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el día de La Cruz actos religiosos, corridas de toros La naturaleza de Juigalpa ofrece un fascinante espectáculo para disfrutar.. Río Mayales ![]() Ubicado a sólo tres kilómetros fuera de la ciudad, sobre la carretera hacia Managua. Tour Gran Cocibolca de Chontales Isla Redonda, Isla El Muerto Isla La Pelona. Laguna San Miguelito Laguna Las Mesas. La Punta de Mayales, en la desembocadura del Río Mayales OBSERVADOR DEL MEDIO AMBIENTE DE CHONTALES
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Bienvenido
a Chontales
* A 290 kilómetros de Managua, en el Atlántico Sur, ¡Chontales es Bello! RAAS
![]() Orlando Valenzuela El Ayote es quizás el más grande puerto de montaña del país. Todos los fines de semana llegan miles de campesinos, productores y comerciantes de las ciudades a comprar y vender cualquier cosa a ese poblado, instalado justo donde termina la carretera.
El Ayote es uno de los municipios más jóvenes de Nicaragua,
ya que fue fundado como tal apenas en abril del año 2000,
sin embargo, a pesar de su juventud, es una de las más ricas
municipalidades del país, pues desde que terminó la
guerra en 1990, cuando aún era una comarca de El Rama, han
convergido en este lugar pobladores de 38 comunidades vecinas para negociar
sus productos agrícolas con comerciantes del Pacífico,
convirtiéndolo en un gigantesco y dinámico puerto de montaña.
Su población, eminentemente de origen campesino, es de unos 9,000 habitantes, y su extensión territorial de 181 kilómetros cuadrados. Este municipio está ubicado en la Región Autónoma del Atlántico Sur (RAAS), a 290 kilómetros de la capital, Managua. Este poblado nació como producto de la guerra de los años ochenta, pues durante casi toda esa década, El Ayote era una estratégica base militar del Ejército Popular Sandinista, y fue hasta que se desmovilizó la Resistencia, en 1990, que miles de productores empezaron a encontrarse en este lugar para comercializar sus productos. Así, El Ayote, que durante la guerra no tenía ninguna importancia económica, sino militar, en poco tiempo se transformó en lo que actualmente es: un municipio que se desarrolla a pasos agigantados gracias al espíritu de trabajo de sus pobladores. Para el visitante furtivo es impresionante el espectáculo que este poblado presenta cada fin de semana, cuando desde tempranas horas del viernes y todo el día sábado, miles de pequeños, medianos y grandes productores empiezan a bajar de las comunidades con decenas de mulas cargadas de queso en quintales, crema, mantequilla, frijoles, arroz, cerdos y ganado para venderlo a compradores de Managua, Masaya, Matagalpa y Granada, y hasta a empresarios salvadoreños y hondureños. Por la tarde del sábado, ya vendidos sus productos, los campesinos regresan a sus fincas de la montaña cargando a lomo de mula baldes plásticos, láminas de zinc, rollos de alambre de púas, fertilizantes y otros productos para el trabajo y el hogar. Por un momento, la calle principal y el puente sobre el Río Nawawas, que divide el poblado en dos, se convierte en un inmenso mercado, donde se confunden campesinos arreando una manada de cerdos, otros en sus mulas cargadas de sacos de maíz o marquetas de queso fresco, mientras a ambos lados, decenas de comerciantes, desde sus improvisados chinamos, les ofrecen una diversidad de productos que van desde botas de cuero, relojes, focos, ropa y electrodomésticos, hasta champú y cremas para broncearse la piel, entre otros. Según José Santos Aguirre, responsable de servicios municipales del gobierno local, El Ayote es un fenómeno de desarrollo económico, pues aquí se negocian grandes cantidades de ganado y cerdos anualmente, muchos de éstos para el mercado internacional. Para darnos una idea, sólo en el período