SUTIABA, Nicaragua
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la leyenda del “Tamarindón"Las alfombras pasionarias,de Sutiaba / culto a los  muertos,



León Ciudad Colonial Reseña histórica
La Ciudad de León, una en América Central, es la capital histórica de Nicaragua. Fundada en 1524 por Francisco Hernández de Córdoba. En 1610, por muchos factores (León Viejo)  nueve leguas al occidente a orillas del primitivo pueblo aborigen de Sutiaba, por los diversos factores naturales y socioeconómicos.

La naciente Ciudad de León, fue imponiendo su hegemonía sobre el pueblo indígena sin que este perdiera su propia autonomía administrativa desde 1694 hasta 1902, pasando luego a ser solamente un barrio más de León.

 León es la confluencia de dos culturas, dos centros con fronteras socio culturales: Sutiaba, cuyos icon simbólico es la Iglesia San Juan Bautista, su entorno inmediato, Veracruz, la Casa del Cura y el cabildo indígena. Pero como vemos todas estas construcciones son productos de la imposición por parte de los colonizadores.`




Plaza-Iglesia-Cabildo, se fue conformando un centro de población indígena, y el trazado de las calles imponía la importancia de la plaza, pues de ella partieron las primeras trochas, senderos o calles que desembocaban en lo que hoy es la Calle Real el camino mas viejo que corre de este a oeste, y es la salida natural de Sutiaba. 

La Iglesia San Juan Bautista y el sector conformado por el barrio El Sagrario conforman los elementos urbanísticos más importantes y representativos de las raíces del pueblo de León, sobre el cual se orientó el proceso de desarrollo de la ciudad.

El segundo foco se concibe a partir de la plaza mayor o central de la ciudad de León, que significó el núcleo del futuro desarrollo urbano, producto de razones e intereses de los grupos dominantes, conformado por la Iglesia y el gobierno en sus cuatros costados: la Catedral al oeste, la Casa Real al norte, el Cabildo al occidente y el Obispado hacia el sur.

Los focos de asentimientos, organizaron la ciudad en diferentes barrios, conformando la ciudad, tanto física como socialmente, según principios reticulares de la estructura colonial; hasta conformar la red urbana en centros de jerarquía, con influencia sobre
las áreas menores.56

Como se expresa anteriormente, el crecimiento de la ciudad de León y de Sutiaba antes del desarrollo en forma de cuadrícula, ha estado sometida a cambios en la estructura urbana que lo conforma, producto de la descomposición del espacio urbano en núcleos secundarios, en torno a un epicentro y factores de tipo ideológicos, políticos, sociales y culturales.

55 Barahona, Raúl, Portocarrero. El Proceso de Urbanización en Sudaba, León, Nicaragua, Mon. UNAN. Oct. 1972, p. 8.
56 Instituto Nicaragüense de Fomento Municipal, II Seminario Nacional por la Conservación Urbana y Edilicia "Protejamos Nuestros Centros Históricos, Tema No. 2, "Situación Actual del Centro Histórico de león, marzo 1991.


Síntesis del Proceso Histórico de la Comunidad Indígena de Sutiaba

El pueblo indígena de Sutiaba habitó en una zona limitada al barrio de Sutiaba, adjunto a la ciudad de León; en la parte noroeste de Nicaragua.

Los actuales Sutiabas llamados "Maribios" 57 fueron sometidos a un proceso de aculturación haciéndoles perder sus características, que los identifica "entre los pueblos más evolucionados culturalmente" 58 y que se asentaron en la región noreste del pacífico.

Los Sutiabas eran dueños de su propia cultura, costumbres, religiones, tradiciones y etnias, que los caracterizaba como tales, pero que con el dominio español, se fue disgregando rápidamente.

El símbolo de colonización significó para el pueblo de Sutiaba dominio absolutoeconómico que lo hizo dependiente de este sistema, instalando una nueva estructura de explotación.al aborigen, imponiendo un sistema de contradicción a los indígenas Sutiabeños para imponer su dominio apoyando el desarrollo, en una política absolutista española.

Nacimiento del pueblo Sutíaba
Los Sutiabas actuales son descendientes de las tribus de los Maribios, nación que invadió el territorio de Nicaragua aproximadamente en el Siglo VI. Habitaban la región comprendida entre el Golfo de Fonseca, Lago Xolotlan, Cordillera de los Maribios, y la costa del pacífico.59

El significado de la palabra Sutiaba tiene dos formas de escribirse: la primitiva, según antiguos documentos coloniales "Subtiaba," y la moderna "Sutiaba," según historiadores de nuestros aborígenes.`

Sutiaba (XIATLC): nombre científico que proviene de un molusco de agua dulce que vive en los ríos y se llama actualmente "chote de río", nombre de origen mexicano y era 
"shuctli"= caracolito negro; atl = agua; pan = adverbio de lugar del que se origina Sutíaba antes de la Colonizacíón, El pueblo indígena de Sutiaba, antes de la colonización, poseía su propia autonomía, siendo hasta el año de 1900 que fue absorbido por la circunscripción administrativa de la ciudad de León.

