauguró solemnemente el 15 de agosto
próximo pasado. Para su dirección lo mismo que para su adquisición
hay una Junta Especial compuesta de cinco miembros con su Tesorero también
especial. El edificio ocupa cerca de dos tercios de manzana, todo de pared
de adobes, enteramente cerrado, tiene tres grandes piezas de cañón
y dos de mediagua.
El 19 del mes próximo, la
Municipalidad de esta ciudad inaugurará solemnemente el alumbrado
público, pues ya está todo preparado para ello. Era esta
mejora reclamada perentoriamente en toda población de alguna importancia.
Hay otras muchas mejoras obtenidas
durante los últimos años, lo que prueba que en esta ciudad
no son pocos los que de buena fe desean el progreso de su país.
Sería muy largo enumerar las distintas personas que han contribuido
eficazmente a todas estas mejoras, aunque no hayan tampoco faltado opositores
sistemáticos a todo adelanto.
Pero aun se hace notable el malísimo
estado de las calles, que si bien están delineadas con una regularidad
en extremo agradable a la vista, expone sin embargo al paseante, a quebrarse
una pierna en los muchos barranco£ que por distintas direcciones
las cortan. La Corporación Municipal se ocupa actualmente en escoger
los medios de atender con prontitud a una composición sólida
y estable de todas ellas, lo mismo que de dar cima a la obra del Cabildo,
que sufre notables deterioros con su demora.
En esta ciudad hay dos escuelas
de varones y una de niñas. Pronto habrá otra de varones.
A la central concurren más de ochenta niños, a la del Calvario
más de treinta, igual número concurrirá a la de Guadalupe,
tan luego se establezca. A la de niñas concurren más de sesenta.
Para concluir, señor Ministro,
haré algunas observaciones generales.
Los pueblos de Somotillo y Villa-Nueva,
Chichigalpa y Realejo, carecen de ejidos. Alrededor del primero se asegura
haber gran cantidad de terrenos baldíos a los que pretende por algunos,
derechos de propiedad, no obstante la falta de títulos de medida.
El pueblo de Villa-Nueva, según datos adquiridos, parece estar en
terrenos de la cofradía y en ellos mismos se encuentran la mayor
parte de las fincas de sus vecinos.
Todos esos pueblos piden ejidos;
pero en mayor cantidad que la designada por la ley de 2 de agosto de 1832,
y a la verdad, señor Ministro, esa ley no satisface las necesidades
agrícolas de cada uno de ellos.
Las cárceles en todas las
poblaciones, con excepción de esta ciudad, son nada ventiladas,'
absolutamente insalubres, de tal manera que el individuo que se ve en la
dura necesidad de ocuparlas, lo cual muchas veces sucede, o sin delito
de ninguna especie, o por faltas sumamente ligeras, lleva la seguridad
de contraer en ellas alguna enfermedad. Además, como carecen de
tapias, los reos no pueden salir de ellas un solo instante y muchas veces
tienen que ser ocupadas para necesidades corporales, con grave daño
de los que la habitan.
Señor Ministro, por el bien
de la humanidad, se hace preciso fijar mucho la atención del gobierno
en este asunto. 0 no hay cárceles, o si las hay, deben ser tales
que no agreguen a la afrenta de habitarlas, el martirio de sus mismas mefíticas
y mortíferas.
Si los pueblos con sus pequeños
recursos no pueden llenar debidamente esta vacío, el asunto merece
fijar las miradas del Supremo Gobierno.
La instrución primaria es
un ramo sumamente descuidado en el departamento. Para ello hay dos causas
generales. La apatía de los padres de familia, que o no hacen concurrir
sus niños a las escuelas, o lo hacen con demasiada irregularidad
; y la insuficiencia de los establecimientos de enseñanza.
Una escuela en cada población,
además de ser muy poco, como la que se establece es de varones,
queda enteramente abandonado el sexo débil, como si fuese un miembro
inútil de la familia humana. Ante la apatía de los padres
de familia se estrellan los.esfuerzos del más acreditado maestro,
porque lo que aprenden en ocho o nueve días, lo desaprenden en quince
o más días que duran ausentes.
Tal es, señor Ministro, la
situación de estos pueblos; y al pcner en su conocimiento lo relacionado,
me es grato suscribirme de Ud. atento servidor