| HUMEDALES
EN NUESTRO PAÍS
Los humedales de San Miguelito cuentan con una inmensa variedad de flora
y fauna autóctona, residentes y migratorias que necesitan
la protección por su gran importancia para la humanidad.
Estos humedales recibieron el nombre de Sistema Lacustre, Palustre y Riberinos,
del municipio de San Miguelito, Nicaragua. Están ubicados a una
altitud que oscila entre 30 y 100 m sobre el nivel del mar y se extienden
en un área de 43 mil 474,64 hectáreas.
Según el delegado del Marena forman parte del Corredor Biológico
Mesoamericano: los humedales, ubicados en el Refugio de Vida Silvestre,
Los Guatusos, Palo Verde y los humedales de San Miguelito. Posiblemente
el último de éstos sea declarado como un ecosistema de gran
valor cultural internacionalmente y pase a la categoría Ramsar.
En Nicaragua, existen una gran variedad de humedales de singular importancia,
sirven de control en épocas de inundaciones, protegen el área
contra tormentas, generan productos para la vida mediante la pesca
y los recursos forestales, y su belleza natural la convierte en un
potencial ecoturístico de gran valor.
A nivel mundial, los humedales, tanto antiguos como recientes, contienen
huellas y pruebas de su historia y preservan el testimonio de las actividades
de los seres humanos. .
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San Miguelito
San Miguelito:
Puerta a los encantos
del San Juan
Orlando Valenzuela
* Ubicado
a 248 kilómetros de Managua, San Miguelito busca convertirse en
un destino turístico importante, para lo cual se apoya en una biodiversidad
envidiable que puede transformarlo en punto de interés para deseosos
de contemplar los maravillosos paisajes y áreas de anidamiento de
aves exóticas y animales en riesgo de extinción
San Miguelito es
un pueblito ubicado en una de las zonas más ricas en fauna y flora
de Nicaragua, asentado a la orilla este del gran Lago Cocibolca y con privilegiada
posición geográfica, es la puerta de entrada a las encantadas
islas de la Mar Dulce y del misterioso y sereno Río San Juan.
Con una población
de 16,257 habitantes, 2,841 de los mismos asentados en el casco urbano,
San Miguelito basa en el lago gran parte de su actividad económica,
dedicándose más del 45 por ciento de su población
a la pesca artesanal, mientras el resto trabaja en labores agrícolas
sembrando frijoles, maíz, arroz y otros a la ganadería.
San Miguelito tiene
lo que muy pocos lugares pueden ofrecer al visitante furtivo, como son
diferentes puntos de interés que van desde una visita a los termales
ubicados a pocos kilómetros del casco urbano.
FAUNA EXÓTICA
Se puede viajar en
panga a la desembocadura del Río Tule o del Tepenaguazapa, donde
habitan animales exóticos como los patos reales, flamencos, y peces
tan ricos como el gaspar, róbalo, tilapia, mojarras, guapotes y
laguneros entre otros.
San Miguelito atrae
al viajero por lo pintoresco de sus casas y la tranquilidad de sus habitantes,
sobre todo por el bello espectáculo que ofrece el lago por las tardes,
cuando el rojizo sol se oculta detrás del horizonte.
Si le agarra la
noche, existen hoteles como el Cocibolca, a la orilla del muelle y otros
como el Hospedaje Sandoval, y la Casa de la Mujer, donde se puede dormir
con seguridad y comodidad.
Para comer existen
restaurantes como el de doña Ivette Cajina, el de don Agustín
Vega, el de doña Yadira Ávalos y comedores populares como
el de doña Anita Ochoa y el de doña Angélica Balladares.
San Miguelito esta
allí, esperando a los visitantes, sólo basta tomar un bus
en el Mercado de Mayoreo o tomar viaje por cuenta propia para conocer este
bonito rincón de Nicaragua.
