1922 El Correo del Caribe (1922), Bluefields
1922 La Evolución
Obrera Managua dirigida por J. Félix Solís
periódico oficial del Obrerismo Organizado: , que comenzó
a editar en 1922; titulado "Organo del Consejo Directivo General del Obrerismo
Organizado en Nicaragua" en una nueva época en 1930, llegó
a publicarse citados.
1923 Centro América (1923-26) Managua
Pero las más consistentes revistas de esa época fueron
las que se sustentaban en la obra educativa de los Hermanos Cristianos
de la Salle en la capital.
1924 El Eco Obrero, fundador Carlos
Antonio Pérez,
1924 La Nueva Prensa, fundador
Gabry Rivas
GUILLERMO E. ARCE
Guillermo E. Arce nació en 1912 en la ciudad
de Bluefields de nuestra Costa Atlántica. Cumplió su ciclo
vital el 11 de diciembre de 1956, a los 44 años, después
de haber residido y trabajado más de la mitad de su vida en Managua.
Su existencia fue corta, pero la vivió intensamente
y con un magisterio excepcional, en los campos del periodismo y la cultura,
fue no sólo un lector inteligente y voraz, sino un hombre hondamente
preocupado por el mejor destino de su patria y de su pueblo.
Brillando con luz propia, con un talento que todos
le reconocieron como periodista, trabajó en La Nueva Prensa, La
Estrella de Nicaragua, El Heraldo, El Mundo, y, además, fundó
las publicaciones Ya y Centro, esta última en sociedad con el notable
escritor José Román.
Perteneció a la última generación
del periodismo literario y bohemio que iluminó las páginas
del diarismo nicaragüense de 1930 a 1960, compartiendo amistad y oficio
con figuras tan destacadas como Manolo Cuadra, Emilio Quintana, José
Francisco Borgen, Toño López, Francisco Espinoza, Alberto
Medina, Ariel Luna Brenes, Gonzalo Rivas Novoa y otros.
También escribió el libro Si yo fuera
dictador, cuya edición no alcanzó a ver por haber fallecido
después de una brutal golpiza que unos matones le propinaron por
encargo. |
| OCTAVIO GARCÍA QUINTERO
Octavio García Quintero, hijo de dos distinguidos
maestros de educación don Octavio García Valery y doña
Mercedes Quintero de García, ambos premiados en distintos años
como Mejor Maestro de Nicaragua, nació en La Concepción,
departamento de Masaya, el 17 de abril de 1928.
En 1945 viaja a Buenos Aires, República Argentina,
donde se gradúa en Seguridad Social y trabaja en el Ministerio del
Trabajo y Bienestar Social como cercano colaborador de doña Eva
Perón, Primera Dama de la Nación e ídolo de la clase
trabajadora.
Después del golpe de Estado al presidente Juan
Domingo Perón, regresa a Nicaragua en 1955, y desde entonces trabaja
dentro del periodismo nacional como jefe de Redacción del diario
La Noticia; reportero de La Nueva Prensa; subdirector de La Prensa Gráfica;
corrector de pruebas y redactor del diario La Prensa, jefe de Redacción
y encargado de la Dirección de Novedades. Poeta y escritor destacado.
Muere en Managua, el 6 de octubre de 1992. |
1924 El Socialista (Managua)
- el periódico Acción Obrera y la American Federation
of Labor,
1924 La Revista (Managua).
Ramón Romero insistió en su labor educativa al editar
otra publicación periódica:
La Revista.Órgano del Ministerio de Instrucción Pública
del gobierno de Carlos Solórzano (conservador) y Juan Bautista Sacasa
(liberal).
1924 Flecha, fundador Hernán
Robleto,
| MANUEL DÍAZ Y SOTELO
Manuel Díaz y Sotelo nació en 1929 en
Boaco, se presentó en 1955 a la redacción del diario Flecha,
en Managua, portando como tarjeta de presentación un cáustico
ensayo condenatorio del Tratado Chamorro-Bryan. La delgadez física
de su cuerpo contrastaba diametralmente con la fortaleza de su patriotismo,
expresado valientemente con una inclaudicable oposición a la dictadura
somocista. A mí me lo presentó Carlos Fonseca Amador en el
año 1955, en el Instituto Ramírez Goyena, desde entonces
fuimos amigos.
En Flecha le fue acogida una columna diaria que tituló
Trinchera, y desde ella volcaba su accionar crítico al régimen
que oprimía a la Patria. Consiguió un espacio en la emisora
La voz de la América Central, que sería una continuación
hablada de sus implacables críticas antigubernamentales. En 1956,
se le involucró en el ajusticiamiento de Anastasio Somoza García,
por lo que fue capturado y confinado en el Norte del país.
A mediados de 1957 reanudó su columna en Flecha
y sus comentarios en La Voz de la América Central denunciando los
atropellos de que había sido víctima. Una tarde, un grupo
de esbirros uniformados llegó a capturarlo en la emisora, sometiéndolo
desde el momento de la captura a una continuada golpiza, rompiéndole
a puñetazos el rostro. Luego fue conducido a los cuartos de tortura
instalados en la Casa Presidencial, y durante diez días con sus
noches padeció inerrables torturas, una de ellas, la extracción
de las uñas de las manos y de los pies.
Una intensa campaña periodística que
trascendió las fronteras obligó a los Somoza ponerlo en libertad.
Al abandonar la cárcel no podía caminar y apenas podía
ver. Los verdugos negaron en un comunicado emitido por la Secretaría
de Información y Prensa de la Presidencia ser responsables de las
torturas denunciadas por el joven periodista. Llevado a Casa Presidencial,
Manuel denunció ante Luis Somoza al jefe de las torturas.
Unos meses después, Manuel fue expulsado a Costa
Rica. En ese país, Díaz y Sotelo ingresó al Movimiento
26 de Julio, que en Cuba dirigía el comandante Fidel Castro, quien
combatía a la dictadura de Fulgencio Batista. Triunfante la Revolución
Cubana en 1959, Manuel Díaz y Sotelo fue invitado por el gobierno
revolucionario de ese país a trasladarse a la isla. Allí
organizó un grupo de combatientes que luego invadieron Nicaragua.
Varios días después de la invasión,
Manuel se disponía a auxiliar a varios compañeros heridos
y fue a buscar medicinas a un poblado cercano. Allí lo capturaron.
Durante tres días lo tuvieron amarrado a un árbol, bajo el
sol, sin proporcionarle agua ni alimento alguno. Díaz y Sotelo se
negó siempre a declarar lo que los esbirros le exigían, y
el 7 de agosto de 1959 lo asesinaron. |
192? revista El grito de la Raza,
(El Salvador) JOSE CONSTANTINO GONZÁLEZ
hacia campaña a favor de la lucha del general
Augusto C. Sandino.
JOSE CONSTANTINO GONZÁLEZ
José Constantino González nació
en 1884 y falleció en 1964. Viajó en 1920 a la Unión
Soviética en compañía del peruano Juan Carlos Mariategui,
estuvieron en Moscú.
Fue expulsado de Nicaragua durante el gobierno del
general Emiliano Chamorro Vargas, se asiló en El Salvador donde
fue amigo de Farabundo Martí.
Editó la revista El grito de la raza, haciendo
campaña a favor de la lucha del general Augusto C. Sandino.
El 5 de junio de 1929, varios marinos de la fuerza
de ocupación norteamericana, en estado de ebriedad, acompañado
de prostitutas, profanan el Cementerio San Pedro. José Constantino
González se encuentra en Frankfurt, Alemania, como representante
del general Sandino, en el Segundo Congreso Mundial Antiimperialista, denuncia
el hecho y logra sea condenado.
Se desempeñó como secretario del general
Sandino y lo acompañó en su viaje a México.
Fue profesor de historia de Nicaragua de Rigoberto
López Pérez. |
1924 Revista Comercial de Nicaragua,
fundador Alberto Ibarra M
1924 Acción Democrática,
fundadores José Mora y Francisco Gurdián
1924 Telégrafos, fundador
Cristóbal Ortíz Cárdenas
1925 LA PRENSA, don Gabry Rivas,
1925 El Obrero libre,
1925 El Laborista
(Managua).
1926 El Centroamericano
de León
doctor Rudy Abaunza Salinas, Director de EL CENTROAMERICANO
El 17 de Agosto de 1927, el diario "El Centroamericano",
de León, y cuyo director y propietario era el Gral. Gustavo Abaúnza,
publica el siguiente poema del Gral. Francisco Parajón, en apoyo
de Juan Bautista Sacasa Sacasa y de Leonardo Argüello Barreto, y que
dice:
Morir es mejor Leoneses, vuestros
pechos inflamados de fuego deben estar. Leoneses, recordad siempre a estos
héroes de la fecunda tierra del pinar. Leoneses, no olvidéis
los nombres de Sacasa, de Argüello y Parajón; si siempre los
amáis seguidlos de idea y corazón. Reclamad con estoicismo
honor y libertad, que la Patria no quiere sufrir más orfandad. Con
denuedo luchad, ¡oh, leoneses! en pro del honor, esclavos no quiere
la Patria; morir es mejor!....