57 Massajoli, Pierleone, "Los Sutiavas, T Revista Encuentro, p. 1.
58 García Mena, Esperanza, Puesta en Valor del Conjunto Indígena de Sutiaba, Monografía, UNAN, Feb. 1988.
60 Massajoli, Pierleone, "Los Sutiavas,'" Revista Encuentro, p. 1.
Buitrago, Edgardo, Apuntes Históricos sobre la Ciudad de León, p. 33-34.
 
 
 

Sutiaba se encontraba en estado sedentario, su actividad económica estaba basada en la agricultura y la pesca, producto del cual abastecían a la ciudad de León, cultivaban el algodón, maíz, arroz, trigo, trabajaban el barro, propio de esta cultura, y poseían sus propias costumbres domésticas, actitudes agrícolas-económicas, sociales y religiosas.

El pueblo indígena de Sutiaba, se mantenía confinado en su territorio, hasta que los españoles, escogieron a Sutiaba, como posible centro de dominio ideológico, político, cultural, etc.; motivo por el cual los indígenas se encontraban en una etapa de descomposición social, producto de los colonizadores para desestabilizar la organización que tenían, y facilitar el proceso de colonización.

Sutíaba durante el Régimen Colonial
Con la llegada de los españoles, el pueblo indígena fue sometido durante todo el Siglo XVI; condición que provocó descontento del pueblo indígena, pidiendo la separación administrativa de Sutiaba y León, creando un corregimiento de Sutiaba que incluía Telíca, Quetzalguaque, Posoltega y Posolteguilla, hasta el año de 1611, cuando los habitantes decidieron trasladarse al actual asentamiento, dando a los Sutiabas mayor seguridad, trabajo, libertad, etc.63
En cuanto a su etapa de desarrollo, en el tiempo de la colonia el pueblo indígena se encontraba en un período de descomposición del sistema ya estructurado por el pueblo indígena, medios que facilitaron los españoles, para facilitar dicho proceso de
colonización.64

La configuración urbana cambió y comenzó a transformarse cambiando la estructuración espacial que disponían por las políticas creadas por éste régimen y las propiedades comenzaron a distribuirse según las leyes de indias. En el Siglo XVI ésta situación se debía a que la corona se sentía forzada por el exterminio paulatino en contra de la población indígena, que no significó más que la dispersión social y anárquica a la que estaban sometidos, condición por la que los indígenas optaron por huir obligando a la corona a sustituir el modo de producción esclavista, a producción feudal.
61
62 Severo, Sin¡, Sudaba Vive: Ensayo de Arqueología Sudaba, León, Nicaragua.
¡bid.
63
64 Barahona, Raúl, Portocarrero, El Proceso de Urbanización en Sudaba, León, Nicaragua, p. 6.


Como resultado de la promulgación de las leyes de indias en 1542, estas leyes vinieron a sustituir el modelo de estructuras sociales, en las que se encontraban los indios. La configuración urbana, cambió, las propiedades empezaron a distribuirse según, lo estipulado comenzando ha consolidado el conjunto urbano. "Sutiaba se encontraba alterada por elementos políticos- religiosos, característicos del naciente urbanismo empírico, instaurado por los españoles". El centro galponal, ó plaza primitiva, lugar donde residían las autoridades indígenas, se conformó alrededor de éstos elementos: plaza, iglesia, cabildo.

Es hasta este momento que se consolida el conjunto urbano, configurado por: la Plaza Mayor, Iglesia San Juan Bautista de Sutiaba, el Cabildo Indígena, la Casa del Cura Doctrinero, las Ermitas perimetrales.66

Los ejidos eran situados a la salida del pueblo. La ley establecía, que los ejidos debían calcularse en dos líneas rectas, que se cruzaran al centro del pueblo, que representaran las calles principales y la calle real, que debía tener 1 legua de longitud cada una, es decir 1/2 legua del pueblo, hacia la Plaza ó fuente si existiera "equivalente a trazar un circulo de radio igual a 1/2 legua, que después se cuadraban." 67

