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Comalapa:
Pueblo
de leyendas y personajes
Iglesia terminada
de construir el 12 de abril de 1816.
Orlando
Valenzuela
laprensa.com.ni
* Es uno de los
más pequeños y antiguos poblados del Departamento de Chontales,
lleno de míticas leyendas sobre ceguas, y con una gran devoción
religiosa a la Virgen de Candelaria, patrona oficial del poblado
Comalapa es el municipio
más antiguo de Chontales. Según datos históricos,
entre 1600 y 1752, este poblado se llamaba San Bartolomé de Comalagualpan,
en honor de su primer patrono.
En sus escritos,
el Obispo de Costa Rica y Nicaragua, Fray Agustín Morel de Santa
Cruz, que visitó este lugar el 20 de marzo de 1752, describe que
éste era un poblado pedregoso compuesto de 16 chozas de paja, que
tenía una ermita consagrada a San Bartolo donde la mayoría
de sus habitantes eran indígenas que aún usaban taparrabos.
Durante muchos años
los antiguos pobladores del entonces Comalagualpan vivieron en el sitio
conocido como El Limón, ubicado unas cuatro leguas al oriente de
su actual posición urbana, hasta que a principios del siglo XVIII
fue trasladado al definitivo lugar donde hoy se desarrolla como un pueblo
tranquilo y trabajador, distante unos 130 kilómetros de Managua
y 37 de la ciudad de Juigalpa.
Se cuenta que durante
las guerras civiles que azotaron Nicaragua después de la independencia
de España, el pequeño y pacífico poblado de Comalapa
sirvió de refugio a muchos ciudadanos que huían de los bandos
en pugna.
En varias ocasiones
la población se vio obligada a tomar las armas para defenderse.
Incluso se dice que de aquí salió el derrocamiento del general
Zelaya a principios del siglo pasado.
GLORIA POR EMILIANO
CHAMORRO
Pero la época
de mayor gloria de Comalapa no fue durante la guerra, sino cuando subió
al poder el General Emiliano Chamorro, que desde niño se crió
en este poblado.
Se casó con
una comalapeña, razón por la cual este poblado se convertía
en la capital de Nicaragua cada vez que el General Chamorro lo visitaba,
pues era motivo de fiesta y grandes agasajos por parte de las autoridades
y la población.
En la actualidad
el pueblo de Comalapa sigue siendo un lugar tranquilo, lleno de gente amable
y afectuosa con los visitantes.
Tiene en su centro
urbano, una antigua y muy bonita iglesia parroquial, la que fue terminada
de construir el 12 de abril de 1816.
Cuenta con un amplio
parque municipal y al menos las calles principales del casco urbano están
adoquinadas. Sobre el costado izquierdo del parque se encuentran varias
casas estilo colonial que le dan un ambiente muy especial a este pueblecito
chontaleño.
LEYENDAS Y PERSONAJES
INOLVIDABLES
La historia de Comalapa
está llena de leyendas misteriosas y curiosas anécdotas de
personajes de la vida real que de alguna manera han contribuido al desarrollo
de la identidad cultural de este pueblo.
Una leyenda que todo
poblador conoce y afirma que no es cuento sino verdad, es que a principios
del siglo pasado XX, desde el cerro de La Cruz, ubicado frente al poblado,
bajaba una manada de yeguas en celo a relinchar en la plaza, ubicada frente
a la antigua iglesia.
Se dice que eran
las brujas de la comunidad de San Francisco que llegaban para verse con
sus amantes.
Pero un día
de tantos, el cura párroco del pueblo subió con un grupo
de feligreses a poner tres cruces en lo alto del cerro para que se calmaran
las bestias.
Desde entonces ya
no bajan al pueblo las yeguas, aunque algunos trasnochadores aseguran que
a veces escuchan a lo lejos el relincho de las famosas potrancas.
El licenciado José
Orentes Bellanger, cuenta que en el pueblo existieron varios sacerdotes
que se hicieron famosos, no sólo por su prédica desde el
púlpito sino por su amor a este pedazo de terruño.
El padre Juan Ignacio
Arias, fue párroco de este pueblo a inicios de la década
de 1950 y en una ocasión había dicho: “Yo quiero venir a
morir a Comalapa”.