Poema que también fue publicado en el periódico
"Los Sábados", de Tegucigalpa, Honduras, el 13 de Agosto de 1927.
1926 The Bluefields
Weekly Bluefields (1926)
1926 La Prensa
El
2 de marzo de 1926 fundó La Prensa Gabry Rivas, Pedro Joaquín
Chamorro Zelaya y Pedro Belli.
doctor Pedro Joaquín Chamorro Zelaya, Director,
doctor Pedro Joaquín Chamorro Cardenal y don Pablo Antonio Cuadra,
directores de LA PRENSA,
| LA PRENSA en la historia
La fundación y comienzo de publicación
de LA PRENSA, el 2 de marzo de 1926, hace hoy 78 años, fue un acontecimiento
trascendental en la historia del periodismo nicaragüense, y de Nicaragua.
Tal como se informa en el suplemento especial
que publicamos hoy con motivo de este 78vo. aniversario, LA PRENSA fue
fundada por Gabri Rivas y los hermanos Pedro y Enrique Belli. A ellos se
asoció dos años después don Pedro Joaquín Chamorro
Zelaya; y en 1932 éste adquirió todos los derechos legales
sobre el periódico, produciéndose entonces la primera refundación
de LA PRENSA.
Decimos la primera refundación, porque
hubo una segunda en 1948, cuando después de la muerte de don Pedro
Joaquín Chamorro Zelaya pasó de la subdirección a
la dirección de LA PRENSA su hijo, el doctor Pedro Joaquín
Chamorro Cardenal, quien “estimuló y dirigió un proceso de
renovación empresarial y periodística que, en poco tiempo,
convirtió a LA PRENSA en el más importante medio de comunicación
de Nicaragua”, como dice el doctor Edmundo Jarquín Calderón,
biógrafo de nuestro Director Mártir, en su libro Pedro Joaquín:
¡Juega!
Eso mismo: “el más importante medio de
comunicación de Nicaragua”, sigue siendo LA PRENSA hasta ahora,
como lo demuestran de manera irrefutable los sondeos de opinión
y las mediciones de lectura de periódicos que empresas especializadas
llevan a cabo frecuentemente por encargo de las agencias nacionales de
publicidad. Y LA PRENSA seguirá siendo el mejor y más importante
medio de comunicación de Nicaragua, porque quienes la hacen y dirigen
—en sus partes periodística y empresarial— no se duermen sobre los
laureles del éxito. Por el contrario, están en un permanente
proceso de innovación, incorporando lo más avanzado de la
tecnología, adquiriendo el personal más calificado profesionalmente
y preparándolo de manera permanente; al mismo tiempo que mantienen
enhiesta la bandera que enarbolaron Pedro Joaquín Chamorro Zelaya
y Pedro Joaquín Chamorro Cardenal: la veracidad y la responsabilidad
de la información, la lucidez y riqueza de la opinión, los
principios y valores de la libertad, la democracia y el derecho a la libre
expresión del pensamiento.
En Nicaragua el Diario LA PRENSA ha demostrado
—igual que lo han hecho los grandes diarios en muchas otras partes del
mundo—, que no es cierto que la información escrita sea ahora como
una especie en vías de extinción y que esté sucumbiendo
ante la expansión de los medios electrónicos de comunicación.
En realidad, la prensa escrita ha demostrado, sigue y seguirá demostrando
que por su mismo carácter ella es el eje de la información
y el corazón del mundo informativo. El sólo hecho de que
es algo impreso, permanente y continuo; de que ofrece al público
y en particular a los lectores la información con trasfondo, valores
agregados y comentarios diversos —al contrario de la influencia fugaz y
momentánea de la noticia transmitida en los medios electrónicos—,
determina que la prensa escrita contribuya de manera mucho más efectiva
a la formación de los estados de opinión y a la propagación
del conocimiento y la cultura en la sociedad. Las palabras y las imágenes
vuelan y se diluyen mientras los escritos quedan, se pueden releer, el
lector tiene la posibilidad de apreciar y comprobar si el que escribe se
ha equivocado o si ha faltado a la verdad; lo que es prácticamente
imposible de hacer, para el público, con las informaciones brindadas
por los medios electrónicos.
La verdad es que sólo decaen y sucumben
aquellos diarios y en general las publicaciones periódicas impresas
que por cualquier razón no tienen capacidad de alcanzar y mantener
el nivel de la excelencia, tanto en lo que se refiere a la veracidad de
la información y el interés del trasfondo y la calidad de
la opinión, como en cuanto a la adquisición y la aplicación
de las técnicas editoriales más modernas.
78 años después de su fundación,
LA PRENSA es el decano de los medios de información de Nicaragua,
pero no sólo por su antigüedad sino también por el valor
de su impacto en la historia, por su calidad profesional y por su indoblegable
defensa de la libertad, cualesquiera que sean sus enemigos y sin perjuicio
de cuán poderosos y peligrosos son o pudieran ser.
|
GABRY RIVAS:
PERIODISTA NATO Y REPRESENTATIVO
Jorge Eduardo Arellano
PERIODISTA nato, Gabry Rivas encarnó el
tipo aventurero y picaresco del nicaragüense: listo, ávido
e inteligente, dispuesto a emprender iniciativas osadas.
En 1910 editó el periódico manuscrito
Si te pica y luego El Quetzal, ya impresos, ambos en Chinandega, donde
había nacido el 31 de enero de 1890.
Estudió en el colegio del cubano José
María Izaguirre de Managua y en el Instituto Nacional de Occidente,
sin llegar a bachillerarse; no obstante, obtuvo una beca para estudiar
en Chile.
Allí, en compañía de otros
nicaragüenses, practicó la inevitable bohemia, conoció
a Vicente Huidobro (fundador de la corriente poética de vanguardia:
el creacionismo) y preparó un libro de versos: Sobre el sendero.
Trabajó, al mismo tiempo, de reportero y cronista social. Pero se
trasladó a California, donde fundó periódico.
En Nicaragua, ya de regreso, participó
activamente en las filas más tradicionales de su partido, ocupó
una silla en el Congreso Nacional y luchó en la prensa, con excepcional
energía, por la causa del mismo.
El 2 de marzo de 1926 fundó La Prensa con
Pedro Joaquín Chamorro Zelaya y Pedro Belli. Luego fue nombrado
cónsul de Nicaragua en Buenos Aires. A su retorno, fue procesadopor
un acto político que protagonizó el 28 de agosto de 1925,
permaneciendo 70 días en la Penitenciaría de Managua; condena
que le fijó la Corte de Apelaciones de Granada. Salió libre,
pues, el 5 de julio de 1928. Por mantener su beligerante actitud conservadora,
fue expulsado con otros opositores en octubre de 1929, habiendo llegado
a la Bahía de San Francisco con el fin de residir en los Estados
Unidos.
Desde entonces, data su ingreso al cine en Hollywood
que comprendió su participación en más de diez películas,
interpretando papeles secundarios como empleado de hotel, chofer y preso.
Al respecto, dejó escrito que en su entrevista con el productor
cinematográfico que le dio trabajo, éste le preguntó
si tenía experiencia como actor. «Mucha» -le respondió
Gabry con aplomo-. «¿Dónde?» -le replicó
el magnate-. «En Nicaragua. Fui diputado durante tres legislaturas»,
terminó de desarmarlo el «nica» obteniendo una sonora
carcajada de su nuevo patrón.
En 1932, ya en Managua, fundó el diario
La Nueva Prensa que dirigió durante 19 años, desempeñando
una importante labor periodística y consolidándose como una
de las personalidades gestoras de opinión pública. Esa labor
incluyó la edición en los 40 de un semanario humorístico
que hizo época y no ha sido aún superado (Los Lunes de la
Nueva Prensa), por contar con el equipo más brillante que hemos
tenido en el siglo, encabezado por su hermano Gonzalo Rivas Novoa (GRN),
Joaquín Pasos, el caricaturista Toño López, José
Francisco Borgen y Manolo Cuadra.
Pese a sus oscilaciones políticas en relación
con el dictador Anastasio Somoza García, se convirtió en
uno de los periodistas más representativos. Pero, por dificultades
económicas,tuvo que vender La Nueva Prensa al Partido Liberal Nacionalista
y obtener el nombramiento para ejercer un segundo consulado en México.
En el Distrito Federal estuvo dos años.
Enseguida retornó al periodismo, pero no
al escrito sino al radial, fundando en Chinandega la Radio Panamericana.
