1954 Revista de Segovia Matagalpa
Revista que dirige sus primeros cuatro números: Carlos Fonseca Amador
1955 periódico RUMORES
Matagalpa
de don Cipriano Orúe
(colaborador: Dr. Jose Maria Espinoza,
abogado liberal y poeta ) Carlos Fonseca Amador trabajo desde niño
todos los Sabados por la noche en este periódico como voceador,
Carlos para ayudar a su madre quien éra una empleada doméstica
tambien trabajaba en el Diario Telégrafo, periódico en donde
se desempeñaba como Mensajero en 1950.
1961 revista Ventana, fundada
por Sergio Ramírez
FERNANDO GORDILLO
FERNANDO GORDILLO
Publicado en El Nuevo Diario – 22 de julio 2009
La bomba lacrimógena lanzada por la Guardia Nacional marcó
una estela roja en el aire, sobre aquel cielo aún límpido
del trágico 23 de julio de 1959, día de la masacre estudiantil
en la ciudad de León, misma que será recordada mañana
en el Centro Nicaragüense de Escritores (CNE).
En esta actividad acompañará la cantautora Norma Helena
Gadea, posterior a una mesa redonda en la que participarán Sergio
Ramírez, Vilma Núñez, Luis Felipe Pérez y Joaquín
Solís Piura; cuatro testigos de los asesinatos cometidos por el
Mayor Anastasio J. Ortiz, quien dio la orden de disparar, autorizada a
su vez por el dictador Anastasio Somoza Debayle.
En la ejecución murieron los estudiantes José Rubí,
Erick Ramírez, Mauricio Martínez y Sergio Saldaña,
dos de ellos compañeros de aula del escritor Sergio Ramírez,
quien relata, en el prólogo de la obra reunida del poeta Fernando
Gordillo, que hubo también “más de sesenta heridos”.
Gordillo (1941-1967) estuvo presente en la manifestación acaecida
en julio y ésta sería una forma simbólica de duelo
por la reciente masacre en El Chaparral, donde se rumoraba la caída
de Carlos Fonseca Amador. “Recuerdo que León quedó sumida
en una especie de estado de sitio”, comenta Luis Rocha, presidente del
CNE, y quien estará a cargo de las palabras inaugurales del evento.
Aún provocan escalofríos ciertos poemas contundentes de
Gordillo y que sirven como crónicas. En un poema relata “la bala
que atravesó” a Mauricio Martínez, “la hemorragia incontenible”
por la nariz de Erick Ramírez. ¿Por qué murieron ELLOS
esa tarde?, pregunta este poeta humanista, rasgo descrito por el filósofo
Alejandro Serrano Caldera.
ELLOS, en mayúscula, se refiere a los que ya partieron y dieron
su vida por la libertad de este país, porque “creemos absolutamente
necesaria la lucha del pueblo por su superación”, escribió
el autor del epigrama combativo “El precio de una patria”, en una antieditorial
publicada en la revista Ventana, fundada junto a Sergio Ramírez
en 1961, la que más tarde se convertiría en el Frente Ventana,
la célula intelectual del FSLN.
Según Ramírez, Gordillo fue un “intelectual orgánico
de la revolución”. Efectivamente, un hombre de gran inspiración
para la gente y para aquellos que creen en la lucha por la justicia. Hoy
se recuerda al poeta caminando por una calle, surrealista, envuelto en
una bandera y con mirada fija hacia aquellos guardias de cascos de acero,
uniformes caqui y con sus rifles Garand dispuestos a matar.
“Como sonámbulo; empecé a caminar con ella (la bandera)
hacia el pelotón de soldados: no sé qué causa me movería
a hacerlo”, relataría más tarde el autor de “La circunstancia
y la palabra”, quien también describe a Joaquín Solís
Piura junto a Manolo Morales gritando en mitad de la calle: ¡Libertad!
¡Libertad! ¡Libertad!
Del poema “Andrés”, de Gordillo, quedan algunos versos para reflexionar
sobre las pérdidas humanas del 23 de julio y otro verso final que
inquieta aún más: “A un siglo de distancia el enemigo, es
el mismo”. |
1970 ? semanario “Extra”.
de Ignacio Briones Torres - Rodolfo Avendaño
Sandino y Manuel Espinoza Enríquez y el fotografo en una moto
don Francisco Rivas Quijano “Rivitas” era el fotógrafo de
ese semanario.
Clementina Rivas
8 de Febrero de 2009 -
Clementina Rivas graduada en periodismo
y la calle en años 60
Pionera del reporterismo y de la lucha
social
Edgard Barberena | ebarberena@elnuevodiario.com.ni
Clementina Rivas.
Su padre quiso que estudiara farmacia,
pero el destino la remitió al periodismo, por lo que llegó
a convertirse en una de las primeras reporteras que, con grabadora en mano,
se lanzaron a entrevistar a funcionarios públicos durante la década
de los 60, algo que solamente lo hacían los periodistas.
Nos referimos a Clementina Rivas, quien
este tres de febrero retornó a su “segunda Patria”, Canadá,
pero antes delineó para END las experiencias que acumuló
en Nicaragua como periodista y militante del Partido Socialista Nicaragüense
(PSN).
Nació en Diriá el 17 de abril
de 1942. Sus padres fueron el médico cirujano Manuel Rivas Aguilar
y Dolores Franco Alonso, quien se separó del galeno cuando Clementina
estaba muy pequeña.
Al igual que la mayor parte de las mujeres
en Nicaragua, fue una madre soltera que creó a sus tres hijos (Tania,
Nadia y Manuel Daniel) y se los llevó a Montreal.
Está retirada del periodismo, y
como goza de una pensión en Canadá, escribe poemas y pinta.
Actualmente estudia unos 15 títulos de libros sobre medicina natural,
lo que al parecer es algo de la influencia de su padre, que fue el médico
de toda Diriá.