El pueblo indígena de Sutiaba para éste período ya poseía sus límites ejidales. Las tierras ejidales ocupaban una extensión de 2 leguas en cuadros que se medían, trazando 2 ejes perpendiculares entre sí, de 1 legua de largo cada uno, es decir en forma de cruz; partiendo de un centro que se ubicaba en la puerta principal de la parroquia, ó de la pila ó fuente de la Plaza.68

Los límites ejidales se definieron partiendo según la real ordenanza sobre descubrimientos de nuevas poblaciones en 1573 dictadas por Felipe 11, donde se impone el sistema en forma de parrilla, y la Plaza mayor como fundamento de la planificación. 69

Como consecuencias, la nueva ciudad de León, levantada a orillas del pueblo indígena de Sutiaba, fue motivo de cambios radicales en la estructura organizativa del espacio,

65
Barahona, Raúl, Portocarrero, El Proceso de Urbanización en Sudaba, León, Nicaragua, p. 6
66
ibid., p. 6.

67 ibid., p. 9
68
Lainez Vega, Victor Manuel, El Pueblo de Sudaba Ante e/ Decreto de Anexión a León, Capítulo I.

nuevos ejidos según las nuevas disposiciones, teniendo como base urbanística la plaza, el cuál las leyes demandaban que el trazado 'de la calle, fuera de 300 pasos alrededor de los cuatro costados.70

La creciente ciudad de León, nació con características muy similares a las características de las ciudades coloniales, como era el asiento de una gran plaza y los edificios públicos, mercados, religiosos, etc., alrededor.
 

Localización Geográfica del Barrio de Sutiaba
En la actualidad el barrio de Sutiaba constituye uno de los diez principales barrios que conforman la ciudad de León y en conjunto con el departamento de Chinandega, conforman la Región II de Nicaragua.

Dentro de la cuadrícula urbana de la ciudad de León, se localiza Sutiaba al extremo occidental, constituyendo el barrio más grande de esta ciudad. Se encuentra estructurado, por 49 manzanas urbanas, además de otras áreas semi-rurales que la
rodea n.71
70 Barahona, Raúl, Portocarrero, El Proceso de Urbanización en Sutiaba, León, Nicaragua, p. 10. 71 Recuperación del Centro Histórico de León, Monografía, Universidad Nacional de Ingeniería.

La Plaza de Sutiaba
Sutiaba fue erigida en el año comprendido entre 1530 y 1540 debido a la necesidad de los españoles de crear un punto estratégico de concentración de la población indígena, con el objetivo de ejercer el control político-administrativo, ideológico, y la explotación del hombre;72 necesitando la construcción de cuatro ermitas con sus respectivas plazas. La ermita de San Pedro, San Sebastián, San Andrés y Santiago.

La Plaza mayor de Sutiaba empieza a desarrollarse en la segunda década del Siglo XVII, con la traslación del domicilio de los corregidores de Quetzalguaque al lugar aledaño y paralelo al camino real entre León y Sutiaba.73

A mediados del Siglo XVII, en la Plaza mayor de Sutiaba se localizan los símbolos de los poderes locales y de los edificios representativos de la sociedad colonial de carácter monumental, con respecto a las características de las viviendas del pueblo indígena, sirviendo la Plaza en sí, como punto de partida de las calles principales.74

La orientación de la Plaza de Sutiaba, se efectúa según las ordenanzas dictadas por Felipe II en 1573, que incluye los principios urbanísticos para la fundación de nuevas
ciudades. 75

La Plaza de Sutiaba, adoptó la latitud 15° norte para la cual se orientan las plazas mayores en Nicaragua, orientando sus cuatro costados según los puntos cardinales; siendo las fachadas de la Iglesia San Juan Bautista y el antiguo Cabildo indígena los edificios que reciben mayor grado de asoleamiento, según la rotación del Sol .76

Según las ordenanzas dictadas por Felipe II era de una vez y media su ancho; clasificándose la Plaza de Sutiaba de tamaño mediano y de buena proporción; dando seguridad, servicio y control sobre los indígenas,77 concentrándoles para la catequización, siendo marcada en el centro con el símbolo de una cruz, significando el punto de partida para la medida de los ejidos. Ya la Plaza representaba la clave para el funcionamiento del sistema establecido por los españoles.78

Actualmente, la Plaza de Sutiaba es uno de los elementos urbanísticos más importantes de acuerdo a la concepción urbanística colonial, representando el espacio identifican la Plaza Colonial sin romper el marco es(enográfico, conformado junto al templo y los edificios a su entorno.
72
73
74 Barahona, Raúl, Portocarrero, El Proceso de Urbanización en Sudaba, León, Nicaragua, p. 21.
Alcaldía de León, Proyectos de Acción Inmediata, Marco para el Desarrollo de León, Nicaragua, p. 31.
75
76 Rojas, Miguel, La Plaza Mayor. El Urbanismo, Instrumento de Dominio Cultural, p. 63.
Barahona, Raúl, Portocarrero, El Proceso de Urbanización en Sudaba, León, Nicaragua, p. 17. 77 ibid., p. 18.
 
