Los "materiales"que
cita Pedrarias se
concretan - entre otros - en piedra de rampas, gradas, basamentos, muros,
y fachadas. No se excluye madera, barro, caña, talpuja y bejuco
que , aunados al recurso humano, proporcionabanal
conquistador o su heredero.
"mano de obra"
de indios nicaragüenses esclavos, serviles o asalariados
para la construcción de edificios, calles y viviendas, destacan
artesanos en sus distintas especialidades.
Carpinteros de
artesón, albañiles, maestros de obra, hereros y tanto otros
que regalaban o vendían su fuerza de trabajo, sujetos a unas "relaciones
de producción"haciendo posibles - una a una todas las construcciones
del complejo urbano granadino.

PERIODIZACION
URBANA
Los períodos
de desarrollo urbanístico de Granada están intimamente ligados
a situaciones económicas, políticas, sociales, religiosas
y naturales, que han sucedido desde su fundación (1524) hasta el
presente. Para hablar de estos períodos se puede establecer como
regla general que a momentos de auge económico, corespondieron períodos
de esplendor y desarrollo arquitectónico y urbano.

En primer momento
correspondió a la "Hacienda"y sus excedentes, ser base substantiva
de la acumulación inicial del comercio que combinada a la primera
- en un segundo momento posibilitó un intercambio ventajoso de ëxportación
- importación entre los productos del país y los manufacturados.
que nuestro nivel de desarrollo no permitía fabricar.

Luego se entra al
gran ciclo destrucción-reconstrucción, producto de la "Guerra
Nacional", terminando en el período que inaugura el siglo XX, hasta
nuestros días,
específicamente
tales períodos son:
1.- Período de
Fundación y Establecimiento
2.- Período de
Expansión y Auge Económico
3.- Período de
la Gran Destrucción
4.- Período de
Reconstrucción
5.- Período Actual.
PERÍODO DE
FUNDACIÓN Y ESTABLECIMIENTO (1524 - 1600).
Cronológicamente
el período abarca los años comprendidos entre la fecha de
fundadción (15240, hasta los iniciales sesenta y cinco años
del primer siglo XVII. Primer impulso constructivo a la inherente fuerza
del proceso fundacional que desde León y pasando por Granada llega
hasta Nueva Jean.

Producto lógico
a los intereses españoles del impetu de la conquista y consecuente
necesidad de "establecerse" "Sentar las bases" de infraestructura
urbana que permitiera concretar el poder político, militar y religioso,
en donde "aglutinar" para control y dominio la "dispersa población
indígena, desde su "centro " con cabildo, cuartel e iglesia.
Fueron años
que acertadamente otros han llamado de implantación años
de "cuadrícula" e integración de dos poblados (Xalteva y
Granada), tiempos de encuentros y resistencia militar, de fijar las bases
económicas, políticas, sociales y religiosas que le van dando
sentido y contenido material, espiritual a la nueva ciudad, que poco a
poco va evolucionando recorriendo palma, paja, madera y adobe.
De la "cuadrícula"
central y primeros trazos del asentamiento se pasa al primer momento de
expansión por repetidos procedimiento, pero en Granada, desde entonces
condicionado por topografía de "cauces " o "arroyos" se establece
en tal época el "primer eje de la ciudad"que de Xalteva, baja hasta
el Lago, uniendo e integrando el poblado indígena con el español
o a la inversa, el español o a la inversa, el español con
el indígena, que significativamente en su mayor recorrido se le
nombra "Calle Real", y coito se dijo, flanqueando en sus extremos por fortaleza
o iglesia que a lo largo de su recorrido siguen los pasos del indígena
que en pos de agua exigían genuflexión.
La integración
entre ambos poblados se logra con relativa rápidez, entre otras
razones, por la necesaria mano de obra indígena, ausencia de mujeres
españolas y consecuente mezcla con indias y sus resultados. Así
como necesidad de abastecimiento, y premura - ya dicha - de control y dominio
sobre indígenas del sector que permitiría hacer de Granada
el centro del desarrollo y expansión concéntrica - que se
propusieron sus fundadores.