Para entonces, la lucidez y el dinamismo de su talento lo utilizaría
únicamente -ya trasladado a Managua- para el florilegio ocasional
en sus programas radiales y los actos en que aparecía como maestro
de ceremonias.
El Gabry de los recuerdos y viajes revividos en
amena prosa íntima, el polémico y combativo, el comentarista
penetrante de situaciones nacionales, el recreador de su propia y cercana
realidad había desaparecido. Y sólo quedaba salvado, literariamente,
en dos series unitarias: los artículos de 1942 a raíz de
un viaje a México para tratarse unos pólipos en la cuerdas
vocales y los comentarios de su único libro publicado: El Sermón
de la montaña (1945).
Los textos anteriores reducen la personalidad
de Gabry Rivas, fallecido en 1969 mientras ocupaba el consulado de Nicaragua
en Bélgica, cuyo desprendimiento humano opacó sus miserias
también humanas y cuya generosidad hizo de él un amigo insustituible,
de acuerdo al unánime testimonio de sus colegas...
|
MANFUT ORG ESTA RECOPILANDO
BIOGRAFIAS DE PERIODISTAS QUE TRABAJAN O COLABORAN ACTUALMENTE
CON ESTE Y TODOS LOS DIARIOS,
SEMANARIOS, QUINCENAL, MENSUAL,
IGUAL REVISTAS PERIODICAS
DE TODA CLASE Y ESPECIALIZACIONES.
ESCRIBA
A ed@manfut.org
| Iván Cisneros.
Por muchos años fue uno de los mejores
fotográfos de La Prensa, pero un día decidió ser más,
se bachilleró y luego se matriculó en la Facultad de Derecho
de la UCA. Cuando nos fuimos a fundar El Nuevo Diario, no recuerdo si ya
se había titulado o estaba en ese trámite. Lo cierto, sí,
es que Iván se quedó en La Prensa y fue ascendido a jefe
del laboratorio fotográfico. Luego le encargarían la cobranza
legal del periódico, y hoy, ciertamente, no sé que posición
ocupa. Un verdadero Self made man.
Francisco Chávez. Por su jovialidad a flor
de piel, por su espíritu de servicio, por su afición al canto,
e incluso por sus rabietas pasajeras, Chico Chávez --como le llamábamos--
fue realmente legendario en el grupo de La Prensa y en el que después
armaríamos en END. Con todos esos atributos cayó bien en
La Prensa, adonde primero trabajó como bedel. Desde el principio
demostró mucho interés en la fotografía, y al rato
fue nombrado oficialmente fotógrafo. Pero eso no le bastó
y de repente lo mandábamos en END --porque ya era capaz-- a cubrir
algún suceso. De simple mensajero, pues, había ascendido
a periodista, y cuando tuvo que irse de END laboró en varios noticieros
radiales incluso en Radioinformaciones que fue sin duda su consagración.
Lamentablemente, una enfermedad que es universalmente común, lo
apartó forzosamente del oficio que según GABO es el mejor
del mundo. |
1928 El Promotor (1928).
Bluefields
1928 Sandino editada
en Costa Rica.
Su primer número sale el
1ro. de Diciembre de 1928.
Consistía, en un medio serio
que apoyaba y difundía la justicia, desde Costa Rica.
1930 La Verdad (1930), Bluefields
1932, Diario
La Nueva Prensa (Managua ) Gabry Rivas. Gerente Carlos M.
Flores.

COPIA DE LA NUEVA PRENSA EN EL AÑO 1940
LA TRAGICA NOTICIA DE LA MUERTE DE DON CARLOS MANFUT WASSMER
ABUELO DE EDUARDO MANFUT.
|
|
| FELIX SABORIO HIJO DIO MUERTE AL COMERCIANTE CARLOS A. MANFUT |
El trágico suceso se registró
en el Mercado Central después de una acalorada discusión
por el valor de unas pieles. Detalles completos recogidos instantes después
del hecho de ayer tarde.
Nuestro Redactor Gráfico tomó
ayer dos aspectos de la tragedia. - La ambulancia de Bomberos en momentos
en que sal?1a del Mercado llevando el cuerpo agonizante de la victima.
Abajo.- La victima en camilla al
ser trasladado a una ambulancia.
Carlos A. Manfut, la victima del
crimen de ayer tarde en el Mercado Central.
Escenas de dolor se registraron
tambien en la casa de la esposa del señor manfut, doña Guiselda,
donde al saberse la trágica noticia, hubo llantos y lamentos que
conmovían.
LO QUE DICE SABORIO
Momentos después de estar
encarcelado Saborío, un redactor de LA NUEVA PRENSA logró
hablar con él en su propia celda. es Félix Saborío
hijo, un jóven de dieciocho años de edad, de buena presencia.
Estaba muy nervioso, casi llorando, cuando el periodista lo interrogó,
Me he hecho desgraciado, y tan jóven
! dijo Saborio al periodista.
-Pero porque lo mató ?
Vomo a decirle a Usted como fué,
dice: Desde hace seis meses, yo negocio con el Señor Manfut. El
me compraba cueros al peso. Anteayer, los cueros que yo le vendí
pesaron en el Rastro treintainueve kilos. Ayer, que fuía cobrar
quiso pagarme solo por el valor de veintinueve kilos. Yo le repliqué
que los cueros habian pesado treintainueve kilos y que no podia recibirle
solo el valor de veintinueve. Empezamos a discutir, y decidimos hacer una
apuesta de diez cordobas: el decía que los cueros pesaban 29 kilos;
yo que pesaban 39.
Envió a un empleado suyo
junto conmigo al Rastro, para que averiguaramos de boca del Fiel del Rastro,
el peso de los cueros. Quedamos tambien que el perdidoso pagaria la carrera
del coche.
la apuesta fué entregada
a un señor que hé visto muchas veces en el establecimiento
de Manfut, pero a quien no conozco ni de nombre.
Bien, - prosigue - Su empleado y
yo llegamos donde el Fiel del Rastro, que es el Sargento Bolaños.
A las preguntas éste repuso que los cueros habian pesado 39 kilos
y mostró la lista de pesos del dia anterior. Regresamos donde Manfut,
a quien su empleado dijo el resultado de la investigación.
-Sin embargo, prosigue - Manfut
dijo que a pesar de eso no me pagaba mas de veintinueve kilos. Seguimos
discutiendo. Por éltimo Yo le dije:
-Quiere decir que te pensas cogerte
lo demas. ?
_Por toda respuiesta él se
lanzó sobre mi, cargádome a golpes, tres de los cuales me
dieron en la cara, cayendo yo al suelo, ya en media calle. Fue entonces
cuando viendo que él iba a seguirme golpeando, saqué mi revolver
32 SW, y disparé. Le disparé a las piernas, njo a matarlo.
Yo vi que manfut corrió. Ya herido y que luego cayó. Después
no supe mas.
Me quedé como tonto. Nunca
crei que el tiro hubiera tenido tan fatales consecuencias.
Y al decir esta última palabra,
el jóven saborío se pone aún mas nervioso, se pasa
el dorso de la mano derecha por los ojos, y luego se agarra la cabeza con
ambas manos y dice en tono suplicante:
Dios mio, ya me hice desgraciado.
!
NI EL FORENSE
NI EL JUEZ
Cuarenta minutos después
de la tragedia, cuando ya el señor Manfut habia muerto y su cuerpo
aún estaba en el Hospital, no se habia presentado todavia, ni el
Juez del Crimen a levantar la i8nstructiva, ni el Médico Forense
a hacer el reconocimeiento del cadáver.
|
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La Nueva Prensa, septiembre 2 de 1929
DON EDUARDO MONTEALEGRE GASTEAZORO
Nació el 28 de junio de 1887. , Hizo sus
estudios primarios en Chinandega. Se bachilleró en el instituto
Nacional de San Salvador en 1906, y se graduó de doctor en Leyes
en la Universidad de Pensilvania, Estados Unidos.
Contrajo matrimonio con doña Celia Callejas
con quien procreó cinco hijos: Eduardo, Alfredo, Celia, Donoso y
Jorge Alberto. Los dos primeros ya obtuvieron sus títulos de doctores
y los dos últimos están en vías de obtenerlos.
Pocas veces, se suman en una persona todas las
dotes sobresalientes que caracterizaron a Eduardo Montealegre Gasteazoro
y que hicieron de él una fuerte y atractiva personalidad: distinguido
porte, generosidad innata, y clara y poderosa inteligencia, ilustración
en las ciencias de su profesión, cultivada con exquisito gusto literario
y artístico, fácil y cálida palabra de orador.
La naturaleza le había dotado con profusión
de altos dones y era como la flor y cima, el penacho airoso que ostentaban
las sucesivas y distinguidas generaciones de las familias Montealegre y
Gasteazoro.
