Museo
Precolombino "Julio Salgado" de Condega más
de 3,000 piezas completas y una buena cantidad de fragmentos de diversos
objetos de cerámica policromada, vasijas, incensarios, ídolos,
ollas funerarias, piedras de moler y otros que se han coleccionado
A=Area
territorial/Km²
P=Poblacion
V=Votos
D=Densidad
INIFOM 96 *Act
Departamento:
Km²
A
P * V
* D 754
106,523 54,353 114 Alcalde FRANCISCO
R. VALENZUELA A
P V
D 398
25430 14,529 64 Alcalde CESAR
RENE LIRA A
P V
D 535
12501 7543 25 Alcalde BISMARCK
CRUZ GUTIERREZ A
P V
D 163
6800 3500
42 Alcalde MARIO
J. ROCHA GONZALEZ A
P V
D 224
19532 10583 85 Alcalde NICOLAS
R. MORALES R A
P V
D 261
20532 11500 68 Alcalde FRANCISCO
ALCIDES MOLINA
San
Juan de Limay es un municipio con una historia sencilla que en su seno
alberga como primeros habitantes a los indígenas choroteganos,
primeros en llegar al territorio. Conocido por las obras pictóricas
de influencia indígena y hasta española, tal lo demuestran
las obras encontradas en los ríos Los Quesos o de la Bruja, San
Juan de Limay es un territorio rico en historia precolombina
San Juan de Limay
“Un pueblo sentado en oro puro”
Adolfo
Olivas y Maricely Linarte La Prensa Oct. 29 2001
* Se
le recuerda como un municipio próspero, debido a la producción
minera: oro, grafito y marmolina, allá por los años
veinte en el siglo pasado. San Juan de Limay, ubicado a 192 kilómetros
de Managua, es un pueblo de gente hospitalaria y laboriosa, un valle
cuyos recursos naturales han perecido ante la apremiante necesidad
de sus pobladores, pero también es un pueblo donde las esperanzas
no desaparecen.
Rodeado
de valles sin bosques y cobijado por las polvaredas, se localiza detrás
de la Meseta de Estelí, en las faldas del cerro Tipiscayán,
el hospitalario municipio de San Juan de Limay, en el departamento
de Estelí.
Este típico pueblo norteño tiene estrechas calles empedradas
por naturaleza, que son recorridas por sus habitantes, montados en bestias,
con altas botas y sombreros para cubrirse del sol.
San Juan de Limay es un pueblo asediado por el calor, la sed y el
hambre, que clama por la recuperación de sus recursos naturales
y la creación de programas que generen fuentes de empleos para
mejorar las condiciones de vida de sus habitantes, debido a que en los
últimos años se ha convertido en uno de los municipios
más pobres de Nicaragua.
UN PUEBLO FRUCTÍFERO
Un geólogo alemán que visitó la localidad en la década
de los 50, después de estudiar las riquezas minerales del
municipio, dijo de San Juan de Limay: “Éste es un pueblo pobre,
pero está sentado en oro puro”.
En otros tiempos, San Juan de Limay fue un fructífero pueblo. Según
las narraciones de sus pobladores, hacia 1925 la producción de oro
oscilaba entre 2 y 4 toneladas cada quince días.
La Grecia, Los Chapetones, El Colorado y Las Minitas, son lugares
con reservas de minerales como el oro, cobre, grafito y marmolina,
que dejaron de ser explotados hace varias décadas por la falta
de iniciativa de los gobiernos de turno.
El desempleo es otro de los males sociales que aquejan al municipio,
y ha sometido a los pobladores a un alto índice de pobreza,
pues faltan fuentes de trabajo.
La pobreza obligó a los habitantes de San Juan de Limay a la
destrucción de los recursos naturales del municipio para satisfacer
sus necesidades económicas, culturales y sociales, y ello
rebasó la capacidad de carga de los ecosistemas.
Limay, un pueblo
lleno de esperanzas
Adolfo Olivas
y Maricely Linarte
Con todos
sus problemas de pobreza, desempleo, mal estado de los caminos,
deficiente servicio eléctrico y de agua potable, entre otras
dificultades, el alcalde de San Juan de Limay, Bismarck Cruz Gutiérrez,
tiene la esperanza de que el municipio alcanzará la prosperidad
en el futuro.
Cruz Gutiérrez indicó que sólo falta la construcción
de las escuelas del Ojochal y el Terrero Número Dos, para
que San Juan de Limay cuente con centros de estudios confortables
en las 57 comunidades que integran el municipio. Las dos escuelas
faltantes serán construidas el próximo año.
