| Incidentes Diplomáticos*
HACIA la mitad de
la centuria pasada ocurrió una serie de incidentes diplomáticos
entre los países de Centro América y los Estados Unidos,
incidentes ahora casi olvidados y que no presentan ningún interés
político, pero si histórico.
La situación
de Centro América era difícil en esa época porque
Inglaterra ocupaba, además de los establecimientos de Belize, las
Islas de la Bahía de Honduras, y a través de su protectorado
sobre los Indios Mosquitos, la Costa Atlántica de Nicaragua incluyendo
San Juan del Norte, que era el único puerto con que contaba el páis
y que además servía a Inglaterra para controlar la ruta del
canal.
Fuera de eso, se
enceontraba aún pendiente la custión de límites entre
Nicaragua y Costa Rica, nacida de la unión de hecho que el partido
nicaragüense de Nicoya o Guanacaste había verificado con Costa
Rica a raíz de la Independencia, como medio de librarse de las guerras
civiles que asolaban a Nicaragua. En esa cuestión, asl simpatías
de Inglaterra estuvieron siempre a favor de Costa Rica y las de los Estados
Unidos, en general en favor de Nicaragua.
__________________________________________
* este artículo
fue publicado en un folleto por el Ministerio de Relaciones Exteriores
de Nicaragua en Julio de 1955.
I
El 2 de Abril de
1849 fue nombrado Encargado de Negocios Americanos en Guatemala, con jurisdicción
en todo Centro América, Mr. Ephraim George Squier.
Mr.Squier reponía
en su cargo a Mr. Elijah Hise, quien, excediéndose en sus instrucciones
y sin conocer el nombramiento de Mr. Squier, firmó un tratado con
el delegado nicaragüense don Buenaventura Selva, el 5 de Junio de
1849. En este tratado Nicaragua concedía a los Estados Unidos el
privilegio exclusivo para la construcción de una canal interoceánico,
y los Estados Unidos se comprometía a proteger la soberanía,
libertad e independencia de Niacragua.El tratado selva - Hise no llegó
a tener efecto porque los Estados Unidos desaprobaron la actuación
de su representante y se negaron a ratificar lo convenido.
Volviendo a Mr.Squier
diremos que, apreciando que la parte más importante de su misión
debería cumplirla en Nicaragua, se dirigió primeramente a
nuetsro país y desde su llegada se constituyó en el más
acérrimo defensor de los intereses nicaragüenses, tanto en
la polémica con Inglaterra sobre la cuestión Mosquita, como
en el asunto limitrofe con Costa Rica.
Llegaba a tanto el
apasionamiento de Mr. Squier en favor de Nicaragua, que el 13 de Agosto
de 1849 se dirigió desde León al Ministro de Relaciones Exteriores
de Costa Rica, diciéndole que, como paso preliminar al viaje que
deseaba emprender a Costa Rica para presentar sus cartas de Gabinete, solicitaba
una información que era completamente esencial para su Gobierno
en sus relaciones con Costa Rica. esa información versaba sobre
cuáles eran las fronteras de Costa Rica y sobre si ese país
estaba bajo la protección expresa o táctica de alguna potencia
europea o si intentaba colocarse bajo tal protección.
A tal solicitud contestó
el Ministro de Relaciones exteriores de Costa Rica, don joaquin Bernardo
Calvo, que su Gobierno la consideraba como singular y contraria a los usos
diplomáticos y que nunca se había visto el caso de que un
agente diplomático, antes de ser recibido, hubiera interrogado al
Gobierno de un país independeiente sobre sus límites territoriales.
Sin embargo, al final se suaviza el tono de la respuesta y se pregunta
el objeto de las interrogaciones.
Squier contestó
a esto que los agentes diplomáticos tienen derecho a solicitar informaciones
auténticas sobre los puntos de interés a sus Gobiernos, y
que el páis a quien tal solicitud se dirija puede negarse a contestarla.
respecto a la cuestión de no haber presentado sus credenciales,
Squier dijo que era sólo un punto técnico y que "en materias
de etiqueta y forma los Estados Unidos y sus representantes pueden quedarse
atrás con respecto a los países más antiguos y los
seguidores y emuladores de las Cortes; pero en lo que es esencial, correcto
y propio, en ninguna ocasión estarán en falta con la nación
más débil o la más fuerte". Agregó Mr. Squier
que habían circulado rumores respecto a que el Gobierno de
Costa Rica intentaba colocarse bajo la protección de una gran potencia
monárquica, refiriéndose sin duda a Inglaterra, y que en
tal caso no podrían tener relaciones con los Estados Unidos.
