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Colección de Documentos Históricos 

 
  20 de Enero de 2001 | El Nuevo Diario
 
 
Salomón Ibarra Mayorga: 
Inspirado poeta de nuestro Himno Nacional

  Por azares del destino; el poeta Salomón Ibarra Mayorga nació en la floreciente ciudad de Chinandega, el 8 de septiembre de 1887, pero su verdadera cuna fue León Así nos lo afirma él. Aquí vivió toda su niñez, adolescencia y primera juventud y fue en esta ciudad en donde nutrió su cerebro con conocimientos que lo capacitaron para la lucha por la vida en el futuro. 
Sus padres fueron el jurista, filólogo, literato y poeta Dr. Felipe Ibarra, maestro de primeras letras de Rubén Darío, y su madre la virtuosa señora Eloísa Mayorga Guerrero, de familia distinguida de la sociedad metropolitana. Su primaria la hizo en el Seminario San Ramón y su título de Contador lo conquisto en el Colegio Académico Mercantil, que fundó y dirigió por muchos años en esta ciudad el sabio y recordado maestro, de nacionalidad inglesa, Don Antonio Aubert. En este colegio fueron sus maestros el Dr. Antonio Medrano y el presbítero Azarías H. Pallais. 

Toma de León

Cuando nuestro suelo patrio fue hollado en 1912 por tropas hondureñas al mando del General Juan Manuel Durón, las que se acuartelaron en la antigua casa de Schubert, en esta ciudad, Salomón, como muchos jóvenes de aquel tiempo, fue soldado militante en esta gloriosa gesta liberal, aprestándose con valentía y coraje, la mañana del 17 agosto de ese memorable año, a la llamada «Toma de León», que culminó con la muerte del jefe del ejército invasor que recibió cuando iba camino a la Santa Basílica Catedral, tres balazos mortales, cayendo de su cabalgadura en la Avenida Central, cerca de la casa del Mayor Anastasio J. Ortiz. 

Con el mismo vigor; Ibarra Mayorga tomó parte el siguiente día en lo que conocemos como «la defensa de León». En su vida pública trabajó durante 15 años, como Gerente General de los negocios de la Singer Sewing Machine Company en Nicaragua, Honduras y El Salvador. Cuando actuaba en este último país, vivió días de terror en San Salvador y fue testigo de la masacre de miles de ciudadanos por órdenes del dictador Maximiliano Hernández Martínez. 

Me decía Salomón, en cierta ocasión, que era horroroso ver pasar camionadas de cadáveres de seres indefensos, asesinados por las ambiciones de poder de este monstruo de la naturaleza; y que un empleado suyo, llamado Serafín, conducido a la cárcel, víctima de un chisme, ya había sido fusilado cuando, a ruego de la esposa intercedió por él, para lo que se hizo acompañar del Dr. Manuel Castro Ramírez, eminente abogado y hombre de letras salvadoreño. 

Odios, rencillas y venganzas personales se conjugaron y triunfaron en esos momentos trágicos que le tocó vivir al noble pueblo cuzcatleco. 

Por su capacidad, honestidad y probidad, Salomón fue honrado en Nicaragua con el cargo de Vice-Gerente de las siguientes Instituciones gubernativas: Monte de Piedad, Banco Hipotecario, Instituto de la Vivienda (INVI). Estando en el desempeño de su cargo con la Singer en San Pedro Sula, Honduras, conoció a la virtuosa apreciada señorita, de aquella sociedad Angelina Mejía, con quien contrajo matrimonio el 8 de septiembre de 1928, procreando con ella tres hijos: Salomón, distinguido universitario que trabaja con éxito en su profesión de odontólogo en Guadalajara, México; Gloria, quien contrajo matrimonio con Don Luis Garrido, ingeniero colombiano y residente en Baton Rouge, Los Angeles, California, Estados Unidos; y Eloísa, culta, atenta y exquisita dama, casada con el caballero nicaragüense Fernando Rodríguez y residente con su familia en Tegucigalpa, Honduras. Allá residían con ellos Salomón y doña Angelina, aventados por el terremoto que asoló a Managua, capital de Nicaragua, en 1972. 

Fue presidente de la Asociación de Escritores y Artistas de Nicaragua fundador y primer-presidente del Instituto Cultural Nicaragüense-Israelí, cargo que sirvió durante diez años consecutivos. 

