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Fundación : 1,524 Extensión: 531 km² Densidad poblacional : 180 Hab/km². 110,326 habitantes  57,509 votos
Esta ciudad, localizada a 45 kilómetros de Managua, tiene el privilegio de estar asentada en las costas de uno de los 20 lagos más grandes del mundo: El Lago Cocibolca o Gran Lago de Nicaragua. Cocibolca en lengua náhuatl significa «Lago». Los Chorotegas le decían Cuahacapolca, que significa: Donde se destruyen los camaroncitos. Los Guatuzos le llamaron Ukurikitúkara o sea: Llanura que ondula, según el historiador Alejandro Barberena Pérez (q.e.p.d.).






 
Los "materiales"que cita Pedrarias se concretan - entre otros - en piedra de rampas, gradas, basamentos, muros, y fachadas. No se excluye madera, barro, caña, talpuja y bejuco que , aunados al recurso humano, proporcionabanal conquistador o su heredero.

"mano de obra" de indios nicaragüenses esclavos, serviles o asalariados para la construcción de edificios, calles y viviendas, destacan artesanos en sus distintas especialidades. 

Carpinteros de artesón, albañiles, maestros de obra, hereros y tanto otros que regalaban o vendían su fuerza de trabajo, sujetos a unas "relaciones de producción"haciendo posibles - una a una todas las construcciones del complejo urbano granadino.

PERIODIZACION URBANA
Los períodos de desarrollo urbanístico de Granada están intimamente ligados a situaciones económicas, políticas, sociales, religiosas y naturales, que han sucedido desde su fundación (1524) hasta el presente. Para hablar de estos períodos se puede establecer como regla general que a momentos de auge económico, corespondieron períodos de esplendor y desarrollo arquitectónico y urbano.

En primer momento correspondió a la "Hacienda"y sus excedentes, ser base substantiva de la acumulación inicial del comercio que combinada a la primera - en un segundo momento posibilitó un intercambio ventajoso de ëxportación - importación entre los productos del país y los manufacturados. que nuestro nivel de desarrollo no permitía fabricar. 


Luego se entra al gran ciclo destrucción-reconstrucción, producto de la "Guerra Nacional", terminando en el período que inaugura el siglo XX, hasta nuestros días, 
específicamente tales períodos son:
  • 1.- Período de Fundación y Establecimiento
  • 2.- Período de Expansión y Auge Económico
  • 3.- Período de la Gran Destrucción
  • 4.- Período de Reconstrucción
  • 5.- Período Actual.
  • PERÍODO DE FUNDACIÓN Y ESTABLECIMIENTO (1524 - 1600).

    Cronológicamente el período abarca los años comprendidos entre la fecha de fundadción (15240,  hasta los iniciales sesenta y cinco años del primer siglo XVII. Primer impulso constructivo a la inherente fuerza del proceso fundacional que desde León y pasando por Granada llega hasta Nueva Jean. 



    Producto lógico a los intereses españoles del impetu de la conquista y consecuente necesidad de "establecerse" "Sentar las bases" de infraestructura  urbana que permitiera concretar el poder político, militar y religioso, en donde "aglutinar" para control y dominio la "dispersa población indígena, desde su "centro " con cabildo, cuartel e iglesia.

    Fueron años que acertadamente otros han llamado de implantación años de "cuadrícula" e integración de dos poblados (Xalteva y Granada), tiempos de encuentros y resistencia militar, de fijar las bases económicas, políticas, sociales y religiosas que le van dando sentido y contenido material, espiritual a la nueva ciudad, que poco a poco va evolucionando recorriendo palma, paja, madera y adobe.
    De la "cuadrícula" central y primeros trazos del asentamiento se pasa al primer momento de expansión por repetidos procedimiento, pero en Granada, desde entonces condicionado por topografía de "cauces " o "arroyos" se establece  en tal época el "primer eje de la ciudad"que de Xalteva, baja hasta el Lago, uniendo e integrando el poblado indígena con el español o a la inversa, el español o a la inversa, el español con el indígena, que significativamente en su mayor recorrido se le nombra "Calle Real", y coito se dijo, flanqueando en sus extremos por fortaleza o iglesia que a lo largo de su recorrido siguen los pasos del indígena que en pos de agua exigían genuflexión.

