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Teatro Municipal “José de la Cruz Mena” / Colegio San Ramón 



foto facilitada por Jaime Buitrago Gil, León, Nicaragua
Conocida únicamente como la Iglesia de Sutiaba se encuentra frente a la plaza central del barrio indígena de Sutiaba, al oeste de la ciudad. Los cronistas del Siglo XIX creen que el templo es el más grande y monumental después de la Basílica Catedral de la Asunción.



SITUACION Y ENTORNO

El Atrio cumple correctamente con la función de integrar el templo al espacio urbano, caracterizado por ser amplio y despejado. 
 

Su entorno arquitectónico circundante , que originalmente debió ser muy rico y homogéneo como lo demuestra la composición de la Casa Cural, esta totalmente alterado con edificaciones irrelevantes, muy aisladas, tal como ocurre con el asilo de ancianos.

Su fachada principal la intengran cuatros entablamientos que en orden decreciente se alzan hasta rematar con una cruz. Poseen numerosos nichos y columnas adosadas que la rematan, defendiendo la altura del entablamiento y la de frontispicio de influencia barroca.
Tras el último se encuentra el cuerpo central, de cañón corrido a dos aguas, rematados por prebisterios y capillas menores fromando la posición en cruz latina. Esta se altera por el acuñamiento en escuadra de la sacristía del costado sur y por la colocación de la torre herreriana que sobresale a la derecha del mismo.
 

El Sol de Sutiaba

foto facilitada por Jaime Buitrago Gil, León, Nicaragua
  En el centro del techo de la Iglesia permanece incrustada la imagen del sol, El Dios Sol, con la que supuestamente los españoles atrajeron a los indígenas a profesar su fe. 

El inicio de su construcción data desde 1698 en tiempos del corregidor Diego Rodríguez Menéndez, quien murió en 1703 y tuvo como sucesor a su sobrino Bartolomé González Fitoria, quien la concluyó en agosto de 1710.

Los cronistas del Siglo XIX la consideraron la más grande y monumental después de la Catedral de León. Su construcción comenzó en 1698, el tiempo del corregidor Diego Rodríguez Menéndez, que murió en 1703 y tubo como sucesor a su sobrino Bartolomé González Fitoria. Este la concluyó el 24 de agosto de 1710. Con el tiempo, sufrió del deterioro de los elementos por lo que en 1804 se solicitó a la Audiencia de Guatemala la inversión de los tributos para reedificarla. 

En 1844, con motivo de la invasión del militar salvadoreño Francisco Malespín, su cúpula de media naranja que coronaba la torre fué destruida. A inicio de este siglo dicha cúpula fué reintegrada.
Descripción:
Esta Iglesia representa la culminación constructiva y especial desarrollada en Sutiaba además de una evolución estructural, ya que se hace uso de las Cúpulas de media naranja y la Boveda de baúl para cubrir espacios cuadrados y rectángulares.

Se considera es eslabón entre el período colonial primitivo (1600 - 1620) y el período barroco propiamente dicho (1700 - 1800), observando en ella resablos medievales, románticos y mudéjares en su volumétrica y decoración renacentista en el fraccionamiento del e4spacio, y barrocos en la verticalidad de sus fachadas y por su cornisa y columnas ochavadas que demarcan los diferentes cuerpos.

El espacio exterior lo forma un atrio delimitado por cestería fortificada y muro al venado de puntas, perímetrales, interrumpidas por los accesos laterales y eleiminados en la parte frontal que da a la plaza del poniente.

Esta obra es un ejemplo del arte popular de la colonia. En su interior sobresale la extraordinaria talla de madera de las vigas, zapatas y columnas que, con los magníficos retablos, tallados también en madera, son el mejor exponente de la mano de obra indígena.
 


Mariales y sistemas constructivos:
La estructura monolítica de muros se resuelve con piedras y ladrillo de barros. Columnas y estructuras de techo de madera, utilizando tejas de barro como material de cubierta. Las Cúpulas son de ladrillos de barro con morteros de cal y arena.  El revestimiento de los morteros tradicionales: cal y arena; los enlucidos son de cal en los interiores.
 

Los pisos de ladrillos de cemento no son originales y la carpintería es de madera.

