1891 El Diario
de la Capital
en Managua El Diario de la Capital(1891-92), partidario del doctor
Sacasa,
1891 La Opinión Nacional (León),
de tendencia gobiernista; y como también
1891 El Duende (Managua) , (humoristica)
En El Duende, que dirigía Juan de Dios Matus, apareció
quizás la primera caricatura nicaragüense contra el gobernante
de turno: Dr. Roberto Sacasa y es que la caricatura surgía ligada
al periodismo como arma política.
1892 El Siglo
XX
El Siglo XX (Febrero, 1892-0ctubre, 1893), editado en Managua
inicialmente por los empresarios y periodistas de nacionalidad chilena:
Abraham Zamora, Federico Rivers y Carlos del Río. Este último
periódico, una vez suspendido, reapareció en León.
1894
El Cronista
Las
GACETILLAS de 1894 de Don Enrique Guzman
recoge
el Dr. Pedro Joaquín Chamorro Zelaya, por Franco Cerutti
NOTA.
En nuestra colección de
EL CRONISTA, faltan los siguientes números: de 1 a 4; 13; 14; 16;
18; 19; 20; 21, y únicamente llega al No. 24 del 22 de julio de
1894.
EL CRONISTA dejó de
publicarse el 17 de Agosto de 1894. (Cfr. DIARIO INTIMO, misma fecha).
Transcribimos, a continuación,
las siguientes Gacetillas de EL CRONISTA, a las que no hemos podido fechar
con exactitud y que recoge el Dr. Pedro Joaquín Chamorro Zelaya,
en su estudio sobre La vida y los tiempos de Don Enrique Guzmán,
varias veces mencionado en este trabajo.
"Como EL DIA debe de estar en los
secretos del Olimpo, aquel si llega al Calvario, refiriéndose a
nosotros, nos da en que pensar. ¿Estaremos ahora en el Tabor y no
lo echamos de ver?
Según EL DIA y según
otros autores, EL CRONISTA será para nosotros, pesada cruz. Tal
vez tengan razón: ellos sabrán por qué lo dicen.
Pero no nos afligimos por eso. La
cruz, lejos de causarnos espanto, nos hace recordar aquellas palabras escritas
con luminosos caracteres: In hoc signo vinces."
"Hemos olido el poste y no nos estrellamos
contra él: Vade retro! hace apenas un mes que fue recogido EL DIA,
hoja cortesana , por no sabemos qué genuflexión mal
hecha,! y nos habíamos de meter nosotros en acaloradas disputas
con EL 93!
Ni que estuviéramos locos!
Vade retro, libre pensador, vade retro! En boca cerrada, no entran , ..
mordazas! ".
(La primera de las Gacetillas, que
creemos se haya publicado en el No. 2o, a lo sumo, 3, se refiere a un comentario
de EL DIA en el cual se vaticinaba, para EL CRONISTA, un peligroso porvenir,
y la segunda a un suelto de EL 93, en el cual se invitaba al periódico
de Don Enrique, a la discusión, invocando la "Libertad ilimitada
de prensa" de la que el regimen zelayista hacía alarde.) |
1893 El 93”, fundador Carlos Adán
García
Organo
de Propaganda Liberal Nacionalista
EL LIBERAL
Año I Número 10
pagina 5 Diciembre 15 de 1935
Administrador Tomás
Quintana Editor Ramón Zelaya M.
Páginas de la Guerra
Constitucionalista
============================================
Prefiere el periodista establecerse
en Managua, después de oreganizada la Junta de Gobierno y continuar
alli trabajos de prensa. EL CENTINELA se editaría en la capital.
Varios amigos le ayudaron para la compra de una imprenta. Entra de lleno
en aquel ambiente preñado de rtecelos y rivalidades, Caja de Pandora
al fin.
La primera contienda estalla
entre los iniciadores de la guerra, del 28 de Abril. Dos fracciones, la
genuina conservadora, con Montiel a la cabeza, y la progresista con Zavala,
se disputaron el Poder.
Triunfa la progresista y Zavala
toma el mando del estado, como Presidente Provisional en virtud de una
Junta de Notables para ese resultado convocada.
Zelaya se ofrece inmediatamente
a Zavala y cambian impresiones. Transcurrían los primeros dias de
Julio. La contrarrevolución liberal tomaba fuerza en la Metrópoli
con Godoy y Chavarría, lugartenientes de Zelaya, escogidos por El
en el momento de los arreglos de Sabana Grande. Habian sido designados
Jefes del cuartel de León.
Al estallar el movimiento el
día 11, Zelaya hace con Zavala el último esfuerzo. este le
contesta que no puede separarse de sus antiguos amigos, los conservadores
genuinos.
Zelaya y varios amigos marchan
para Occidente, de donde le llamaban como a Jefe de la contrarrevolución.
Le acompañaban luego todos aquellos notables liberales de la clase
de Francisco Baca, padre e hijo, de Francisco Montenegro, José Madriz
y otros, y también el entonces Coronel Anastasio J. Ortiz, de lineamientos
conservadores.
Moncada seguía siempre
a Zelaya, aunque no en la guerra, con sincera simpatía. No habia
definido sus ideas partidaristas EL CENTIINELA. Ni conservador ni liberal,
solamente deseaba una vida distinta para su patria; que el Gobierno prosiguiera
por senderos de libertad y orden, sin caer en los extremos sectarios como
se conocian en Nicaragua desde el alba de nuestra independencia de 1821.
Zavala no puedo sustraerse a
la influencia extremista. Su Gobierno nació en el nido oligarca
y parecia impotente para desarrollarse sólo y con nuevas y reales
energías. EL CENTINELA renació en Managua en los días
del movimiento occidental. Hizo campaña luego contra conservadores
genuinos. El nuevo Presidente recibía excitativas para suprimir
el periódico, pero sólo las escuchaba.
De la Sultana clamaba cierta
prensa, duramente, contra Moncada. El Director General de Correos impedia
por modo expreso la circulación de las hojas adversarias del Gobierno;
pero más directamente de las que deseaban el olvido de lo pasado,
tan oligarca, y el nacimiento de una nueva éra, democrática
y liberal, liberal y no de familias privilegiadas EL CENTINELA Y EL DIARITO
de Carlos Selva tenian nota negra en los conciliábulos y en la voluntad
esforzada de la oligarquía.
Esta palabra, oligarquía
tiene raíces profundas en el planeta que habitamos, desde los tiempos
de Zoroastro, de la India y los Arios, o de Mahoma y de todas las naciones
europeas de aquellos troncos principios engendrados; y es de justicia y
de honor que el pueblo se rebele contyra ella, porque el pueblo no ha nacido
esclavo, sino en la igualdad perfecta de inteligencia, voluntad y cerebro.
Si Dios mismo nos hizo a su imagen y semejanza, todos tenemos deerecho
a gozar del patrimonio común, no en el sentido oligarca, restringido,
menos en el sentido comunista, el sentido de los que no trabajan, sino
pretenden vivir de lo ajeno. Mucho se abusa de la palabra divina. Si descendemos
del Ser Supremo, su Justicia, por igual ha de descubrirnos a todos; y no
es de los cristianos ni católicos el pensar que Dios tiene la culpa
de la desigualdad que existe en el mundo. Si nos forjó a su imagen
y semejanza, todos tenemos derecho a la igualdad y si no sabemos usar este
derecho, quiere decir que en este mundo perecedero nos hemos pervertido,
por halago, necesidad, ignorancia, ambición o miseria. palbaras
que por si solas representan la mezquindad humana. El Ser Supremo, pues,
no tiene la culpa. Consiguientemente, en politica y en todas la circunstancias
de la vida, la doctrina de la igualdad es primera y en ella ha de inspirarse
el legislador para declararla y reglamentarla en el mundo.
Zavala pensaba en le bien del
pueblo y que a las violencias de sus amigos y consejeros respondia invariablemente
con la palabra igualdad. Si tanto pecan los liberales como los conservadores,
el castigo ha de ser para ambos bandos, no seria justo que por algun partido
que nos ha llevado al Poder se sacrifique a los demás.
De esta manera, por el pensamiento
generoso del Presidente Zavala, en medio de la guerra, la libertad
de imprenta, y por ello decimos que él merece el renombre de liberal
honesto en la administración pública.
Es una legitima gloria de Nicaragua.
El CENTINELA atacaba al
conservatismo extremista y por esta causa algunos querian suprimirlo como
tambien a EL DIARITO radactado por Carlos Selva, uno de los escritores
mas briosos que Nicaragua ha tenido. Mas no pudo Zavala evitar un dia que
el redactor de El Centinela fuera llamado al Despacho de la Gobernación
para amonestarle. Se decia que le darían de alta para engrosar las
filas conservadorqas en Mateare y Nagarote, donde ya paleaba por su triunfo
la Revolución de Julio, pero los hechos no comprobaron el rumor.
El Centinela no pasó pues
a mejor vida. Se mantuvo en la porfia con un periódico granadino,
porque los periodistas, enfermos de escritura y publicidad, son como las
familias mal educadas, o el pueblo de los mercados. Mientras los demás
pelean de verdad y frente a frente, los periodistas cruzan el espacio con
sus diatribas, muy lejos, es claro, del combate real y verdadero. Gustan
de los mandobles de la pluma, pero no de la espada. Y El Centinela hubo
en aquellas terrorificas circunstancias un émulo tan espirituado
como el diablo, en esta clase de ejercicios de lenguaje.
Mientras la guerra ardía,
Moncada reflexionaba. A cada golpe recibido, su experiencia enriquecia.
En el Hotel Lupone conoció a muchos hombres, ya célebres
en la vida de Nicaragua y Honduras.
En el Hotel Lupone Policarpio
Bonilla, emigrado hondureño. quien recogía con sus compañeros
las armas que conservadores y libarales dejaban u olvidadan ene el camino.
Era hormiga que acarreaba para
sus hijuelos. El Centinela fué su partidario y le ayudó con
palabras y escrituras, no con la sangre, contra el tiranuelo de Honduras,
Domingo Vasquez, de quien se decia muy mal en Managua por haber insulatdo
la Bandera nicaragüense.
En el Hotel Lupone, Moncada hizo
igualmente intima amistad con Rigoberto Cabezas, Carlos Alberto lacayo
y Horacio Guzman, ex Ministro de Nicaragua en Washington.
En la tertulia, Moncada escuchaba
a aquellos hombres. Horacio Guzmán afirmaba con frecuencia que el
Departamento de estado deseaba la reincorporación de la Mosquitia
y que por esa causa era obra sencilla llevarla a término. Lacayo
y Cabezas se posesionaron con entusiasmo de la idea. Al triunfar Zelaya,
Ellos mismos le propusieron el plan y ésto sin duda dió origen
al nombramiento de Rigoberto Cabezas para la Intendencia de la Costa Atlantica
y de Lacayo, en calidad de Comisario.
En consecuencia del Hotel Lupone
salió la idea, apoyada con el brazo y el poder de Zelaya, a quien
ha de tributarse el honor merecido por su amor a la Patria. En esto pocos
nicaraguenses podran resistir una comparación o igualarle.
Otro incidente de confianza y
amistad, abrió mucho los ojos de Moncada. El tenía simpatias
por el Gobierno de Zelaya, deseaba su progreso; pero en El Centinela se
veia de continuo obligado al ataque contra algunos hombres influyentes
del Gobierno y no hallaba el medio de evitarlo, por su propio temperamento
y el caracter independiente de su periódico.
Rigoberto cabezas - le decía,
"Yo no encuentro una salida honrosa para éste diario. No quisiera
atacar al Gobierno de Zelaya.
- Suprimalo y acepte un puesto
en el Gobierno. Hay un empleo que le conviene, Juez de Minas de La Libertad.