DEL CAMPO A EUROPA
- La vida de muchos
jóvenes seguiría igual de aburrida si no existieran alternativas
de recreación y creación artística en este tranquilo
pueblo, por eso desde 1985 en San Miguelito los Centros Populares de Cultura
vienen promoviendo la participación de niños, jóvenes
y adultos en el desarrollo cultural del municipio.
- Ubicada frente
al parque central, sobre la calle al muelle, la Asociación Centro
Popular de Cultura de San Miguelito actualmente desarrolla diferentes cursos
de danza folklórica, moderna y contemporánea, así
como clases de música y programas de atención a los niños
y niñas.
- Lo más destacado
es la labor que realizan 25 mujeres que desde hace varios meses impulsan
el curso de capacitación técnico laboral, mediante el cual
aprenden a elaborar trabajos de bordado y costura para ayudar un poco al
ingreso familiar con la venta de los productos que producen.
- Con la cooperación
de Alemania, estas artesanas del hilo tejen bonitas blusas, manteles y
otras delicadas piezas de vivos colores, así como también
hacen colchas de parches de tela que son muy económicas y duraderas.
EXOTICO RECORRIDO
En el viaje a San
Miguelito se puede disfrutar de una excursión en panga a las Islas
de Solentiname o a la Isla El Boquete, donde se observa en la arena a los
grandes cuajipales (lagartos), o visitar la Isla El Guarumo, que sirve
de albergue a especies de aves migratorias y perennes.
Artista
enamorado de la naturaleza
Orlando Valenzuela
En San Miguelito
lo conocen como defensor del medio ambiente y de las personas, porque además
de ser un entusiasta directivo del ONG ambientalista Fundación del
Río, es presidente de la comisión de Derechos Humanos del
Municipio.
Abogado de profesión
y ambientalista de vocación, don Franklin Briceño Martínez
es una de las personas más conocidas y apreciadas no sólo
de este municipio sino de todo el Departamento de Río San Juan.
Es originario de
Rivas, pero desde hace 30 años que llegó a San Miguelito
siendo apenas un niño, se enamoró de su exuberante belleza
natural y ahora es uno de los más fervientes defensores de su desarrollo
integral.
Desde la oficina
de la Fundación del Río, donde funge como secretario de la
junta directiva, don Franklin trabaja en las estrategias a seguir para
lograr que los Humedales de San Miguelito sean designados como “Humedales
de Importancia Internacional” o sitios Ramsar.
Don Franklin piensa
que hace falta una mayor conciencia ambiental en la población y
cambiar algunas costumbres de la cultura productiva del campesinado que
usa las quemas como herramienta de trabajo, pero sobre todo hace falta
incidir para evitar la sobreexplotación maderera y pesquera, la
cacería furtiva, la contaminación de las fuentes de agua,
entre otras.
Don Franklin no sólo
es conocido por su labor ambientalista y humanitaria, sino también
por su participación en la vida cultural de San Miguelito, ya que
desde hace muchos años ha integrado varios grupos musicales locales.
Según cuenta,
aprendió a tocar guitarra a los doce años: “me copié
de un método que tenía un pastor evangélico, en un
cuaderno fui copiando los signos y cuando estaba solo practicaba con la
guitarra hasta que aprendí, porque el arte es como una herencia
de familia ya que mi abuelo, mi mamá y papá tocaban y cantaban,
porque el que no canta, baila, declama o hace teatro en mi familia”, dice.
Su mayor orgullo
es haber formado parte del “Grupo Experimental” integrado por siete compañeros
que sabían tocar y cantar música ranchera y lo mejor del
son nica, gracias a ello fue en una brigada cultural del Centro Popular
de Cultura a realizar presentaciones en diferentes ciudades de Alemania
en el año 1989.
Realizó presentaciones
artísticas en Costa Rica durante épocas de fiestas patronales
y encuentros deportivos. Actualmente forma un trío junto a Juan
Amador Urrutia y Pablo Sandoval, con quienes ensaya nuevos boleros, rancheras,
música del recuerdo y hasta merengues. Por su calidad artística,
el trío fue invitado para dar conciertos de música nicaragüense
en Sant Boi, España, en junio próximo.