    La integración entre ambos poblados se logra con relativa rápidez, entre otras razones, por la necesaria mano de obra indígena, ausencia de mujeres españolas y consecuente mezcla con indias y sus resultados. Así como necesidad de abastecimiento, y premura - ya dicha - de control y dominio sobre indígenas del sector que permitiría hacer de Granada el centro del desarrollo y expansión concéntrica - que se propusieron sus fundadores.


    De este primer período datan comprobado documentalmente las primeras haciendas que en fase embrionaria, se esparcían por los sectores aledaños a la cuenca del lago, tanto hacia el sector de Chontales y Boaco, como al de Rivas y cuyos propietarios procedían de Granada. se convierte asi Granada en el primer foco de irradiación concéntrica del proceso fundacional. Era el dominio de la tierra y su correspondiente dotación de mano de obra, producto de "repartimiento y encomienda", la base del desarrollo de la ciudad. El campo y su explotación pagando la cuota que demanda la futura "aldea señorial de Arellano".

    Así se va materializando formación, organización y control de la estrcutura ëcnómica básica y representativa del período. "La hacienda extensiva ganadera que se prolongará a periodos posteriorres de nuestra historia". Esta primitiva organización econ;omica permitió a los peninsulares y criollos posteriores, la äcumulación de capital" necesario para edificar viviendas lo suficientemente confortables, adaptadas al medio geográfico y climático. Lo anterior supone la existencia de grupos o sectores sociales, propietarios y no propietarios artesanos, indios y otros  que al impulso de las "fuerzas productivas" van revolucionando hacia "clases sociales" con fisonomia más reconocible.

    Es el cronista Fernández de Oviedo, quien en términos históricos, brinda la útil información sobre la existencia de la primera hacienda, estableciendo su ubicación, producción, funcionamiento: la estancia de Songozama, como el la nombra, propiedad de Francisco Avilés, en donde con Diego de Mora su socio, se dedicaban en 1527 a la crianza de cerdos., en el sitio que geográficamente hoy corresponde a la desembocadura del río Gil González en la laguna de Nocarime, frente a la Isla de Ometepe. Desde entonces y a la par de otros encomenderos proveían alimento a Granada. Muestra tal referencia que el original asentamiento va creciendo y consolidándose desde fecha tan reciente a la fundación de Granada.

    Durante este peródo la población española osciló entre los 52 habitantes iniciales que precisa con nombre, apedillo, y oficio el "älarde de los conquistadores de Nicaragua" , y mas o menos 250 personas de origen peninsular que respectivamente citan los cronistas López de Velasco (1524), estableciéndose claramente un aumento de 200 parroquianos en un término de 89 años, a un ritmo de crecimiento de 2.2 personas por año. 
    Por su lado los indígenas en el mismo período decrecieron de 8000 que refiere la carta de Pedrarias, en 1524 a 6500 en 1574 que alude López de Velsco. A pesar de los pocos, imprecisos y hasta contradictorios datos existentes sobre este aspecto demográfico en los años posteriores, es de suponer que el indice poblacional indígena siguió disminuyendo. Se puede afirmar que la tendencia el decrecimiento  se mantuvo hasta el final de éste primer período, producto del impacto de la Conquista, en el sector de Granada, estableciédose una relación desproporcionada entre el crecimiento español y el decrecimiento indígena.

    En 1674 , Juan López de Velasco  afirma que Granada  "Es un pueblo de doscientos vecinos, que la mitad deben ser encomenderos, y en su comarca hay como cien repartimientos o pueblos de indios, en que se debe haber como seis mil quinientos o siete mil tributarios"

    Estos someros datos  certifican que el peso del desarrollo urbano de Granada fué soportado por la mano de obra indígena desde su situación de esclavos, hasta las leyes nuevas y casi servil posteriormente.

