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Visite
el Salto de Estanzuela
Refrescantes
pozas venga a darse un buen chapuzón.
Jardín
Botánico Estelí.
Cronología
de los siglos Estelí
Sitios
arqueológicos
Museo
arqueológico de Esteli
Los
Petroglifos de Las Pintadas
Museo
Precolombino "Julio Salgado" de Condega
más
de 3,000 piezas completas y una buena cantidad de fragmentos de diversos
objetos de cerámica policromada, vasijas, incensarios, ídolos,
ollas funerarias, piedras de moler y otros que se han coleccionado
Ducuale
Grande en Condega es la capital de la artesanía
Huellas
Precolombinas
Datos
de las Segovias
Historia
de Esteli
Guerra
de 1896
Radio, Prensa
y Medios locales.
"LEYENDAS
NORTEÑAS" ESTELI
La
Mocuana sale en La Trinidad
Para llegar
a este bonito y fresco pueblito, hay que tomar un bus en la Cotran de Estelí
o doblar a la izquierda del kilómetro 135 1/2 de la carretera a
esta ciudad norteña y empezar a subir por las faldas de las
montañas hasta llegar al fresco y apacible pueblo de San Nicolás
de Oriente.
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A=Area
territorial/Km²
P=Poblacion
V=Votos
D=Densidad
INIFOM 96 *Act
Departamento:
Km²
A
P * V
* D
754
106,523 54,353 114
Alcalde
FRANCISCO
R. VALENZUELA
A
P V
D
398
25430 14,529 64
Alcalde
CESAR
RENE LIRA
A
P V
D
535
12501 7543 25
Alcalde
BISMARCK
CRUZ GUTIERREZ
A
P V
D
163
6800 3500
42
Alcalde
MARIO
J. ROCHA GONZALEZ
A
P V
D
224
19532 10583 85
Alcalde
NICOLAS
R. MORALES R
A
P V
D
261
20532 11500 68
Alcalde
FRANCISCO
ALCIDES MOLINA |
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ubicada a 148 km. de Managua
Bienvenido a
El encanto del Municipio
de San Nicolás de Oriente
ubicado
a 150 kilómetros de Managua, 22 de Estelí y aproximadamente
80 kilómetros de León, casco urbano, población aprox.1000
habs.120 casas ubicadas a un costado del estadio de béisbol
Orlando
Valenzuela, La Prensa Marzo, 12, 2001
Disfrute del
agradable clima fresco de San Nicolás,
Repasemos las leyendas
segovianas junto al fogón ..disfruta de una taza del buen café
segoviano.
San Nicolás
de Oriente es uno de los poblados más altos de Nicaragua, ya
que está asentado a unos 900 metros de altura sobre el nivel del
mar, entre las estribaciones de las montañas de
Estelí.
* Enclavado
en las montañas segovianas se encuentra el pueblecito de San Nicolás
de Oriente, que espera a sus visitantes con el pan de don Luis y
doña Ángela, las artesanías de doña Carlota
y el afecto de todos su pobladores.
Antes del triunfo
de la revolución sandinista pertenecía al departamento
de León , a partir de 1979 solicitaron pasar a ser parte de
Estelí porque las relaciones comerciales son más fáciles
con esta ciudad norteña y por la poca distancia.
Por los efectos del huracán Mitch y la prolongada sequía
que le siguió y que ha afectado todos los cultivos, San Nicolás
actualmente está padeciendo una severa crisis económica,
la cual se acentúa con la negativa de las instituciones financieras;
sin embargo, la gente se las ingenia para sembrar con sus propios
recursos un poco de frijoles, maíz y millón, que son los
principales productos de su economía.
Para recorrer
el pueblo sólo bastan pocos minutos, pues la parte más
larga apenas mide unas seis cuadras. Sin embargo, a pesar de ser
una de las cabeceras municipales más pequeñas del país,
cuenta con los servicios básicos para su población,
como es su estación de Policía, teléfonos, juzgados,
iglesias de diferentes credos, centro de salud y una regular ruta de transporte
con dos buses que comunican con Estelí en horario que empieza
a las 7:30 de la mañana y termina a las 6:00 de la tarde.
En lo que todavía
hace falta progreso es en la educación, ya que según
algunos pobladores, existe déficit de maestros, lo que obliga a
estos a dar clases a grupos numerosos de estudiantes de diversos grados
a la vez, en lo que se denomina multigrados, sólo por no autorizar
más educadores.
San Nicolás es un típico pueblo norteño, donde todavía
es común ver pasar en medio de la única calle adoquinada,
campistos arreando una vaca brava o jinetes montados en briosos caballos
parados en las pulperías o tiendas para comprar algunos productos
para su familia o su finca.