Alli hay oro."
Moncada recibió a mal
el consejo de Rigoberto Cabezas, pero guardó silencio. Hace después
la misma pregunta al presidente Zelaya, quien igualmente guardaba afecto.
- Suprima el diario y escoja
un puesto en el Gobierno dijo.
La resolucion del problema envolvia
al protagonista de ésta narración en intensas meditaciones.
Le parecía. le sabia muy mal el abandono de aquella que el, como
muchos, han llamado, la tribuna de la prensa, el cuarto poder del Estado,
por un empleo.
Se hallaba poseído, a
la manera de todos los periodistas, de tan grande y excelso apostolado.
Resolvióse a la lucha,
a concluir como bueno la jornada, y los ataques a los hombres de Zelaya,
especialmente contra José Dolores Gámez y Anastasio Ortíz,
subieron de tono y colorido.
Contra el primero tenía
Moncada un pequeño saldo pendiente, por haberle propuesto el dia
de la entrada triunfal de Zelaya a Managua, la redacción de LA GACETA.
Y de que manera ? repuso
Moncada.
Us sabe que EL CENTINELA es diario
independiente, que de cuando en vez podria censurar al Gobierno, mientras
que en LA GACETA me veria obligado a defenderle.
Los ojos movibles de Gámez
se fijaban en unos papeles.
Ya éra dueño,
sin nombramiento, del Ministerio de Fomento. Acababa de decir. "Esto lo
hemos hallado". Parecia una confesion salida del fondo de su alma, pues
en La Cuesta habian triunfado las fuerzas de Zavala, cuando un Jefe conservador
ordenó la retirada.
Gámez, en fin contesta:
Eso es muy fácil.
-Pero no lo haré, replicó
el Redactor de EL CENTINELA. Le recomiendo a Manuel Coronel Matus para
ese puesto, quien hubo de ascender, por ese medio, a principales dignidades
de La República, porque lo merecía, por su talento y devoción
al Liberalismo.
Los escritos de EL CENTINELA
produjeron efecto. Cierto día recibió órden su redactor
de llegar a Palacio.
Llegó. Zelaya se hallaba
sentado en su escritorio. Gámez de pie en frente. Otro personaje
Luciano Gómez emuló a Gámez, sentado en una butaca.
Zelaya ofreció asiento
al recien llegado. Gámez esquiva la mirada.
Que motivos tiene usted para
atacar al Gobierno ? preguntó el Presidente.
No es el Gobierno a quien ataco,
contesta Moncada, sino a Gámez y a Ortiz.
Eso es lo malo, dijo muy quedo,
guiñando el ojo, Luciano Gómez.
Estad ha da someterse a la censura,
interrumpe Gámez colerico.
de lo contrario su Diario será
suprimido.
-- Es preferible esto, señor
Presidente. pues no me someteré a la censura de su ministro. Prefiero
volver a Masatepe a sembrar café.
-sí. repuso Zelaya con
ironía, la agricultura necesita de brazos.
Moncada guarda silencio y pide
permiso para retirarse, pensando en que su brazo lo emplearía alguna
vez en contra de la dictadura. Había de llegar la hora.
Comenzaba aquel régimen,
pero ya se llevaban por fuerza a Managua, a los indios de las Segovias.
para cortar café.
Descansa un momento en su casa
el Redactor de LA CENTINELA
Luego entra un ayudante del Presidente
y le dice que de orden superior se presente al Comandante de Cuartel Principal,
Aurelio Estrada.
Obedece el referido Redactor
y se presenta en el cuartel.
Estrada estaba impaciente. -Sentía
cariño por Moncada. Eran ambos buenos amigos. Ocurre al telefono
y pregunta
-De capitán, contesta
el mismo Presidente.
Por unos articulos de periódico
alcanza entonces Moncada su primer grado en el Ejercito. Empero, Estrada
le concede permiso para trasladarse a Masatepe, a la siembra de café
ciertamente pues poseía una pequeña finca.
Era el final de 1893, noviembre,
según las crónicas. Ya crujia la guerra en Honduras.
Estrada creía que le enviarían
allá, enseguida y dijo a Moncada que le llamaría en
este caso. En efecto, le llamó. mas no Quiso ir el periodista. Todavía
repugnaba la guerra a sus sentimientos y había desaparecido su creencia
en Zelaya.
Objeto de cavilaciones y profunda
meditación ha sido para el ex-Presidente este capítulo de
su vida.
Cree que es el suceso mas responsable
de su actuacion revolucionaria de su aficcion militar, de su destino casi.
En los años subsiguientes, su alma se encendia contra Zelaya. No
le aborrecía, pero queria su caida. Apenas escuchaba algo de movimientos
guerreros, el periodista puganaba por tomar la espada. Su primer ambicion,
la fama del escritor, se desvanecía, se le arrebataba la pluma y
tambien la libertad de pensar. Presentía su porvenir deshecho, rota
la pluma y se erguía contra la injusticia, el vacio en que la tirania
le arrojaba.
habia trabajado mucho ese año
por mantener EL CENTINELA. Lo escribia de dia y por la noche impuldsaba
con sus pies la prensa de pedal en que se editaba. El mismo envolvia y
enviaba al correo los paquetes de su diario, para todos los agentes y en
parte para el exterior. Obrero y escritor a la vez, gacetillero, asi que
asisitente a la Asamblea Constituyente de aquel año, de la cual
tomaba los discursos de los oradores, de Coronel Matus, Policarpio Bonilla,
Luciano Gómez, Gustavo Guzmán y tantos otros. Una que otra
vez tuvo colaboradores oficiosos. Vivia al dia, en la pobreza, y bajo la
balumba de la politica y de los clarines guerreros.
¡Cuántas veces,
en la vigilia, ha creído con fe ciega en la profunda certeza de
la psicologia, de cuando afirma que la adversidad forja al hombre más
que el goce de todas las comodidades.' Le dá aliento para resistir,
si su alma ha tenido la lumbre del carácter, encendida desde la
infancia. La persecución que el Gobiero de Zelaya inició
contra El. ora por si mismo ya por medio de sus agentes, fué
tan dura y a muerte, que cada quilate de su rebledia se aceraba, forjándole
estoico al dolor, insensible a la cárcel, sereno, con desprecio
de la muerte tantas veces y tan de cerca presentida. Mas bien encendiase
el perseguido en su ambicion de luchar contra la dictadura y de vencerle.
Fueron diez y siete años de pensamiento y acción, destierro,
pobreza y propaganda, que ayudaron a la ruina de la dictadura zeyalista.
Siete por ello el escritor cuando de esto habla, el orgullo mas justo.
|
| |
|
1894 El Mercado, fundador Rafael
Rivas,
1895 La Patria
La Patria (1895-1920).
Durante los últimos cinco años del siglo pasado y las
dos primeras décadas del veinte fue La Patria, dirigida en León
por Félix Quiñones (1855-1923).Quiñones aglutinó
en La Patriaa todos los poetas, escritores y profesionales de la ciudad,
uno de sus números monográficos dedicado a Rubén
Darío a propósito de su visita en 1907.
Ese purismo
lingüístico, cultivado con persistencia, era posible por la
ya referida consolidación que tenía en FELIX QUIÑONES
su más decisivo instaurador al dirigir La Patria, revista que fundó
el primero de enero de 1895 y que. durante más de un cuarto de siglo,
sería el eje del movimiento intelectual de Nicaragua.
En ella su
director seguía, paso a paso. las distintas corrientes culturales
del mundo divulgando libros y doctrinas en casi todos los campos. incluyendo
el de las ciencias sociales. Por eso se valoró su labor con estas
palabras:
Con la reproducción
selecta y variada de escritos pertenecientes a autores de merecido renombre,
tanto nacionales como extranjeros, no solamente facilitó la general
instrucción en las materias de que en ellos se trata. sino que también
presentó excelentes modelos en el arte del bien decir; y acogiendo
con benévola hidalguía los felices ensayos de jóvenes
inteligentes, que hacían sus primeras armas en la poesía
o en la prosa. fue a la vez guía v estímulo para inducirlos
a seguir en el ulterior desenvolvimiento de su actividad mental.`
En La Patria,
desde luego. colaboraba un producto genuino de la cultura nicaragüense
de entonces: RUBEN DARLO. Pero éste, al incorporarse a otros procesos
literarios de Hispanoamérica, trascendió el nuestro.
La Patria
de Rubén Darío --otro título significativo- que, habiendo
durado dos años, fue dirigida por tus LEONARDO MONTALBAN, quien
comenzaba a superar con su prosa a sus compañeros. |
1895 Revista
Cosmos León
| El estudiante
LIBERATO BRIONES fundó la revista Cosmos que dirigía con
un coterráneo de Darío: JUAN DE DIOS VANEGAS |
1895 The Recorder (Junio ), Bluefields
1895 El Ferrocarril (Agosto), Bluefields
1895 La Enseñanza,
dirigida por Leoncio N. Bello -de nacionalidad española-
parece ser la primera revista dedicada a la difusión teórica
y práctica del ramo.
1895 El Ateneo Leonés de
Francisco Paniagua
1895 Revista Prosa y verso,
dirigida por Crescencio de Nueva
1895-96 El
Diario Nicaragüense
don Pedro Joaquín Cuadra Chamorro, Director
de EL DIARIO NICARAGUENSE que se editaba en la ciudad de Granada.
| los artículos
firmados por ANSELMO H. RIVAS (que constituirían su Ojeada retrospectiva)
y los de CARLOS SELVA del último año, reunidos más
tarde en el libro Un poco de historia; la Historia de la guerra entre Nicaragua
y Honduras (1895) de FERNANDO SOMOZA VIVA y Nicaragua y Costa Rica (1896)
de RICARDO CONTRERAS, por referir algunos. -el dominio de los editoriales
de ANSELMO H RIVAS. periodista de garra, desde las columnas del Diario
Nicaragüense que recogía la expresión oficial de la
política e ideología conservadora de los Treinta años. |
1896 El Comercio
fundador
José María Castrillo
1896 La Democracia
fundadores Adán y Adolfo Vivas
ADOLFO VIVAS
Con la muerte de este escritor en 1937, se cerró otra interesante
página en lo historia del periodismo nicaragüense -Adolfo Vivas
actuó, durante más de cuarenta años en la prensa,
como editorialista-. Consistía ella entonces en redactar solamente
los editoriales del periódico, exponiendo su autor su propio modo
de pensar sobre los problemas, que en una u otra forma afectaban a la comunidad
con amplia libertad de criterio.
Lo vigoroso, llano y sencillo de su estilo y la construcción
lógica y sólida de sus frases al desarrollar sus ideas, pusieron
de relieve sus dotes de periodista.-Rara vez perdía la ecuanimidad
en la controversia; no usaba de frases vulgares y más de una vez,
pasó por alto duras invectivas que le lanzara algún contrincante.
Permanecía al día en los asuntos que interesaban a los
lectores y, por lo mismo, trataba con facilidad toda cuestión que
agitara la opinión pública de su época. Emitía
sus juicios, bien impuesto de la materia, y expresaba el suyo desde su
propio punto de vista con la plena conciencia de su convicción sobre
lo que se discutía.
Vivas hizo sus primeros estudios en la escuela privada de Granada, dirigida
por el maestro Ignacio Castrillo, en
1883 y la mejor en la ciudad en esa época. Enseguida pasó
al Instituto Nacional de Oriente en la misma ciudad, distinguiéndose
en aquel centro por su afición al estudio y su clara inteligencia.
Más tarde, marchó a los Estados Unidos y estudió en
colegios privados de Filadelfia y Washington.Aquí adquirió
el dominio de la lengua inglesa y buen aco
321pio de cultura literaria. Puede afirmarse que su cultura fué
netamente de formación norteamericana.
