Hotel La Gran Francia GRANADA - NICARAGUA
Roberto Sánchez Ramírez
Donde ahora hay lujosas y cómodas habitaciones,
salones y un amplio comedor, fueron en otros tiempos austeras celdas y
callados corredores, testigos de oraciones en latín, con santos
frailes franciscanos, ilustres sabios, entre los que se encontraba el Dr.
Gregorio Juárez y gran cantidad de personajes de nuestra historia
nacional y en especial de León.
El 7 de septiembre de 1829, se publicó
el Decreto federal, declarando que la Nación no reconocía
órdenes religiosas, ni la perpetuidad de sus votos. El Decreto del
8 de enero de 1830 establece en su Arto. 1: “Quedan para siempre abolidos
en el Estado, los establecimientos monásticos nombrados de San Francisco,
La Merced y Recolección”.
El primer centro que se abrió tuvo el nombre
de Escuela Lancasteriana, con fecha 10 de enero de 1854, el regente fue
el sabio, Dr. Gregorio Juárez. Luego el antiguo convento quedó
en abandono, ocurrió igual que en época en San Sulpicio,
en París, que el edificio fue ocupado por menesterosos y mendigos.
Por Decreto firmado por el presidente Joaquín Zavala y su ministro encargado del despacho de Instrucción Pública, Lic. Vicente Navas, se crea el Instituto de Occidente, con fecha 7 de marzo de 1880, firmaron además como directores de la Junta de Padres de Familia, los señores Buenaventura Selva, Eduardo Terán y Leonardo Lacayo. La inauguración fue el 30 de enero de 1881. Entre los profesores estuvieron los europeos José
Leonard y Salvador Calderón. El primero, de origen polaco, era de
gran saber y elocuencia, introdujo la masonería en Nicaragua, tuvo
mucha influencia en Rubén Darío. En 1896, ante el anuncio
de reelección del Gral. José Santos Zelaya López,
hubo un movimiento en su contra en León. La ciudad fue sitiada y
tomada, las tropas gubernamentales causaron serios daños en el edificio
donde se acuartelaron.
Estimados educadores e intelectuales se desempeñaron como directores del Instituto de Occidente, algunos lo fueron en diferentes períodos, como los profesores Ricardo Contreras, Andrés M. Zúñiga, el sacerdote y poeta Azarías H. Pallais, J. Ramón Sevilla y Leopoldo Argüello. En 1905 fue director el poeta Santiago Argüello, quien había sido alumno. Desde 1881 hasta 1963, además de los ya
mencionados, se desempeñaron como directores: Agustín Duarte,
Buenaventura Selva, Julio H. Cardón, Antonio Soler, José
Francisco Aguilar, Santiago Ordozgoitia, Francisco Castro y don José
T. Sacasa.
Se leen tantas historias del Duque o Conde Jorge Choisseul-Praslin, noble de origen francés, que no se sabe con certeza dónde comienza la leyenda y termina la realidad, o viceversa. Lo cierto es que su historia, cierta o no, inspiró la película “El cielo y tú”, con Charles Boyer y Bette Davis. Todos los escritos coinciden en que el Duque o
Conde, como también se le llamaba, nació en París
en 1805 y falleció en Metapa (Ciudad Darío) en 1882. Fue
sepultado en el cementerio de la localidad, se cuenta que en un violento
invierno, fuertes correntadas destruyeron varias tumbas, entre ellas la
del Duque Choisseul-Praslin.
Tratando de no ser identificado por los numerosos
viajeros que pasaban por Nicaragua, viajó a Matagalpa, contrayendo
matrimonio con doña Margarita Arauz Fajardo. Su primer hijo, Jorge,
nació en 1854 y falleció el 13 de abril de 1942, está
sepultado en el cementerio de Matagalpa, yo visité su tumba en compañía
de mi amigo Eddy Kühl Arauz. Otros hijos fueron: Carmen, Margarita,
Eva, Gertrudis y Benjamín. El Duque fue conocido en Matagalpa y
Sébaco como médico y la gente que mucho le apreciaba, le
decía doctor.