Un dúo con poder
de alabanza
Hasta hace unos seis años, los famosos “Tigres del Norte”
tenían un fuerte rival en San Nicolás de Oriente, donde se
había formado un grupo musical que amenizaba todas las actividades
festivas al ritmo de las quebraditas, sobaqueadas y levanta polvo
que tanto gustan a los jóvenes y adultos de esta comunidad.
Era un grupo de cinco músicos que cantaban y tocaban guitarras,
acordeones, trompetas y bandoleones, con los que hicieron muchas presentaciones
dentro y fuera del municipio, durante las cuales los integrantes
no sólo divertían al público con sus canciones, sino
que también participaban de la pachanga, a como lo dice Elías
Orozco Larios, ex integrante de aquel grupo: “antes tocábamos por
dinero y donde íbamos había licor y habían muchas
chavalas...”
Sin embargo, eso ya es parte del pasado para Elías, quien
ahora sigue cantando y tocando pero desde otra perspectiva, ya que
desde hace dos años que se integró a la religión evangélica,
forma parte del dúo “El poder de la alabanza”, junto al pastor
Lino Andrés Maradiaga.
Elías aprendió a tocar la guitarra “de oído”, ya que
para él la música es como una herencia de familia. “Casi
todos los Orozco tocan guitarra”, advierte. Por eso no es raro que
desde los diez años haya empezado a dar sus acordes
a la guitarra y la bigüela, hasta llegar a dominar instrumentos
como el bandoleón, el bajo, el acordeón y otros.
Pero fue hasta que compró un piano electrónico que surgió
la idea de formar el dúo, para lo cual contó con la
ayuda de su pastor, quien le enseñó los primeros pasos
del uso de este instrumento musical, con el cual ahora ameniza
eventos, convenciones y demás festividades de su iglesia “Getsemaní”,
de las Asambleas de Dios, en su natal San Nicolás y filiales de
otros departamentos.
El dúo se ha presentado en Israel, Departamento de Chinandega,
Villa Nueva, Estelí, Matagalpa y otros lugares. Las canciones que
ellos tocan son basadas en temas de la Biblia pero de su propia inspiración:
“La música que tocamos edifica a la gente, tratamos de evangelizar
con el mensaje de la palabra de Dios. Nosotros nos presentamos
cuando nos invitan, no tenemos precio estipulado, solamente que paguen
el transporte, la comida y alguna ‘ofrenda’ que nos quieran dar”.
Los cantos y ritmos que este dúo ejecuta varían desde el
tex-mex, cumbias y baladas hasta salsas, en los cuales a veces participa
como solista su hija de cinco años, Irisa Selena.
Su sueño es grabar un CD con ocho temas originales. ¿Alguien
quiere apoyarlos?
La Danza Folclórica
de San Nicolás Son veinte niñas de tercero a
sexto grado de la Escuela Flor de Sacuanjoche, en edades de seis a doce
años las que forman el grupo de Danza Folklórica de San
Nicolás, el que funciona gracias a doña María
Santana Rocha, presidenta de la Asociación Campesina Juan XXIII,
quien de su propio trabajo de costurera ha recogido dinero para hacerles
los trajes a las niñas y para pagarle al maestro de danza que llega
todos los domingos a darles clases en la Casa de la Mujer.
Además de trabajar como costurera, doña María Santana
también hace comida para vender y mantener al grupo; sin embargo,
sólo ha podido hacerle el traje a once de las niñas.
“Es que la tela es muy cara”, dice con pesar doña María,
que confesó que para hacer esos trajes sacó fiada la
tela en una tienda y la fue pagando poco a poco.
Desde que empezaron a recibir clases, hace tres meses, las niñas
han despertado el interés de la población con sus primeras
presentaciones en actos culturales, donde no se han hecho esperar las famosas
polkas segovianas y los zapateados al son de marimbas.
Al principio el grupo era mixto, pero los varones se retiraron y
sólo quedaron las mujercitas, quienes se preparan para su primera
presentación artística fuera del municipio, en Palacagüina.
El entusiasmo de las niñas es grande, como grande es la preocupación
de doña María Santana, que tiene que buscar de dónde
sacar más dinero para completar los trajes del grupo, ya que
hasta el momento no ha recibido ninguna ayuda de las autoridades municipales.
“Este es un pequeño esfuerzo para el rescate de la cultura de San
Nicolás, que lamentablemente no recibe el apoyo que merece, pero
aún así, voy a seguir apoyando a las niñas hasta que
el grupo dé mejores resultados y las autoridades lo tomen
en cuenta”, dijo convencida doña María Santana.
En un pueblito hay varias cosas que son infaltables:
la iglesia, el parque, la escuelita, el molino y... la
panadería.