En 1897 escribió en el Correo de Granada, diario fundado y dirigido
por su tío el doctor don Horacio Guzmán. Desde 1899 a 1900,
formó parte de la redacción de El Iris de la Tarde, de la
misma ciudad; y escribió ocasionalmente, durante esos años,
en La Estrella de Nicaragua, en Granada, hoja fundada por el escritor español
don José Palmare¡o; y en 1901, fundó en Managua el
diario de carácter político La Democracia. Por varios años
ocupó la jefatura de redacción del diario de la capital,
El Comercio, periódico de larga vida.
A su regreso de los Estados Unidos, en 1894, actuó como secretario
del general Rigoberto Cabezas, Intendente de la Zona Atlántica de
Nicaragua y el Incorporador de la Mosquitia en ese mismo año. Vivas,
tomó parte de ese gran movimiento reivindicador del territorio nacional.
A su regreso a los Estados Unidos, fundó y dirigió La
Revista Comercial Americana: y años más tarde, tuvo a su
cargo la redacción de la revista Mercurio, dos publicaciones que
trataban de los intereses comerciales de Centro América en relación
con los Estados Unidos, mientras la última se ocupó, de preferencia,
de asuntos políticos y literarios. Los dos, gozaron de prestigio
y de amplia circulación en los Estados Unidos y en Centro América.
Durante una visita que hizo a Nueva York en 1909, expuso en The New
York Tribune, sus ideas sobre la pena de muerte, pena a la que él
siempre se opuso y que en esos días agitaba la opinión pública
norteamericana. Sus artículos, escritos en el idioma inglés,
fueron bien acogidos por aquel gran diario neoyorquino.
No sólo fue Vivas editorialista sino también interesado
en hacer conocer en los países de habla española, el pensamiento
de los escritores norteamericanos. -Tradujo a ese fin, algunos escritos
de Horace Greely y otros, de Henry Ward Beecher- y la elocuente oración
Prince of Peace de William Jennings Bryan, el "Cicerón americano",
como lo llaman sus compatriotas; obra mundialmente elogiada por su alta
concepción religiosa y su lirismo. En esta última versión,
Vivas supo adaptar al idioma castellano la elocuencia y el elegante discurso
del autor, cuidando de no perder los acentos líricos y el bello
simbolismo de esa obra maestra de la literatura moderna norteamericana.
Y en fin, como buen granadino, fué Vivas aficionado a la fisga
y a veces, dejaba retozar su festiva pluma por los campos del humorismo.
En estas oportunidades la emprendía, en chispeante estilo, contra
los escritores mediocres o decadentes; y en otras, les salía al
paso a ciertos individuos que, decía él, padecían
de estulticia, aconsejándoles, entre bromas finas y sarcásticas
frases, enderezaran sus facultades por otros caminos más en consonancia
con la capacidad de sus mentes. Para firmar estas retozonas producciones,
usaba dos pseudónimos: El Cabo Elías o el de Chilindrín.
Conformaba, en estos escritos humorísticos, los apodos que usaba
para firmarlos con el individuo a quien hacía blanco de sus sátiras.
Como atributo ¡negable y característico de su personalidad
de escritor, hay que anotarle, de preferencia, su sincera posición
al mantener sus opiniones, procediendo siempre con franqueza y decoro,
y evolucionando cuando la lógica se lo imponía. Vallase de
la capacidad de su bien cultivada mente y de su íntima intuición,
para dar fuerza y firmeza a sus opiniones a fin de que se aceptara su manera
de pensar y apreciar hombres y hechos.-Asimismo, hay que abonarle otra
de sus características; fué un gran defensor de las libertades
públicas y del derecho de libre pensamiento, así como el
desinterés que lo guió siempre en su labor de prensa, para
defender a quién, a su juicio, fuese víctima de injusto atropello
o porque se le intentara hacer daño. Varias campañas libró
en defensa de los injustamente oprimidos, y no pocos sinsabores le acarrearon
sus nobles sentimientos en estas labores. En cierta ocasión, él
mismo fuá objeto de un ataque personal en plena calle. Gente del
hampa -quizá pagada- lo golpearon hasta romperle los huesos de los
brazos, y si por casualidad no hubiera intervenido en el momento de la
brutal y alevosa agresión, un amigo que por allí pasaba,
talvez los bándidos a sueldo, lo habrían ultimado. El cobarde
atentado fue cometido, cabalmente, por la defensa que Vivas había
hecho pocos días antes en la prensa, de una causa que él
creía justa.
Con motivo de la ejecución de una sentencia de muerte dictada
en la misma ciudad de Granada contra la cual había protestado, acompañó
al condenado a muerte desde la cárcel hasta el campo de la ejecución,
confortándolo y recogiendo del sentenciado sus últimas impresiones,
lo cual le sirvió más tarde para escribir un brillante artículo
atacando con mayor vigor la pena de muerte.
La educación que en su juventud recibiera en los Estados Unidos,
donde también residió varios años después,
despertó en Vivas ferviente admiración por el pueblo norteamericano
y por sus hombres representativos. Sentía, por los constructores
de la gran democracia del Norte, profunda admiración y simpatía
y esa admiración y ese sentimiento influyó en la idea que
tenía de que los Estados Unidos debían extender su intervención
a estos cinco países de Centro América. Discurría
Vivas en sus numerosos artículos sobre este tópico, que desde
hace años agita el ambiente de estos pueblos, que a su juicio, los
países centroamericanos y del Caribe, no habían logrado la
estabilidad de sus instituciones y no existía en ellos, la libertad
de la prensa ni la individual; era menester que los Estados Unidos ejercieran
su influencia en estas Repúblicas para garantizar los principios
de la libertad y establecer orden en ellos.
324Va)rimisentio fué e del le los intern, un lo, lo ), cadías
uerte I hade la recoal le ando
s EsDués, nor, por inda lento de,ntro obre ,stos del iciodivii
in. pios
Su convicción y sinceridad, para abogar por estas tesis, y la
posición que adoptó frente al problema donde quiera que se
plantease, fué una especie de obsesión de su mente de escritor.
En esa línea de conducta no flaqueó nunca, ni expresó
la más mínima rectificación en sus ideas a ese respecto,
y ya al final de su vida, escribió unas pocas líneas, como
especie de testamento político afirmando sus puntos de vista sobre
lo que él pensaba de la intervención norteamericana en Nicaragua,
y considerando a ésta como la única forma práctica
para acabar con la desorganización política, social y económica
que su país experimentara en un siglo de vida independiente.
Como lo hicieran antes algunos otros colegas suyos en la prensa, Vivas
desempeñó con dirección y tino, las posiciones de
Cónsul General de su país en Nueva Orleans, primero, y después,
en San Francisco de California.
Adolfo Vivas descendía de antigua familia granadina, la cual
ha dado al país elementos de prestigio tanto en el orden social
como en las letras y en la política. Muchos de sus antepasados han
brillado con lustre en las páginas de su historia por su talento,
su cultura, su posición social y por su riqueza, y él mismo,
llevó con dignidad la herencia de su noble estirpe.
Poseía esbelta estatura, cabeza grande y despejada por ancha
frente y ojos negros e inteligentes. Usaba barba bien poblada y cuidada,
de corte mefistofélico y de color castaño. Su inquieto espíritu
daba la impresión de un haz de nervios en alta tensión, listo,
sin embargo, a reaccionar cuando se exaltaba en las discusiones con los
amigos. Se dominaba, porque su corazón era, en el fondo, bueno y
noble.
La amenidad de su charla, alegre y festiva, aunada a sus finas maneras
urbanas, lo señalaban como individuo de alcurnia y de puro origen
español. Tenía algo de la raza
325andaluza, decidora y amiga de la buena vida. Vestía con elegancia
y quiso sacar de la vida todo el jugo que ella pudo darle en la juventud
y en la edad madura.
Abrazaba con calor las causas que defendía y nunca aceptó
recompensa material ni admitía óbolos por sus esfuerzos en
defensas de carácter particular o elogios a otro. Repugnaba a su
carácter independiente todo lo que rebajara la dignidad humana.
En los últimos años de sus andanzas aventureras, el destino
lo empujó hacia Hollywood y probó ahí el trabajo y
la vida del actor de cine. Se instaló frente a la máquina
cinematográfica ante las luces de los grandes talleres y actuó
con desenvoltura e inteligencia gracias a su cultura y prestancia. Hay
una película que ha recorrido la América, en donde aparece
Vivas rodeado de elegantes mujeres en una escena alegre y bohemia.
En nuestro periodista hubo, sobre todo en su vida íntima, dos
fuertes tendencias y no quiso o no pudo, sacrificar sus pasiones, mientras
en el resto de sus actividades obraba con entera corrección y cuidaba
del sentido de su responsabilidad. Sobre lo primero, tenía su propia
filosofía.
«El mundo del corazón y el mundo de los sentidos»,
como llama Paul Bourget a esos dos impulsos del macho, permanecían
en el espíritu de Vivas en perenne conflicto. Aquí podríamos
aplicarle a él las palabras del jesuita argentino, Ismael Quilles,
quien dice sobre esto mismo en su interesante obra La Persona Humana: «Pobre
voluntad humana, qué imperfecta, qué débil aparece
en medio de su misma nobleza y libertad!». Así fué
Vivas en este terreno: su voluntad flaqueaba. En cambio cuando se trataba
de su honor, se mantenía firme.
Fue adversario del divorcio, y él mismo por su propia culpa,
tuvo que aceptar el decreto judicial que disolvía su matrimonio.
A propósito del divorcio, escribió una disertación
sobre el tema y tradujo del inglés, dos trabajos sobre el mismo.
Estos, como su propia opinión, permanecen aún inéditos.
Los leía, en la intimidad, a sus amigos.
En la juventud, su espíritu al emprender más amplios
estudios filosóficos lo llevó al escepticismo en materia
religiosa. Poca importancia le dió él en el curso de su vida
a esta materia en relación con su modo de actuar. Sin embargo, se
emocionaba al leer el relato de algún milagro o el de un éxtasis
místico, como se entusiasmaba recitando de memoria largos pasajes
castelarianos; y al morir en Granada el 12 de marzo de 1937, a la edad
de 65 años, lo hizo como todo buen cristiano. En esa hora suprema
su espíritu debió recordar, entre sus copiosas lecturas,
la conmovedora frase de Bossuet:
¡Oh, jesús, Dieu anéantie!
En sus últimos años había sufrido un ataque de
parálisis, y asimismo, se le agotaron los pocos recursos con los
que contaba para medio pasar la vida, encontrándose ya sexagenario,
agobiado por la pobreza y la parálisis, pero alegre y sonriente.
Murió valientemente, «con el valor de los pobres para
morir», según me informara un amigo común, el talentoso
losé Andrés Urtecho que presenció su última
agonía. Urtecho, escéptico como Vivas, le siguió pocos
años después despidiéndose de este mundo.
El espíritu de Adolfo Vivas, inquieto y voluble en la -oro postrera
pudo libertarse, al fin, de esa contradicción del «mundo de
los sentidos» y, tranquilamente, sin sobresaltos ni inquietudes,
abandonó la vida. Gozó el agridulce encanto de la misma,
velada siempre del placer breve y fugitivo y se despidió de ella,
callado y resignado en busca de serenas horas.
San José de Costa Rica, 1940. |
1896 El Imparcial;
fundador Manuel Riguero de Aguilar
1896 Diario Moderno, fundador Salvador
Buitrago Díaz
1896 La Nación, fundador
doctor Ramón Rostrán,
1896 El Combate, fundador Alberto
Gámez hijo
1896 El Diario de El Salvador
Pero la publicación periódica
de mayor trascendencia que fundó Mayorga Rivas fue El Diario de
El Salvador en 1896. Pionero del periodismo centroamericano, dado su aporte
innovador al mismo, constituyó durante varias décadas la
mejor y más completa fuente de información de ese país.
