El
presidente Diego Manuel Chamorro muere el 12 de octubre de 1923. Le sucede
Bartolomé Martínez quien no pertenecía al clan Chamorro.
El
gobierno de Bartolomé Martínez
Al
asumir la presidencia de Nicaragua Bartolomé Martínez, ligado
a la fracción cafetalera de los conservadores, comenzó a
reorganizar el gabinete desplazando a los elementos proimperialistas. Por
otro lado, inició una política económica de retomar
los bienes nacionales en manos de los norteamericanos. Compró las
acciones del ferrocarril, pero la administración del ferrocarril
siguió en manos de los norteamericanos debido a que era el Congreso
Nacional el que debía decidir sobre la administración.
En
el Congreso la mayoría la tenía la fracción más
proimperialista, y éstos hacían todo lo imposible por preservar
la intervención que era su única fuente de poder.
También,
el gobierno de Martínez (1923-1924), compró las acciones
del Banco Nacional en manos de los banqueros norteamericanos, bajo la condición
de comprar la Compañía Mercantil de Ultramar, que era un
apéndice del primero.
Estas
tímidas iniciativas fueron poniendo en guardia a la fracción
de Díaz, Chamorro, Cuadra Pasos... quienes sentían que su
base de poder comenzaba a replegarse. Este conflicto llegó a su
clímax cuando Martínez, públicamente, repudió
la intervención norteamericana.
Las
elecciones de 1924
Posteriormente,
Martínez establece nuevamente una alianza con los liberales para
las elecciones de 1924. Esa alianza, en la medida que mantenía una
posición con un tinte "antintervencionista", gozaba del respaldo
de amplios sectores populares.
El
Partido Conservador vuelve a dividirse en dos fracciones:
1.
La que apoyaba a Emiliano Chamorro quien buscaba, nuevamente, la candidatura
presidencial para las elecciones de 1924.
La
que apoyaba a Martínez, quien buscaba su reelección. Martínez
pensaba renunciar seis meses antes para no violar el artículo 104
de la Constitución. Ai poco tiempo formó su propio partido
político llamado Conservador Republicano que se unificó con
los Conservadores Progresistas, bajo el nombre de Partido Conservador Republicano.
Ambas
fracciones chocaron violentamente en varias ocasiones. En junio de 1924
Estados Unidos le hacen saber a Martínez que no aceptaban su candidatura,
por lo cual renuncia a su candidatura y forma, inmediatamente, una coalición
con los líderes, nombrando a Carlos José Solórzano
(conservador republicano) para candidato a la Presidencia y a Juan Bautista
Sacasa (liberal nacionalista) como candidato a la vicepresidencia.
A
su vez los liberales se habían dividido en dos fracciones:
1.
Una encabezada por Juan B. Sacasa, denominada liberales nacionalista y
que era mayoritaria. Estos estaban a favor de la coalición.
2.
la segunda encabezada por Luis Correa, muy pequeña, denomi - nada
liberales republicanos. Estaban a favor de ir sin alianza con los conservadores
a las elecciones de 1924. Pensaban que el liberalismo tenía la suficiente
fuerza electoral. Su programa político mantenía los aspectos
fundamentales del proyecto de desarrollo nacional de Zelaya.
A
las elecciones del 5 de octubre de 1924 se presentaron tres candidatos:
1.
Diego Manuel Chamorro por el Partido Conservador que representaba la continuidad
del régimen y el mantenimiento de la política económica
Impulsada por los banqueros norteamericanos, la cual Impedía un
mayor desarrollo económico de Nicaragua.
2.
Solórzano-Sacasa poro¡ Partido Liberal Nacionalista yo¡
Conservador Republicano, que representaban una nueva esperanza para la
población y que buscaban una mayor cuota en la repartición
de los excedentes económicos.
Correa
por el Liberal Republicano, pequeño partido con pocas posibilidades
de triunfo.
Las
elecciones se llevaron a cabo en relativa calma, a excepción de
un choque que se dió entre los partidarios de Chamorro y Solórzano.
De
las 121,890 personas inscritas, 84,096 votaron de la siguiente manera:
Solórzano recibió 48,072 votos; Chamorro 28,760 votos y Correa
7,264 votos. 39,196 fueron votos nulos o no votaron.
La
campaña electoral de los Conservadores tuvo muchas restricciones
gubernamentales. Los candidatos no pudieron realizar manifestaciones o
distribuir su propaganda. Los servicios telegráficos y telefónicos
fueron negados a los conservadores dos días antes de las elecciones.
El día de las elecciones, el 5 de octubre, se impuso el Estado de
Sitio que fue levantado hasta el 18 de octubre.
Días
después de las elecciones, Martínez ordena el arresto domiciliario
de Chamorro para evitar cualquier levantamiento armado que pudiera encabezar
en contra del Gobierno.
A
pesar de los informes de que las elecciones no fueron totalmente libres,
el Departamento de Estado reconoce el triunfo de Solórzano y Sacasa.
Diario Barricada, y recopilación de Aldo
Díaz Lacayo
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