    Citando Don Pio Bolaños al Obospo de Nicaragua y Costa Rica. Fray Antonio de Zayas, en informe al rey del 12 de Enero de 1578, nos dice que "las casas se construyeron con techo de pajizo y paredes de adobe y que la iglesia de Granada se ha quemado dos veces por ser de techo pajizo, pero con limosna se hizo de teja''.



    Durante éste período se pasa del dominio militar de los primeros años a la consolidación del poder político, que jerarquicamente partía del rey y en estas tierras se prolongaba al Gobernador de la Provincia, alguaciles, y alcaldes mayores en repartimentos y ciudades. Completan el panorama, quienes consolidan la dominación ideológica española, implantando el cristianismo, como credo religioso, que por medio de sus campañas "evangelizadoras" a cargo de las primeras órdenes religiosas, y que establecidas en la provincia, construyen templos y conventos, especialmente en Granada.
    El período es de términos urbanísticos de suma importancia ya que en el se perfilan y asientan las características que le han dado a Granada permanencia y continuidad.

    La fama de la riqueza granadina trsciende las fronteras y sobre ella posan sus ojos de codicia "piratas" y "corsarios", ingleses, franceses y holandeses que en más de una oportunidad la incendiaron y saquearon, causandole en términos arquitectónicos y urbanos serios daños que marcan hitos de importancia en la conformación posterior de la ciudad.

    Jorge Eduardo Arellano, en su ensayo "Granada la llave de Centroamérica y los piratas",  plantea las siguientes causas de las invasiones:
     
    1.- Lucha de Inglaterra y Francia contra España.
    2.- La singular ubicación geográfica de Granada.
    3.- La riqueza y prosperidad económica de los granadinos y en menos grado.
    4.- La publicación del Libro "New Survey of the West Indies", que para entonces hace Thomas Gage, de sus crónicas de viaje y en el que el ex-monje habla de Granada por donde pasó en 1637.
    De las incursiones piratas, la más destructora en términos urbanos fué jefeada por William Dampier, en abril de 1685, que además de saquear, incendiarón buena parte de la ciudad, ardiendo entre otros, la iglesia de San Francisco y por lo menos 18 casas principales.

    Por la relación que del hecho hacen distintos viajeros se infiero que la parte más afectada fué el centro de la Ciudad, en donde se libró una pequeña escaramuza, entre piratas y granadinos, que se habían atrincherado con 14 cañones y 6 pedreros en la plaza, que posteriormente caería en manos de los atacantes, al igual que el Fuerte de la localidad. Lo que urbanísticamente acumulado por más de un siglo y medio de existencia, se vió pronto por lo menos parcilmente reducido a escombros, de manera que la original "cuadrícula"y "primeros trazos" de la ciudad desaparecieron devorados por las llamas de este incendio.


    Ante las invasiones bucaneras y que a decir de Squier, "hacian temblar de frío a los comerciantes "granadinos, se aprestan, estos junto a la población, para hacer solicitud expresa a las autoridades locales, provinciales y el rey mismo, de fortificar la ciudad para defender los intereses de sus moradores, que menoscabados sus caudales -por los saqueos - no tenían posibilidad económica de invertir en construcciones y obras urbanas, De ésta manera pasa Granada en conjunción con el Río San Juan a ser parte importante del "Sistema defensivo"que el imperio español edificó en América y que en Centroamérica, se expresó en las fortificaciones de Peten Itza, San Felipe de Omoa, Inmaculada Concepción (Río Tinto), Inmaculada Concepción, Río San Juan de Nicaragua, y Fernando de Matina.
    A nivel local, éste sistema se complementa con La Fortaleza La Polvora, el Fuerte del Lago y el Fuertecito de San Pablo en las Isletas de Granada y hasta el mismo amurallamiento del templo y Convento de San Francisco que le dan caracteristicas militares defensivas y ofensivas. Desde ésta optica de defensa militar, nodebe descartarse la posibilidad - al menos como hipótesis - del trazado laberíntico y a propósito de algunas de las calles secundarias con sus sorpresivos "topes",  como forma de confundir al enemigo invasor, restringiédole la visión panorámica "de la ciudad y obligándole a un permanente desconocimiento del terreno que debilita sus posibilidades de desplazamiento y por tanto de control.