1896 Diario Latino, fundador Carlos
A. Montalván,
1896 El Liberal Nacionalista, fundador
Andrés Largaespada
1897 La Estrella de Nicaragua Granada
1897 El Correo de Granada
HORACIO GUZMAN
Estudió para médico y se graduó en la Universidad
de Pensilvania. Regresó a Nicaragua y años después
de ejercer su profesión, escribió para la prensa del país
y, más tarde, se dedicó a la carrera diplomática.
Logró en el curso de sus estudios obtener buena cultura científica
y literaria. De espíritu inquieto y jovial, gustaba de la buena
vida y era por lo mismo, aficionado al epicureísmo; como su homónimo
el poeta latino, gustaba también del carpe diem.
Su cultura y agradable conversación y sus finos modales urbanos,
sumado todo ello a una elegante prestancia, lo hacian distinguirse en los
altos círculos sociales que frecuentaba. Casó en los Estados
Unidos con una dama de buena familia y pasó el resto de vida en
aquel país.
Su primera producción literaria es un artículo necrólogico,
al conocer, ausente del país la muerte del Presbítero don
Pedro Sáenz Liaría, Profesor español y director del
colegio de Granada donde Guzmán hizo sus estudios de bachillerato.
De ese homenaje del discípulo al maestro, que aparece inserto
en la Corona Fúnebre dedicada por sus discípulos a la memoria
de aquel docto maestro y sacerdote español, vamos a reproducir aquí
unos párrafos, para que se conozca la galanura de su estilo en los
primeros años de su vida. Dice Guzmán en ese panegírico:
«Pero ya pasó y del sacerdote, del filántropo y
del caballero, sólo queda el recuerdo. Cuán triste es pensar
en que ya no le volveremos a ver; y sin embargo, cuán cierto ...
! Pero si su muerte ha sido deplorada por todos, hay algunos para quien
el dolor es más intenso todavía. El que estas líneas
escribe puede contarse en ese número.
«Don Pedro Sáenz liaría quiso ser su amigo cuando
ésto sólo valía un anatema: pasó los umbrales
de su casa cuando ya la desgracia se había hospedado en ella; no
temió acercarse a su impopularidad; desafió el contagio del
desprestigio y valor inmenso, ni siquiera tuvo en público la vergüenza
de semejante falta!
(Se refiere el autor en esta frase a la circunstancia de encontrarse,
su padre el ex-presidente don Fernando Guzmán y dos hermanos del
doctor Guzmán, en el destierro a causa de graves dificultades políticas
ocurridas en el país durante la presidencia de don Pedro Joaquín
Chamorro, contra quien se intentó una revolución apoyada
por los otros gobiernos de Centro América, el año de 1878).
«Reciba aquí con mis lágrimas mi último desolado
adiós. Ya que no me fué dado asistir a su agonía,
contemplar una vez más su rostro helado por el frío soplo
de la muerte, que mis débiles palabras vayan a encontrarlo en la
tierra donde duerme para siempre el sueño de los buenos!
«El crespón fúnebre que sus discípulos ostentan
ccn orgullo, yo lo llevo oculto en el fondo de mi corazón!».
Ya como periodista escribía también editoriales en El
Independiente, diario de la tarde dirigido por Román Mayorga Rivas,
auspiciando en 1886, la candidatura de don Evaristo Carazo como candidato
a la presidencia, firmados con el pseudónimo de Brumario, escritos
éstos de controversia política, en los cuales atacaba duramente
al candidato opositor a su partido, don Pedro Joaquín Chamorro.
Fué ésta una de las campañas políticas más
encarnizadas por el debate que en dicha ocasión surgió a
la sazón en la prensa nicaragüense, ésta sin cortapisas
de ninguna naturaleza para sujetarla, por la libertad que gozaba entonces.
Con el triunfo del señor Carazo en los comicios, don Horacio
Guzmán fué nombrado Ministro de Nicaragua en Washington.
En 1893 volvió a Nicaragua, con motivo del cambio de gobierno
y el nuevo, presidido por el Presidente General D. José Santos Zelaya,
le confirmó su nombramiento, regresando otra vez a Washington donde
permaneció hasta 1897.
Durante su primera estadía en Washington sondeó, diplomáticamente,
la opinión dei Departamento de Estado en relación con el
problema de la Mosquitia nicaragüense, región que hacía
muchos años permanecía bajo la dominación de los moscos,
protegidos éstos por la Gran Bretaña sobre un amplio territorio
que Nicaragua deseaba reincorporar. Tuvo oportunidad de conocer entonces
la• favorable actitud del gobierno de Washington en ese trascendental asunto
para Nicaragua, y lo hizo saber, privadamente, primero a su gobierno y,
después, a su amigo personal, el general Rigoberto Cabezas, Intendente
General de la Costa Atlántica en 1894, informe que animó
a este funcionario para proceder inmediatamente a reincorporar ese pedazo
del territorio nicaragüense, logrando dicho propósito en ese
mismo año de 1894. El doctor Guzmán, tiene, por esta razón,
parte también en ese acontecimiento nacional, ya que, por su posición
en Washington y sus capacidades diplomáticas, conoció cuál
sería la actitud que asumirían los Estados Unidos en esa
importante cuestión de vital interés para Nicaragua.
En 1897, renunció el ministerio en Washington y regresó
a Nicaragua a fundar El Correo de Granada.
En dicho periódico escribió interesantes estudios sobre
asuntos y personalidades mundiales. Uno de ellos, sobre el Cardenal Rampolla
del Tíndaro, a quien trató en Washington al llegar esta Eminencia
eclesiástica como Nuncio Apostólico a los Estados Unidos:
y otro sobre el general turco, Osmán Pasha, llamado el «León
de Plevna», por su heroica resistencia en el sitio de dicha ciudad
en 1877, hazaña que le valió el honrífico título
del Ghazi (el victorioso) otorgado por el Sultán, después
de su gloriosa defensa en Plevna.
Acerca de la figura diplomática del Cardenal Rampolla que como
se sabe sirvió por diez y seis años la Secretaría
de Estado del Papa León XIII, con brillantez y rodeado de un gran
prestigio por su talento y erudición, escribió el Dr. Guzmán
un precioso artículo sobre esa personalidad del siglo XIX, poniendo
de relieve la cooperación del Cardenal Rampolla, genuino representante
de la diplomacia papal de entonces, en la redacción de la célebre
Encíclica, Rerum Novarum, documento de trascendencia mundial y aclarativo
del sentido cristiano de la Justicia Social. Principios éstos que
han servido últimamente para intentar un acuerdo entre el capital
y el trabajo en las difíciles y controvertidas cuestiones de esa
materia suscitada en el orbe desde la época del Renacimiento.
Los interesantes y atinados juicios del doctor Guzmán para El
Correo, despertaron inusitado interés entre sus compatriotas, sirviendo,
asimismo, para ilustrarlos acerca de aquellos acontecimientos, tanto en
lo que respecta a la política cristiana del Papado, que afectaron
el espíritu del mundo por sus ideas sociales, como la heroica personalidad
del «León de Plevna», casi ignorado, se puede decir,
de la mayoría de los nicaragüenses.
En esa forma, como este escritor pensaba, debía ser la actuación
de la prensa, dando a sus coterráneos con su ilustrado criterio,
comentarios sobre la situación mundial contemporanea. En el
último número de El Correo de Granada escribió un
juicio, de lo que entcnces pensaba el doctor Guzmán, sobre la personalidad
política de don Pedro Joaquín Chamorro, jefe del partido
conservador nicaragüense.
El autor, de ideas liberales, adversó siempre su antagónica
agrupación política, el partido conservador y durante la
campaña electoral de 1886 especialmente al señor Chamorro
candidato entonces a la Presidencia. No obstante esto su escrito de 1897,
manifiesta una completa y voluntaria rectificación de sus juicios
anteriores al estudiar, más detenidamente, tanto la vida privada,
como la política de su antiguo adversario llegando a calificar al
señor Chamorro, de «verdadero patriota y completo caballero».
Se dijo entonces en Granada, que la intención del doctor Guzmán
al escribir ese panegírico de su adversario, de 1886, iba enderezada
a censurar la política implantada por el gobierno liberal de 1897;
y fué notorio, en la misma ciudad, que el doctor Guzmán diera
instrucciones al empresario de la tipografía donde se editaba El
Correo, de no publicar su último artículo sabre el señor
Chamorro, sino cuando el autor estuviera ya en alta mar, camino de Washington
a donde había sido llamado por su amigo personal, Mr. James G. Blaine,
Secretario de Estado de los Estados Unidos, para ocupar un puesto en la
oficina de la Unión Panamericana. Según se aseguró
en esa fecha, el doctor Guzmán temía que su escrito no fuese
del agrado del gobierno, ya que en el fondo había un cargo velado,
censurando, al mismo tiempo, al liberalismo. Efectivamente así sucedió.
E! Correo pasó a mejor vida después de la inserción
del juicio del doctor Guzmán sobre una de las más distinguidas
personalidades políticas nicaragüenses, como lo fuera el presidente
Chamorro.
Desempeñando el cargo de subdirector de la Unión Panamericana,
le encargó en 1898 Mr. John Hay, Secretario de Estado, intelectual
y diplomático norteamericano, vertir del idioma castellano al inglés,
el Tratado de Paz firmado en París el 10 de diciembre de 1898, entre
los comisionados de los Estados Unidos y de España, tratado que
puso término a la guerra hispano-americana.
A propósito de este acontecimiento debe recordarse, que los delegados
españoles en París pidieron que el original de dicho tratado
fuese descrito y redactado en español, pedimento atendido por los
comisionados norteamericanos. Una vez firmado ese documento, fué
trasmitido por cable a Washington, el cual debía de ser entregado
inmediatamente a la prensa para su publicación y, el Secretario
Mr. Hay, aprovechó los servicios del Dr. Guzmán para que
lo tradujera al inglés, y fué esta versión la publicada
por la prensa norteamericana de la época. El traductor conocía
a fondo las dos lenguas y su trabajo mereció los aplausos de quien
le había encargado hacerlo.
Poco tiempo después, en 1901, murió en Washington este
médico, periodista y diplomático nicaragüense, miembro
de una de las más distinguidas familias de su país. En todos
los cargos que desempeñó hizo, por su talento y su cultura,
relevante figura en sus capacidades en las cuales le tocó actuar,
dejando muy bien colocado su nombre en las páginas de la historia
contemporánea de América.
El cadáver del Dr. Horacio Guzmán fué incinerado
en Washington por disposición testamentaria suya y sus cenizas,
remitidas más tarde a su familia, para que reposaran en el cementerio
de Granada, su tierra natal. |
1898 El Ateneo
Nicaragüense
El Ateneo Nicaragüense (1898-1900)
Mayor importancia tuvo la segunda etapa del órgano de la sociedad
El Ateneo, renovada con nuevos elementos. Realmente, esta revista de Literatura,
Ciencia, Artes fue acometida por la generación modernista,
cuya fecha central de 1897 coincidió, a principios de ese año,
con la edición en Buenos Aires del segundo libro capital de Darío:
Prosas profanas
1899 revista Organización Escolar
fue -ya más claramente- "Órgano de la Inspección
General de Instrucción Pública" del gobierno de Zelaya que
conciliaba.
1900 El Alba
ANTONIO
MEDRANO
GRUPOS MODERNISTAS
Ubicados en tres ciudades y en conexión con órganos difusores,
fueron: el grupo occidental, el grupo capitalino y el grupo Masaya.
