alcaldes de Chontales
fundación
: 27 de Enero 1879 (elevado al rango de ciudad)
Extensión
: 1,037 kms² 71,320 habitantes, 42,500 votos Densidad:
49.5 hab/km²
* Por
estar ubicada la ciudad de Juigalpa en los mismos territorios del
antiguo dominio de los Chontales, en excavaciones han encontrado piezas
de cerámica y estatuas de piedra labradas, con decoraciones propias
de una cultura avanzada y con un buen sentido de la belleza estética
y artística.
26
DE ENERO DEL 2002 / La Prensa
Juigalpa progresa en sus 123 años de fundación
Juigalpan:
“El criadero de los Caracolitos Negros”, según decreto
presidencial fue elevada a Ciudad el 27 de enero de 1879. Añoranzas
de aquel pequeño caserío afloran entre los legendarios
juigalpinos, muy dados a los apodos que han hecho historia
como: “El Venado”, “La Vaca”, “El Tapudo”, “El Zorro,
“Tapita de Dulce”, o los barrios “Punta Caliente”, “Pueblo
Nuevo”, “Palo Solo”. La cabecera de Chontales, sobresaliente
por la ganadería, está de fiesta
Mercedes Sequeira
Juigalpa, aquella pequeña aldea de 34 chozas que surgió en
el centro, diríamos en el corazón de Nicaragua,
se ha convertido en una gran ciudad comercial y ahora se enrumba
por el sendero del progreso, a pesar de los múltiples problemas
socioeconómicos que enfrenta. Mañana este emporio de la ganadería,
aunque ahora deprimida, celebra los 123 años de su fundación,
en cuya celebración se realizará hoy una lunada musical en
el atrio de Catedral y mañana una diana, carnaval, desfile
hípico, juegos deportivos y un acto central a efectuarse en el Teatro
San Francisco de Asís, a las cuatro de la tarde.
Esta ciudad como otros lugares del país, tiene su origen, su historia,
costumbres, cultura y desarrollo. Según el lingüista,
Alfonso Valle, Juigalpan es atribuido a un vocablo mexicano que significa
“Criadero de Caracolitos”. Otra versión, atendiendo a la aridez
de sus tierras y la proliferación de jícaros, afirma que
el nombre se deriva de voces mexicanas que significa “Lugar abundante
de jícaros”.
Los
investigadores Squier y Thomas Belt, dicen que es de origen azteca, traducido
como “gran ciudad”.
RESEÑA HISTÓRICA
Según el historiador chontaleño, Omar Josué Lazo,
la primera mención de Juigalpa en la historia data del año
1659 cuando el entonces alcalde don Jerónimo de Villegas, solicitó
tierras al representante del gobierno español, don Sebastián
Álvarez, en Guatemala. El 24 de abril de 1668 fue concedida esta
tierra municipal, fecha que se puede tomar como el momento
en que se crea la ciudad de Juigalpa.
Lazo refiere que en esa época los indios estaban gobernados por
un alcalde, un alguacil mayor y dos regidores.
Lazo en su recopilación de datos, recordó que en 1752 había
34 ranchos, era un pueblo de indios y ladinos, 224 personas de confesión
y comunión, un tercio de los que formaban una compañía
de montados fusileros y lancheros para la defensa del lugar.
En la jurisdicción habitaban en ese entonces unas mil personas al
cuido de 83 haciendas de ganado, tres trapiches y gran número
de labranzas, el pueblo tenía una iglesia sin torre,
de tres naves y sacristía sobre horcones con paredes de adobe.
Finalmente, en 1877 Juigalpa pasa a ser la cabecera de Chontales, siendo
la actividad económica más sobresaliente la ganadería
y ocupa un segundo lugar la agricultura.
ANCIANOS QUE AÑORAN EL PASADO
Difícil es encontrarnos a un fundador de la ciudad, pues han trascurrido
123 años, pero sus generaciones hablan de aquellos tiempos
que ahora añoran. Elena Cárdenas de Leiva (56), Julio
Cruz Aguilar (70), Héctor Madriz conocido como “Tito” y otros
personajes históricos, recuerdan a la Juigalpa de aquella época
como
“muy alegre”.