Situación y entorno
La iglesia se encuentra frente a la plaza central del barrio indígena de Subtiava. El atrio cumple rrectamente con la función de integrar el templo al espacio urbano, caracterizado por ser amplio y spejado. Su entorno arquitectónico circundante, que originalmente debió ser muy rico y homogéneo mo lo demuestra la composición de la casa cura[, está totalmente alterado con edificaciones irrelevantes, uy aisladas. Tal ocurre con el Asilo de ancianos.

Datos históricos
Los cronistas del siglo XIX la consideraron la más grande y monumental después de La Catedral en ón. Su construcción comenzó en 1698, en tiempos del corregidor Diego Rodríguez Menéndez, que murió 1703 y tuvo como sucesor a su sobriho Bartolomé González Fitoria. 

Este la concluyó el 24 de agosto 1710. Con el tiempo, sufrió deterioro por lo que en 1804 se solicitó a la Audiencia de Guatemala la ersión de los tributos para reedificarla. En 1844, con motivo de la invasión del militar salvadoreño ancisco Malespín, su cúpula de media naranja que coronaba la torre fue destruida. A inicios de este siglo, cha cúpula fue reintegrada.

Esta iglesia representa la culminación constructiva y espacial desarrollada en Subti; una evolución estructural, ya que se hace uso de la cúpula de media naranja y la bóveda de espacios cuadrados y rectangulares.

Se considera el eslabón entre el período colonial primitivo (1600-1620) y el período mente dicho (1700-1800), observándose en ella resabios medievales, románticos y m volumetría y decoración renacentistas en el fraccionamiento del espacio, y barrocos en l¿ su fachada y por su cornisa y columnas ochavadas que demarcan los diferentes cuerpos

El espacio exterior lo forma un atrio delimitado por crestería fortificada y muro alme perimetrales, interrumpidas por los accesos laterales y eliminados en la parte frontal que Poniente.

Su fachada principal la integran cuatro entablamentos que en orden decreciente rematar con una cruz. Posee numerosos nichos y columnas adosadas que la rematan, dei del entablamento y la del frontispicio de influencia barroca.presbiterio y capillas menores, formando la composición en cruz latina. Esta se altera por el acuñamiento en escuadra de la sacristía del costado Sur y por la colocación de la torre herreriana que sobresale a la derecha del mismo.

Esta obra es un ejemplo del arte popular de la colonia. En su interior, sobresale la extraordinaria talla de madera de las vigas, zapatas y columnas que, con los magníficos retablos, tallados también en madera, son el mejor exponente de la mano de obra indígena.Materiales y sistemas constructivos

La estructura monolítica de muros se resuelve con piedra y ladrillos de barro. Con de techo en madera, utilizando tejas de barro como material de cubierta. Las cúpula barro con morteros de cal y arena. Los revestimientos de los morteros tradiciona enlucidos son de cal en los interiores. Los pisos de ladrillos de cemento no son origi es de madera.
 

La Prensa 20/12/99
Iglesia Sutiaba eslabón entre
el período colonial y barroco

MARICELY LINARTE

La Iglesia en 1804 fue reedificada con los tributos que se recaudaban en la Audiencia de Guatemala, 40 años después, debido a la invasión del militar salvadoreño Francisco Malespín, la cúpula de la torre
resultó destruida, reintegrada nuevamente a inicios de este siglo.
La última restauración del templo fue en 1994 cuando se cambió totalmente el techo, se repararon y pintaron las paredes.

El templo de Sutiaba es el eslabón entre el período colonial primitivo y el barroco. Su fachada principal está compuesta por cuatro entablamentos que en orden decreciente se alzan hasta rematar en una sola cruz.

En el mismo frontis de estilo barroco se destacan numerosos nichos y columnas adosadas. Esta obra es un ejemplo del arte popular de la colonia. En su interior sobresalen las vigas de madera
tallada que soportan el tejado del templo.

Los retablos donde se encuentra la imaginería, ambos tallados en madera son otros exponentes de la obra indígena de aquellos años.

El párroco de Sutiaba Monseñor Ricardo Juárez, manifiesta que en el Altar Mayor del templo preside el Santo Patrono de la Iglesia San Juan Bautista, a quien celebran cada 24 de junio desde que se
construyó el templo.