Santero
por “pura zanganada”
Orlando Valenzuela
A poco kilómetros
de San Miguelito, en el lugar conocido como empalme de Cruz Verde, sobre
la carretera a San Carlos, el viajero no puede ocultar la curiosidad que
le provoca una pequeña imagen de San Martín labrada en madera
y clavada en la punta de un rollizo tronco ubicado a un lado de una humilde
casa de madera.
Al observar detenidamente
la imagen, se puede creer que es un santo antiguo desaparecido de algún
nicho de iglesia de pueblo, pues el acabado es bastante tosco pero de apariencia
añejada.
Sin embargo, la realidad
es otra, al preguntar, qué hacía ese santo allí, una
niña dijo que lo había hecho su papá y para no dejar
dudas lo fue a llamar al fondo de patio, de donde surgió un hombre
joven, delgado y de sonrisa tímida pero amable.
Su nombre es José
Damián Herrera Robleto, tiene 25 años y trabaja como todo
campesino de esta zona: al machete. Cuando se le preguntó por qué
había hecho este santo y lo había clavado en el poste, dijo
que lo hacía: “por pura zanganada, bandidencias mías nada
más”.
Damián dijo
que un día que estaba sin hacer nada, trajo un tronco de zapote
mico y se puso a “travesear” con el formón y fue dándole
forma a la madera hasta que le salió la figura de San Martín,
imagen que sólo había visto en la Iglesia cuando iba a la
misa.
Lo curioso es que
a pesar de que Damián nunca recibió clases de pintura ni
escultura, sabe combinar los colores y trabajar los detalles más
delicadas en la madera como si fuera un experto artesano.
Asegura que los santos
le vienen a la cabeza porque es católico y que no tienen que ver
nada con algún tipo de remordimiento de conciencia, porque como
él mismo dice: “los hago por puro gusto, ganas de zanganear”.
Una
cocinera polifacética
Orlando Valenzuela
Muchos pasajeros
que viajan de Granada a San Carlos saborean cada martes o viernes las cuajadas
con tortillas calientitas, los deliciosos pescados fritos y hasta las riquísimas
cajetas de leche durante los pocos minutos que el barco se estaciona en
el muelle de San Miguelito para recoger o dejar viajeros.
Lo que pocos saben
es que esos dos días son de muchísimo trabajo para doña
Nidia Ruiz Obregón, quien desde hace 20 años espera en el
muelle la llegada del barco con su panita en la cabeza llena de bocadillos
y manjares para saciar el hambre de los viajeros furtivos.
En su humilde casa
de vieja madera, doña Nidia quisiera tener cuatro manos para cumplir
con la intensa jornada de trabajo que diario realiza. Desde la madrugada
prepara la masa para palmear las tortillas que buena parte del pueblo consume.
Después empieza
a exprimir la leche fermentada para sacarle el suero y molerla para luego
formar las blancas y ricas pelotitas de cuajada.
A continuación,
y sin dejar que la leña se apague, pone un enorme perol al fuego
al cual le deja caer ocho litros de leche pura de vaca, la deja hervir
bien para después echarle 5 libras de azúcar, mientras con
una pala de madera no deja de moverla.
Minutos después,
le echa otras dos libras de azúcar y una bolsita de maní
en granitos. Lo que sigue es el extenuante trabajo de mover la leche con
azúcar hasta que se convierta en una espesa y rica miel, la que
una vez bajada del fuego se sigue batiendo hasta que endurezca y quede
lista para hacer las bolitas de cajetas de leche que tanto gustan a niños
y adultos.
Su esposo es pescador
y doña Nidia Ruiz vende pescados crudos en su casa los días
que el barco no llega, pero cuando éste visita el muelle, prepara
guapotes, mojaras, tilapias y laguneros para ofrecerlos fritos con tortillas
y ensalada a los pasajeros.