Coinciden
en que como en todo pueblo más bien eran conocidos por los apodos,
muchos de ellos heredados también a las nuevas generaciones. Basta
llegar a la ciudad y preguntar por “El Venado”, “El Garrobo, “La Vaca”,
“El Tapudo”, “Plácido Negro”, “El Zorro”, “Melcocha”, “Tapita
de Dulce”, “Come Pollo”, entre otros seudónimos que han quedado
grabados en la historia de la ciudad del “Criadero de los caracolitos
negros”.
AQUELLOS BARRIOS…
Don Julio Cruz, cuenta que en Juigalpa, sólo había cuatro
barrios conocidos como “Punta Caliente”, “Palo Solo”,
“Pueblo Nuevo” y la “Cruz Verde” que ahora se les conoce con otro
nombre, pero para muchos son la mejor vieja referencia.
Cruz asegura que las primeras familias fundadoras del pueblo fueron los
Castilla y Solís.
Así mismo recuerda que en el parque era la plaza de toros, donde
se jugaban los mejores ejemplares de la región, mientras
el mercado era una humilde chocita.
Según Cruz, la luz del progreso llegó con el alcalde Gustavo
Bendaña Mendoza, quien construyó la Calle Palo Solo,
uno de los lugares de referencia para el poblador, visitante
o turista que llega a la ciudad atraído por la imponente Cordillera
Amerrisque, el Museo “Gregorio Aguilar Barea”, o su zoológico “Thomas
Belt”.
Doña
Elena Cárdenas recuerda que desde pequeña trabajó
con botes, ayudándole a su mamá a ganarse
unos centavitos. “Trabajaba con mi mamá ayudándole a pasar
gente en un bote de un lugar a otro y me pagaban un chelín, ya que
el puente ‘Panmuca’ no existía y el río se llenaba”.
“Además si vos ibas al campo traías frutas, los árboles
estaban cargados de frutales y nadie te los peleaba. Ahora es diferente
todo ha cambiado”, rememora la señora.
Según recuerdan los chontaleños, cuando no existía
carretera la única vía de comunicación con el
Pacífico era a través del Gran Lago, por Puerto Díaz,
hasta llegar a Granada.
UNA GANADERÍA HUÉRFANA
A juicio del ganadero Ronald Bendaña, a Juigalpa le hace falta mucho
desarrollo socioeconómico y cultural. Este productor resiente
las limitaciones que enfrenta el sector ganadero, pues pese a ser la principal
actividad económica, hace falta un programa de gobierno
definido, claro y orientado para la ganadería.
“Juigalpa, tiene 123 años de haber sido elevada a ciudad, pero para
ser ciudad le hace falta tanto, tanto... en lo económico,
social, principalmente en su desarrollo comunal hay tantas necesidades.
En la ganadería hemos sido huérfanos de industria,
hemos estado dependiendo del monocultivo. La situación actual de
la ganadería es tan lastimosa o tan deprimente que es impredecible
su futuro”, se lamentó.
No obstante, valora que “hoy nos encontramos teniendo una serie de perspectivas,
posibilidades, echándonos al hombre la mochila azul, llenándonos
de ilusiones pero son más las frustraciones de las mismas”, dijo.
Bendaña, demandó un apoyo integral del gobierno para el desarrollo
de la ganadería, dado que no existen industrias que
les beneficie, mientras reconoce que la única opción
es el Matadero Central.
Resaltó que otro de los problemas son los precios que considera
deprimentes, “lo poco que producimos es explotado por cualquier
comprador de otros países que llega a Nicaragua a poner las
reglas del juego. Ellos no sólo encuentran el negocio
sino la tolerancia de parte de nosotros, por la necesidad que uno tiene”,
admitió.
OBISPO RECUERDA A “CHACO” DELEO
Por su parte, el obispo de la Diócesis de Chontales y Río
San Juan, monseñor Bernardo Hombach, quien tiene 14 años
de vivir en el país, reconoció que la situación
hoy ha cambiado, sobre todo en Juigalpa después de los años
90.
El obispo recordó al alcalde Isaac Deleo, (q.e.p.d.) quien a su
juicio desarrolló muchas obras de progreso como parques, construcción
de calles, adoquinamiento, escuelas, entre otras cosas.
“Esta ciudad tuvo un auge bastante positivo, el ex alcalde Isaac Deleo
mandó a pavimentar tantas calles, reconstruyó
el parque que estaba bastante abandonado y con la ayuda de él
y de los demás alcaldes el parque es una joya para nuestro pueblo,
igual que el kiosco”, apuntó el jerarca.