Se educó en la Escuela República
del Uruguay, y estudió su secundaria en el Instituto “Miguel Ramírez
Goyena”, de donde egresó en 1960. Ahí se rozó con
estudiantes que se involucraron en la lucha por desterrar el somocismo
en Nicaragua, como Álvaro Montoya Lara, quien cayó en combate
en el Frente Sur.
El pleito con su padre
Después que se bachilleró,
comenzó un “pleito” con su padre, quien quería que estudiara
Farmacia en la UNAN-León. Le hizo caso a su padre y estuvo un año
estudiando esa carrera, pero al ingresar al segundo año, cuando
iba a laboratorio, “sentí el golpe” de un ácido. “No me gustaba,
y pensaba que mi vida iba a transcurrir detrás de un mostrador,
pero eso no era para mí. En el fondo sentía que mi futuro
era escribir algo así como novelas, escribía poemas y los
desechaba”.
Encuentra la puerta para el periodismo
Cuando la embajada norteamericana financió
unos talleres para capacitar a los periodistas empíricos de la década
de los 60, Clementina tuvo otra puerta para su instrucción.
Entró a la Escuela de Periodismo,
en la UNAN, en 1962 y egresó en 1966. En la misma promoción
donde salieron valiosos profesionales de la comunicación.
“Aquella escuela de periodismo nos daba
una formación integral, porque uno salía con todas las bases
para hacer cualquier posgrado, pero cuando la escuela la adscribieron a
la UCA la cercenaron, convirtiéndola en escuela de comunicación,
y esto se lo dije una vez a Guillermo Rothschuch cuando lo llegué
a entrevistar. Lástima que la publicación en una revista
que tenía no salió por falta de recursos económicos”,
dijo.
Su primer "Angel"
Antes de ingresar en la universidad aplicó
a una vacante en La Curacao, después de leer un anuncio de que necesitaban
a un bachiller. Ahí conoció al escritor Adolfo Calero Orozco,
quien llegó a buscarla a su casa. El escritor se convirtió
en una especie de “Ángel” de Clementina.
Ingresó a La Curacao, donde llegó
a ser jefe del Departamento de Contabilidad y asistente del contralor de
la empresa. También estuvo en un departamento donde se elaboraban
recibos de cobros en una máquina IBM.
Así logró pagar sus estudios
de cuatro años en la universidad. Ahí conoció a Ernesto
Pasquier, quien después del terremoto del 72 estuvo de gerente de
La Curacao, y “ahí aprendí muchas cosas que me enseñaron
a ser administradora de mi propio noticiero y me abrieron muchos campos”.
Su primer trabajo en radio
Después que saca su licenciatura
se fue a buscar trabajo a Radio Centauro, donde Mario Fulvio Espinosa dirigía
los noticieros. Éste le dijo que no podía pagarle, pero ella
le expresó: “No me importa que no me pagués, lo que quiero
es familiarizarme con la grabadora, salir a la calle, ver el teletipo.
Para que ganara algo, Mario le dijo: “Buscate tu anuncio, porque aquí
todos salimos a vender para pagarnos nuestros salarios”.
Para ese tiempo salió el semanario
“Extra”. Ignacio Briones Torres conoció su trabajo, por lo que Rodolfo
Avendaño Sandino y Manuel Espinoza Enríquez la llamaron para
que trabajara con ellos, por lo que logró combinar prensa escrita
y radial. Cuenta que se subió en una moto con Francisco Rivas Quijano
para ir a reportear. “Rivitas” era el fotógrafo de ese semanario.
Dueño del Canal 2 la mandó
a correr
También pasó por el noticiero
“Sucesos” cuando lo dirigían José Esteban Quezada y William
Ramírez, con quienes laboró un tiempo. Con Manuel Espinoza
trabajó en “Extravisión”, pero, asegura, la mandó
a correr Octavio Sacasa, quien en una reunión con Espinoza le dijo
que Clementina era una comunista y que no la quería volver a ver
en el canal.
La orden del dueño del Canal 2 fue
porque Clementina mezcló un reportaje sobre el Teatro “Rubén
Darío” con un basurero que estaba al lado, donde llegaban niños
y adultos a buscar qué comer.
Espinoza le “doró la píldora”
para no decirle la orden de Sacasa. Le dijo que no podía pagarle
lo que habían convenido y que si quería seguir, tenía
que recibir la mitad de lo acordado, porque la otra parte la iba a destinar
para pagarle a Silvio Mora que iba a ser contratado. En “Extravisión”
le habían prometido 3 mil córdobas mensuales. Clementina
se dio su lugar. Se retiró y le dijo: “Quedate con Mora, porque
éste puede ganar los 1,500 córdobas, porque es un profesor
y vos lo vas a hacer periodista”.
Otros momentos de su vida
Otro momento difícil lo pasó
en 1974 por sus escritos, que no fueron del agrado de la Dirección
de Radio y Televisión, cuyo jefe era el ya fallecido coronel Luna.
“Me tildaron de comunista, y cuando pusieron la “Ley del Bozal” tuve un
altercando con un teniente de apellido Boza por las revisiones que le hacían
a los materiales de los radionoticieros”.
Ella andaba embarazada de su segunda hija.
Boza encontró en el material que iba a transmitir algo con olor
a comunista. “Yo le reclamé y le dije que eso no era comunismo,
sino la realidad que se vivía en el país, pero él
se enfureció y me quiso pegar”.
Se metieron a defenderla Angelita Saballos
y Rafael Báez (ya fallecido). Llegó el coronel Alberto Luna
Solórzano, quien era más decente con las mujeres y preguntó:
¿Qué es lo que pasa aquí?, y Boza le responde: “Nada,
es que aquí los perfiles que tienen estas mujeres son cosas de comunistas
al hablar de los obreros”.
