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Miércoles 6 de Diciembre
de 2000 | El Nuevo Diario
León Viejo: Patrimonio cultural
de la Humanidad
—Carlos Tünnermann Bernheim*—
Desde Sydney, Australia, al otro lado del globo,llegó a Nicaragua
la semana
pasada, la grata y trascendental noticia de que el Comité del Patrimonio
Mundial de la UNESCO decidió, finalmente, incorporar las ruinas
de León
Viejo en la lista del Patrimonio Cultural y Natural de la Humanidad.
Este reconocimiento mundial a nuestras ruinas más ilustres representa,
a la
vez, un gran honor y un serio compromiso. Con la declaratoria se abren
nuevas oportunidades para acceder a la cooperación internacional
y de esta
suerte proteger mejor las ruinas de nuestra primera capital y, a la vez,
ampliar
las excavaciones, pues todavía hay muchos edificios que no han sido
sacados
a luz, incluyendo algunos, como la Casa del Gobernador, que volvió
a quedar
sepultado como consecuencia del huracán «Aleta» en la
década de los
ochenta.
Ojalá que la Asamblea Nacional y el Poder Ejecutivo comprendan que
el
primer compromiso para la conservación adecuada de este valioso
patrimonio
cultural de la humanidad nos corresponde a los propios nicaragüenses.
Cabe
esperar, entonces, que en el Presupuesto General de la República
se asigne
una suma adecuada para tal propósito, fondo que ahora goza de autonomía
financiera dentro de la organización del Instituto Nicaragüense
de Cultura.
Por cierto que corresponde felicitar al Director General de dicho Instituto,
Lic. Clemente Guido M., y a sus colaboradores, así como a la Comisión
Nacional de Ruinas de León Viejo por este notable éxito,
pues a sus
incansables gestiones debe la decisión adoptada por el Comité
Internacional
de la UNESCO. Las ruinas de León Viejo, asiento de las autoridades
españolas de la primitiva Gobernación de Nicaragua, constituyen
una de las
más preciadas joyas de nuestro patrimonio cultural.
Abandonada por sus escasos y temerosos pobladores en enero de 1610, tras
el gran terremoto que tuvo lugar el día once de dicho mes y que
destruyó casi
totalmente sus modestas casas, iglesias y edificios públicos, sus
ruinas
permanecieron sepultadas por una capa de ceniza volcánica y lodo
de
aluviones por más de tres siglos. Pese a su corta existencia (ochenta
y seis
años), la trágica ciudad, cuya historia se inicia con el
degollamiento de su
fundador, Francisco Hernández de Córdoba y culmina con el
asesinato de su
tercer obispo, Fray Antonio de Valdivieso, fue escenario de acontecimientos
de gran relevancia para Hispanoamérica. Entre sus primeros moradores
figuran capitanes y personajes que más tarde se hicieron célebres,
como
descubridores, conquistadores y fundadores de ciudades en diversos puntos
del continente, como Sebastián de Benalcázar, fundador de
Popayán, Pasto y
Cali en Colombia; y Hernando de Soto, descubridor del río Mississipi
en los
Estados Unidos.
En ella también predicó y fundó un convento el célebre
Fray Bartolomé de las
Casas. En ella también residió el historiador Fernández
de Oviedo.
Otra de las singularidades de León Viejo es el hecho de que en ella
ejerció su
gobierno uno de los más encumbrados representantes de la corona
española
en tierras del Nuevo Mundo, el tristemente célebre Pedro Arias de
Avila, por
contracción conocido como Pedrarias Dávila, apodado el «Galán»
por su
apuesta figura y el «Gran Justador» por su lucimiento en justas
y torneos,
donde ganó fama de invencible. En tierras americanas agregaría
luego otro
apodo, quizás más justo: «Furor domimi», por
su duro carácter y sus
inhumanas crueldades con los indios, de las que tampoco escaparon los
mismos españoles. Cuando Pedrarias, primer Gobernador de Nicaragua,
llegó a León era un anciano mayor de ochenta años,
pero lleno aún de energía
y pasiones. pese a sus dolencias y quebrantos de salud.
Otro hecho histórico, que repercutió en todo el mundo hispánico
y que tuvo
lugar en León Viejo, fue el asesinato de su tercer Obispo Fray Antonio
de
Valdivieso de manos del hijo del Gobernador Rodrigo de Contreras y nieto
de Pedrarias, Hernando de Contreras. A raíz del asesinato del obispo
Valdivieso, los habitantes de León Viejo se convencieron de que
la ciudad
estaba maldita y pronto recibiría un castigo por el sacrílego
crimen. Las
frecuentes erupciones del vecino volcán Momotombo, los temblores
y
terremotos que provocaba (1594-1610) y otras calamidades, (clima
excesivamente caluroso, insalubridad, malas aguas) ayudaron a alimentar
ese
convencimiento, a tono con la mentalidad supersticiosa de la época.
El golpe de gracia a la ciudad se lo dio el gran terremoto acaecido el
11 de
enero de 1610. En las diligencias levantadas sobre la mudanza de la ciudad
se
hizo constar que ese terremoto arruinó y dejó por los suelos
casi todas las
casas y edificios «y si algunas quedaron en pie, quedaron tan sin
provecho
que no se podían habitar».
Quienes han investigado las capas de la tierra en las excavaciones de León
Viejo sostienen que todo hace suponer que años después del
terremoto de
1610, el Momotombo desató sobre las ruinas de la ciudad una tremenda
lluvia de arena y lava que como un inmenso manto cubrió casi todo,
plegándose a la forma en la que habían quedado las ruinas
y escombros,
sirviéndoles como sello protector.