4 DE SEPTIEMBRE DEL 2000 / La Prensa
              Sutiaba: Tierra de Hombres Grandes 
               Mercedes Peralta - 

   Sutiaba o Maribios significa “Tierra de Hombres Grandes”. El asentamiento aborigen de Sutiaba, fue la célula generadora de la formación de la ciudad de León, a partir de 1610, cuando los habitantes de la primera  ciudad de León, decidieron trasladarse y la configuración urbana de la  comunidad comenzó a transformarse. 

 A mediados del Siglo XVII inició a consolidarse el conjunto urbano, conocido  como la Plaza Mayor de Sutiaba, con la construcción de la Iglesia San Juan Bautista, la Casa del Cura Doctrinero, el cabildo indígena y la Casa del Corregidor. 

   Además, las ermitas Santiago, San Andrés, San Pedro y Veracruz, delimitaban el área urbana de la ciudad. Estas a excepción de San Pedro, fueron  destruidas, junto con el cabildo indígena producto de la guerra sucedidas a partir de la primera mitad del Siglo XIX. 

   El barrio indígena de Sutiaba, desde 1983 integra el centro histórico de la ciudad de León, delimitado por la comuna y regido por un Plan Especial de Ordenamiento. 

  La Iglesia San Juan Bautista, construida entre 1700 y 1710, ha sido considerada por los historiadores del Siglo XIX, la más grande y monumental después de la Catedral. 

  Posee numerosos nichos que guardaban efigies antiguas de santos, algunos de ellos perdidos por el tiempo, y columnas adosadas. La talla en madera de su interior y los retablos también tallados en madera, son un testimonio de la  obra artística, con mano de obra indígena. 
 
 

  En los primeros años del 90, la Iglesia San Juan Bautista fue restaurada, con la ayuda de la Agencia Española de Cooperación Internacional AECI y la Escuela Taller de Oficios Tradicionales, de la Alcaldía de León.     El sol fue remozado por el Ministerio de Cultura, indica el jefe de la Oficina Centro Histórico de León, arquitecto Gustavo Rodríguez.     “Fue intervenida en su totalidad por los alumnos del primer curso de la Escuela Taller, quienes restauraron toda la estructura, paredes, pisos, techos y se contrató mano de obra calificada para la instalación del sistema eléctrico  interno y externo”, explica Rodríguez.    El párroco de San Juan Bautista, Monseñor Ricardo Juárez Soza, quien desde hace 26 años se encuentra al frente de la Iglesia de Sutiaba,   Sutiaba hereda a las generaciones su arte y su cultura. Una de sus calles es muy famosa por su arte en la elaboración de alfombras, en la Semana Santa,  arte que se está extendiendo en diferentes barrios de la ciudad. La fama a la calle de las alfombras, por donde pasa el Santo Entierro el Viernes Santo, se   la han dado los artistas tradicionales de las familias Quintanilla, Rojas, García y Pérez, entre otros.   Los preparativos de esta familia se inician con la Cuaresma y su arte, es una  de las características que identifican a este pueblo de “hombres grandes”. 

Las fiestas a San Juan Bautista
 Mercedes Peralta
 

              LEON.- El Santo patrono de Sutiaba es San Juan Bautista, pero son las  fiestas en honor a San Jerónimo y Santa Lucía, las que la población del barrio indígena celebra con “gran ruido”. 

              Las fiestas de San Jerónimo, al igual que en Monimbó, Masaya, se celebran en Sutiaba en septiembre y su procesión inicia el día 29 de la Catedral hacia   la Iglesia San Juan Bautista, de donde sale al día siguiente de nuevo a   Catedral, ahí la imagen pasa todo el año. 

              En ambos recorridos la imagen va acompañada de una multitud de devotos que proceden de los diferentes barrios de León. Es cargada por miembros de   la hermandad del Santo Entierro de Catedral y de Sutiaba, exclusivamente. 

              El folclor del “Toro Guaco” o “Toro de Sutiaba”, como le llaman  indistintamente, le imprime colorido y alegría a la procesión, cuyo baile, al son de los chicheros es contagiante. 