 

La plaza conservó los edificios originales que la conformaba a excepción de la Casa del Corregidor ubicada en el costado norte, que fue destruido erigiéndose el Asilo de Ancianos y el Cabildo Indígena, rompiendo con la unidad formal con respecto a la Iglesia San Juan Bautista y la Casa Cural.

Visualmente se integra a la Casa Cura¡, a través de las gradas y el corredor lateral que lo bordea; y en la Iglesia, la Plaza continúa visualmente en el atrio. A través de las escaleras que se anteponen a la Iglesia, con la que remata.79

Las calles laterales que bordean la Plaza conservan características propias de la concepción urbanística de la Plaza Colonial (piedra bolón), ligadas estrechamente al desarrollo histórico de la ciudad; siendo "bautizada en 1923, por la junta de ornato de León." 80
79 ibid., p. 1-6.
80 ibid., p. 207

La plaza de Sutiaba y el Conjunto Urbano que'ó conformó Iglesia San Juan Bautista de Sutíaba
La Iglesia de San Juan Bautista de Sutiaba, fue erigida en el año de 1700, Se localiza frente a la Plaza de Sutiaba en el costado oeste, aproximadamente a 200 metros de la antigua Iglesia de Veracruz, ahora Ruinas de Veracruz.

Actualmente la Iglesia de San Juan Bautista sigue funcionando como parroquia, sufriendo algunos cambios desde su construcción original. La iglesia representa la expresión arquitectónica que sirvió de transición entre el periodo colonial primitivo (1600-1700) y el periodo colonial barroco (1700-1800).81 Guarda rasgos, sencillos del barroco mezclados con elementos decorativos indígenas. Fue declarado monumento naciona182 y restaurada posteriormente en los años 1993-1994, bajo la dirección de la Alcaldía de León y Patrimonio Cultural, sin perder las características que la ubica como "ejemplar del arte popular de la colonia." 83 Por lo que se considera después de la Catedral de León, como a una de las iglesias más importantes de Nicaragua.
 

Residencia del Corregidor
Fue el primer elemento con que se origina la Plaza mayor de Sutiaba en el Siglo XVII.84 Localizada en el costado norte de la Plaza de Sutiaba, hasta el año de 1926 que se asienta en su lugar el Asilo de Ancianos, con un área de 2,000 metros cuadrados que abarca la manzana total.
81
82 Barahona, Raúl, Portocarrero, El Proceso de Urbanización en Sudaba, León, Nicaragua, p. 25.

83 Hernández, Hidalgo, Veronica, Evolución de la Arquitectura Religiosa de la Ciudad de León, Monografia,1996. 84 Dirección de Patrimonio Cultural, León Bienes Inmuebles Patrimoniales, Catalogo de su Centro Histórico, p. 23. Barahona, Raúl, Portocarrero, El Proceso de Urbanización en Sudaba, León, Nicaragua, p. 21.
 

Cabildo Indígena
Se localizó el Cabildo Indígena en el costado oeste de la plaza primitiva, hasta mediados de Siglo XVII que se ubica en el costado oeste de la Plaza de Sutiaba. Las funciones del cabildo fueron constituidas por los españoles; había alcaldes para fiscalizar las obras públicas, un escribano y alguaciles para hacer constar la ejecución de las obras.
En la actualidad, se desconoce la causa de la destrucción total del edificio, siendo muy posible que fuera destruido posteriormente a la independencia de España.85

Casa Cural
Está ubicada en el costado sur de la Plaza de Sutiaba, data desde los años de (15341544), erigiéndose el actual edificio entre los años de (1743- 1752). El edificio es construido de adobe y tejas, no siendo así el anexo construido de mampostería y tejas con funciones educativas, posteriormente alterando la función original.

La Casa Cural se integra a la Plaza de Sutiaba, mediante el acceso que posee tres escalinatas abalaustradas, y el corredor que la rodea conformado por nueve columnas, que además cumplen la función de sostener la cubierta constituyendo un valor altamente estético, con características propias del período colonial. 86

La Cruz
Estuvo en el centro de la Plaza mayor de Sutiaba, un elemento símbolo la cruz que está en el patio de la Iglesia. 87

La Cruz determinaba el eje punto de partida para medir los terrenos ejidales además de representar un símbolo de presencia religiosa y de dominio absoluto desde los años 1770-1778.

