![]() Parroquia de San Lorenzo Mártir, patrono de la ciudad.
cura
párroco Juan Reynaldo Sánchez
Muerte del cacique Diriangén |
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Distancia
de Managua: 201 km. Distancia de Chinandega: 67 km. Población:
32,583 Habitantes. Extensión territorial: 1,089 km 2.
Fecha de Fundación: 1,831. Producción:
Ajonjolí, maíz, camaronicultura, frijoles, sandía.
Límites: Norte: Municipio Santo Tomás y
República de Honduras. Sur: Municipios de Chinandega
y Morazán. Este: Municipios San Francisco Cuaniquilapa,
Cinco Pinos y Villa Nueva. Oeste: Municipio Morazán
y Golfo de Fonseca.
Un puerto terrestre con historia ![]() La
cercanía de la Aduana es lo que mantiene con vida a
esta ciudad, ya que gran parte de su población depende de
los servicios que ofrece a los miles de comerciantes y turistas que
diario cruzan las fronteras de ambos países
Los ya típicos triciclos son muy comunes en el paisaje cotidiano
de Somotillo, como éste que pasa frente a la parroquia de San Lorenzo
Mártir, patrono de la ciudad.
Alrededor de este parque todavía están las mismas casas de cuarterón, adobe y taquezal y muchos descendientes de las mismas familias que al amanecer del 21 de junio de 1856 despertaron con la noticia de que en su casi olvidado pueblo se había instalado el gobierno del Presidente Legitimista, doctor José María Estrada, en pleno apogeo de la Guerra Nacional. En esa misma plaza, pero trece días después, el 4 de julio, los pobladores vieron acampar sudorosas y cansadas por la larga jornada, a las fuerzas enviadas por el gobierno de Guatemala en auxilio de Nicaragua, bajo el mando del General Mariano Paredes. Lo que sucedió durante la Guerra Nacional, es historia conocida. Después de aquellos memorables acontecimientos, pareciera que la historia se olvidó de este lejano pueblo del Occidente nicaragüense, a tal punto, que de no ser porque es un paso obligado para llegar a la aduana fronteriza con Honduras, en El Guasaule, distante sólo cinco kilómetros al nor-oeste, Somotillo sería quizás, otro pueblo fantasma de Nicaragua. La cercanía de la Aduana es lo que mantiene con vida a esta ciudad, ya que gran parte de su población depende de los servicios que ofrece a los miles de comerciantes y turistas que diario pasan las fronteras de ambos países.
Hoteles, pensiones, restaurantes, fritangas, tiendas, pulperías,
bares, vulcanizadoras, panaderías, barberías, quesilleras
y hasta ciclotaxis, son parte de la gama de oficios y servicios que florecen
a lo largo de la carretera Panamericana que bordea la ciudad.
UBICACION ESTRATEGICA Somotillo está ubicado a 201 kilómetros de nuestra capital, Managua y tiene una población de 32,583 habitantes, de los cuales 23,134 viven en el área rural y 9,449 habitan en el casco urbano. La principal actividad económica de este municipio es la agricultura, siendo el maíz, el ajonjolí y el cultivo de sandía los rubros que generan mayores ingresos. Como la mayoría de las ciudades de Occidente, Somotillo, que pertenece al departamento de Chinandega; también es caliente y árido, un lugar donde el viento azota con inclemencia en épocas de verano, ocasión que muchos aprovechan para ir a darse un chapuzón a los diferentes ríos cercanos o viajan hasta las costas de Corinto para entregarse al placer de las brumosas aguas del Pacífico.
Problemas climáticos sumados a la falta de tratamiento a las cuencas
de los ríos han hecho de esta zona un área muy seca y de
poca riqueza en sus suelos, son algunos elementos que ha incidido en el
nivel de pobreza que padece la población. A pesar de ello, en esta
ciudad no existe el problema de delincuencia que padecen otras poblaciones
del Pacífico, pues aquí el único problema son algunos
bolitos que hacen escándalo cuando andan alguna media de licor entre
pecho y espalda.