También expresó que con la ayuda del Fondo de Inversión
Social de Emergencia (FISE) se construirá un tanque para el
almacenamiento de agua potable y abastecer a los cuatro mil habitantes
del área urbana, ya que las pilas existentes carecen de la capacidad
suficiente para responder a la demanda de la población.
El edil limayense dijo que hay planes para mejorar las calles del
pueblo, y que para el año 2002 está contemplado el adoquinado
de 900 metros lineales. Además, anunció que existe la promesa
del gobierno central de la pavimentación de la principal vía
de acceso a la localidad, procedente de Estelí, es decir,
el trayecto de 37 kilómetros de carretera entre La Sirena y San
Juan de Limay.
En este municipio también se prevé la construcción
de un moderno instituto de secundaria para sustituir las actuales
instalaciones que sufrieron la embestida del huracán Mitch.
OBRAS HECHAS
Pese al olvido a que ha sido sometido San Juan de Limay por los gobiernos,
la Alcaldía Municipal y Organismos no Gubernamentales (ONG) han
ejecutados importantes proyectos como la construcción de escuelas,
viviendas, pozos y reparación de caminos.
La construcción de un Centro de Salud con camas es uno de los
proyectos más importantes ejecutados en la localidad, y se espera
que sea inaugurado en el próximo mes de noviembre.
.
LAS ESCULTURAS DE MARMOLINA
San Juan de Limay se identifica en el campo nacional e internacional
por los preciosos trabajos que los artesanos esculpen en marmolina
extraída hasta hace dos años del cerro Tipiscayán,
pues ahora la alternativa es la beta de la Mina El Limón, en el
departamento de León.
Muchos dudan del potencial de la artesanía como fuente de
empleo, y afirman que San Juan de Limay saldrá de su postración
económica únicamente con la reactivación de la agricultura
y ganadería y el impulso de cultivos no tradicionales, mediante
proyectos de irrigación.
ORIGEN DE SAN JUAN DE LIMAY
El primer
caserío que llevó el nombre de Limay se localizó
en lo que es hoy la comunidad de Tranqueras, a la cual llamaban
“Limay Grande”. Entre sus primeros pobladores figu-raban: Yanuario
Castellón, Matías Guillén, Juan Sáenz,
Teodoro Bellorín, Liborio Martínez, Alejandro, Paulino y
Bruno Castellón.
La historia cuenta que en el año 1600, don Yanuario Castellón
donó 10,000 manzanas de terreno a “Limay Grande”, las cuales
compró a la Capitanía de Guatemala a razón de 5 pesos
con 80 centavos cada caballería.
Después de 283 años, el gobierno del doctor José Adán
Cárdenas, emitió un decreto —el 20 de marzo de 1883— que
contemplaba la donación a Limay de 20 caballerías de tierra
en la zona de “Agua Zarca” y “El Hornito”, para que su producto se
utilizara en la reedificación del Cabildo Municipal.
El territorio de Limay, en 1549 fue divido en lotes, cada uno comprendía
de 5 a 9 caballerías. El Regidor y Juez Local, don Fernando Casco,
supervisó la entrega de los lotes, cuyo título de posesión
fue recibido por el dirigente comunitario don Felipe Urbina
de manos de don Pedro Saravia, capellán de la Provincia de
León.
Antes de la creación del departamento de Estelí, Limay
pertenecía a la Provincia de “Somoto Grande”, que a su vez era
parte de Nueva Segovia, lo mismo que Condega y Pueblo Nuevo. Estelí
y La Trinidad pertenecían a Jinotega. En 1860 se le concedió
el nombre de “Villa Limay”.
En 1891 San Juan de Limay fue ratificado como municipio, mediante
decreto legislativo emitido el 4 de diciembre, en el que Roberto
Sacasa, Presidente de Nicaragua, creó el departamento de Estelí
integrado por los municipios de La Trinidad, Condega, Pueblo Nuevo,
Estelí y, por supuesto, San Juan de Limay.
LA RUTA HACIA EL VALLE
Llegar a San Juan de Limay, es toda una travesía. La gira inicia
desde la cabecera departamental, Estelí, de donde el visitante se
enrumba diez kilómetros sobre la Carretera Panamericana hasta llegar
al empalme “La Sirena”. En este punto, se toma el camino hacia la comarca
“Hermanos Cruces”, donde se desvía al lado derecho. Sobre esta ruta,
se atraviesa la Meseta de Estelí a lo largo de los 37 kilómetros,
donde se encuentran las comarcas El Pino y San Luis. En las alturas se
vislumbra lo poco que ha quedado de los pinares, algunos cultivos de granos
básicos y la ciudad de Estelí, acompañado del
aire fresco de las montañas norteñas. Una vez que se
cruza la Meseta, se localiza el Valle de Limay, en el regazo del
cerro Tipiscayán, sitio de donde los pequeños artesanos
extrajeron por años la marmolina.