Luna les dijo que no se preocuparan y mandó
restricto al teniente Boza.
Su ingreso al PSN
Ingresó en 1963 al PSN “reclutada”
por Hortensia Rivas, quien es su prima, y además se bachilleró
junto a Rivas en el Goyena. Viajó a Moscú donde permaneció
un año estudiando Ciencias Políticas antes del terremoto
de 1972.
Al regresar a Nicaragua hizo todo lo posible
e imposible para que la OSN (Oficina de Seguridad Nacional de Somoza) no
la etectara.
ebarberena@elnuevodiario.con.ni |
LA
REPUBLICA Director: doctor Ricardo
Páiz Castillo,
El 27 de enero de 1988
fallece el Prof. Ricardo Paiz Castillo, uno de los educadores más
respetados del Colegio El Pedagogico
LA
HORA Director don Federico Schenegans,
LA
PRENSA GRAFICA, don Rafael Rojas y Jarquín, Director, ciudad
de León
EL
CRONISTA doctor Rafael Corrales, Director, ciudad de León
| 11 DE MARZO DEL 2003 /
Murió
William Ramírez,
periodista, guerrillero y diputado
William Briones Loáisiga
William Ramírez Solórzano, “Aureliano”, el comandante
guerrillero del Frente Sandinista (FSLN) que hace 23 años condujo
a centenares de capitalinos en el histórico Repliegue Táctico
a Masaya, falleció la tarde de ayer en un hospital capitalino, tras
luchar contra una mortal enfermedad.
Maestro, ex periodista de LA PRENSA de los años 70 y diputado
ante la Asamblea Nacional, ocupaba una curul en el Legislativo representando
al FSLN por su natal Masaya. Ramírez, de 55 años, nació
en Niquinohomo, cuna del Héroe Nacional Augusto C. Sandino, ciudad
que hace algunos meses le rindió tributo como hijo dilecto.
William Ramírez recibió atención médica
en Cuba durante mucho tiempo, logrando detener el avance del mal, aunque
éste no lo abandonó. Recayó durante las últimas
semanas y ya no pudo recuperarse. Con su muerte enlutó ayer al Parlamento
y al periodismo nicaragüense.
Como guerrillero contra la dictadura somocista, William Ramírez
fue jefe del Frente Interno en la insurrección de 1979, cuando el
pueblo nicaragüense derrocó al dictador Anastasio Somoza. Posterior
al triunfo de la revolución sandinista ocupó importantes
cargos, entre ellos, el de delegado de la Presidencia en la región
del Caribe nicaragüense.
Durante los últimos años, Ramírez fue diputado
ante la Asamblea Nacional. Este año ocupaba la segunda vicepresidencia
de la Comisión de Asuntos Económicos, Fianzas y Presupuesto
del Parlamento. Ramírez era propietario de la emisora capitalina
Radio 580.
Anoche fue velado en esta ciudad capital y hoy recibirá los respectivos
honores de sus compañeros del Legislativo. A mediodía será
trasladado a su natal Niquinohomo para ser sepultado a las tres de la tarde.
Amaru Ramírez, hijo de William, recordó que su padre trató
de salvar su vida buscando atención medida en Cuba y Estados Unidos.
“Estaba lúcido totalmente. Estaba enfermo de la cabeza para abajo,
pero su cerebro estaba bien, dejó todo en regla. Ayer en la madrugada
que me llamaron, porque los signos vitales estaban un poco bajos ya, él
habló las últimas cosas que había que arreglar porque
ya todo lo teníamos arreglado desde hace seis meses”, dijo.
“Ayer, prácticamente, fueron sus últimas indicaciones
para mí, y sólo quedaba esperar. Él estaba consciente
y falleció a las cuatro y cuarenta (de la tarde)”, agregó.
Amaru dijo que su padre no dejó ningún mensajes específico,
“con lo que hizo es suficiente. Cualquier cosa que haya dicho, es menos
de lo que hizo”, comentó.
6 DE MAYO DEL 2003 / La Prensa
Crean Fundación Periodismo y Cultura “William Ramírez”
Emilio Zambrana
CORRESPONSAL/GRANADA
El Palacio de la Cultura “Joaquín Pasos”, fue el escenario de
la presentación de la Fundación Periodismo y Cultura, cuyo
objetivo principal es dar a conocer los trabajos culturales de los hombres
y mujeres de prensa, así como la capacitación de noveles
periodistas, destacó el doctor Danilo Aguirre Solís.
Antaño, hace 25 años en ese mismo escenario se fundó
la Unión de Periodistas de Nicaragua (UPN).
Aguirre Solís, al hacer la presentación de la fundación
que lleva el nombre del recién fallecido diputado y periodista William
Ramírez, manifestó que dicha fundación pretende contribuir
con la formación de jóvenes preriodistas, principalmente
aquéllos que trabajan en televisión, “pues son ellos quienes
presentan debilidades”, indicó.
Tras hacer una restrospectiva de la fundación de la UPN y de
la idea de crear la Fundación Periodismo y Cultura, Aguirre valoró
como positivo el hecho de que los periodistas estén expresando su
quehacer cultural y literario, mediante la publicación de obras
como las que fueron presentadas en la Gran Sultana.
“Estamos observando un ejercicio de las letras en el periodismo”, agregó
Aguirre Solís, uno de los fundadores de la UPN, al señalar
que en el rubro de la capacitación , la fundación “tratará
de poner el dedo sobre la llaga en lo que respecta al dominio de la coherencia
de los jóvenes periodistas que trabajan en TV”.
El presidente de la UPN, filial Granada, el periodista Francisco Carcache
Franco, dio las palabras de bienvenida y agradeció la presencia
de hombres y mujeres de prensa de Granada y Managua.
