TOUR
COLONIAL
NICARAGUA

Colecciones Nika-CyberMunicipio


Remodelada en el año 1996 como "Museo de Armas" La edificación tiene estilo medieval español y características de fortaleza,  dado sus altos torreones y troneras y anchos muros.  El costo total del levantamiento de esta fábrica del Almacén de La Pólvora  ascendió a 3,212 pesos, 5 reales y 17 maravedíes.  La fortaleza "La Pólvora" de Granada pieza importante en la defensa de la provincia de Nicaragua
 
    Fortaleza La Pólvora
Por Fernando López Gutiérrez

 «LA PÓLVORA»: DE FORTALEZA A MUSEO DE ARMAS 
 Fiel a la vocación de defensa militar con que fue construida «La Pólvora» y en aras de defender la Paz conquistada por los nicaragüenses, el gobierno  de Doña Violeta Barrios de Chamorro (1990-1996) a través del  Ministerio de Turismo, dirigido por Fernando Guzmán, ha determinado destinarla a «Museo de Armas», como una lección histórica para las futuras generaciones, del uso fratricida de estas armas que no debemos  repetir, haciendo un principio de nuestra nicaraguanidad, la estrofa del Himno Nacional:  «Ya no ruge la voz del cañón». 

23 DE SEPTIEMBRE DEL 2002 /  La Prensa /  Instalan Comisión del Museo de  Historia de Granada 
  Francisco de Asís Fernández, director  general de Capacitación del Intur. 
     Emilio Zambrana/ 
Como una nueva oferta turística calificó la directora del Instituto Nicaragüense de Turismo (Intur), licenciada Irene Arévalo Guerrero, la  instalación de la comisión que presidirá el Museo de Historia de Granada, cuyo secretario ejecutivo es el historiador Jimmy Avilés Avilés.  El escenario del trascendental evento patrimonial, fue la antigua fortaleza La  Pólvora, donde estará concentrada la memoria histórica de los granadinos, con 478 años de historia documental. El período que abarcará el museo estará  comprendido desde la fundación de la ciudad hasta la revolución liberal de José Santos Zelaya.   “El quehacer de una sociedad se manifiesta a través de los objetos”, dijo el  arquitecto e historiador, Gilberto Lacayo electo miembro de la comisión quien  agregó que con la instalación de dicho museo “estamos enalteciendo la historia,  tantas veces olvidada”.   Lacayo destacó de esa manera la titánica labor que tiene dicha comisión para  reunir objetos documentales, así como muebles, daguerrotipos y fotografías entre otros que formarán parte de una gran variedad de objetos del Museo de Historia  de Granada.   La directora del Intur, Irene Arévalo Guerrero, dijo que el próximo año será la  inauguración del museo, como una forma de rescatar el patrimonio cultural de la  colonial ciudad de Granada.   Por su parte el director general de Capacitación del Intur, el poeta Francisco de Asís Fernández, dijo que el museo de Historia es un esfuerzo de esa institución y también un homenaje a la ciudad de Granada. “Nuestro patrimonio cultural es nuestra principal fortaleza turística”, dijo Fernández, hijo del poeta y pintor ya  fallecido, pionero museógrafo, Enrique Fernández Morales.   Al respecto, Fernández sostuvo que la comisión tendrá como una de sus primeras  responsabilidades, la de crear las comisiones de Historia, que elaborará la cronología de la historia; una oficina de registro y clasificación de documentos y, entre otras, una comisión de arquitectura e ingeniería. 



ESTRUCTURA Y MATERIALES DE LA PÓLVORA EN 1748 
Dimensiones:  15 varas de largo por 8 1/3 de ancho. 
Sistema constructivo:   Dos paredes interiores de adobe.   Dos paredes exteriores de calicanto. 
Cimientos:Profundidad: Vara y media. 
 Ancho: Cinco tercios de vara. 
 Altura: Una vara. 
 Altura de paredes: Cinco metros. 
  Techos:  Entablado sobre la alfajía, sobre ésta el encañado y encima de ésta la teja. 
 Piso: Se hizo rodear de pretiles, fue enladrillado y luego entablado, para encima de ésta asentar la cajonería de la pólvora. 
Muro perimetral de resguardo:  A cinco varas de la construcción.  Muro de adobe, entejado y protegido por pretil. Una vara de ancho y altura considerable. 
Portal: Sólidamente construido. 
En 1748 se inició la construcción de esta fortaleza, y fue oficialmente concluido el 16 de Enero de 1749. Primeramente fue usada como almacén para guardar la pólvora. Más adelante fue utilizada como centro de acuartelamiento y cárcel de la ciudad de Granada, donde tuvieron lugar algunos episodios de luchas internas. El edificio de estilo medieval español tiene características de fortaleza por sus altos torreones, troneras y por sus gruesos muros de adobe. Durante la Dictadura de Somoza, fue cárcel y cuartel de la Guardia Nacional. Después con los sandinistas fue ocupado como comando de la Policía. En la actualidad es un museo
Debido a varios factores se consideró indispensable consolidar la defensa de la ciudad de Granada: a su posición en el extremo occidental del lago y su fácil comunicación con el río San Juan; como centro suplidor de abastos a la fortaleza de la Inmaculada; a su condición de punto comercial de importancia con Portobelo y Cartagena y su acceso a las bahías de San Juan, Brito y Escalante en el Pacífico, por donde se podían esperar invasiones sorpresivas como las que realizaron los piratas en el siglo anterior. Estas condiciones fueron perfilando a esta ciudad como «Granada la llave de Centroamérica», y ocasionándole constantes incertidumbres a lo largo de más de dos siglos. 

Ante las condiciones generadas por los intentos ingleses antes señalados, durante la segunda mitad del siglo XVIII, en la provincia, en la zona del lago de Nicaragua y el río San Juan, se establece un complejo defensivo constituido por el Castillo de la Inmaculada Concepción, en las márgenes
 del Río San Juan, que se complementaba con el «fuertecito del lago», el castillo o fuerte de San Pablo y «La Pólvora». Igualmente se hicieron esfuerzos para la fortificación del río San Juan donde en un tiempo existieron hasta doce puestos militares: en San Carlos, Sábalos, río Pocosol, El Castillo, isla Bartola, raudal los Valos, raudal de Machuca, Boca del río San Carlos, río San Francisco, Boca río Sarapiquí, La Concepción, San Juan del Norte. 

