Obelisco
de la Independencia que erigió Granada a las glorias de los años
1811 y 1812 y en el primer centenario de la Independencia, y tomó
el nombre de Plazuela del Adelantado o de los Leones.
A
Doña Josefa Chamorro
1784
- 1843
Emancipadora
y Heroína de la insurrección del 21 de abril de 1812.
El
Padre Benito Soto y élla, doña Josefa Chamorro, el 10 de
enero de 1812, con el célebre bando poniendo en práctica
la abolición total de la esclavitud, fué el segundo grito
en el mundo, el primero fué en Guadalajara..
Dr.
Héctor Mena Guerrero
Nació
esta ilustre patricia nicaragüense en la Ciudad de Granada, en el
año 1784, penúltima década del Siglo XVIII, y siendo
sus padres el Sargento Mayor don Diego de Chamorro de Sotomayor y Murga
de Villavicencio, nacido en Sevilla, España, de ilustre prosapia
y nobleza y de su quinta esposa doña Rafaela Occonor y Salafranca
de la Ciudad de León de Nicaragua, hija póstuma, no conoció
a su padre, que en el año de su nacimiento, meses antes atrás
habia muerto.
Su
fortuna era una de las más grandes de su tiempo en Granada, poseía
las siguientes propiedades:
la
casa de Vega en la Plaza Principal, llamada así por habersela dejado
a su hija Mercedes, casada con don Fulgencio Vega; durante la ocupación
sirvió de Casa de Gobierno, despachaban los ministerios y militares;
después de su demolición ha tomado el nombre de Casa Pellas
por compra que hizo de ella don Carlos Pellas.
Era
tambien propiedad de doña Josefa la cas que habita el doctor Gabriel
Paos Woolff, su casa de habitación, comprendiendo la esquina que
fué del Doctor Agustín Pasos, hasta la casa que fué
de doña Isabel Asenjo de Ximénez. La casa de enfrente, llamada
de Los Leones o del Adelantado, se la dejó a su hija María
Ignacia, madre de las Bermúdez, comprendiendo la casa de habitación
del doctor José Marenco, lo mismo que la siguiente sobre la Calle
del Arsenal, hast colindar con la Corte de Apelaciones, asimismo que la
casa del lado norte, calle de por medio, antiguo Palacio episcopal, casa
llamada del Castillo Viejo, que la heredó a su hijo Luciano y que
fué la residencia habitual y dormitorio de William Walker y la siguiente
para su hija Rufina Vega, quien la heredó después a don José
Jesús Burgos y la que fué residencia de doña Isabel
Asenjo de Ximénez para su hijar mayor, Dominga.
En
Chontales, poseía la hacienda San José de Guapinolapa que
heredó a sus hijos Luciano y Dominga y la que se dividieron en dos
propiedades, así: Guapinolapa, para su hija Dominga y El Arrayán
para su hijo Luciano y posteriormente doña Dominga dividió
Guapinolapa en tres partes: Una de sus partes le testó a su marido
don Luis Montiel y San Joaquin y Santa Ana, a su hijo don José Jesús
Burgos, San Juan de Dios a su hija Rufina, San Jerónimo a su hija
Mercedes, Las Plazuelas y El Pedregal, Los Malacos, San Ignacio, La Porra,
San José, Santa Rosa y Obregón, se las dejó su hijo
Luciano, fuera de que hay preciosos infolios en los que consta el número
de caballerías de tierra que poseía, era gran pertenencia,
lo mismo que las Cofradias en su poder rentaban; en la mortual de él
estarán más detallados todos los datos, tanto la fecha de
su nacimiento, matrimonio y defunción, etc. sería conveniente
investigar en el Archivo Eclesiástico de León y en el de
Guatemala, así como en la Ciudad de León.