Encabezado
por ANTONIO MEDRANO (1881-1928), el grupo occidental nació en El
Alba, revista fundada el 15 de septiembre 1900,divulgadora del dariísmo,
reunió en sus primeros dos años las primicias del mismo Medrano,
de FRANCISCO BACA (1879-1912), JOSE SALINAS BOQUIN ( 1881-1917). SALVADOR
SACASA (1881-1917). CIMON BARRETO (1884-1942). MANUEL TIJERIN0 (1885-1936),
LUIS ANGEL VILLA
Reproducía
textos de autores centroamericanos y su lema era significativo: "L'aube,
c'est l'espérance: Rubén Darío".
En ella su
director. Medrano, publicó semblanzas de los prosistas franceses
más leídos en esos años: Pierre Loti. Guy de Maupassant
y Gustave Flauhert; luego, en 1903, dirigió con TORIBIO TIGERINO
h. la revista Ibis e inauguró, en fecha indicada
anteriormente,
la Academia de Bellas Aries. A esta entidad se agregaron BELISARIO SALINAS.
CORNELIO SOSA. BERNARDO PRADO SALINAS, el futuro chroniqueur EDUARDO AVILES
RASREZ y su hermano Luis. |
1902 Ramillete, de publicada por JOSE
T OLIVARES Y MODESTO VALLE.
1903 El Correo del Norte (1903), Bluefields
1903 Ibis
| Antonio Medrano,
en 1903, dirigió con TORIBIO TIGERINO la revista Ibis e inauguró,
en fecha indicada anteriormente, la Academia de Bellas Artes. A esta entidad
se agregaron BELISARIO SALINAS. CORNELIO SOSA. BERNARDO PRADO SALINAS,
el futuro chroniqueur EDUARDO AVILES RASREZ y su hermano Luis. |
1904 El Comercio -diario de Managua
alcanzó el mayor tiraje de la época: diez mil ejemplares-
difundía las caricaturas de Pedro Pablo Argüello.
1905 Revista
de Nicaragua, dirigida por JUAN DE DIOS VANEGAS en León
1905 El Eco de León
1906 El Artesano de Masaya.
1906 Flores
Nuevas -publicada por LUIS ANCEL VILLA Y CIMON BARRETO
1906 El Radical (1906), Bluefields
1907 El Litoral Atlántico
(1907), Bluefields
1907 revista Alma joven,
| que dirigían SALVADOR RUIZ
MORALES (1885-1933) Y JORGE ORANDO RUIZ, este grupo gestaba veladas literarias
con la colaboración del ya consagrado MANUEL MALDONADO Entre otros,
lo formahan JOSE T OLIVARES (1880-1942), RAMON SÁENZ MORALES-ya
valorado-, ARCADIO CHOZA (1890-1917). OCTAVIO RIVAS ORTIZ (1888-1969) y
ARTURO DUARTE CARRION (1890).
Impresa nítidamente con flamante carátula
en color, Alma joven no era la única revista de esta troupé:
también publicaban pequeños periódicos semanales y
quincenales de escasa vida |
1907 Revista Plúmbeo
que dirigían SALVADOR RUIZ
MORALES (1885-1933) Y JORGE ORANDO RUIZ,
y fué suprimido por la policía
que consideró obsceno el poema "Si yo fuera satiro" de Sáenz
Morales |
1907 El Morrongo (Granada), de
otro gran humorista, Anselmo Fletes Bolaños;
1907 Revista Albores que dirigían
SALVADOR RUIZ MORALES (1885-1933) Y JORGE ORANDO RUIZ
1908 Revista Esfinge que dirigían
SALVADOR RUIZ MORALES (1885-1933) Y JORGE ORANDO RUIZ
1908 La Torre de Marfil
apareció en el mes de Enero -su
nombre era revelador- de SANTIAGO.ARGUELLO |
1908 Revista de Instrucción Pública
(Managua):
comenzó a publicarla en Enero de 1908 un escritor con vocación
pedagógica: Ramón Romero (1880-1964). Editada en la Tipografía
Moderna de Managua,
1909 La Unión /lustrada colaboraban
SALVADOR RUIZ MORALES (1885-1933) Y JORGE ORANDO RUIZ
1909 El Obrero , de León
1910 El Comercio
Director:
JOSE MARIA CASTILLO, reportero: Marianito
Salazar
Unos párrafos
dan testimonio de éste Diario El Comercio, testimonio del periodista
nicaragüense Hernán Rosales, quien joven partió al exilio
a raíz de la caída del presidente Madriz, y radicó
en México.
El dio sus
primeros pasos en el periodismo allá por 1905 en «El Comercio»,
el de mayor circulación de la época y que dirigía
don José María Castillo.
Rosales, quien
residió en México donde continuó ejerciendo el periodismo,
describió en una publicación cómo era la Redacción
y el funcionamiento de la máquina.
Hernán
Rosales escribió:
«El
mobiliario de la Dirección de «El Comercio» lo constituía:
un escritorio
antiquísimo, a estilo de los que in illo tempore usaban los escribanos
públicos;
una silla
de madera forrada en junco, ya rota, para uso del Director,
y un cajón
vacío, de pino, para que se sentara el Jefe de Redacción.
No había
más que un reportero profesional, a quien el Sr. Castillo tenía
como genio,
se llamaba
Marianito Salazar ».
«La
imprenta estaba formada por unos pocos chibaletes conteniendo tipos gastados,
y frente a ellos, de pie, ¡como lo recuerdo!, trabajaban afanosamente
y discurrían con agudeza punzante (...) completaba la imprenta una
prensa cincuentenaria y ajustada con mecate; era una prensa que para imprimir
el periódico, un individuo, con trazas de galeote, tenía
que moverle por tres o cuatro horas por la noche y sin descansar, una inmensa
rueda;
los rodillos funcionaban pesadamente y a cada rato rechinaba algo que nunca
se sabía qué era, pero la prensa continuaba tirando el periódico
con una nobleza tal, que asombraba».
Las tertulias de La Unión
de la Juventud, grupo de jóvenes liberales de León que llegaron
a disponer de biblioteca propia; y las colaboraciones en El Comercio, diario
de Managua fundado en 1910 por JOSE MARIA CASTILLO, en el cual se iniciaron
casi todos los periodistas y escritores de la epoca: JUAN RAMON AVILES,
ANDRES LARGAESPADA. FRANCISCO HUEZO. ROBERTO BARRIOS. FRANCISCO ZAMORA.
GUSTAVO ALEMAN BOLAÑOS. ENRIQUE BELLI. GUSTAVO Y JUAN BAUTISTA PRADO.
HUMBERTO BARAHONA. GRATUS HALFTERMEYER, el dramaturgo MANUEL ROSALES, etcétera.
El mismo periódico acogía
las producciones de los grupos de poetas surgidos en León, Managua
y Masaya -que detallaremos luego- y las polémicas de carácter
filológico y literario, político y religioso.
Por ejemplo, JOSE ANTONIO LEZCANO
(Fray Patricio Cortés) consideró decadente a Darío,
pero fue refutado por FELIPE IBARRA (Parmeno);S; SANTIAGO ARGUELLO e HILDEBRANDO
A. CASTELLON discutieron sobre literatura francesa; ADOLFO VIVAS Y FELIPE
MOLINA LARIOS (El Campanero de San Pablo) intercambiaron opiniones sobre
la personalidad liberal de Manuel Coronel Matus; y MARIANO BARRETO mantuvo,
durante varios lustros, ideas radicales y moralistas contra la corrupción
clerical y profundas interpretaciones religiosas, a las que se opusieron
los sacerdotes AGUSTIN NICOI.AS TIJERINO. ALEJANDRO GONZALEZ Y AZARIAS
H. PALLAIS.
Como se ve, el seudónimo
pululaba hasta el grado que hubo algunos que emplearon casi una docena.
Por cierta investigación posterior, 4 sabemos los de CORONEL MATUS
(El Bachiller Sansón Carrasco), J. TRINIDAD GUTIERRI:Z (Ego Sum),
EMILIO ROTHSCHUH (El pasante de la esquina), MARIANO BUITRAGO (Paul de
Cassagnac) y DAVID ARELLANO (El conde de Pajalarga). A propósito,
éste fue el primer nicaragüense que tradujo poesía norteamericana
e inglesa y el primer humanista clásico, graduado en la Universidad
de Fordham. Nueva York. Respecto a otros seudónimos, MARIANO ZAVALA
escribía en El Comercio del 22 de enero de 1918.
Entre los
escritores actuales que han usado seudónimos están:
El General
ISIDRO URTECHO (Sanfel);
el doctor
PEDRO GONZALEZ (José Ola);
don FRANCISCO
HUEZO (San Privato y Un Bachiller de Hogaño);
don SALVADOR
CALDERON RAMIREZ (EI Duque de Ernrile y Fray José Paul):
el doctor
MARIANO BARRETO (Emilio);
el doctor
SANTIAGO ARGUELLO (Juan José y Segismundo):
don ARTURO
ELIZONDO (Otonie'l Buzardo);
don ADOLFO
VIVAS (Fray José)-
el doctor
GERONIMO RAMIREZ BROWN (ternura)
don JOSE
MARIA GUTIERREZ (Melión) |
1910 La Voz de Bluefields
(Bluefields),
1910 La Voz del Atlántico
(Bluefields),
1910 The American (Bluefields),
1910 Si te Pica (Chinandega) Gabry
Rivas
1910 El Quetzal, (Chinandega) Gabry Rivas
1911 Diario Moderno Andrés
Largaespada
| FRANCISCO ESPINOZA RODRÍGUEZ
Francisco Espinoza Rodríguez inició sus
labores periodísticas en el Diario Moderno, fundado el 20 de julio
de 1911 por el político y escritor liberal Andrés Largaespada.
Era el más joven de los redactores, y fueron sus compañeros
una pléyade de periodistas-escritores, entre los que se contaron
Carlos A. Montalbán, Apolonio Palazio, Ramiro Bermúdez Alegría,
Octavio Rivas Ortiz, Alfonso Narváez López y Gilberto C.
Torres.
Un jefe militar norteamericano de Managua, el capitán
Bruce, asesinó en la cárcel al periodista Anselmo Fletes
Bolaños, y Francisco Espinoza Rodríguez se puso al frente
de la condena y denuncia del asesino, por lo que fue encarcelado. Todos
sus otros compañeros sufrieron, asimismo, represiones de los regímenes
conservadores que habían traído a las tropas interventoras
desde 1912, y del régimen somocista después. Del Diario Moderno,
Espinoza Rodríguez pasó a trabajar a La Prensa, cuando fue
su director Adolfo Ortega Díaz, prominente antiintervencionista.
En 1930, Francisco Rodríguez formó parte
de la Liga de Periodistas fundada por el doctor Salvador Buitrago Díaz
y por Juan Ramón Avilés, dos de los más conspicuos
periodistas de su tiempo. Por iniciativa de Espinoza, la Liga fundó
la primera y única Biblioteca que ha tenido el gremio, destruida
por el terremoto de 1931 y jamás restituida. En los años
cincuenta-sesenta, Francisco Espinoza escribía los editoriales de
la emisora Ondas del Xolotlán, que le eran leídos por el
colega Rodolfo Tapia Molina. |
1911 Diario de Bluefields,
1911 Revista Atlántida.
1912 El Eco Bluefields
1912 El Comercio Bluefields
1913 El Atenas
1913 Revista Letras,
REVISTA LETRAS:
dirigida desde septiembre de 1913
hasta mediados de 1914 por JUAN RAMON AVILES Y RAMON SAENZ MORALES, fue
la que dio un notorio impulso al grupo que llegó a tener repercusión
centroamericana.