 En 1870, el capitán General de la Audiencia de Guatemala, Don Matías de Gálvez, recomendó erigir dos reductos-baterías para proteger la ciudad: uno en las isletas (Castillo de San Pablo, restaurado en 1974) y el otro en la costa del Gran Lago (El Fuertecito). (Lo mismo había recomendado el Ingeniero Diez Navarro a mediados de siglo). Pues bien, en 1783 el Ingeniero Ordinario José María Alexandre ejecutaba los planos de ambos fortalezas, comenzando a construir primero «El Fuertecito» (cuyo terraplén y parte de sus murallas se conservan en parte) y luego el segundo. De  manera que, ya para 1790 ambos fuertes estaban concluidos, cruzando sus fuegos y auxiliador por cuatro lanchas cañoneras que recorrían el Gran  Lago. 


              LA CONSTRUCCIÓN DE LA CASA ALMACÉN DE «LA  PÓLVORA» 

Con la explicación de las razones, antes dichas, que movían a su construcción y con base en el informe del Ingeniero-militar Luis Diez  Navarro, el goberndor y comandante Don Alonso Fernández de Heredia, en orden suya fechada en la misma Granada el 15 de Enero de 1748, mandó poner en ejecución la fábrica de la Casa Almacén de La Pólvora, nombre con que figura en su nacimiento esta fortaleza de Granada. Si disponía que la obra debía levantarse en el «extramuros» de la ciudad, a la salida del pueblo de Jalteva, que le era contiguo. 

Como primera providencia, al día siguiente, el Tesorero Interino de la Real Hacienda Don Francisco de Oleachea, a efecto de realizar un reconocimiento del sitio y proceder a la regulación de gastos, hizo citar al  Primer Alcalde Ordinario y Teniente de Gobernador de la ciudad Don José Lacayo de Briones, así como también a los maestros de albañilería Juan Gutiérrez y Simón Cantillano, los de carpintería Pedro Ruiz y Diego Martin González y los de herrería José de la Cruz Orozco y Juan Manuel Navarrete. Por todos los cuales, junto con el mencionado Tesorero y el ecribano correspondiente, en el día 17 de Enero en las afueras de la ciudad, en el campo, en los «extramuros» de Jalteva, señala el acta que: se procedió a la vista de ojos, especulación y reconocimiento del paraje en que se ha fabricar el Almacén de la Pólvora y después de haber visto y  reconocido varios parajes, escogieron dichos señores y los referidos maestros, un paraje a la salida de dicho pueblo de Jalteva, que por un lado le ciñe la Calle Real y por el otro un barranco profundo que le puede servir  de foso, que es el más a propósito y el mismo que reconoció el Ingeniero  Don Luis Diez Navarrro para dicho efecto». Luego de concluida esta diligencia, los maestros artesanos, cada uno según su ministerio procedió a la regulación de gastos, tanto de mano de obra como de materiales. Al día siguiente, el 18 de Enero de 1748 el tesorero Oleachea mandó dar principio a la fábrica del Almacén de la Pólvora. Dos días después, es decir el 20 de Enero se procedió a la limpieza del paraje y a concertar la  obtención y acarreo de los primeros materiales. 
 

La construcción de la obra duró exactamente un año. Aunque a principios de Diciembre de ese año de 1748 ya estaba prácticamente acabada, por estar aún procediéndose al blanqueado de paredes y por terminar el pretil del muro exterior, no se vino a dar oficialmente por concluida hasta el 16 de Enero de 1749, fecha e que se convocó para las últimas pagas.

En la construcción de la fortaleza La Pólvora, intervinieron los maestros jaltevanos en albañilería: Juan de la Cruz Gutiérrez, Simeón Cantillano y  Pascual Canales; maestros en carpintería: Pedro Ruiz y Diego Martín González; herreros: José de la Cruz Orozco, y Juan Manuel Navarrete y el maestro tallador y pintor, Matías Montiel. Además se aplicaron en ella 32 mozos, indios «reales» (con salario diario de un real y otro medio de comida), facilitados por los alcaldes de las cuatro parcialidades del pueblo de Masaya, siete oficiales carpinteros, once hacheros y cuatro «realeros» que con el maestro carpintero de ribera Jacinto Mejía cortaron y labraron trozas y soleras de cedro en los montes del Arenal y Hato Grande; además de doce indios carreteros y finalmente, siete indios brujos desterrados del pueblo de Managua, otros cinco reos por varios delitos y diez caribes piratas apresados en las montañas de Muy-Muy, que con  paga de medio real al día trabajaban en ésta y otras obras de la ciudad. 

CAPACIDAD DE ALMACENAJE 
Según datos recabados la Casa Almacén de La Pólvora, de acuerdo a sus dimensiones debió tener una capacidad de almacenaje de 200 a 300 quintales de pólvora en barriles, lo que significaban de 100 a 150 barriles de pólvora o municiones. Esta cantidad de reserva era suficiente para resistir dos meses de combates continuos en caso de ataque a la ciudad.   Además de las municiones, generalmente se guardaban aquí diversos tipos de artillería como: falconetes, pedreros, rifles de chispa, arcabuces, fusiles, granadas y en el exterior cañones. Los cañones usados en estos tiempos eran los llamados «bombarda, cañón doble o simple, cañón de cremallera y cureña. También se almacenaron armas blancas como sables, floretes, espadas, hachas, etc. 



 

HISTORIA DEL USO DE LA CASA ALMACÉN DE LA PÓLVORA 
Como se ha dicho, la historia de esta Fortalez comienza exactamente en los últimos meses del año de 1747. Originalmente se edificó para servir de  casa almacén de la pólvora con que se había de surtir nuestro bastión principal de entonces, El Castillo del Río San Juan y además para suplir las necesidades militares de la ciudad. 

Su original manifestación no fue otra cosa que la de ser una de las  dependencias de aquel baluarte de la provincia. La segunda referencia sobre este recinto la tenemos del Obispo Morel de Santa Cruz en 1752, quien habla de ella en su informe de esta ciudad. 