En su respuesta a
esta nota, el Ministro de Relaciones Exteriores de Costa Rica, dijo, que
su exigencia de que las credenciales se presentaran de previo no era una
cuestión de mera etiqueta sino que se fundaba en la prudente circunspección
con que todos los Gobiernos están obligados a tratar los asuntos
públicos, y que hay gran diferencia entre la inocnte solicitud de
información y las rudas y desusadas interrogaciones, lo mismo que
entre el deseo de obtener informes y la presentación de cuestiones
categóricas como condición precisa para entrar en relaciones
amistosas. Agregó el Ministro Calvo que si un Encargado de Negocios
extranjero se dirigiera al Gobierno de washington desde México o
Canadá haciendo preguntas semejantes, produciría una sensación
en ese Gobierno y en el espíritu del pueblo americano tan celoso
en sus derechos y libertades. Finalmente, dijo que el uso diplomático
y la política de su Gobierno le impedían constestar las palabras
y expresiones inmoderadas e irónicas de Mr. Squier.
Pocos mese después,
el 19 de Diciembre de 1849, Mr.Squier se dirigió nuevamente al Misnitro
Calvo, notificándole que el territorio nicaragüense comprendía
ambas riberas del río San Juan "y que cualquier interferencia dentro
de esos límites provocaría la pronta y enérgica intervención
de los Estados Unidos".
El Ministro de Costa
Rica respondió a esa nota, diciendo que Mr. Squier, había
hecho tal declaración son legítima misión, sin jurisdicción
competente y sin oir ambas partes, y que ella no tená más
valor que la bula del Papa Alejandro VI que concedió América
a los Reyes Católicos.
Así quedó
la cuestión, y en Junio de 1850 Mr. Squier dio terminada su misión
y partió de regreso a los Estados Unidos, sin haber visitado Costa
Rica.
II
Aproximadamente por
la isma época en que se produjo el incidente relatado en el capítulo
anterior, los Estados Unidos e Inglaterra entraron en negociaciones, tanto
sobre el canal interoceánico a través del itsmo centroamericano,
como sobre las pretenciones territoriales en Centro América.
esas negociaciones
culminaron en el tratado Clayton - Bulwer suscrito en washington el 19
de Abril de 1850, en el cual se estipulaba que ni los Estados Unidos ni
Inglaterra tendrían control exclusivo sobre el canal que llegara
a construirse, y que ambos países se obligaban a no ocupar o ejercer
dominio sobre Nicaragua, Costa Rica, la Costa de los Mosquitos o parte
alguna de Centro América.
Antes de procederse
al canje de ratificaciones de ese tratado, Inglaterra hizo una declaración
que fue aceptada por los Estados Unidos, al efecto de que él no
se aplicaría a los establecimientos británicos en Belize
"y sus dependecias", lo cual fue utilizado por Inglaterra para declarar,
tan sólo catorde días después de la firma del tratado,
que las Islas de Roatán, Bonaca, Utila, Barbareto, Elena y Morat
en la costa de Honduras formarían una colonia británica denominada
Islas de la Bahía. Esto vino a complicar aún más la
cuestión, ya bastante confusa por la redacción ambigua del
tratado y por las referencias que en él se hacían a la Costa
de los Mosquitos, las cuales eran interprtadas por Inglaterra como un reconocimiento
de que esa Costa constituía un país independiente.
En Nicaragua la noticia
de la suscripción del tratado Clayton - Bulwer fue recibida con
entusiasmo, pero éste prontamente se desvaneció al conocerse
la interpretación inglesa que le quitaba toda la fuerza, y más
aún, al saberse que los Estado Unidos habían aceptado que
Inglaterra mediara conjuntamente con ellos en la cuestión limítrofe
entre Nicaragua y Costa Rica, los mismo que entre Nicaragua y los Mosquitos.
Hubo en Washington
conversaciones entre los Ministros de Nicaragua y Costa Rica, con propuestas
y contrapropuestas, pero al no llegarse a ningún acuerdo, el secretario
del estado Americano Daniel Webster y el Ministro inglés John L.
Crampton, convinieron el 30 de Abril de 1852 en una serie de propuestas
dirigidas a Nicaragua y Costa Rica.
Es esasa propuestas
se fijaba somo frontera entre los dos países, partiendo del Atlántico,
la ribera Sur del Colorado hasta su unión con el San Juan, luego
la ribera Sur de éste hasta el Gran Lago, luego la ribera sur del
lago hasta el punto más cercano a la desembocadura de río
La Flor y finalmente una línea recta hasta llegar a la desembocadura
de ese río en el Pacífico, y además Costa Rica tendría
derecho a libre navegación tanto en el río San Juan como
en el Gran Lago.
Si comparamos esas
fronteras con las existentes en la actualidad, encontramos que por aquéllas
habría ganado Nicaragua el delta entre la desembocadura del Colorado
y la del San Juan, pero habría perdido una parte del istmo de Rivas
y la faja de dos millas de anchura al Sur del lago y parte del San Juan,
dejando el Gran Lago y el río San Juan como limítrofes con
Costa Rica.