de1998 al 2000, se han negociado 96,503 cabezas de ganado vacuno; mientras tanto, sólo en 1999, se re-gistró la venta de 28,000 cerdos. Otra de las grandes transacciones que aquí se realizan es la compra-venta del queso, ya que en el municipio existen centenares de queseras artesanales que abastecen a una gran cantidad de intermediarios, que lo llevan a los mercados de todo el país. El principal problema que tienen los habitantes de El Ayote son las malas vías de acceso, pues durante los inviernos copiosos el poblado queda casi incomunicado, ya sea porque el camino se parte, o bien, por los grandes pegaderos. Otro problema, quizás de más urgente solución, es la falta de agua potable, ya que la gente actualmente bebe agua de pozos, y la que llega por cañería sólo es filtrada, pero pronto tendrán este vital líquido de buena calidad. A pesar de estos problemas, El Ayote ya no es el mismo de hace diez años, cuando en este lugar imperaba la “ley del revólver”, pues la mayoría de la población andaba con sus pistolas al cinto y cualquier problema lo arreglaban a punta de balazos, sobre todo los fines de semana, que eran aprovechados para saldar cuentas en cualquier esquina. Se estima que antes, entre viernes y sábado, había de dos a seis muertos por cualquier motivo, problema que se terminó a partir de que se instaló una unidad de Policía.
Hoy, El Ayote no sólo es un pujante centro de intercambio comercial,
sino que también es un ejemplo de un proceso de entendimiento
y reconciliación entre desmovilizados de la Resistencia
Nicaragüense y ex miembros del Ejército, quienes conviven de
forma pacífica, preocupados únicamente por su trabajo
y el desarrollo de su comunidad.
Orlando Valenzuela
Meyling estudia el segundo año de secundaria en el Instituto Autónomo San José de este municipio, y cuando termine su secundaria piensa iniciar la carrera de Administración de Empresas en una de las universidades que hay en Juigalpa. La elección de Meyling fue inobjetable, pues aquí no se realizan las elecciones como en otros lugares, sino de una forma muy particular, ya que el certamen lo gana la candidata que más bonos vende en su campaña, y ella logró, con la ayuda de sus amigos, vender en un mes más de 19,000 córdobas, muy por encima de la del segundo lugar. A Meyling le encanta conocer Nicaragua, por eso tiene buenos recuerdos de sus visitas a Managua, Jinotega, Estelí, San Juan del Sur, Acoyapa y Juigalpa, ciudad donde estudió toda su primaria y el primer año de secundaria. Tal vez por eso es que ella no se siente muy a gusto en este alejado pueblito de montaña, pues aquí no tiene discotecas juveniles ni cines, ni otras diversiones que allá tenía, por eso dice que a veces se siente muy aburrida. Para colmo, en el instituto no recibe clases todos los días, sino sólo los domingos.
Sus únicas diversiones son las telenovelas: “El privilegio de amar”
“Abrázame muy fuerte”, y “Mi destino eres tú”. También
acostumbra escuchar música romántica de Enrique Iglesias,
Los Bukis, Marco Antonio Solís. Sin embargo, para bailar prefiere
los ritmos de reggae, salsa, bachatas y las gruperas de “Chúcaro”.
Arreando
chanchos
Es una larga y tediosa jornada de dos días de camino por la trocha
lodosa, pues los chanchos que trae, no pueden avanzar al mismo ritmo
que una persona porque se ahogan; por eso los hace caminar dos horas
y descansan treinta minutos.
Desde hace doce años, la crianza de cerdos ha sido el negocio que les da de comer a él y a su familia. Cuenta que muchas veces trae hasta cuarenta chanchos en una sola “arreada”, pero que en esta ocasión sólo trajo once cerdos, los que vende en la báscula del poblado a precios de mercado.
Los cerdos que él engorda son de la raza Machina, de los cuales
él dice haber traído ejemplares de hasta 600 libras de peso.
