León Viejo
es el único vestigio urbano de una ciudad colonial existente en
nuestro país. "No existe ningún otro vestigio colonial que
conserve tan nítidamente el trazado urbano de una ciudad", dijo
Alba Obando, investigadora histórica.
LEON
VIEJO
Las Ruinas de León
Viejo fueron descubiertas en 1967 y en 1968 se iniciaron las excavaciones
en busca de vestigios históricos. Actualmente el INC mantiene un
plan de conservación y mantenimiento permanente en las ruinas, el
complejo turistico cuenta con amplia plaza de estacionamiento, baños
y otras condiciones para recibir turistas; Entre las mejoras que
se han realizado se encuentra el adoquinamiento de la carretera o camino
que lleva hasta las ruinas y la construcción de un dique en el cauce
que abrió el huracán Mitch el año 1998. La ciudad
tenía un trazado similar a casi todas las ciudades de Hispanoamérica
de esa época. Tiene un trazado en forma de cuadrícula o de
Damero, que es un cuadrado exacto y la plaza se ubicaba en su centro.
la ciudad contaba con tres monasterios: "La Merced", San Pablo" y "San
Francisco" ubicados en las calles principales de la ciudad, que estuvieron
en función hasta 1560, aproximadamente. De esos monasterios,
ya encontraron el de La Merced.Anotó que por León Viejo pasaron
figuras sobresalientes en la historia como Sebastián de Benálcazar,
fundador de Quito,
y Hernando de Soto, quien descubrió La Florida, entre otros. En
1551 los hermanos Contreras mataron al Obispo Valdivieso. León Viejo
fue sepultado en 1610 por un terremoto y los sobrevivientes emigraron al
lugar que ocupa la actual ciudad de León.
Nuevo Diario 4/5/2000 |
Nuevos descubrimientos en León Viejo
Durante la
segunda temporada de excavaciones arqueológicas realizadas por el
Museo Nacional de Nicaragua en las Ruinas de León Viejo, bajo la
dirección del arqueólogo Edgar Espinoza, se ha logrado identificar
el suelo original del Convento de la Merced, ubicado al extremo sur
de las Ruinas. El descubrimiento del suelo original, ha permitido
a los arqueólogos comprobar con evidencias materiales, que efectivamente
este Convento fue quemado y reconstruido, tal y como lo establecen
los documentos escritos de la Colonia, pero que hasta la fecha se
tenía dudas sobre este hecho y si una vez quemado el convento
original en la década de 1530-1540, se volvió a reconstruir
el mismo sitio o se trasladó. En la excavación
se comprobó la existencia de restos de ladrillos sometidos a altas
temperaturas, fusionados por el efecto del fuego, lo que indica la existencia
de un siniestro durante algún tiempo de su existencia. Asimismo,
se ha comprobado la existencia de residuos de ceniza y hoyos donde anteriormente
se ubicaron postes de soporte de las estructuras livianas de techo
del prime convento de los Mercedarios. Lo cierto es que este convento fue
reconstruido nuevamente en su mismo asiento, descartando por lo tanto que
los restos mortales de Pedrarias Dávila, quien fue sepultado en
la capilla mayor de este Convento, hubiese quedado extraviado en otro lugar
más lejano del actual, razón por la que se ha podido encontrar
en las excavaciones, pero esto no es posible pues el Convento cambió
de asiento a pesar de su incendio y reconstrucción.
Aunque el trabajo
de los arqueólogos todavía continúa, las conclusiones
preliminares brindan importante información sobre hechos históricos
que solamente se refieren vagamente en algunos documentos dispersos
de la Colonia, pero que ahora pueden demostrarse con las evidencias
arqueológicas descubiertas. Lo que ya es definitivo como conclusión
es que Pedrarias Dávila no está sepultado en la capilla mayor
del Convento de La Merced, a como lo indica el documento de Francisco de
Castañeda, donde narra su sepultura. Aunque una de las cinco tumbas
descubiertas en esta Capilla pudo haber sido la que ocupó originalmente
el primer Gobernador de Nicaragua en la época colonial.