Rezan debajo de los
árboles
Adolfo Olivas y Maricely Linarte
Los pobladores
de San Juan de Limay, poseen un fervor religioso muy fuerte,
y además de celebrar las festividades de Semana Santa, Navidad
y la Gritería, también cuentan con su fiesta patronal
dedicada a San Juan Bautista, pero carecen de capillas para meditar la
palabra de Dios.
“Celebramos la palabra de Dios debajo de los árboles o en casas
particulares, porque solamente tenemos cinco ermitas en todo el municipio”,
afirmó el sacerdote de origen salvadoreño Julio César
Melgar.
De las 57 comunidades existentes en San Juan de Limay, la Iglesia
Católica únicamente tiene ermitas en San Jerónimo,
Tranqueras, Mateare, El Palmar y Guacastón, sin embargo, todas
ellas se encuentran en mal estado, por lo que el sacerdote solicita apoyo
para la restauración y construcción de las ermitas.
“Hemos buscado ayuda, pero no la encontramos. El problema también
es la pobreza de la gente debido a que no hay fuentes de trabajo,
y a que los inviernos han sido malos”, explicó el religioso.
La parroquia del casco urbano de San Juan de Limay también presenta
algunas limitaciones, como la falta de escaños, y gran parte
de sus feligreses escuchan la homilía sentados en el piso.
Esta parroquia, por mucho tiempo, estuvo abandonada sin sacerdote, y fue
a partir de 1982 cuando se estableció de manera permanente un cura
para llevar la evangelización a todo el municipio.
Periodista rescata
la historia de Limay
Adolfo Olivas y Maricely Linarte
* Está escribiendo
un libro donde relata el origen del
municipio y sus gentes
Datos históricos
recopilados por el periodista Gustavo Vindell Acuña, quien
prepara su libro “Reseña Histórica de Limay”, aseguran que
este pueblo fue fundado por una agrupación de 15 indios chorotegas,
provenientes de Estelí, que huían de las invasiones
de indígenas matagalpas que atacaban la población de
la Villa de San Antonio de Pavía, en la misma época en que
Estelí se asentó en el actual lugar del Michigüiste.
Según Vindell Acuña, los primeros pobladores se asentaron
a orillas del río Limay, donde dejaron huellas de su cultura en
el sector conocido como El Chorro. En este sitio aún se conservan
en piedras macizas una serie de jeroglíficos: la sirena, la serpiente
emplumada, la luna, el sol, que se asemejan al calendario Azteca.
“En este lugar se originaron una serie de leyendas como la de las
Sirenas, que eran vistas bañarse en la noche del Jueves Santo, o
la de la bruja que salía de una cueva oscura y maloliente”, relata
el autor de la obra.
Además, en este mismo lugar sobre una piedra hay una huella que
tiene la forma de un enorme pie, lo que originó el mito conocido
como la “pata del gigante”. Según esta historia, el gigante pasó
por este lugar en una época remota, y al caminar colocó
un pie a orillas del río y el otro llegó hasta Estelí.
Se menciona a Federico Rosales como un alcalde progresista, que llevó
una planta eléctrica de fabricación alemana. La trasladó
en tren desde Puerto Corinto hasta Río Grande, en León, y
de ahí fue llevada desarmada en cien carretas haladas por bueyes.
Rosales instaló una fábrica de “chibolas” (gaseosas) que
generó empleos, y posteriormente con el auge del algodón
se sembró y cultivó la “mota blanca” en el valle, donde
llegaron a tener hasta desmotadoras.
VELANDO POR SU PUEBLO
Gustavo Vindell Acuña, con licenciaturas en periodismo y español,
forma parte de la Asociación de Hijos y Amigos de Limay
(ASHADELI), integrada por un grupo de profesionales
originarios
de esa localidad, que trabajan en la gestión de programas
y proyectos para el municipio.
Vindell Acuña señala que el principal problema que aqueja
a la población de San Juan de Limay es la falta de empleo.
“Históricamente gran cantidad de personas salían de este
municipio a los algodonales de Chinandega o a los cafetales del Norte,
pero ante la caída de estos cultivos, muchos han tenido que emigrar
a Costa Rica, Honduras y Estados Unidos en busca de mejores horizontes”,
dice.