Él compra los cerdos pequeños, cuando son berracos
de dos meses, y los alimenta con bastante suero del queso que fabrican
en su comunidad. “Es un trabajo duro, porque hay que alimentarlos
bien y después traerlos hasta El Ayote, a veces hasta por varios
días de camino, cuando la manada es más grande”, afirmó
don Tomá.
Orlando Valenzuela
Pero don Timoteo vio que era más rentable hacer sus propias piezas y venderlas él mismo, por eso se dedicó por un tiempo a observar cómo las hacían los talabarteros y luego compraba esas piezas, las desarmaba y las volvía a armar por su cuenta, hasta que logró hacer réplicas de casi todas. Ahora él tiene un taller en su casa y es vendedor exclusivo de sus propios diseños. La lista de aperos que sabe hacer es larga, incluye gruperas, cabezadas, tajonas, valentón y tapaojos, entre otros; sin embargo, para no perder la clientela, también vende algunos productos de otros artesanos, como tapaderas para estribos, espuelas, frenos, cinchas, gamarras, gamón de mecate y nylon.
Don Timoteo viene a El Ayote todos los viernes y se va el sábado
por la tarde; se queda a dormir donde amigos, porque el hospedaje le sale
muy caro. Después de aprovechar las ventas de fin de semana en este
lugar, don Timoteo se va a Paiwas, donde también tiene su
buena clientela. Según su opinión, las ventas se
van a poner un poco malas en los próximos meses, pues es tradicional
que durante el invierno la gente no salga mucho, y, por lo tanto,
no hay suficientes compradores a quienes venderles, en cambio, en verano,
las ventas siempre son mejores.
Orlando Valenzuela
Hace más de 20 años aprendió el oficio cuando entró como ayudante al taller de don Pantaleón Ampié, de quien absorbió todos los secretos del hierro forjado. Desde que llegó, los clientes le han llovido con gran diversidad de trabajos, pues no le pone pero a ningún problema que tenga que ver con el hierro. Por eso no es extraño que uno lo encuentre trabajando a toda fragua para hacer una herradura, frenos para caballo, espuelas de estrellas, argollas para colgar hamacas y portones de madera, fierros para herrar ganado, y portones y verjas de todo tamaño y diseño. Pero eso no es todo, pues su experiencia le permite hacer hasta finos trabajos de reparación de piezas de pistolas, rifles de cacería y reparación de máquinas de moler granos. Dice que cuado llegó resolvió el problema del fundido para hacer verjas mediante el uso de acetileno, pero a partir de la instalación de la energía eléctrica, trabaja con un equipo soldador de varillas. Sus principales clientes son los productores, quienes lo buscan para que les haga los fierros para marcar su ganado, trabajo en que se tarda tres horas por pieza. Según sus cálculos, hasta el momento ha elaborado más de 500 fierros a igual numero de finqueros. A pesar de tener una clientela que va en aumento, don Teodoro no se duerme en sus laureles, “porque cuando baja el precio del queso, el trabajo en El Ayote se pone malo, ya que afecta a todos los productores, y si ellos no venden bien su queso, no hay reales en el pueblo, y eso nos afecta a todos, por eso pronto voy a instalar una vulcanizadora para dar más servicios a todos los vehículos que llegan a este lugar, que es como una rotonda de fin de semana, porque hasta aquí termina la carretera y los vehículos tienen que dar la vuelta y regresar por el mismo camino”, dijo don Teodoro, mientras daba los últimos golpes a un nuevo fierro.
Orlando Valenzuela
Sólo son diez galones de leche los que saca de sus vacas, los que echa en otro recipiente, y luego les deja caer una porción de cuajo para iniciar el proceso de elaboración artesanal del riquísimo queso fresco. Esta labor la realiza don Gregorio todos los días de la semana, ya que todos los días las vacas producen leche. Don Gregorio tiene 15 años de producir queso, el cual llegan a comprar a su propia casa diversos comerciantes que ya lo tienen encargado. Sabe que el queso es como el pan caliente, cada fin de semana, cuando llegan decenas de compradores de todo el país. Por eso se esmera en la fabricación del queso “casero”, que es uno de los más populares y apetecidos por los intermediarios.