El tercer suceso relevante, del que se tiene conocimiento, de la historia de esta Casa, fue en 1812, cuando las condiciones de explotación y esclavitud en que vinieron a someter a los españoles a nuestros indígenas, conllevó a grandes contradicciones entre dos grupos y a la lucha por la reivindicaciones de sus derechos por parte de los marginados; fue por eso, que en la madrugada del 12 de Abril de 1812 se dio una rebelión contra el yugo español, siendo los indios aniquilados bajo el fuego de los  dominadores, quedando cienes de cadáveres regados en lo que hoy es la Plaza de Jalteva. Fue este día cuando caía la centinela de La Pólvora de Granada al golpe de las fuerzas que contra la ciudad rebelde comandaba el Sargento Mayor Pedro Gutiérrez, que se estaba abriendo una nueva era en la quieta historia de esta Casa. Esta misma acción provocó una ligera escaramuza por la posesión de la Casa de La Pólvora entre los granadinos y las avanzadas tropas gubernamentales enviadas a someter a la ciudad rebelde. 

 Posteriormente a raíz de la Indepedencia fue abandonada la sana costumbre de mantener las reservas de pólvora apartadas de las ciudades. En ester período, en Granada, toda la pólvora se almacenó en el Cuartel Principal, el que estuvo ubicado en la esquina nor-este de la Plaza Central,  donde hoy es la Plaza de la Independencia (frente a la hoy Casa Episcopal); quedando virtualmente desocupada la original Casa de La Pólvora, que servía en ese entonces de cuartel militar secundario, ocupado por tropas militares de la ciudad. 

En 1896 se produce una tremenda explosión en el viejo Cuartel Principal de la Plaza ocasionando pérdidas en vidas humanas y materiales. A raíz de  esta destrucción la antigua Casa de La Pólvora recupera su función original; requiriéndose mayor espacio por ser el único reducto militar hábil en la ciudad. Aquí tuvieron lugar muchos episodios de luchas intestinas del país. 

Se implementa en este tiempo la construcción de otra casa, ubicada al Sur de la antigua Casa de La Pólvora, denominada «Cuerpo de Guardia» que servía de refugio para el guarda o los guardias quienes vivían en ella. Gobierna, en esas fechas, el General José Santos Zelaya, con quien se reforman muchas estructuras militares existentes y surgen numerosos progresos económicos y administrativos. 

 Ya en 1913, este recinto adquiere una nueva forma, con la implementación de la muralla y los torreones que actualmente se aprecian, lo que por  supuesto varía su aspecto, denominándose en lo sucesivo «fortaleza». 

Durante el gobierno de Adolfo Díaz (1912-1916), en Informe del Jefe Político de Armas de Granada, Ramón Cuadra, fechado el jueves 16 de Abril de 1914, encontrado en la Gaceta N° 82 del mismo año, se lee textualmente: 
«Con todo y la crisis económica se ha notado actividad en los trabajos de nuevas construcciones de casas particulares, sobresaliendo entre ellas muchas de estilo moderno que serán verdadero adorno de la población y estímulo para su mejora. Entre estas edificaciones sobresale la Fortaleza de «La Pólvora», que está construyendo el supremo gobierno y que será un edificio de mucha importancia militarmente hablando, por su posición  inexpugnable y arquitectónicamente pro su estilo; y de fuerza moral para que el soldado granadino encuentre allí elementos para expandir su patriotismo e instrucción, para fomentar su adelanto». 

 Dicha rehabilitación coincidió con importantes cambios administrativos en la plaza, que establecieron el puesto de Comandante del Cuartel La Pólvora, según se lee en La Gaceta N° 3 del 4 de Enero de 1913. Lo que hace suponer que hasta entonces no existía ningún cargo militar oficial para este sitio de manera específica. Para tal cargo fue nombrado el 17 de Enero de 1914 el coronel Don Juan José Pasos quien nunca ejerció, siendo sustituido por el coronel Don Juan Ramón López, quien nombrado el 21 de Noviembre del mismo año se convierte en el segundo Comandante de la plaza, según señala la Gaceta N° 280 de 1914. 

Esta fortaleza tuvo, en tanto, un gran resurgimiento en la historia militar de nuestro país, como se puede deducir de los cuadros y presupuesto destinados. Contaba entonces con dos comandantes, un capitán, dos  tenientes, dos sub-tenientes, cinco sargentos, ocho cabos, un corneta y sesenta soldados, que percibían un total de un mil quinientos ochenta y un córdoba con siete centavos. Al concluirse los trabajos de acondicionamiento de La Pólvora se colocó una inscripción en la entrada  principal que decía: «Administración Adolfo Díaz», la cual permaneció hasta que se sustituyó el portal original de la entrada, por el que existe hoy, de construcción moderna. 

Respecto a las murallas y torreones actuales por su estilo y trazas, es deducible que, son de construcción reciente y no coloniales, que corresponden más bien a obras de Mauricio Frary o de Teodoro Hooke (diseñador y constructor del Hospital de Granada), constructores del  Fortín de Acosaco y de la Fortaleza del Coyotepe, esta última construida en 1914. 

Durante el período del presidente Anastasio Somoza García (1951-1958) cuando en el país se comienza a sentir con más fuerza la represión militar y surgen los primeros movimientos rebeldes, el uso de este lugar que hasta entonces era de simple acuartelamiento militar y bastión para la defensa de  la ciudad, se convierte en cárcel, no sólo para delincuentes comunes sino para reos políticos. Al final del período del primer Somoza, se construye el nuevo postal de acceso principal en sillería aparente y algunos muros interiores. Y los torreones son techados con teja de barro. 

La Pólvora en su nueva condición de prisión nacional en el período de la dictadura del presidente Somoza Debayle (1967-1978), fue centro de  represión y tortura para el pueblo granadino y de todo el país, bajo la falsa  denominación de «Centro de Rehabilitación». 

A fines de 1969 se reconstruye una de las torres que da hacia el cauce posterior, por estar en mal estado debido a la erosión del terreno que debilitó su estructura y también son reforzados sus muros en ciertos  tramos. En la década de los 60 del siglo XX, fueron construidos muros interiores de mampostería para definir nuevos espacios necesarios para las condiciones de encarcelamiento y se le dieron nuevos usos a los  ambientes existentes. 

La original Casa de La Pólvora fue destinada para cuarto de torturas y la casa del Cuerpo de Guardia convertida en cárcel para dos tipos de presos. Es muy probable que en este período se implementara el nuevo boquete de puerta en la pared Este de la Casa de La Pólvora, pues en 1964, Carlos Molina Argüello, nos habla únicamente de la existencia de  dos puertas en este inmueble. Se construyeron además otros elementos como: cocina, baños, pozo y piletas, y se utilizó zinc para techar los torreones y el porche de entrada. 