Cuando alguien quiera
probar sus bocadillos la puede encontrar en su casa ubicada de la portuaria
cuadra y media al sur.
Mirna
Isabel, la nueva reina
Orlando Valenzuela
Ninguna fiesta
patronal es completa si no se elige a una reina de las festividades, por
eso en San Miguelito el comité organizador se apuntó un cien
cuando escogió a la bella Mirna Isabel Báez Lazo como la
nueva representante de la belleza.
Mirna tiene 16 años,
estudia el cuarto año de secundaria en el Instituto Nacional San
Miguel Arcángel y desde el 30 de marzo luce la corona que le impuso
Karen Barraza, reina de las fiestas patronales saliente.
Como buena pobladora
de
este puerto lacustre, Mirna piensa que se debe proteger el medio ambiente
para tener siempre el paisaje lleno de exóticas aves y plantas para
atraer al turista a visitar este lugar. Por eso dice que deben existir
organizaciones para mantener limpio el lago y los ríos, así
como el mismo pueblo de San Miguelito.
Dice que de todos
los deportes los que más le gustan son el béisbol y el fútbol,
aunque éstos son para verlos y no para practicarlos. Cuando salga
de su secundaría piensa irse a estudiar medicina general y, si las
condiciones lo permiten, volver a su pueblo convertida en toda una profesional
a darle servicios a la población.
HUMEDALES
EN NICARAGUA
TANIA JIMENEZ PENHA
La Prensa 21/03/00
SAN MIGUELITO.- La
Fundación del Río presentará en la convención
de este año en España, la candidatura de San Miguelito como
un sitio Ramsar, lo que facilitaría el acceso a fondos internacionales
para ese tipo de ecosistemas, a la vez que lo protegería por ley,
en contra de las actividades depredatorias de sus recursos naturales. Franklin
Briceño, especialista en humedales de la Fundación del Río,
dijo que esa entidad también "está completando la ficha Ramsar,
de los Cayos Misquitos, el Charco de Tisma y El Refugio de Vida Silvestre
Río San Juan", para presentarlos en España. El siete por
ciento del territorio de Nicaragua cabe dentro de la categoría "humedales".
Hasta ahora, Los Guatusos es el único sitio RAMSAR del país,
por lo que la aprobación de San Miguelito, "sería de gran
importancia para el desarrollo de la región, y para preservar los
remanentes
de bosque y santuarios
de fauna acuática y terrestre que todavía se conservan",
agregó. Los primeros pobladores de San Miguelito se ubicaron al
oriente de la ciudad, que hasta 1850 era llamada "La Aldea" por huleros
y arcilleros. Su desarrollo estuvo ligado a la importancia comercial que
propiciaron las actividades del proyecto ferrocarrilero. Briceño
dijo que "los chontaleños comenzaron a buscar tierras frescas y
vinieron empujando la ganadería a esas zonas donde vieron los humedales
como un potencial para su manejo, e introdujeron el ganado en Los Llanos
de Morrito y Llano Grande, al norte de San Miguelito". "Ellos engordaban
ganado y luego lo embarcaban en veleros en la hacienda "El Pedernal", después
la
gente hizo sus ranchos,
y como necesitaban comercializarlos, usaron la experiencia de navegación
de los rivenses, el comercio con Granada, siendo la población autóctona
de San Miguelito, causando un encuentro de tres culturas". "Los ríos
Tepenaguasapa, Tule, Camastro, Piedras, y una gran cantidad de afluentes
como El Charral y El Congo, aún conservan remanentes importantes
de bosques, y eso es lo que tratamos de preservar al proponerlo como sitio
Ramsar", recordó Franklin Briceño. Relató que en la
Península de "El Pedernal", hay una finca de 1,000 manzanas, cuyo
dueño, el Dr. Camilo Barberena, ha dejado la mayor parte para conservar
el bosque; por lo que recientemente recibió un reconocimiento de
parte del MARENA y el Grupo de Humedales de Nicaragua. Hace 50 años
esos llanos eran sólo potreros y el Dr. Barberena logró la
regeneración natural de toda su finca, dejando el ganado en los
llanos, bajo una técnica agrosilvopastoril. Sus vecinos, que ocupan
unas 500 manzanas, también están dispuestos a procurar el
manejo racional de los recursos. Las amenazas más fuertes son la
deforestación, las quemas y las prácticas productivas no
sostenibles, como la agricultura migratoria y la ganadería extensiva.