El Duque de Alba
JUAN RAMÓN AVILÉS
Y SU LEGITIMIDAD LIBERAL
por Jorgue Eduardo Arellano
firmaba versos y prosas con
el seudónimo de El Duque de Alba.
Si hubo un periodista que mantendría,
a lo largo de su existencia, la legitimidad de los, principios liberales,
ese fue Juan Ramón Avilés. Fiel a la causa de su partido,
desde joven abordó asuntos históricos, sociales y económicos,
influyendo notablemente en la opinión pública del país.
De ahí que se le haya reconocido como uno de los más altos
valores de su generación.
Nació en el barrio San Juan
de Masaya el 7 de junio de 1886. Estudió en su ciudad natal, donde
hizo circular un periódico manuscrito: «El alfiler».
En 1905 pensaba editar una revista literaria y establecer una biblioteca
pública. Pero no logra sus propósitos y se dedica a diversos
oficios como carpintería, hojalatería y tipografía,
sin reprimir sus impulsos literarios, firmando versos y prosas con el seudónimo
de El Duque de Alba.
A los veinte años se traslada
a Managua para empeñarse «en la cimentación de la concordia,
intelectual y sincera, de la juventud», como lo escribía a
Rubén Darío el 21 de enero de 1907. Y esa labor la realiza
con la fundación de importantes publicaciones periódicas:
Letras (1914) y La Noticia ilustrada (1915). Desde el primero de julio
de este año hasta su muertedirige La Noticia, diario que mantuvo
la hegemonía -durante varias décadas- en el periodismo nicaragüense.
Según su biógrafo
Humberto Osorno Fonseca: «...de todas partes le llegaban mensajes
de felicitaciones por sus artículos; en todas las ciudades y pueblos
por donde pasaba lo saludaban con aplausos; era el invitado de honor de
las fiestas de los obreros; las muchachas bellas de la sociedad gustaban
tener en sus álbumes un pensamiento de oro y rosa con su autógrafo;
era también el más entusiasta amigo de los deportistas».
En un editorial, escribió
Avilés:« Los primeros años de La Noticia los consagramos
a cooperar con la mayoría del pueblo a dos objetivos determinados:
liberar a la Patria de la intervención militar extranjera y liberar
al pueblo de la dominación de una oligarquía reaccionaria
que se conservaba en el poder contra la voluntad en potencia de la mayoría
por la complicidad de esa intervención ...».
Liberal doctrinario, Juan Ramón
Avilés justificó el pacto Stimson-Moncada e incomprendió
la lucha de Sandino; pero no dejó de expresar un franco pensamiento
anti-intervencionista.
Así lo refleja su ensayo
«El caso de Nicaragua ante la conciencia de América»,
aparecido en Repertorio Americano (14 de Enero, 1928) de Joaquín
García Monge, quien le tenía alta estima intelectual.
En cuanto a su labor de difusión
cultural, fue uno de los impulsores fundamentales de las promociones modernistas
durante las tres primeras décadas del siglo XX. Como creador se
le conoció calidades de prosista literario; incluso Rubén
Darío, en El Viaje a Nicaragua, advirtió el decoro bizarro
de sus prosas.
«El desorden, la amenaza contra
el ciudadano, la guerra desatada por la ambición, es lo que ha formado
el cuadro e¡que la vida nicaragüense se ha movido. Y desde este
punto de vista, el ciudadano debe luchar contra toda opresión, vIrilmente,
hasta lograr que las libertades públicas sean consagradas, porque
mientras el despotismo no se elimine, no podrán organizarse las
fuerzas ciudadanas para la nueva independencia».
Pero Avilés, al mismo tiempo,
creía en otro deber: la defensa de la patria en la paz, con el trabajo,
la posesión y el cultivo de la tierra. Sólo ellos,
para él, eran «prenda de nacionalismo y promesa de prosperidad».
Fundador en México del movimiento
«Acción Iberoamericana», nacido para contrarrestar el
panamericanismo que promovían los Estados Unidos, Avilés
fue testigo del interés norteamericano por la explotación
de nuestros recursos naturales y por la intervención misma.
Pero aceptó su cooperación
para establecer en Nicaragua la paz y el sufragio, base de la democracia.
Finalmente, Juan Ramón Avilés resumió su pensamiento
en estas líneas: «Para acometer la obra de libertad de la
patria tenemos antes que lograr la libertad individual y para la soberanía
nacional lograr antes la garantía humana». Y Osorno Fonseca
afirmó: «No se hizo rico, pero tampoco vivía pobre,
así tenían que ser las cosas, porque su alma, su trabajo
y su dinero los había consagrado para el culto del liberalismo»... |
|
1913 Las Revistas ( 1913-14) de HELIODORO CUADRA
.
1913 Anarkos de Santiago Argúello,
a cargo de HERMOGENES AVILES PEREIRA.
1913 El Fénix, de MANUEL TIGERINO.
una publicación mensual
1915 La Noticia
fundadores
Angel María y Horacio Pérez,
PEDRO RAFAEL GUTIERREZ 1930 - 2003
PEDRO RAFAEL GUTIERREZ 1930 - 2003
Ignacio Briones Torres
Nacido en Masatepe el 13 de Febrero de 1930,
Pedro Rafael Gutiérrez, falleció en Costa Rica el 26 de Agosto
del 2003. Desde que empezó a publicar sus escritos se reveló
como uno de los periodistas de mayor ilustración de su época,
a pesar de que cuando se inició brillaban en el universo periodístico
nacional una pléyade de hombres de prensa de alto nivel intelectual
y profesional. Eran ellos, entre otros, Manolo Cuadra, Emilio Quintana,
Rodolfo Arana Sándigo, Alejandro del Palacio, Alex Caldera Escobar,
Alejandro Cuadra, Guillermo Arce, Armando Fisher, Leonardo Lacayo Ocampo,
Francisco Espinoza Rodríguez, Carlos A. Montalban, Francisco Tijerino
Prado, Pablo Moncada, Román Mayorga Rivas, José Francisco
Borgen, Alberto Medina Pérez, Agustín Fuentes Sequeira, Gustavo
a. Montalvan, Horacio Ruiz, Francisco Obando Somarriba, sin citar a los
poetas que hacían periodismo como Joaquín Pasos y Pablo Antonio
Cuadra, ni a los directores como Pedro Joaquín Chamorro Cardenal,
Juan Ramón Avilés, Hernán Robleto, Adán Selva
y don Pedro Cuadra Chamorro que constituyeron desde la década de
los 40 lo más notables exponente del periodismo nicaragüense.
Pedro Rafael tenía los dotes intelectuales
y la inspiración creadora conque suele identificarse a los genios.
Fue un creativo con facultades extraordinarias según lo calificaron
en vida el Dr. Pedro Joaquín Chamorro Cardenal y el Arquitecto Iván
Osorio Peterse. Dirigió periódicos y fundó agencias
de publicidad. Y escribió libros que hoy sirven de consultas a críticos
literarios e investigadores de Historia, lo conocimos con la cercanía
que se conocen los hermanos y pudimos valorarlo como persona y como profesional.
A veces nos sorprendía con una idea que materializaba casi instantáneamente.
De esta cualidad hizo gala en los días
del Terremoto 72. En menos de una semana escribió su libro "Una
ciudad para Lena" y su célebre poema "Réquiem para una ciudad
muerta" que grabó Fabio Gadea Mantilla y se vendieron, en menos
de 48 horas cinco mil copias. "Radio Corporación", a petición
de los managuas terremoteados trasmitía hasta diez veces en un solo
día ese poema que recogió la vida de nuestra ciudad antes
del sismo e hizo llorar a no pocos. "Una ciudad para Lena" invoca una reconstrucción
de la capital que todavía está pendiente de realizarse.
En los meses anteriores al terremoto dirigía
el diario "La Noticia" cuando ese veterano periódico que había
sido fundado en 1915 pasó a ser propiedad del empresario Humberto
Torres Molina y el radioemisor Buenaventura Selva. Y se llevó a
Emigdio Suárez como Jefe de Redacción. "La Noticia", fue
sepultada entre las ruinas en que quedó convertido el edificio donde
tenía instalados sus talleres, en las cercanías de nuestra
vieja Catedral.
Su trabajo diario en "La Noticia" no le impidió
nunca profundizar en las investigaciones históricas que luego convertía
en reportajes o en libros. Hizo la mayor investigación sobre El
Periodismo Filibustero que hoy permite conocer cómo la gente de
Walker y Kinney utilizaron la letra de imprenta para promover su ocupación
de Nicaragua en el marco de su plan de convertir nuestro país en
una sociedad esclavista. |
CONTINUACIóN diario La Noticia, cuyo primer
número circulaba el Iro. de julio de 1915.
| CÉSAR VIVAS ROJAS
César Vivas Rojas, nació en Masaya el
12 de julio de 1912 y falleció en Managua el 14 de enero de 1997.
En sus años de estudiante fundó una publicación noticiosa
y literaria bimensual, El Heraldo, con el dueño de la imprenta del
mismo nombre, en Masaya y fue profesor en el Instituto de Varones, y luego
en el Colegio Salesiano.
Se trasladó con su familia a Managua en 1942,
y ese mismo año empezó a trabajar como reportero, y luego
Jefe de Redacción y Subdirector del diario LA NOTICIA, de Managua,
del que posteriormente, en 1959 fue director, hasta 1963. Fue uno de los
fundadores y varias veces presidente de la Asociación de Reporteros
de Managua.
Desde mediados de la década de los años
sesenta se dedicó al radioperiodismo, produciendo, dirigiendo y
presentando un telenoticiero en los primeros años de la televisión
en Nicaragua. Dirigió radionoticieros en varias radiodifusoras de
Managua, incluyendo Radio Continental y Radio Católica, con su conocido
lema: “Soy Amigo de Platón, pero Más de la Verdad”.
Trabajó como redactor en el diario LA PRENSA
de Managua, en la década de 1980. Fue director del diario LA TRIBUNA
de Managua, a principios de los años noventa. Sobresaliente y muy
escuchado comentarista y analista radial en Radio Corporación durante
varios años, funciones a las que se dedicó hasta poco antes
de fallecer en 1997.
Autor de Anecdotario Nicaragüense 1 & 2 (1970
y 1971). Es suya la célebre frase con la que cerraba sus comentarios
radiales, (que es hoy de todos los católicos nicaragüenses
que la repiten, y que también adorna la lápida de su sepultura
en el Cementerio General de Managua): “NICARAGUA DE MARÍA; MARÍA
DE NICARAGUA”. Don César Vivas Rojas dedicó más de
sesenta años de su vida al periodismo escrito, hablado y televisado
de Nicaragua. Fue el padre de monseñor Bosco Vivas Robelo actual
Obispo de la Diócesis de León. |
CELIO HUMBERTO BARRETO 1907 - 1964
CELIO HUMBERTO BARRETO 1907 - 1964
Por su hija periodista
Sonia Arelys Barreto Ortega
Celio Humberto Barreto, fue un destacado periodista
nicaragüense que nació en Bluefields, Costa del Caribe, el
10 de agosto de 1907, y murió repentinamente un 20 de junio de 1964,
en la ciudad de Managua.
A los 30 años era uno de los pioneros de
la narración radial deportiva nacional y uno de los primeros cronistas
centroamericanos que transmitió por radio desde Panamá.
Celio Humberto Barreto se distinguió por
su pluma de cronista deportivo en las páginas de La Noticia, fundada
por su director don Juan Ramón Avilés, cuando enviaba sus
colaboraciones en los años 30, desde la ciudad de Chicago, a la
revista La Noticia Ilustrada y El Gráfico.