En el año 1922 apareció en Estados
Unidos de Norteamérica, el libro titulado “All this and Heaven too”
que se puede traducir como “Todo esto y el Cielo también”, escrito
por Rachel Fields Pedersen, sobrina-nieta de la institutriz Harriette De
Luzy Desportes, quien fue acusada, junto con el Duque, de ser culpable
de la muerte de su esposa, la Duquesa Altanice-Rosalba Sebastiani, quien
apareció muerta a puñaladas el 18 de agosto de 1847.
Para quienes recuerdan aquella época del cine, saben lo que significa un elenco encabezado por un Boyer y una Davis, suficiente para que los descendientes del Duque o Conde Jorge Choisseul-Praslin, tengan presente a su ancestro, quien entregó su corazón a una bella matagalpina y dejó sus restos en Metapa. .HOTEL EL CONVENTO, EN LEON Y LA GRAN FRANCIA, EN GRANADA Para quienes han viajado a Antigua Guatemala, a diferentes y viejas poblaciones mexicanas y californianas, no es sorpresa ver edificios que fueron conventos, en su mayoría franciscanos, y casas coloniales, convertidos ahora en hoteles y restaurantes, con toda clase de comodidades. Lamentablemente en Nicaragua, los desastres naturales y los provocados por el hombre, más un atraso que raya en la indolencia y la indiferencia, han causado que gran cantidad de sitios históricos, viejas casonas, hayan terminado sus tejados de barro y paredes de taquezal, convertidas en ruinas. En años recientes, un potencial auge del turismo ha dado lugar a inversiones que han restaurado y construido sitios atractivos, como el Hotel El Convento, obra de la familia Ortiz-Gurdián, esquina opuesta al Centro de Arte de la Fundación con los mismos apellidos. En Granada, el Restaurante La Gran Francia, inversión de la familia Vaughan-Mendieta, rescató una de las pocas casonas que se salvó del incendio que destruyó gran parte de la ciudad en la época del filibustero William Walker. Allí también residió el Duque o Conde Choisseul-Praslin. Son ejemplo para nuestros inversionistas. FUENTE INFORMATIVA “León: la sombra de Pedrarias”, obra en dos tomos, publicada por la Fundación Ortiz-Gurdián, escrita por el jurista e historiador Dr. Nicolás Buitrago Buitrago (León 1890-1985), es de necesaria consulta sobre el tema de León. Ejerció una larga carrera judicial que culminó como magistrado de la Corte Suprema de Justicia, fue docente universitario. Diputado en la Asamblea Constituyente de 1939. Miembro de la Academia de Geografía e Historia de Nicaragua. Progenitor de una respetada y destacada familia. “El sabio Debayle”, Dr. Jorge Eduardo Arellano. “Matagalpa y sus gentes”, Eddy Kühl Arauz. El libro sobre Granada del Dr. Alejandro Barberena Pérez. La Gran Francia: Patrimonio arquitectónico, del Arq. Eduardo Rodríguez Vásquez. La Gran Francia, del historiador granadino Jimmy Avilés. Datos variados proporcionados por la Lic. Ligia María Vaughan Mendieta. |
|
|||||||||||||||||||||||||||
|
Agosto 21 2001
Ernesto García
Canales
Esta es la fachada de la casa-hacienda La Montañita de Santa Ana, lugar donde fueron masacrados varios reos políticos durante el régimen sandinista. En el recuadro, una fotografía del doctor Francisco Mayorga Ramírez, una de las víctimas. Un informe de la
Comisión Interamericana de Derechos Humanos, de la Organización
de Estados Americanos (OEA), sobre una misión que estuvo en Nicaragua
en 1981 para verificar denuncias de crímenes masivos en cárceles
sandinistas, revela graves violaciones durante el régimen que presidió
Daniel Ortega en los años ‘80.