Después del triunfo revolucionario fue ocupado como Comando de la Policía Sandinista, por espacio de 3 años; en este período aún funcionó como cárcel y sirvió también como centro de alojamiento de miembros de la Policía Sandinista. Posteriormente este inmueble fue abandonado y sufrió el desmantelamiento por parte de personas del lugar quedando en estado semi-derruido por varios años. 

Luego se inició un proceso de sensibilización de la urgente necesidad de rescatar este inmueble patrimonial de la ciudad y el país, mediante su restauración, la que ha partido de una limitada documentación,  en gran parte a causa del carácter militar que hasta reciente fecha ha tenido, lo que ha dificultado disponer de la información gráfica o literal necesaria para este tipo de labor; auxiliándose básicamente de documentos oficiales del Estado y de testimonios de personas ligados a su historia, fuente   principal de información. 



              BIBLIOGRAFÍA: 
  • Versión Nika CyberMunicipio: Eduardo Manfut 
  • El Nuevo Diario, Fortaleza La Polvora 10/02/98
  •  
  •              «Las Colonias Inglesas», Historia de América, América europea II, Tomo 3, Pág. 265 y sig., M. Hernández Sánchez-Barba, Editorial
  •              Alhambra S.A., España, 1988. 
  •              «La Pólvora de Granada», Revista Conservadora Vol. 9, N° 43, Pág. 17, Carlos Molina Argüello, Managua, 1964. 
  •               «El Fuerte De San Fernando de Omoa...», Revista de Indias, Año III, N° 9, Pág. 515 y sig., José Antonio Calderón Quijano, Editada por el
  •               «Instituto Gonzalo Fernández de Oviedo», Madrid, España, Julio-Septiembre 1942. 
  •               «La Pólvora», Fortaleza de la ciudad de Granada, Nicaragua,  investigación histórica, Vivian S. Saavedra Ugarte, Dirección General de
  •               Patrimonio Histórico, Ministerio de Cultura, Managua, Septiembre 1983. 
  •               «Granada en tres siglos (1524-1824)», Granada: Aldea Señorial en el tiempo, Pág. 53 y sig., Jorge Eduardo Arellano, Dirección General de
  •               Patrimonio Histórico y Museos, Instituto Nicaragüense de Cultura y Educacion. 

  •               Publicaciones de la Organización de Estados Americanos, Managua, 1997. 