Su construcción fue de piedra, constituyendo tres paralalepípedos escalonados existiendo todavía para 1957, una base de mampostería deterioradas por las raíces. 88
85
ibid», p. 25-27.
86
ibid., P. 28.
ibid., p. 28.
García Mena, Esperanza, Puesta en Valor del Conjunto Indígena de Sutiaba.
 
 


Asociación del Consejo de Ancianos del Pueblo Indígena. Pablo Medrano Alvarez, secretario general  .

El pueblo indígena de Sutiaba se encuentra comprendido entre  la comarca "Pueblo Grande" y el sector sur de San Pedro en Iquilapa, Departamento de León. - Extensión: 63 caballerías de tierra, según los títulos reales. Unas 126 viejas hojas   constituyen los títulos reales del pueblo de Sutiaba. - El barrio cuenta 49 manzanas perfectamente configuradas. - El área rural comprende 23 comarcas.   - Población: 45 mil habitantes aproximadamente.   - Organización: Tiene autoridades de la comunidad electas democráticamente cada dos años, de acuerdo a su propio   reglamento.
 
 

Es el barrio indígena que desde 1983 integra el centro histórico de la  ciudad de León. Sutiaba  hereda a las  generaciones su arte y  su cultura. Si vas por  León no dejés de conocer estas joyas de  la gran Ciudad Metropolitana:

CASA CURAL DE SUBTIABA
 Situación y entorno Su concepto espacial está determinado por la jerarquización ambiental de su cubiert una serie de columnas espigadas, provocando interesantes efectos de luz y sombra. Su E no presenta ningún tipo de ornamentos

El inmueble se encuentra situado en el costado Sur de La Plaza de Subtiava, en la esquina del extremo ste. La casa y el cerramiento de su patio ocupan la casi totalidad del espacio. La calle sirve de elemento s transición entre el pórtico y la plaza, siendo los elementos de integración las tres escalinatas de acceso )n balaustradas; la distribución y frecuencia de las columnas son determinantes en el ritmo del conjunto, sí como la cubierta de tejas de cerámicas.
En la escena urbana circundante son determinantes el espacio abierto de la plaza y el volumen de la lesia de Subtiava. Su entorno inmediato está constituido por inmuebles de arquitectura vernácula que en gunos casos no se ajustan a las características ambientales del conjunto.

Datos históricos
Tuvo su origen en el período de 1534 a 1544 cuando el Gobernador Rodrigo de Contreras impulsó visita de los curas doctrineros a las poblaciones indígenas. El actual edificio fue construido entre 1743 y i52, año en que el obispo Morel de Santa Cruz alude de su presencia.

Datos tipológicos
Este inmueble conserva la características de la arquitectura colonial primitiva, a pesar de que su instrucción corresponde cronológicamente a la etapa del período barroco. 

Descripción

El inmueble se encuentra a nivel superior de la calle. Posee una cubierta de cañf aguas, rematada en el extremo Oeste por un mojinete; y tiene corredores porticados en 1, y Norte, con escalinatas de acceso en este último.
Lafachada exterior se caracteriza por un corredor con columnas ochavadas dispuesta las cuales están rematadas por zapatas de madera labrada. Los vanos de puertas y adinteladas y son de buenas proporciones. El cañón principal en su origen estaba confc espacios independientes; posteriormente, una de las divisiones fue eliminada, dejando má; del extremo Oeste.

Materiales y sistemas constructivos
Los muros internos y externos están construidos con adobe y arranque de piedra. zapatas son de madera con una base de piedra

La estructura de techo es de madera, y la cubierta es de tejas cerámicas. El cielo falso de madera machimbrada. El piso es de ladrillos de cemento.

              Sutiaba rescata tradición religiosa 
28 DE MARZO DEL 2002 / La Prensa
   Reviven la procesión  “del gallo” y “la cantada  de gloria”
   La Ermita de San Pedro,  escenario de las festividades religiosas,  es Patrimonio Nacional y  fue edificada hace unos  300 años    Los subtiabas retoman actividades religiosas de  antaño y convergen en la histórica Ermita de San   Pedro.

  Mercedes Peralta
     Oficios religiosos como “la cantada de gloria” del Sábado Santo, que no se realizaba   desde hace 300 años y la procesión de San Pedro o “del gallo”, como se le conoce en   referencia al canto del ave, minutos antes que el apóstol Pedro negara a Jesús, salió  el Martes Santo en la noche, de la Ermita de San Pedro, en Sutiaba, después de 29  años de no recorrer sus calles.  Un comité coordinado por la Dra. Magda Granados, Sergio Bravo Iglesias y   familiares, entre otros, propuso al sacerdote asignado a la ermita, rescatar la  procesión que hacía 40 años había reiniciado con su llegada a ese sector, doña   Marianita Mendoza (q.e.p.d.). Por falta de recursos y muebles propios, la imagen de San Pedro, tallada en madera  de casi un metro, salió en procesión después de la misa solemne. 
Miembros de la hermandad de San Benito de Sutiaba, parroquia que facilitó la  tarima, cargaron en hombros la antigua imagen que recorrió varias calles aledañas  del barrio.