En la actualidad una serie de excavaciones en la Zona Franca, ha permitido el descubrimiento de osamentas que presumiblemente son de reos políticos de los años ‘80. La misión de la OEA en ese entonces se encontró con que los altos jerarcas del FSLN estaban en pleno conocimiento de los abusos en contra de ex guardias y personas civiles, que bajo cualquier sospecha eran capturados y ejecutados, sin siquiera habérseles abierto un juicio y lo peor, es que eran enterrados en fosas comunes clandestinas engañando a sus familiares de que habían sido enviados al exterior. El informe de la CIDH reveló que la cárcel más grande, en donde los prisioneros se debatían en condiciones jamás vistas, eran en la antigua cárcel de Héroes y Mártires de Nueva Guinea, mejor conocida como la Zona Franca. Pero los peores hallazgos de violaciones a los derechos humanos y crímenes de lesa humanidad los encontró la misión de la OEA en la cárcel de La Pólvora, en el departamento de Granada, en donde capturaron y mataron a gente sin piedad alguna, entre julio de 1979 y 1981 bajo cualquier sospecha y sin ningún argumento. Todos estos crímenes fueron ordenados y ejecutados a sangre fría por el responsable de la cárcel de La Pólvora, el militar sandinista Marvin González Ruiz, alias “Wilmer”, quien nunca fue apresado ni castigado por los horrendos crímenes cometidos, pese que el entonces ministro del Interior, Tomás Borge Martínez, recibió las denuncias de manos de la CIDH, así como el Ministerio de Justicia y la Comisión para la Promoción y Protección de los Derechos Humanos. En el Informe, la CIDH dijo haber investigado innumerables casos de denuncias por abusos y asesinatos a manos de “Wilmer”, las que jamás tuvieron respuestas. Entre éstos se encuentran los casos del ginecólogo granadino César Rivas Guillén, el abogado Francisco Mayorga Ramírez, el conductor Róger Alfonso González Ibarra, el comerciante Ezequiel Zavala Jiménez, el ex raso Gabino Velásquez Meza, el chofer Jorge Villalobos Toruño y los también ex GN Gustavo Adolfo Marín Guzmán, Luis Martínez Mercado, Maximiliano Jaime López, Vicente Cuadra Chamorro, Alberto Barillas Chamorro, Luis Rey López Cajina y el médico David Salvador Argüello Pasos. Completan la lista de reos políticos asesinados durante el régimen de Daniel Ortega en las cárceles de La Pólvora de Granada, los ex G.N Hernaldo López Cajina, Amado López Cajina, Bismarck Rodríguez Salazar, Julio César Urbina Vargas, Julio Morales Carcache, Iván Alfonso Molina Mercado, Luis Martínez Mercado, Diego Carrillo Cruz, Armando Mercado Muñoz, Armando Mercado Mora, Antonio Pérez Sequeira, José Mercedes Alonso Pasos, Juan Alfredo Rojas Silva, Roberto José Marenco Ramírez, Modesto Orlando Mayorga Rivera, Ignacio Muñoz Espinoza y el celador Cristóbal Vargas Rocha. “Wilmer” tenía su propio cementerio apenas cuatro kilómetros al noroeste de Granada, en un lugar conocido como La Montañita de Santa Ana, un terreno de aproximadamente tres manzanas, ubicado en el camino que conduce a un lugar llamado Los Malacos, según el conmovedor informe de la CIDH. Ahí eran llevados los presos y sospechosos de haber sido miembros de la extinta Guardia Nacional y aquéllos por haber violado las leyes de seguridad nacional o por ser contrarrevolucionarios. Les ataban las manos hacia atrás y a la orilla de las fosas eran ejecutados. Ni más ni menos, igual que hacían los nazis en tiempos de Hitler, en Alemania. En su dramático informe, la CIDH detalló el relato de los familiares del abogado granadino, Francisco Mayorga Ramírez, de 42 años, quien fue notificado que debía presentarse a la Policía militar de esa ciudad. A la una de la tarde del 21 de julio de 1979 éste se presentó a La Pólvora donde quedó detenido como sospechoso de haber colaborado con la dictadura somocista. Ahí estuvo detenido desde el 22 al 26 de julio de 1979, cuando fue puesto en libertad porque no se le encontró prueba alguna. Cuando Francisco Mayorga Ramírez regresó a su casa después de haber estado detenido, contó que su “delito” era haber sido diez años atrás Juez