De este primer
período datan comprobado documentalmente las primeras haciendas
que en fase embrionaria, se esparcían por los sectores aledaños
a la cuenca del lago, tanto hacia el sector de Chontales y Boaco, como
al de Rivas y cuyos propietarios procedían de Granada. se convierte
asi Granada en el primer foco de irradiación concéntrica
del proceso fundacional. Era el dominio de la tierra y su correspondiente
dotación de mano de obra, producto de "repartimiento y encomienda",
la base del desarrollo de la ciudad. El campo y su explotación pagando
la cuota que demanda la futura "aldea señorial de Arellano".
Así se va
materializando formación, organización y control de la estrcutura
ëcnómica básica y representativa del período.
"La hacienda extensiva ganadera que se prolongará a periodos posteriorres
de nuestra historia". Esta primitiva organización econ;omica permitió
a los peninsulares y criollos posteriores, la äcumulación de
capital" necesario para edificar viviendas lo suficientemente confortables,
adaptadas al medio geográfico y climático. Lo anterior supone
la existencia de grupos o sectores sociales, propietarios y no propietarios
artesanos, indios y otros que al impulso de las "fuerzas productivas"
van revolucionando hacia "clases sociales" con fisonomia más reconocible.
Es el cronista
Fernández de Oviedo, quien en términos históricos,
brinda la útil información sobre la existencia de la primera
hacienda, estableciendo su ubicación, producción, funcionamiento:
la estancia de Songozama, como el la nombra, propiedad de Francisco Avilés,
en donde con Diego de Mora su socio, se dedicaban en 1527 a la crianza
de cerdos., en el sitio que geográficamente hoy corresponde a la
desembocadura del río Gil González en la laguna de Nocarime,
frente a la Isla de Ometepe. Desde entonces y a la par de otros encomenderos
proveían alimento a Granada. Muestra tal referencia que el original
asentamiento va creciendo y consolidándose desde fecha tan reciente
a la fundación de Granada.

Durante este peródo
la población española osciló entre los 52 habitantes
iniciales que precisa con nombre, apedillo, y oficio el "älarde de
los conquistadores de Nicaragua" , y mas o menos 250 personas de origen
peninsular que respectivamente citan los cronistas López de Velasco
(1524), estableciéndose claramente un aumento de 200 parroquianos
en un término de 89 años, a un ritmo de crecimiento de 2.2
personas por año.
Por su lado los indígenas
en el mismo período decrecieron de 8000 que refiere la carta de
Pedrarias, en 1524 a 6500 en 1574 que alude López de Velsco. A pesar
de los pocos, imprecisos y hasta contradictorios datos existentes sobre
este aspecto demográfico en los años posteriores, es de suponer
que el indice poblacional indígena siguió disminuyendo. Se
puede afirmar que la tendencia el decrecimiento se mantuvo hasta
el final de éste primer período, producto del impacto de
la Conquista, en el sector de Granada, estableciédose una relación
desproporcionada entre el crecimiento español y el decrecimiento
indígena.
En 1674 , Juan
López de Velasco afirma que Granada "Es un pueblo de
doscientos vecinos, que la mitad deben ser encomenderos, y en su comarca
hay como cien repartimientos o pueblos de indios, en que se debe haber
como seis mil quinientos o siete mil tributarios"
Estos someros
datos certifican que el peso del desarrollo urbano de Granada fué
soportado por la mano de obra indígena desde su situación
de esclavos, hasta las leyes nuevas y casi servil posteriormente.
Citando Don Pio Bolaños
al Obospo de Nicaragua y Costa Rica. Fray Antonio de Zayas, en informe
al rey del 12 de Enero de 1578, nos dice que "las casas se construyeron
con techo de pajizo y paredes de adobe y que la iglesia de Granada se ha
quemado dos veces por ser de techo pajizo, pero con limosna se hizo de
teja''.