Pues resulta que
una vez que el padre fue enviado a otra iglesia, él siempre venía
a visitar a sus antiguos feligreses y a unos familiares del pueblo.
En 1958, el padre
volvió como de costumbre a visitar el pueblo y de forma repentina,
murió de un infarto al corazón, cumpliéndose así
su deseo de “venir a morir a Comalapa”.
Otro caso curioso
es el del padre Máximo Gutiérrez, que tenía un carácter
muy temperamental.
Era tan arrecho,
que por las tardes salía con su chilillo a las calles y se metía
a las cantinas a sacar a los hombres y los ponía a trabajar en un
gran cerco de piedras alrededor de la casa cural.
El padre tenía
un caballo que llamaba “Pirata” y resulta que un día, alguien, por
bandidencia o mala intención, le cortó la cola al cuadrúpedo
del sacerdote y cuando el padre se dio cuenta, se enojó tanto que
le vino una cólera tal, que se enfermó y luego se fue del
pueblo, pero al poco tiempo le vino la muerte.
CAMBIOS DE NOMBRES
El pueblo de Comalapa
se mudó de lugar en dos ocasiones, también su nombre sufrió
varios cambios lingüísticos, para 1752 se llamaba Comalagualpan,
en el año 1850 pasó a llamarse Comalapan, para finalmente,
en 1895, quedar con el nombre de Comalapa.
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Iglesia
de Comalapa
El templo parroquial
fue reedificado y se concluyó el 12 de abril de 1816, costeada por
don Juan Toledo, Juan Lucas Beltrán y Narciso Bellido, siendo alcalde
Tobías Pérez, la mano de obra de la construcción la
suplieron el señor Mauricio Xirón, el padre Kickes, originarios
de Hungría, quienes refaccionaron el templo con el apoyo de sus
habitantes. |
Fachada
de la Iglesia de Comalapa, donde se encuentran sepultados hombres ilustres.
El templo fue declarado monumento
histórico
en 1950 por el General Anastasio Somoza G. Los feligreses comalapeños
celebran a la Virgen Candelaria, patrona de la ciudad. |
La Prensa
12/12/99
Iglesia
de Comalapa
MERCEDES SEQUEIRA
COMALAPA.-
En una de las ciudades pequeñas y silenciosas del Departamento de
Chontales, rodeada de cerros que tapan las humildes viviendas yace la iglesia
consagrada a la Virgen de la Candelaria, cuya aparición de la imagen
sagrada encierra una gran historia. Este edificio de la Iglesia Católica
fue construida frente al parque y fue declarado monumento históricode
la ciudad en 1950, en tiempos de la presidencia del general Anastasio Somoza.Según
datos suministrados por el Lic. Orente Ballanger Mejía, profesor
de Literatura, quien se ha preocupado por recopilar información,
el templo parroquial es de estricto estilo colonial. En el centro se mira
su cruz de metal, sus paredes son de adobe y revestida de concreto pintado
en color blanco. En la parte de arriba está San Bartolomé,
quien fue el patrono de la ciudad.
Porque según
la historia, actualmente la iglesia está consagrada a la Virgencita
de la Candelaria, después que la imagen apareció en el centro
de una roca cercana al pintoresco paisaje ribereño que custodia
la vega del río "La Chocolatera", la cual se conoció como
la "Poza de la Virgen", ubicada al este de la población. En la parte
interna de la casa de Dios se encuentran cuatro tumbas donde están
sepultadas la señora Gregoria Vargas de Enríquez, quien era
la mamá de Emiliano Chamorro, ex presidente; Martín Díaz,
quien era cuñado del presidente, Agustín Miranda Sequeira
y Felipe Robleto junto con su esposa Josefa Duarte, quienes también
fueron personas ilustres en la sociedad. Doña Catalina Suárez,
quien ha conoce la historia de generación en generación,
cuenta de que estas personas fueron sepultadas allí por deseos de
sus familiares, sin importarles que es la casa de Dios.A la par de la iglesia
está sepultado el sacerdote Ignacio Arias, quien falleció
en 1959. Fue uno de los padres de la ciudad.
El altar se hizo
en el año 1926 en medio se encuentra Jesucristo Crucificado con
sus dos angelitos a la par, sosteniendo una lámpara vistosa de color
rojo. Según explicó el párroco Benno Kosmala, donde
está el Sagrario se guardan las santas hostias que sobraron en la
Santa Misa, las cuales se guardan para los enfermos y la luz que está
perenne significa que Dios está presente.