Don Gregorio explica que hace más de veinte años era un simple
agricultor que sembraba maíz, frijol y yuca, pero que luego se
metió al negocio de compra y venta de cerdos, hasta que decidió
engordarlos él mismo con suero de la leche que sobra del queso.
Pero a partir del fin de la guerra, don Gregorio dice que ya se puede trabajar tranquilo, y ahora no sólo produce queso, sino que también tiene algunos chanchitos y sigue cosechando sus frijolitos. . LA
PRENSA/VALENZUELA
Todavía está fresco el recuerdo del enfrentamiento armado en el que pereció el ex candidato conservador Mariano Marín, a manos de un adversario, en la campaña municipal. No obstante la tensión todavía existente, el pequeño poblado se esfuerza por enrumbarse a la tolerancia, un sendero lleno de dificultades, de amenazas y acusaciones, pero con una meta en la que todos creen Orlando Valenzuela EL AYOTE, ZELAYA CENTRAL.- El proceso de reconciliación, iniciado en 1990, entre desmovilizados de la Resistencia y ex miembros del entonces Ejército Popular Sandinista en El Ayote, convertido hoy en el municipio más nuevo del país, ha logrado lo que en un principio parecía imposible: la convivencia pacífica entre dos fuerzas enemigas que lucharon a muerte durante casi una década. José Ramón Álvarez, de 38 años, conocido en las filas de la Resistencia con el seudónimo de “Solín”, y presidente del PLC en El Ayote, explicó que después que se desmovilizó, en junio de 1990, se integró a la vida civil y empezó a trabajar en un tallercito de carpintería, oficio que aprendió en una base militar en Honduras. Empezó fabricando camas, roperos, sillas y cruces de madera para difuntos. “Al principio era buen negocio las cruces, porque todos los fines de semana había pasadas de cuentas en las calles de El Ayote y se ganaba, porque cada cruz era negocio, pero ahora el negocio está mal porque poco se muere la gente”, dice con sarcasmo. “Solín” dijo que el logro más importante en estos diez años es haber convivido sandinistas y ex contras, y haber convertido El Ayote en un ejemplo de reconciliación. “No queremos la guerra. La experiencia que vivimos los que fuimos a la guerra no queremos que la vivan otros, porque sólo el que estuvo en la guerra sabe lo duro que es, y lo triste que es ver ahora que muchos ex soldados y ex contras andan en las calles vendiendo hielo”, se lamenta. IGLESIA APOYA PROCESO El padre Glenn Essner, párroco de la Iglesia San José, desde 1992, dijo que el proceso ha sido lento pero positivo. “La gente piensa que El Ayote es sinónimo de violencia, crímenes... pero estamos en un proceso de reconciliación. En la práctica, se está terminado con la venganza, y la gente siente la hermandad”, explicó el religioso. “Antes de 1990, El Ayote sólo tenía importancia militar, pero ahora es un sitio donde vienen campesinos de 38 comunidades a negociar sus productos, granos, ganado, queso, etc., y del Pacífico vienen a vender productos que ellos necesitan. Es por eso que la Iglesia tiene proyectos sociales para apoyar el desarrollo, atendiendo a más de dos mil estudiantes en escuelas en la montaña, porque se necesita un ambiente sano y bueno para la juventud”, agrega el párroco. El padre Essner, sin embargo, lamentó lo que él considera “un crimen” contra los pobladores de El Ayote, y es que la Asamblea Nacional, al hacer la división territorial del nuevo municipio, de las 38 comunidades que originalmente lo conformaban cuando era comarca, sólo