CAMINOS MALOS
Considera que es prioritaria la pavimentación de 37 kilómetros
de carretera entre La Sirena y Limay, que como vía principal
permitiría a muchas personas trasladarse diariamente a la ciudad
de Estelí
para laborar en tabacaleras o en una eventual Zona Franca.
“Mejor aún sería si se lograra rehabilitar los caminos hacia
Achuapa y Somotillo, por la posibilidad de actividades comerciales con
estas localidades.
Limay no tiene tampoco vía de comunicación con San José
de Cusmapa, pese a su cercanía, y muchas comunidades de ambos
municipios viven aisladas y en condiciones precarias”, afirma.
En el sector agrario, considera que se debe retomar la construcción
de las micropresas del Zapotillo —dañadas por el Huracán
Micth— que representaban la posibilidad de riego en el amplio valle de
Limay, para los cultivos de hortalizas, sandías, melones, pitahayas,
uvas y ajonjolí.
Vindell Acuña expresa que el problema de los agricultores es la
falta de lluvia, por lo que se necesitan proyectos de construcción
de pozos para sistemas de micro riego, además, se debe incentivar
la ganadería, ya que está comprobado que las reses de
este lugar son las de mayor peso de la región.
FUGA DE TALENTOS
En el municipio de San Juan de Limay, de los 300 bachilleres que
se gradúan anualmente, sólo un 20 por ciento continúan
los estudios universitarios, el resto retorna a las actividades comunes.
“Los profesionales podemos hacer mucho en beneficio de este pueblo, pero
a pesar de que de este municipio han salido centenares de buenos profesionales,
ha habido fuga de cerebros, porque éstos salen en busca de
mejores horizontes, y no todos se acuerdan de que aquí hay una población
que espera su colaboración”, aseveró..
Esculpiendo
diversas figuras
Adolfo Olivas y Maricely Linarte
*
Elaborar las piezas requiere de un trabajo duro y caro Con sus manos gruesas
y cubiertas del polvo, Lorenzo Quintero, de 33 años,
es uno de los 60 artesanos que se dedican a diario a tallar la marmolina.
Cuenta que desde los diez años se dedica a este oficio que
aprendió de su madre, Ruth Aguirre, una de las fundadoras hace un
cuarto de siglo, cuando empezaron a trabajar la piedra en Limay,
como alternativa económica para elevar la calidad de vida de las
familias de este municipio.
“Mirando aprendí”, dijo, mientras esculpe con una pequeña
hacha una mujer gorda, rodeado de todas sus herramientas de
trabajo: la piqueta, los diferentes cinceles y las lijas de madera.
El talento de sus manos le ha permitido realizar exposiciones en
Costa Rica y Managua con el apoyo de Proarte, asimismo, exportar
sus piezas al mercado de Holanda y Canadá, como el pedido que recientemente
terminó de 600 parejas de garzas, elaboradas en 38 días.
TRABAJO ARDUO Y COSTOSO
El trabajo artesanal es difícil y costoso, afirma Quintero, “con
220 quintales de piedras trabajo mes y medio, este acarreo desde
la Mina El Limón, me cuesta unos 4,000 córdobas, seleccionamos
la mejor piedra, cuya principal cualidad debe ser la solidez,
sin hierro”.
Dijo que cada día es más costoso trabajar la artesanía
de marmolina o semolina —esta última la extraen de León—
y menos rentable su comercialización, por la saturación del
roducto en el mercado local.
Escultura
en San Juan de Limay
WILDER PéREZ
Artistas del fin del mundo. Eso es lo que viene a la mente
al ver las obras de los escultores de San Juan de Limay. Después
de recorrer más de 160 kilómetros sobre la carretera Panamericana,
para llegar a este pueblo habrá que seguir un camino de piedras
de casi 40 kilómetros, subiendo, bajando y bordeando cerros.
Allí está San Juan de Limay, un pueblo que da la impresión
de estar en el fin del mundo y que sólo se conoce por sus
esculturas en piedra marmolina, pero fue desconocido para el desastre
del huracán Mitch.
A pocos kilómetros de llegar al pueblo, se observan cerros heridos
por deslaves y los ‘arranques’ de decenas de casas arrasadas por
el río de Limay, mudos testigos de las muertes que sólo
les importaron a sus nativos.
Aunque la mayoría de habitantes de San Juan de Limay son agricultores,
este sitio se caracteriza por las esculturas que realizan unos 80 artistas
que se dedican a esculpir sobre marmolina.