Por su parte, el hijo de William Ramírez, Amaru Ramírez
Bendaña, agradeció el gesto de los hombres y mujeres de prensa
de honrar la memoria de su padre con la creación de la fundación.
Manuel Eugarrios presentó el libro del colega Mario Fulvio Espinoza
y el poeta Luis Rocha Urtecho, presentó el libro de Onofre Guevara,
mientras dos jóvenes periodistas participaron en el evento cultural
leyendo poemas de su cosecha.
La directiva de la fundación está compuesta de la siguiente
manera: Mario Fulvio Espinoza, presidente; Manuel Eugarrios, vicepresidente;
Rolando Cruz, secretario ejecutivo; Danilo Aguirre, tesorero; José
Esteban Quezada y Carlos Castillo, vocales y el decano del periodismo nicaraguense,
Rodolfo Tapia Molina, como fiscal.
08 de Febrero de 2009 - El Nuevo Diario
Justo reconocimiento
William Ramírez al Salón de la Fama
Mirna Valverde A.
William Ramírez ha sido uno de los grandes impulsores de los
deportes en Nicaragua. Archivo / END
Me cupo el honor de conocer personalmente al comandante William Ramírez,
cuando allá por los años 1984-1985 ocupaba la cartera de
Ministerio de Transporte, con muy buen suceso.
Ejercía yo en ese tiempo la noble profesión de cronista
deportivo, lo que me permitió tener un acercamiento con las “tareas”
que a favor del deporte nacional desarrollaba. Su impactante personalidad
imponía respeto, tanto en los salones de trabajo donde se realizaba
un sinnúmero de reuniones, planificando eventos deportivos, como
en eventos públicos, y debo suponer que de igual manera era respetado
en el ministerio que rectoreaba.
William Ramirez en el Repliege de Masaya
El comandante Ramírez se convirtió en un incansable luchador
por lograr el desarrollo de las disciplinas de béisbol y baloncesto,
fundamentalmente.
Con una estatura envidiable (medía casi 6 pies) y una sólida
contextura física, vistiendo uniforme militar, casi siempre, o ropa
civil, con menos frecuencia, sabía conciliar opiniones y obtener
el mayor provecho de aquellas interminables reuniones que se llevaban a
cabo, planificando los campeonatos de béisbol de primera división.
En otra de sus facetas lo vimos convertido en hombre de radio, sacando
a relucir sus conocimientos técnicos, ya que era periodista de profesión.
Programas de comentarios y opiniones de diversas índole enriquecían
su intervenciones en la radio, atrayendo cada vez mayor número de
oyentes.
Tenía yo tres años consecutivos de estar intentando desde
mi modesto cargo (Directora Ejecutiva del Salón de la Fama) que
se postulara la candidatura del Comandante Ramírez para ingresar
al salón de los inmortales del deporte nacional. ¡POR FIN
FUE NOMINADO!
Su prematura muerte le impidió completar los 25 años
de actividad dirigencial que exigen los parámetros establecidos
en los reglamentos del Salón de la Fama, para ingresar como dirigente.
No obstante, cumplía y sobrecumplía el resto de requisitos
que finalmente lo hicieron merecedor a ser nominado en la categoría
de “Promotor Deportivo”, y fue la Asociación de Cronistas Deportivos
de Nicaragua la que lo postuló acompañando su solicitud de
un muy rico currículum deportivo, en el cual se reflejan la mayor
cantidad de actividades en pro del deporte que el comandante ejecutara
en su provechosa vida.
Muy justo y merecido reconocimiento que este año engalanará
la ya solemne y esperada ceremonia de exaltación que se realiza
en los últimos días del mes de marzo de cada año.
Sus orgullosos hijos, esposa y demás familiares recibirán
la placa, el diploma y el anillo, con que nuestro Salón distingue
a sus miembros, perennizando su nombre en los anales de la historia deportiva
del país.
“HONOR Y GLORIA A QUIEN HONOR Y GLORIA MERECE”.
|
1979
Barricada 25/07/1979 Tomas Borge Carlos
Fernando Chamorro
Edición Domingo 01.02.1998 » El Mundo
» Nicaragua: cerró el diario Barricada
CAYO UN SIMBOLO DEL SANDINISMO
Nicaragua: cerró el diario Barricada
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(Managua. EFE).- El diario Barricada, que fue el órgano de prensa
de la revolución sandinista en la década del 80, cerró
sus puertas indefinidamente por graves problemas financieros y supuestas
desinteligencias en la cúpula del Frente Sandinista de Liberación
Nacional (FSLN), su fundador y actual propietario.La caída del periódico,
que tiene deudas salariales por 80.000 dólares y otros débitos
por dos millones de dólares, concluye un ciclo en la historia de
Nicaragua. Desde su aparición, el 25 de julio de 1979, sus páginas
dieron el sustento ideológico a los revolucionarios que derrocaron
a la dictadura de Anastasio Somoza, cuya dinastía sojuzgó
al país por décadas.Barricada fue fundado en las instalaciones
del diario Novedades, que sirvió a la familia Somoza y luego fue
confiscado por el sandinismo al tomar el poder, en 1979.Los 275 trabajadores
del diario cerrado, incluidos sus 25 periodistas, intentaron ayer sacar
una edición especial de dos páginas para explicar el cierre
a sus lectores. Al no lograrlo, anunciaron que demandarán judicialmente
a la empresa para que les pague sus salarios atrasados.Desde 1994, la dirección
del periódico estaba a cargo de Tomás Borge, quien fue mano
derecha del ex presidente Daniel Ortega y su ministro del Interior.En una
carta dirigida al Ministerio de Trabajo pidiendo el cierre temporal de
la empresa por problemas financieros y por falta de materia prima, Borge
acusó al gobierno derechista de Arnoldo Alemán como responsable
de la desaparición de Barricada. El sabotaje económico del
gobierno y de sectores agresivos de la empresa privada dieron origen a
una desarmonía entre ingresos y egresos, señaló.Acusan
al gobiernoSegún la agencia AFP, tanto el sandinismo como otros
medios independientes han acusado a Alemán de restringir la libertad
de expresión usando la publicidad estatal como un elemento de chantaje
contra los medios que no estén identificados con su línea
política. Seguidores de Barricada dijeron que el gobierno instituyó
un embargo de publicidad oficial contra el diario para estrangular sus
finanzas.Aunque Borge dijo que el cierre es temporal y que reaparecerá
cuando subsane su ahogo financiero, sus trabajadores dijeron a la agencia
AP que el cierre de Barricada es definitivo. La crisis financiera se debe
a la mala administración, precisó el periodista Vindell Matus.