También las plantaciones y enclaves extractivos (caucho, banano
y madera), y la presión de la frontera agrícola que también
constituye una amenaza a la biodiversidad. La cacería y la pesca
ilegal son problemas generalizados que no se han podido controlar a pesar
de la creación de leyes. "Aunque se practica de forma artesanal,
se está invadiendo el hábitat de las especies, los pescadores
penetran a la desembocadura y a lo largo de los ríos donde colocan
sus redes", manifestó Briceño.
También dijo
que "es urgente definir una estrategia para el manejo de la cuenca, para
todas las comunidades que están asentadas en la ribera, porque la
deforestación tiene como consecuencia la sedimentación acelerada,
la pérdida de calidad del agua, el cambio climático y modifican
las condiciones del entorno que degradan las condiciones de vida de estas
comunidades".
¿Ramsar?, ¿qué es eso?
Los humedales
de importancia internacional son por definición,
especiales.
Representan algunos de los mejores ejemplos en el mundo, en
término
de sus funciones ecológicas, hidrológicas, biodiversidad
y de
valor socioeconómico.
Toman su nombre
de la convención de Ramsar, Irán en 1971, donde se
firmó
un tratado intergubernamental que ofrece un marco de referencia
para la cooperación
internacional en pro de la conservación y uso
racional de
los humedales, que obliga a los gobiernos signatarios a incluir
consideraciones
sobre la conservación de estos ambientes en sus
políticas
del uso de la tierra. Hay 114 países miembros, y 970 humedales
que ocupan
70.7 millones de hectáreas.
El término
humedales comprende gran variedad de ecosistemas, pero la
definición
más utilizada es la de la Convención Ramsar: "extensiones
de
marismas,
pantanos, turberas o aguas de régimen natural o artificial,
permanentes
o temporales, estancadas o corrientes, dulces, salobres o
saladas, incluyendo
los lugares grandes de agua marina, cuya profundidad
en marea baja
no exceda de seis metros".
Humedales
favorecen biodiversidad
TANIA JIMENEZ PENHA
Corresponsal
SAN MIGUELITO.- Los
sistemas de humedales desempeñan un significativo papel hidrológico,
biológico y ecológico en el funcionamiento natural de la
cuenca hidrográfica del Lago Cocibolca, manifestó Franklin
Briceño, especialista en humedales de la Fundación del Río.
La variedad de sus
sistemas hídricos permite que encontremos sistemas palustres compuestos
por llanuras de inundación como Llano Grande; pantanos herbáceos
en la desembocadura de los ríos, sistemas lacustres (el Lago Cocibolca);
y sistemas de riberas compuestos por los ríos Tepenaguasapa, Piedras,
El Congo, Tule y sus afluentes.
El territorio de
la cuenca de los humedales de San Miguelito tiene una extensión
aproximada de 1,226 kilómetros cuadrados.
SANTUARIO ALADO
Adentrarse a estos
parajes significa prepararse para observar el inusual paisaje verde en
todas las épocas del año, gracias a las constantes precipitaciones
de la selva tropical húmeda, donde las tonalidades de verdes, se
juntan a las hojas cambiantes de la vegetación formando un multicolor
paisaje, reflejado como espejo en el caudal del río.