 A=Area territorial/Km² 
P=Poblacion    V=Votos
D=Densidad       INIFOM 96
A         P       V          D

820    166,538   93803      195
Tel-Phone-Alcaldia 031-03508

727    25973    13329       33
Tel-Phone-Alcaldia

Tel-Phone-Alcaldia

434        10036     6207     18
Tel-Phone-Alcaldia

238       9208     4574         37
Tel-Phone-Alcaldia031-62354

400        22779     12721     58
Tel-Phone-Alcaldia031-82269

606       27509     14560     46
Tel-Phone-Alcaldia031-42247

888         29798      17350      36
Tel-Phone-Alcaldia031-62232

581       29200       16572        49
Tel-Phone-Alcaldia031-32388

80         7754      3542        65
Tel-Phone-Alcaldia031-82234


LA ERMITA DE SAN PEDRO, UNA RELIQUIA 

              La Ermita de San Pedro es Patrimonio Nacional, fue edificada hace casi 300 años y  es la única ermita colonial que sobrevive a la destrucción de las ermitas de Santiago,  San Andrés y Veracruz, en Sutiaba. 

              Ha permanecido desatendida por la Iglesia y la Alcaldía, que no se han ocupado de su restauración. Hace apenas dos años iniciaron las obras de restauración con el  cambio de techo y otras reparaciones en las que se invirtieron 172 mil córdobas  con fondos de actividades organizadas por el comité pro reconstrucción. 

              El templo requiere restaurar y asegurar puertas, mejorar los pisos y paredes,  sustituir bancas y construir la Casa Cural, entre otros trabajos. 

              OBRA ES UN LEGADO DE FE 

              La Dra. Magda Granados Mendoza es nieta e hija respectivamente, de las dos  mujeres que hace 40 años reiniciaron la tradición de la procesión de San Pedro o  “del gallo”. 

              “Esto que hacemos es un legado de fe. Debemos rescatar nuestras tradiciones   religiosas y conservar lo nuestro. Mi abuelita reinició hace 40 años y hace 27 años  dejó de celebrarse la procesión”, recuerda. 

              Su mamá, doña Teresa Mendoza, hace unos años fue devuelta a la vida tras sufrir el  mal de William Barré. “Queremos agradecerle y servirle a Dios con el corazón”, dice  Granados. 

              Entre las tradiciones a ser rescatadas y como legado de fe, la familia de Paulita Rubí   (q.e.p.d.) repartió chicha después de la misa de San Pedro y antes de salir la   procesión. 

              La Ermita de San Pedro permaneció cerrada hasta el 25 de enero de este año, cuando fue nombrado por el obispo de la Diócesis de León, Vicario de la Parroquia  de Sutiaba, el presbítero Teófilo Duarte.

28 DE MARZO DEL 2002 /  La Prensa

El Santo Entierro de los sutiabas 

    Mercedes Peralta
    Una ceremonia que se efectuará el Viernes Santo, por los miembros de la  Hermandad del Santo Entierro de Sutiaba, sucesores de las “Cofradías” del barrio  indígena, que comienza con el Vía Crucis y prosigue con la crucifixión de Jesús, el descendimiento y el Santo Entierro, es un ritual que encierra el esplendor de la  Semana Santa, en León. 

              A las seis de la mañana del Viernes Santo el Vía Crucis penitencial saldrá del Banic  Sutiaba, hacia el tope de las alfombras. 

              A las once de la mañana del Viernes Santo, la imagen es llevada en procesión  penitencial al templo San Juan Bautista, en Sutiaba, y a la una de la tarde monseñor Ricardo Juárez ofrece el oficio litúrgico. Mientras la imagen, tras ser cambiada de  vestiduras, es ocultada en un cofre de manera inadvertida para los fieles. 

              Luego se le prende de la cruz por tres horas y el descendimiento se produce a las   cinco de la tarde, cuando Monseñor Juárez dice el sermón. Al ser bajada de la cruz,  la imagen es recibida por el presidente de la Hermandad del Santo Entierro, Luis Ordóñez Berríos, que la deposita con ayuda de otros miembros, en el sepulcro de   madera tallada. 