    La situación de saqueos e incedios provocó en Granada no sólo empobrecimiento de sus pobladores, sino también, la huida de estos a fincas y haciendas. El campo como reducto de protección, frecuente de nuestras guerras. Para entonces se hace evidente un relativo "despoblamiento", que el Obispo Fray Andrés de las Navas y Quevedo, informa al Rey, luego de su visita a la ciudad en 1679, en éstos términos, "La ciudad  de Granada se ha despoblado y temererosos sus moradores de las dos invasiones que ha tenido del enemigo se ha retirado a los campos a sus haciendas, dejando la ciudad con treinta vecinos, los doce españoles y los demás negros y mulatos", teniendo el mencionado Obispo que solicitar al rey que "les mande vuestra majestad, convocar y juntar en su Ciudad de Granada y el que no viniera que pierda sus haciendas adjudcádolas a Vuestra Majestad a su Real Patrimonio, con esto, temerosos de no perderlas poblarán la ciudad y tendrán defensa de estos dominios de Vuestra Majestad".



    Por éste tiempo se conjugan dos términos urbanísticos de especial importancia, al existente de äccesibilidad"se suma el de "seguridad" provocado por la situación descrita y de cuya repercusión aún hoy dan testimonio esas famosas construcciones militares que impulsó la necesidad de protegerse.

    Iniciado el proceso de construcciones defensivas, que se prolonga hasta bien entrado el siglo XVIII, La población regresó a la ciudad, tal cual lo demuestra el dato poblacional que presenta Don Luis Diaz Navarro, en 1743. Estableciendo en 880 los habitantes de la ciudad, quienes a la par que la reconstruían fueron reactivando sus antiguas actividades económicas, como se desprende del ritmo de crecimiento poblacional que en escala ascendente. Regó en 1751 a 700 familias, según lo informa Morel de Santa Cruz en su visita pastoral, hasta culminar en los albores del siguiente período (1818) con una población detallada por Domingo Juarros de 863 españoles, 910 mestizos, 4765 mulatos y 1,600 indios, cifras que conco años después (1823), González Saravia englobó en 10,233 habitantes.

    Granada desde sus inicios como núcleo urbano presentó un motivo principal para su fundación: la búsqueda del mar. Las misiones de los primeros exploradores entre ellos Gil González Dávila, había recibido la orden de indagar sobre la posibilidad de ubicar un estrecho que dividiera las dos inmensidades de mar. Esto fue corroborado en 1524 por el fundador de Granada Francisco Hernández de Córdoba al decidir el sitio de fundación, de la segunda ciudad colonial de la futura Provincia de Nicaragua: crear ciudades que facilitaran el descubrimiento de un posible estrecho que permitiera la comunicación entre el mar del norte y el mar del sur.
    Esto ratifíca que Granada se erigió como Ciudad, con una función primordial; la de ciudad - puerto. Una ciudad vinculada a la vida marítima a través del lago, el que posteriormente sería el Lago de Nicaragua.

    Desde sus inicios, La Ciudad ha estado vinculada a un signo trágico, Francisco Hernández de Córdoba, su fundador, murió decapitado como consecuencia de las intrigas y crisis de poder que desde esa fecha fueron comunes en la futura provincia.

    Ese inicio trágico del segundo asentamiento español en la Provincia de Nicaragua, fue una constante a través de su historia.

    Esta alternabilidad del éxito al fracaso se va a repetir una y otra vez en el poblado colonial, y la distinguirá de otras poblaciones de la provincia.

    La historia inicial de la ciudad, estuvo marcada por la crisis y la intolerancia. La inestabilidad política y económica se manifestó en los desmanes del primer gobernador de la provincia, Pedrarias Dávila, que impuso su voluntad sobre indios y españoles en un contexto confuso y plagado de conflictos y ambiciones.