para lo Civil y lo Criminal. El día 28 de julio de 1979, mientras el abogado granadino sostenía una reunión con varios colegas en su casa situada del Juzgado del Distrito del Crimen de Granada treinta varas al lago, en la Calle Real, en esa ciudad, donde programaban una visita al Estado Mayor de Granada y a la Junta Local de Gobierno, a fin de pedirles que determinaran el campo de acción que les quedaba para ejercer la profesión, se presentaron dos soldados del Ejercito Popular Sandinista quienes lo apresaron nuevamente, relataron sus familiares. Mayorga fue apresado por los soldados quienes no respetaron el salvoconducto que portaba, trasladándolo de nuevo a la cárcel de La Pólvora. Al día siguiente, domingo 29 de julio, al presentarse un familiar al comando de La Pólvora a llevarle el desayuno a Francisco, el que pasaba la comida ese día le informó que había sido trasladado a Managua, sigue diciendo el informe. Presintiendo algo fatal, la esposa de éste, señora Marlene Taleno de Mayorga, junto a otros familiares se dirigieron a preguntar por su paradero. En dicho comando los atendió el responsable militar del mismo, compañero Marvin González Ruiz, conocido como “Wilmer”, quien les informó que Francisco “había sido trasladado a la Cruz Roja Internacional y que si quería verlo debería apresurarse pues ese mismo domingo los trasladarían a Guatemala”. Ante esa noticia, su esposa se trasladó inmediatamente a Managua donde se dio cuenta que había sido objeto de una burla pues la Cruz Roja Internacional estaba cerrada y un miembro de dicha institución le informó que ningún reo había sido llevado para tal fin. Ese mimo día, 29 de julio de 1979, en horas de la tarde se presentaron en la casa del abogado granadino unas personas desconocidas, de aspecto campesino y manifestaron que ellos conocían a Francisco y que habían visto su cadáver en unos potreros de la Hacienda Santa Ana, ubicada en el camino de Los Malacos. Estas personas también relataron que en ese lugar había como 50 cadáveres más y que tenían las manos amarradas hacia atrás, manifestó en el informe la CIDH. El día martes tres de octubre de 1979, a solicitud de la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH), una misión de la CIDH, realizó una primera inspección al sitio denominado La Montañita de Santa Ana. Luego de la inspección, los representantes de la CIDH, elaboraron un informe destacando que a unos treinta metros después de cruzar el cerco de alambre de púas en la hacienda La Montañita de Santa Ana, se encontraron huellas de un vehículo pesado que resultaron ser las dejadas por una pala mecánica que estuvo operando en el lugar para cavar una fosa de regulares proporciones. “Un poco más
adelante encontramos una depresión de unos seis metros de largo
por tres de ancho. A flor de tierra había un cráneo, huesos
y zapatos. En toda el área vecina se sentía la tierra floja,
sigue diciendo el dramático informe. Familiares de las víctimas
aseguraron en esa oportunidad que bastó cavar dos o tres centímetros
para que de inmediato brotara una gusanera y restos humanos en descomposición.
Los delegados de
la CIDH, señalaron que durante su visita a Granada, conversaron
con familiares de otras víctimas que habían acudido al lugar
de la masacre alertados por los campesinos de la zona y que habían
visto incluso cuando parte de los cadáveres apilados eran consumidos
por las llamas ya que habían sido rociados de diesel. Los testigos
afirmaron que algunos cadáveres tenían las manos atadas hacia
atrás”
Siguen pistas de
fosas en Granada
Fotografía:
Leonardo Rodríguez Altos impuestos en Matagalpa Enrique Aldana,
presidente de la Cámara de Comercio de Matagalpa, se quejó
ayer de los altos impuestos cobrados por la administración de la
Alcaldía de ese departamento, que preside el sandinista Zadrach
Zeledón. Aldana se lamentó tras reunirse con Marco Mayorga,
presidente de CACONIC. Dijo que la Alcaldía no ha ampliado el número
de contribuyentes y quiere, aparentemente, cobrar a los establecimientos
legales el costo que deben asumir los ilegales.