Estas personalidades colmadas no surgen de pronto
en el esfuerzo de una sola generación, sino que parecen ser el producto
de una larga selección hereditaria ; surgen dentro de las familias
que mantienen al través del tiempo un constante esfuerzo de superación,
un afán de mejora y distinción legado sucesivamente de padre
a hijos; son el producto selectivo de todos los antepasados, en una palabra,
son el fruto de una aristocracia mantenida y de una tradición de
superación constantemente legada.
Eduardo Montealegre Gasteazoro fue, por todos
los perfiles de su personalidad, un auténtico aristócrata.
Traspasando en su persona el estadio de la burguesía siempre cicatera,
alcanzó las virtudes que pueden resumirse en una sola palabra :
prodigalidad.
Eduardo Montealegre Gasteazoro, prodigó
su talento, su amistad, su generosidad sin trabas ni envidias, su don de
gentes, y por último su propia vida.
Como verdadero aristócrata amó al
pueblo y como a un verdadero aristócrata, jefe, príncipe,
conductor, el pueblo lo siguió y tuvo fe en su palabra y en sus
acciones. El obrerismo chinandegano vió en él, dentro del
conglomerado de su Partido, el Liberal, la cabeza que debía gobernarlo,
el brazo que debía trazarle los rumbos necesarios para su organización
y liberación colectivas. Fue precisamente por sus virtudes de aristócrata,
por su desdén hacia las prácticas burguesas, que su corazón
llegó hacia las masas en un afán de llevarlas hacia más
altos destinos, a conducirlas por el camino de la superación.
Desgraciadamente, cuando iba por la vida con el
gesto elegante y desprendido, prodigando los tesoros de su corazón
y de su clara inteligencia, la muerte selló su boca y paralizó
la onda cordial de su existencia. Tronchado por el destino en plena juventud,
cuando era una promesa auténtica para los superiores y para los
humildes, Chinandega sintió con su desaparicimiento el vacío
irreparable en que mueren todas las esperanzas.
(La Nueva Prensa, septiembre 2 de 1929).
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1935
El Liberal Organo de propaganda Liberal Nacionalista
Editor Ramón Zelaya M. Administrador J. Tomás Quintana
Managua
Organo
de Propaganda Liberal Nacionalista
EL LIBERAL
Año I Número 10
pagina 5 Diciembre 15 de 1935
Administrador Tomás
Quintana Editor Ramón Zelaya M.
Páginas de la Guerra
Constitucionalista
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Prefiere el periodista establecerse
en Managua, después de oreganizada la Junta de Gobierno y continuar
alli trabajos de prensa. EL CENTINELA se editaría en la capital.
Varios amigos le ayudaron para la compra de una imprenta. Entra de lleno
en aquel ambiente preñado de rtecelos y rivalidades, Caja de Pandora
al fin.
La primera contienda estalla
entre los iniciadores de la guerra, del 28 de Abril. Dos fracciones, la
genuina conservadora, con Montiel a la cabeza, y la progresista con Zavala,
se disputaron el Poder.
Triunfa la progresista y Zavala
toma el mando del estado, como Presidente Provisional en virtud de una
Junta de Notables para ese resultado convocada.
Zelaya se ofrece inmediatamente
a Zavala y cambian impresiones. Transcurrían los primeros dias de
Julio. La contrarrevolución liberal tomaba fuerza en la Metrópoli
con Godoy y Chavarría, lugartenientes de Zelaya, escogidos por El
en el momento de los arreglos de Sabana Grande. Habian sido designados
Jefes del cuartel de León.
Al estallar el movimiento el
día 11, Zelaya hace con Zavala el último esfuerzo. este le
contesta que no puede separarse de sus antiguos amigos, los conservadores
genuinos.
Zelaya y varios amigos marchan
para Occidente, de donde le llamaban como a Jefe de la contrarrevolución.
Le acompañaban luego todos aquellos notables liberales de la clase
de Francisco Baca, padre e hijo, de Francisco Montenegro, José Madriz
y otros, y también el entonces Coronel Anastasio J. Ortiz, de lineamientos
conservadores.
Moncada seguía siempre
a Zelaya, aunque no en la guerra, con sincera simpatía. No habia
definido sus ideas partidaristas EL CENTIINELA. Ni conservador ni liberal,
solamente deseaba una vida distinta para su patria; que el Gobierno prosiguiera
por senderos de libertad y orden, sin caer en los extremos sectarios como
se conocian en Nicaragua desde el alba de nuestra independencia de 1821.
Zavala no puedo sustraerse a
la influencia extremista. Su Gobierno nació en el nido oligarca
y parecia impotente para desarrollarse sólo y con nuevas y reales
energías. EL CENTINELA renació en Managua en los días
del movimiento occidental. Hizo campaña luego contra conservadores
genuinos. El nuevo Presidente recibía excitativas para suprimir
el periódico, pero sólo las escuchaba.
De la Sultana clamaba cierta
prensa, duramente, contra Moncada. El Director General de Correos impedia
por modo expreso la circulación de las hojas adversarias del Gobierno;
pero más directamente de las que deseaban el olvido de lo pasado,
tan oligarca, y el nacimiento de una nueva éra, democrática
y liberal, liberal y no de familias privilegiadas EL CENTINELA Y EL DIARITO
de Carlos Selva tenian nota negra en los conciliábulos y en la voluntad
esforzada de la oligarquía.
Esta palabra, oligarquía
tiene raíces profundas en el planeta que habitamos, desde los tiempos
de Zoroastro, de la India y los Arios, o de Mahoma y de todas las naciones
europeas de aquellos troncos principios engendrados; y es de justicia y
de honor que el pueblo se rebele contyra ella, porque el pueblo no ha nacido
esclavo, sino en la igualdad perfecta de inteligencia, voluntad y cerebro.
Si Dios mismo nos hizo a su imagen y semejanza, todos tenemos deerecho
a gozar del patrimonio común, no en el sentido oligarca, restringido,
menos en el sentido comunista, el sentido de los que no trabajan, sino
pretenden vivir de lo ajeno. Mucho se abusa de la palabra divina. Si descendemos
del Ser Supremo, su Justicia, por igual ha de descubrirnos a todos; y no
es de los cristianos ni católicos el pensar que Dios tiene la culpa
de la desigualdad que existe en el mundo. Si nos forjó a su imagen
y semejanza, todos tenemos derecho a la igualdad y si no sabemos usar este
derecho, quiere decir que en este mundo perecedero nos hemos pervertido,
por halago, necesidad, ignorancia, ambición o miseria. palbaras
que por si solas representan la mezquindad humana. El Ser Supremo, pues,
no tiene la culpa. Consiguientemente, en politica y en todas la circunstancias
de la vida, la doctrina de la igualdad es primera y en ella ha de inspirarse
el legislador para declararla y reglamentarla en el mundo.
Zavala pensaba en le bien del
pueblo y que a las violencias de sus amigos y consejeros respondia invariablemente
con la palabra igualdad. Si tanto pecan los liberales como los conservadores,
el castigo ha de ser para ambos bandos, no seria justo que por algun partido
que nos ha llevado al Poder se sacrifique a los demás.
De esta manera, por el pensamiento
generoso del Presidente Zavala, en medio de la guerra, la libertad
de imprenta, y por ello decimos que él merece el renombre de liberal
honesto en la administración pública.
Es una legitima gloria de Nicaragua.
El CENTINELA atacaba al
conservatismo extremista y por esta causa algunos querian suprimirlo como
tambien a EL DIARITO radactado por Carlos Selva, uno de los escritores
mas briosos que Nicaragua ha tenido. Mas no pudo Zavala evitar un dia que
el redactor de El Centinela fuera llamado al Despacho de la Gobernación
para amonestarle. Se decia que le darían de alta para engrosar las
filas conservadorqas en Mateare y Nagarote, donde ya paleaba por su triunfo
la Revolución de Julio, pero los hechos no comprobaron el rumor.
El Centinela no pasó pues
a mejor vida. Se mantuvo en la porfia con un periódico granadino,
porque los periodistas, enfermos de escritura y publicidad, son como las
familias mal educadas, o el pueblo de los mercados. Mientras los demás
pelean de verdad y frente a frente, los periodistas cruzan el espacio con
sus diatribas, muy lejos, es claro, del combate real y verdadero. Gustan
de los mandobles de la pluma, pero no de la espada. Y El Centinela hubo
en aquellas terrorificas circunstancias un émulo tan espirituado
como el diablo, en esta clase de ejercicios de lenguaje.
Mientras la guerra ardía,
Moncada reflexionaba. A cada golpe recibido, su experiencia enriquecia.
En el Hotel Lupone conoció a muchos hombres, ya célebres
en la vida de Nicaragua y Honduras.
En el Hotel Lupone Policarpio
Bonilla, emigrado hondureño. quien recogía con sus compañeros
las armas que conservadores y libarales dejaban u olvidadan ene el camino.