    Granada desde sus inicios estuvo vinculada a la vida económica colonial por medio de su lago, el Lago de Granada.

    Años después de su fundación, se produce el descubrimiento del Desaguadero, y a partir de esa circunstancia, comienza la vida de la Ciudad. A consecuencia de este acontecimiento, Juan López de Velasco, escribía en 1574 que Granada, a través del lago y del Desaguadero, mantenía abierto el comercio con Nombre de Dios y que para el trasiego de productos y articulos, se utilizaban fragatas que eran construidas en el mismo muelle de la ciudad.

    La actividad económica, más que ser sede de poderes políticos, era lo distintivo de la nueva Ciudad, Medio siglo después, esa particularidad es confirmada por el dominico Thomas Gage, quien comenta el trasiego comercial de la Ciudad de Granada con Cartagena, Guatemala y Comayagua, además, con ciudades de la Mar del Sur: Panamá y Perú. Y el comentario tambien va dirigido a lo que mostraba la ciudad en esos primeros años de dominio colonial; menciona casas muy bellas, con muchos habitantes y la presencia de decenas de mercaderes.

    Pero esta riqueza y prosperidad se ve interrumpida y malograda por las primeras incursiones de bucaneros y priratas, quienes ven en la Ciudad un objetivo a saquear.

    Durante el Siglo XVII, una y otra vez, la Ciudad es saqueada y comienza el ciclo dramático de incursiones de bucaneros franceses, ingleses y daneses. Poco efecto tienen las defensas que se levantan en el Puerto y el Rio San Juan, y sobre todo, el fuerte de la Inmaculada en las inmediaciones del mismo Río.

    En 1750, el Obispo Morel de Santa Cruz, relata nuevas incursiones piratas a la ciudad y sus efectos en el incendio del Templo de San Francisco y la destrucción de casi una veintena de viviendas de principales.

    Frente a esta situación los habitantes comienzan a despoblar la Ciudad. Decae el comercio a traveés del Lago y la vida de la Ciudad.

    A mediados del Siglo XIX, y como ciudad recien independizada de España, Granada se debatía entre pugnas de poder que optaban por adherirse a la Federación Centroaméricana o proclamarse como Estado Unitario.

    Esta tregua se vio marcada por el interés de las potencias Inglaterra y Estados Unidos por canalizar el territorio. Cada una de ellas ejecutó actos que perseguían ratificar la presencia en el itsmo. Inglaterra, frente al interés canalero de Francia para con Nicaragua, ocupa San Juan del Norte; Los Estados Unidos con el descubrimiento de oro en California, hace presencia en el itsmo, a través del envio del Ministro Ephraim Squier; Luego de los conflictos, Cornelius Vanderbilt obtiene de Nicaragua en 1851 la concesión para establecer la primera linea de vapores en el Lago y en su Desaguadero.

    Esta concesión, fue recibida con júbilo por los habitantes de la Ciudad, quienes ven llegar al muelle de Granada, a "El Director" primer vapor de la Compañia.

    El auge del Desaguadero y la significación geográfica de la Compañia de Tránsito de Vanderbilt, despertó el interés de los filibusteros norteaméricanos, que con William Walker a la cabeza, atracaría en el muelle de Granada, a bordo del vapor "La Virgen". Esta presencia filibustera acabaría años mas tarde con la Ciudad en llamas. Granada volvería a repetir su ciclo de vida-destrucción. Cerrándose así, el episodio destructivo de la Guerra Nacional.

    Granada volvió a resurgir, en el llamado período de los "Treinta Años Conservadores". Etapa que respondía en términos politicos a las banderas conservadoras de la Ciudad Colonial. De nuevo surgió el comercio a través del Lago y el vinculo con el Caribe.

    En 1877 se inaugura el tráfico marítimo con una flota de ocho vapores. dos remolcadores, una goleta y once lanchas. En este lapso las aguas del Mar Dulce, parecen llegar a su plenitud de movimiento y comercio.