Una vez en el poder, alcanzado en 1979, el Frente Sandinista procedió a cometer crímenes. Los asesinatos se escribieron como parte de una ola de revancha, que provocó la muerte de una cantidad de personas. La Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la Organización de Estados Americanos (OEA) comprobó los crímenes cometidos en Granada a inicios de los años '80. Respondiendo a denuncias procedió a investigar, llegando a descubrir la fosa conocida como La Montañita, que pronto sería descubierta de nuevo. No obstante, son tantos los asesinatos cometidos sólo en Granada, que se siguen nuevas pistas de otras fosas, las cuales seguro existen en toda Nicaragua. En la edición de ayer, presentamos un informe especial sobre los crímenes en La Pólvora, cárcel de un comando en Granada. Lo que a continuación sigue es sólo parte de los testimonios y pruebas de los asesinatos ocurridos en la "Gran Sultana". Informe de Comisión Interamericana La Comisión también recibió los siguientes casos referentes a ejecuciones en La Pólvora antes de llevar a cabo su observación in loco en Nicaragua. Estos casos también han sido presentados al Gobierno de Nicaragua, no habiendo tampoco recibido respuesta. Caso 7063: Gabino Velásquez Meza El día 23 de julio de 1979, Gabino Velásquez Meza, mayor de edad, soltero, ex raso de la extinta Guardia Nacional, se entregó al comando "La Pólvora" de la ciudad de Granada, debido a que le habían dicho que lo andaban buscando "los muchachos", comprendiendo que su integridad física estaría garantizada entregándose a las nuevas autoridades, dispuso presentarse, acompañado de su señora y de sus hijitos. Fue así que durante los dos días posteriores pudimos enviarle alimentos y nos envió papeles, por lo que comprobamos que se encontraba allí, sin embargo al tercer día de su permanencia en La Pólvora nos dijo un miliciano acantonado en ese comando, que había sido trasladado a la cárcel Modelo, información que nos confirmó un comandante de apellido Lang, quien era uno de los responsables de esa cárcel. A raíz de esa fecha, hemos buscado intensa e incesantemente a Gabino, no sólo en la cárcel Modelo sino que en otros centros penitenciarios, siendo hasta el momento infructuosa esa búsqueda. Es por lo expuesto que recurro a Uds. con el objeto de que se me ayude a gestionar para establecer su paradero, y se informe si está vivo o muerto, ya que hay rumores de que en ese comando se cometieron fusilamientos. Caso 7237: Jorge Villalobos Toruño Jorge Villalobos Toruño, de 45 años de edad, casado, chofer, fue capturado el día 26 de julio de 1979 en la ciudad de Granada y conducido a la cárcel de La Pólvora, de donde desapareció el día 29 de julio, siendo el comandante "Wilmer", quien según familiares del preso, les informaron que parece haber dado orden de que lo ajusticiaran. Sin embargo, con posterioridad, otras personas afirman haberlo visto en la cárcel Modelo y que estaba incomunicado. Caso 7315: Gustavo Adolfo Marín Guzmán El día 24 de julio de 1979, se entregó a las autoridades del FSLN el Sr. Gustavo Adolfo Marín Guzmán, un raso, mayor de edad y del domicilio de Granada, siendo recluido en las cárceles de La Pólvora bajo la responsabilidad del comandante Marvin González Ruiz; conocido con el seudónimo de "Wilmer", quien posteriormente dio orden de ejecución. Vecinos del lugar de la Hacienda Santa Ana, camino de Los Malacos, Depto. De Granada, dijeron ver el cadáver de dicho señor junto a los restos del Dr. Francisco Mayorga. Caso 7318: Luis Martínez Mercado El 25 de julio de 1979, el Sr. Luis Martínez Mercado, mayor