No ha habido voluntad política del directorio del Frente Sandinista
para resolver este problema, agregó. El criterio fue compartido
por otros trabajadores.El fracaso se debe a las luchas políticas
internas y de liderazgos que hay en el Frente, comentó a la misma
agencia el redactor Manuel Calero.El anuncio del cierre se hizo horas antes
de que venciera un plazo firmado por la empresa el 22 de diciembre para
cancelar los salarios atrasados. Eso dio pie a los trabajadores para denunciar
una maniobra engañosa de la patronal para eludir sus obligaciones.Tras
la desaparición de Barricada, Nicaragua queda con tres diarios de
circulación nacional: La Prensa (propiedad de la familia de la ex
presidenta Violeta Chamorro), La Tribuna y El Nuevo Diario. |
Biografía de Carlos Fernando Chamorro
EL CREADOR
Yo estuve en la fundación de
Barricada sin ser el director del diario. La primera edición de
Barricada la dirigió Danilo Aguirre (ahora director de El Nuevo
Diario). La mayoría eran periodistas de LA PRENSA, que estaba cerrada
por la destrucción causada por la dictadura. Yo estuve en ese grupo
inicial, pero casi inmediatamente después me nombraron Viceministro
de Cultura, cargo que fungí por un período de tres meses,
entre agosto y noviembre de 1979. Después regresé a Barricada
a apoyar a Luis Guzmán, quien entonces era el delegado de la Dirección
Nacional para los medios de comunicación. Creo que fue en el mes
de abril de 1980 cuando el Frente me designó como director de Barricada. |
Yo me vinculo al Frente Sandinista
como colaborador en un proyecto que tenía que ver con la creación
de una revista, un proyecto intelectual para tratar de divulgar el análisis
sobre la necesidad de la revolución, el análisis económico,
político y social, en torno al proyecto revolucionario. Esta revista
se llamó Pensamiento crítico y quien me propuso incorporarme
a ese proyecto fue Julio López Campos. En ese proyecto también
estaba Orlando Núñez. Eso fue en septiembre-octubre de 1977.
Posteriormente, después del asesinato de mi papá, asumí
un compromiso decidido con el Frente Sandinista y me integré en
sus estructuras políticas de manera plena, en la tendencia proletaria.
Fue en 1978. Yo participé en diferentes actividades de carácter
fundamentalmente político: en la formación de cuadros en
las escuelas clandestinas del Frente, en actividades de propaganda, de
apoyo logístico. No fui un cuadro militar. Cuando vino la insurrección
me asignaron a trabajar en Ciudad Sandino.
|
El periodista nicaragüense Carlos Fernando Chamorro, ganador del
IV Premio Casa América Catalunya a la Libertad de Expresión
en Iberoamérica 2009, nació en Managua en 1956. Es el menor
de los cuatro hijos de la ex presidenta Violeta Barrios de Chamorro, que
ocupó el cargo de 1990 a 1997, y del asesinado periodista anti somocista
Pedro Joaquín Chamorro, símbolo de las víctimas de
la dictadura de Somoza.
En 1980 fundó y dirigió el desaparecido diario Barricada,
órgano oficial de expresión del Frente Sandinista de Liberación
Nacional. Con él, la revolución sandinista, que en 1979 llegó
al poder de Nicaragua, abría un nuevo paréntesis en la historia
del periodismo de ese país. Una nueva generación de periodistas,
encabezada por Chamorro, hacía escala en un medio de comunicación
que otorgaba voz a los postergados de toda una vida.
En 1990 se produce la derrota electoral del líder sandinista
Daniel Ortega, actual presidente de Nicaragua, y la llegada al poder de
Violeta Chamorro, que había abandonado la directiva del movimiento
después de derrotar al dictador Somoza. El periodista decidió
entonces cambiar la línea editorial de Barricada, dejando a un lado
su sesgo más propagandístico para apoyar un sandinismo más
democrático. "He votado por Ortega. Mi madre es presidenta. Y yo
estoy en Barricada. ¿Quiero estar en la oposición a mi madre?",
se cuestionaba en esa época. Tres años después, la
decisión de hacer un Barricada más democrático y menos
partidista le costó su puesto como director, de manos de la vieja
dirección del partido, contraria a los cambios.
Actualmente, Chamorro dirige los programas de televisión Esta
Noche (Canal 8) y Esta semana (Canal 2), dos de los más influyentes
de Nicaragua; el semanario El Confidencial y el programa de radio Onda
Local de La Primerísima. El periodista es, además, presidente
del no gubernamental Centro de Investigaciones de la Comunicación
(CINCO), especializado en medios de comunicación, democracia y cultura
política. Desde 1995, este centro ha producido una treintena de
estudios e investigaciones y apoya programas de periodismo de investigación
y capacitación a medios de comunicación independientes bajo
la dirección de Chamorro.
LA OBRA
Heredero del legado de su padre, que fue el más alto exponente
del periodismo nicaragüense durante el siglo XX, Carlos Fernando Chamorro
es, sin lugar a dudas, uno de los referentes en América Latina del
periodismo libre, independiente del poder y comprometido con los valores
democráticos.