Cuando
don Mheinar ‘tiró’ una cegua
Orlando Valenzuela
Don Ower Mheinar
Hegg vive en la entrada de Comalapa, donde tiene un pequeño taller
de zapatería desde 1962, tiene 67 años y desde que tenía
13 años ya alistaba y montaba cualquier tipo de zapatos.
En el taller de don
Norberto Ortega, en Camoapa, trabajó como ayudante a veces hasta
tres turnos al día para recoger el dinero suficiente para comprar
sus herramientas y poner su propio taller de cuero.
Don Mheinar, quien
padece de flebitis y ha sufrido cinco derrames cerebrales, no se deja vencer
por las adversidades, diversificó su oferta de servicios, con zapatos,
fabrica aperos para caballos y otros productos, como cabezadas, tapa estribo,
fundas para machetes, fajas de cuero de culebra.
Dice que hace unos
30 años, cuando venía de ver una película de Pedro
Infante que habían presentado en el cine de Camoapa, distante unos
13 kilómetros de Comalapa, en medio del camino le salió una
cegua y ‘la tiró’ con su pistola.
“Cuando voy pasando
por Palo Solo, me salió el espanto; era una mujer con pelo alborotado,
me bailaba y no me daba pasada”, dijo.
“Después se
me volvió a aparecer por la Escuela San Gregorio, como llevaba la
pistola 38, ‘la tiré’ y la mujer va de carcajadas, me bailaba enfrente
y no me daba pasada, le tiro otro balazo y me siguió como dos kilómetros”,
relata.
“Luego me di cuenta
que estuvo muy grave y que se murió... desde entonces nunca me volvió
a salir esa cegua”, aseguró don Mheinar.
La
Tribuna 30/4/00
Para que no tomen
un mal camino
Comedores Infantiles para los niños
DANILO FAJARDO
Más de un millón de córdobas es el costo de la reparación
de dos comedores infantiles del municipio de Comalapa, en Chontales, y
con fondos aportados por el Fondo de Inversiones Sociales de Emergencia
(FISE).
Uno de ellos es el comedor infantil "Los Llanitos", que tiene un costo
de casi 458,000 córdobas y mide unos 155 metros cuadrados,
donde se atenderán unos 100 niños. Mientras que el "Enmanuel
Mongalo" costó más de 555,000 córdobas y albergar
a unos 120 niños que buscan alimento.
Germán Otero Arróliga, alcalde de Comalapa, dijo que estos
proyectos se desarrollan con el objetivo de darle atención a los
niños del municipio que necesitan atención y un poco de comida.
Los comedores infantiles son obras importantes en los municipios porque
se le brinda ayuda a la niñez y es para estar pendiente de ellos,
para que no tomen un mal camino, agregó el edil.
El comedor "Los Llanitos" comenzó a construirse en febrero de este
año y espera esté listo para finales de junio, mientras que
el "Enmanuel Mongalo" estará terminado para principios de
septiembre.
DOMINGO 18 DE JUNIO DEL 2000 / La Prensa
El Pochote quiere ser de Camoapa
Líderes dicen que pertenecen a Comalapa, pero allí se acuerdan
de ellos sólo en períodos electorales
CONSUELO SANDOVAL
Más de mil pobladores de la comunidad El Pochote, municipio de Comalapa,
Chontales, denunciaron en la Asamblea Nacional que el Partido Liberal
Constitucionalista (PLC) se opone a que se anexen a Camoapa, Boaco,
municipio con el que tienen más relación.
El dirigente de la comunidad, René Barrera Suárez, manifestó
que todas las autoridades edilicias que han pasado por Comalapa durante
25 años, los han dejado abandonados y sólo se
acuerdan de El Pochote cuando se aproximan las elecciones.
Afirmó que en ese período, el municipio de Comalapa no les
ha proporcionado servicios de salud, educación, viviendas e infraestructura
social.
Sin embargo, ahora que se acercan los comicios, intentan obligarlos a mantenerse
bajo el dominio de Comalapa porque su alcalde Germán Otero,
miembro del Partido Liberal Constitucionalista (PLC), pretende conseguir
los votos de esa comunidad para su partido.