Otro descubrimiento
de las últimas excavaciones en La Merced, indica que en el
costado Norte de la Capilla, había una puerta de comunicación
secreta para uso exclusivo de los Monjes con el fin de escuchar misa sin
tener que mezclarse con los demás fieles católicos. En este
mismo sector se comprobó la existencia de celdas para monjes, así
como el uso de una mezcla especial utilizada como piso.
El Convento de
La Merced es una las Ruinas de León Viejo que más estudios
ha recibido de parte de los arqueólogos, constituyéndose
en un referente obligatorio para próximas estudios científicos
en las demás estructuras del sitio colonial que espera su declaratoria
como Patrimonio Histórico de la Humanidad de parte de la UNESCO.
040500 La
Prensa
Nuevos
hallazgos en las Ruinas de León Viejo
Hallan Convento de
San Pedro que data del siglo XVI
"Buscamos
los restos del obispo mártir, Antonio Valdivieso, asesinado
a puñaladas en 1551 por los hijos del gobernador Rodrigo Contreras"
HILDA ROSA MARADIAGA
C. Las ruinas del Convento San Pedro que funcionó hasta 1560 y donde
se cree descansan los restos del obispo Antonio Valdivieso, asesinado en
1551, fueron descubiertas por arqueólogos del Instituto Nicaragüense
de Cultura (INC) en León Viejo, informó Clemente Guido, director
de la institución. Indicó que el convento San Pedro era uno
de los tres monasterios más importantes de esa época, además
de La Merced que ya fue descubierto, restando por hallar sólo el
San Francisco. "Andábamos en busca del Convento San Pedro y ya lo
encontramos. Lo que buscamos en ese convento son los restos del obispo
mártir, Antonio Valdivieso, asesinado a puñaladas en 1551
por los hijos del gobernador Rodrigo Contreras y creemos que lo encontraremos
con mayor facilidad que a Pedrarias Dávila", dijo.
Indicó que
la posibilidad de encontrar los restos de Valdivieso es mayor que la de
hallar los de Pedrarias, porque no existe ningún reporte histórico
que confirme el traslado de sus restos a otro sitio no así de Pedrarias
cuyos despojos se presumen fueron trasladados por sus familiares a otro
sitio. "Queremos encontrar al obispo Valdivieso y en caso de hacerlo será
trasladado a la Catedral de León con toda la venia de la Iglesia
Católica porque creemos que jugó un papel muy importante
en Nicaragua en esa época y fue el primer obispo mártir de
América", comentó. Añadió que el hallazgo y
traslado de los restos del obispo a la actual ciudad de León debe
significará un acontecimiento nacional de reflexión sobre
la lucha de los oprimidos y el papel de la Iglesia en nuestra historia.
Señaló que aunque se encontró el muro del Convento
San Pedro en las ruinas de León Viejo, el resto de la construcción
se sitúa en terrenos privados limítrofes al sitio histórico,
por lo que el INC procederá a la compra de esa propiedad, la que
se efectuará mañana viernes. En esta segunda excavación
también se comprobó con evidencias arqueológicas que
el convento La Merced fue destruido y reconstruido tal como dicen los historiadores
quienes relatan que el primer convento fue quemado y luego se reconstruyó
sobre las ruinas, explicó. También está confirmado
que en un vecino terreno agrícola, al costado sur de las ruinas,
justo, cruzando el cerco que delimita el sitio, al lado del convento La
Merced, se encuentra la herrería del pueblo de León Viejo.
Agregó que probablemente cien varas fuera de la entrada de las Ruinas
de León Viejo se encuentre el convento San Francisco, el que no
han encontrado hasta ahora. León Viejo es la única ciudad
colonial del siglo XVI asentada en América, que nunca sufrió
alteraciones urbanísticas a través de la historia. "Ninguna
de las ciudades coloniales históricas de América guardan
la autenticidad de un urbanismo colonial del siglo 16 no alterado", indicó.
