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Este 26 de Julio Barrera de toros cap. 3 mil 500.
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DE AGOSTO 1999 | Mayela Rodríguez
René González Mejía La Noticia Pocos hombres en Nicaragua han alcanzado una consagración tan nacional como el General José Dolores Estrada, vencedor de los filibusteros en San Jacinto y salvador de la independencia de Centro América. El General Estrada reunió todas las grandes virtudes que constituyen al verdadero patriota y a un sincero republicano. Poseía un gran valor y serenidad para enfrentarse a cualquier peligro, mucha subordinación a sus superiores y un temple de carácter que inspiraba respeto y amor de sus subalternos. Pero recordemos al Héroe: recordemos a José Dolores Estrada al pie de la bandera, aquella mañanita brumosa del 14 de septiembre de 1856. Ya están los soldados filibusteros sobre los nuestros; han matado a los mejores oficiales; han tomado posiciones desde donde dirigen un fuego mortal y nutrido sobre los nicaragüenses; ya Andrés Castro ha derribado a un asaltante que estuvo a punto de tomar la trinchera. ¿Quién salva la situación? ¿De quién será la gloria de redimir a Nicaragua? La figura del anciano Coronel Estrada se destaca entre sus soldados. Está sereno en su puesto, viendo caer a los suyos y pensando que así rodará él también en el limo de su propia sangre, porque ha prometido morir en el puesto antes que retroceder un palmo. Y como avezado a los trances difíciles y peligrosos, no pierde la inspiración tan necesaria a los militares en los momentos más apurados. Con ademán enérgico ordena a sus valientes que salgan a flanquear al enemigo, y ellos, acostumbrados a tan arriesgadas empresas, caen como fieras sobre los filibusteros y los hacen morder el polvo de la derrota. Esta fue en síntesis la Batalla de San Jacinto: la lucha de algunas horas por el dominio de la esquina de un corral de piedra. Lucha heroica, lucha sangrienta, porque detrás de aquella esquina de un corral de piedra estaba San Jacinto, y detrás de San Jacinto estaba la libertad de Nicaragua, y detrás de la libertad de Nicaragua estaba la de toda la América Central, acaso hasta la de México, porque Walker soñaba el imperio continental. Año con año, cualquiera que sea el gobierno que está en el poder, se celebra el aniversario de la trascendental Batalla de San Jacinto, la primera derrota, al decir de Reclus, de la causa esclavista. El 12 de agosto de 1869, muere en Managua José Dolores Estrada, en su lecho de enfermo y sin bienes materiales de consideración. Ese mismo día el Gobernador Militar de Granada da aviso que “¡el leal y esclarecido patriota, el siempre invicto General Estrada” había muerto, y pide además a sus soldados que rieguen “¡sobre su tumba lágrimas de reconocimiento que son los laureles que corresponden a un Héroe!” En el templo parroquial de Santiago de Managua, dentro de la base de la columna oriental del arco de la entrada a la capilla del Santísimo Sacramento, por Decreto del Congreso Nacional, se depositaron sus honorables restos. Más en el transcurso del tiempo se arruinó el viejo templo, por lo que se determinó derribarlo; sin descuidar la conservación del valioso depósito que se guardaba en su recinto. Las autoridades locales procedieron a la exhumación de los despojos, los que puestos en una caja funeraria se confiaron a la custodia de Monseñor José Antonio Lezcano y Ortega. El Arzobispo de Nicaragua los guardó celosamente en la Capilla del Arzobispado, y cada año, según relatan algunas crónicas, se exponían en capilla ardiente y se le hacían modestas exequias de aniversario. Imprevista e ineludiblemente ocurrió un incendio en la casa del Arzobispado, en donde estaban las respetables reliquias; las que según relató el mismo Monseñor Lezcano y Ortega “providencialmente se salvaron de una completa destrucción”, las que fueron recogidas pronto y afectuosamente. Después de siete años bajo la celosa custodia del Arzobispo de Nicaragua, los restos de Estrada convertidos en polvo, el mísero resultado del proceso de la desintegración humana, fueron colocados en la Cripta de la Catedral Metropolitana, directamente debajo del Altar Mayor, en el nicho superior de la pared del costado noreste. Tres descargas de