Al observar sus obras no se les puede ver como artesanos. Viven tan aislados
del resto del mundo que sorprenden con la manera en que logran las formas
abstractas, las líneas, expresiones y proporciones de apariencia
perfecta en sus obras.
Lo impresionante es que su arte no es producto de una corriente colegializada,
no es por costumbre ni el resultado de una tradición. El último
maestro escultor que se aventuró a llegar hasta Limay lo hizo
hace más una década.
Hace 20 años existió el primer taller de escultura con el
apoyo del Gobierno de ese entonces. Pero pronto fue olvidado.
Sin embargo, los nativos y primeros estudiantes de la escultura mejoraron
su arte de forma autodidacta.
Los tiempos cambiaron. Había que hacer algo más que sembrar
para sobrevivir. De esta necesidad surgió la ahora
famosa escultura sobre marmolina de Limay.
“De niño aprendí esto, porque mi padre me mandaba al taller.
Entonces, por necesidad, me dedico a esto”, dice Juan Betanco
Rodríguez, escultor.
Como él, la gran mayoría de escultores de Limay, surgieron
por la necesidad. Claro que no fue fácil. Cuando el taller quedó
en manos de sus primeros estudiantes, las puertas del aprendizaje
fueron cerradas para el resto.
“Yo, y los que estábamos pequeños en ese entonces, aprendimos
viendo, porque los que ya sabían (esculpir) nos decían que
sólo miráramos, sin molestar”, recuerda Betanco.
Pero la necesidad también los hizo caer en manos de los intermediarios.
Los intermediarios son personas que comercializan las esculturas
fuera de Limay. Inescrupulosos, les compran las piezas a precios
ridículos y las venden por cantidades descomunales de dinero.
Para colmo les aseguran que su valor fuera es bajo, y el pago no incluye
la calidad.
La expoventa
Es por esto que el Instituto Nicaragüense de Apoyo a la Pequeña
y Mediana Empresa (INPYME) les está brindando el apoyo necesario
para que la escultura de Limay se proyecte, no sólo a nivel nacional,
sino también internacionalmente.
La manera de hacerlo es realizando la primera expoventa de 120 esculturas
de marmolina de San Juan de Limay, en Metrocentro, del 18 al
21 de febrero.
Normalmente los escultores viajan hasta los cerros Quebracho y Tipizcayán
en Estelí para comprar el material. Una roca de aproximadamente
un metro cuadrado les cuesta más de 300 córdobas. De regreso
las transportan en bus hasta Limay. Después de la elaboración
deberán venderlas, eso es lo más difícil,
comercializarlas a un precio justo para ellos.
Para esta expoventa, INPYME les facilitó los materiales. El apoyo
incluye el aporte de una persona especializada en arte, que les sirva de
guía en esto, como es Silvia Torres, directora
de Galería Oyanka.
Torres, que tiene más de 20 años de experiencia en el arte,
asegura que a ellos se les puede llamar artistas. Ella se basa en
que estas obras son únicas, máxime cuando su única
fuente de inspiración es su imaginación y no acostumbran
copiar la naturaleza.
“Hace cuatro semanas los preparamos para la expoventa. La gente está
dispuesta a trabajar con este apoyo. El trabajo es efectivo a pesar del
poco tiempo”, declara Torres.
Por su parte, Ricardo Alvarado, director del INPYME, aseguró a los
escultores que por su calidad, estas obras serían reconocidas en
New York y Europa.
Los planes de este instituto son grandes. La punta de lanza será
la expoventa en Metrocentro. Si todo sale bien, algo de lo que los dirigentes
de INPYME están seguros, el próximo paso será
extenderse al resto de departamentos del país, pero
sobre todo al Teatro Nacional de Costa Rica.
Organización. En esto Alvarado enfatizó mucho. “INPYME les
ayuda a proyectarse, pero luego ustedes quedan solos. Reunirán
un capital y mantendrán su propia empresa, ya sin nosotros”,
dijo a los escultores en una visita realizada a Limay el fin
de semana pasado.
Los artistas están entusiasmados. “Esto yo se lo agradezco a Dios,
porque el río se me llevó mi casa, mis herramientas
y 200 piezas elaboradas” comentó Modesto Aguilar Aráuz,
que ahora vive incómodamente en una “casita” que casualmente
compró en Estelí.
Su esposa, Azucena Reyes, es la única mujer escultora cuyas obras
participarán en la expoventa. Todas las esculturas que estarán
en Managua deben pasar antes por un consejo de calidad, integrado
por los escultores más críticos de Limay.