Era hormiga que acarreaba para
sus hijuelos. El Centinela fué su partidario y le ayudó con
palabras y escrituras, no con la sangre, contra el tiranuelo de Honduras,
Domingo Vasquez, de quien se decia muy mal en Managua por haber insulatdo
la Bandera nicaragüense.
En el Hotel Lupone, Moncada hizo
igualmente intima amistad con Rigoberto Cabezas, Carlos Alberto lacayo
y Horacio Guzman, ex Ministro de Nicaragua en Washington.
En la tertulia, Moncada escuchaba
a aquellos hombres. Horacio Guzmán afirmaba con frecuencia que el
Departamento de estado deseaba la reincorporación de la Mosquitia
y que por esa causa era obra sencilla llevarla a término. Lacayo
y Cabezas se posesionaron con entusiasmo de la idea. Al triunfar Zelaya,
Ellos mismos le propusieron el plan y ésto sin duda dió origen
al nombramiento de Rigoberto Cabezas para la Intendencia de la Costa Atlantica
y de Lacayo, en calidad de Comisario.
En consecuencia del Hotel Lupone
salió la idea, apoyada con el brazo y el poder de Zelaya, a quien
ha de tributarse el honor merecido por su amor a la Patria. En esto pocos
nicaraguenses podran resistir una comparación o igualarle.
Otro incidente de confianza y
amistad, abrió mucho los ojos de Moncada. El tenía simpatias
por el Gobierno de Zelaya, deseaba su progreso; pero en El Centinela se
veia de continuo obligado al ataque contra algunos hombres influyentes
del Gobierno y no hallaba el medio de evitarlo, por su propio temperamento
y el caracter independiente de su periódico.
Rigoberto cabezas - le decía,
"Yo no encuentro una salida honrosa para éste diario. No quisiera
atacar al Gobierno de Zelaya.
- Suprimalo y acepte un puesto
en el Gobierno. Hay un empleo que le conviene, Juez de Minas de La Libertad.
Alli hay oro."
Moncada recibió a mal
el consejo de Rigoberto Cabezas, pero guardó silencio. Hace después
la misma pregunta al presidente Zelaya, quien igualmente guardaba afecto.
- Suprima el diario y escoja
un puesto en el Gobierno dijo.
La resolucion del problema envolvia
al protagonista de ésta narración en intensas meditaciones.
Le parecía. le sabia muy mal el abandono de aquella que el, como
muchos, han llamado, la tribuna de la prensa, el cuarto poder del Estado,
por un empleo.
Se hallaba poseído, a
la manera de todos los periodistas, de tan grande y excelso apostolado.
Resolvióse a la lucha,
a concluir como bueno la jornada, y los ataques a los hombres de Zelaya,
especialmente contra José Dolores Gámez y Anastasio Ortíz,
subieron de tono y colorido.
Contra el primero tenía
Moncada un pequeño saldo pendiente, por haberle propuesto el dia
de la entrada triunfal de Zelaya a Managua, la redacción de LA GACETA.
Y de que manera ? repuso
Moncada.
Us sabe que EL CENTINELA es diario
independiente, que de cuando en vez podria censurar al Gobierno, mientras
que en LA GACETA me veria obligado a defenderle.
Los ojos movibles de Gámez
se fijaban en unos papeles.
Ya éra dueño,
sin nombramiento, del Ministerio de Fomento. Acababa de decir. "Esto lo
hemos hallado". Parecia una confesion salida del fondo de su alma, pues
en La Cuesta habian triunfado las fuerzas de Zavala, cuando un Jefe conservador
ordenó la retirada.
Gámez, en fin contesta:
Eso es muy fácil.
-Pero no lo haré, replicó
el Redactor de EL CENTINELA. Le recomiendo a Manuel Coronel Matus para
ese puesto, quien hubo de ascender, por ese medio, a principales dignidades
de La República, porque lo merecía, por su talento y devoción
al Liberalismo.
Los escritos de EL CENTINELA
produjeron efecto. Cierto día recibió órden su redactor
de llegar a Palacio.
Llegó. Zelaya se hallaba
sentado en su escritorio. Gámez de pie en frente. Otro personaje
Luciano Gómez emuló a Gámez, sentado en una butaca.
Zelaya ofreció asiento
al recien llegado. Gámez esquiva la mirada.
Que motivos tiene usted para
atacar al Gobierno ? preguntó el Presidente.
No es el Gobierno a quien ataco,
contesta Moncada, sino a Gámez y a Ortiz.
Eso es lo malo, dijo muy quedo,
guiñando el ojo, Luciano Gómez.
Estad ha da someterse a la censura,
interrumpe Gámez colerico.
de lo contrario su Diario será
suprimido.
-- Es preferible esto, señor
Presidente. pues no me someteré a la censura de su ministro. Prefiero
volver a Masatepe a sembrar café.
-sí. repuso Zelaya con
ironía, la agricultura necesita de brazos.
Moncada guarda silencio y pide
permiso para retirarse, pensando en que su brazo lo emplearía alguna
vez en contra de la dictadura. Había de llegar la hora.
Comenzaba aquel régimen,
pero ya se llevaban por fuerza a Managua, a los indios de las Segovias.
para cortar café.
Descansa un momento en su casa
el Redactor de LA CENTINELA
Luego entra un ayudante del Presidente
y le dice que de orden superior se presente al Comandante de Cuartel Principal,
Aurelio Estrada.
Obedece el referido Redactor
y se presenta en el cuartel.
Estrada estaba impaciente. -Sentía
cariño por Moncada. Eran ambos buenos amigos. Ocurre al telefono
y pregunta
-De capitán, contesta
el mismo Presidente.
Por unos articulos de periódico
alcanza entonces Moncada su primer grado en el Ejercito. Empero, Estrada
le concede permiso para trasladarse a Masatepe, a la siembra de café
ciertamente pues poseía una pequeña finca.
Era el final de 1893, noviembre,
según las crónicas. Ya crujia la guerra en Honduras.
Estrada creía que le enviarían
allá, enseguida y dijo a Moncada que le llamaría en
este caso. En efecto, le llamó. mas no Quiso ir el periodista. Todavía
repugnaba la guerra a sus sentimientos y había desaparecido su creencia
en Zelaya.
Objeto de cavilaciones y profunda
meditación ha sido para el ex-Presidente este capítulo de
su vida.
Cree que es el suceso mas responsable
de su actuacion revolucionaria de su aficcion militar, de su destino casi.
En los años subsiguientes, su alma se encendia contra Zelaya. No
le aborrecía, pero queria su caida. Apenas escuchaba algo de movimientos
guerreros, el periodista puganaba por tomar la espada. Su primer ambicion,
la fama del escritor, se desvanecía, se le arrebataba la pluma y
tambien la libertad de pensar. Presentía su porvenir deshecho, rota
la pluma y se erguía contra la injusticia, el vacio en que la tirania
le arrojaba.
habia trabajado mucho ese año
por mantener EL CENTINELA. Lo escribia de dia y por la noche impuldsaba
con sus pies la prensa de pedal en que se editaba. El mismo envolvia y
enviaba al correo los paquetes de su diario, para todos los agentes y en
parte para el exterior. Obrero y escritor a la vez, gacetillero, asi que
asisitente a la Asamblea Constituyente de aquel año, de la cual
tomaba los discursos de los oradores, de Coronel Matus, Policarpio Bonilla,
Luciano Gómez, Gustavo Guzmán y tantos otros. Una que otra
vez tuvo colaboradores oficiosos. Vivia al dia, en la pobreza, y bajo la
balumba de la politica y de los clarines guerreros.
¡Cuántas veces,
en la vigilia, ha creído con fe ciega en la profunda certeza de
la psicologia, de cuando afirma que la adversidad forja al hombre más
que el goce de todas las comodidades.' Le dá aliento para resistir,
si su alma ha tenido la lumbre del carácter, encendida desde la
infancia. La persecución que el Gobiero de Zelaya inició
contra El. ora por si mismo ya por medio de sus agentes, fué
tan dura y a muerte, que cada quilate de su rebledia se aceraba, forjándole
estoico al dolor, insensible a la cárcel, sereno, con desprecio
de la muerte tantas veces y tan de cerca presentida. Mas bien encendiase
el perseguido en su ambicion de luchar contra la dictadura y de vencerle.
Fueron diez y siete años de pensamiento y acción, destierro,
pobreza y propaganda, que ayudaron a la ruina de la dictadura zeyalista.
Siete por ello el escritor cuando de esto habla, el orgullo mas justo.