La forma de esas
proposiciones ea impositiva y violenta, ya que al final de ellas se decía
que "...a no ser que los dichos Gobiernos de Nicaragua y Costa Rica prontamente
y sin innecesaria pérdida de tiempo concurran en las bases generales
de este arreglo y adopten medidas apropiadas para llevarlas a efecto, los
Gobiernos de la Gran Bretaña y los Estado Unidos adoptarían
inmediantamente y de común acuerdo las medidas que ellos estimen
convenientes para llevar a completa ejecución la Convención
entre esos Gobiernos del 19 de Abril de 1850, y para cumplir el designio
allí comtemplado de una comunicación interoceánica
por el Océano Atlántico al Pacífico por la vía
del Río San Juan y del Gran Lago de Nicaragua".
KERR, John Bozman, 1809-1878
KERR, John Bozman, (hijo de John
Leeds Kerr), un Representante de Maryland; nació en Easton, Talbot
County, Md., Marzo 5, 1809; atendió la academia, Easton (Md.)
Academy; se gradua en leyes luego de la Harvard University en 1830; es
admitido a la barra de abogados y comezó su practica en Easton,
Md., en 1833; miembro de el "State house of delegates" 1836-1838; La Casa
de leyes del Municipio de Talbot 1845-1848; elegido como "Whig del
31 Congreso de Estados Unidos (Marzo 4, 1849-Marzo 3, 1851); no fue un
candidato para reelegirse en 1850; y nombrado por el Presidente Fillmore
"Chargé d'Affaires to Nicaragua" Marzo 7, 1851, cargo que ocupa
hasta julio 27, 1853;para luego practicar su profesion en leyes en Baltimore
y St. Michaels, Md., en 1854; su muerte sucede en Washington,
D.C., Enero 27, 1878; esta enterrado en la boveda familiar en "Bellville,"
cerca de Oxford Neck, Talbot County, Md.
Puede revisar el siguiente sitio:
http://bioguide.congress.gov/scripts/biodisplay.pl?index=K000137)
"born without loss of citinzenship",
.Tambié su familia
mantiene un web site en: http://mywebpages.comcast.net/callahanj/kerr/
En estas notas encuentre que Bozzman
Kerr tuvo un hijo en León, Nicaragua en Un Domingo de Pascua el,
Marzo 20, 1853, John Bozman Kerr, su segundo hijo y el que llevaba su nombre.
El niño murió en Baltimore de scarlet fever, en Enero 28,
1857. Nunca sus padres pensaron que el niño era un extranjero ..no
hasta el momento de su muerte en que la pregunta vino de parte oficial
y es por eso que se da cuenta su padre que nunca perdió su nacionalidad
estadounidense y en honor a eso en su lapida ahora se lee: "born without
loss of citinzenship",
|
Esta nota sobre John Bozman Kerr fué facilitada a,
haciendo honor a su great great grandfather John Bozman Kerr a ww.manfut.org
por su tataranieto James Callaham el 1 de Agosto de 2002
Las proposiciones
Webster - Crampton, también conocidas con el nombre de tratado Webster
- Crampton, fueron enviadas a Mr. Kerr, Ministro Americano en Nicaragua
y a Mr. Robert M. Walsh designado Agente especial en Costa Rica, encareciéndoles
conseguir la pronta aprobación de ambos Gobiernos y expresando que
de los estudios hachos por el Coronel Dhilds, al servicio de la Compañía
de Tránsito, resultaba que Brito era el lugar más apropiado
para la terminal del canal en el Pacífico, y que por lo tanto Nicaragua
no tiene interés en el Guanacaste que comprende la bahía
de Salinas donde anteriormente se creyó terminaría.
En cuanto al Ministro
de Niacaragua en Washington, don josé de Marcoleta, las proposiciones
no le fueron comunicadas oficialmente, sino que sólo le fueron mostradas
en el Departamento de Estado, circunstancia que él aprovechó
para copiarlas.
marcoleta tenía
amigos en el senado Americano, y valiéndose de ellos consiguió
que ese cuerpo aprobara una resolución en sesión secreta
del 25 de Julio de 1852, solicitando al Ejecutivo una copia de las proposiciones.
El objeto de Marcoleta era excitar la opinión pública americana
en favor de Nicaragua, cuyos intereses vitales se estaban discutiendo sin
darle a ella participación, pero el Presidente de los Estados Unidos
contestó al día siguiente negándose a suministrar
la copia, por entonces, por considerarlo constraio a los ineterses públicos.