Durante éste
período se pasa del dominio militar de los primeros años
a la consolidación del poder político, que jerarquicamente
partía del rey y en estas tierras se prolongaba al Gobernador de
la Provincia, alguaciles, y alcaldes mayores en repartimentos y ciudades.
Completan el panorama, quienes consolidan la dominación ideológica
española, implantando el cristianismo, como credo religioso, que
por medio de sus campañas "evangelizadoras" a cargo de las primeras
órdenes religiosas, y que establecidas en la provincia, construyen
templos y conventos, especialmente en Granada.
El período
es de términos urbanísticos de suma importancia ya que en
el se perfilan y asientan las características que le han dado a
Granada permanencia y continuidad.
La fama de la
riqueza granadina trsciende las fronteras y sobre ella posan sus ojos de
codicia "piratas" y "corsarios", ingleses, franceses y holandeses que en
más de una oportunidad la incendiaron y saquearon, causandole en
términos arquitectónicos y urbanos serios daños que
marcan hitos de importancia en la conformación posterior de la ciudad.
Jorge Eduardo Arellano,
en su ensayo "Granada la llave de Centroamérica y los piratas",
plantea las siguientes causas de las invasiones:
1.- Lucha
de Inglaterra y Francia contra España.
2.- La singular
ubicación geográfica de Granada.
3.- La riqueza
y prosperidad económica de los granadinos y en menos grado.
4.- La publicación
del Libro "New Survey of the West Indies", que para entonces hace Thomas
Gage, de sus crónicas de viaje y en el que el ex-monje habla de
Granada por donde pasó en 1637.
De las incursiones
piratas, la más destructora en términos urbanos fué
jefeada por William Dampier, en abril de 1685, que además de saquear,
incendiarón buena parte de la ciudad, ardiendo entre otros, la iglesia
de San Francisco y por lo menos 18 casas principales.
Por la relación
que del hecho hacen distintos viajeros se infiero que la parte más
afectada fué el centro de la Ciudad, en donde se libró una
pequeña escaramuza, entre piratas y granadinos, que se habían
atrincherado con 14 cañones y 6 pedreros en la plaza, que posteriormente
caería en manos de los atacantes, al igual que el Fuerte de la localidad.
Lo que urbanísticamente acumulado por más de un siglo y medio
de existencia, se vió pronto por lo menos parcilmente reducido a
escombros, de manera que la original "cuadrícula"y "primeros trazos"
de la ciudad desaparecieron devorados por las llamas de este incendio.
Ante las invasiones
bucaneras y que a decir de Squier, "hacian temblar de frío a los
comerciantes "granadinos, se aprestan, estos junto a la población,
para hacer solicitud expresa a las autoridades locales, provinciales y
el rey mismo, de fortificar la ciudad para defender los intereses de sus
moradores, que menoscabados sus caudales -por los saqueos - no tenían
posibilidad económica de invertir en construcciones y obras urbanas,
De ésta manera pasa Granada en conjunción con el Río
San Juan a ser parte importante del "Sistema defensivo"que el imperio español
edificó en América y que en Centroamérica, se expresó
en las fortificaciones de Peten Itza, San Felipe de Omoa, Inmaculada Concepción
(Río Tinto), Inmaculada Concepción, Río San Juan de
Nicaragua, y Fernando de Matina.
A nivel local, éste
sistema se complementa con La Fortaleza La Polvora, el Fuerte del Lago
y el Fuertecito de San Pablo en las Isletas de Granada y hasta el mismo
amurallamiento del templo y Convento de San Francisco que le dan caracteristicas
militares defensivas y ofensivas. Desde ésta optica de defensa militar,
nodebe descartarse la posibilidad - al menos como hipótesis - del
trazado laberíntico y a propósito de algunas de las calles
secundarias con sus sorpresivos "topes", como forma de confundir
al enemigo invasor, restringiédole la visión panorámica
"de la ciudad y obligándole a un permanente desconocimiento del
terreno que debilita sus posibilidades de desplazamiento y por tanto de
control.
La situación
de saqueos e incedios provocó en Granada no sólo empobrecimiento
de sus pobladores, sino también, la huida de estos a fincas y haciendas.
