PATRIARCAS
Y PUEBLO
EL
SURGIMIENTO DE NICARAGUA
1798
- 1858
E.
Brafdford Burns.
INTRODUCCION
El
surgimiento de Nicaragua a la vida independiente se desarrolló en
un contexto de violencia crónica, marcado por frecuentes guerras
entre los patriarcas de las familias dominantes que se disputaban el poder,
sublevaciones armadas de los ectores populares e intervenciones extranjeras.
En
Nicaragua, el tránsito del régimen colonial al Estado - Nación
se prolongó dolorosamente durante seis décadas. Este proceso
se inició hacia fines del siglo dieciocho, cuando la decadencia
económica del Imperio Español empujó a un pequeño
grupo de terratenientes y comerciantes de la entonces Provincia de Nicaragua,
a tomar conciencia que el sistema colonial era un obstáculo para
su prosperidad. Nació en ellos el deseo de romper las ataduras que
les imponia el monopolio comercial español y de exportar sus productos
agrícolas directamente a cualquier nación del mundo. Sobre
todo, deseaban tener las manos libres de aprovechar plenamente las extraordinarias
facilidades de su territorio para la comunicación entre los Océanos
Atlántico y Pacífico, ruta que según su visión
económica, transformaría a Nicaragua en un emporio comercial.
Este
complejo Período, caraterizado por la desintegración de los
imperios coloniales y la construcción de los Estados-nación
en América Latina, fué también una época de
cuestionamiento de las creencias y valores tradicionales. Los gobiernos
que empezaron a surgir en toda América Latina a raíz de la
Independencia, estaban inspirados, en gran medida, en la corriente ideológica
de la Ilustración europea, portadora de los novedosos conceptos
del contrato social. tales ideas chocaban con el tradicional sistema de
monarquia hereditaria, que había prevalecido tanto en el Imperio
Español, como en sus colonias del Nuevo Mundo. La contradicción
entre estas concepciones políticas opuestas deficultó los
esfuerzos por organizar el nuevo Estado nicaragúense.
Bajo
el sistema colonial español, cada región estuvo dominada
por un centro urbano en el cual se concentraba el poder político,
social y económico. el caso de Nicaragua fué diferente: al
momento de la independencia existían dos centros urbanosrelatiamente
iguales en importancia que practicamente constituian ciudades- estado autónomas.
Al desaparecer la autoridad real, las élites de León y Granada
se enfrentaron en una lucha por la hegemonía. Su rivalidad desató
un ciclo de guerras civiles que asoló a Nicaragua durante las primeras
décadas de vida independiente, constituyendo un obstáculo
adicional para la formación del Estado.
Asimismo,
durante los tres siglos de dominio colonial se forjó en la sociedad
nicaragüense una profunda contradicción entre la élite
patriarcal y el pueblo. Mientras los patriarcas aspiraban a desarrollar
una economía agro-exportadora vinculada al mercado capitalista,
el pueblo habia organizado su vida en torno a sus comunidades locales.
Practicaba una agricultura de subsistencia de la cual obtenia lo necesario
para alimentarse, asi como un pequeño excedente que colobcaba en
los mercados cercanos. Al momento de la independencia, existia un equilibrio
económico y social entre estos dos polos de la sociedad nicaragüense,
el cual se conservó, a pesar de sus altibajos, durante la primera
mitad del siglo XIX.
En
la mayor parte de Latinoamérica la Iglesia Católica y el
ejército constituían instituciones sólidas, con una
gran influencia social. Por el contrario Nicaragua se caraterizó
por la debilidad instiitucional , asi como por la ausencia de caudillos
capaces de centralizar el poder. Este vacio social fué ocupado por
la familia patriarcal y la comunidad popular, instituciones que desempeñaron
un destacado rol histórico en el período anterior a 1858.
La
amyoritaria población indígena de Nicaragua cuyo peso en
la economía era muy importante no mostraba interés por el
proyecto de las élites de construir un Estado- Nación según
el modelo europeo; proyecto que tampoco era muy atractivo para la creciente
población mestiza. Estos sectores sociales disponian de abundante
tierra para trabajarla por cuenta propia y se sentian satisfechos en el
entorno de sus comunidades tradicionales. Su modo de vida se fundamentaba
en un sistema de valores derivado de su propia experiencia local.
Por
su parte, los Patriarcas de la élite habían asimilado los
valores de la corriente ideológica de la Ilustración, la
llegada desde el nor-atlántico europeo hasta las costas centroaméricanas.
Las élites se propusieron como meta imitar el progreso material
europeo, reorientando la economía y la sociedad nicaragüense
hacia el mercado mundial. Impulsar tal empresa exigía capital; la
manera de obtenerlo era a través de la exportación de productos
agrícolas. A su vez, la economía agro-exportadora exigía
concentracion de la tierra y disponibilidad de mano de obra. Mientras el
pueblo continuara gozando del libre acceso a la tierra para cultivar lo
necesario para subsistir, no se veria obligado a emplearse en las plantaciones
destinadas a producir para la exportación. En consecuencia, la élite
se propuso redifinir a su favor los mecanismos de control social en el
campo e imponer sus nuevos valores capitalistas.
El
resultado fué una prolongada rebelión popular. Las élites
depusieron sus rivalidades internas para aplastarla en 1849; este triunfo
les abrió las puertas para imponer su proyecto económico
y político. Si embargo, prmero debieron enfrentar una amenaza aún
más grave; la ocupación extranjera. Nuevamente la élites
granadina y leonesa unieron sus fuerzas en la Guerra Nacional Anti-filibustera
que concluyó con la expulsión de William Walker en 1857.
ambas victorias convencieron a los belicosos patriarcas que sus metas y
valores no estaban en contradicción, sino que eran complementarias.
Entre
1849 y 1958, es decir, durante la última decada del Período
la la Anarqu1a en Nicaragua, se redifinieron las relaciones en tres grandes
ámbitos. Los prolongados conflictos civiles y la devastadora guerra
anti-filibustera, desgastaron el poder de las dos ciudades-estado: León
y Granada. managua emergió como el nuevo centro político
de una élite social más cohesionada. Por otra parte, las
élites patriarcales resolvieron su contradiccion con el pueblo,
al derrotar conjuntamente las rebeliones de 1845 - 1849. A partir de 1857,
con un gobierno central más fuerte y eficaz, darian inicio al proceso
de desintegración de las comunidades populares en función
de su proyecto económico agro-exportador. Finalmente, en lo que
respecta al crucial ámbito de las relaciones exteriores, Gran Bretaña
fue sustituida por los Estados Unidos como la nueva metrópoli de
Nicaragua.
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