La Capilla de Las Ánimas
Un paseo por un lugar que alberga
lo mejor de la arquitectura de campos santos de todo
el país
Emilio Zambrana
Nada más
entrar al cementerio de Granada, salta a la vista imponente la Capilla
de Las Ánimas, que fue trazada en 1871 por Teodoro Emilio
Hocke, con inspiración neoclásica a la manera de un
templo griego, de acuerdo a datos suministrados por el historiador
José Joaquín Quadra Cardenal.
La capilla fue realizada en piedra por el arquitecto granadino Carlos Ferrey
Aragón. Tallada con pórtico de cuatro columnas jónicas
y frontón triangular, todo el conjunto sobre la consabida escalinata.
LA PIEDRA COMO MATERIAL DE CONSTRUCCIÓN
el historiador Quadra Cardenal. Sobre Ferrey
Aragón, el historiador sostiene que dicho arquitecto nos debe
importantes obras como la Catedral de esta ciudad, la Cruz en Homenaje
a Cristo el Redentor y la capilla del Santísimo de la Iglesia La
Merced.
Según un estudio del arquitecto Fernando López Gutiérrez,
así como las perillas de Granada hechas de piedra basáltica
éstas tienen, según parece, un origen común y están
emparentadas al resto de construcciones y obras del que se usó el
material del cerro Posintepe, al sur de la ciudad, “cantera histórica
y otrora refugio seguro de la familia granadina en tiempos difíciles”.
Además —sostiene el arquitecto López— se usó con columnas,
cornisas y, paredes de la Capilla de las Ánimas en el cementerio
de esta ciudad, donde adquiere categoría y estilo que bien pudiera
elevarla a condición de monumento nacional, quizás
por ser, aparte de su valor histórico, el único construido
totalmente de piedra en el país. Esta piedra es de Posintepe —pequeño
cerro ubicado al sur de la ciudad— que se regó por toda Granada.
LA INFLUENCIA NEOCLÁSICA
La Capilla de Las Ánimas en el Cementerio de Granada es una suerte
de réplica de la Magdalena de París.
El granadino se enorgullece de sus reliquias y monumentos históricos
como el Templo
y Convento de San Francisco, Capilla
de Las Ánimas del cementerio,
la Iglesia de La Merced, los
Muros de Xalteva, la Plaza de la Independencia, entre otros.
“Aldea señorial y antañona, Granada de Nicaragua es única
en Centroamérica. Única por su arquitectura armónica,
por su privilegiada topografía, por su historia cuatro veces
secular y por los tradicionales y distintivos rasgos de sus habitantes”,
escribió el destacado intelectual Jorge Eduardo Arellano.
Quadra Cardenal sostiene que la fundación de los cementerios se
originó a partir de un decreto en el período de 30
años de gobiernos conservadores. “Antes de esa época algunas
personas eran sepultadas en las iglesias”, dice el historiador.
Los mausoleos en los alrededores de la capilla, palmeras y árboles
de mango sirven de acompañantes de las bóvedas o mausoleos
que se encuentran en los alrededores de la Capilla de Las Ánimas.
Entre los mausoleos se encuentran algunos cuyas arquitecturas o construcciones
son complementarias a las de la capilla. Antes de llegar a la Capilla de
Las Ánimas, encontramos una bóveda construida por el escultor
Pedro Vargas, donde reposan los restos de la señora Ana Manuela
Ferrari Argüello.
Es una bóveda donde un Cristo yace dormido esculpido totalmente
en piedra. En uno de los lados se pueden leer los siguientes versos
del poeta Silvio Navas Ferrari:
“En este lecho/hay sueño tranquilo/y si descanso aquí /háblenme
a que despierte”.
Al lado izquierdo de la capilla también está un pequeño
cementerio judío en cuyo portal se puede leer: “Cementerio israelita
perteneciente a Teodoro Téfel”, y exactamente detrás de la
Capilla de Las Ánimas fue construida una pileta que sirve de abrevadero
para las aves que se posan en el campo santo. Consta de 13 tumbas
—número cabalístico— y en ellas están sepultadas Mauricio
Salomon, Ana de Wolff y Reinaldo Jacobo Téfel, entre otros.