Rosquillas con sabor
a tradición
Adolfo Olivas
y Maricely Linarte
La elaboración
de rosquillas, empanadas y hojaldras, con el producto típico
de la zona, “el maíz”, es una de las tradiciones que conservan
las familias, y que muchas veces ha pasado de generación en generación.
Éste es el caso de doña Jeanete Alvarez, pequeña microempresaria,
quien todos los días desde temprano inicia su faena para la elaboración
de “cosa de horno”, en compañía de su mamá y de otros
familiares.
“Yo aprendí con mi mamá, ella de mi abuela, y ésta
de mi bisabuela. Es una tradición en la familia”, dijo Alvarez,
de 32 años, mientras atizaba el horno de barro para introducir las
cazuelejas.
El mercado de la producción de doña Jeanete Alavarez son
los hogares del mismo municipio, “vienen a sacar para vender en las
calles, otras se dejan en las ventas, y algunas personas que saben que
aquí hacemos rosquillas, nos compran directamente”, manifestó.
Además de las crujientes rosquillas, esta familia también
prepara productos de harina como las tortas de leche, canela o queso,
siempre y cuando hagan el pedido anticipadamente, para calentar el horno
más temprano que de costumbre.
s
6
de Octubre de 2000 | El Nuevo Diario
l Vías infernales en San Juan de Limay
—MAXIMO RUGAMA—
Los pobladores de San Juan de Limay se encuentran incomunicados por la
vía terrestre debido al mal estado en que se encuentran
las vías, tanto la que une a esa localidad con Pueblo Nuevo como
la ruta de Estelí. Desde antes de las lluvias registradas
el fin de semana último el camino que une a Pueblo Nuevo con San
Juan de Limay era difícil, ahora las condiciones son pésimas.
Este miércoles los autobuses de transporte colectivo, ante el inminente
peligro de los deslizamientos de tierra, los enormes pegaderos y las grietas
que han sufrido las vías, optaron por no circular.
Las personas que necesitaron realizar una diligencia en Estelí tuvieron
que hacerlo en sus vehículos particulares y al raid los ciudadanos
de pocos recursos económicos.
Urge que el gobierno se preocupe por los pobladores de San Juan de Limay
a quienes ha mantenido casi en el abandono total pese a que el actual alcalde
es de los liberales del presidente Arnoldo Alemán.
La
Tribuna 17/5/00
Centros
de Salud desabastecidos
Alcaldes del Norte demandan medicamentos
Los Centros de Salud de algunos municipios del Norte del país se
encuentran desabastecidos lo que obstaculiza la atención médica
de los campesinos que habitan estas regiones. Los ediles de estas
comunidades esperan que el Ministerio de Salud resuelva el
problema
NOVIS ROSALES
Los centros de Salud de los municipios de San Juan de Limay, San Nicolás,
San Lucas y Río Blanco, se encuentran desabastecidos, por
lo que la población más pobre no sabe qué hacer
cuando asiste al centro en busca de asistencia médica.
Según los alcaldes consultados por La Tribuna, el problema del desabestecimiento
ya tiene más de tres meses. Desde entonces, aseguraron, la
población se ha venido quejando que en las farmacias de los centros
de Salud no existe medicamento para el sector campesino que son los que
más demandan fármacos.
Néstor Jarquín Pino, alcalde del Municipio de San Juan de
Limay, dijo que actualmente se está construyendo un hospital
con camas, con capacidad para albergar a unos 25 pacientes y atender
todas las especialidades como: Medicina general, Pediatría,
Ortopedia y Ginecología, así como Cirugía menor.
“Lo que me preocupa es que si actualmente no hay medicina en el pequeño
centro de salud, mucho menos habrá cuando esté construido
el hospitalito, no sabemos qué se hace el medicamento que
supuestamente envían a San Juan de Limay, ya que a la población
no les dan una sola pastilla”, indicó el edil Jarquín.
Por su parte, José Antonio Mendoza, alcalde de San Nicolás,
en el departamento de Estelí, dijo que se había suspendido
la construcción de dos centros de salud en ese
municipio porque sino hay medicamento para el actual puesto de salud, mucho
menos que haya para los dos nuevos.
El edil Mendoza, aseguró que la decisión de suspender las
construcciones de los puestos de salud en las comunidades de Edinjaljapa
y Las Tijeras, es porque si no hay medicamentos para qué
construir un local donde nadie asistirá.
El alcalde Mendoza desconoce las razones del desabastecimiento de medicamento
por parte del Ministerio de Salud, ya que San Nicolás tiene mucha
demanda de medicamento debido a la proliferación de muchas enfermedades
diarreicas y respiratorias.