Dotada
de carácter enérgico, de espiritu espartano y de una despejada
inteligencia, con su don de mando, don de gente y ala vez de actividad
y prudencia, lo mismo que de tacto y sentido psicológico, su casa
era el sitio de reunión de los conspiradores, sua amigos principales,
uno de ellos fué el doctor Pedro Molina y su esposa doña
Lola Bedoya, ambos eran asiduos concurrentes a las frecuentes reuniones,
dando ideas repúblicanas, fué el batallón fijo en
Granada de 1802 a 1808, sus contertulios eran Cerda, Los Argüello,
Cordero, Molina, Roblero y otros y su hermano Joaquín con sus ideas
revolucionarias e independentistas latían al unísono de los
padres Aguilar, Delgado, Arce, etc. san salvador y Granada eran las ciudades
rebeldes del Reino de Guatemala
En
la Ciudad de Granada, relata el historiador don tomás Ayon, se inició
causa contra doña Josefa Chamorro, por haber cooperado a la resistencia
de la ciudad o que la ciudad hizo a las tropas del Rey, se atribuían
a aquella señora, entre otros delitos, el de contra el orden público,
el de haber facilitado su casa para que sirviese de cuartel a una compañía
de picheyos y para que se asilasen en ella algunos sujetos importantes
que figuraron en la insurrección, tales como el Comandante Miguel
Lacayo, don José Telésforo Argüello, don Juan Manuel
de La Cerda, don Joaquín Chamorro, hermano de padre de ella y otros
tantos jefes militares.
Tambien
se le acusaba de haber proveído de alimentos a varios caudillos
revolucionarios y permitirles que en la misma casa suya hicieran reuniones
políticas y el de haber ocultado pólvora y sacos que sirviesen
para fuego en la mañana del 21 de abril de 1812.
Sigue
diciendo el historiador Ayón que doña Josefa Chamorro fué
puesta en detención por orden del Comisario Carrascosa, quién
además mandó a confiscarle sus bienes. uno de los heridos
en esta refriega fué el propio esposo de doña Josefa, don
José Ignacio Argüello, a quien ella recogió y le prodigó
los primeros auxilios. Como mujer de grandes virtudes cristianas en su
nota espiritual de su acendrado catolicismo que era distintivo delas matronas
castellanas de su época, de su padre heredó el oratorio y
de sus hermanos sacerdotes, las imágenes, como el Señor Cristo
de la Soledad, La Dolorosa, San Juan, La Magdalena, haciéndoles
toda estima y ella guardaba en su oratorio privado que tenía en
su casa como privilegio que le había concedido por el señor
obispo de Nicaragua, en atención a su desprendimiento cristiano
en el sostenimiento de los templos y a los donativos con que se contribuia
y a los emolumentos que daba a las parroquias de Granada, acoyapa y Juigalpa.
Haciendo
un resumen de su vida en lo social, hacia buenas obras y en lo familiar,
cumplía estrictamente y a cabalidad sus deberes como hija, hermana
y madre, como héroe tenía vivacidad y mistica para el sacrificio,
como prócer emancipadora, llenaba a cabalidad lo que proponía
para llevarlas a la práctica por la injusticia y el abuso, pues
en aquellos memorables días del 22 de diciembre de 1811 ayudó
a sus compañeros de insurgencia y el primero de enero de 1812 nuevas
autoridades del Cabildo de Granada, eligieron criollos para poner en práctica
las ideas repúblicanas e independistas y libertarias para con la
esclavitud y el resto de las clases inferiores, etc. El Padre Benito Soto
y ella, doña Josefa Chamorro, el 10 de enero de 1812, con el célebre
bando poniendo en práctica la abolición total de la esclavitud,
fué el segundo grito en el mundo, el primero fué en Guadalajara.
Murió
en los primeros meses del año 1843, por tradición informaron
que su entierro fue suntuoso y llorada por todas las clases sociales tanto
en Granada y Chontales, como todo el resto del país. Fué
enterrada en la neve central de la antigua parroquia de Granada, en el
centro del Arco Toral de la nave central, al pie de las gradas de la puerta
del comulgatorio central, cerca estaban las tumbas de sus padres y familiares
y las de sus dos maridos. La posterioridad le ha hecho justicia. su nombre
aparece en las planchas de mármol del Obelisco de la Independencia
que erigió Granada a las glorias de los años 1811 y 1812
en el primer centenario de la Independencia, y tomó el nombre de
Plazuela del Adelantado o de los Leones. Al cumplirse el sesquicentenario
se hizo un sombrío monumento y una gran plancha de bronce que dice:
"Granada
a los Héroes Nacionales de 1811, 1821 en el Parque Colón.".
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Versión
internet: Eduardo Manfut P.
Fuente
Revista Casa Tres Mundos #3
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