Pocos días
después, el 1 de Julio salió publicada en el New York Courier
an Inquirer una sinopsis de las proposiciones, y el Presidente de los estados
unidos, Fillmore, indignado, ordenó que se invenstigara la fuente
de la publicación. El Departamento de Estado dirigió una
nota circular al Ministro inglés, al costarricense y al nicaragüense,
y todos negaron participación en la publicación, aunque Marcoleta
no ocultó el hecho de que él tenía una copia de las
proposiciones la cual voluntariamnete entregó al Departamento de
estado.
Entretanto, en Costa
Rica las proposiciones habían sido recibidas con gran complacencia
y fueron aprobadas por el Poder Ejecutivo el 16 de Julio de 1852 y por
el Congreso el 22 del mismo mes. En cambio, en Nicaragua fueron recibidas
con indignación, y el 14 y el 16 de Julio de 1852 las Cámaras
las rechazaron, ofreciendo someter la cuestión a arbitramento y
protestando contra toda intervención extranjera en los asuntos de
Nicaragua y contra el uso de la fuerza para privarla de sus derechos.
El Gobierno Americano
atribuyó el rechazo de las proposiciones al Ministro Marcoleta,
y el 1 de Septiembre el Secretario de Estado se dirigiió a Mr. John
Bozman Kerr, Encargado de Negocios en Nicaragua, ordenándole solicitara
el retiro de Marcoleta. A etsa solicitud contestó el Misnitro de
relaciones esteriores de Nicaragua en tperminos muy corteses pero firmes,
preguntando el motivo.
El 30 de Diciembre
el secretario de estado renovó la solicitud de retiro de Marcoleta,
impugnando el derecho de Nicaragua a prguntar el motivo de tal solicitud,
amenazando con la ruptura de relaciones y negándose a intervenir
en nuevas negociaciones relativas a a comunicación interoceánica
mientras Nicaragua no explicara satisfactoriamente el rechazo de las proposiciones.
El 5 de enero de
1853 el secretario de Estado dio instrucciones a Mr. kerr de que renovara
el pedido de retiro de Marcoleta, y que si no se le atendía en diez
días que pidiera sus pasaportes. En esa misma nota se explican por
primera vez las razones que motivan la solicitud de retiro y que son las
arriba enumeradas respecto a la resolución del Senado y la publicación
en los periódicos de las proposiciones Webster - Crampton, pero
tal explicación se hace sólo para información de kerr
y no para que la trasmita al Gobierno de Nicaragua.
En lo del pedido
de pasaportes Mr. Kerr no procedió con precipitación, pues
no hizo la solicitud sino hasta el 6 de Abril de 1853.
Así qeudaron
suspensas las relaciones entre Nicaragua y los Estados Unidos aunque solamente
por unos pocos días, pues el 18 de Abril de 1853 fue nombrado un
nuevo Ministro ante toda Centro América, Mr. Solón Borland
quién presentó sus credenciales solamnete en Nicaragua.
En las instrucciones
del departamento de estado a Borland se le dijo que los Estados Unidos
desearían que el nuevo Ministro de Nicaragua en Washington no fuera
Marcoleta, pero que si se insistía en nombrarlo, no hiciera objeción.
En su primera carta
dirigida desde Nicaragua, Mr. Borland dijo al secretario de estado que
había encontrado mucho sentimiento antiamericanista en Nicaragua
provocado por las falsas promesas de Mr. Squier, lsa solicitudes de retiro
de Mr. kerr, mlas disputas con la Compañía de Tránsito,
las interpretaciones del tratdo Clayton - Bulwer y las propuestas Webster
- Crampton, y que como él estaba tratando de suavizar esos sentimientos
y sabía que Nicaragua insistiría en nombrar nuevamente a
Marcoleta, había preferido no decir nada en contra de él.
Así continuó
Marcoleta en sus funciones de Ministro de Nicaragua en Washington y con
justicia podemos decir que ha sido uno de nuesros más eminentes
representantes diplomáticos.
III
Como hemos visto
en el capítulo anerioro, las proposiciones o tratado de Webster
- Crampton fueron enviadas a Costa Rica por medio de Mr. Walsh, y se le
dijo que las pretensiones costarricenses sobre la ribera sur del río
San Juan en toda su extensión y sobre el Distrito de Guanacaste,
no tenían fundamento, y que por lo tanto era difócil imaginar
que el Gobierno de Costa Rica no aceptara las proposiciones.
El 25 de Mayo de
1852 Mr. Walsh llegó a San Juan del Norte y de allí
se dirigió a San josé de Costa Rica, donde en conjunto con
el comisionado inglés, Mr. Charles L. Wyke, presentó las
proposiciones. este Mr. Wyke es el mismo que ocho años después,
el 28 de Enero de 1860, firmó con Niacargua el llamado tratado de
Managua o Zeledón - Wyke, por el cua terminó el protectorado
inglés sobre la Mosquitia, y a cambio, Nicaragua reconoció
la autonomía de esa región.