              Como es tradicional, a la cabeza de la procesión van varios toros sorteados por el “viejo” y la “vieja”, que generalmente son hombres disfrazados de  mujer, excitados por el licor. 
 

Monumento  nacional de primer orden, fue restaurada en los años  1991 – 1993.  “Fue intervenida en su totalidad por los alumnos del primer curso de la  Escuela Taller, quienes restauraron toda la estructura, paredes, pisos, techos y se contrató mano de obra calificada para la instalación del sistema eléctrico  interno y externo” La Iglesia San Juan Bautista, construida entre 1700 y 1710, ha sido considerada por los historiadores del Siglo XIX, la más grande y monumental  después de la Catedral.
El Barrio de San Juan era parcialidad del Municipio de Quezalguaque, León. A petición que el Sr. Obispo le hace al Alcalde y Corregidor de Quezalguaque respecto a ser amparados en la construcción de la Iglesia Parroquial en el año 1739.
La actual Iglesia fué reconstruida en el Siglo XVIII. Tiene como patrón desde cuando era pueblo a San Juan Bautista, que preside el altar Mayor.
La Prensa 20/12/99
Iglesia Sutiaba eslabón entre
el período colonial y barroco

MARICELY LINARTE
LEON.- San Juan Bautista de Sutiaba, conocida únicamente como la Iglesia de Sutiaba se encuentra
frente a la plaza central del barrio indígena que tiene
igual nombre, al oeste de la ciudad. Los cronistas del Siglo XIX creen que el templo es el más grande y monumental después de la Basílica Catedral de la Asunción.
El inicio de su construcción data desde 1698 en tiempos del corregidor Diego Rodríguez Menéndez, quien murió en 1703 y tuvo como sucesor a su sobrino Bartolomé González Fitoria, quien la concluyó en agosto de 1710.
La Iglesia en 1804 fue reedificada con los tributos que se recaudaban en la Audiencia de Guatemala,
40 años después, debido a la invasión del militar salvadoreño Francisco Malespín, la cúpula de la torre
resultó destruida, reintegrada nuevamente a inicios de este siglo.
La última restauración del templo fue en 1994 cuando se cambió totalmente el techo, se repararon y
pintaron las paredes.
El templo de Sutiaba es el eslabón entre el período colonial primitivo y el barroco.
Su fachada principal está compuesta por cuatro entablamentos que en orden decreciente se alzan
hasta rematar en una sola cruz.
En el mismo frontis de estilo barroco se destacan numerosos nichos y columnas adosadas.
Esta obra es un ejemplo del arte popular de la colonia. En su interior sobresalen las vigas de madera
tallada que soportan el tejado del templo.
Los retablos donde se encuentra la imaginería, ambos tallados en madera son otros exponentes de la
obra indígena de aquellos años.
El párroco de Sutiaba Monseñor Ricardo Juárez, manifiesta que en el Altar Mayor del templo preside
el Santo Patrono de la Iglesia San Juan Bautista, a quien celebran cada 24 de junio desde que se
construyó el templo.
Las fiestas a San Juan Bautista
 Mercedes Peralta
 

              LEON.- El Santo patrono de Sutiaba es San Juan Bautista, pero son las  fiestas en honor a San Jerónimo y Santa Lucía, las que la población del barrio indígena celebra con “gran ruido”. 

              Las fiestas de San Jerónimo, al igual que en Monimbó, Masaya, se celebran en Sutiaba en septiembre y su procesión inicia el día 29 de la Catedral hacia   la Iglesia San Juan Bautista, de donde sale al día siguiente de nuevo a   Catedral, ahí la imagen pasa todo el año. 

              En ambos recorridos la imagen va acompañada de una multitud de devotos que proceden de los diferentes barrios de León. Es cargada por miembros de   la hermandad del Santo Entierro de Catedral y de Sutiaba, exclusivamente. 

              El folclor del “Toro Guaco” o “Toro de Sutiaba”, como le llaman  indistintamente, le imprime colorido y alegría a la procesión, cuyo baile, al son de los chicheros es contagiante. 