    Este auge económico se verá interrumpido con la Revolución Liberal que como efecto inmediato del cambio politico, traslada a Managua la capital, la actividad y vida económica de esa época.

    A partir de esa fecha, Granada ocupó un lugar secundario en la vida económica nacional. El Lago quedaría aletargado y con él, la Ciudad.

    El Siglo XX no significó para Granada un nuevo auge económico. Otros intereses y motivaciones económicas influirán en el abandono de la Ciudad que conservaría su arquitectura del Siglo XIX, restituida después del episodio de la Guerra Nacional. Se conserva intacta la Ciudad Colonial y su Lago, con el potencial de ser la salida natural de la Nación y del itsmo; en términos geográficos, hacia el Atlántico. Un puerto, un Lago y un Desaguadero que esperaba transformar económicamente la antigua provincia colonial de Nicaragua.

    Arquitectónico Urbano

    En términos urbanos, la Ciudad de Granada tiene la particularidad de haber conservado la tradición constructiva de su arquitectura colonial. Esta es significativa debido a que la Ciudad sufrió, a través de su historia, diferentes destrucciones parciales y totales.

    Dentro del contexto de desarrollo urbano de la Ciudad se pueden distinguir dos esquemas urbano - arquitectónicos que estan intimamente ligados a la historia de la misma Ciudad.

    Un primer esquema consistió en crear un núcleo urbano iniciador, con una plaza central, la fortaleza, el templo y las casas de los principales o autoridades a su alrededor; un acceso principal comunicante con el exterior, en este caso con El Lago, sus calles cruzándose de Norte a Sur y de Este a Oeste, según los patrones reales de las Leyes de Indias. Y el aspecto de sus construcciones contaba con una fuerte influencia del entorno rural, por el uso de materiales para construir de frecuente empleo en las viviendas de los naturales.

    Estos materiales, la caña, la paja y el barro, trabajados con técnica indígena, definieron la configuración de ese primer asentamiento español.


    La Ciudad fue creciendo paulatinamente. El primer núcleo español, se vió enriquecido en la medida en que se dominaba cada vez más tierras aledañas, y el iniciado comercio con la Metrópoli y con ciudades importantes del entorno caribeño.

    El efecto más significativo de este lento desarrollo económico en la Ciudad se presentó en la edificación de nuevas construcciones, más sólidas, con materiales más seguros y duraderos, trabajados con sistemas constructivos similares a los utlizados en las ciudades españolas de la Peninsula.

    Estos nuevos materiales: la madera labrada, el ladrillo, la teja de barro y el adobe, definieron un nuevo sistema constructivo que durante el proceso colonizador determinaron la fisonomia definitiva de la Granada Colonial.

    Un segundo esquema urbano fue delimitado a mediados del siglo XIX, donde se conjugan elementos de importancia histórica para la Ciudad, como lo fue la misma independencia de españa y la fundación de la Ruta de El Transito como producto del descubrimiento del oro californiano.

    Estos dos elementos se combinan para presentarnos una Ciudad Colonial, con claros rasgos ibéricos pero que a su vez va tomando rasgos del colorido local de los materiales que detallan una arquitectura que se gestó en la peninsula ibérica pero que se materializó con caracteristicas del sitio donde es construida.

    Por esa razón, el señor Squier, Embajador de los Estados Unidos de Norteamérica al visitar la ciudad a mediados del siglo XIX comentó: "Circundan la ciudad una disposición de viviendas de pequeñas dimensiones, confeccionadas con caña y paja, y en algunos casos, sus paredes son de barro y encaladas". Luego describe a la Ciudad Colonial, " con sus casas de adobe, sobre cimientos de piedra, entejados; aleros que se prolongan hacia la calle y que además de proteger a los transeúntes del sol y de la lluvia, protegen las paredes de la vivienda de las aguas llovedizas". Al final del comentario, menciona las calles empedradas de Granada.