Como ya relatamos,
el Gobierno de Costa Rica acogió con beneplácito las basas
Webster - Crampton, y así Mr. Walsh dio por cumplida su misión
en ese país y se trasladó a Nicaragua para preparar su regreso
por la ruta del Río San Juan. En su viaje a Nicaragua le acompañaba
Mr. Wyke quien había recibido instrucciones de su Gobierno para
cooperar con el encargado de Negocios Americano en Nicaragua Mr. John Bozman
Kerr, en conseguir el asentimiento del Gobierno nicaragüense a las
bases Webster - Crampton.
La misión
de Mr. Wyke fue cumplida con coretías y circunspección, pero
Mr. Wyke obró de distinta manera. En queja presentada al departamento
de estado por el Ministro de Nicaragua, Marcoleta, se dice que Walsh se
introdujo a la residencia del director de Estado de Nicaragua, don laureano
Pineda, sin haber sido anunciaddo, y que al conversar con el prorrumpió
en amenazas irrespetuosas, por lo cual hubo de escuchar algunas verdades
amargas.
El secretario de
estado, al recibir la queja de Marcoleta, se dirigió en demanda
de infromes a Mr. Walsh, quien para esa época ya se hallaba de regreso
en washington, y Walsh constetó que cuando se enceontraba en Managua
creyó oportuno una visita al Ministro de relaciones exteriores de
Niacragua y que hizo esa visita en compañía del encargado
de negocios Kerr, quien lo presentó debidamente; agrega que en el
mismo lugar donde se verificó la visita se enceontraban el Director
Pineda y dos Ministros de estado más, y que despúes de algunos
cumplidos él les dijo que, aunque no tenía ninguna misión
oficial ante ellos y por lo tanto no tenía derecho a tratar asuntos
oficiales, sentía que no podía llevar a los Estados Unidos
una respuesta favorable sobre la aceptación de las proposiciones
Webster - Crampton por parte de Nicaragua. Agrega que defendió esas
propuestas con menos reserva que si hubiera estado invenstido de una misión
diplomática, pero sinirrespeto; y que en cambio el director Pineda
acusó a los Estados Unidos de faltar a su palabra; y que reconoce
que él contestó con énfasis y que Mr. Kerr envió
una nota al Ministro de Relaciones exteriores preguntando en qué
se basaba tal afirmación, a lo cual no recibió respuesta.
Así quedó
la cuestión, pues los Estados Unidos estaban más interesados
en esa época en obtener el retiro de Marcoleta, tal como vimos anteriormente,
que en dar explicaciones a Nicaragua por el incidente provocado por Mr.
Walsh.
IV
En mayo de 1854 el
capitán de uno de los barcos de la Compañía de Tránsito
dio muerte en San Juan del Norte a un negro mosquito y se refugió
en casa del Agente Consular Americano Mr. Joseph W. Fabens, donde se encontraba
hospedado el Ministro Borland quien iba de regreso a los Estados Unidos.
Borland y Fabens se negaron a entregar al capitán del barco y entonces
se suscitó un motín dutante el cual Mr.Borland recibió
un botellazo en la cara.
Debemos aqui advertir
que en la época de esos sucesos Nicaragua no ejercía jurisdicción
sobre San Juan del Norte y por lo tanto no era en manera alguna responsable
por la conducta de sus autoridades o de sus habitantes.
Al llegar a los Estados
Unidos la noticia del tumulto de San Juan del norte, el Gobierno americano
despachó la corbeta Cyane a ese puerto, y su capitán George
Hollins fue instruído de exigir, juntamente con el Agente Fabens,
las excusas para usar la fuerza sino fueren atendidos. Fabens y Hollins
estimaron los daños causados en U$ 24,000.00 y al no recibir una
respuesta satisfactoria de las autoridades, Hollins bombardeó la
ciudad el 13 de ulio de 1854, destruyéndola completamente. La opinión
pública americana se pronunció contra tal acto de violencia
e Inglaterra también presentó su protesta.
El 28 del mismo mes
de Julio, Marcoleta se dirigió al Secretario de Estado pidiendo
compensación para Nicaragua y para los nicaragüenses residentes
en San Juan del Norte, por la destrucción de ese puerto. El secretario
de estado rechazó la solicitud con fundamente en que esos nicaragüenses
estaban en "traicionera asociación" con los enemigos de su patria,
que ellos sabían que el capitán Hollins iba a castigar a
los culpables y por lo tanto pudieron haberse puesto a salvo, y que si
Nicaragua consideraba que tenía derecho a proteger a sus ciudadanos
residentes en San Juan del norte también vendría a hacerse
responsable ante los otros estados por la conducta de todos los residentes
en ese puerto.