fusilería anunciaron que las honorables cenizas del vencedor en San Jacinto, General José Dolores Estrada, descendían por segunda vez y, presumiblemente para siempre, a su último descanso. Yo visité la antigua Catedral en diferentes ocasiones. Así también bajé la Cripta apreciando y meditando ante los restos que descansaban en sus respectivas bóvedas: el Héroe Nacional José Dolores Estrada, el recordado Arzobispo de Nicaragua Monseñor José Antonio Lezcano y Ortega, el Ex-Presidente de Nicaragua, doctor Juan Bautista Sacasa, Monseñor Alejandro González y Robleto, así como el matrimonio Doña, enterrados con un crucifijo de oro que les regaló el propio Papa Pío X, durante un viaje que la pareja hizo a Roma. Cuando el terremoto de 1972, familiares se llevaron los restos de sus deudos, no así los del Héroe Nacional, quien murió célibe y sin descendencia. El hombre se entregó tanto a la Patria y le tocó que actuar en épocas de generales inquietudes, que no tuvo tiempo para dedicarse a los problemas más íntimos del sentimiento humano. Hace unos días visité con don José Joaquín Cuadra a la antigua Catedral de Managua. Bajamos a la Cripta recibiendo una gran lección. Qué fácil los nicaragüenses olvidamos los sacrificios de los hombres que se entregaron de lleno a servir a la Patria. De aquellas bocas vacías escuchamos un grito de reclamo, un grito que no podemos dejar de escuchar. Es hora de hacer justicia al Héroe Nacional. Soy de la opinión que el lugar indicado para que finalmente descansen sus restos es la hermosa e histórica Parroquia de Santa Ana, en Nandaime; lugar donde descansan sus antepasados. No puede haber lugar más indicado ni monumento más majestuoso que dicho templo, decretado Monumento Nacional. Así tendríamos a nuestro Héroe Cultural Rubén Darío en la Catedral de León y a nuestro Héroe Nacional José Dolores Estrada, en la Parroquia de Santa Ana de Nandaime, en el departamento de Granada.
De esa forma podremos nuevamente acercarnos a la tumba de José
Dolores Estrada y tributarle el homenaje cálido que se debe al
Héroe, demostración que refluirá en nosotros y en
nuestros hijos con reflejos alentadores en el camino del patriotismo y
de la virtud ciudadana. En la que sería su nueva y definitiva
tumba podremos prestarle el juramento de Aníbal, única base
en que puede fundarse la libertad de un pueblo.
, 12 DE AGOSTO 1999 | La Noticia Mayela Rodríguez
El Héroe Vuelve a Casa
A las ocho y treinta minutos de la mañana el sonido agudo de un clarinete llenó el espacio de la antigua Catedral de Managua, anunciando que los restos del General José Dolores Estrada habían sido exhumados de su bóveda, ubicada en la cripta del templo. Minutos antes, una comisión encabezada por el Presidente de Nicaragua, Arnoldo Alemán, el jefe del Ejército, general Joaquín Cuadra y los jefes de los poderes de Estado bajaron hasta la cripta para presenciar en calidad de testigos de honor la exhumación del Héroe de San Jacinto, un día antes de que se cumpla el 130 Aniversario de su muerte. El honor de sacar restos del General Estrada fue otorgado al historiador José Joaquín Cuadra Cardenal, quien encabezó las gestiones para que el Prócer descanse en su ciudad natal, Nandaime. “Para mí en lo que llevo de vida, este es el acto más grandioso, más satisfactorio y más solemne en que he participado, y también muy satisfactorio, porque hace años que vengo con la idea de llevar los restos de José Dolores Estrada y principalmente a la parroquia de Nandaime, que es un Monumento Nacional”, manifestó el historiador, quien agradeció el aporte de la compañía Texaco para la obra. El General Estrada murió en Managua el 12 de agosto de 1869 y sus restos fueron enterrados en la iglesia de Santiago. Posteriormente fue trasladado a la Capilla del Arzobispado, donde tampoco permanecieron mucho tiempo, porque de ahí pasaron a ocupar una bóveda en la antigua Catedral. En el lugar de la exhumación fue colocada una placa en la que reza la siguiente leyenda: “Preciado Depósito de las Honorables Cenizas del Héroe de San Jacinto, General José Dolores Estrada Vado. 1792-1869”. Un redoble de tambores anunció a los asistentes, entre los que figuraron miembros del gabinete de Gobierno y representantes del cuerpo diplomático acreditado en el país, que los restos del