En este paraíso
sobresalen especies como el cedro, caoba, roble, genízaro, madero,
laurel, guachipilín y jobo; y flora amenazadas o de comunidades
autóctonas como la raicilla, el poponjoche, poro-poro,
uña de gato
y caucho, de gran importancia ecológica y económica.
La racilla tiene
su auge en 1960 con la exportación masiva de esta especie a los
laboratorios de Europa. En los setenta su precio decayó dando por
terminado el ciclo de auge de raicilleros. En cambio, el caucho prácticamente
desapareció por la extracción irracional del látex
(leche de hule) en 1940.
Entre el verdor del
humedal hay patos de diversas especies y colorido, garzas y aves rapaces;
la espátula rosada, ave de singular belleza, de tonos tornasoles
entre el rosado y el rojo, y centenares de garzas blancas que parecen recrear
un cuadro primitivista.
Briceño explicó
que estas "áreas son un importante centro de migración de
aves, especialmente las acuáticas procedentes del norte, que ocupan
estacional o transitoriamente los humedales".
AUN HAY TIBURONES
Las especies como
el tiburón toro, y dos especies de pez sierra, tienen la particularidad
de su adaptación a las condiciones de agua dulce, algo único
en el mundo. Según informaciones de Fundación del Río,
pescadores capturaron recientemente un tiburón blanco de los pocos
que aún
merodean estas costas,
cuya especie, por la creciente comercialización de las aletas y
carne, está en peligro de extinción.
La riqueza de peces
incluye 56 especies, 36 géneros y 17 familias, de las cuales seis
son migratorias marinas y nueve especies endémicas. Hay peces como
el sábalo real, róbalo, roncador, guapote, gaspar y tilapia;
reptiles como el cuajipal y el caimán están amenazadas por
su valor comercial, así como las tortugas de agua dulce que abundan.
Los mamíferos
de la zona también están en peligro por los cazadores furtivos:
jaguares, pumas, ocelotes, monos colorados, hormigueros gigantes. Especies
como el venado colablanca, el cabro de
monte, la guardatinaja,
la guatuza y el saíno pueden aún observarse, pero podrían
desaparecer si no se les protege.
"No hay ni un plan
de manejo, ni políticas definidas, tampoco resoluciones del gobierno
municipal para normar el uso y manejo de la cuenca. Es urgente que el municipio
establezca sus normas de protección
y manejo sostenible
de los recursos del humedal", concluyó Briceño.
Ecoturismo,
potencial de desarrollo
TANIA JIMENEZ PENHA
Corresponsal
SAN MIGUELITO.- La
cuenca del Río San Juan podría ser el futuro del desarrollo
regional, si las autoridades se encargaran de promover el ecoturismo como
el principal rubro que tiene la región. A lo largo y ancho de la
cuenca se encuentran modestos hoteles, albergues, selva virgen y senderos
interpretativos, donde el turista tiene garantizado un encuentro pleno
con la naturaleza, en uno de los pocos sitios preservados de Nicaragua.
"Hay todavía
un potencial importante que rescatar, si lo vemos de cara al futuro. El
ecoturismo es uno de los rubros que se puede explotar en estas zonas, con
estos reservorios y atractivos naturales", manifestó Franklin Briceño,
administrador del Albergue Cocibolca.
"Tenemos la oportunidad
de conservar esto para desarrollar un nuevo rubro, porque la economía
en nuestro municipio se sustenta en la agricultura, la ganadería,
la pesca, la actividad maderera y el comercio incipiente, pero se puede
potenciar el turismo y para esto se requiere tener los atractivos, y
los tenemos", agregó
Briceño.
Dijo que están
"los espacios, los senderos interpretativos y los distintos corredores
naturales, y también pensando en articular a San Miguelito dentro
de la estrategia del turismo a nivel departamental, no verlo como una isla
porque nuestras bellezas se complementan con la de Morrito y
El Almendro", pensando
en articular como oferta turística completa al Corredor Ecoturístico
de la Cuenca del Río San Juan.