Durante toda su carrera, Chamorro ha ejercido un riguroso periodismo
de investigación, a través del cual ha destapado casos de
presunta corrupción y abusos de poder cometidos por los últimos
tres gobiernos de Nicaragua, incluido el actual de Daniel Ortega, y por
las grandes corporaciones privadas del país.
En 2007 denunció un presunto caso de corrupción que involucraba
indirectamente a Ortega. La respuesta del gobierno al reportaje fue virulenta.
“Fui sometido a una campaña de intimidación y de calumnias
en los medios oficiales que me atribuyeron toda clase de delitos, incluida
la vinculación con el narcotráfico internacional”, recuerda.
Desde entonces, las acciones gubernamentales contra su persona y contra
CINCO, el centro que preside, son una constante y muchos creen que responden
a una venganza personal de Ortega, quien no perdona a Chamorro el haberse
vuelto un crítico del sandinismo. "No sé si son venganzas
o no. Lo que es cierto es que las personas que fuimos parte de la revolución
y que tenemos una posición crítica sobre el autoritarismo
de Ortega, evidentemente nos convertimos en blanco de ataques mucho más
frontales y virulentos de parte del gobierno", teoriza.
Desde los medios de comunicación gubernamentales le acusan de
prepotente y oligarca, y de creerse intocable. Pero Carlos Fernando Chamorro
no se deja intimidar, defiende sus derechos hasta las últimas consecuencias
y sigue demostrando, como ya hiciera su padre, que vale la pena luchar
por la libertad de expresión. Ajeno a la diatriba y a la descalificación,
los medios bajo su dirección alientan el pluralismo, la tolerancia
y el respeto a la dignidad humana.
Una herencia sanguínea
Guillermo Rothschuh Villanueva
END - 07:40 - 27/10/2008
Descreo de eso que algunas personas llaman destino, afirmando que el
guión de nuestras vidas viene escrito de antemano. Una especie de
fatalidad que debemos cargar y aunque hagamos hasta lo imposible por eludirla
no podremos escapar a sus designios. Los hechos se han encargado de enseñarme
lo contrario. Las contingencias, el azar y los condicionantes histórico-políticos
inciden siempre en el rumbo de la vida. Cada ser humano es producto de
sus circunstancias. Carlos Fernando Chamorro no escogió el camino
del periodismo. Las circunstancias históricas se lo impusieron.
El asesinato de su padre, Pedro Joaquín Chamorro Cardenal, el más
alto exponente del periodismo nicaragüense durante el siglo veinte,
gravitó sobre su vida de una manera determinante.
Carlos Fernando primero quiso ser abogado. El asesinato de Salvador
Allende y el ascenso del fascismo en Chile (septiembre, 1973) le permitieron
rectificar. Se percató que los estudios de economía eran
los que más le atraían. En ese momento de redefiniciones
me lo encontré en las aulas de la Universidad Centroamericana. Mientras
él ingresaba al año básico, yo concluía mis
estudios de derecho. En 1974 se marchó al Canadá, con el
firme propósito de aprender las claves para mejorar el mundo. Después
de un semestre en la Universidad de Loyola ingresó a la Universidad
de Mc Gill. Estudiante distinguido se graduó con honores. En agosto
de 1977 estaba de vuelta en Nicaragua. Todavía recuerdo la cena
familiar que sus padres le ofrecieron de bienvenida. Esa noche el doctor
Chamorro bromeó sobre la formación de izquierda de su hijo
menor.
Dispuesto a refrendar lo bien que había asimilado su formación
económica, un mes después comenzó a trabajar en el
Centro de Investigaciones y Asesorías Socioeconómicas (Cinasi).
Con empeño se dedicó a estudiar el funcionamiento de los
mercados de granos básicos en Matagalpa y a brindar sus contribuciones
al análisis que hizo Mario de Franco sobre la estructura económica
de Nicaragua. Expandía su visión y se abría campo
en el ámbito de una disciplina necesaria para radiografiar los tumores
malignos encubiertos en el funcionamiento de la economía nicaragüense.
A finales de febrero de 1978, Pablo Antonio Cuadra y Xavier Chamorro Cardenal
lo sedujeron.
Marcado por la muerte de su progenitor, aceptó la invitación
de ingresar a La Prensa. El bautismo de fuego, lo recibió de Luis
Hernández Bustamante, el lazarillo encargado de abrirle las puertas
de las fuentes económicas del gobierno. Danilo Aguirre Solís
le asignó el Ministerio de Economía y el Banco Central de
Nicaragua. Desde entonces Copalar se proyecta como una sombra ominosa en
el horizonte nacional. Era el megaproyecto predilecto del gobierno presidido
por el General Anastasio Somoza Debayle. Los funcionarios públicos
que no compartían la voracidad de sus jefes, eran los encargados
de revelar a La Prensa los desmanes de los todopoderosos. Las filtraciones
acerca de las altas comisiones pedidas a cambio de favorecer determinados
préstamos, eran el pan nuestro de todos los días.
A través del ejercicio periodístico Carlos Fernando comprobaba
que las denuncias realizadas por La Prensa, las famosas inverosímiles
como calificaba su padre a los latrocinios somocistas, eran una política
de Estado. La gula de la camarilla gobernante era insaciable. La descomposición
y sujeción de todos los Poderes a los mandatos del dictador, facilitaba
todo tipo de tropelías maquilladas con un ligero barniz de legalidad.
Convencido de la enorme verdad que encierra la tesis marxista, de que no
basta con interpretar el mundo, lo importante es cambiarlo, para esos mismos
días Carlos Fernando estableció sus primeros nexos con el
sandinismo. Julio López Campos y Orlando Núñez Soto
fueron sus primeros contactos. La revista Pensamiento Crítico ofrecía
nuevos enfoques sobre la realidad nacional. Carlos Fernando no sólo
escribía para el diario La Prensa, también lo hacía
en un medio de comunicación sandinista.