En el periodismo escrito fue director de El Reportero,
donde se expandió con producciones de su pensamiento lírico,
al lado de notas de sociedad y de la política con tenacidad y apego
a la verdad. Durante su exilio de muchos años, desempeñó
con éxito el cargo de Jefe de Redacción en El Diario Hoy
(1937), de El Salvador, bajo la dirección del intelectual Napoleón
Viera Altamirano.
Leonardo Lacayo Ocampo, le dedicó un tributo
necrológico destacando sus virtudes, anécdotas y afanes intelectuales
de su carrera periodística "realmente polifacética".
Dice Lacayo Ocampo: "Big Boy" fue político,
periodista, deportista, trabajador insigne, inteligente, inquieto siempre,
audaz, de gran iniciativa y excelente amigo…
De Celio Humberto Barreto "Big Boy", dijo una
vez el columnista deportivo del Diario La Prensa, don Chale Pereira Ocampo:
"Su vida estuvo llena de anécdotas y se podrían escribir
muchas páginas…
"Fue el primero que narró (a través
de La Voz de la América Central un juego de básquet por radio…y
así por el estilo, él fue primero en muchas cosas".
Por otro lado José F. García "El
Fat García" nos dice: "En los años 40 - 50, don José
Mendoza Osorno fundó La Voz de la América Central y ahí
apareció Celio Humberto Barreto "Big Boy" destacándose en
la rama deportiva, donde surgieron locutores y actores radiales como Julio
César Sandoval, Orlando Meza Lira, José Dipp McConnell y
otros grandes del micrófono.
Los amigos de "Big Boy" le reconocieron su trayectoria
de hombre idealista, de alma noble, limpia y resplandeciente, de carácter
enérgico, buen orador, rebelde y valiente hasta las últimas
consecuencias.
Su figura debería ser más estudiado
en las escuelas de periodismo en Nicaragua, pues destacó en la vida
nacional hasta convertirse en un permanente opositor al régimen
de la dictadura somocista, hasta el extremo de ser víctima del atropello
a mano armada y vilmente torturado.
Dos días antes de su muerte, publicó
un extenso artículo en La Noticia, que fue considerado por sus amigos
y correligionarios del Partido Liberal Independiente, como su testamento
político, el cual había sido titulado: "Se deben poner las
bases para derrocar la dinastía".
A la hora de su despedida, el periodista Danilo
Aguirre Solís, en La Nación le dedicó un editorial
titulado: Mártir de la dictadura Celio Humberto Barreto". |
1915 Epheta un quincenario, dirigido
por JERONIMO AGUILAR CORTES
1915 Atenea , dirigido por JERONIMO AGUILAR CORTES
1915 Revista Obrera,
de Managua, dirigida por Carmen J. Pérez h.;
1915 Gimnasio Obrero
(Managua);
1915 Revista Obrera,
de Managua, dirigida por Carmen J. Pérez h.;
1915 Gimnasio Obrero
(Managua);
1916 Pinolandia (1916)
de ANSELMO FLETES BOLANOS
ANSELMO FLETES BOLAÑOS (1878-1930)
La obra de prensa de este escritor no refleja sino someramente, aspecto
político, no obstante su filiación ideológica conservadora.
Más bien, debe clasificarse, como filológica, por su afición
al estudio de la lengua; y como literaria, por sus trabajos en ese género;
crítica de arte y sociales. Buen talento, buena cultura y laborioso,
sin dar muestras por otra parte, de intransigencia o atrabiliario en sus
juicios. Escribía con estilo conciso, poniendo especial empeño
en usar de la mejor forma de expresión, sin caer en los dogmatismos
del dómine.
Realizó sus primeros estudios en las escuelas primarias y públicas
de su ciudad natal, Granada; después asistió, por poco tiempo,
al Colegio de Segunda Enseñanza, fundado por profesores españoles
en 1874, en la misma ciudad. A causa de su falta de recursos, no pudo terminar
sus estudios de Bachiller.
En las lecturas de libros de que: pudo disponer mientras se ganaba la
vida como contabilista de una casa comercial, completó su educación.
Sabemos, por otra parte, que su cultura no fué muy extensa y
que sólo se dedicaba a estudiar gramática, adquiriendo en
esta materia conocimientos que le sirvieron más tarde para desarrollar
su inteligencia y escribir sus trabajos filológicos en los que sobresalió.
Empezó su carrera en la prensa como gacetillero en La Estrella
de Nicaragua, diario publicado en Granada en 1897. Después, colaboró
en otros periódicos.
315Al principio usó de varios pseudónimos para firmar
sus producciones periodísticas, tales como los de José de
la Aguja, Pascual Bailón y por último, el de Juan de la Tierra.
Este último había sido usado por otro escritor humorístico
granadino, Miguel Cuadra Pasos. Fué así como se abrió
campo en la literatura criolla y desde entonces sus producciones recibieron
buena aceptación por parte del público hasta conquistar un
puesto de relieve entre los escritores nicaragüenses contemporáneos
suyos.
1
Editó, en pequeños volúmenes, versos y artículos
que se habían publicado antes y otros, nuevos. Manejaba con acierto
la forma festiva y muchos de sus cuentos están calcados en el estilo
libre y desenvuelto de un Bandello o el de un Bocaccio, sobre todo, el
titulado "Ay mamá, qué noche aquella!" que se encuentra en
Cuentos y Cuentas. De los de crítica literaria debemos señalar.
"El carretón de Basura", en donde vapulea a quienes en su parroquia
padecían la enfermedad de emborronar cuartillas para el público,
ya fuese en prosa o en renglones cortos. Escribió también,
tomando como argumento leyendas regionales referentes a la Nicaragua de
antaño, así como otros de carácter didáctico
y filológico, de que antes hablamos. Entre estas últimas
obras están: La letra A del diccionario de nicaraguanismos, Conversaciones
con el pueblo (Filología letra A), indudablemente sus mejores trabajos
en dicha materia, ya que como obras didácticas tienen su valor propio
y pueden compararse, sin reparos, con las obras de ese género del
profesor costarricense Carlos Gagini, autor del diccionario de voces costarricenses,
y las obras de don Rafael María Baralt, venezolano y las del colombiano
don José Rufino Cuervo; aunque la de Fletes Bolaños no fuese
tan completa como la de los filólogos americanos citados. Su prematura
muerte dejó trunca esta interesante obra de filología, que
si la hubiese terminado, habría contribuido con ella a llevar a
cabo un estudio científico de las voces usadas por el pueblo nicaragüense.
Sin embargo, su trabajo lingüístico, aunque incompleto,
es bastante apreciable para el estudio de los provincialismos nicaragüenses,
y le cabe el honor de haber sido él, el primero que iniciara en
su país trabajo de esa naturaleza. Que sepamos, hasta esta fecha,
no ha sido continuado por ningún otro de los modernos escritores
de la tierra de los lagos.
En sus últimos años sacaba, a intervalos, su semanario
Gil Blas, humorístico y de caricaturas, estas últimas por
cierro, rudimentarias en sus líneas de dibujo y hechas en madera.
El periódico estaba castizamente escrito y él era su editor,
su redactor y su circulador y vendedor al pregón.
Escribió en lengua vernácula, de muy ocurrentes y agudas
intenciones, como el que principia así:
Nil Alcalde en so cabildo Nil perfeuto en so dispacho, Son fuelice
como el ¡indio Con so ¡india en lo regazo
y concluye con esta ironía sobre la situación social
del indio:
Qué mi importa a mi Chamorro? Ni lo mascu ni lo trago, Pues mandé)
o mandilotro, Siempre el ¡indio está dibaju.
Los títulos de sus pequeñas obras son: Ajiaco, Cuentos
y Cuentas, Cuentos de Tío Doña, La última calaverada,
Recuerdos de los treinta años, La rifo, Cuadritos de costumbres,
y las filológicas Conversaciones con el pueblo, La Letra A del Diccionario
de Nicaraguanismos, Verso popular nicaragüense y finalmente, las históricas
o de leyendas nacionales: Episodios, anécdotas y leyendas del descubrimiento
y la Conquisto y otras más, que sentimos no recordar por el momento.
Todas estas producciones están escritas en forma amena y en correcta
prosa.
317En el prólogo que puso a Ajiaco, su autor declara: "14 en
Ajiaco seriedad, humor, de toda clase y bufonada, di ma, comedia y sainete;
llanto y risa, bofetadas y besos. una palabra mundo".
De los cuentos humorísticos que trae este mismo cu derno, debemos
citar los siguientes: "La tontería" y "El pe de los vicios"; y de
carácter netamente regional, "Bailes i caragüenses".
Los materiales que usó Fletes Bolaños para pintar s célebres
cuadritos de costumbres y escribir sus críticas lit rarias, los
tomó del mismo ambiente patrio, y como Ik Mimos del poeta alejandrino
Herondas, tienen los del esci tor nicaragüense, su típico color
local. Los personajes dif minados por el autor, en el reducido medio en
que se mu ven, sus costumbres y la fraseología con que adorna sus
pi turas, son matices tomados del natural y del propio suel y por lo mismo
se siente en ellos el sabor de la tierruca.
Debido a su género de vida, por desgracia muy irreg~ lar, sufría
frecuentes depresiones de ánimo y se despeñab1 torpemente,
en el vicio hasta rodar por el arroyo de la call deteriorando sensiblemente
su fina mentalidad. En una c esas caídas el año de 1927,
fué conducido a la cárcel p~ blica y arrojado en una celda
estrecha y sucia. El jefe de policía, militar de la ocupación
extranjera llamado Fitant ordenó que le echaran agua fría,
procedimiento brutal q~ le paralizó el corazón y le causó
instantáneamente la mue te. Lo que necesitaba en tal estado este
pobre dipsómana era, más bien, asistencia médica,
pero el yanke, desprovisl de todo sentimiento humano, le propinó
un castigo que te minó con su vida. Este mismo Fitante, jefe de
la cárcel c la policía de Managua en 1927, formó parte
después, e Chicago, de una partida de bandoleros y un día
se le encor tró muerto entre el grupo de pistoleros que en la misma
cii dad había tenido un encuentro con la policía.
Es una lástima que un talento como el de Fletes Bolaños
no hubiese llegado a su madurez y que, por otra parte, sus pocas producciones
no saliesen de su patria. Se educó en ella y apenas si visitó
alguna que otra ciudad fuera de la en que nació.
Pobre vivió y luchó y el vicio lo arrastró hasta
llevarlo la muerte, cuando todavía su cerebro estaba en plena producción.
San José de Costa Rica, 1940. 319
ANSELMO FLETES BOLAÑOS (1878-1930) Y SU “NACIONALISMO”
por Jorge Eduardo Arellano
Otra campaña, distinta a la de Barreto /Ayón, o mejor,
concentrada en general de las manifestaciones folclóricas de los
nicaragüenses, fue emprendida a principios del siglo XX por el escritor
granadino Anselmo Fletes Bolaños. Su postura ante el habla no es
del todo purista, como en los casos de los filólogos Barreto y Ayón,
sino que reconoce el americanismo, cuya norma de uso para él resulta
tan respetable como la de Madrid. Por ello, en materia lexicográfica,
Fletes Bolaños debe ser considerado nuestro primer “nacionalista”,
ya que su actitud respondía a una necesidad cultural: la autoafirmación
nacional. No olvidemos que casi toda su labor la desarrolló durante
las dos ocupaciones militares de Estados Unidos (1912-1925 y 1926-1932),
falleciendo dos años antes que los elementos militares de la misma
ocupación abandonasen el país.