Arropada en este sudario, la ciudad yerma inició su sueño
de tres siglos y
medio. Las ruinas ilustres, dadas por perdidas o imaginadas bajo las aguas
del
Lago de Managua, no volvieron a ver la luz del día hasta que la
Universidad
Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN) las relocalizó el 26
de abril de
1967, cuando quien escribe estas líneas se desempeñaba como
Rector de la
misma.
Managua, diciembre del 2000.
1 DE JULIO DEL 2000 / EDICION
No. 22056 / La Prensa/ HILDA ROSA MARADIAGA C.
Las ruinas de León Viejo fueron declaradas Patrimonio
Cultural de la Humanidad por la UNESCO.
Con la declaración de Patrimonio Cultural de la Humanidad que ha
recaído en las Ruinas de León Viejo, Nicaragua ha dejado
de ser el único país de Centroamérica que carecía
de un sitio histórico notable y reconocido por la Organización
de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura
(UNESCO). La histórica declaratoria se hizo pública
el pasado 28 de junio, en la 24 sesión del Buró del Comité
de la Herencia Mundial de UNESCO, informó Clemente Guido, director
del Instituto Nicaragüense de Cultura (INC). La sesión
se realizó en la sede de UNESCO en Francia, hasta donde viajó
una delegación nicaragüense para presentarse ante esa institución
para defender la nominación de León Viejo. Esta delegación
estuvo conformada por Clemente Guido, Salvador Baltodano, director del
Patrimonio Cultural de Nicaragua, y Edgar Espinosa, jefe de arqueología
del Museo Nacional. El Consejo Internacional de Monumentos y Sitios
(ICOMOS) recomendó otorgar esta declaración a la ruinas de
León Viejo considerando los esfuerzos recientes de parte del Gobierno
de Nicaragua en el cumplimiento de los requisitos técnicos para
aspirar a este reconocimiento de parte de la Convención del Patrimonio
Mundial, explicó. Sin embargo, el certificado que acredita al sitio
como Patrimonio Cultural de la Humanidad y que sería otorgado
a Nicaragua a principios del año 2001, está condicionado
por la entrega del Plan Maestro de Manejo del Sitio que deberá ser
entregado antes de noviembre, cuando se reúne el Comité del
Patrimonio Mundial en Australia. El Plan Maestro de Manejo del Sitio consiste
en el proyecto de conservación, promoción y puesta en valor
de las Ruinas de León y debe incluir la planificación en
aspectos referentes a Ecología, Turismo, Educación y
Conservación, que garanticen la responsabilidad estatal en cuanto
al sitio declarado por la UNESCO, explicó. Guido señaló
que uno de los beneficios que recibirá el sitio histórico
es la entrega que hace la UNESCO de tres millones de dólares anualmente
para estos lugares que son patrimonio de la humanidad. “Recibir parte de
esa ayuda dependerá de las gestiones que realice Nicaragua”, puntualizó.
León
Viejo podría ser Patrimonio de la Humanidad
La
Prensa 03/31/00
* Nicaragua es el
único país centroamericano que no cuenta con un sitio
declarado Patrimonio Histórico de la Humanidad, afirma director
de Patrimonio del INC * León Viejo fue la primera capital de Nicaragua
y el único vestigio de la existencia de una urbanización
colonial en el país, dice historiadora
HILDA
ROSA MARADIAGA C.
Las ruinas de León
Viejo, patrimonio nacional de Nicaragua, podrían ser declaradas
Patrimonio Histórico de la Humanidad por la Fundación de
Naciones Unidas para la Educación (UNESCO), informó el Instituto
Nicaragüense de Cultura (INC). La petición de declaración
fue presentada por el presidente Arnoldo Alemán; el ministro de
Educación, Cultura y Deporte, Fernando Robleto y el director del
INC, Clemente Guido, ante Francoise Riviere, secretaria general de
la UNESCO y Mounir Bouchenaki, director de patrimonio cultural de la UNESCO.
Salvador Baltodano, director de Patrimonio del INC, expresó
que "este tipo de declaratoria es un gran reconocimiento mundial de parte
de la UNESCO". Explicó que las declaratorias de Patrimonio
Histórico de la Humanidad son otorgadas por la UNESCO a los bienes
de cualquier nacionalidad que tengan características de exclusividad,
originalidad y que sean únicos en el mundo desde el punto de vista
de la historia.
El INC informó
que Nicaragua constituirá, a la brevedad, la Comisión Nacional
de Asesoría del Plan Maestro de Manejo de las Ruinas de León
Viejo y enviará a la UNESCO la documentación legal pertinente
para su declaratoria. La UNESCO se reunirá en junio próximo
con la delegación nicaragüense que defenderá el proyecto.
En caso de que la comisión apruebe la solicitud, la declaratoria
definitiva de León Viejo como patrimonio histórico de la
humanidad corresponderá a la Asamblea de Patrimonio, que se reunirá
en noviembre próximo en París.
En toda Centroamérica,
Nicaragua es el único país que no cuenta con un lugar declarado
Patrimonio Histórico de la Humanidad. Esta sería la primera
vez que el país cuente con un lugar en la lista de patrimonios mundiales
como Ciudad Antigua, en Guatemala; las pirámides de Egipto; Macchu
Picchu, en Perú y las Islas Galápagos en Ecuador, entre otros
lugares declarados por la UNESCO con este titulo.
Nicaragua ha solicitado
a la UNESCO la declaración de las ruinas de León Viejo como
Patrimonio Histórico de la Humanidad desde 1994. En esa ocasión
se devolvió la solicitud a Nicaragua por no tener registradas legalmente
las ruinas a nombre del Estado. Actualmente ese inconveniente fue superado
al registrarse en 1999 ante el registro público de la propiedad
en León. De igual forma se creó la Comisión Nacional
Asesora del Plan Maestro y la delimitación legal del área
correspondiente a las ruinas.
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