Dicha particularidad no se encuentra ni en Panamá Vieja, Ciudad
Antigua de Guatemala ni en México, y es la principal característica
en la que se basa la solicitud de la declaratoria de las ruinas como Patrimonio
de la Humanidad ante la UNESCO
28 de Noviembre
de 1998 |
EL IMPACTO DEL MITCH EN EL
PATRIMONIO CULTURAL DE
NICARAGUA...
—Orient Bolívar Juárez—
El Huracán Mitch que con horror de cataclismo asoló a Nicaragua
dejando pavorosas pérdidas humanas y materiales, también
afectó al
patrimonio cultural de la nación, que con mucho celo y no pocas
limitaciones custodia el INSTITUTO NICARAGUENSE DE
CULTURA.
Nicaragua, como se sabe, posee en distintos lugares de nuestra vasta
geografía, numerosos sitios paleontológicos, arqueológicos
e históricos de
incuestionable valor que guardan y exponen las huellas de nuestro pasado,
como León Viejo, El Castillo de la Inmaculada, la Casa Hacienda
San
Jacinto, la Casa Natal de Rubén Darío, las Huellas de Acahualinca,
el sitio
paleontológico El Bosque y las Ruinas de Segovia o "Ciudad Vieja",
entre
otros.
Cada uno de estos sitios que integran y conforman nuestro Patrimonio
Cultural, tienen su propia problemática de conservación y
presentan
distintos niveles de riesgos ante desastres. De tal forma, que cuando
ocurren catástrofes naturales como la que acaba de suceder, estos
bienes
culturales son severamente afectados. Sus daños se incrementan muchas
veces, por la insuficiencia de los recursos que se necesitan para su
protección, preservación y mantenimiento.
Aunque aún no se tiene la información completa y detallada
de la magnitud
de los daños ocasionados por el huracán Mitch a nuestro patrimonio,
debido a la incomunicación y el estado de desastre en que se encuentra
el
país, los daños sufridos en los distintos sitios históricos,
arqueológicos y
paleontológicos, según los primeros reportes, indican que
son
considerables y de mucha transcendencia, sobre todo en el ámbito
de la
arqueología, como se verá más adelante.
SITIOS HISTORICOS
Uno de los sitios históricos de mayor importancia para Nicaragua
que
resultó seriamente afectado fue LEON VIEJO, la ciudad fundada por
Francisco Hernández de Córdoba en 1524 y cuyas ruinas hoy
ocupan un
lugar importante en la historia del urbanismo latinoamericano, por haber
sido una de las primeras ciudades construidas por los españoles
en
América. Precisamente, debido a su gran valor histórico,
León Viejo está
proyectado desde 1994 para ser incluido en la Lista del Patrimonio
Histórico de la Humanidad de la UNESCO.
La antigua ciudad de León Viejo, llamada también "Pompeya
de
América", luego de ser abandonada por sus pobladores en 1610 fue
sepultada a través de los siglos por sedimentos lacustres y arenas
del
volcán Momotombo hasta quedar perdida en las soledades de Imabite.
En
1967 sus vagos vestigios empezaron a suscitar el interés arqueológico.
Y a
partir de ese año, se comenzaron a realizar diversos proyectos de
investigación, rehabilitación y preservación.
Como resultado de los ingentes esfuerzos realizados durante varias
décadas, las ruinas de la ciudad fueron rescatadas y así
León Viejo abrió
sus puertas al público, para que la gente pudiera apreciar en toda
su
magnitud el centro urbano de la antigua ciudad colonial que fuera escenario
de hechos trascendentales de nuestra historia. El centro de León
Viejo
ocupa un área aproximada de 800 Mts. de largo por 500 Mts. de ancho
y
en él se yerguen, en torno a su Plaza Mayor y a orillas de sus calles,
16
ruinas rehabilitadas hasta ahora.