A estas débiles
argumentaciones contestó Marcoleta que Nicaragua no había
tomado posesión de San Juan del norte por temor a la fuerza de Inglaterra
y porque los Estados Unidos se había negado a interponer su mediación,
y que "si los Estados Unidos con sus 26 millones de habitantes, su marina,
su milicia, su riqueza y su enorme influencia no se había atrevido
a asumir la responsabilidad y peligros de la empresa, Nicaragua no podía
ser justamente censurada por no haber tomado posesión del puerto
y arrojado los aventureros que lo ocupaban".
Agregó Marcoleta
que los nicaragüenses por necesidad debían vivir y tener negocios
en San Juan del norte por ser el único puerto en el Atlántico
que podía usar la República; que de nada hubiera servido
a los nicaragüenses ponerse en contacto con el Capitán Hollins
porque un francés, Mr. Barruel, que llegó ante +el a protestar
contra las autoridades del puerto, también vió sus propiedades
destruídas; y finalmente, que no es Nicaragua sino más bien
Inglaterra quien podría ser responsable de los abusos de las autoridades
de San Juan del norte.
Todos estos argumentos
fueron inútiles y Nicaragua no recibió indemnización
por la destrucción a San Juan del Norte.
V
Poco tiempo después
de los sucesos relatados en los dos capítulos anteriores comenzaron
a organizarse en los Estados Unidos expediciones filibusteras contra Nicaragua.
La inspiración de tales expediciones nacía de que el aumento
en población y riqueza de los Estados del norte de los Estados Unidos,
donde está prohibida la esclavitud, amenazaba romper el equilibrio
existente con los Estados del sur, donde estaba permitida, por lo cual
muchos sureños ansiaban la anexión de nuevos territorios.
No nos detendremos
en dar detalles sobre la expedición de William Walker quien arribó
a Nicaragua el 16 de Julio de 1855, se hizo elegir Presidente de Nicaragua
el 24 de Julio de 1856, sufrió su primera derrota en San Jacinto
el 14 de Septiembre del mismo año y fue obligado a capitular en
Rivas el 1º de Mayo de 1857.
El 16de noviembre
de 1857 se firmó un tratdo de Amistad, Comercio y Navegación,
entre el secretario de estados Cass y el Ministro de Nicaragua Irrisari.
este tratado no fue recibido en Nicaragua con beneplácito y parece
que el Presidente, General don Tomás Martínez, lo envió
al Congreso en la creencia de que sería rechazado; sin embargo,
después de un enconado debate, fue aprobado el 26 de marzo de 1858
y entonces el Presidente Martínez se negó a ratificarlo.
Poco tiempo después,
el 15 de Abril de 1858 fue suscrito el Tratado Jerez - cañas entre
Nicaragua y Costa Rica para terminar la cuestión de límites,
que, aunque más favorable a Nicaragua que las proposiciones Webster
- Crampton, cedió a Costa Rica la región del Guanacaste.
Despues de la firma
de este tratado los Presidentes de Nicaragua y Cost Rica, Generales don
Tomás Martínez y don Rafael Mora, celebraron una serie de
pláticas en Rivas, inspiradas al parecer por el aventurero francés
Félix Belly, quien andaba interesado en un proyecto de canal.
El resultado de las
pláticas de Rivas fueron dos documenbtos : una concesión
de canal otorgada conjunatmente por Nicaragua y Costa Rica a la casa francesa
Milland et Cie., representada por Belly, y una declaración conjunta
que por su importancia creemos merece ser reproducida íntegramente
y dice así :
"Los jefes supremos
de la Repúblicas de Nicaragua y Costa Rica, reunidos en Rivas, después
de haber arreglado las diferencias a las dos repúblicas, y restablecida
la paz y la más completa armonía entre ellos, de común
acuerdo, y para afianzar la independencia y seguridad de los países
y de toda la Ameríca Central,
CONSIDERANDO :
Que una nueva invasión
filibustera norteamericana amenaza otra ves la independencia de Costa Rica
y Nicaragua, a despecho de todas las leyes que protegen a las naciones
y garantizan la vida y propiedades de los ciudadanos en países civiliuzados.
que esa invasión,
reprobada oficialmente por el Gobierno de los Estados Unidos, se está
preparando en realidad bajo su patrocinio como medio eficaz de tomar posesión
definitiva de la América Central, si ésta se niega a entregarse
voluntariamente a los Estados Unidos.
Que hasta el presente,
todos los agentes oficiales de los Estados Unidos en Nicaragua han sido
cómplices y auxiliares de los invasores, obrando como amos y teniendo
la osadía de izar la bandera de los Estados Unidos en lugares donde
sólo debería de ondear la de Nicaragua, tales como en San
Juan del Sur, y amenazando descaradamente a la América Central con
una anexión inevitable.
Que el Ministro actualmente
acreditado en Nicaragua se jacta en público de proponer perentoriamente
el siguiente ultimátum : posesión legal de Nicaragua, por
medio de la ratificación del tratado Cass - Irrisarri, o una nueva
invasión de filibusteros organizada ya en Mobile bajo la bandera
americana.