     
    Catedral de Granada 
    El 27 de Noviembre de 1856, durante la Guerra Nacional, el General Hanningsen, antes de abandonar la Plaza de Granada, destruyó las torres de la parroquia hasta hacerlas desaparecer de sus cimientos con cargas de pólvora, por órdenes del Filibustero Walker, provocando el incendio total de la antigua parroquia miles de documentos historicos son consumidos por las llamas. En 1860 se iniciaron los trabajos de reconstrucción de la nueva Iglesia. Los planos los hizo un Arquitecto Italiano, y se utilizaron en su construcción piedras de la cantera de Posintepe, situada en las faldas del Volcán Mombacho. Se concluyó la obra en 1910.
    Los arroyos de Granada
    Los arroyos de Granada, son tan antiguos como la historia. Enormes barrancos de los que se cuentan historias y fueron refugio de muchachos de décadas pasadas, recuerda Francisco Mena Acevedo, un fotógrafo de esta ciudad conocido como, Paco Paco.
    Parque Central de Granada
    Donde originalmente existía la parroquia de la ciudad. En el centro del Parque esta localizada la Fuente Monumental, que data desde el acuerdo municipal del 30 de dicienbre de 1880, en el cual se aprueba un contrato entre Marco Antonio Lacayo y la alcaldia a cargo de Rito Baez, en comprar una fuente que estaba listada en el catalogo de la empresa de J.W. Fiske de Nueva York a un costo de 1,200 pesos. El artista Pedro Vargas rehabilitó las esculturas
    Casa del Ayuntamiento
    En el año de 1751, Fray Agustín Morel de Santa Cruz describe la casa del Ayuntamiento, que estaba ubicada en la Plaza mayor, y que fue reconstruida después del incendio de 1856.
    Casas Coloniales de la Ciudad de Granada, Nicaragua
    Los corredores o pasadizos se extienden por varios puntos de la Ciudad Señorial. La muy de don Manuel Sandino y doña Tomasa Ubao, que fue propiedad del padre de ella don José Ubao, que se casó con la hija de don Juan Argüello y la heredó la familia Sandino.
    De 1885 a 1895, la ciudad mejoró notablemente en su aspecto arquitectónico por las reformas que en sus casas hicieron entonces algunos vecinos y los nuevos edificios que se construyeron
    Cines del ayer granadino 
    Hay quienes dicen que los cines comenzaron a funcionar en esta ciudad a finales del siglo XIX e inicios del siglo XX presentando películas mudas, es decir sin sonido, en las cuales los artistas a veces parecían eléctricos por los movimientos nerviosos que hacían aún en las escenas más románticas y ceremoniosas. 
    antigua estacion del ferrocarril de granada
    Es una construcción neoclásica de 1888, imperante en esa época en Europa. Pero la implementación de ese estilo en el antiguo edificio fue bajo el régimen de José Santos Zelaya, coincidiendo con muchas otras transformaciones arquitectónicas, aunque esa construcción, dicen los historiadores, se realizó cuando el gobierno del Dr. Adán Cárdenas (1883-1887).
    Fuertecito de San Pablo
    En 1780 el capitán general de la  Audiencia de Guatemala ordenó construir la pequeña fortaleza para defender Granada  del acoso de corsarios y piratas 
    Los planos de la fortaleza fueron hechos en 1783 por el  ingeniero José María Alexandre.
    Iglesia de Xalteva 
    Construida en 1678, como fortaleza militar, luego capilla para los soldados. Este edificio tienen un estilo renacentista. En 1853 William Walker incendia la iglesia y destruye los archivos de natalicio de los indios de Xalteva,  En 1856 es reconstruida. En 1890 es parcialmente destruida por un terremoto. y en 1898 finaliza su reconstruccion. La iglesia Xalteva  es una obra del siglo XVII y reconstruida en su interior y fachada  después de las guerras civiles. El templo fue construido en homenaje a la virgen de La  Asunción
    La plaza de Xalteva:
    Se encuentra situada ante la iglesia de Xalteva, en tiempos de la colonia, era utilizada como mercado y  posteriormente fue ocupada para la realización de cabildos.
    Los Muros de Xalteva:
    Fueron levantados entre 1746 y 1761, existen dos versiones que explican la construcción de los mismos, la primera se refiere a que los españoles los levantaron para encausar las aguas de los recios inviernos y la otra versión afirma, que la rebeldía de los indios de Xalteva obligó a los españoles a mantenerse en guardia y levantar los muros para defenderse de las acometidas de los indígenas.En estos muros de Xalteva está colocada una placa que dice: "El General José Dolores Estrada, Héroe Nacional, peleó desde estos muros en 1854 contra los invasores de Máximo Jerez acuarteladas en la iglesia de Xalteva. Más tarde, el 14 de septiembre de 1856 libró la famosa Batalla de San Jacinto, donde murió Byron Cole, uno de los jefes militares filibusteros".s
    El Obelisco
    En 1920 la sociedad de justicia organizada dispuso levantar en la plazuela de los Leones un monumento consagratorio al primer centenario de la proclamación de la independencia de Centroamérica.
    La Iglesia de Guadalupe 
     La Iglesia de Guadalupe: Fundada en 1624 - 1626 por Fray Benito de Baltodano. Luego que fue incendiada fue reconstruida con diferentes formas, lo que ha hecho que pierda un poco de su valor arqueológico. Se encuentra localizada sobre la calle La Calzada a poca distancia del Gran Lago. La Iglesia de Guadalupe tenía una posición estratégica en tiempo de la Colonia, ya que estaba a la entrada de la ciudad por la vía del gran Lago, por lo que se convirtió en la típica Iglesia Fortaleza, razón por la cual estuvo siempre expuesta a los saqueos y destrucciones de piratas y filibusteros. 
    El convento de San Francisco:
    Fue fundado unos años después que el conquistador Francisco Hernández de Córdoba arribó al territorio de lo que hoy se conoce como Granada. Algunos historiadores han afirmado que Hernández de Córdoba, al fundar Granada en el año de 1524 levantó un templo dedicado a San Francisco, construido con pareces de madera y techo de paja. Todo parece indicar que el Templo de San Francisco ocupa el mismo lugar de su fundación. En la antigua Iglesia y Convento de San Francisco, vivió y predicó Fray Bartolomé de las Casas, el protector de los Indios. En 1536 predicó en dicha Iglesia contra la quinta expedición al Rió San Juan, comandada por el Capitán Diego Machuca de Suazo. La Iglesia y el Convento fueron incendiados en 1665, y en 1685 por invasores piratas
    El antiguo Hospital San Juan de Dios, 
    en el costado norte del Asilo de Ancianos La Providencia, es parte de la monumentalidad de la ciudad. Su construcción, actualmente en completo deterioro, data de 1886 a 1905. Uno de los principales promotores para la edificación de ese centro asistencial fue el señor Francisco Alvarez, entonces presidente de la Junta de Caridad,
    Fortaleza La  Pólvora
    En 1748 se inició la construcción de esta fortaleza, y fue oficialmente concluido el 16 de Enero de 1749. Primeramente fue usada como almacén para guardar la pólvora. Más adelante fue utilizada como centro de acuartelamiento y cárcel de la ciudad de Granada, donde tuvieron lugar algunos episodios de luchas internas. El edificio de estilo medieval español tiene características de fortaleza por sus altos torreones, troneras y por sus gruesos muros de adobe. Durante la Dictadura de Somoza, fue cárcel y cuartel de la Guardia Nacional. Después con los sandinistas fue ocupado como comando de la Policía. En la actualidad es un museo
    La parroquia de Diriomo es la única hecha en piedra en toda Nicaragua, 
    Como la mayoría de las iglesias, los primeros templos   fueron construcciones hechas de madera y materiales que no aguantaban el paso del tiempo. La construcción de este  moderno templo duró más de un siglo, ya que la primera  piedra fue puesta en 1795, por el fraile franciscano, Fray  José Antonio de la Huerta y Casso, que fue uno de los  primeros Obispos de origen nicaragüense y se estrenó el  primero de Enero de 1900. 
    Iglesia de La Merced
    Fundada y edificada por primera vez en 1534. Pero en 1670 el Pirata Morgan la saquea e incendia, la fe de los granadinos se impuso y una vez mas se reconstruye en 1853. Despues es quemada por el filibustero William Walker en 1856, En 1862 el maestro Don Esteban Sandino finaliza su restauracion con adornos neoclasico, y en su fachada es una rica variedad de estilo barroco,  Una de sus principales atracciones es el retablo dorado del altar mayor. La torre de la iglesia fue construida en 1781 y en 1854 durante la guerra civil fue demolida hasta la mitad y restaurada en 1863. En sus terrenos se encuentran los restos de Enmanuel Mongalo.
    La Cruz del Siglo
    En el atrio de la Catedral de Granada, en la esquina noroeste, frente al  Parque Central o Parque Colón, de espaldas a la Calle de la Calzada y al costado sur de la  Plaza de la  Independencia, se levanta una cruz de piedra que fue edificada en el año de   1900 para  conmemorar el fin de siglo XIX y la llegada del siglo XX, conocida como La Cruz del Siglo.   En ese tiempo la Iglesia Católica comprendía una sola Diócesis con un solo Obispo para Nicaragua (hasta 1850 lo fue de Nicaragua y  Costa Rica), con sede en León. Poco antes de finalizar el siglo era Obispo de Nicaragua monseñor Francisco Ulloa y Larios, 
    Puentes de la Ciudad de Granada
    Los grandes puentes de esta ciudad, que permitieron cruzar los arroyos, sirvieron como una expansión y una integración al desarrollo urbanístico.Son antiguos puentes del siglo pasado y comienzos del XX algunos de ellos construidos en el período de los 30 años de gobierno conservador, obras verdaderamente históricas, parte integral de Granada. Los más antiguos son el de la Planta Eléctrica al final de la Calle Carazo, El Globo en la Calle Guzmán, el de Valeriano Torres y el de Papa Q, además el de Palmira.
    El salón de los ídolos 
    Según los arqueólogos las piezas datan de los años 800-1200 después de Cristo. Las estatuas fueron descubiertas en 1849. Entre las que cabe mencionar: El Ahorcado, Moctezuma, El Aguila y El Jaguar. Estos monolitos representan un alto valor histórico y cultural pre - hispánico, la principal pieza de valor es el Dios TLALOC, que es una estatua de piedra en cuclillas.La colección se conoce con el nombre de "Colección Squier - Zapatera", se encuentran ubicadas en una sala de exposición en el convento de San Francisco,
    La Bodega del Muelle..(Existe un Proyecto de convertir esta edificación en un Museo-Taberna-Bar.
    Esta se construyó el 5 de junio de 1871, tiene la forma de un galerón de madera que mide 26 mts. de largo por 5.15 mts. de ancho. Sirve como punto de embarque para las rutas Granada - Ometepe - San Carlos y Granada - Morrito - San Miguelito - San Carlos
    La Plazuela  de  los Leones 
    La Plazuela de los Leones, es una prolongación de la plaza mayor.  De esta plazuela se derivan 12 calles que son las principales arterias de la ciudad. 
    Fue construida a principios del siglo XVIII, destruida por el incendio de 1856  y en 1974 fue declarada bajo protección del Patrimonio Nacional de la República. En la actualidad se realizan exposiciones, clases de danza, música y artes plásticas propias del municipio
    La Basílica de Santa Ana
    Es una reliquia nacional, Su Altar Mayor es decorado con un retablo tallado a mano y este data desde mediados de 1800.  Fue declarada Patrimonio Nacional a inicios de 1990 y está considerada como una joya de la arquitectura colonial, En ella reposan los restos de uno de los hijos más ilustres de Nandaime: el General José Dolores Estrada, Héroe, vencedor de los combates en San Jacinto quien reposa a la derecha del Altar Mayor junto a monseñor Ulloa y Larios, otro de los insignes de la ciudad.
    Hotel La Gran Francia