              Como es tradicional, a la cabeza de la procesión van varios toros sorteados por el “viejo” y la “vieja”, que generalmente son hombres disfrazados de  mujer, excitados por el licor

Mercedes Peralta 
Todas las noches, previas al 13 de diciembre, los indígenas de Sutiaba acostumbraban pasar en vela toda la noche, repartiendo y disfrutando de una variedad de comidas de maíz, entre ellos tamales “pacos”, chicha y pozol, en el atrio de la Iglesia San Juan Bautista de Sutiaba, para celebrar a la mártir católica Santa Lucía, a quien encargaban la salud de sus ojos. 

Al amanecer del 13 de diciembre de 1811, cuando apenas había concluido la ceremonia religiosa y los fieles se reunían en el atrio de la iglesia San Juan Bautista de Sutiaba para disfrutar de un chocolate caliente y un tamalito, sonó el disparo de un fusil y se escuchó el grito “Viva la Independencia”. Eso rompió la pasividad de los indígenas y los instaba a luchar por la libertad. 
Santa Lucía patrona de los no videntes


LA REBELIÓN DE LOS SUTIABAS

Los creyentes independentistas Benito Miguelena, Fraile Mercedario de origen guatemalteco, con un Cristo colgado al pecho y un espadín en la mano estaba al frente y con él, el padre Benito Soto, aprovecharon para agitar a la población indígena en contra de las arbitrariedades cometidas por las autoridades españolas. A las diez de la mañana todos los barrios de León habían atendido ese llamado, explica el historiador Manuel Noguera Ramírez, corroborado por el doctor Nicolás Buitrago Matus en: León, La sombra de Pedrarias. 

Una multitud de más de dos mil personas se dirigieron hacia el Palacio Episcopal, donde el Obispo, doctor Nicolás García y Jerez, para hacerle los reclamos y pedirle la renuncia del intendente gobernador don José de Salvador, que desde 1794 a 1811 se había ganado la indisposición de los indígenas por su dictatorial centralización de poderes, otorgados por el Rey. 

Desde el 10 de diciembre de 1811, los líderes del movimiento que se gestaba, realizaban reuniones y aparecían frases escritas en las paredes de las casas que manifestaban el disgusto de la población contra las autoridades españolas. 

Los indígenas buscaban liberarse de las cargas tributarias y por otro lado eliminar los privilegios que gozaban los peninsulares. 

Los indígenas clamaban una reunión. El obispo García Jerez salió al balcón y dijo a la multitud que dialogaría con una representación de ellos. Una comisión de los indígenas entró al Palacio Episcopal (donde es ahora el colegio La Asunción) a plantear sus demandas. 

En aquella ocasión los indígenas plantearon a García Jerez, cambio de autoridades, rebaja de impuestos, supresión de monopolios, abolición de la esclavitud y libertad de los prisioneros. 

El obispo García Jerez exhortó a la calma y a la obediencia de las autoridades. Les pidió se retiraran a sus casas hasta la mañana siguiente. 

Al día siguiente, el Obispo se reunió con el noble Ayuntamiento y los diputados nombrados por los barrios y se procedió a nombrar la Primera Junta Gubernativa. Se nombró al reverendo Pastor Guerrero de Arcos. 

La Junta Gubernativa estaba presidida por el obispo, doctor Nicolás García y Jerez; vocales Domingo Galarza, licenciado don Valentín Gallegos, don José del Carmen Salazar; el guatemalteco radicado en León, Francisco Quiñónez y como Asesor General y Auditor de Guerra, don Nicolás Buitrago. 
El día 15 de diciembre fue instalada la Junta, y su primera disposición fue enviar al Capitán General en Guatemala, don José de Bustamante y Guerra, un Oficio por correo extraordinario en el que se incluía el Acta de Constitución. También se envió a todos los Cabildos de las Provincias, en el que reconocían la debida subordinación y obediencia al rey Fernando VII. 

Aunque pocos hijos de Sutiaba recuerdan ese hecho histórico que se produjo al amanecer de la fiesta de Santa Lucía, la tradición no se pierde: cada noche del 12 de diciembre disfrutan de los tamales “pacos” en el atrio, y el 13 escuchan misa y pagan sus promesas o hacen peticiones a la encargada de sus ojos. 