Nunca es difícil
encontrar una dirección en un lugar donde todo
mundo se conoce y como siempre, encontrar una panadería es
como buscar el norte con una brújula. En San Nicolás, la
dirección más fácil es la de la panadería,
ya que todo mundo sabe dónde queda y el que no la conoce se
guía por el delicioso olor a pan caliente que todas las tardes inunda
la calle donde está ubicada. Si no, sólo basta buscar
el frente del estadio de béisbol, que por cierto ocupa casi
la mitad del poblado.
Luis Manuel Ríos Paz y Ángela Larios Orozco tienen cinco
años de compartir el humo de la leña y el delicioso aroma
del pan recién salido del horno. Luis Manuel llegó
de Managua, donde aprendió todos los secretos de la harina fermentada
cuando trabajó en la Panadería Plaza España
y Palitroque. En cambio doña Ángela aprendió
en una cooperativa de panaderas que existió en el pueblo hace varios
años.
La jornada para este matrimonio de panaderos y sus cuatro trabajadores
empieza a las siete de la mañana con la limpieza de los sartenes
y la preparación de la masa en forma artesanal.
Una vez elaboradas las piezas de pan y ya bien fermentada la masa,
se enciende el horno de leña y a eso de las tres de la tarde
se meten los sartenes y en pocos minutos van saliendo las bandejas
con la hornada humeante, la cual se deja enfriar para empacarla por
la noche y dejarlo listo para su venta en las primeras horas de la mañana.
Don Luis dice que ellos hacen el tipo de pan que más demanda
la gente, como el punto rojo, picos, empanadas tipo leonesas, rosquillas,
rosquetes, pan de molde, polvorón, biscotelas, galletas de diferentes
sabores y torta “apudinada” con merengue encima.
Además, hacen bocadillos para ocasiones especiales y pizzas de pollo,
queso, jamón, carne molida y pedidos de toda clase. Así
que cuando vaya de visita a San Nicolás, no olvide probar el
típico pan segoviano que hacen frente al estadio.
Una casa para las mujeres
La sequía que por varios años ha afectado a los
pequeños productores de San Nicolás
sumado a la falta de financiamiento de parte de los bancos privados
e instituciones del Estado, han acentuado la pobreza en este
municipio de Estelí, a tal grado que muchos jóvenes y adultos
han emigrado a Costa Rica o se han ido a Matagalpa y Jinotega en
busca de trabajo en los cortes de café.
Pero los habitantes de San Nicolás no están completamente
solos, ya que desde hace varios años existe la Asociación
Campesina Juan XXIII, que atiende a más de 700 personas a
través de diferentes proyectos sociales, entre los que se encuentran
capacitación, financiamiento, construcción de viviendas y
otros.
Doña María Santana Rocha, presidenta de la Asociación,
explicó que mucha gente se ha beneficiado trabajando con su
organismo, como las 98 señoras que han salido preparadas como
costureras del taller de corte y confección instalado en la
Casa de la Mujer. Indicó también que en el mismo local funciona
un comedor popular donde además de vender comida para autofinanciamiento
de la casa, en la próxima semana se empezará a dar el almuerzo
a una gran cantidad de estudiantes de las comunidades que estudian
en el casco urbano y tienen que caminar largas distancias, algunos
de los cuales probablemente llegan sin desayunar.
En el taller de costura, además de elaborar toda clase de vestidos
de mujer y trajes de varones, muchas socias han recibido cursos para
confeccionar muñecos, almohadas y otras manualidades, que
ahora les están sirviendo como una fuente de trabajo.

La artesana de Sirena Arriba
En la
comunidad Sirena Arriba, ubicada a casi 1,500 metros de altura,
vive con su esposo, en su finca “El Apante”, doña Carlota Torres
Avilés. Desde su casa, ella divisa San Nicolás, distante
unos tres kilómetros al este.
La vida de doña Carlota, quien tuvo diez hijos, cinco varones y
cinco mujeres, transcurría monótona y sin grandes sobresaltos
en su casa y así seguiría de no ser que un día, estando
solita, como en muchas ocasiones y cansada de aburrimiento, buscó
hacer algo que la distrajera y así tomó un poquito de barro
y empezó con sus propias manos a formar la cara de una muñeca.
El hastío era tanto, que siguió trabajando hasta que terminó
el cuerpo entero y... ¡sorpresa!, cuando algunas personas vieron
la muñequita se la compraron y la animaron a que siguiera
haciéndolas. Después doña Carlota hizo otras figuritas
que también gustaron, como la Virgen de la Purísima
Concepción, que aún se conserva intacta en la iglesia de
San Nicolás.
Eso fue hace más de 20 años y desde entonces ella ha tomado
este arte como un oficio del que ahora depende. Aún con sus 62
años, doña Carlota tiene que caminar largas distancias y
cruzar unos azarosos potreros para llenar un costalito de barro negro,
el que traslada a “tuto” para hacer sus figuritas.