Don Enrique Guzmán —escribió el historiador Eduardo Pérez-Valle—
quien acababa de regresar del exilio dijo de la Capilla de Las Ánimas:
“Será sin disputa el edificio más bonito de Granada”.
7 de Marzo de 2004 | El Nuevo Diario
Exhuman restos de primer Presidente
de Nicaragua
Mausoleo esperó 40 años por Don
Fruto Chamorro
* Primero fue sepultado en La Merced durante
la guerra nacional y luego trasladado adonde sería enterrada su
esposa
* Mausoleo de mármol italiano ha estado
vacío desde que lo construyeron hace 40 años
* Forman comité para actos solemnes de
la histórica exhumación
—AUGUSTO CERMEÑO—
GRANADA.--
Observan las labores de exhumación,
José Joaquín Quadra Cardenal, Ernesto Horacio Chamorro Martínez,
Jimmi Jarquín Avilés (descendiente de doña Mercedes
Rivas) y Ernesto Chamorro Benard.
Los restos del primer presidente de la República
de Nicaragua, don Fruto Chamorro, fueron exhumados junto con los de su
esposa, doña Merceditas Avilés, para ser trasladados al mausoleo
que desde hace 40 años se construyó y que nunca fue “habitado”.
Don Fruto sólo tuvo hijas: Mercedes Jacinta,
Josefa, Carlota, Adela y Carmen. Esto explica el porqué son las
hermanas Emilia y Adela Zavala, conocidas como las Zavalitas, las que llevan
adelante el proyecto del mausoleo hecho totalmente de mármol italiano.
Eso fue hace más de 40 años.
El mausoleo se construyó y los restos no
se pasaron. Aunque, según nos relató don José Joaquín
Quadra Cardenal, la Juventud Conservadora hizo el intento (1957), pero
no hubo el aporte económico necesario.
Agrega JJQ que en años posteriores hizo
el intento, hace unos 20 años, el joven Martín Chamorro Chamorro,
hijo de don Alberto Chamorro Benard, pero el proyecto se vio frustrado
por la fatalidad, ya que Martín falleció, por un ataque cardíaco,
en Inglaterra. Martín ya tenía hasta la cajita de madera
preciosa lista para depositar los restos del primer presidente de Nicaragua
y su esposa.
Huesos de don Fruto
estuvieron en La Merced
José Joaquín nos reveló,
además, que las circunstancias que llevan a los huesos de don Fruto,
enterrados en la misma bóveda de doña Mercedita, su esposa,
tienen como antecedente el hecho de que, al morir, a la una de la mañana
del 12 de marzo de 1855, no había cementerio en Granada y los restos
del primer presidente fueron enterrados en la Iglesia de La Merced.
Al morir doña Mercedita, el 12 de mayo
de 1890, los restos de don Fruto fueron exhumados por primera vez, en la
Merced, y depositados en el mismo ataúd de su esposa.
En el mismo sitio fue desenterrada una placa con
el nombre del presidente Fruto Chamorro, estableciendo su fecha de nacimiento
el 20 de octubre de 1804, “en Guatemala probablemente...”, escribe en su
libro biográfico sobre Fruto Chamorro, don Pedro Joaquín
Chamorro Zelaya.
Sobre la fecha de nacimiento de don Fruto hay
algunas dudas. En el Diario Íntimo de don Enrique Guzmán
(28 de enero 1891) se dice que “Fruto Chamorro nació el 30 de octubre
de 1805”, basado en datos que le suministrara don Anselmo H. Rivas.
Chamorro Zelaya dice en su libro que don Fruto
“fue hijo ilegítimo de don Pedro José Chamorro Argüello
y Josefa Pérez”. Las circunstancias en que nace don Fruto se dan
cuando su padre, don Pedro José, “había llegado a Guatemala
a completar sus estudios. Permaneció allá entre 1803 y 1807,
año en que consta se recibió de bachiller...”.
Don Pedro falleció, dejando en la cláusula
10 de su testamento plasmada su voluntad de que se continúe, después
de muerto, el apoyo económico a Fruto Pérez, “niño
que se haya estudiando en Guatemala”.