En cuanto a los daños ocasionados por el huracán Mitch en
León Viejo,
según estimaciones preliminares, éstos son de un 40%, lo
cual es muy serio
y motivo de gran preocupación. Entre las ruinas afectadas están
las casas
que fueran del Obispo Fray Antonio de Valdivieso; de Ana Ximénez,
Alonso Sillero y Gonzalo Cano, así como la Casa de la Fundición;
el
Convento de La Merced, la Fortaleza y las ruinas no identificadas No. 9
y
No. 10. En total fueron dañados 155 metros de cabezas de muro
quedando abierto un cauce de 6 pies de profundidad aproximadamente
entre las ruinas de la Catedral y la casa de Ana Ximénez. También
se
produjeron daños en las nuevas infraestructuras que se habían
construido
con fondos de la cooperación internacional, para la seguridad, control
del
sitio y atención de los visitantes.
Cabe mencionar que las ruinas de León Viejo ya habían sido
afectadas
anteriormente por similares desastres, aunque de menor envergadura,
como los ocurridos en mayo de 1982, en que la tormenta "Alleta" destruyó
los muros de la ciudad, y en octubre de 1988, cuando el huracán
Joan
ocasionó nuevos daños a las ruinas. A decir verdad, si ahora
no se
adoptan las medidas necesarias para preservar lo que se ha salvado del
desastre, las ruinas de León Viejo estarían destinadas a
perecer para
siempre.
Y es que León Viejo tiene serios problemas de carácter ecológico
y
ambiental, así como de conservación. En el primero de los
casos, presenta
graves problemas de drenaje en el área de la microcuenca del
Momotombo, debido a las corrientes de agua pluvial que bajan del volcán
El Hoyo de la cordillera de los Maribios formando un gran cauce cuyas
aguas y sedimentos afectan cada vez y cuando las inermes ruinas en
dirección de la Plaza Mayor. Este problema, obviamente, está
relacionado
de manera directa con la deforestación del área adyacente
a las ruinas.
En el segundo caso, los problemas de conservación están relacionados
a
las estructuras de las ruinas: por una parte, las fundaciones son
superficiales y los muros son de gran porosidad, lo que permite una gran
absorción de agua, por lo que requieren de un tratamiento especial.
Por
otro lado, el sistema de protección de la cabeza de los muros está
limitado
únicamente al cubrimiento de tejas, lo cual no es suficiente. A
todo esto se
suma, además, el problema del mantenimiento periódico que
requiere todo
el conjunto arquitectónico del sitio.
La problemáica que presenta León Viejo en ese particular
ha sido motivo
de preocupación desde la década de los '80. En 1988, por
ejemplo:
Elpidio Ortega efectuó un "Informe sobre la puesta en valor de León
Viejo", en el cual se hacen una serie de recomendaciones Administrativas,
ecológicas y ambientales, educativas, históricas, arqueológicas
y de
conservación y mantenimiento.
En sus recomendaciones "Ecológicas y Ambientales", que hoy cobran
vigencia, Ortega propuso, entre otras cosas, realizar un programa de
"reforestación de toda la microcuenca de Momotombo, preferiblemente
con plantas nativas de la región", y prohibir la tala de árboles
y la cacería
en el área de las ruinas. Además recomendó que se
elaborara "un
reglamento de protección a la fauna, la flora, la geografía
y los bienes
culturales de León Viejo". De igual manera, hizo importantes
recomendaciones para la conservación de las ruinas. En una de ellas
señala, que "Si no se dan con carácter de urgencia, mantenimiento
a los
muros de las Ruinas, en pocos años se desplomarán el 50%
de éstos"...
(León Viejo, 1993:55-59).
Otros importantes sitios afectados, además de León Viejo,
aunque aún no
se precisan detalles, son las ruinas del "Convento de las Mercedes" de
ciudad Antigua, Nueva Segovia, donde el Instituto Nicaragüense de
Cultura, por medio del MUSEO NACIONAL DIOCLECIANO
CHAVEZ, logró realizar este año trabajos de restauración
en 210 Mts.
lineales, con una inversión de cuatro mil dólares.
También fue afectada la Hacienda San Jacinto, donde hubo deslizamientos
de tejas del techo y abundantes filtraciones de agua en todo el edificio.
La
excesiva humedad de los torrenciales aguaceros provocaron
desprendimientos de pedazos de pared del edificio.