El turismo sólo
se desarrolla a escala local con las comunidades de San Carlos y Granada,
Morrito, Morrillo y otros pueblos costeros en épocas de veraneo.
La Isla el Boquete es utilizada en época de Semana Santa por los
lugareños y turistas que conocen la ruta.
2 DE FEBRERO
DEL 2002 / La Prensa José Luis González
Celebran el
Día Mundial de los Humedales
En Nicaragua,
la celebración del “Día Mundial de los Humedales: agua,
cultura y vida”, pretende involucrar a los diferentes actores
nacionales en la protección, conservación y el
desarrollo sostenible del sureste del territorio
Los Humedales de San Miguelito albergan una amplia variedad de especies
de flora y fauna que forman parte de los atractivos turísticos en
la paradisíaca zona de Río San Juan.
En el centro
de investigación e interpretación de los Humedales del Lago
Cocibolca, en el municipio de San Miguelito, se celebra hoy
el Día Mundial de los Humedales. Según los organizadores
la importancia de la actividad conmemorativa recae en la concientización
que diferentes organismos realizan en pro de la gran biodiversidad que
poseen los Humedales de San Miguelito.
En este importante evento estarán presentes autoridades de la Dirección
General de Áreas Protegidas, el Ministerio del Ambiente
y los Recursos Naturales (Marena), organismos internacionales y actores
locales interesados en la conservación de nuestro ecosistema.
Francisco Mayorga, alcalde de San Miguelito, dijo que los esfuerzos efectuados
por la Fundación del Río, la Comuna y autoridades locales
a nivel internacional para que la celebración del 1 y 2 de
febrero tuviera una trascendencia, es una obligación compartida
por la conservación de nuestros recursos naturales.
Destacó que los Humedales de San Miguelito albergan una amplia variedad
de especies de flora y fauna que forman parte de los atractivos turísticos.
A su juicio, estos recursos naturales proporcionan grandes ingresos
a los negocios que se ocalizan en la región.
Agregó que durante la celebración se profundizarán
temáticas del manejo y conservación de los humedales,
planes y perspectivas de manejo, presentación de la propuesta
del corredor biológico de San Miguelito, inventario nacional, entre
otros.
EXPECTATIVAS POR ÁREAS PROTEGIDAS
El edil dijo que han esperado por parte de las autoridades superiores del
Ministerio del Ambiente y Recursos Naturales (Marena) la declaratoria
de los Humedales de San Miguelito como
zona de Áreas Protegidas, pero tienen
la confianza que los días de celebración queden instituidos
como Día Nacional de los Humedales, propuesta que fue analizada
en la primera sesión ordinaria de la Alcaldía Municipal en
el presente año.
Por su parte, Sergio Romero Guido, delegado departamental del Marena, dijo
que a través del Programa del Corredor Biológico Mesoamérica,
esta institución incluye la estrategia regional de desarrollo
que se impulsa en el Sureste del departamento de Río San Juan.
También señaló que se pretende integrar a la sociedad
civil en el desarrollo y la conservación de estos humedales
como alternativa de supervivencia para el ser humano. “Existen humedales
naturales que se encuentran en amenazas de desaparecer, las comunidades
al no respetar las vedas y otros medios de protección destruyen
la existencia de la biodiversidad biológica en estas áreas”,
expresó Romero.
Destacó que a inicios de los años 90 estaba oficializada
una zona de vida y desarrollo en el sureste de Nicaragua con la conformación
del Sistema Integrado de Áreas Protegidas para la Paz (Siapaz),
lo cual cambió a partir del decreto 66-99, pues solamente se oficializan
las Áreas Protegidas, “deberíamos proponerle a las
instancias superiores que estas Áreas Protegidas no queden fuera
de la acción social”, apuntó el funcionario.
Nika Cyber Municipio
Indice del Río San Juan
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