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1937 Novedades
(la de Somoza García), fundador Hernán Robleto,
don Leonardo Lacayo Ocampo, Director de NOVEDADES,
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Médico de profesión y científico
de vocación
* Se le recuerda por el primer
injerto de aorta abdominal en cirugía de hace medio siglo * “Por
cada peca en su cuerpo, podemos contar anécdotas, recuerdos, logros
y dificultades”, dice la nieta * Su casa en Belmonte es un laboratorio
de energía fotovoltaica y eólica, además de hidroponía
y atención médica
Kattya López Aguirre/COLABORACIÓN
END - 23:18 - 30/10/2009
Hay herramientas por todas partes
en aquella vivienda de Reparto Belmonte, cuya fachada esconde una especie
de laboratorio múltiple donde el doctor Felipe Valenzuela Moreno,
a sus 92 años, todavía se dedica a saciar propósitos
científicos. El patio es una estela de aparatos de generación
de energía eólica, el jardín es caldo de cultivo de
especies raras, y su consultorio no sólo revela su interés
por la medicina sino por la música grabada en vinilo. “Es mi vida”,
dice el especialista en várices y hemorroides, que hasta hoy imprime
el sello de innovación al país.
“El doctor Valenzuela”, como se
le conoce en varios hospitales de Managua después de 61 años
dedicados a su carrera, fue el primero que practicó con éxito
un injerto de aorta abdominal en Nicaragua. Reemplazó por otra de
plástico esa arteria que transporta la sangre desde el corazón
a todo el cuerpo, algo que hoy es un procedimiento recurrente.
Esa es su carta de presentación,
y Valenzuela lo deja en evidencia sin rezago, al relatar sus anécdotas,
mostrando varias revistas científicas que destacaron la experiencia
en grandes titulares de portada, igual que el diario Novedades de nuestro
país, aquel viernes seis de mayo de 1960, cuando se anunciaba la
llegada al mercado internacional de la primera píldora anticonceptiva.
“Tiempos aquellos”, afirma el galeno,
mientras se acomoda en su acojinada silla del consultorio privado, ubicado
del Hospital “Fernando Vélez Paiz” tres cuadras arriba y media cuadra
al sur, una sala donde se cruza la medicina con la música y otro
poco de la ingeniería eléctrica.
Más de medio siglo
Valenzuela Moreno hoy es un señor
de hablar y caminar pausado, pero de urgente ánimo y de mirada indeleble,
como se le expone en aquellas publicaciones de medio siglo atrás.
Sus familiares dicen que viste ropa clara en su mayoría, las que
no logran esconder las múltiples pecas que saltan en la guayabera
entreabierta.
“Por cada peca en su cuerpo, podemos
contar anécdotas, recuerdos, logros y dificultades. Sus ojos vivaces
lo dicen todo. Camina erguido y con paso firme y su abrazo borra toda tristeza”,
relata Elisa Valenzuela, una de sus nietas que lo describe en internet.
Es un médico que diario “devora”
los periódicos en busca de historias humanas y científicas,
quien se declara fanático de la energía solar y la eólica.
Su vivienda es un experimento completo. La entrada está adornada
de paneles solares conectados a una batería, la que provee energía
eléctrica cuando hace falta.
Cuando el fluido eléctrico
se interrumpe, aquella vivienda se distingue en todo Belmonte, cerca de
las instalaciones de la Cruz Roja Nicaragüense (CRN). Es la única
que
cuenta con suministro gracias a la “terquedad” de Valenzuela. Las bujías
que circundan la casa encienden de inmediato entre la oscurana, y hasta
dispone de agua caliente usando un sistema eólico.
Terquedad
Recuerda haber fracasado una y otra
vez al instalar este equipo que produce energía eléctrica
a partir del aprovechamiento del viento, “pero el que persevera alcanza”,
y el galeno lo hizo funcionar. Al encenderlo por primera vez la hélice
giró tanto que voló por las nubes y terminó en el
Colegio Nicaragüense Francés “Víctor Hugo”, adonde llegó
a traerla y volvió a probar y probar hasta lograrlo.
“Es testarudo en la ciencia, sucedió
hace cinco años”, relatan sus familiares, quienes celebran sus 92
años de edad disfrutando la disposición que muestra al atender
a sus pacientes en casa, al practicar sus experimentos en el patio, al
verlo extasiado con cada flor u hoja que brota de las plantas al crecer
al margen de la tierra, al practicar la hidroponía.
Dice que jamás inicia el
día sin atender a su esposa, la doctora Emma Sotomayor, a quien
conoció estudiando en León, y con quien comparte su vida
desde hace 59 años cuando se casó.
Tiene siete hijos: María
Eugenia, Álvaro, Mauricio, Carlos, Gustavo, Luis Esteban y Felipe
Javier. Sólo estos dos últimos le heredaron la pasión
por la Medicina. Uno es cardiólogo en Puebla, México, y el
otro trabaja en Costa Rica para el Instituto del Seguro Social.
Esteliano de cepa
Valenzuela Moreno nació en
Estelí el 27 de octubre de 1918. Su padre era agricultor, y su madre
una dedicada ama de casa que procreó 13 hijos. Es el cuarto de ellos,
y dice que siempre estudió en colegio público, muestra de
eso es que se graduó en la Facultad de León a sus 30 años,
el dos de agosto de 1948.
Relata que llegó a Managua
a estudiar el sexto año de la secundaria en el Colegio Pedagógico
de Varones, de donde saltó hacia León en 1940. Su tesis fue
sobre un nuevo diagnóstico precoz del embarazo, que recién
había sido descubierto en Uruguay por el doctor Gally Maniani.
En aquel tiempo todavía no
se podía saber cuando una mujer estaba embarazada, entonces, por
sugerencia del doctor Jacinto Alfaro, se dedicó a estudiar este
proceso que utilizaba a los sapos para determinar cuándo una mujer
estaba encinta, mediante la inyección de orines. “Si este animal
producía una gran cantidad de esperma después de introducido
el líquido, entonces se sabía que la señora estaba
embarazada”, recuerda.
Al regresar de Estados Unidos en
1955, después de aprovechar una beca y de haber recibido entrenamiento
durante 18 meses en el ST. Luke’s Episcopal Hospital de Houston, Texas,
fue asignado a doctores con experiencia en várices, hemorroides
y también en el área cardiovascular. Gracias a ellos empezó
su especialización.
El terremoto
Fue aceptado como cirujano general
por el Instituto Nacional del Seguro Social (INSS), en 1958, y por más
de 25 años se desempeñó como cirujano pediátrico
y especialista cardiovascular. En 1968 fue nombrado jefe del Departamento
de Cirugía del INSS.
Recuerda que terminó trabajando
en el Hospital El Retiro, que colapsó con el terremoto de 1972.
“Nunca había conocido un hospital tan lindo y elegante como ése”,
señaló, al relatar que su destrucción dio paso a la
construcción de otros, entre ellos, el Hospital “Antonio Lenín
Fonseca” (llamado antes “14 de Julio”).
Con sus hijos, Álvaro y Felipe,
se integró en aquel tiempo a la rehabilitación del Hospital
“Vélez Paiz”, que se encontraba abandonado y fue utilizado como
escuela de enfermería durante algún tiempo. Viendo la escasez
de centros hospitalarios comenzaron a limpiar el sitio con la ayuda del
doctor Armando Ode, quien apoyó la llamada “Brigada Valenzuela”,
que desarrollaba dichas labores.
Las operaciones
El trabajo que más recuerda
es una operación de la Aorta Abdominal, una vena que se obstruye
causando serios problemas de salud. La realizó en 1959, a una señora
que residía en Miami y que pasaba vacaciones en Nicaragua. Dice
que al ver la urgencia del caso se arriesgó y resultó un
éxito, colocándole un injerto de plástico mediante
una técnica aprendida en Estados Unidos.
El éxito de esta operación
llamó la atención en la Nicaragua de aquella época,
y dos años después realizó la siguiente, obteniendo
los mismos resultados, lo que mereció la publicación del
caso en revista de la Sociedad Médica de Nicaragua y la Asociación
Médica Nicaragüense.
Otras operaciones novedosas que
practicó Valenzuela aparecen en revistas regionales, y entre los
casos mencionados se refieren enfermedades como ruptura esplénica,
quistes y fistícula del conducto tirogloso, toroides agudas, escariáis
hepáticas, aneurisma de la aorta abdominal, resección e injerto.
12 horas en el quirófano
Entre las más comentadas
se encuentra la que le practicara a la paciente María Teresa Aburto
Lacayo, en 1980. Ella tenía un tumor en el páncreas que logró
extirpar después de 12 horas en el quirófano, la operación
más larga de su vida en el “Lenín Fonseca”.
“Sólo podía mover
sus manos para extraer el cuerpo extraño que la paciente tenía
adherida… su equipo fue relevado tres veces, y él seguía
atento, sin moverse de los dos ladrillos que ocupaba”, relata un diario
que guarda, donde expone en detalles aquella intensa jornada.