Aunque ella misma subvalora su trabajo cuando dice que “es muy rústico,
porque sólo amaso el barro, hago las figuritas y lo quemo”, lo cierto
es que en todo San Nicolás es la única artesana que además
de hacer los tradicionales comales, ollas y tinajas, también
hace figuritas de los animalitos que abundan en el campo, como bueyes,
caballos, toritos, vaquitas, chileras, floreros, retablos y todo lo que
se le viene a la imaginación.
Nunca ha presentado sus trabajos en ninguna feria ni exposición,
pero la sencillez y esmero en los detalles de sus obras le han ganado aprecio
de parte de las personas que viajan hasta su casa a hacerle algún
encargo.
Actualmente se encuentra en casa de su papá, don Pablo Torres de
100 años, cuidándolo porque está enfermo, donde
aún guarda como un recuerdo muy preciado, el cuadro que le
regaló a su mamá cuando empezaba a hacer este tipo de
artesanía, que nació en medio del aburrimiento y que ahora
es su único medio de subsistencia.
La Tribuna 18/05/00
Centros de Salud
desabastecidos
Alcaldes del Norte demandan medicamentos
Los Centros de Salud de algunos municipios del Norte del país se
encuentran desabastecidos lo que obstaculiza la atención médica
de los campesinos que habitan estas regiones. Los ediles de estas
comunidades esperan que el Ministerio de Salud resuelva el problema
NOVIS ROSALES
SAN NICOLáS, ESTELí
Los centros de Salud de los municipios de San Juan de Limay, San Nicolás,
San Lucas y Río Blanco, se encuentran desabastecidos, por
lo que la población más pobre no sabe qué
hacer cuando asiste al centro en busca de asistencia médica.
Según los alcaldes consultados por La Tribuna, el problema del desabestecimiento
ya tiene más de tres meses. Desde entonces, aseguraron, la
población se ha venido quejando que en las farmacias de los centros
de Salud no existe medicamento para el sector campesino que son los que
más demandan fármacos.
Néstor Jarquín Pino, alcalde del Municipio de San Juan de
Limay, dijo que actualmente se está construyendo un hospital con
camas, con capacidad para albergar a unos 25 pacientes y atender todas
las especialidades como: Medicina general, Pediatría, Ortopedia
y Ginecología, así como Cirugía menor.
“Lo que me preocupa es que si actualmente no hay medicina en el pequeño
centro de salud, mucho menos habrá cuando esté construido
el hospitalito, no sabemos qué se hace el medicamento que supuestamente
envían a San Juan de Limay, ya que a la población no
les dan una sola pastilla”, indicó el edil Jarquín.
Por su parte, José Antonio Mendoza, alcalde de San Nicolás,
en el departamento de Estelí, dijo que se había suspendido
la construcción de dos centros de salud en ese municipio porque
sino hay medicamento para el actual puesto de salud, mucho menos que haya
para los dos nuevos.
El edil Mendoza, aseguró que la decisión de suspender las
construcciones de los puestos de salud en las comunidades de Edinjaljapa
y Las Tijeras, es porque si no hay medicamentos para qué construir
un local donde nadie asistirá.
El alcalde Mendoza desconoce las razones del desabastecimiento de medicamento
por parte del Ministerio de Salud, ya que San Nicolás tiene mucha
demanda de medicamento debido a la proliferación de muchas
enfermedades diarreicas y respiratorias.
Los alcaldes del Norte del país estamos preocupados por el descuido
que tiene el MINSA de los puestos de salud en los municipios más
pobres donde la población no tiene dinero para comprar sus
medicamentos.
En Río Blanco la situación es más grave aun, ya que
ahí los pacientes tienen que llevar su balde de agua para usar los
servicios higiénicos y para extraerse una muela.
Los pacientes que llegan al centro de salud de Río Blanco sus familiares
tienen que llevar dinero para comprar su medicamento porque la farmacia
está casi vacía, ya que hace varios meses que al municipio
no llega ni el 20 por ciento de la medicina.
Ernesto José Rugama, fue llevado al centro de salud mordido de una
serpiente y una enfermera le dijo a sus familiares de que ni bajaran al
paciente, ya que en el centro de salud no tenían medicamento y que
mejor lo llevaran directo a Boaco o Matagalpa para que fuera
atendido.
“Son muchas las familias que mejor dejan morir a sus pacientes en sus casas
y no llevarlos a los centros de salud porque ahí no hay medicamento
ni dinero para comprarlas, en las montañas de Río Blanco
y Siuna, son decenas de personas que han muerto por falta de atención
médica adecuada".
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