lo dejó con doce, y muchas de ellas pasaron a otros municipios que nunca las han atendido, y sus pobladores van a tener que votar por gente a la cual ni siquiera conocen, razón por la que piensan apelar la decisión legislativa. FSLN SOBREVIVE EN CAMPO MINADO DE ADVERSARIOS En este lugar, donde la mayoría de la población estuvo integrada a la Resistencia y combatió sin tregua al gobierno de Daniel Ortega, en la década de los ochenta, pareciera que no existieran sandinistas, pero la realidad es otra; pues no sólo existen, sino que conviven pacíficamente con sus antiguos enemigos de armas. César Monge, tesorero del FSLN en el municipio, dijo que en este lugar, en 1990, hablar del Frente Sandinista era triste, pues todo el campo es Resistencia; pero los temores fueron vencidos y empezaron a trabajar juntos. “Durante estos años hemos mantenido buenas relaciones con los comandantes de la Resistencia y ya no existe ningún tipo de pugna entre el Ejército y ellos. “Nosotros no tenemos ningún tipo de problema con la Resistencia. El problema más bien existe entre el PLC y la Resistencia, porque ellos (la Resistencia) son más críticos y les dicen directamente los errores en su cara a los liberales”, señala. Sin embargo, estos logros alcanzados están en peligro ante las amenazas de muerte que penden sobre varios miembros de la Resistencia que, públicamente, han declarado que no votarán por los liberales en las próximas elecciones presidenciales, sino que lo harán por los conservadores y hasta por los sandinistas, según denuncias de varios ex jefes de la antigua “Contra”. COMANDANTE “PABLO” DENUNCIA AMENAZAS DE MUERTE DEL PLC Diógenes Pineda, más conocido como comandante “Pablo”, denunció que un directivo liberal lo amenazó de muerte si en el municipio ganan los sandinistas durante las próximas elecciones presidenciales, ya que él ha manifestado públicamente que votará por los sandinistas. “En las elecciones de alcaldes del año pasado, nosotros apoyamos a los conservadores con la idea de tener un mejor alcalde, pero fuimos criticados tanto por el PLC como por los sandinistas”, dijo el ex jefe de la Resistencia. “Lo que pasa es que yo no he estado de acuerdo con las anomalías que cometen los liberales y por eso me he apartado del liberalismo. Uno es líder en su lugar, y yo dije que mejor me quedaba sin votar o le daba mi voto a los sandinistas, pero no al PLC, porque no tienen credibilidad, porque con los sandinistas fuimos enemigos, pero en estos diez años son los que nos han dado la mano y nuestras relaciones siempre son mejores con el FSLN que con el PLC”, afirmó Pineda. Dijo que no ha puesto la denuncia ante las autoridades competentes, pero que todo mundo sabe de estas amenazas, pues ya lo hizo en público en una ocasión. COMANDANTE “OTONIEL” TAMBIEN SE SIENTE AMENAZADO Otro que también denunció amenazas de muerte es Felícito Soza Hernández, comandante “Otoniel”, quien además sostuvo que por culpa de los liberales desbarataron al Partido de la Resistencia. “Aquí nadie puede ser líder sin ser enemigo de los liberales. Ellos nos consideran a nosotros como sus enemigos. Depende de ellos la violencia”, sostuvo Soza Hernández. Por su parte, William González, ex miembro de la Resistencia, pero que toda su vida fue conservador, dijo que el proceso de reconciliación entre desmovilizados de la Resistencia y los sandinistas ha sido bueno. Que incluso hay un barrio donde todos conviven, pero que el problema