Todavía guarda una gran cantidad
de fotografías de estas operaciones, y hasta copia de los expedientes
que atendió en los diferentes hospitales de Managua donde prestó
sus servicios. Recuerda que las intervenciones antes se dibujaban de forma
previa en papel, y, mostrando uno, refiere que “era bastante complicado,
pero muy interesante”.
Cuarto de soltero
Ahora Valenzuela se regocija en
sus recuerdos, y asegura que disfruta de ellos en su “cuarto de soltero”,
una especie de “baúl de los recuerdos” que una nuera le preparó
junto a la clínica, donde tiene un camarote donde descansa todas
las tardes.
“Todas las cosas que uno hace o
quiere hacer tienen su ventaja, y debemos guardarlas con cariño.
No hay que desaprovechar oportunidades, siempre hay que pensar en positivo”,
indica el galeno, señalando el mueble grande que decora con piezas
precolombinas y fotografías de la familia.
Por eso no es casualidad que en
el consultorio de este médico sobresalgan sus diplomas y la fotografía
de 50 años de su boda, además de los reconocimientos recibidos.
Aún le acompaña la lámpara grande que tenía
cuando laboraba para los hospitales públicos, y cuatro tocadiscos
de vinilo que son su pasión, los cuales hace sonar “de vez en cuando”.
En el mismo consultorio guarda un
desfile de artistas a través de los discos de larga duración
(LP). Son varios ejemplares que guarda como un tesoro en un mueble donde
hay fotografías del “Papito” y la “Mamina”, los nombres que acuñó
a este matrimonio su primera nieta, Valeria.
Actitud y aptitud
El doctor se sienta, cruza las piernas
con clase, y con actitud regocijante reconoce tener varios aparatos sofisticados
donde podría escuchar su música (iPod y MP3), sin embargo,
dice que jamás renunciará a sus “Long Play”, que no sólo
guardan música sino su historia médica.
Desde hace 45 años este médico
vive con su esposa en aquella casa de Belmonte, donde vio crecer a su familia
y estableció su clínica particular después del terremoto,
donde disfruta de ver los resultados de sus experimentos y afán
científico. Considera que los jóvenes pueden darle a Nicaragua
mucho más que eso, pero es la actitud y la aptitud de cada uno lo
que marcará el paso y destino de una vida que no se resume en años,
sino en aportes a la sociedad. |
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HERNAN ROBLETO 1892 - 1969
HERNAN ROBLETO 1892 - 1969
Nació en Camoapa, el 17 de
Octubre de 1892, siendo sus padres don Segundo Robleto Fernández,
Procurador Judicial, de origen granadino y doña Susana Huete Ortega,
oriunda de San José de los Remates. Realizó sus estudios
de primaria en Boaco, pasando luego al instituto Nacional de Oriente, en
Granada. A los 20 años, combatió en El Coyotepe junto al
general Benjamín Zeledón. Con su esposa e hijos de traslado
a vivir a México y allí comenzó a abrirse campo como
periodista de apreciaciones acertadas y opiniones positivas, desde eses
país , ayudó al triunfo de la causa liberal durante la Revolución
Constitucionalista de 1926 - 1927.
Desempeñó el cargo
de Sub-secretario de Instrucción Pública (1937), y Ministro
del Distrito Nacional (1939 - 1940). Durante su administración fue
construido el Templo de la Másica del Parque Central de Managua
e inició la campaña de arborizar nuestra calurosa capital.
Fue Presidente de la Asociación de Escritores nicaragüenses
y artistas americanos. Fundó el periódico Novedades y dirigió
también el Diario Flecha, de su propiedad.
Autor fecundo, escribió novelas,
teatro, cuentos, poesía, impresiones de viaje, etc. Adquirieron
renombre sus obras Sangre en el Trópico, La Rosa del Paraíso,
Color y Calor de España y especialmente Nido de Memorias, su autobiografía,
intimamente ligada a Boaco. Junto con Diego Manuel Sequeira 1940, Antonio
Barquero (1953) y Julián Guerrero (1956), Hernán Robleto
(1966) es uno de los cuatro intelectuales boaqueños que han ganado
el Premio Nacional Rubén Darío. Por sus convicciones democráticas,
estuvo exiliado en varias ocasiones. Falleció en México,
el 19 de Febrero de 1969 y fué sepultado en la Rotonda de los Hombres
Ilustres, en el Cementerio General de Managua.
OBRAS PUBLICADAS
. Crímenes célebres
(El Gráfico, México)
. Sangre en el Trópico (1930)
. Los Estrangulados (1933)
. Una mujer en la Selva (1935)
. La máscara de Pancho Villa
. Obregón
. Toral y la madre Conchita (1935)
. Don Otto y la niña Margarita
(1944)
OBRAS TEATRALES
. La Rosa del Paraíso (1920)
. El Milagro (1921)
. La Primavera en el hospital (1923)
. La Matiacigua
. El Vendabal
. La Señorita que arrojó
el antifaz
. La Mascota de Pancho Villa (1935)
. Toral y la Madre Conchita (1935)
|
MANFUT ORG ESTA RECOPILANDO
BIOGRAFIAS DE PERIODISTAS QUE TRABAJAN O COLABORAN ACTUALMENTE
CON ESTE Y TODOS LOS DIARIOS,
SEMANARIOS, QUINCENAL, MENSUAL,
IGUAL REVISTAS PERIODICAS
DE TODA CLASE Y ESPECIALIZACIONES.
ESCRIBA
A ed@manfut.org
1940 La Estrella de Nicaragua,
fundador Adolfo Altamirano Browne
El Heraldo,
fundador doctor Morales Cruz
doctor Manuel J. Morales Cruz, Director de EL HERALDO
El Gran
Diario Doctor Adán Selva, Director
| ADAN SELVA
ADAN SELVA
Si alguna vez se quiere precisar un paradigma para exaltar el uso de
los medios de comunicación como instrumento de combate contra las
dictaduras y proyector de valores a la sociedad como la transparencia y
la honestidad en el ejercicio público, habrá que escribir
con letras muy grandes el nombre de ADAN SELVA.
Desde las precariedades de su imprenta y rodeado de sus viejos pero
valiosos libros y con ejemplo intachable de la sobriedad y dignidad para
vivir, Adán Selva daba una cátedra diaria a los nicaragüenses.
Adversario irreductible de la dictadura somocista ferviente defensor
de las libertades públicas de los nicaragüenses, conoció
muchas veces la cárcel y las agresiones a su integridad física
pero jamás claudicó en sus luchas.
Editor del Gran Diario y redactor , descargaba en sus páginas
latigazos diario contra el somocismo y en las contiendas politiqueras que
de cuando en cuando se procedía de parte de falso opositores a la
dictadura.
Numerosas veces tuvo que salir por los techos aledaños de su
vivienda huyendo de la Guardia Somocista con los periódicos bajo
el brazo y ante el cerco económico llegó hasta pregonar la
venta de su Gran Diario conduciendo un carretón por las calles de
Managua.
Los primeros intentos de pacto Agüerismo con Luis Somoza Debayle
cenando platos exóticos, fue pronto desenmascarados por unos de
los tanto folleto que el Doctor Selva editaba.
El Periodismo Nacional debe mantener viva la memoria y ejemplo de Adán
Selva.
Cumpliendo un compromiso contraído ante el Periodismo Nacional
del perpetuar la memoria de los hombres de prensa que lo largo de nuestra
historia fueron ejemplo de entrega sin reservas al profesionalismo, la
dignidad y hasta heroicidad en el ejercicio de la comunicación social,
entregamos en estas páginas unas breves reseñas de la vida
y obra de seis de estas figuras para dogmática.
Cuanto este ejemplar llegue a sus manos estaremos develizando la seis
placas que consagran sus nombres a la posteridad, incrustada en el Memorial
a los Periodistas como levantando en su sitio privilegiado de Managua.
La Fundación Periodismo y Cultura "William Ramírez continúa
de esta manera recogiendo el legado de esas figuras que dieron lustre al
Periodismo en Nicaragua y que año con año seguirán
siendo incorporados al Memorial.
Esta vez nos toca el inmenso amor de enaltecer de Adán Selva,
Manolo Cuadra, Hernán Robleto, Celio Humberto Barreto, Pedro Rafael
Gutiérrez y Emigdio Suárez. Diferentes épocas, diferentes
camino en el Calvario de la Patria pero una misma identificación
con lo más noble y creativo de la profesión. |
1942 El Alfiler (Granada) otro semanario
“en serio y en broma”
1942 El Censor, (Granada) otro semanario
“en serio y en broma”
| Los gentilicios de Managua y Masaya
Jorge Eduardo Arellano
El autor es Director de la Academia Nicaragüense de la Lengua.