No continuó su carrera como maestro porque
poco tiempo después fue llamado por su madrastra, doña Josefa
Alfaro viuda de Chamorro. Poco antes de morir, don Pedro habría
recomendado a su esposa que “llamara a Fruto, le entregara la administración
de sus bienes y le confiara la formación de los hijos...”, se lee
en el libro de Chamorro Zelaya.
De Fruto Pérez
a Fruto Chamorro
A la llegada de Fruto Pérez a Nicaragua,
“a principios del año 1827, quizás en enero”, su madrastra,
doña Josefa, le pidió que llevara el apellido Chamorro. Fruto
resistía a la honrosa oferta “por amor y respeto a su madre natural,
la señora Josefa Pérez, dando así, muestras de que
deseaba servir sin el estímulo del interés personal y que
no se avergonzaba de su madre ni de su origen humilde. Mas la viuda de
su padre ordenó, y él hubo de someterse”.
Fruto de inmediato se hizo cargo de la educación
de sus hermanos: Rosendo, Carmen, Dionisio, Mercedes, Pedro Joaquín
y Fernando, éste último convertido después en un célebre
y heroico general, gran estratega de la batalla de El Jocote y principal
ancestro de la familia Chamorro Benard y Chamorro Chamorro.
En 1836 don Fruto fue electo diputado para la
Asamblea Ordinaria, logrando entre otras cosas la creación de la
Junta Promotora de Instrucción Pública y de la Universidad
Oriental. Puso buenos oficios para que la universidad comprara su imprenta,
siendo la primera que llega a Granada en 1841.
La Constitución de 1854
Familiares y testigos de la exhumación
de los restos de don Fruto Chamorro y su esposa, doña Mercedes Avilés,
apostados a los lados de la escultura de mármol italiano construida
hace mas de 40 años.
Don Fruto, acompañado del diputado y Presbítero
Pedro Solís “metió en cintura al poder militar”, subraya
Chamorro Zelaya. El poder militar estaba representado por Bernardo Méndez,
alias “El Pavo”, comandante de las Armas, puesto que había logrado
“como consecuencia del asesinato del Jefe de Estado, coronel José
Zepeda, el 25 de enero de 1837”. “El Pavo” era conocido como un hombre
vulgar y criminal.
Según don Emilio Álvarez Montalván
en su “Recorrido Histórico de las principales figuras de la familia
Chamorro”, don Fruto “fue presidente de la Dieta Centroamericana, Director
Supremo del Estado y el primer presidente de Nicaragua. También
fue Prefecto (1845) del Departamento Oriental, con un sueldo de 41.50 pesos
al mes. El 13 de octubre de ese mismo año fue nombrado ministro
de Hacienda por el Director Supremo José León Sandoval (proclamado
el 4 de abril de 1845).
Álvarez Montalván valora que “La
Constitución que se dictó en 1854, creando la Presidencia
de la República, se debió a las ideas de orden de don Fruto,
quien fue el primer presidente de Nicaragua”.
Escribe don Pedro Joaquín Chamorro Zelaya:
“Por aquellas fechas era Managua un pueblecito miserable y despoblado,
que merecía bien el modesto apelativo de villa.
Comisión para realizar evento histórico
José Joaquín nos revela que para
realizar lo que comenzaron a las diez de la mañana del jueves en
el Cementerio de Granada, con el apoyo de don Dionisio “Nicho” Montiel,
se formó una comisión de personalidades, a instancias de
don Ernesto Chamorro Benard, descendiente directo de don Fruto.
Están en la misma comisión el ingeniero
Mauricio Chamorro Chamorro, Ernesto Horacio Chamorro Martínez, José
Joaquín, doctor Horacio Bermúdez, encargado de redactar el
acta de exhumación y don René Morales Tamariz.
En el sitio del mausoleo se ha colocado una placa
con los nombres de los presidentes de Nicaragua que han sido enterrados
en el Cementerio de Granada. Entre estos presidentes están Pedro
Joaquín Chamorro Alfaro, Fernando Guzmán, Joaquín
Zavala, Diego Manuel Chamorro y Lorenzo Guerrero Gutiérrez, entre
otros. Además, está enterrado en dicho campo santo el ex
presidente hondureño José Sierra.

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