son los liberales. “Nosotros nunca hemos apoyado las sinvergüenzadas de ellos. Los liberales dicen que nosotros tenemos que votar ‘a güevo’ por la bandera roja, y muchos han recibido amenazas por opinar diferente”, afirmó. “Existe libertad de opinión, no tenemos por qué recibir amenazas. Ni siquiera de los sandinistas recibimos amenazas y ahora recibimos de los liberales. Ellos dicen que los conservadores les hacemos más daño a los liberales que los propios sandinistas”, expresó. Dijo que iba a poner la denuncia en la Policía, Derechos Humanos y Comisión de Paz. COMISION DE DERECHOS HUMANOS PREOCUPADO POR AMENAZAS El presidente de la Comisión Municipal de Paz, don Celestino González, dice que aún se mantiene la tensión provocada por la muerte de Mariano Marín, candidato a vicealcalde por el Partido Conservador, ocurrida durante las elecciones municipales de 2000, y teme que durante los comicios presidenciales se puedan cumplir las amenazas que han recibido algunos miembros de la Resistencia por parte de activistas liberales. “De cualquier lado puede estallar algo. Sería asunto de ver antes que estalle”, dijo “Todo esto es porque algunos ex comandantes de la Resistencia dicen que van a votar por los sandinistas. Por eso los amenazan. Vamos a investigar eso, porque es necesario que se genere la confianza, si no el futuro de la reconciliación no está claro ”, expresó González. PLC RECHAZA ACUSACIONES Sobre estas amenazas, buscamos la versión del señor Eugenio Hernández, pero no fue posible conocerla porque andaba promoviendo su candidatura a diputado por el partido rojo en las comunidades. Sin embargo, el presidente del PLC en este municipio, José Ramón Alvarez, explicó que entre el ex alcalde Hernández y Pineda lo que existe es un problema personal desde hace varios años, y que no tiene nada que ver con el Partido Liberal. “Es remoto lo que dicen estas personas. Aquí se está practicando la reconciliación. Nosotros no andamos haciendo amenazas de ese tipo y no tenemos ningún problema, ni con los sandinistas, mucho menos con la Resistencia. Esa es su forma de hacer campaña electoral. Nosotros estamos interesados en que todo se haga en paz”, aseguró Alvarez. AMIGOS DE SIEMPRE “Estamos
divididos como partidos, pero como gente nos queremos. En las elecciones
no nos queremos ni ver, pero después que pasan somos amigos de siempre.
Es más, en la casa del secretario del Frente y en la mía
hay banderas de nuestros partidos, y yo le cuido la bandera de él
y él me cuida la mía.”, explica José Ramón
Álvarez, de 38 años, conocido en las filas de la Resistencia
con el seudónimo de “Solín”, y presidente del PLC en El Ayote.
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Unos 4,000 de estos ex armados asentaron sus bases y se insertaron a la
vida civil en el naciente poblado, convertido hoy en un emporio económico,
porque todos los pequeños comerciantes llegan de distintas
comarcas a vender sus productos en este lugar o viajan de tránsito
hacia otras ciudades de la Región V.
El Ayote, es un poblado que dista a 250 kilómetros de Managua. Enclavado en la verde y aún boscosa montaña nació en el fragor de la guerra con apenas 30 familias que se guarecían en "champas" de plástico. Hoy la pueblan 16,617 habitantes que han hecho de ese alejado lugar el único Puerto de Montaña del país, capaz de congregar a unas cinco mil personas que compran o venden cualquier cosa cada fin de semana. TATIANA ROTHSCHUH
A.