El comercio La frontera terrestre de Guasaule es la más importante de la región, ya que por esa vía transita el 80% del comercio intrarregional, especialmente el que viene de Panamá, Costa Rica y Nicaragua. Debido a que el principal procedimiento para aduanas polinacionales como lo es Guasaule, pues tendra representaciones de los seis países de centraoamérica, se ampliaron y modificaron las instalaciones de la mencionada aduana, ya que las anteriores no daban abasto a las operaciones poli-nacionales. Se han construido casetas de control, tanto para las importaciones como para las exportaciones salvadoreñas, guatemaltecas, y en espera de las otras, de tal manera que si los empresarios cumplen con el pago anticipado de sus operaciones comerciales y los documentos de tránsito internacional están en orden, se disminuye el tiempo de estancia de los furgones y se agilicen las tareas de supervisión y tránsito. También se espera que se facilite el paso del comercio intrarregional, ya que se modernizaron los procedimientos y la tecnología de registro y control. La Hachadura Para continuar con la agilización del comercio regional, la Dirección Ejecutiva de Ingresos de Honduras tendrá una oficina en la aduana yuxtapuesta de La Hachadura, la cual está ubicada entre las fronteras de El Salvador y Guatemala. Aunque aún no se ha definido la fecha de la llegada de los oficiales aduaneros del vecino país, ya se comenzó a reestructurar la infraestructura de la mencionada aduana. La DGRA ya autorizó el establecimiento de los hondureños en las instalaciones binacionales y se espera que a más tardar el próximo mes, se inicien las operaciones trinacionales. Con esta nueva oficina, Honduras tendría presencia en tres aduanas salvadoreñas: El Amatillo, El Poy y La Hachadura. También está programada la entrada en operaciones de la aduana yuxtapuesta de Anguiatú, en la frontera común con Guatemala. Las autoridades salvadoreñas esperan que las nuevas operaciones comiencen a finales de este mes. UE apoya la integración La Unión Europea está interesada en apoyar técnica y financieramente el proceso de integración aduanero de la región. -El mes pasado, una comisión de la UE visitó cada uno de los países del istmo para conocer el involucramiento de los gobiernos y la empresa privada en el proceso de unificación. -Los delegados de la UE preguntaron por la modernización de las aduanas y el avance del proceso de integración. -La ayuda que se
brindará a la región aún no se define y se prevé
que se anuncie en el marco de los acuerdos del Plan Puebla Panamá.
10 DE DICIEMBRE DEL 2000 / La Prensa / Mosaico / Orlando Valenzuela La Aduana El Guasaule Está ubicada a 5 kilómetros de Somotillo y 206 kilómetros de la capital, justo en el lado sur del río Guasaule, que sirve de límite fronterizo entre Nicaragua y Honduras. Por esta Aduana pasa la mayoría del transporte pesado de carga que atraviesa el país en ruta hacia los países vecinos del Norte y Sur de América. Por este mismo punto fronterizo, cada día miles de nicaragüenses cruzan la raya divisoria en busca de nuevos horizontes o simplemente en son de comercio, pues al otro lado existen muchas tiendas donde acostumbran ir a comprar productos de diversa índole para luego venirlos a venderlos al comercio informal.