Por su magnífica labor de divulgación de los valores culturales, científicos, económicos y de otra índole de la duramente sufrida raza israelí, fue honrosamente invitado por el Estado de Israel para que realizara un viaje de observación y estudios por ese país, que desde su fundación e instalación ha engendrado sangrientas guerras. Por sus méritos poéticos conquistó los siguientes galardones: 

Premio Unico Concurso Nacional Rubén Darío 1948-1949; Primer Premio «Himno al Maestro» en el Concurso de la Federación Nacional Sindical de Maestros de Nicaragua en 1956. 

También escribió los siguientes himnos que fueron adoptados por las organizaciones respectivas: 

«Himno al Aviador Nicaragüense», «Himno Rotario», con música del maestro Luis A. Delgadillo, divulgado en recuerdo de la XXVIII Asamblea y Conferencia del Distrito 424, celebrada en la ciudad de Guatemala, del 25 al 29 de abril de 1961"; «Himno a Bolívar», difundido en la revista ORTO, en 1961; a la Madre», publicado en hojas volantes en Managua, el 7 de marzo de 1963; y el más importante de todos, nuestro glorioso HIMNO NACIONAL, premiado en el concurso de la República durante el mes de diciembre de 1918 y que empezó a ser cantado oficialmente a partir del 20 de octubre de 1939. 

Las siguientes son algunas de las condecoraciones y pergaminos que le han sido otorgados: Pergamino y Medalla de Oro de la Federación Nacional Sindical de Maestros de Nicaragua, en 1956; Pergamino de Honor de la Escuela Normal de Varones «Franklin D., Roosevelt», en 1961; Condecoración de la ORDEN DE RUBEN DARIO en el Grado de Comendador, en 1966. 

En la revista ORTO, órgano de la Asociación de Artistas y Escritores de Nicaragua y que fue fundada en 1956, formó parte de la Comisión de Publicidad, Cuerpo de Redacción y CoDirector de l960 a 1961: 

En 1948. fundó en Managua la revista mensual NICARAGUA ROTARIA como órgano de todos los clubes rotarios establecidos en el país: Se publicaron 24 números en los que, al hojearlos y analizar algunos de sus artículos, nos encontramos con una completa enciclopedia de conocimientos rotarios y parte de la historia del rotarismo nicaragüense, indispensable obra de consulta el día que se acometa el trabajo de escribir la Historia del Rotarismo en Nicaragua. 

También le fue encargada la dirección y publicación de los últimos números de NICARAGUA ROTARIA en su segunda época. 

Durante 26 años consecutivos fue agente de Finanzas ad-honoren de Rotary International en Nicaragua, cargo que no continuó sirviendo por la catástrofe que destruyó a Managua. Rotary, comprendiendo la trascendencia de este servicio le envió de obsequio un artístico cuadro de madera y vidrio a través del cual puede leerse, grabada en una lámina de bronce en grandes letras, la siguiente significativa leyenda: 

«En reconocimiento del dedicado servicio rotario y con apreciación por la efectiva contribución al progreso de Rotary en Nicaragua, este Certificado es presentando con profundo agradecimiento a SALOMON IBARRA MAYORGA, quien sirvió generosamente y en forma sobresaliente como Agente de Finanzas de Rotary International en Nicaragua durante los veintiséis años fiscales de 1947-1948 a 1972-1973. ROY D. Hickman Presidente de Rotary International. HARRY A. Stewart, Secretario General». Bolívar dice que «El título de amigo vale por un himno» y Páez que «La visita de un amiga refresca como el rocío de la mañana Estos apotegmas encajaron maravillosamente en Salomón, pues él, como amigo era un canto en honor a Dios y cuando recibíamos su visita, era un regalo al espíritu que refrescaba como el rocío mañanero. 

Los filósofos optimistas dicen que la juventud no es una época de nuestra vida sino que un estado de nuestra mente. Ibarra Mayorga es un ejemplo viviente de este decir. Su verticalidad física, mental y moral; es tal que a los 98 años, cumplidos recientemente, parecía un joven de 18, y estamos tentados a creer que las aguas del mítico Pochote leonés, no sólo le dieron la inspiración poética, sino que al recibir un baño lustral en sus linfas, -nueva fuente de la eterna juventud-, le dieron ese vigor, inteligencia, actividad y energía de que gozó durante mucho tiempo. 