Aseguró que las mejoras que poseen se las donó el vecino
más cercano, el municipio boaqueño de Camoapa, cuyas
autoridades edilicias los acogieron por unanimidad como parte del
mismo, en la sesión ordinaria del Concejo del 26 de mayo pasado.
Esa decisión requerirá de la aprobación de una ley
especial del Parlamento, dijo Barrera. “Camoapa nos construyó un
moderno centro de salud, dos escuelas, calles, alumbrado público,
agua potable, iglesia, beneficios y progreso que posee El Pochote, sin
pertenecer a ese municipio”, aseveró el denunciante.
Afirmó que el director del Ministerio de Salud de Comalapa, Roberto
Campos, en complicidad con el edil de ese municipio, Germán Otero,
interpuso una demanda de desalojo del Centro de Salud que fue tomado
por el personal en oposición a que las autoridades de Chontales
lograran el control del centro asistencial.
Barrera declaró que los trabajadores se declararon en rebeldía
porque se rehúsan a ser controlados por Comalapa, ya que a
sus autoridades no les costó ningún tipo de gestión
para su construcción. Aseguró que la juez Raquel Montiel
ordenó la golpiza que la Policía de Chontales propinó
contra nueve trabajadoras.
Los pobladores de El Pochote han solicitado la intervención de la
comisión de Defensa y Gobernación de la Asamblea Nacional
para la elaboración de un proyecto de ley, a fin de
legalizar su anexión a Camoapa.
Barrera explicó que para llegar a Comalapa en vehículo tienen
que atravesar Camoapa y recorrer 20 kilómetros sobre trocha. Si
lo hacen por Chontales deben ir a San Francisco, carretera a El Rama,
y recorrer 43 kilómetros. Si deciden viajar a pie de El Pochote
a Comalapa tendrían que caminar cinco horas. En cambio, con
Camoapa están a diez minutos de viaje, aseguró
Una
vida al servicio de la Virgen
Orlando Valenzuela
A sus 80 años,
doña Catalina Suárez viuda de Sándigo, siente que
ha cumplido con la misión de su vida y no es para menos, ya que
por 50 años ella ha sido la mayordoma de la Virgen de Candelaria;
encargada de la organización y realización de las fiestas
en honor a la patrona de su querido pueblo de Comalapa.
Doña Catalina
nació en Juigalpa y sólo tenía 19 años cuando
vino a Comalapa, donde contrajo matrimonio, procreó ocho hijos y
estuvo casada por 60 años, hasta que el año pasado enviudó.
Cuenta doña
Catalina que cuando organizaron el comité de las fiestas patronales,
a ella la eligieron vocal y su primera tarea fue cooperar en actividades
para recaudar fondos para la festividad.
Al año siguiente
la eligieron vicepresidenta y dos años después, en 1951,
el padre Máximo Gutiérrez la nombró Mayordoma de las
fiestas patronales de la Virgen de Candelaria, cargo que desde entonces
ocupa con mucha dedicación y devoción.
Durante todo este
medio siglo, doña Catalina se ha encargado de coordinar las actividades
para realizar toda la “función” que empieza desde el 31 de enero
con la vela de la Virgen.
El dos de febrero,
que es el día principal de las fiestas religiosas, vienen el obispo
y sacerdotes invitados.
Ese día en
cada casa por donde pasa la procesión se cantan salves y al final
se canta el Rosario. El tres del mismo mes, las fiestas patronales terminan
con la misa de San Blas.
Cuando don Mheinar
‘tiró’ una cegua
Los
molinos de Comalapa
Orlando Valenzuela
Empiezan a
trabajar desde las cinco de la madrugada y son tan indispensables en un
pueblo que sin ellos muchos no podrían disfrutar de las riquísimas
tortillas calientes ni del humeante y aromático sabor del café.
Así son los molinos de pueblo.
Desde hace algún
tiempo, don Vital Miranda, dueño de uno de los más antiguos
molinos, descansa un poco porque su nieto, Máximo Sequeira, le ayuda
en la atención, tiene 20 años y estudia el sexto grado en
la escuela nocturna.
Aunque este trabajo
le trae algunas satisfacciones, también lo ha asustado cuando la
banda del motor le ha quitado y “molido” la camisa, pero aún así,
se mantiene fiel a su viejo molino y a la compañía de su
abuelo.
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