El campo como reducto de protección, frecuente de nuestras guerras.
Para entonces se hace evidente un relativo "despoblamiento", que el Obispo
Fray Andrés de las Navas y Quevedo, informa al Rey, luego de su
visita a la ciudad en 1679, en éstos términos, "La ciudad
de Granada se ha despoblado y temererosos sus moradores de las dos invasiones
que ha tenido del enemigo se ha retirado a los campos a sus haciendas,
dejando la ciudad con treinta vecinos, los doce españoles y los
demás negros y mulatos", teniendo el mencionado Obispo que solicitar
al rey que "les mande vuestra majestad, convocar y juntar en su Ciudad
de Granada y el que no viniera que pierda sus haciendas adjudcádolas
a Vuestra Majestad a su Real Patrimonio, con esto, temerosos de no perderlas
poblarán la ciudad y tendrán defensa de estos dominios de
Vuestra Majestad".
Por éste tiempo
se conjugan dos términos urbanísticos de especial importancia,
al existente de äccesibilidad"se suma el de "seguridad" provocado
por la situación descrita y de cuya repercusión aún
hoy dan testimonio esas famosas construcciones militares que impulsó
la necesidad de protegerse.
Iniciado el proceso
de construcciones defensivas, que se prolonga hasta bien entrado el siglo
XVIII, La población regresó a la ciudad, tal cual lo demuestra
el dato poblacional que presenta Don Luis Diaz Navarro, en 1743. Estableciendo
en 880 los habitantes de la ciudad, quienes a la par que la reconstruían
fueron reactivando sus antiguas actividades económicas, como se
desprende del ritmo de crecimiento poblacional que en escala ascendente.
Regó en 1751 a 700 familias, según lo informa Morel de Santa
Cruz en su visita pastoral, hasta culminar en los albores del siguiente
período (1818) con una población detallada por Domingo Juarros
de 863 españoles, 910 mestizos, 4765 mulatos y 1,600 indios, cifras
que conco años después (1823), González Saravia englobó
en 10,233 habitantes.
Granada
desde sus inicios como núcleo urbano presentó un motivo principal
para su fundación: la búsqueda del mar. Las misiones de los
primeros exploradores entre ellos Gil González Dávila, había
recibido la orden de indagar sobre la posibilidad de ubicar un estrecho
que dividiera las dos inmensidades de mar. Esto fue corroborado en 1524
por el fundador de Granada Francisco Hernández de Córdoba
al decidir el sitio de fundación, de la segunda ciudad colonial
de la futura Provincia de Nicaragua: crear ciudades que facilitaran el
descubrimiento de un posible estrecho que permitiera la comunicación
entre el mar del norte y el mar del sur.
Esto ratifíca
que Granada se erigió como Ciudad, con una función primordial;
la de ciudad - puerto. Una ciudad vinculada a la vida marítima a
través del lago, el que posteriormente sería el Lago de Nicaragua.
Desde
sus inicios, La Ciudad ha estado vinculada a un signo trágico, Francisco
Hernández de Córdoba, su fundador, murió decapitado
como consecuencia de las intrigas y crisis de poder que desde esa fecha
fueron comunes en la futura provincia.
Ese
inicio trágico del segundo asentamiento español en la Provincia
de Nicaragua, fue una constante a través de su historia.
Esta alternabilidad
del éxito al fracaso se va a repetir una y otra vez en el poblado
colonial, y la distinguirá de otras poblaciones de la provincia.
La
historia inicial de la ciudad, estuvo marcada por la crisis y la intolerancia.
La inestabilidad política y económica se manifestó
en los desmanes del primer gobernador de la provincia, Pedrarias Dávila,
que impuso su voluntad sobre indios y españoles en un contexto confuso
y plagado de conflictos y ambiciones.
Granada
desde sus inicios estuvo vinculada a la vida económica colonial
por medio de su lago, el Lago de Granada.
Años
después de su fundación, se produce el descubrimiento del
Desaguadero, y a partir de esa circunstancia, comienza la vida de la Ciudad.