Moisés
Obando Duarte, quien fue uno de los que llegó junto a las familias
que abandonaron Las Piñuelas porque no había fuentes
Así surgió la comunidad de El Ayote. Los 16,617 habitantes están disgregados en 28 comarcas. Este poblado representa ahora un potencial para la producción y comercio nacional. Su razón de ser en ese entonces, tal como explica Moisés, era darle vida a uno de los más fuertes destacamentos militares del ejército sandinista, acantonado allí para combatir a las fuerzas rebeldes. Con esa intención el gobierno sandinista llevó también hasta ahí la carretera. FUSILES REEMPLAZADOS
POR
Esos protagonistas
directos de la fratricida guerra han dado a la nación el mejor ejemplo
de lo que en principio llamaron la
Pedro Pablo Mendoza,
conocido como "comandante Azogue", es uno de los socios de la cooperativa
de Servicio Agropecuario
Cuenta con una báscula de amplios corrales para recepcionar los novillos o cerdos que van a los mataderos y al comercio, y según Mendoza tienen el proyecto de crear un centro de acopio de granos básicos, el cual ya fue presentado a la Comunidad Económica Europea. Mendoza asegura que de esta zona, donde se siembra en la cosecha de apante salen unos 800 quintales al año. Al mes se contabilizan más de dos mil quintales de queso, igual cantidad de cerdos y alrededor de 1,500 cabezas de ganado. "Hemos hecho una verdadera reconciliación de hecho y no de palabras", sostiene Mendoza al señalar que "los que antes peleamos en la guerra somos los que juntos con nuestra voluntad y energía levantamos la producción para que llegue a los managuas, Masaya, Carazo, Granada y otros departamentos que vienen aquí a vender lo que allá producen y a comprar lo que nosotros producimos". Señala que a pesar de que el aporte productivo del campesinado de esa zona es muy significativo, no se observa progreso, no ven la inversión de los fondos que recauda la Alcaldía en obras sociales, el servicio de agua potable no existe después de que el devastador Mitch destruyó, la bomba de succionamiento. Toman agua de pozos comunales y habitacionales. Tampoco ha llegado ahí la energía eléctrica. Destaca el aporte
económico incluso de los productores para reparar y construir caminos
que conducen hacia las comarcas, pero reconoce cómo después
que esa zona era tierra de nadie, ahora existe "bastante seguridad", pues
cinco policías voluntarios son pagados con los fondos de la alcaldía.
Para "Azogue", hay un desorden administrativo en esta delegación
de la alcaldía de Ciudad Rama.
![]() TATIANA ROTHSCHUH A. Don Bernabé
Aragón Díaz, se distinguía entre unos ocho montados,
halaba la mula que cargaba sobre el cabestro 200 libras de la riquísima
mantequilla de costal y un quintal de queso. Tuvo que andar
"En la guerra no bajábamos al pueblo, perdíamos la producción, ahora sentimos más confianza y seguridad para trabajar", apuntó para explicar seguidamente "con los reales que nos caen de la venta llevamos a la casa todo lo necesario: el arroz, azúcar, el aceite, la sal, baterías, el kerosene, el alambre y las grapas para reparar los portillos y hasta las albardas y los aperos para las bestias" Entre centenares
de productores doña Felícitas Rivas Solano se luce con ese
peculiar vestir de la campesina, el vestido largo cubriendo el pantalón,
de sombrero, botas "Colibrí" y luciendo las espuelas, dijo bajar
de Nawawás, "aunque sea un medio quintal de queso vengo a vender
para comprar las necesidades",expresó.
Nos pareció un impresionante "peregrinaje" campesino, de a pie, a lomo de bestia, cargando quintales de queso, las alforjas llenas de huevos de amor, aguacates o con los sacos mantequilla de costal o de frijoles. Los campesinos se acercan a los compradores para cotizar precios y vender a quien pague más. Allí encontramos gente de la Danta, Poza Redonda, El Bambú, Las Cañas, Nawawás, El Jobo, Kurinwasito, Cerro Grande, entre otras comarcas. Don Pánfilo García Solórzano llegó desde El Bambú. Es de los que saca hasta 400 novillos al matadero y en cada bajada al pueblo lleva a la venta hasta tres quintales de queso. "Ahora el producto lo logramos. Antes lo perdíamos por la guerra, ha habido mejoría para que podamos trabajar en paz". El es uno de los tantos productores que han ayudado para la construcción de caminos. Recordó que aportaron el diez por ciento del costo total de la carretera que conduce al Bambú. El resplandeciente sol baña los 831 kilómetros cuadrados que abarca la fresca comunidad de El Ayote y ese friíto de montaña que eriza la piel sólo puede calmarse con algunos sorbos de café, un buen trago de "cususa" o "chicha de coyol". Y es que el amanecer despunta aquí con esa fiesta de fin de semana que protagoniza gente que llega desde las comarcas campesinas y de las ciudades del norte, centro, occidente y oriente del país. Buses, camiones y camionetas se confunden entre el ir y venir de campesinos y "los de la ciudad" que venden y compran. Cada uno tiene una historia que contar. Miles de desempleados allí han encontrado una fuente de sobrevivencia y ya le ha puesto tanto amor a ese terruño que cuentan con su tramo "matriculado". Quienes en las filas de la Resistencia aprendieron a sacar muelas, hoy son "odontólogos" y hay profesionales que probaron suerte en el comercio y les va mucho mejor que ser un empleado del Estado, maestro o médico. "Aquí se mueven los reales", nos dijo un ingeniero zootecnista metido a comerciante. Pero a muchos casi les ha costado la vida. Yolanda Conrado, con 19 años de viajar a ese poblado para vender ropa, recuerda cuando en plena guerra en la travesía de la carretera sintió pasar las balas muy cerca y en dos ocasiones los armados asaltaron a los comerciantes que viajaban en camiones. "Me dejaron en la calle, pero volví a comenzar, ahora al menos se respira paz, aunque todavía andan delincuentes y los impuestos son altos", sostiene.