En el reciente Diccionario panhispánico de Dudas (RAE, Asociación
de Academias de la Lengua Española, 2005) hay que corregir dentro
del apéndice 5, “Lista de países y capitales con sus gentilicios”,
el correspondiente a Managua: “managüense”. Porque la realidad de
los hablantes indica que la forma gentilicia más generalizada de
nuestra capital es “managua”. Tanto el DUEN (Diccionario de uso del Español
Nicaragüense, Academia Nicaragüense de la Lengua, 2001: 68) como
los trabajos de varios colegas (Alemán Ocampo, Arellano Oviedo,
Matus Lazo) ya lo han registrado. En realidad, desde hace muchas décadas
se ha impuesto su uso. Existe amplia documentación que lo respalda,
procedente de libros, revistas y periódicos.
En una carta fechada en Managua y dirigida
a un pariente de Granada el 5 de agosto de 1853, Mateo Mayorga escribe:
“Todas las managuas están bravas porque quedaste mal no viniendo
a pasar las fiestas de Santo Domingo como me ofreciste…” (Revista Conservadora,
núm. 33, octubre, 1963, p. 62). Adolfo Calero Orozco, en su novela
Sangre Santa (1940), refiriéndose a Juan García —uno de sus
personajes— anota como narrador testigo “éramos managuas y ambos
de la misma causa”. El periodista Gustavo Alemán Bolaños,
deslindando una forma de comportamiento social de otras similares, habla
incluso de la “mentira managua” en la revista Nuevos Horizontes (núm.
6, octubre, 1942). Otro periodista, Alejandro Cuadra, en Los Lunes
de La Nueva Prensa (agosto 6 de 1946) consigna: “me cuenta un amigo mío,
managua autóctono, que no…”. Y el lexicógrafo Enrique Peña
Hernández, en su obra Folklore de Nicaragua (1968: 211) distingue
en un juego de niños una forma (“lanzar corrientemente la canica
con toda la mano”): “a la managua”.
Tras el sismo de 1972, Carlos Mejía Godoy dedicó una canción
a Panchito Escombros, “managua terremoteado”; y otra a la ciudad recién
destruida, en la que afirma: “No hay managua que no añore /y sin
pena alguna llore /su querida capital”. Los ejemplos podrían multiplicarse.
En LA PRENSA (19 de marzo, 1990) se lee este titular: “Managuas desaprueban
leyes sandinistas”. Y hace poco Carlos Tünnermann Bernheim, en unas
memorias, se presentó orgullosamente como “managua autóctono”
(Revista de la Academia de Geografía e Historia, tomo LIII, mayo,
2002, p. 103).
Pero este, indistintamente para el masculino y el femenino, no es el
único gentilicio —pero sí el principal y por ello debió
ser incluido en el DPD— de Managua. También “managüense” resulta
válido. Sin embargo, ha quedado restringido escasamente al lenguaje
escrito. Con dificultad pueden rastrearse algunas citas, como las siguientes.
En su crónica del viaje que realizó el presidente costarricense
Bernardo Soto a Nicaragua en 1887, Pío Víquez alude a los
habitantes de Managua como “managüenses”. Ese mismo año Fabio
Carnavalini editó un periódico con el título, precisamente,
de El Managüense. El mismo título tuvo otro periódico
fundado por Juan María Solís Avilés.
En Una Vida a la Orilla de la Historia (1977), José Francisco
Borgen evoca el primer partido de beisbol en la capital entre granadinos
y managüenses. Recientemente Adolfo Díaz Lacayo, prologando
la monografía de Marcia Traña Galeano, se refiere al tema
desarrollado por ella: “la historia managüense”. E Ignacio Briones
Torres ha recordado, al reseñar los orígenes de la radiodifusión
nacional, que “José Dib MacConnell murió, en el pináculo
de su popularidad, una triste mañana managüense” (Cuadernos
de Impacto, núms. 2-3, mayo-junio, 2004, p. 57). Los anteriores
ejemplos, cabe reiterarlo, son muy raros.
Managua, pues, tiene dos gentilicios: “managüense” que se ha relegado
y obedece a una actitud pretendidamente formalista; y “managua” preferido
—o más bien construido— por la inmensa mayoría e impuesto
definitivamente por la frecuencia coloquial. Aunque, en mi opinión,
responde a la ley del mínimo esfuerzo y a cierta tendencia provinciana
o trivial o superada del todo. (Hay un tercer gentilicio de Managua, “capitalino”,
indicado también en el DPD, pero carece del arraigo popular de “managua”).
Otra ciudad de Nicaragua, Masaya —sin duda
por su ancestralidad indígena— tiene de gentilicio el nombre de
la ciudad, careciendo por tanto de sufijo: “masaya”. Es decir, de la desidencia
o morfema, en este caso cualquiera de los cinco más comunes: -ense,
-eco, -ino, -eño y -ano. De él puede afirmarse lo mismo que
de “managua”. Ya desde la segunda mitad del siglo XIX era corriente. “Los
masayas cargan la fama de ser los autores de este hecho tan vergonzoso”,
editorializaba Jerónimo Pérez en su periódico La Tertulia
(año IV, núm. 40, octubre 8, 1878, p. 302). El citado Alemán
Bolaños tituló “Los Masayas” uno de sus artículos
publicados en Nuevos Horizontes (núm. 4, 1942, pp. 30-33), revista
también referida: “Voy a hablar del complejo de inferioridad del
Masaya”, comienza. Josena (Joaquín Sansón Argüello)
puntualizaba: “A pesar de ser masayas, no nacieron en Monimbó” (“Los
hermanos Martínez Abaunza”, Los Lunes de La Nueva Prensa, octubre
10, 1949). ¿Y el famoso “testigo masaya”?
La conclusión es la misma. Existen otros dos gentilicios, en
los cuales se advierte una intención cultista: “masayense” y “masayés”.
Panorama masayense (1957) se tituló un trabajo folclórico
del doctor Enrique Peña Hernández. “Di que soy Barrabás
y el masayés Carlomagno”, expresó José Coronel Urtecho,
cuando era adolescente, a una señorita de Masaya que había
optado por desdeñarlo. Pero “masaya” es el de mayor uso, hasta el
punto de ser proclamado con orgullo en un dicho local identitario: “Soy
masaya comeyuca”. |
1945 El Almidon Manolo Cuadra
En 1945 Manolo Cuadra publica
Almidón como caricatura y retrato del país (Managua, Editorial
Nuevos Horizontes).
| MANOLO CUADRA 1907 - 1957
MANOLO CUADRA 1907 - 1957
Por Rolando Cruz Castillo
El nueve de agosto de 1907 nace
en Granada Manolo Cuadra, y a sus ocho años ingresa a estudiar en
el colegio de los Sacerdotes Salesianos. En 1924 su familia se traslada
a vivir en Masaya, y allí trabaja en la oficina de telégrafos.
Para ese tiempo, se unió
al ejército, pero muy pronto regresa a ayudar a su padre en otras
labores. En 1927 empieza a publicar sus escritos en periódicos locales.
En Noviembre de 1931 regresa a Managua
y en 1932 se enlista al ejército constabulario, futura Guardia Nacional,
como operador de radio. Es enviado a Quilalí, en las Segovias, a
luchar contra Sandino. En 1935 abandona la G.N. y se dedica al periodismo.
Pronto cae preso y es enviado a la cárcel de "La Veintiuno" por
haber colaborado con su hermano Abelardo (Hombre del Caribe), en un levantamiento
contra el tirano Somoza.
En 1936, mientras escribía
el libro titulado Contra Sandino en la Montaña, el dictador Anastasio
Somoza lo acusa de comunista y en febrero de 1937 lo destierra a la Isla
Little Corn Island, en el mar caribe. Al regresar a Managua a fines del
mismo año, publica su diario del exilio Itinerario de Little Corn
Island.
En julio de 1939 sale hacia Costa
Rica y trabaja como peón en las bananeras de la United Fruit Co.
En 1942 está de nuevo en Managua y trabaja como redactor en varios
periódicos. Pública el libro de relatos Contra Sandino en
la montaña (Managua, Editorial Nuevos Horizontes). En 1943 esta
de nuevo en la cárcel y en 1944 en Masaya con la ciudad por cárcel.
En 1945 publica Almidón como caricatura y retrato del país
(Managua, Editorial Nuevos Horizontes). Viaja a Costa Rica, regresa y vive
en Managua hasta que, durante los meses de Julio y Agosto de 1947, es exilado
a la isla de Ometepe.
En 1950 viaja a Nueva York y de
regreso en Nicaragua, en 1951 es desterrado a El Salvador. En 1952 viaja
a Europa y en 1955 publica Tres amores (Managua, Editorial Krumen), para
luego, en el mismo año ser desterrado una vez más; esta vez
a Costa Rica. Allí atiende a dirigentes revolucionarios, como a
Carlos Fonseca, e impulsa a algunos compatriotas para recibir preparación
en la Unión Soviética. En Julio de 1957 regresa a Managua,
y muere de cáncer el 14 de Noviembre. |
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