    En Granada, el Restaurante La Gran Francia, inversión de la familia Vaughan-Mendieta, rescató una de las pocas casonas que se salvó del incendio que destruyó gran parte de la ciudad en la época del filibustero William Walker. Allí también residió el Duque o Conde Choisseul-Praslin. 


     
     
     
     









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  •  Agosto 21 2001
    La Pólvora pide justicia 
    Familias de masacrados reviven informe de OEA 
     

    Ernesto García Canales
    La Noticia
     

    Esta es la fachada de la casa-hacienda La Montañita de Santa Ana, lugar donde fueron masacrados varios reos políticos durante el régimen sandinista. En el recuadro, una fotografía del doctor Francisco Mayorga Ramírez, una de las víctimas. 

    Un informe de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, de la Organización de Estados Americanos (OEA), sobre una misión que estuvo en Nicaragua en 1981 para verificar denuncias de crímenes masivos en cárceles sandinistas, revela graves violaciones durante el régimen que presidió Daniel Ortega en los años ‘80. 
    El Informe de la CIDH del 30 de junio de 1981 sobre “la situación de los derechos humanos en Nicaragua”, relata una serie de horrendos crímenes cometidos, sobre todo en la Zona Franca, en Managua y La Pólvora, en el departamento de Granada y detalla las condiciones infrahumanas en todas las cárceles que el FSLN construyó por todo el país.

    En la actualidad una serie de excavaciones en la Zona Franca, ha permitido el descubrimiento de osamentas que presumiblemente son de reos políticos de los años ‘80. La misión de la OEA en ese entonces se encontró con que los altos jerarcas del FSLN estaban en pleno conocimiento de los abusos en contra de ex guardias y personas civiles, que bajo cualquier sospecha eran capturados y ejecutados, sin siquiera habérseles abierto un juicio y lo peor, es que eran enterrados en fosas comunes clandestinas engañando a sus familiares de que habían sido enviados al exterior.

    El informe de la CIDH reveló que la cárcel más grande, en donde los prisioneros se debatían en condiciones jamás vistas, eran en la antigua cárcel de Héroes y Mártires de Nueva Guinea, mejor conocida como la Zona Franca.

    Pero los peores hallazgos de violaciones a los derechos humanos y crímenes de lesa humanidad los encontró la misión de la OEA en la cárcel de La Pólvora, en el departamento de Granada, en donde capturaron y mataron a gente sin piedad alguna, entre julio de 1979 y 1981 bajo cualquier sospecha y sin ningún argumento.

    Todos estos crímenes fueron ordenados y ejecutados a sangre fría por el responsable de la cárcel de La Pólvora, el militar sandinista Marvin González Ruiz, alias “Wilmer”, quien nunca fue apresado ni castigado por los horrendos crímenes cometidos, pese que el entonces ministro del Interior, Tomás Borge Martínez, recibió las denuncias de manos de la CIDH, así como el Ministerio de Justicia y la Comisión para la Promoción y Protección de los Derechos Humanos.

    En el Informe, la CIDH dijo haber investigado innumerables casos de denuncias por abusos y asesinatos a manos de “Wilmer”, las que jamás tuvieron respuestas. Entre éstos se encuentran los casos del ginecólogo granadino César Rivas Guillén, el abogado Francisco Mayorga Ramírez, el conductor Róger Alfonso González Ibarra, el comerciante Ezequiel Zavala Jiménez, el ex raso Gabino Velásquez Meza, el chofer Jorge Villalobos Toruño y los también ex GN Gustavo Adolfo Marín Guzmán, Luis Martínez Mercado, Maximiliano Jaime López, Vicente Cuadra Chamorro, Alberto Barillas Chamorro, Luis Rey López Cajina y el médico David Salvador Argüello Pasos.

    Completan la lista de reos políticos asesinados durante el régimen de Daniel Ortega en las cárceles de La Pólvora de Granada, los ex G.N Hernaldo López Cajina, Amado López Cajina, Bismarck Rodríguez Salazar, Julio César Urbina Vargas, Julio Morales Carcache, Iván Alfonso Molina Mercado, Luis Martínez Mercado, Diego Carrillo Cruz, Armando Mercado Muñoz, Armando Mercado Mora, Antonio Pérez Sequeira, José Mercedes Alonso Pasos, Juan Alfredo Rojas Silva, Roberto José Marenco Ramírez, Modesto Orlando Mayorga Rivera, Ignacio Muñoz Espinoza y el celador Cristóbal Vargas Rocha.

    “Wilmer” tenía su propio cementerio apenas cuatro kilómetros al noroeste de Granada, en un lugar conocido como La Montañita de Santa Ana, un terreno de aproximadamente tres manzanas, ubicado en el camino que conduce a un lugar llamado Los Malacos, según el conmovedor informe de la CIDH.

    Ahí eran llevados los presos y sospechosos de haber sido miembros de la extinta Guardia Nacional y aquéllos por haber violado las leyes de seguridad nacional o por ser contrarrevolucionarios. Les ataban las manos hacia atrás y a la orilla de las fosas eran ejecutados. Ni más ni menos, igual que hacían los nazis en tiempos de Hitler, en Alemania.