de edad, ex auxiliar G. N. y del domicilio de Granada fue recluido en las cárceles de La Pólvora. Posteriormente fue sacado con rumbo desconocido por órdenes del comandante Marvin González Ruiz, conocido con el seudónimo de "Wilmer", siendo informados que ese día se realizaron ejecuciones masivas. No se sabe nada respecto a su paradero. Se presume su muerte. Caso 7308: Cristóbal Vargas Rocha Cristóbal Vargas Rocha, de 24 años de edad, soltero, celador del domicilio de Granada, fue capturado el domingo 24 de julio de 1979. Los motivos de su captura se desconocen. Por medio de un miliciano que estaba de servicio en La Pólvora (cárcel de Granada), se supo que el 26 de julio de 1979 a las 11 de la noche se sacaron unos 50 reos y los llevaron cerca de la costa del lago de Granada, donde cavaron sus propias fosas. El responsable del comando era el llamado "Wilmer" cuyo nombre es Marvin González Ruiz, quien es el autor directo de estos fusilamientos en masa. Respecto de este caso de Cristóbal Vargas Rocha, la Comisión ha recibido la siguiente información: Sin embargo, con mi desesperación he investigado y preguntado, contándome un día de éstos, un miliciano que estaba de servicio en La Pólvora y cuyo nombre no puedo revelar porque sería perjudicarlo, que no siguiera buscando a Cristóbal que era en vano, pues el día jueves 26 de julio once de la noche, sacaron de La Pólvora una camionada de reos, aproximadamente 50, se los llevaron a El Diamante, un trillo de arroz que quedaba cerca de la costa del lago de Granada, allí los pusieron a cavar fosas gigantes en la cual se dilataron como dos horas, luego a la una de la madrugada procedieron a fusilarlos y a enterrarlos en ese lugar, también conocido como Asese. Este muchacho me dijo que pudo identificar a Cristóbal entre los que ajusticiaron. El 17 de marzo de 1980, los familiares se dirigieron al sitio indicado el cual se encuentra ubicado en camino a la finca de arroz "El Diamante" en la zona de Asese, aproximadamente 500 metros después de la Hacienda San Roberto. Con la ayuda de campesinos de la localidad que aportaron palas e inclusive con algunos del ejército sandinista quienes habían sido informados del objeto de la visita, los familiares descubrieron varios humanos: dos cráneos, varias costillas, huesos de la pelvis que aún tenían pegado pedazos de tela, como un par de pantalones rojos y una camisa de rayas rojas y azules. El día siguiente, 18 de marzo, los familiares asesorados por un abogado, presentaron una denuncia de los hechos que habían descubierto ante el Juez de lo criminal del Distrito de Granada, Dr. Agustín Cruz Pérez, y solicitaron una investigación de otro lugar donde presumiblemente habían otros cadáveres. Los familiares, además, mandaron una carta al procurador general, Dr. Ernesto Castillo Martínez, solicitando una minuciosa investigación de los hechos y de las personas responsables. Una copia de esta carpeta fue presentada a la Comisión durante su observación in loco. Esta dice así: Somos familiares de los prisioneros desaparecidos en la cárcel La Pólvora, de Granada, en los últimos días de julio de 1979, siendo responsable en ese entonces del comando citado, el Sr. Marvin González, cuyo seudónimo es "Wilmer". A través de múltiples gestiones realizadas ante diferentes organismos estatales, hemos tenido conocimientos de ejecuciones de reos que se encontraban en La Pólvora, realizadas en esos días. Según numerosos testigos, dichas ejecuciones se efectuaron en tres o cuatro sitios diferentes, aledaños a Granada. .
|
||||||||||||||||||||||||||||
| Granada Managua |