Quedan por precisarse los daños sufridos en otros valiosos sitios
históricos
ubicados en las zonas de desastre, tales como la Casa Natal de Rubén
Darío, en Ciudad Darío, Matagalpa, donde las aguas desbordantes
del Río
Grande llegaron a escasos 50 metros de la histórica casa y las Ruinas
de
Segovia ("Ciudad Vieja") en el valle de Panalí, Nueva Segovia, entre
otros.
SITIOS ARQUEOLOGICOS
Los daños ocasionados por el huracán Mitch en los numerosos
sitios
arqueológicos y paleontológicos que posee Nicaragua en todo
su territorio
son de grandes proporciones y trascendencia.
Como se sabe, la mayor parte de la riqueza arqueológica de Nicaragua
se
encuentra en el subsuelo (ahora desprotegido por el despale), en los valles,
en la cuenca de los ríos y lagos, en las laderas de las montañas,
de los
cerros y volcanes, que fueron los lugares donde nuestros antepasados se
asentaron. El desborde de los ríos, los deslaves y las inundaciones
que
acaban de ocurrir afectaron grandemente esos sitios en una cantidad aún
no determinada. Muchos de los sitios arqueológicos ubicados en las
zona
de desastre, fueron destruidos en su totalidad, en tanto que otros fueron
alterados, debido a la redeposición de los restos culturales en
contextos
secundarios.
Lo anterior significa graves problemas para la arqueología del futuro,
entre
otras razones, porque muchos depósitos claves para reconstruir la
secuencia del remoto pasado, desaparecieron. Por otra parte, ocurrirá
que
en zonas donde hubo deslave como en el volcán Casitas, los arqueólogos
del mañana encontrarán, probablemente, sobre los recientes
restos
culturales que quedaron sepultados, restos culturales más antiguos
que se
redepositaron, así como también encontrarán bajo los
nuevos, aquellos
restos que lograron preservarse, por estar en un nivel más bajo
que no fue
afectado por el desastre.
Más, el huracán Mitch no sólo afectó los sitios,
sino también la
investigación arqueológica y los proyectos que estaban previstos
a
realizarse a corto, mediano y largo plazo con la cooperación internacional
de ASDI y otros organismos. Por ejemplo, uno de los proyectos
afectados es el proyecto de Mapificación Arqueológica que
este año
continuaría el Museo Nacional en Occidente, después de haber
cubierto
otras zonas del país.
Algunos de los sitios arqueológicos afectados en la zona de Occidente
fueron El Realejo (donde estuvo Mistega); Posoltega y Malpaisillo (donde
hubo encomiendas); El Apante, en Telica, sitio techado en 1997 por el
INC y que actualmente está sirviendo de refugio a los damnificados
del
lugar, Tonalá y muchos otros más.
En las Segovias (Estelí, Nueva Segovia y Madriz), donde se habían
logrado ubicar 107 sitios mediante la mapificación arqueológica
realizada
en el período 1990-1995, fueron afectados varios sitios que estaban
localizados en puntos críticos de la cuenca arqueológica
del río Coco y sus
afluentes como el río Estelí.
Algunos de los sitios más importantes ubicados en las Segovias son
los
siguientes. En el valle de Condega: San Diego, El Chagüitón,
Piedra Azul,
Cerro Arenal y el Capulín. En el Valle de Somoto: Guiligüisca,
El Jiñote, El
Tamarindo, Los Copales, El Frayle, El Guayabo, Las Tapias, El Pochote,
Hermanos Martínez y Cacaulí. Y en el Valle de Pueblo Nuevo:
La Virgen
y la Mansión. De esos sitios se sabe que algunos fueron impactados
por el
huracán Mitch, más la cantidad exacta y la proporción
de los daños sólo
se sabrá cuando se reconozca la zona.
En el departamento de Matagalpa, los sitios arqueológicos más
afectados
fueron los que se localizaban en el Río Viejo que pasa por Sébaco,
donde
el río cambió radicalmente su curso. Uno de los sitios afectados
fue El
Mocuán. De igual forma fueron impactados aquellos sitios que estaban
alrededor de la Laguna de Moyuá próxima a Puertas Viejas,
Darío.