              En hombros de la Asociación de Cargadores del Santo Entierro sale la procesión a   las seis de la tarde para hacer su recorrido de 36 cuadras por el barrio indígena.   Luego la cargan los miembros de la hermandad en el tope de las alfombras y la llevan diez cuadras, hasta la esquina del “Tamarindón”, donde la recibe el pueblo  hasta llevarla a su templo a las doce de la noche. 

              Arcos de coco, de palmera, de limonarios, de corozos, en las esquinas o puertas de  las casas adornan las calles del recorrido. La procesión es acompañada al menos de unas mil antorchas encendidas. 

              LAS ALFOMBRAS: ARTE Y RELIGIOSIDAD 

              Una de las características que llama la atención por su atractivo, son las bellas  alfombras pasionarias que los sutiabas elaboran para el paso de la procesión, en    diez cuadras que son recorridas por la Hermandad del Santo Entierro que carga el sepulcro. 

              Aserrín pintado con colores llamativos y decoraciones con imágenes bíblicas dan  un toque artístico a las calles, donde se manifiesta el arte y originalidad del pueblo   indígena de Sutiaba. 

              Este año las alfombras adornaron algunas de las calles donde pasó la procesión de   San Benito de Palermo, que constituye junto a la procesión del Santo Entierro de   Sutiaba, la mayor expresión de fe y religiosidad.

16 DE DICIEMBRE DEL 2002 /  La Prensa  Mercedes Peralta
              Sutiaba, un siglo de anexión a León
  El 27 de diciembre de 1902 el presidente liberal José Santos  Zelaya decretó la anexión de Sutiaba a León, hecho que aún lamenta la comunidad indígena del “pueblo grande”
  La comunidad indígena de Sutiaba conmemorará del 21 al 27 de diciembre los 100 años de anexión a León, hecho que realizó el gobierno de Zelaya el 27 de diciembre de 1902, mediante decreto presidencial.

El pueblo indígena de Sutiaba cumplirá un siglo de anexión a León, por Decreto del gobierno de Zelaya del 27 de diciembre de 1902, decisión histórica que será conmemorada por “el pueblo grande” con una jornada de conferencias, actividades culturales, marchas con atabales para hacer conciencia entre la población y demandar el cumplimiento de los compromisos de gobierno durante la anexión. 

              El historiador y poeta Enrique de la Concepción Fonseca, desciendiente de la casta  indígena, coordina la “Comisión Específica” formada hace seis meses para la realización de la jornada “Cien años de lucha indígena frente a la anexión a León”, que iniciará el 21 de este mes. 

              “Conmemoramos cien años del golpe duro a la soberanía de un pueblo que tenía sus propias formas de organización, territorio y riquezas naturales. Zelaya decretó la anexión y 16 años después se formó la Comunidad Indígena de Sutiaba”, explicó Fonseca, que rescata la lengua de los sutiabas. 

              Se refirió al “despotismo” con que ha sido tratado por los gobiernos nacionales de turno y al daño que algunos dirigentes indígenas influenciados por los intereses de partidos políticos, le han hecho al pueblo de Sutiaba. 

              Al finalizar la jornada el 27 de diciembre, algunos grupos de trabajo iniciarán un  proceso de revisión de los acuerdos de anexión y de indemnización a los afectados por ese decreto, anunció el poeta Fonseca. 

              Integran la Comisión específica, el doctor Hugo López, el poeta Uriel Sánchez, don Sergio Morales, José Mayorga, Alejandro Pérez, Marta Luna, el concejal Marlon Soza López, originario de Sutiaba y el Presidente de la CIS René Pérez. 

              Personalidades notables y organizaciones de esa comunidad indígena han sido incorporados a las sub comisiones de trabajo que han elaborado un programa previo a desarrollarse en las comunidades rurales de Avangasca, Goyena, Troilos, Lomas de Panecillo y el Almendro, en el período 21 al 27 de diciembre. 
 

              PROGRAMA DEL CENTENARIO 

              El programa histórico cultural en Sutiaba, con motivo del centenario de la anexión a León, pretende dar a conocer la historia y luchas del pueblo indígena. 

              El 21 de diciembre a las cuatro de la mañana los atabales sonarán por las calles de los diferentes sectores de la ciudad y una hora después, una diana anunciará el inicio de la jornada. En el acto inaugural participarán representantes de las comunidades indígenas del país. 

              Los días 22, 23 y 26 de diciembre a partir de las seis de la tarde, en la plaza de Sutiaba se desarrollarán, presentaciones del grupo de danza de la profesora Rosalpina Vázquez Pérez, recital de poesía del Uriel Sánchez y revista musical ejecutada por Marlon Soza. 