Que además
el gobierno de los Estados Unidos, según informes oficiales transmitidos
al de Costa Rica por su Ministro Plenipotenciario en Washington, ha declarado
que es del todo impotente para impedir nuevas tentativas de filibusteros
o para proteger la neutralidad de la América Central, a causa de
la ineficacia de las leyes de los estados Unidos sobre la materia.
CONSIDERANDO :
Que tres años
de geuura desvastadora han privado a las dos Repúblicas de los medios
de resistir un nuevo atanque de millares de bandoleros; que las ciudades
de Nicaragua han sido total o parcialmente destruídas; que su comercio
ha sido aniquilado; y que después de una tenaz resistencia que prueba
su patriotismo tendrán que sucumbir ante la superioridad del número,
si la Europa no se gigna defenderla contra tentativas sin ejemplo en el
siglo diecinueve.
Solemnemente declaran
:
1º Que ponen
el precitado convenio referente al canal por Nicaragua, bajo el patrocinio
de la culta Europa, apelando a la justicia y humanidad de todos los pueblos
cristianos contra los ataques de piratas y bucaneros, de quienes han sido
víctima durante tres años.
2º Que ponen
la independencia y nacionalidad de las Repúblicas de Nicaragua y
Costa Rica bajo la garantía de las tres potencias que hicieron respetar
la independencia y nacionalidad del Imperio Otomano : Francia, Inglaterra
y Cerdeña.
3º Que suplican
a los Gobiernos de las potencias citadas que no dejen por más tiuempo
indefensas las costas de la América central, sus ricos terrenos
a merced de los bárbaros y el futuro tránsito del comercio
del mundo sin una fuerte garantía de libertad y neutralidad.
4º Que se comprometen
a aceptar en nombre del pueblo de la América Central las condiciones
de los sobredicho poderes les impongan para otorgarles la ayuda que reclaman,
con tal de que las leyes públicas de la Europa civilizada, se extiendan
a todos los estados de América, imponiéndolas por la fuerza
si necesario fuere, a aquellos ue tan audazmente las atropellan.
En fe de los cual
firmamos la presente declaración. Tomás Martínez,
Juan Rafael Mora".
A pesar de los términos
de la declaración trascrita, el tratado Cass - Irrisarri fue finalmente
ratifiado por Martínez, pero con modificaciones, y se envió
a los estados Unidos con el general Máximo Jerez, quien fue nombrado
Ministro para obrar conjuntamente con Irrisarri. Las modificaciones hechas
al tratdo fueron que los Estyados Unidos podrían transportar tropas
a través del proyectado canal pero sólo que su destino fuera
un punto de territorio americano, que los Estados Unidos podrían
usar la fuerza para defender el tránsito de personas y mercaderías
pero sólo a solicitud de Nicaragua, y finalmente, que los estados
Unidos impedirían la preparación de expediciones filibusteras
contra Nicaragua.
Al recibirse en los
estados Unidos la patriótica pero impolítica declaración
conjunta de los presidentes Martínez y Mora, el Departamento de
Estado se indignó y dio instrucciones a su Ministro Lamar de que
preguntara oficialmente sobre la autenticidad de tal declaración.
Se agrega que la primera impresión del Presidente de los Estados
Unidos era que en caso de ser auténtica procedería la ruptura
de relaciones, y que si se tratara de una gran potencia como Inglaterra
o Francia, así se habría procedido; que los Estados Unidos
se opondrán a toda intervención europea y que ellos estuvieron
en contra de todas las invasiones filibusteras y retardaron al reconocimiento
del Gobierno de Walker; que los estados Unidos no quieren ninguna exclusividad
sobre el canal y no se oponen al contrato de Belly o de cualquiera otra
persona siempre que se respeten los derechos adquiridos de los ciudadanos
americnos y la ruta quede libre y segura para todas las naciones; y que
una de las cláusulas del contrato de Belly es inaceptable, a saber
la que estipula que dos barcos de guerra franceses permanecerán
en el Gran lago durante la construcción del canal.
La contestación
de Costa Rica a la pregunta sobre la autenticidad de la declaración
de los Presdentes Martínez y Mora, fue retractarse de ella; en cambio,
la de Nicaragua fue evasiva, alegándose que Martínez había
depositado la Presidncia para dirigirse a Rivas y que, en consecuencia,
no era Presidente de Nicaragua en el momento de firmar la declaración.
Los Estados Unidos
se dieron por satisfechos con tal contestación legalista y entraron
a considerar las modificaciones que Nicaragua proponía al tratado
Cass - Irrisarri. Sin ambargo, el plazo que se había fijado para
el canje de ratificaciones expiró sin que se hubiera llegado a ningún
acuerdo, y así ese tratado no entró nunca a regir.
