Asesinato
en 1740
del
mulato Antonio Padilla,
En 1740 sufrió
un brusco ataque, que felizmente pudo rechazar. El primer Superintendente
de la costa de mosquitos y el general inglés Mr. Handyse, coincibieron
el atrevido proyecto de apoderarse del Realejo, cuyo nombre proyectaban
mudar en el Puerto Eduardo. (1). La excursión se llevó afeceto
apoyada por las autoridades de Jamaica; pero el éxito no correspondió
al esfuerzo que hicieron.
El 21 de noviembre
de 1740 fué nombrado Gobernador el regidor don José Antonio
Lacayo de Briones.
De tránsito
para León, supo el nuevo Gobernador que el mulato Antonio Padilla,
Capitán de una de las compañias de pardos ó gentes
de color, y algunos otros, intentaban amonitinarse y oponerse de hecho
a la toma de posesión porque deseaban para Gobernador á don
Felipe Gámez Mesía, Maestre de Campo de la Provincia y Corregidor
del Realejo. Lacayo no se detuvo por esto, y apenas llegó á
León tomó posesión solenmne de su destino, recibiendo,
dos días después , del propio don Felipe Gámez, muestras
de sumisión y confianza.
Sin embargo Padilla
continuaba moviéndose de una manera sospechosa, trabajando desembozadamente
por Gámez y por un movimiento revolucionario.
En tal estado las
cosas y estando amenazado el país por los ingleses, entonces en
guerra con España, dispuso Lacayo pasar revista de las cuatro compañias
de la plaza, en un día determinado. Formadas las compañía
de infanteria, fueron amunicioandas todas, exceptuando solamente la de
Padilla.
Este mandó
reclamar las municiones por medio de un sargento; pero el Gobernador contestó
al mismo sargento, ordenándole que se retirara de la Compañía
con todos los soldados, á quienes debía advertir que tenían
obligación de abandonar á un Cápitan traidor del Rey.
Cuando Padilla fué
impuesto de aquella contestación, protestó á grandes
voces contra el calificativo y lleno de indignación dió la
orden de marcha, sin pedir permiso, manifestando que acuartelaría
la gente en su casa y que pelearia con armas blancas y piedras, si llegaba
el caso de combatir a los enemigos del rey.
Lacayo manó
inmediatemente á reducirlo á prisión lo procesó
y lo condenó á muerte en pocos días.
Estando el reo en
la Capilla hubo amagos de trastorno, por lo cual Lacayo anticipó
la hora de la ejecución y le hizo dar un garrote á media
noche, colocando la cabeza y una pierna en sitios públicos, para
escarmientos de los demás.
Don Felipe Gámez
Mesía, contra quien no apareció responsabilidad fué,
sin embargo, separado de los empleos que desempeñaba y enviado a
la plaza de Granada, para vigilar al enemigo; se dió de baja ó
algunos capitanes y con estas y otras medidas enérgicas, serestableció
del todo la tranquilidad..
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Versión
internet: Eduardo Manfut P.
Historia
de Nicaragua, Sucesos del Siglo XVIII
José
Dolores Gámez serie histórica No. 3
pág
242 - 248
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