    En su dramático informe, la CIDH detalló el relato de los familiares del abogado granadino, Francisco Mayorga Ramírez, de 42 años, quien fue notificado que debía presentarse a la Policía militar de esa ciudad.

    A la una de la tarde del 21 de julio de 1979 éste se presentó a La Pólvora donde quedó detenido como sospechoso de haber colaborado con la dictadura somocista. Ahí estuvo detenido desde el 22 al 26 de julio de 1979, cuando fue puesto en libertad porque no se le encontró prueba alguna. Cuando Francisco Mayorga Ramírez regresó a su casa después de haber estado detenido, contó que su “delito” era haber sido diez años atrás Juez para lo Civil y lo Criminal.

    El día 28 de julio de 1979, mientras el abogado granadino sostenía una reunión con varios colegas en su casa situada del Juzgado del Distrito del Crimen de Granada treinta varas al lago, en la Calle Real, en esa ciudad, donde programaban una visita al Estado Mayor de Granada y a la Junta Local de Gobierno, a fin de pedirles que determinaran el campo de acción que les quedaba para ejercer la profesión, se presentaron dos soldados del Ejercito Popular Sandinista quienes lo apresaron nuevamente, relataron sus familiares.

    Mayorga fue apresado por los soldados quienes no respetaron el salvoconducto que portaba, trasladándolo de nuevo a la cárcel de La Pólvora. Al día siguiente, domingo 29 de julio, al presentarse un familiar al comando de La Pólvora a llevarle el desayuno a Francisco, el que pasaba la comida ese día le informó que había sido trasladado a Managua, sigue diciendo el informe.

    Presintiendo algo fatal, la esposa de éste, señora Marlene Taleno de Mayorga, junto a otros familiares se dirigieron a preguntar por su paradero. En dicho comando los atendió el responsable militar del mismo, compañero Marvin González Ruiz, conocido como “Wilmer”, quien les informó que Francisco “había sido trasladado a la Cruz Roja Internacional y que si quería verlo debería apresurarse pues ese mismo domingo los trasladarían a Guatemala”. 

    Ante esa noticia, su esposa se trasladó inmediatamente a Managua donde se dio cuenta que había sido objeto de una burla pues la Cruz Roja Internacional estaba cerrada y un miembro de dicha institución le informó que ningún reo había sido llevado para tal fin. 

    Ese mimo día, 29 de julio de 1979, en horas de la tarde se presentaron en la casa del abogado granadino unas personas desconocidas, de aspecto campesino y manifestaron que ellos conocían a Francisco y que habían visto su cadáver en unos potreros de la Hacienda Santa Ana, ubicada en el camino de Los Malacos. 

    Estas personas también relataron que en ese lugar había como 50 cadáveres más y que tenían las manos amarradas hacia atrás, manifestó en el informe la CIDH. El día martes tres de octubre de 1979, a solicitud de la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH), una misión de la CIDH, realizó una primera inspección al sitio denominado La Montañita de Santa Ana.

    Luego de la inspección, los representantes de la CIDH, elaboraron un informe destacando que a unos treinta metros después de cruzar el cerco de alambre de púas en la hacienda La Montañita de Santa Ana, se encontraron huellas de un vehículo pesado que resultaron ser las dejadas por una pala mecánica que estuvo operando en el lugar para cavar una fosa de regulares proporciones.

    “Un poco más adelante encontramos una depresión de unos seis metros de largo por tres de ancho. A flor de tierra había un cráneo, huesos y zapatos. En toda el área vecina se sentía la tierra floja, sigue diciendo el dramático informe. Familiares de las víctimas aseguraron en esa oportunidad que bastó cavar dos o tres centímetros para que de inmediato brotara una gusanera y restos humanos en descomposición. 
    Según el informe de la CIDH que recoge la denuncia interpuesta por doña Marlene Taleno en la CPDH, ésta reconoció el cuerpo sin vida de su marido por el pantalón que vestía ese día.

    Los delegados de la CIDH, señalaron que durante su visita a Granada, conversaron con familiares de otras víctimas que habían acudido al lugar de la masacre alertados por los campesinos de la zona y que habían visto incluso cuando parte de los cadáveres apilados eran consumidos por las llamas ya que habían sido rociados de diesel. Los testigos afirmaron que algunos cadáveres tenían las manos atadas hacia atrás”
     

    Siguen pistas de fosas en Granada 
    La Trinchera agosto 21 2001
     

     Fotografía: Leonardo Rodríguez Altos impuestos en Matagalpa Enrique Aldana, presidente de la Cámara de Comercio de Matagalpa, se quejó ayer de los altos impuestos cobrados por la administración de la Alcaldía de ese departamento, que preside el sandinista Zadrach Zeledón. Aldana se lamentó tras reunirse con Marco Mayorga, presidente de CACONIC. Dijo que la Alcaldía no ha ampliado el número de contribuyentes y quiere, aparentemente, cobrar a los establecimientos legales el costo que deben asumir los ilegales. 
    La existencia comprobada de la fosa conocida como "La Montañita", donde enterraron a los presos políticos asesinados y retenidos temporalmente en la cárcel La Pólvora de Granada, ha dado pistas para encontrar otras fosas de víctimas del régimen sandinista en esa ciudad. 

    Una vez en el poder, alcanzado en 1979, el Frente Sandinista procedió a cometer crímenes. Los asesinatos se escribieron como parte de una ola de revancha, que provocó la muerte de una cantidad de personas. 

    La Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la Organización de Estados Americanos (OEA) comprobó los crímenes cometidos en Granada a inicios de los años '80. Respondiendo a denuncias procedió a investigar, llegando a descubrir la fosa conocida como La Montañita, que pronto sería descubierta de nuevo. 

    No obstante, son tantos los asesinatos cometidos sólo en Granada, que se siguen nuevas pistas de otras fosas, las cuales seguro existen en toda Nicaragua. 

    En la edición de ayer, presentamos un informe especial sobre los crímenes en La Pólvora, cárcel de un comando en Granada. Lo que a continuación sigue es sólo parte de los testimonios y pruebas de los asesinatos ocurridos en la "Gran Sultana". 

    Informe de Comisión Interamericana 

    La Comisión también recibió los siguientes casos referentes a ejecuciones en La Pólvora antes de llevar a cabo su observación in loco en Nicaragua. Estos casos también han sido presentados al Gobierno de Nicaragua, no habiendo tampoco recibido respuesta. 