Vencedor de la Batalla de San Jacinto se acercaban. Los restos fueron guardados en una pequeña urna de mármol, cubierta con la bandera de Nicaragua y colocados dentro de una urna de cristal, cargada por cadetes de la Academia Militar José Dolores Estrada, quienes realizaron guardia de honor. El solemne acto continuó con las palabras del cardenal Miguel Obando y Bravo, quien se refirió al General Estrada como un “defensor de la Patria y de la fe”. “Estamos haciendo oración y trasladando los restos de un hombre que hubiera podido exclamar: es dulce y decoroso morir por la Patria”, dijo el prelado. El cardenal Obando se refirió a la importancia de la Batalla de San Jacinto en el combate contra las fuerzas filibusteras al mando de William Walker y a los honores que el Héroe recibió por esta valiente acción, no sólo de las autoridades nicaragüenses, sino de los gobiernos de Costa Rica y Guatemala. “La victoria de San Jacinto lograda por la pericia, calma y prudentes disposiciones del entonces Coronel José Dolores Estrada fue una victoria sobre los filibusteros y tuvo gran significado en la Guerra Nacional por la posterior capitulación de William Walker”, dijo el Cardenal. El líder religioso recordó las palabras pronunciadas por el General José Dolores Estrada al asumir el mando de los soldados antes de la histórica Batalla de San Jacinto. “Espero seréis fieles a la causa que vamos a sostener, ella es santa porque vamos a defender nuestra religión, nuestras instituciones, el honor y el bienestar de nuestras familias”, dijo el prelado, retomando la frase del General Estrada. En representación del gabinete de Gobierno, el ministro de Educación, Cultura y Deportes, José Antonio Alvarado, se dirigió a los asistentes y dijo que el General José Dolores Estrada “No era un hombre de ideas, pero sí de principios”. “Nicaragua entera rinde un homenaje más al General de División José Dolores Estrada. A lo largo y ancho del país muchas calles y plazas llevan su nombre en reconocimiento a su gesta histórica, decenas de escuelas llevan ese nombre glorioso, para que miles de niños y jóvenes veneren su memoria e inspirados en su ejemplo libren batallas contra la ignorancia y la violencia”, expresó Alvarado. Luego de las palabras de Alvarado, el cardenal Obando, coronado con una casulla roja, inició el responso levantando un incensario que perfumó los restos del Héroe, mientras los asistentes rezaban. Al finalizar el responso, los cadetes de la Academia Militar cargaron los restos del Prócer y atravesaron la Catedral sobre una alfombra roja que se extendía hasta los escalones del atrio del antiguo templo, seguidos por un cortejo encabezado por el Presidente Alemán. Un camión militar, remozado para la ocasión, esperó los restos del Héroe de San Jacinto, que fueron escoltados por el Jefe de la Fuerza Aérea, teniente coronel Jorge Miranda Jaime y por el Jefe de la Fuerza Naval, capitán de fragata Juan Estrada.
Los restos del General Estrada pertenecerán en Capilla Ardiente
hasta la mañana de este jueves, cuando saldrán hacia Nandaime.
Sobreviven
en la ciudad los recuerdos de la familia Estrada
“Cuando yo era niño, me sentaba a estudiar bajo el palo de espino, me siento conocedor de la historia, porque viví más de 20 años en esa casa, donde mi familia recreaba las hazañas de nuestro Héroe”, recuerda Zavala con orgullo. El profesor dice que el regreso del General Estrada es motivo de orgullo nacional y para su ciudad natal es toda una fiesta. “Esta es una de las mejores cosas que se han hecho, a mi juicio, para que los restos del General reposen en su lugar de origen”, añadió Zavala, quien es Director de una escuela rural de Nandaime. Orlando Vargas Bravo, de 74 años, coincide con Zavala y dice que es una acción que debió tomarse hace mucho tiempo. “Es un acontecimiento histórico, pues aunque el General es de Nandaime, pertenece a toda la Nación, porque se trata de un héroe que defendió la soberanía contra los invasores, de lo contrario Nicaragua se hubiera convertido en colonia americana”, dijo Vargas. Según Vargas, la principal herencia del General Estrada es su valor, su humildad y su honradez. “Murió en la pobreza, recuerdo a sus familiares doña Jacinta Estrada y Nacha Estrada, ellas hacían melcochas, rosquetes y sorpresas (caramelos