VI
El incidente materia
de este capítulo da una idea de la dificultad de las comunicaciones
en la época a que nos referimos y de los obstáculos que tal
dificultad ponía en el camino de las negociaciones diplomáticas.
El 17 de octubre
de 1856, Lord Clarendon y el Ministro Americano en Londres, George M. Dallas,
firmaron un tratado que disponía la terminación del protectorado
inglés sobre la Mosquitia, la demarcación de la frontera
entre Belize y Guatemala y la devolución de las islas de la Bahía
a Honduras. Al ser sometido ese tratado al senado Americano, éste
le hizo varias reformas que no fueron aceptadas por Inglaterra, la principal
de las cuales se refería a las Islas de la Bahía, que en
vez de ser llamadas "un territorio libre bajo la soberanía de Honduras"
como pretendía Inglaterra, se llamaban "parte de la república
de Honduras".
En vista de que el
arreglo se hacía interminable, el Presidente Buchanan llegó
a proponer al Congreso Americano la abrogación del tratado Clayton
- Bulwer, y ante el temor de que tal medida se llevara a efecto, el gobierno
inglés resolvió negociar independientemente con Nicaragua,
Guatemala y Honduras, y nombró como comisionado a Sir William Ouseley.
La misión
de Ouseley en Nicaragua era la de firmar un tratdo de amistad y comercio
y otro renunciando al protectorado sobre la Mosquitia, pero sólo
el primero fue firmado el 18 de enero de 1859 (tratado Zeledón -
Ouseley), y el 17 de febrero se le agregó un artículo que
dice que tal tratado no prejuzga la cuestión de la Mosquitia y que
ella sería arreglada por una convención especial.
El tratado Zeledón
- Ouseley fue rechazado por Inglaterra por dejar sin resolver la cuestión
de la Mosquitia, y se nombró otro comisionadom, Charles Lennox Wyke,
para negociar con Nicaragua, guatemala y Honduras.
El departamento de
estado americano, convencido al fin de la sinceridad del deseo de Inglaterra
de arreglar sus asuntos en Centro América, dio instrucciones a Mr.
Beverly Clarke, Ministro Americano en Guatemala y Honduras y a Mr. Alexander
Dimitry, Ministro Americano en Nicaragua, de cooperar con Mr. Wyke en las
negociaciones necesarias para la celebración de los tratados.
El tratado con Guatemala
fue firmado el 30 de Abril de 1859, y el Ministro Clarke quien no había
recibido aún las instrucciones del Departamento de Estado, envió
al canciller guatemalteco una protesta concebida en términos violentos,
alegando que tal tratado era contrario al Clayton - Bulwer. no contento
con esto, se dirigió al Presidente de Honduras apando a su patriotismo
y pidiéndole no firmar ningún tratado con Inglaterra, y menos
en las condiciones "humillantes, mortificantes y de sumisión", en
que lo había hecho Guatemala.
El Ministro de Relaciones
de Guatemala contestó la protesta también en término
violentos, diciendo a Mr. Clarke que Guatemala no era parte del tratado
Clayton - Bulwer y por lo tanto nada tenía que ver con él
además, que había fundadas razones para creer que el tratado
firmado con Inglaterra sería bien recibido en Washington.
Esto debe haber amoscado
un poco a Mr. Clarke y más cuando Mr. Wyke le mostró copia
del tratado Dallas - Clarendon, firmado tres años antes y el cual
no conocía. ya en la duda, Mr. Clarke escribió al depaamento
de estado y recibió la respuesta de que todo lo actuado por Mr.
Wyke había sido de acuerdo con los Estados Unidos.
El 28 de Noviembre
de 1859 Mr.Wyke firmó un tratdo con Honduras reconociendo la soberanía
de ésta sobre las islas de la bahía y sobre la parte correspondiente
de la costa Mosquitia, y Honduras, por su parte, se obligó a pagar
a los Mosquitos U$ 5,000.00 durante diez años.
La misión
de Mr. Wyke en Nicaragua no tropezó con dificultades de parte del
Ministro Dimitry, pues éste había recibido a tiempo sus instrucciones
y le prestó toda cooperación, llegándose a firmar
el 28 de Enero de 1860 el tratado Zeledón - Wyke o tratado de Managua,
por el cual Inglaterra reconocía la soberanía de Nicaragua
sobre el territorio Mosquito y Nicaragua concedía a ese territorio
una forma de autonomía que no había de terminar sino con
la reincoporación de 1893.
Versión
internet: Eduardo Manfut P.
Historia
de Nicaragua, Artículos Históricos, Alejandro Montiel Arguello,
Editorial Unión Cardoza y Cia. Ltda. Miembro de la Cámara
de Industrias de Nicaragua. reg. Núm. 0147
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