Además del incesante tráfico de furgones y camiones con productos
que pasan por este lugar, en El Guasaule cualquier ciudadano centroamericano
El
Ojoche, un valle de barro
En la comunidad El Ojoche, a unos 18 kilómetros al este de Somotillo, muchas familias se dedican a la artesanía de barro y tule, materias primas para elaborar las casi infaltables ollas y comales para la cocina y los frescos petates para el camastro de los dormitorios campesinos. Doña Francisca Artola Vallecillo, de 44 años, habita contiguo al campo de béisbol de esta comunidad, lugar donde construyó un rústico horno para quemar los cubules de cabeza, comales, alcancías, tinajas, tazas y cualquier tipo de trabajo en barro que el cliente le encargue. Ella empezó a trabajar con el barro desde que tenía 14 años, cuando su mamá le enseñó los primeros pasos en este difícil y mal pagado oficio artesanal. Su técnica es simple, así como el diseño de sus piezas y aunque el esfuerzo es grande, el costo de las piezas es muy poco, pues una olla para guardar agua de regular tamaño vale 15 córdobas, mientras que un comal sólo cuesta 5 córdobas. Tiene ocho hijos a su cargo y aunque sabe hacer todo tipo de manualidades en barro, ella dice que no se dedica sólo a la cerámica, pues aquí no se vende y más bien lo hace “por pura diversión, por no estar de balde, porque en este caserío casi en todas las casas la gente trabaja el barro. Pero de todos modos, la gente que quiere llevar algún recuerdo o una pieza de cerámica utilitaria, puede hacerlo comprándole a doña Francisca Artola. En la misma comunidad, pero más a la orilla de la carretera, doña Jamilet del Socorro Betanco, de 40 años, tiene casi tres décadas de elaborar los frescos petates de tule que son como el Set Luna del campesino. De su mamá aprendió las técnicas del tejido en tule cuando sólo tenía 12 años y desde entonces sigue haciendo los petates con el mismo procedimiento, por eso sus productos son siempre casi iguales en su colorido natural. La destreza de sus manos es tal, que en una semana puede hacer tres petates de los grandes sin desatender los oficios de su casa.
Es en esta época de verano cuando más se producen los petates,
pues el tule no crece igual en invierno, por eso ella no toma esta actividad
como su única alternativa de subsistencia, porque como ella
misma dice “esto es sólo para medio mantenerse y no estar de balde
en la casa”. Los petates que doña Jamilet hace tiene un valor de
50 córdobas y sirven para dormir en el lugar más improvisto
y pueden guardarse sin ocupar mucho espacio.
10 DE DICIEMBRE DEL 2000 / Orlando Valenzuela / La Prensa Las remembranzas de don Manuel Estrada Jubilado desde hace varios años, don Manuel Antonio Estrada de 65 años, parece que al fin tiene más tiempo libre para dedicarse de lleno a lo que más le satisface: trabajar con los niños. Por eso don Manuel es conocido desde hace tiempo en Somotillo como un gran impulsor del deporte infantil, actividad que realiza sin ningún interés personal, pues los recursos que utiliza para comprar útiles deportivos y formar los equipos de béisbol los consigue mediante donaciones de amigos y familiares, como el caso de Mister Tomy, un gringo de los Cuerpos de Paz que llegó a la ciudad hace muchos años y que resultó ser su familiar al casarse con una prima de él. Este Mister Tomy, de Denver, Colorado, es el mismo que junto a Alexis Argüello contribuyó para la construcción del estadio de béisbol en la ciudad y que aún sigue enviando materiales deportivos para los niños de Somotillo. Tal vez porque a don Manuel le tocó vivir una infancia y adolescencia en una ciudad atrasada como era Somotillo hace más de cincuenta años, es que siente el compromiso de dar su tiempo y talento a las nuevas generaciones. Don Manuel todavía recuerda los tiempos en que para estudiar los jóvenes tenían que ir a León porque en Somotillo no había colegios, alumbrado eléctrico, ni transporte, porque no había carretera, sino una trocha que comunicaba con la entonces Villa Salvadorita, hasta donde se viajaba en carreta para tomar la carretera que llegaba a Chinandega. Recordando aquellos días de adolescente, don Manuel aún tiene fresca en la mente la imagen del primer vehículo que corrió por las polvorientas calles de la ciudad “era un camioncito Ford de ocho toneladas de don Carlos Matus Argüello, que para poder salir tenía que mandar a despedregar el río Negro y el Gallo, porque sino se quedaba pegado en media corriente”, relata. Don Manuel recuerda que tenía 12 años cuando llegó el cine al pueblo. El cine estaba ubicado en la propia Iglesia El Calvario, el precio de la entrada era al ojo del tiquetero, pues los chavalos pagaban según el tamaño. Así, un niño de unos ocho años pagaba 25 centavos, mientras que uno de 2 ó 3 años mayor podía pagar 30, 40 y hasta 50 centavos, mientras que los adultos pagaban 75 centavos cada uno. Las películas eran en blanco y negro, por lo general mexicanas, con el gran inconveniente de que muchas veces el rollo lo ponían al revés y salían de cabeza las personas, teniendo que ver la película con la cabeza inclinada hasta que el controlista se cansaba de oír los silbidos de los chavalos que le gritaban que dejara de “robarse los rollos”.