Igual que su padre, Carlos Fernando Chamorro se jugó el pellejo,
integrándose a las células clandestinas del FSLN. Sus responsables
eran José García y Eva Téller. Luego estuvo bajo la
dirección de Chico Meza, ese dirigente estudiantil que concitaba
respeto por su ejemplaridad militante. Antes de integrarse a la ofensiva
final, en junio de 1979, sostuvimos una de esas pláticas que todavía
no concluyen. Carlos Fernando me confió que sus trincheras de combate
estaban El Open 3. Adolfo Aguirre fue el jefe del destacamento militar
y Adilia Eva Solís la responsable política. Desarticulados
por la embestida de la Guardia Nacional, buscaron refugio en la comunidad
jesuita del Open 3. La casa de seguridad fue allanada. Estando en Satélite
Asososca recibió la orden de replegarse a Masaya. El joven periodista
asumía plenamente la responsabilidad que le asistía en la
lucha por la liberación de Nicaragua.
En Masaya se recontactó con los periodistas Xavier Reyes, Freddy
Rostrán, David Gutiérrez y Roberto González, miembros
del equipo de prensa a quienes atendía como parte de su trabajo
revolucionario. El 25 de julio el Frente Interno de Managua convocó
a todas las personas vinculadas con el periodismo. Sabedor de que la camisa
estaba hecha a su medida, acudió al llamado. Junto a él asistieron
Manuel Eugarrios, Roberto Sánchez Ramírez y Eduardo Hollman.
Tuvo el privilegio de ser fundador del diario Barricada, órgano
oficial del FSLN. La primera edición del periódico la dirigió
Danilo Aguirre Solís, aventajado maestro del periodismo nicaragüense.
En el Ministerio de Cultura, el primero y único en la historia nacional,
Carlos Fernando ocupó el cargo de Viceministro. Luis Fernando Guzmán
fue designado como responsable político de Barricada.
A los tres meses era enviado como director de Barricada. Asumía
una de las responsabilidades ideológicas más trascendentales.
La revolución sandinista abría un nuevo paréntesis
en la historia del periodismo nicaragüense. Una nueva generación
de periodistas hacía escala en un medio de comunicación que
otorgaba voz a los postergados de toda una vida. La izquierda jamás
encontró en Nicaragua espacio y sosiego para crear sus propios medios
y manifestarse libremente. Para aprovechar su veteranía, Nacho Briones
fue escogido como editor principal del periódico. Danilo regresó
a La Prensa. Junto a Carlos Fernando quedaron Xavier Reyes, María
Alicia Talavera, Oswaldo Zúñiga, Sofía Montenegro,
Margarita Montealegre y William Fonseca Moya, entre otros.
Carlos Fernando conformó un equipo sólido. El caricaturista
Róger Sánchez alzó vuelo y desplegó su ingenio.
En primera fila estaban Marcio Vargas, Edgard Tijerino, Alberto Reyes,
Pablo Emilio Barreto, Arqueles Morales, quien les trasmitía experiencia;
Mónica Zalaquet, Guillermo Cortés Domínguez, Sergio
de Castro, Juan José Lacayo y Onofre Guevara, a quien asignaron
la responsabilidad de la página de opinión. La mañana
del dieciséis de agosto de 1984 Carlos Fernando fue nombrado responsable
del Departamento de Agitación y Propaganda (DAP). Nunca perdió
su condición de director de Barricada. Xavier Reyes pasó
a ocupar la dirección ejecutiva. Meses antes Carlos Fernando había
asistido a México como panelista. La directora del periódico
El Día, la senadora del Partido Revolucionario Institucional (PRI)
Socorro Díaz, lo invitó a disertar en el acto de conmemoración
de fundación del periódico. Yo me encontraba en Ciudad México,
concluyendo mis estudios de maestría en sociología de la
comunicación.
Aunque el Comandante Tomás Borge me había asegurado un
puesto en su equipo de asesoría, ya había madurado la idea
de la creación del Centro de Investigación de la Comunicación
(Cinco). Aproveché la estadía de Carlos Fernando para plantearle
la necesidad de contar en Nicaragua con una institución que se encargara
de realizar análisis, estudios e investigaciones en comunicación.
Compartió la tesis de que la comunicación es un concepto
omniabarcante. Sólo puede entenderse vinculada con el tema de la
cultura, el desarrollo y la democracia. Junto con Bosco Parrales, Xavier
Reyes, Sergio de Castro y Sofía Montenegro dimos vida a esta iniciativa.
La primera investigación que publicó Cinco fue el libro “Los
medios y la política en Nicaragua”, que escribí conjuntamente
con Carlos Fernando en 1995. Carlos Fernando y Sofía se encargarían
de colocar a Cinco como un referente nacional.
Ante la derrota electoral del sandinismo era un anacronismo mantener
a Barricada como un medio de propaganda y agitación. No podía
continuar manteniendo la misma línea informativa y editorial. El
30 de enero de 1991 Barricada amaneció vistiendo un nuevo traje,
con el propósito de irradiar su discurso a los más amplios
sectores y romper con la camisa de fuerza que le imponía su sesgo
propagandístico. En Nicaragua ya no se podía continuar haciendo
un periodismo oficialista. Nuevos tiempos reclamaban nuevas formas de entender,
plantear y resolver los problemas. La vieja dirigencia del partido, contraria
a los cambios introducidos en el periódico, apartó bruscamente
a Carlos Fernando Chamorro como director de Barricada el 23 de octubre
de 1994, abortando de esta manera las transformaciones encaminadas a oxigenarle.
