Gobernador de la Provincia,
Sargento Mayor don Pedro Martínez de Uparrio
26 de Agosto de
1727
Por muerte del señor
Poveda fué nombrado Gobernador de la Provincia, el Sargento Mayor
don Pedro Martínez de Uparrio, que tomó posesión de
su destino el 26 de agosto de 1727.
Durante su corto
gobierno, que fué de un año, hubo amago de filibusteros en
el Río, y la Audiencia le previno vigilancia y lo auxilió
con 16 botijas de pólvora y cuatro piezas de artillería.
Segundo
Período del Gobernador de la Provincia Tomás Marcos Duque
de Estrada.
En agosto de 1728
fué nombrado por segunda vez Gobernador de la Provincia, don Tomás
Marcos Duque de Estrada, pedido con instancia por el pueblo y milicias.
La nueva Administración
del Duque de Estrada fué constantemente combatida por el antiguo
Tesorero Betancourt que, apoyado por el clero y con influencias en la Corte,
no solamente le disputó su jurisdicción, sino que cometió
otros tantos abusos en el ejercicio del empleo, y además defraudó
el Tesoro público y redujo al gobernador á vivir sin autoridad.
El Duque de Estrada,
alecionado con lo que habia pasado anteriormente, se mostró tolerante
y sólo se limitó á dar informes al Capitán
General
En
1730 fué nombrado Gobernador de la Provincia don Bartolomé
González Fitoria. Por este mismo tiempo la Gaceta de Guatemala calificaba
á los mosquitos pueblo rival del Reino, y no sin cierto despecho
hacía notar que tenían marina, que recorrian el mar de las
Antillas, que poseían un comercio libre con el exterior, armas y
cuanto necesitaban; Mientras que el Reino faltaba mucho de todo eso.
En
1736 aparece don Antonio de Ortiz ejerciendo funciones de Gobernador de
la Provincia.
En
su tiempo, el Valle de Rivas fué ascendido a la categoría
de villa de Nicaragua. Esta se aumentaba prodigiosamente con una emigración
constante de los demás pueblos del interior y con especialidad de
Granada.
la
nueva villa, situada en donde existió la antigua floreciente ciudad
indígena de Nicaraocalli, era el centro de cuatropcientas ricas
haciendas de cacao, que producían anualmente cuatrocientoas mil
libras de aquel rico producto, del cual tomaba el clero un diezmo de cuarenta
mil libras, una cuantiosa primicia y el beneficio de varias capellanías.
Las
autoridades de Granada por una parte, y el párroco de la misma ciudad
por otra, se opusieron con todas sus fuerzas al levantamiento de aquella
población rival; y después de una disputa un tanto prolongada,
los de Rivas lograrón salir triunfantes, erigiéndose en villa
á su despecho y obteniendo autoridades y párrocos propios.
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Versión
internet: Eduardo Manfut P.
Historia
de Nicaragua, Sucesos del Siglo XVIII
José
Dolores Gámez serie histórica No. 3
Cap.
XX
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