Con un poco de nostalgia trae a la memoria aquellos días en que
jugaba con sus amigos en las calles “arriba la pelota”, “el cero escondido”,
“caliente”, “la anda” y otros juegos de chavalos. “ahora los niños
no juegan eso porque se dedican a ver televisión o pasan horas sentados
jugando nintendo y sus pláticas son de otras cosas”, se lamenta.
Pero don Manuel no se deja vencer por el desánimo y sigue
trabajando con la pequeña liga de béisbol que formó
con los niños de su amado Somotillo.
La
Tribuna 4-4-00 JUDITH FLORES MONTOYA
El alcalde de Somotillo, Justino Quintero, reconoció el esfuerzo realizado por el Gobierno con el restablecimiento de la vía centroamericana, sin embargo afirmó que los problemas de ese municipio ocasionados por el huracán Mitch, no se limitan a la destrucción de puentes. El desastre natural destruyó seis puentes que se ubican en la carretera Somotillo-Guasaule, que obstaculizó por varios días el tráfico internacional. Las autoridades solventaron el problema con la instalación de puentes provisionales. Quintero informó que cerca de 800 familias que perdieron sus viviendas aún no cuentan con un techo para rehabilitar sus vidas. Mitch destruyó 1,080 casas. A la fecha, sólo con el apoyo de organismos no gubernamentales como Juan XXIII, Cipres, Holanda y Solidaridad Internacional Española, esa municipalidad promueve la construcción de 293 viviendas. Quintero dijo que muchas familias aún siguen durmiendo en el piso, lo que está originando enfermedades respiratorias e hinchazón en los pies a niños y mujeres a causa de lo helado del suelo y a la mala nutrición ante la escasez de alimentos. “Es cierto que hemos recibido ayuda en alimentos pero no es suficiente para dar respuesta a las necesidades de la población que prácticamente lo perdió todo con el paso del huracán”. Aseguró que Somotillo, es uno de los municipios más afectados porque los cinco ríos de Chinandega El Guasaule, Hato Grande, Río Negro, Tecomapa y Río Gallo, pasan por Somotillo. “Los daños del Mitch, son en la zona rural y el casco urbano. 11 escuelas sufrieron daños en el campo, dos fueron totalmente arrasadas y otras 11 parcialmente dañadas. El gobierno del Japón instaló champas para impartir clase a los niños, pero con las lluvias se han deteriorado y hay problemas para impartir clases a los estudiantes”, precisó. Manifestó que una de las prioridades inmediatas de su administración es la evacuación de 38 familias que habitan en la zona baja del Golfo, debido a que en ese sector se unen cuatro de los cinco ríos de Chinandega, lo que representa un serio peligro fundamentalmente en la época de invierno. Quintero dijo que la comuna adquirió con fondos propios 16 manzanas de tierra, en la comunidad de Palo Grande, para reubicar a las 38 familias, sin embargo, no cuentan con los recursos para la construcción de viviendas y el traslado de personas. También se requiere del traslado de otras 57 familias que habitan en el barrio Sagrada Familia, ubicado en el casco urbano de Somotillo, debido a que en cada invierno sufre de inundaciones, situación que se agudizó durante el paso de Mitch, debido a que el barrio se ubica a la orilla del río Tecomapa. Cerro Los Coyotes una amenaza Otra de las amenazas para Somotillo, es el Cerro Los Coyotes, debido a la gran cantidad de fracturas que tiene esa elevación provocada por la deforestación y las lluvias. Quintero dijo que la amenaza es fundamentalmente para los pobladores que habitan en las faldas del cerro. Manifestó que el Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter), tras realizar un estudio científico recomendó la evacuación de 23 familias que habitan en una de las zonas más afectadas del cerro.
Quintero afirmó que recientemente envió una carta a la Presidencia
de la República, con el fin de solicitar la formación de
una comisión para que evalué en el terreno la dimensión
de los daños ocasionados por el huracán en esa localidad,
una de la más afectadas en Chinandega, según los datos estadísticos
levantados por las autoridades.
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