Para Monseñor sobresale el embellecimiento que le da la Catedral
Asunción a la ciudad, la cual fue reconstruida gracias
a la ayuda obtenida de Alemania y otros países.
Tanto Hombach como el educador Miguel de Castilla, coinciden en que a Juigalpa
le hace falta una estación de buses, un mercado organizado,
pues el que existe está saturado y los comerciantes están
dispersos, así mismo no cuenta con el servicio de aguas negras.
El Obispo insiste en que se debe fomentar la cultura en el pueblo. Sugirió
hacer de las fiestas patronales un evento cultural, “el museo
es algo positivo y el zoológico, ambos son orgullo de la ciudad”,
indicó.
“Yo veo a Juigalpa con un gran progreso, no sólo numérico
en la población, pero hace falta una inversión cultural.
Los juigalpinos tienen que querer a su ciudad, esto significa que
inviertan en el lugar”, conminó el obispo.
ALCALDE POR ESFUERZOS CONJUNTOS
El alcalde de la localidad Erwin de Castilla, destacó la marcha
del plan de desarrollo estratégico que entra a la segunda
fase, con la participación de los diferentes sectores sociales
del municipio, a fin de que toda la sociedad civil y militar realice
esfuerzos de manera conjunta.
“Pienso que Juigalpa camina, avanza, pero avanza todavía con pasos
que no tienen una dirección exacta, por eso la sociedad civil
en general debemos consensuar un objetivo claro y preciso hacia donde
guiar el desarrollo de la comunidad, dispuestos a brindar un poco
de fuerza de divisa de sueños de ideas de energía”.
Desde su óptica, la ciudad en lo académico y cultural se
ha desarrollado, ya que cuenta con cinco universidades que
ofrecen carreras profesionales. “Desde la Alcaldía estamos
creando organizaciones de trabajo en los barrios, sectores gremiales
que precisamente a través de ellas vamos por el desarrollo de la
localidad”, precisó.
Museo
Gregorio Aguilar Barea
Esta
ubicado a una y media cuadras al este de la Iglesia Catedral
*
Gregorio Aguilar Barea fue uno de los grandes impulsores de la cultura
chontaleña, pues además del museo que lleva su nombre, fundó
el zoológico de Juigalpa, la Orquesta rítmica del Clan, el
Coro Estudiantil del Instituto Nacional de Chontales, el Clan
de Muchachos Exploradores, Luz y Libertad, la Unión de ex alumnos
de Instituto Nacional de Chontales, miembro fundador de la biblioteca
pública de la ciudad, patrocinador de la creación del Instituto
Nacional y de la formación del Liceo Agrícola de Chontales.
Murió el 16 de agosto de 1970.
Historia
de Juigalpa ("lugar abundante
en jícaros")
Los Quiribíes
se retiraron a las Islas del Gran Lago aprox. en 629 AC , época
en que fueron desalojados por los nuevos inmigrantes: Los Choroteganos
quienes buscaron refugio en las regiones de los departamentos de Boaco,
Chontales y Río San Juan, hasta alcanzar luego la región
montañosa de la Costa Atlántica. Los Quiribíes
en su huida pasaron de las Islas de Ometepe y Zapatera, avanzando a los
archipiélagos de Solentiname, El Nancital y San Bernardo; más
tarde las regiones de San Miguelito, Acoyapa. Con el paso de los siglos
Los Quiribíes avanzaron hasta la costa del Océano Atlántico,
donde se mezclaron en sus recorridos con tribus antillanas y del oriente
sudamericano y con las vecinas tribus, En Chontales se ubicaron en
Juigalpa, Sierra de Amerrisque, La Libertad y los antiguos asientos de
Lóvago y Loviguisca, hasta las fuentes del río Mico y la
región de asiento de las ruinas de El Castillo, al suroeste del
pueblo de Santo Domingo de Chontales. El desplazamiento, origina una mezcla
con una variedad de tribus originó en la descendencia de los
Quiribíes nuevas denominaciones como los Caribices, Caribes, Miskitos,
Sumos y otros.
En el
siglo VI La segunda inmigración a Chontales esta vez los Choroteganos.
A la
llegada de los españoles los Choroteganos de Chontales. Eran conocidos
con el apodo de los antiguos pobladores: Quiribíes o Caribíes,
o con el nombre antiguo de Chontalli o Chontales en vez del nombre legítimo
de Choroteganos de acuerdo a su ancestros indígenas. Estas tribus
se distanciaron de las tribus de su mismo ancestro racial: los Choroteganos
y Niquiranos del pacífico nicaragüense. Sin embargo, mantuvieron
una cultura particular y no inferior en relación a las otras tribus.