"Abastecimiento de Agua Potable para El Ayote” El proyecto denominado "Abastecimiento de Agua Potable para El Ayote”, tiene un costo de más de 300,000 córdobas en su etapa inicial.
Contempla el abastecimiento de agua potable a toda la periferia de la comarca
del poblado, donde la mayoría carece del liquido indispensable para
la vida y el mantenimiento de la salud. Algunas familias, las de más
recursos gozaban del agua, pero llegaba a sus casas por sistemas de tuberías
instalados de manera artesanal.
A la vez, se instalará el sistema de tuberías para llevar
el agua a las casas de los aproximadamente 10,000 pobladores.
Desde
este puerto de montaña, en tiempos normales circulan diariamente
40 camiones de carga y 11 buses colectivos.
Según expertos en economía, en el puerto de montaña de El Ayote circulan cada martes más de 2 millones de córdobas, como resultado del impresionante comercio que realizan productores y campesinos de que bajan de la zona montañosa para vender sus productos.
LA LUCHA POR SER MUNICIPIO "Azogue" es también uno de los ayoteños que, dado todas la condiciones señaladas, ha empujado la lucha porque el poblado pueda ser municipio. El Ayote ha sido atendido históricamente por Chontales, ya sea Juigalpa o Santo domingo, con los que ha mantenido sus relaciones productivas e institucionales por las facilidades que han permitido las vías de comunicación. Es a partir de
que el poblado experimenta un auge productivo que las autoridades municipales
de El Rama pasan a controlar
Comerciantes de queso como Federico Herrera dice que pagan a la Alcaldía tres córdobas de impuestos por cada quintal de queso, muchas veces no les entregan recibo, por lo que a su juicio es "bastante dinero que entra a la comuna como para haber mayor desarrollo". Moisés Obando, responsable de asuntos municipales explica que en este puerto de montaña existen un poco más de cien tramos, cada uno paga de impuestos entre cinco a diez córdobas y explica que la mayor inversión que hace esta delegación de la Alcaldía es en pago a la Policía para la seguridad ciudadana, en maestro para educación , en salud, caminos, y actualmente construyen el Centro Cívico donde se ubicará la Alcaldía y las instituciones existentes. Marvin Avilés trabaja para el Consejo Electoral en el montaje del registro civil y el padrón electoral. Para él en materia de educación en El Ayote se han hecho muchos esfuerzos, cuenta con educación primaria que en el poblado atiende a unos dos mil niños y a unos 530 en el ciclo básico. Destaca que cuentan
con un Centro de Salud completo donde se mantienen trs médicos y
también existe una Casa Materno Infantil. El Ayote, ese potencial
productivo aún sueña con la llegada de la luz eléctrica,
con el vital líquido: el agua potable, con proyectos de vivienda
dignos, sueña con ser municipio.
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