En el departamento de Boaco, hacia el Suroeste, fueron afectados los
sitios arqueológicos adyacentes al lago y presa Las Canoas.
En el departamento de Chontales, donde habían sido ubicados 98 sitios
arqueológicos sobre el río Mayales y las zonas de Cuapa,
Puerto Díaz y
Acoyapa, se presume que fueron impactados algunos sitios como La
Candelaria, Cóbano, San Jacinto, Quisalá, río Monota
y otros que estaban
ubicados en las terrazas pluviales de los ríos.
En el departamento de Granada probablemente fue afectada la rica zona
arqueológica de Malacatoya, donde estaban ubicados cuatro sitios
de
importancia.
En el departamento de Rivas, fueron impactados al menos 13 sitios que
estaban ubicados en el Ostional, lo mismo que algunos sitios ubicados en
la Isla de Ometepe del Gran Lago, sobre todo aquellos sitios ubicados en
las laderas del volcán Concepción. En este último
lugar, como se
recordará, fue sepultado en vez pasada el sitio Corozal Viejo por
un gran
alud del Concepción.
En lo que respecta al departamento de Managua, fueron afectados,
principalmente, los sitios ubicados en las márgenes del Lago Xolotlán
como Los Placeres y Las Torres, y aquellos sitios que pudieron haber
habido en la zona de San Francisco Libre y en las márgenes de los
ríos
Grande y Sinecapa, en la cuenca Norte de dicho Lago.
De hecho el mapa arqueológico de Nicaragua cambió sustancialmente
en
varios lugares y ya no es el mismo de antes.
SITIOS PALEONTOLOGICOS
Nicaragua posee quizás la mayor cantidad de sitios palentológicos
de
Centro América, lo que le confiere a nuestro territorio una importancia
mundial para la paleontología. La mayor parte de los sitios paleontológicos
están ubicados en la región Norte, una de las mayores zonas
de desastre,
específicamente en Estelí, Nueva Segovia, Jinotega y Matagalpa.
Entre los sitios más valiosos impactados por el huracán Mitch
está El
Bosque, en Pueblo Nuevo, Estelí, el cual, según los últimos
informes fue
seriamente destruido, aunque algunas versiones indican que desapareció
por completo. EL BOSQUE es el sitio paleontológico más conocido
mundialmente de Nicaragua y en él se encontraban fósiles
de por lo menos
unas diez especies de faunas pleistocena, fechados por el método
de
Carbono-14 en 36,000 años de antigüedad.
Otros sitios afectados fueron los del Valle de Jalapa (El Chorro y Santa
Cruz); los del Río Viejo en el Valle de Sébaco, donde el
río sufrió graves
alteraciones de su curso como hemos dicho; el sitio de El Horno, en la
zona Darío y el sitio El Limón, en Apanás, Jinotega.
En definitiva los daños ocasionados por el Huracán Mitch
al patrimonio
cultural de la nación son inestimables, sobre todo en los sitios
históricos,
arqueológicos y paleontológicos, algunos de los cuales presentan
un
panorama verdaderamente desolador y catastrófico.
Ahora, de cara al futuro y para proteger de futuros peligros lo que se
salvó
de la catástrofe del Mitch, es recomendable realizar con urgencia
un
diagnóstico sobre el estado y los riesgos de nuestros bienes culturales
ante
desastres, con apoyo de especialistas, para así emprender su restauración
y adoptar las medidas necesarias de protección y conservación
(reforestación, obras de drenaje, reforzamiento de las estructuras,
impermeabilización, techamiento y mantenimiento, etc.), que se requiere
en
cada caso.
Sin lugar a dudas, el reto para el sector cultura es grande e impostergable
y necesita del mayor apoyo posible.
Debemos levantar nuestras ruinas ilustres y poner en pie los ídolos
caídos,
para la nueva Nicaragua que resurja del cataclismo, también pueda
admirar y reconocerse en las huellas de nuestro pasado.
Managua, noviembre 11, 1998
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