Los Choroteganos - Chontaleños defendian sus costumbres y
cultura, evidencia de ello fueron los últimos aborígenes
de Nicaragua que mantuvieron una persistente rebeldía contra la
dominación española durante más de dos siglos hasta
su total exterminio. El nombre Chontales fue un apodo o sobrenombre que
le dieron los Choroteganos y Niquiranos a los primeros inmigrantes a la
región de Chontales o Chontalli, que significa pueblo extranjero
o pueblo de afuera.
Rebeldes
y aguerridos
Fue durante la llegada de los conquistadores españoles en que los
Chontales demostraron ser uno de los pueblos indígenas más
rebeldes y aguerridos, pues fueron de los últimos aborígenes
que mantuvieron una persistente resistencia contra la dominación
española durante más de dos siglos, hasta su total exterminio.
Aunque Juigalpa ya existía como asentamiento indígena a la
llegada de los españoles, es hasta 1659 en que su nombre aparece
mencionado en un documento de la época, cuando el entonces alcalde
Don Jerónimo de Villegas solicitó tierras al representante
del gobierno español don Sebastián Alvarez en Guatemala.
El 24 de abril de 1668 fue concedida esa petición, por lo que se
puede considerar como el momento en que fue creada la ciudad de Juigalpa.
A pesar de lo “añejo” de la población, fue hasta el 4 de
febrero de 1862 en que Juigalpa fue elevada al rango de Villa y 17 años
después, el 27 de enero de 1879, la misma población recibió
con alegría el título de ciudad.
Durante
la colonia los territorios del antiguo Chontales fueron conocidos con los
nombres de Corregimiento de Matagalpa y Chontales; de Sébaco y Chontales
y también con el de Corregimiento de Chontales. La cabecera del
Corregimiento fue el poblado de Sébaco (actualmente enclavado en
la jurisdicción del departamento de Matagalpa).
El 8
de Abril de 1826 pasó a la categoría de simple partido con
el nombre de Matagalpa, según ley del 8 de Abril de 1826. Años
después pasó a integrar el territorio del departamento oriental,
dentro del distrito de Granada, hasta la creación del viejo y desaparecido
departamento de Chontales creado por ley del 28 Agosto de 1858. El nombre
de Chontales fue mantenido durante el período de la independencia
de Centroamerica, con la salvedad que entre, el 6 de Octubre de 1903 a
Octubre de 1911 se cambió al nombre de Jerez, y en 1911 recuperó
su antiguo nombre. Por ley legislativa del 12 de Julio de 1940 fue creado
el departamento de Río San Juan con los territorios del Sur del
antiguo departamento de Chontales y parte de la desaparecida comarca San
Juan del Norte. Estas desmembraciones territoriales redujeron al viejo
departamento de Chontales a la parte central del mismo.
Juigalpa,
en la historia data del año 1659 cuando el entonces Alcalde Don
Jerónimo de Villegas, solicitó tierras al representante del
gobierno español don Sebastián Alvarez en Guatemala. El 24
de Abril de 1668 fue concedida esta tierra municipal, fecha que se puede
tomar como el momento en que fue fundada la ciudad de Juigalpa.
En
1752 había 34 bohíos, Juigalpa de la Asunción era
un pueblo de indios y ladinos, con 34 ranchos y 224 personas de confesión
y comunión, un tercio de los que formaban una compañía
de montados fusileros y lancheros para la defensa del lugar. En la jurisdicción
habitaban unas mil personas al cuido de 83 haciendas de ganado, tres trapiches
y gran numero de labranzas, el pueblo tenia una iglesia sin torre, de tres
naves y sacristía sobre horcones con paredes de adobe.
El
24 de Agosto de 1858 fue creado el departamento de Chontales y el 28 del
mismo mes, el municipio de Acoyapa que fue nombrada como su cabecera; finalmente
el 11 de Junio de 1877 Juigalpa pasa a ser la cabecera del departamento
de Chontales.
El
4 de Febrero de 1862 Juigalpa fue elevada al rango de villa y el 27 de
Enero de 1879 según decreto presidencial Juigalpa, fue elevada a
ciudad. Actualmente forma parte de los ocho municipios que conforman el
departamento de Chontales.
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