    Caso 7063: Gabino Velásquez Meza 

    El día 23 de julio de 1979, Gabino Velásquez Meza, mayor de edad, soltero, ex raso de la extinta Guardia Nacional, se entregó al comando "La Pólvora" de la ciudad de Granada, debido a que le habían dicho que lo andaban buscando "los muchachos", comprendiendo que su integridad física estaría garantizada entregándose a las nuevas autoridades, dispuso presentarse, acompañado de su señora y de sus hijitos. 

    Fue así que durante los dos días posteriores pudimos enviarle alimentos y nos envió papeles, por lo que comprobamos que se encontraba allí, sin embargo al tercer día de su permanencia en La Pólvora nos dijo un miliciano acantonado en ese comando, que había sido trasladado a la cárcel Modelo, información que nos confirmó un comandante de apellido Lang, quien era uno de los responsables de esa cárcel. 

    A raíz de esa fecha, hemos buscado intensa e incesantemente a Gabino, no sólo en la cárcel Modelo sino que en otros centros penitenciarios, siendo hasta el momento infructuosa esa búsqueda. 

    Es por lo expuesto que recurro a Uds. con el objeto de que se me ayude a gestionar para establecer su paradero, y se informe si está vivo o muerto, ya que hay rumores de que en ese comando se cometieron fusilamientos. 

    Caso 7237: Jorge Villalobos Toruño 

    Jorge Villalobos Toruño, de 45 años de edad, casado, chofer, fue capturado el día 26 de julio de 1979 en la ciudad de Granada y conducido a la cárcel de La Pólvora, de donde desapareció el día 29 de julio, siendo el comandante "Wilmer", quien según familiares del preso, les informaron que parece haber dado orden de que lo ajusticiaran. Sin embargo, con posterioridad, otras personas afirman haberlo visto en la cárcel Modelo y que estaba incomunicado. 

    Caso 7315: Gustavo Adolfo Marín Guzmán 

    El día 24 de julio de 1979, se entregó a las autoridades del FSLN el Sr. Gustavo Adolfo Marín Guzmán, un raso, mayor de edad y del domicilio de Granada, siendo recluido en las cárceles de La Pólvora bajo la responsabilidad del comandante Marvin González Ruiz; conocido con el seudónimo de "Wilmer", quien posteriormente dio orden de ejecución. Vecinos del lugar de la Hacienda Santa Ana, camino de Los Malacos, Depto. De Granada, dijeron ver el cadáver de dicho señor junto a los restos del Dr. Francisco Mayorga. 

    Caso 7318: Luis Martínez Mercado 

    El 25 de julio de 1979, el Sr. Luis Martínez Mercado, mayor de edad, ex auxiliar G. N. y del domicilio de Granada fue recluido en las cárceles de La Pólvora. Posteriormente fue sacado con rumbo desconocido por órdenes del comandante Marvin González Ruiz, conocido con el seudónimo de "Wilmer", siendo informados que ese día se realizaron ejecuciones masivas. No se sabe nada respecto a su paradero. Se presume su muerte. 

    Caso 7308: Cristóbal Vargas Rocha 

    Cristóbal Vargas Rocha, de 24 años de edad, soltero, celador del domicilio de Granada, fue capturado el domingo 24 de julio de 1979. Los motivos de su captura se desconocen. Por medio de un miliciano que estaba de servicio en La Pólvora (cárcel de Granada), se supo que el 26 de julio de 1979 a las 11 de la noche se sacaron unos 50 reos y los llevaron cerca de la costa del lago de Granada, donde cavaron sus propias fosas. 

    El responsable del comando era el llamado "Wilmer" cuyo nombre es Marvin González Ruiz, quien es el autor directo de estos fusilamientos en masa. 

    Respecto de este caso de Cristóbal Vargas Rocha, la Comisión ha recibido la siguiente información: 

    Sin embargo, con mi desesperación he investigado y preguntado, contándome un día de éstos, un miliciano que estaba de servicio en La Pólvora y cuyo nombre no puedo revelar porque sería perjudicarlo, que no siguiera buscando a Cristóbal que era en vano, pues el día jueves 26 de julio once de la noche, sacaron de La Pólvora una camionada de reos, aproximadamente 50, se los llevaron a El Diamante, un trillo de arroz que quedaba cerca de la costa del lago de Granada, allí los pusieron a cavar fosas gigantes en la cual se dilataron como dos horas, luego a la una de la madrugada procedieron a fusilarlos y a enterrarlos en ese lugar, también conocido como Asese. Este muchacho me dijo que pudo identificar a Cristóbal entre los que ajusticiaron. 

    El 17 de marzo de 1980, los familiares se dirigieron al sitio indicado el cual se encuentra ubicado en camino a la finca de arroz "El Diamante" en la zona de Asese, aproximadamente 500 metros después de la Hacienda San Roberto. Con la ayuda de campesinos de la localidad que aportaron palas e inclusive con algunos del ejército sandinista quienes habían sido informados del objeto de la visita, los familiares descubrieron varios humanos: dos cráneos, varias costillas, huesos de la pelvis que aún tenían pegado pedazos de tela, como un par de pantalones rojos y una camisa de rayas rojas y azules. 

    El día siguiente, 18 de marzo, los familiares asesorados por un abogado, presentaron una denuncia de los hechos que habían descubierto ante el Juez de lo criminal del Distrito de Granada, Dr. Agustín Cruz Pérez, y solicitaron una investigación de otro lugar donde presumiblemente habían otros cadáveres. 

    Los familiares, además, mandaron una carta al procurador general, Dr. Ernesto Castillo Martínez, solicitando una minuciosa investigación de los hechos y de las personas responsables. Una copia de esta carpeta fue presentada a la Comisión durante su observación in loco. Esta dice así: 

    Somos familiares de los prisioneros desaparecidos en la cárcel La Pólvora, de Granada, en los últimos días de julio de 1979, siendo responsable en ese entonces del comando citado, el Sr. Marvin González, cuyo seudónimo es "Wilmer". A través de múltiples gestiones realizadas ante diferentes organismos estatales, hemos tenido conocimientos de ejecuciones de reos que se encontraban en La Pólvora, realizadas en esos días. Según numerosos testigos, dichas ejecuciones se efectuaron en tres o cuatro sitios diferentes, aledaños a Granada.

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