A consecuencia de este acontecimiento, Juan López de Velasco, escribía
en 1574 que Granada, a través del lago y del Desaguadero, mantenía
abierto el comercio con Nombre de Dios y que para el trasiego de productos
y articulos, se utilizaban fragatas que eran construidas en el mismo muelle
de la ciudad.
La
actividad económica, más que ser sede de poderes políticos,
era lo distintivo de la nueva Ciudad, Medio siglo después, esa particularidad
es confirmada por el dominico Thomas Gage, quien comenta el trasiego comercial
de la Ciudad de Granada con Cartagena, Guatemala y Comayagua, además,
con ciudades de la Mar del Sur: Panamá y Perú. Y el comentario
tambien va dirigido a lo que mostraba la ciudad en esos primeros años
de dominio colonial; menciona casas muy bellas, con muchos habitantes y
la presencia de decenas de mercaderes.
Pero esta
riqueza y prosperidad se ve interrumpida y malograda por las primeras incursiones
de bucaneros y priratas, quienes ven en la Ciudad un objetivo a saquear.
Durante
el Siglo XVII, una y otra vez, la Ciudad es saqueada y comienza el ciclo
dramático de incursiones de bucaneros franceses, ingleses y daneses.
Poco efecto tienen las defensas que se levantan en el Puerto y el Rio San
Juan, y sobre todo, el fuerte de la Inmaculada en las inmediaciones del
mismo Río.
En
1750, el Obispo Morel de Santa Cruz, relata nuevas incursiones piratas
a la ciudad y sus efectos en el incendio del Templo de San Francisco y
la destrucción de casi una veintena de viviendas de principales.
Frente
a esta situación los habitantes comienzan a despoblar la Ciudad.
Decae el comercio a traveés del Lago y la vida de la Ciudad.
A mediados
del Siglo XIX, y como ciudad recien independizada de España, Granada
se debatía entre pugnas de poder que optaban por adherirse a la
Federación Centroaméricana o proclamarse como Estado Unitario.
Esta tregua
se vio marcada por el interés de las potencias Inglaterra y Estados
Unidos por canalizar el territorio. Cada una de ellas ejecutó actos
que perseguían ratificar la presencia en el itsmo. Inglaterra, frente
al interés canalero de Francia para con Nicaragua, ocupa San Juan
del Norte; Los Estados Unidos con el descubrimiento de oro en California,
hace presencia en el itsmo, a través del envio del Ministro Ephraim
Squier; Luego de los conflictos, Cornelius Vanderbilt obtiene de Nicaragua
en 1851 la concesión para establecer la primera linea de vapores
en el Lago y en su Desaguadero.
Esta
concesión, fue recibida con júbilo por los habitantes de
la Ciudad, quienes ven llegar al muelle de Granada, a "El Director" primer
vapor de la Compañia.
El
auge del Desaguadero y la significación geográfica de la
Compañia de Tránsito de Vanderbilt, despertó el interés
de los filibusteros norteaméricanos, que con William Walker a la
cabeza, atracaría en el muelle de Granada, a bordo del vapor "La
Virgen". Esta presencia filibustera acabaría años mas tarde
con la Ciudad en llamas. Granada volvería a repetir su ciclo de
vida-destrucción. Cerrándose así, el episodio destructivo
de la Guerra Nacional.
Granada
volvió a resurgir, en el llamado período de los "Treinta
Años Conservadores". Etapa que respondía en términos
politicos a las banderas conservadoras de la Ciudad Colonial. De nuevo
surgió el comercio a través del Lago y el vinculo con el
Caribe.
En
1877 se inaugura el tráfico marítimo con una flota de ocho
vapores. dos remolcadores, una goleta y once lanchas. En este lapso las
aguas del Mar Dulce, parecen llegar a su plenitud de movimiento y comercio.
Este auge
económico se verá interrumpido con la Revolución Liberal
que como efecto inmediato del cambio politico, traslada a Managua la capital,
la actividad y vida económica de esa época.