SANIDAD EN LA VISTA

La señora Sara Vanegas, de 68 años, originaria del barrio de Sutiaba en León, resaltó su inquebrantable fe y devoción en la virgen Santa Lucía, pues cuando nació los médicos le detectaron problemas en la vista y su mamá le pidió a la virgen su intercesión ante el Señor para lograr la sanación. Este milagro se produjo y desde entonces la devoción creció aún más en esta familia. Todos los años doña Sara visita a la virgen Santa Lucía y le da gracias por haberle concedido una vista privilegiada. Actualmente no necesita de anteojos para poder ver, aseguró. 

CARGANDO SUS OJOS

Santa Lucía es considerada la patrona de los no videntes, y su imagen es representada con vestuario rosado y en sus manos carga una bandeja de plata y un par de ojos. 

¿QUIÉN ES SANTA LUCÍA?

Una vida de duros sacrificios, juramentos de virginidad absoluta y fidelidad a Dios, acompañó durante toda su vida a Santa Lucía, “virgen y mártir”, que significa la quiebra de la Luz, nació y murió en Siracusa, Italia en el siglo VI, sufrió la persecución de los anticristianos y fue condenada a muerte por sus creencias religiosas. 

La belleza de sus ojos y su juventud fueron sus peores martirios, llamaba la atención de muchos jóvenes que la pretendían y querían casarse, uno de sus pretendientes decepcionado ante la negativa de la joven la delató como cristiana ante el gobernador, fue condenada a perder su virginidad en una casa de prostitución y posteriormente morir quemada. Afortunadamente logró escaparse de los guardias. 

Sin embargo, días después, el tirano mandó a detenerla para sacarle sus hermosos ojos, pero según la historia, Lucía se los arrancó ella misma, al poco tiempo recobró la vista y sus ojos eran aún más hermosos, pero fue decapitada.
 

Mercedes Peralta y José Luis González
 La Prensa 2003-12-13

Uno de los atractivos turísticos impregnado de religiosidad y representativo de los leoneses en el mes de diciembre, son las tradicionales ferias de Santa Lucía, manifestación popular que se celebra desde 1968 con la finalidad de entretener a la población a través de juegos mecánicos, gastronomía, veladas artísticas, hípicos y el concurso de la reina indígena de las fiestas.

Sobre la tradicional feria, “los padres escolapios que regían la parroquia de Sutiaba en 1968, fueron los fundadores, existía una sanidad moral y espiritual de miles de devotos que visitaban el templo durante la noche de la vela para adquirir sebitos milagrosos, candelas, rosarios y estampas religiosas”, dijo monseñor Clemente Juárez Sosa, párroco de la iglesia de San Juan Bautista de Sutiaba, en León.

Tradicionalmente en las puertas laterales y frontal del templo de Sutiaba, decenas de vendedoras de productos derivados del maíz, mezclados con leche y azúcar, tales como pacos, tamales y rellenos, aprovechan la muchedumbre de gente para comercializar este riquísimo producto.

A partir de 1979, la Comunidad Indígena de Sutiaba asumió la responsabilidad de organizar las ferias, refiere Jairo Jiménez, secretario de la junta directiva de la comunidad indígena de Sutiaba. Este año la plaza de Sutiaba, donde se desarrolla anualmente la feria, fue alquilada por 50 mil córdobas a la empresa de juegos mecánicos Dinicsa, con cuyo dinero se pretende impulsar obras sociales en comunidades empobrecidas de Sutiaba.

María Elena Rojas Berríos, primer reina indígena de la feria de Santa Lucía de Sutiaba en 1968, comentó que la feria es un incentivador para movilizar a miles de turistas pero adolece de una fuerte dosis de elementos culturales autóctonos de Sutiaba.

La ex reina indígena fue coronada a los 20 años, se siente orgullosa de haber representado en esta actividad cultural a la mujer de Sutiaba. Después de su reinado en el año 1968, continuó sus estudios universitarios en la UNAN-León, donde coronó la carrera de Ciencias de la Educación con mención en Matemática, fungió como delegada en los años noventa y fue alcaldesa del municipio de León en el período de 1996-1997. Actualmente tiene ocho años de ser directora de la escuela de turismo de la UNAN-León

 

 
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