Entre los antologados por María Teresa Sánchez en su libro POESíA NICARAGUENSE, editado en Managua en 1948, figura Salomón con su poema TU RETRATO. Dice la autora, en una nota prevista que su poesía es musical y sencilla, siendo escasa en relación a capacidad y que con preferencia cultiva los poemas cívicos y patrióticos; a lo que podemos agregar nosotros que también es romántica (¿Quién que es no es romántico?), sin descuidar la forma clásica y que en realidad no es escasa, sino que profusa. Lo que pasa es que él la dejó vagar mucho tiempo por periódicos y revistas nicaragüenses y centroamericanas, hasta que en el año de 1975, haciéndose eco de fraternales voces amigas qu se lo pedían desde hacía algunos años -Dr. Modesto Armijo, Sofonías Salvatierra, Ignacio Fonseca, el que esto escribe y muchos otros más-, se decidió a publicar su libro GRIS, con los siguientes subtítulos: 

Canto Panamericano de la Paz, El Hombre sin Patria, El Terremoto de Managua y Otros poemas. 

Este poemario circuló profusamente en Nicaragua y Honduras y ha sido favorablemente acogido por la crítica amiga de los dos países hermanos. Cultiva diferentes temas y facetas que son dignos de estudio. Se puede escribir, con la seguridad del triunfo, un ensayo comentado que llevaría por título: La patria en la poética de Salomón Ibarra Mayorga. 

En él que se pueden tratar, entre muchos otros, los siguientes poemas: Himno Nacional, Mi adiós al Ocotal, Managua en un soneto, Bandera de mi patria, A mi Bandera, Mujer Nicaragüense, Rubén Darío, El Poeta Yacente (ante el cadáver del Dr. Santiago Argüello), León de Nicaragua Acuarelas Nicaragüenses, El Hombre Sin Patria, El Terremoto de Managua, Romance y los Seis diferentes himnos. 

También el poema NAVIDAD que leyó personalmente en el Club Rotario de Managua, el 22 de diciembre de 1972, veinticuatro horas antes del terremoto. Salomón, vate al fin, adivina lo que sería nuestra capital poco tiempo después. Así se expresa al empezar su poema: 

«Noche de fiesta o de dolor, 

de fantasía o de orfandad, 

de regocijo o de terror, 

misterios de la Navidad» 

Describe a los niños pobres que sólo pueden admirar juguetes y golosinas en las vitrinas sin poder adquirirlos, problemas sociales que le hacen adivinar un siniestro cuadro de lo que iba a suceder en Managua: 

«Miseria, lágrimas, temor, 

lujo, soberbia, vanidad, 

mito, siniestro resplandor, 

son dramas de la Navidad». 

Esto estimula a Ibarra Mayorga para decir que la Navidad es actualmente: 

«Para los ricos demasía 

para los pobres duro pan 

mezcla de llanto y alegría 

eso es siempre la Navidad» 

Hombre de gran sensibilidad cristiana, para él la Navidad debiera ser: 

«Templanza, abolido rencor, 

odio al odio, fraternidad 

voces de olvido y de perdón 

debiera ser la Navidad.» 

Termina su premonitoria pieza poética con una profesión de fe patriótica que dice: 

«Salud, honor, patria viril, 

copioso trigo, libertad 

fragancia, amor, freno al fusil 

es la más bella Navidad.» 

En su libro tiene incluido Ibarra Mayorga, un poema intitulado Letanías a San Francisco, en el que le ruega al glorioso santo interceda por «los nicaragüenses que sufrimos tanto», por los «impuestos cada vez más altos», por las prostitutas, los tiranos, las «madres solas», los hijos dispersos, los niños abandonados que hambrientos duermen en los mercados, los locos, los avaros, los pordioseros y millonarios, los prisioneros y carcelarios y en fin por todas las desgracias que afligen a nuestra querida patria. En una de sus estrofas sintetiza el anhelo de los nicaragüenses de querer vivir en armonía y concordia. Por eso le pide al santo que se consumió en la llama viva de la caridad: 

«Ruega por la paz 

que todos ansiamos 

y nunca la guerra 

desborde de su caos». 

Me parece que he cumplido dando lo mejor de mis facultades mentales al presentar a este exalumno del Colegio Seminario Tridentino San Ramón, el poeta Salomón Ibarra Mayorga como ejemplo viviente de humanitarismo y sabiduría. 

León, Nicaragua 16 de enero de 1982 
 
 
 
 
 

Versión y recopilación para internet: Eduardo Manfut P.
Regresa al siglo XX

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Diseño y recopilación de datos por Eduardo Manfut P. (mayo - 2001).