Los alcaldes del Norte del país estamos preocupados por el descuido
que tiene el MINSA de los puestos de salud en los municipios
más pobres donde la población no tiene dinero para
comprar sus medicamentos.
En Río Blanco la situación es más grave aun, ya que
ahí los pacientes tienen que llevar su balde de agua para
usar los servicios higiénicos y para extraerse una muela.
Los pacientes que llegan al centro de salud de Río Blanco sus familiares
tienen que llevar dinero para comprar su medicamento porque
la farmacia está casi vacía, ya que hace varios meses
que al municipio no llega ni el 20 por ciento de la medicina.
Ernesto José Rugama, fue llevado al centro de salud mordido de una
serpiente y una enfermera le dijo a sus familiares de que ni bajaran
al paciente, ya que en el centro de salud no tenían medicamento
y que mejor lo llevaran directo a Boaco o Matagalpa para que fuera
atendido.
“Son muchas las familias que mejor dejan morir a sus pacientes en sus casas
y no llevarlos a los centros de salud porque ahí no hay medicamento
ni dinero para comprarlas, en las montañas de Río Blanco
y Siuna, son decenas de personas que han muerto por falta de atención
médica adecuada".
La
Tribuna 05/03/00
Fue
destruido por el Mitch
Reconstruirán hospital de San Juan de Limay
DANILO FAJARDO
Se acabó el hospital ruinoso de San Juan de Limay, Estelí.
En este mes de marzo quedará construido el moderno hospital
que tiene un costo de 7 millones de córdobas, dará
atención médica a los habitantes de las 43 comarcas.
Muchos años tuvieron que pasar para que se construyera el hospital
de la comunidad que constantemente demandaba un nuevo centro, hasta que
finalmente el huracán Mitch destruyó el viejo
centro de salud y obligó al levantamiento y equipamiento de un
nuevo local.
El centro de salud de San Juan de Limay brindaba servicio a los 18 mil
habitantes del municipio que viven en la zona urbana y están
regados en sus comarcas aledañas.
Tras el cierre del centro de salud, el municipio quedó sólo
con cinco puestos de salud que atendían a la población.
Nestor Jarquín Pino, alcalde de San Juan de Limay, dijo que el nuevo
hospital reforzará los cinco puestos, pero aún es insuficiente
para brindarle atención médica a la población. En
las comarcas se necesitan puestos de salud, por lo que la municipalidad
está mejorando los existentes, para que los campesinos que de la
zona reciban atención médica adecuada, dijo el alcalde
Jarquín Pino.
Con la construcción del hospital en San Juan de Limay los pobladores
son los mayores beneficiados, ya que cuentan con mejor sistema
de agua potable, sala de operaciones menores, sala para partos y
hasta una farmacia surtida, donde los pacientes podrán obtener
los medicamentos recetados.
Claro que es excelente que el Concejo municipal de San Juan de Limay haya
autorizado la reconstrucción de este hospital, porque redunda en
una mejor atención a la población y la disminución
de las enfermedades que más atacan a la población,
diarreicas malarias y muerte marterno-infantil, dijo la ministra de Salud,
Marta McCoy.
Carlos Noguera, presidente ejecutivo del FISE, dijo que esta institución
tiene varios proyectos de reconstrucción en San Juan
de Limay, no sólo al sector Salud sino también en Educación.
3 DE
ABRIL DEL 2001 / La Prensa
Por dar “raid” alcalde de Limay envuelto en lío
Adolfo Olivas Olivas/
El
alcalde de San Juan de Limay, Bismark Cruz Gutiérrez pasó
a la orden del juez por presunto delito de homicidio culposo en perjuicio
de un poblador que murió al desprenderse de la tina de la camioneta
que conducía el edil.
Cruz Gutiérrez está detenido en la delegación departamental
de la Seguridad de Tránsito de Estelí, al resultar
presuntamente involucrado en el accidente registrado el pasado fin
de semana, en el que pereció Genaro González Martínez
de 42 años.
El edil se estrelló contra un paredón en una camioneta Toyota
doble cabina, propiedad de la Comuna, tras perder el control al ponchársele
una llanta, cuando iba de la comunidad El Guaylo a supervisar proyectos
municipales.
FAVOR FATAL
En la tina de la camioneta viajaban varios campesinos que habían
pedido al alcalde Cruz Gutiérrez que los transportara, entre
ellos Genaro González Martínez, quien sufrió fuertes
golpes en la cabeza y los riñones al chocar contra unas piedras.