de azúcar rellenos de nancites), por eso nos vanagloriamos de tener a un Héroe que es un ejemplo de integridad y lo esperamos como el agricultor espera el agua”, manifestó Vargas. El encargado del Medio Ambiente, Educación y Cultura de la Alcaldía de Nandaime, Luis Francis Peña Briones, aseguró que desde 1997 se formó la Comisión Pro Traslado de los Restos del General Estrada y empezó a trabajar con una gran limitante: desconocían el lugar donde reposaba el Héroe. “En ese entonces ellos tenían pistas, nada seguro. La comisión estaba presidida por don José Joaquín Cuadra Cardenal, el general Joaquín Cuadra Lacayo y también el diputado Noel Delgado, y poco a poco se involucró el Ejército Nacional”, explica Peña. Según Peña, la comisión entró en receso hace más de un año y no fue sino hace dos semanas que el Ejército les comunicó que los restos estaban localizados en la cripta de la antigua Catedral de Managua. “Para nosotros fue motivo de gran regocijo y desde que supimos la noticia nos estamos movilizando para conseguir fondos e invertirlos en un programa que involucre a todos los pobladores de Nandaime”, señaló el funcionario. Peña dijo que la municipalidad nandaimeña no había sido notificada del patrocinio de la compañía petrolera Texaco en el traslado y que presentaron un presupuesto mínimo de 84 mil córdobas. “Con eso queremos adornar las calles, pintar la Plaza José Dolores Estrada y realizar una campaña de divulgación casa por casa y con perifoneo (publicidad a través de autoparlantes) para motivar a la población”, manifestó Peña. La municipalidad de Nandaime también ha solicitado el apoyo del Gobierno Central y otras instituciones, pero según Peña, iniciaron desde este miércoles trabajos de arreglos en la ciudad, “al fiado”. Nandaime, Capital por un día
Peña señaló que el Concejo de Nandaime estudia la
posibilidad de solicitar a la Asamblea Nacional que declaren a la
ciudad como Capital por un día el próximo 13 de agosto, fecha
en que se cumplen los 130 años del natalicio del General Estrada.
DOMINGO, 8 DE AGOSTO 1999 | Mayela Rodríguez La Noticia
Estrada forjador de nuestra nacionalidad
La herencia del General José Dolores Estrada está presente
en los textos escolares de educación primaria y secundaria
que lo destacan como uno de los forjadores de la nacionalidad nicaragüense.
“Nosotros lo abordamos en las asignaturas de Estudios
Según Oviedo, el MECD profundiza la vida y obra del
“En secundaria lo vemos en la asignatura de historia de
La directora curricular dijo que prevalece el interés de
La directora de Comisión de Curriculum, María Elsa Guillén,
“En nuestros programas de estudios sociales de Nicaragua
Estrada, forjador de la historia patria
Guillén manifestó que los alumnos de los centros escolares
“Al evitar que llegaran los filibusteros y se tomaran la
La educadora dijo que los hechos históricos son adaptados
El encargado de historia de la Dirección de Curriculum,
“También como un hombre de origen humilde que se forjó a
18 de Julio de 2001 | Managua, Nicaragua
$ Cambio
Generosas donaciones a Parroquia centenaria Solemne "bajada" de Santa Ana en Nandaime
Con gran fervor se realizó el pasado lunes 16 la "bajada" solemne
de la venerada imagen de Nuestra Señora Santa Ana, actividad que
marca el inicio del contenido religioso de las fiestas patronales dedicadas
a "La Abuela de Cristo" en esta histórica ciudad del departamento
de Granada.
Delegado Cuadra, nacido en Diriomo, criado en Nandaime y "madurado" en Jinotepe, se ha caracterizado por mantener un alto espíritu altruista y de cooperación con las obras religiosas y sociales de esta ciudad Cuna del General José Dolores Estrada, donde el diputado verde goza de gran estima y aprecio popular. Otras donaciones que fueron recibidas con gran satisfacción provinieron del comité de fiestas patronales, encabezado por el alcalde licenciado Said Zavala Hannon. El comité donó diez mil córdobas a la mayordomía
de Santa Ana, para que sean invertidos en pólvora, música,
comida y otros insumos para acentuar la alegría popular de los festejos,
y otra cantidad también donó el comité a la mayordomía
de la comarca de La Orilla, donde la venerada imagen realiza cada año
una visita de dos días el 24 y 25 de julio.
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