En junio de 1995 Carlos Fernando Chamorro, heredero y continuador del
legado de su padre, irrumpió en Canal 2 con la revista Esta Semana,
uno de sus más valiosos aportes al profesionalismo y modernización
del periodismo nicaragüense. Apertura e inicio del periodismo investigativo
en Nicaragua. Después fundaría el Semanario Confidencial,
(Junio. 1996), el programa radial Onda Local (agosto, 2000) en La Primerísima
y Esta Noche (junio, 2006) en Canal 8.
Ajeno a la diatriba y a la descalificación, los medios bajo su
dirección alientan el pluralismo, la tolerancia y el respeto a la
dignidad humana. Con el ingreso de Carlos Fernando Chamorro al periodismo,
todos salimos ganando. No me aventuro a especular si hubiese sido un gran
economista. De lo que estoy seguro es que el martirio de su padre motivó
su ingreso definitivo al mejor oficio del mundo.
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Guillermo Osvaldo Cortés Domínguez
Guillermo Osvaldo Cortés Domínguez nació en Jinotega
el 17 de noviembre de 1956, y quizás por ello encontramos profusamente
los números 7 y 17 en sus dos novelas publicadas: El Arcángel
(2007) y Huérfanas de la Guerra (2009), la primera, una catarsis
sobre la Revolución Popular Sandinista, y la segunda, un drama de
amor, muerte y olvido, que tiene como fondo la guerra civil de la década
de los 80, tema que también aborda en la anterior. Huérfanas…
presenta cierta complejidad en su estructura, porque los protagonistas
son también los narradores de una novela dentro de otra, que se
está autorreferenciando constantemente, y que cuenta, a veces en
detalle, cómo se va urdiendo y elaborando, hasta que dos de los
protagonistas le arrebatan al escritor la autoría de la obra.
A los doce años de edad, Cortés Domínguez redactó
una impecable composición a la patria que le mereció el honor
de leerla ante todos los estudiantes, en el auditorio de su Colegio La
Salle, en la Ciudad de Las Brumas, pero no supo identificar ese momento
simbólico y definitorio, que se le estaba presentando como una revelación
del camino hacia la literatura, que, de todas maneras, muchos años
después habría de abrazar definitivamente.
En 1978 comenzó a ejercer el periodismo. Laboró durante
una década en el diario Barricada, órgano oficial del FSLN
durante la Revolución, donde fueron constantes sus crónicas
y reportajes producto de sus frecuentes y algunas veces temerarias vivencias
en el teatro bélico. Junto a varios de sus colegas de este diario,
es autor del libro primigenio Corresponsales de Guerra (1984). También
publicó una serie de reportajes sobre la contrarrevolución
y el exilio nicaragüense en varias ciudades de Estados Unidos, que
le valió el Premio Latinoamericano de Periodismo “José Martí”,
de la Agencia Prensa Latina, de Cuba, y que originó su segundo libro,
Miami: Secretos de un Exilio (1986). Recopiló sus crónicas
sobre el Huracán “Joan”, que azotó a Bluefields, en la Costa
Caribe, y junto al periodista Roberto Fonseca, publicó El Ojo Maldito
(1988).
Su primera experiencia de escritura fuera de recopilaciones periodísticas,
fue La Lucha por el Poder (1990), acerca de los comicios electorales que
ese año perdió el FSLN y que marcaron el fin de la Revolución
Popular Sandinista. En el año 2003 publica De León al Búnker,
sobre el Frente Occidental Rigoberto López Pérez, que el
19 de julio de 1979 ocupó la Loma de Tiscapa, el símbolo
de la dictadura somocista. Es una obra de rescate histórico escrita
en gran parte escena por escena, como si las acciones más intensas
estuvieran ocurriendo ahora mismo. Estas dos obras constituyen la antesala
de su salto hacia la novelística, un sueño que había
venido acariciando y postergando por quince años.
Es licenciado en Periodismo y tiene una maestría en Administración
de Empresas con énfasis en Marketing, ambos en la jesuita Universidad
Centroamericana (UCA), donde en el año 2001 empezó a facilitar
clases sobre géneros periodísticos. Desde 1991 y 1992, dirige,
respectivamente, una empresa editorial (EDITARTE) y una revista especializada
en comunicaciones (Medios y Mensajes), que en el 2007 sólo publica
en formato digital. En 1996 fundó Ciberdiario de Nicaragua (1996-2001),
el primer diario digital del país. Es Director fundador del Centro
de Estrategias y Estudios de Opinión Pública –CEOP–(1998-2009).
Con frecuencia publica artículos en el periódico de alcance
nacional, El Nuevo Diario.
Su esposa Carolina, candidata a doctora en Ciencias Ambientales, es
el amor de su vida y su principal fortaleza. Tiene cinco hijos, dos varones
y tres mujeres: la menor, Celeste, de sólo doce años, escribe
cuentos de muy buena factura; Érika vive en París y estudia
Derecho; Mara, dirige con éxito un restaurante, donde promueve grupos
musicales; Carlos es ingeniero en sistemas; y el mayor, Lenin, es administrador
de empresas. Y ya llegaron las primeras nietas: Eloìsa e Isabela. |
1989 El Andamio,
un boletin sobre arte público monumental
y la integración plástica en Nicaragua, un boletincon periocidad
trimestral y mimeografiado en la Ciudad de León, el primer número
debió haber salido al público en Enero de 1989, siendo coordinador
de la revista, Jaime Pulido, teléfono 4952 y como colaboradores;
Sonke Nissen, Rubén Cuadra, Pablo Cristo Blamis. El segundo número
de la revista El Andamio fué uin fragmento del mural de La Plaza
de Héroes y Mártires en León Nicaragua, ciudad donde
se imprimía en el Centro "V. Hernandez". El segundo número
tenia un tiraje de 100 ejemplares mimeografo.
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