González Martínez murió cuando era trasladado en ambulancia
a Estelí. En la marcha descontrolada del vehículo también
se cayó Reyna Arosteguí, que recibió atención
médica en el Centro de Salud de San Juan de Limay.
POLICíA: FUE ACCIDENTE
“Aquí no hay demanda de los familiares, el alcalde se ocupó
de prestar toda la ayuda para resolver la situación. En realidad
fue un mero accidente”, manifestó el subcomisionado Angel
Enrique González, segundo jefe departamental de la Policía
en Estelí.
González, dijo que el alcalde de San Juan de Limay fue detenido
y pasado a la orden de las autoridades judiciales, en cumplimiento a la
ley y que será el juez quien determine su situación legal.
23
DE MARZO DEL 2002 / EDICION No. 22679 / ACTUALIZADA 02:00 am
PORTADA
POLITICA
ECONOMIA
NACIONALES
REGIONALES
EDITORIAL
DEPORTES
SUCESOS
EL
MUNDO
OPINION
REVISTA
SUPLEMENTOS
OBITUARIOS
CARTAS
AL
DIRECTOR
CLASIFICADOS
SUSCRÍBASE
Escoja
servidor
más
cercano:
Nicaragua
Estados Unidos
SOS por agua y luz en Limay
No hay abastecimiento desde hace
una semana y los pozos están secos
Delegado de Enacal considera que
podría ser producto de los apagones,
pero también reconoce problemas de
abastecimiento
Las fuentes de agua se agotan en Las
Segovias. En esta foto de archivo, un
niño escarba la tierra para obtener
un poco de agua.
Los habitantes del casco urbano del municipio de San Juan de Limay lanzaron
un
SOS a los funcionarios de Enacal y la empresa Unión Fenosa para
que les abastezcan
del servicio que desde hace más de siete días no reciben.
Dora López y Mario Flores, pobladores del lugar, confirmaron que
hay
desesperación en la gente porque no les llega el agua potable y
han estado a oscuras
toda esta semana.
POZOS SECOS
“La situación es crítica, los pocos pozos que existen están
quedando secos”, aseguró
la señora López.
Decenas de personas recorren las calles polvosas de San Juan de Limay,
en busca de
una pichinga o balde de agua y los pocos pozos que existen no dan abasto
a la
demanda, comentó.
El delegado departamental de Enacal en Estelí, ingeniero Ernesto
Valdivia, dijo que
desconoce los motivos de la escasez de agua en San Juan de Limay, ya que
no han
reportado desperfectos en los equipos.
Lo más probable es que los apagones de luz estén afectando
el sistema de agua
potable, consideró Valdivia.
ESTELÍ EN SITUACIÓN SIMILAR
En la última semana, no sólo el municipio de San Juan de
Limay ha sufrido por falta
de fluido eléctrico y agua, en Estelí también hay
constantes apagones y cortes de
agua.
Los pobladores de Estelí enfrentan hasta cinco apagones diarios,
por lo que se
encuentran preocupados por los posibles daños en sus equipos electrodomésticos
El delegado de Enacal, Ernesto Valdivia, aseguró que los cortes
de agua en Estelí se
deben a una revisión que realizan en los pozos abastecedores del
vital líquido, a fin
de prevenir una posible escasez, en caso de que en invierno no llueva lo
suficiente.
Indicó que el problema de la escasez de agua, producto de fenómenos
naturales,
afecta a comunidades rurales y barrios ubicados en la parte alta de la
ciudad.
Agregó que ejecutan una campaña para evitar que la población
haga uso irracional
del agua y les permita abastecer a los barrios altos de la localidad.
QUEMAS AGRÍCOLAS AFECTAN REDES DE DISTRIBUCIÓN
María Alejandra Sánchez, del departamento de Comunicación
Social de Unión
Fenosa en Managua, aclaró que la falta de fluido eléctrico
en el municipio de San
Juan de Limay, se debió a que las quemas agrícolas afectaron
varios postes de las
redes de distribución.
Indicó que las cuadrillas detectaron algunos postes quemados y eso
ocasionó cortes
no sólo en San Juan de Limay, sino también en El Sauce y
Río Grande.
Agregó que las cuadrillas ya solucionaron el problema de los postes
y comentó que
coincidió con un descargo programado para dar mantenimiento a las
redes, por lo
que la falta de energía se prolongó un poco más del
tiempo estipulado.
Sánchez explicó que los apagones en Estelí se deben
a problemas en la línea de
trasmisión, ocasionados por los fuertes vientos registrados en esa
región. Añadió
que personal de Unión Fenosa trabaja en la solución de tales
inconvenientes..