A partir
de esa fecha, Granada ocupó un lugar secundario en la vida económica
nacional. El Lago quedaría aletargado y con él, la Ciudad.
El
Siglo XX no significó para Granada un nuevo auge económico.
Otros intereses y motivaciones económicas influirán en el
abandono de la Ciudad que conservaría su arquitectura del Siglo
XIX, restituida después del episodio de la Guerra Nacional. Se conserva
intacta la Ciudad Colonial y su Lago, con el potencial de ser la salida
natural de la Nación y del itsmo; en términos geográficos,
hacia el Atlántico. Un puerto, un Lago y un Desaguadero que esperaba
transformar económicamente la antigua provincia colonial de Nicaragua.
Arquitectónico
Urbano
En
términos urbanos, la Ciudad de Granada tiene la particularidad de
haber conservado la tradición constructiva de su arquitectura colonial.
Esta es significativa debido a que la Ciudad sufrió, a través
de su historia, diferentes destrucciones parciales y totales.
Dentro
del contexto de desarrollo urbano de la Ciudad se pueden distinguir dos
esquemas urbano - arquitectónicos que estan intimamente ligados
a la historia de la misma Ciudad.
Un
primer esquema consistió en crear un núcleo urbano iniciador,
con una plaza central, la fortaleza, el templo y las casas de los principales
o autoridades a su alrededor; un acceso principal comunicante con el exterior,
en este caso con El Lago, sus calles cruzándose de Norte a Sur y
de Este a Oeste, según los patrones reales de las Leyes de Indias.
Y el aspecto de sus construcciones contaba con una fuerte influencia del
entorno rural, por el uso de materiales para construir de frecuente empleo
en las viviendas de los naturales.
Estos
materiales, la caña, la paja y el barro, trabajados con técnica
indígena, definieron la configuración de ese primer asentamiento
español.
La
Ciudad fue creciendo paulatinamente. El primer núcleo español,
se vió enriquecido en la medida en que se dominaba cada vez más
tierras aledañas, y el iniciado comercio con la Metrópoli
y con ciudades importantes del entorno caribeño.
El
efecto más significativo de este lento desarrollo económico
en la Ciudad se presentó en la edificación de nuevas construcciones,
más sólidas, con materiales más seguros y duraderos,
trabajados con sistemas constructivos similares a los utlizados en las
ciudades españolas de la Peninsula.
Estos
nuevos materiales: la madera labrada, el ladrillo, la teja de barro y el
adobe, definieron un nuevo sistema constructivo que durante el proceso
colonizador determinaron la fisonomia definitiva de la Granada Colonial.
Un
segundo esquema urbano fue delimitado a mediados del siglo XIX, donde se
conjugan elementos de importancia histórica para la Ciudad, como
lo fue la misma independencia de españa y la fundación de
la Ruta de El Transito como producto del descubrimiento del oro californiano.
Estos
dos elementos se combinan para presentarnos una Ciudad Colonial, con claros
rasgos ibéricos pero que a su vez va tomando rasgos del colorido
local de los materiales que detallan una arquitectura que se gestó
en la peninsula ibérica pero que se materializó con caracteristicas
del sitio donde es construida.
Por esa
razón, el señor Squier, Embajador de los Estados Unidos de
Norteamérica al visitar la ciudad a mediados del siglo XIX comentó:
"Circundan la ciudad una disposición de viviendas de pequeñas
dimensiones, confeccionadas con caña y paja, y en algunos casos,
sus paredes son de barro y encaladas". Luego describe a la Ciudad Colonial,
" con sus casas de adobe, sobre cimientos de piedra, entejados; aleros
que se prolongan hacia la calle y que además de proteger a los transeúntes
del sol y de la lluvia, protegen las paredes de la vivienda de las aguas
llovedizas". Al final del comentario, menciona las calles empedradas de
Granada.
Esta
es la imagen que presenta la Ciudad a mediados del siglo XIX, la ciudad
que es consumida por la llamas producto del conflicto de la Guerra Nacional.