Significativamente, Fletes Bolaños murió a consecuencia
del maltrato de la policía estadounidense, tras una constante lucha
diaria por conservar, recrear y difundir las más vivas expresiones
de nuestro pueblo. Al respecto, su bibliografía fue extensa; pero
mal impresa en folletos de circulación escasa. En cuanto a la lexicografía,
no dejó un volumen apreciable, mucho menos sistemático. Apenas
logró divulgar fragmentos de sus trabajos en publicaciones periódicas,
como su revistilla Gil Blas, pertenecientes a obras que solía citar
casi siempre que se le presentaba la oportunidad: Diccionario de nicaraguanismos,
Conversaciones con el pueblo, Fraseología al natural, Vocabulario
folklórico nica, Paremiología nicaragüense, etc.
Sin duda, él fue el primero en denominar Diccionario de nicaraguanismos
lo que Barreto llamó Voces y locuciones usadas en Nicaragua. En
este sentido se anticipó a otro “nacionalista” de la América
Central: Carlos Gagini (1865-1925), quien había transformado una
obra anterior de orientación correctiva y castiza en un Diccionario
de costarriqueñismos (1919), pues el nicaragüense ya había
concebido y elaborado parte de su Diccionario de nicaraguanismos en 1908.
El 9 de abril de ese año, en efecto, le escribía a Rubén
Darío: “Como usted me considera a mí más filólogo
que humanista, opinión en la que usted no está solo, tengo
el gusto de enviarle unos ejemplares de Gil Blas que contienen la letra
A de mi Diccionario de nicaraguanismos (citado en Jorge Eduardo Arellano:
“Correspondencia nicaragüense del Seminario-Archivo Rubén Darío”,
La Prensa Literaria, 17 de febrero, 1974.)
Al año siguiente, Fletes Bolaños colaboraba en la revista
salvadoreña Centroamérica intelectual (San Salvador, 2ª
época, Núm. 7-9, julio-agosto, 1909) con 30 entradas correspondientes
a letras de la A a la Y de su Diccionario de nicaraguanismos, especialmente
“refranes, modismos, expresiones, etc.” Otra lista similar, consistente
en 47 entradas, figura al final de su folleto Regionales (Managua, Tipografía
y Encuadernación Nacionales, 1927, pp. 1927, pp. 97-103) con el
título Explicación de los nicaraguanismos usados en esta
obra. Pero sus trabajos más conocidos y extensos aparecieron en
Chile, inspirados por estudiosos de ese país como el alemán
Rodolfo Lenz (1863-1938) y Ramón A. Laval (1862-1929), autor de
Contribución al folklore de Carahue (1916). Esta obra, y algunas
de Lenz, llegaron a sus manos enviadas por los autores de las mismas, con
quienes mantenía correspondencia.
Otra colaboración suya en la misma fuente se tituló Fraseología
comparada de Chile y Nicaragua (Tomo LXIV, Núm. 68, enero-marzo,
1930. pp. 185-193), a partir de la obra referida de Laval. En ambos trabajos
predomina, antes que una atenta descripción científica, una
tendencia festiva o folclorista; no obstante, constituyen intentos comparativos
serios de hablas hispanoamericanas, sin superar el trabajo de Barreto,
ya citado, sobre Colombia y Nicaragua.
Pese a sus deficiencias, Anselmo Fletes Bolaños es uno de los
fundadores de la filología nicaragüense, ya que su obra representa
la actitud lingüística “nacionalista” asumida por su generación. |
1916 La Estrella, Bluefields
1916 El Gráfico Bluefields
1916 La Época, Bluefields
1916 NARCISO CALLEJAS y EDMUNDO TORREALBA
salió esta Revista en el mes de octubre de fundaron
1917 Carátulas, revista que fue efímera.
1917 La Semana Gráfica (1917) de ENRIQUE
BELLI.
Enrique Belli Chamorro,
nacido el 16 septiembre 1893,
Hijo de Antonio Belli Corte, quien nació
en 1865 en la ciudad de Biela, al noreste de Turín, en la región
del Piamonte, en los Alpes de Italia, contrajo matrimonio con Carlota Chamorro
Montenegro, hija de Salvador Chamorro y Rita Montenegro, nacida en 1870
en Granada, Nicaragua.
De esta unión nacieron Enrique Belli Chamorro,
nacido el 16 septiembre 1893, en Managua; Pedro Belli Chamorro, nacido
el nueve de enero de 1896, en Granada, Nicaragua (murió en 1980);
María Belli Chamorro, nacida el nueve de febrero de 1900; Margarita
Belli Chamorro, nacida el 31 de diciembre de 1907 en Matagalpa; Elena Belli
Chamorro, nacida el 23 de abril de 1909, en Managua.
La segunda generación
Enrique Belli Chamorro --uno de los fundadores
del moderno diario La Prensa, el dos de marzo de 1926, junto a sus hermanos
Pedro Belli Chamorro y el periodista Gabry Rivas--
Enrique contrajo matrimonio con Manuela Cortés
Marín, quien era hija de Alejandro Cortés Buitrago y Carmen
Marín Alonso.
Los hijos del matrimonio Belli-Cortés fueron
Enrique Antonio Belli Cortés, nacido el 18 de noviembre de 1922;
Martha Belli Cortés, nacida el 21 de julio de 1925; Manina Belli
Cortés, nacida el 30 de octubre de 1930, y José Belli Cortés,
quien murió al nacer el 13 de febrero de 1921.
El investigador señala que Pedro Belli
Chamorro tuvo una relación con Lavinia Graciela Zapata Choiseul
Praslin, a quien conoció en Matagalpa, de ésta nació
Humberto Belli Zapata, el tres de noviembre de 1914.
El Duque George Choisel Praslin fué el Alcalde
de Matagalpa en 1885.
Lavinia Graciela era nieta del Duque George Choiseul
Praslin, un aristócrata francés que se dijo había
inmigrado a Nicaragua, donde vivió en Metapa (hoy Ciudad Darío)
y en Matagalpa, para supuestamente evadir la justicia francesa que lo seguía
por haber cometido un delito. Lavinia era hija de un señor Zapata
y Margarita Choiseul Praslin Aráuz
Pedro Belli Chamorro se casó con Mercedes
Alfaro Rivera, hija de Alberto Alfaro y Mercedes Rivera Rivera, de este
matrimonio Belli-Alfaro nacieron: el ingeniero Carlos Guillermo Belli Alfaro,
el 29 de agosto de 1924;Mario Alberto Belli Alfaro, el 29 de noviembre
de 1925; Gladys Belli Alfaro, el siete de agosto de 1928; Alberto Enrique
Belli Alfaro, el siete de febrero de 1930; Elena (Helen) Belli Alfaro,
el 26 de diciembre de 1932, y Pedro Belli Alfaron, el 24 de febrero de
1939.
También se casó con la que fue su
cuñada, Josefa “Chepita” Alfaro Rivera, hija de Alberto Alfaro y
Mercedes Rivera Rivera, quien nació el 16 de septiembre de 1906
en Jinotega; no aparece en la investigación hijos de este matrimonio.
MANFUT ORG ESTA RECOPILANDO
BIOGRAFIAS DE PERIODISTAS QUE TRABAJAN O COLABORAN ACTUALMENTE
CON ESTE Y TODOS LOS DIARIOS,
SEMANARIOS, QUINCENAL, MENSUAL,
IGUAL REVISTAS PERIODICAS
DE TODA CLASE Y ESPECIALIZACIONES.
ESCRIBA
A ed@manfut.org
|
1917 Nicaragua Informativa de LISIMACO LACAYO
y luego de MANO SANCHO Y Hernan Robleto.
1917 La Información,
Bluefields
diario que duró sesenta años; entre
sus directores, cabe citar a Ignacio Moreno (1928), Manuel Paíz
Fonseca (1929),
Santiago Zúñiga (1941), Humberto
M. Tablada (1953), Dr. Roberto Hodgson J. (1975) Y Ruperto Unton Whitaler
(1977). |
1917 Educación (1917-1922) Managua
Pero las más consistentes revistas de esa época fueron
las que se sustentaban en la obra educativa de los Hermanos Cristianos
de la Salle en la capital.
1917 El Renacimiento
(1917), Bluefields
1918- Revista Femenina ilustrada (1918-1920) Managua
Femenina Ilustrada, órgano de los anhelos
educativos de Josefa Toledo de Aguerri (1866-1962) que marcó un
hito en la historia de las publicaciones periódicas nicaragüenses.
Atendiendo a los valores de la mujer, sobre todo a su aspecto formativo,
"doña Chepita" mantuvo esa revista entre 1918 y 1920 con una definitiva
conciencia de su misión, difundiendo literatura feminista y pedagógica
de gran valor.
Josefa Toledo de Aguerri
Josefa Toledo de Aguerri
nació en la ciudad de Juigalpa, departamento de Chontales, Nicaragua,
en 1866. Se la conocía por "doña Chepita". Decía de
Cervantes y Darío, que eran el prosista y poeta predilectos, respectivamente.
Fue por mucho tiempo
la primera educadora de Nicaragua. Este aspecto lo desarrollaron varios
intelectuales, amigos y admiradores, en el Libro de Oro, dedicado a ella
en 1950, por motivo de haber obtenido -ese año- el reconocimiento
continental de "Mujer de las Américas", convirtiéndose en
la única nicaragüense merecedora de este honor. También
se halla detallado en la biografía que le consagró Margarita
López Miranda: "Una chontaleña en la educación nacional"
(1988).
Junto a Carmela Noguera
y a otras graduadas del Colegio de Señoritas, es considerada como
la forjadora de la Pedagogía Moderna de Nicaragua. Su carrera abarcó
la dirección de varios centros públicos y la fundación
de su propio Colegio y de la Escuela Femenina de Prensa, de la Escuela
Normal de Señoritas; el Colegio de Señoritas Técnico-Práctico
y el Kindergarten Modelo. Sin embargo, su vocación educativa fue
más amplia, resultando una escritora pedagógica de grandes
capacidades, una ensayista teórica de la enseñanza y autora
de teatro escolar. Cultivó, también, la crónica de
viaje y la biografía breve, el editorial y el artículo divulgativo,
como dan fe media docena de obras.
Éstas, en el campo
específicamente pedagógico, postulaban la rehabilitación
de las Escuelas Normales (la de varones, fundada en 1908 y la de señoritas,
en 1910); la necesidad de establecer un Consejo Nacional de Instrucción
Pública; el concepto "nuevo" de escuela como esfuerzo dirigido,
perfeccionamiento progresivo, fe en sí mismo, esperanza en la realización
de los ideales y abnegación para un exceso de trabajo en favor de
los demás, entre otras cosas.
Como feminista pionera
en su patria, bregó por la superación y los derechos de la
mujer. Este posicionamiento social tuvo su difusión en las publicaciones
periódicas Revista Femenina Ilustrada (1918 a 1820) y Mujer Nicaragüense
(1929 a 1930). Asimismo, su Enciclopedia Nicaragüense da fe de su
faceta de promotora cultural. De ésta se editó elSegundo
Tomo, pues el primero fue destruido por el terremoto de Managua de 1931.
Murió en 1962.
No fue hasta 1924 que
(Montessori), jardines de infancia se institucionalizó en Nicaragua,
con la creación de un estado-patrocinado Kindergarten Nacional (Lpez
1988: 49-50). Este Nacional de Jardines Infantiles, sin embargo, no duró
mucho tiempo en manos del Estado, por las guerras que tuvieron lugar en
Nicaragua durante mediados de la década de 1920 interrumpió
su existencia como un Ministerio de Instrucción Pública del
Proyecto. El gobierno entregó la tarea a Toledo de Aguerri, que
dirigía el jardín de infancia como parte de su Colegio de
la década de 1920.
. |
1918 Los Domingos
(1918-1924),
primera revista semanal ilustrada.
1919 El Ideal Obrero
de Bluefields,
1920 El Esfuerzo Obrero,
de Managua, editado por el referido Carmen J. Pérez hijo, con su
padre.
1920 El Heraldo de la Costa (1920), Bluefields
|