    Esta es la imagen que presenta la Ciudad a mediados del siglo XIX, la ciudad que es consumida por la llamas producto del conflicto de la Guerra Nacional.

    Están presentes en este segundo esquema urbano, dos sistemas constructivos asociados a dos sectores de la ciudad: la periferia donde todavia se emplean la caña, la paja y el barro. Utilizados, en la primera etapa del asentamiento español. Y un centro que se vale del color blanco, distintivo de sus fachadas de adobe. Portadas que se prolongan hacia la calle, mediante los aleros y que presentan el colorido de sus materiales; adobe, madera y teja de barro en sus cubiertas.

    Este esquema urbano y su arquitectura fueron destruidos por el incendio de 1856, conocido como el más destructivo en la historia de la Ciudad.

    Granada se reedificará sobre los cimientos y paredes de adobe de la colonia. Esta reconstrucción va a presentar variantes estilísticas, la colonial; asumida por los grupos medios de la población que optan por reproducir el modelo de sus predecesores, no sólo por opción de gusto, sino tambien por economía, y el neoclásico que comienza a presentarse en las fachadas de edificios públicos, religiosos, y viviendas de sectores dominantes.

    Asumida por los grupos hegemónicos, Granada participará de la utilización de nuevas variantes estilisticas en la arquitectura.

    De manera que, la Ciudad que se reconstruye presenta dos arquitecturas: la colonial y la neoclásica. Esta nueva modalidad estilistica, el neoclasicismo, comenzará a disputarle el protagonismo a las gruesas paredes de adobe. El centro de la Ciudad comienza a poblarse de una arquitectura más elaborada y recargada. El neoclasicismo florece con la presencia de cornisas, pilastras, simetrías y arcos de medio punto que con modillones, daban una presentación grandiosa a los respectivos inmuebles. Las iglesias a su vez, van presentando nuevos aspectos y formas en sus frontis, y muchas de las viviendas del centro, optan por la segunda planta basándose en muros de taquezal. Las viviendas del centro ocultan sus antiguas facahadas coloniales, mediante la utilización del porte neoclásico de arcos de medio punto, cornisas y balaustradas que transforman la antigua imagen colonial del centro de la Ciudad.

    Granada crece más allá de sus arroyos, y dentro de esta delimitación natural, se cimenta una arquitectura que inspira su sistema constructivo mediante el adobe, pero que presenta un centro con nueva fisonomía: Volúmenes verticales, estilizados, de rica ornamentación de fachadas neoclásicas.

    En las últimas décadas del siglo XIX, la Ciudad se ha expandido. En sus edificios predomina el estilo neoclásico y la presencia de un esquema de vivienda granadina que ha permitido crear un conjunto armoniosos de tipo colonial.


    Este esquema de vivienda, consiste en ricos interiores de cielos rasos de machimbre, molduras y celajes. Pinturas decorativas en cielos y paredes. Pisos de mosaicos estampados con referencia italiana. Amplias, frescas y semooscuras habitaciones, ventiladas por jardines interiores donde se concentra la naturaleza del trópico en plantas y formas pétreas, como el ladrillo de barro de antiguas fuentescolocadas al centro de los jardines. Corredores llenos de luz que giran en torno a un patio central.

    En las últimas décadas del Siglo XX, el conjunto urbano ha mantenido su integridad y tradición colonial. No obstante, a partir de los años cincuenta, se han presentado alteraciones esporádicas en su trama urbana, con la introducción de modernos conceptos de hacer arquitectura, que en su mayoria, no se ajusta al entorno urbano. En algunos casos, estos "diseños modernos", se presentan como muestras discordantes en prejuicio de la unidad del entorno inmediato.

    La imagen que presenta la Ciudad actualmente, es la de construcciones antiguas, en su mayoria mas de cien años, y combinan su aspecto espacial con el de fachadas coloniales o neoclásicas. Si no se ponen en práctica alternativas constructivas, teniendo en cuenta la alta fase de deterioro progresivo en que se encuentra la Ciudad, será imposible mantener la integridad urbana e histórica de esta localidad.



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