Están
presentes en este segundo esquema urbano, dos sistemas constructivos asociados
a dos sectores de la ciudad: la periferia donde todavia se emplean la caña,
la paja y el barro. Utilizados, en la primera etapa del asentamiento español.
Y un centro que se vale del color blanco, distintivo de sus fachadas de
adobe. Portadas que se prolongan hacia la calle, mediante los aleros y
que presentan el colorido de sus materiales; adobe, madera y teja de barro
en sus cubiertas.
Este esquema
urbano y su arquitectura fueron destruidos por el incendio de 1856, conocido
como el más destructivo en la historia de la Ciudad.
Granada
se reedificará sobre los cimientos y paredes de adobe de la colonia.
Esta reconstrucción va a presentar variantes estilísticas,
la colonial; asumida por los grupos medios de la población que optan
por reproducir el modelo de sus predecesores, no sólo por opción
de gusto, sino tambien por economía, y el neoclásico que
comienza a presentarse en las fachadas de edificios públicos, religiosos,
y viviendas de sectores dominantes.
Asumida
por los grupos hegemónicos, Granada participará de la utilización
de nuevas variantes estilisticas en la arquitectura.
De
manera que, la Ciudad que se reconstruye presenta dos arquitecturas: la
colonial y la neoclásica. Esta nueva modalidad estilistica, el neoclasicismo,
comenzará a disputarle el protagonismo a las gruesas paredes de
adobe. El centro de la Ciudad comienza a poblarse de una arquitectura más
elaborada y recargada. El neoclasicismo florece con la presencia de cornisas,
pilastras, simetrías y arcos de medio punto que con modillones,
daban una presentación grandiosa a los respectivos inmuebles. Las
iglesias a su vez, van presentando nuevos aspectos y formas en sus frontis,
y muchas de las viviendas del centro, optan por la segunda planta basándose
en muros de taquezal. Las viviendas del centro ocultan sus antiguas facahadas
coloniales, mediante la utilización del porte neoclásico
de arcos de medio punto, cornisas y balaustradas que transforman la antigua
imagen colonial del centro de la Ciudad.
Granada
crece más allá de sus arroyos, y dentro de esta delimitación
natural, se cimenta una arquitectura que inspira su sistema constructivo
mediante el adobe, pero que presenta un centro con nueva fisonomía:
Volúmenes verticales, estilizados, de rica ornamentación
de fachadas neoclásicas.
En
las últimas décadas del siglo XIX, la Ciudad se ha expandido.
En sus edificios predomina el estilo neoclásico y la presencia de
un esquema de vivienda granadina que ha permitido crear un conjunto armoniosos
de tipo colonial.
Este esquema
de vivienda, consiste en ricos interiores de cielos rasos de machimbre,
molduras y celajes. Pinturas decorativas en cielos y paredes. Pisos de
mosaicos estampados con referencia italiana. Amplias, frescas y semooscuras
habitaciones, ventiladas por jardines interiores donde se concentra la
naturaleza del trópico en plantas y formas pétreas, como
el ladrillo de barro de antiguas fuentescolocadas al centro de los jardines.
Corredores llenos de luz que giran en torno a un patio central.
En
las últimas décadas del Siglo XX, el conjunto urbano ha mantenido
su integridad y tradición colonial. No obstante, a partir de los
años cincuenta, se han presentado alteraciones esporádicas
en su trama urbana, con la introducción de modernos conceptos de
hacer arquitectura, que en su mayoria, no se ajusta al entorno urbano.
En algunos casos, estos "diseños modernos", se presentan como muestras
discordantes en prejuicio de la unidad del entorno inmediato.
La
imagen que presenta la Ciudad actualmente, es la de construcciones antiguas,
en su mayoria mas de cien años, y combinan su aspecto espacial con
el de fachadas coloniales o neoclásicas. Si no se ponen en práctica
alternativas constructivas, teniendo en cuenta la alta fase de deterioro
progresivo en que se encuentra la Ciudad, será imposible mantener
la integridad urbana e histórica de esta localidad. |