              El ciclo de conferencias contempla las disertaciones del poeta Enrique de la Concepción Fonseca, con el tema “Origen de Sutiaba”; Uriel Sánchez con la “Historia  de Sutiaba en la época de la Colonia”, Osman Salinas desarrollará el tema de la “Tenencia de la Tierra y las Políticas de los años 80-90” y “Antropología y Cultura de Sutiaba”, a cargo del poeta Adolfo Isaac Sánchez. 

              Los días 24 y 25 de diciembre serán dedicados a los niños, a quienes ofrecerán piñatas, juegos infantiles y payasos. 

              El 27 de diciembre a las 4 de la mañana los tambores recorrerán los diferentes  sectores de Sutiaba y una diana con pólvora anunciará el centenario de la anexión. Un carnaval de las tradiciones de Sutiaba, bajo la dirección del profesor Cosme Trujillo y el poeta Enrique de la Concepción Fonseca, recorrerá el “pueblo grande”. 


              El poeta Fonseca, un historiador 

 Mercedes Peralta

              LEON.- Enrique de la Concepción Fonseca González (68), respetuosamente
              “el sabelotodo” de Sutiaba. Ha dedicado parte de su vida a escudriñar las
              raíces de casta indígena, de la que se siente orgulloso. 

              Declarado en el año 1996 “Hijo Dilecto del Pueblo Indígena de Sutiaba”,
              Fonseca, agricultor poeta e historiador, es desde hace años asesor de la
              comunidad y firme defensor de la lucha por las tierras. 

              Es un eterno apasionado de la historia, la que narra por épocas, citando
              lugares, nombres, personajes y fechas, como si él hubiera vivido el
              momento. Sus palabras son seguras y creíbles. Sus datos se confirman en la
              historia. 

              Es un autodidacta. Dicta conferencias sobre la historia del pueblo indígena,
              con dominio. Desde joven escribe poesía y artículos de revistas. “En 1992,
              mientras daba una conferencia se escuchó al Padre Fernando Cardenal. Me
              pidió que escribiera y le dije: Padre, no soy historiador. El me respondió: no
              sabés lo que tenés. Escribime unos artículos y decime tus necesidades para
              dedicarte a escribir de tiempo completo”, recuerda el poeta Fonseca, como
              se le conoce. 

              Desde entonces ha escrito dos tomos titulados “Breve Historia de los
              Indígenas de Sutiaba”, el tercer tomo no lo ha podido terminar por falta de
              tiempos y recursos. “Pero escribí un adelanto que me lo publicó la Editorial
              Universitaria de la UNAN León”, bajo el título “La Historia en los Misterios de
              la Danza del Toro Guaco de Sutiaba”. 

              Sin embargo, está dedicando parte de su tiempo a rescatar la lengua de los
              Maribios con el fin de publicar un diccionario. 

              Recientemente escribió el “Himno a la Madre Tierra de los Maribios, para que
              lo pueda cantar el pueblo, los niños, los tenores, barítonos”, exclama. De la
              musicalización se encarga el maestro José Carrera, asegura. 

              Goza del reconocimiento internacional de los pueblos indígenas. Se prepara
              para el encuentro de los Consejos de Ancianos en el que se discutirán los
              problemas de las comunidades del sur, centro y norte, que se realizará en
              Sébaco del 9 al 12 de octubre.
 

                    13 DE ENERO DEL 2001 / La Prensa
              OCCIDENTE
              Sutiaba: comunidad indígena con ansias de desarrollo 
 

  Tradiciones culturales  prevalecientes en este pueblo, piezas arquitectónicas y la  apetecida “cosa de horno” y  “sopa de leche”, son atributos que los pobladores de Sutiaba  pretenden explotar mediante el potencial turístico

              Las joyas arquitectónicas como la iglesia de  Sutiaba y la casa cural, son elementos para  explotar el potencial turístico en la zona.   (Abajo) El pueblo indígena de Sutiaba tiene  unos 65 mil habitantes y sus tierras son propicias para la actividad agrícola y ganadera. 

              Maricely Linarte - 

              LEON.- Uno de los principales atractivos turísticos de antaño de la zona
              occidental en el departamento de León es Sutiaba, por la presencia en este
              lugar de joyas arquitectónicas como la iglesia que lleva el mismo nombre y la
              casa cural, la demandada “cosa de horno” y “sopa de leche”, alfombras de
              aserrín en Semana Santa y las gigantonas con su Pepe cabezón en los cierres
              de la temporada. 

              En el pueblo indígena de Sutiaba viven 65 mil habitantes. Su extensión abarca
              tierras agrícolas y ganaderas, así como una franja costera con alto potencial
              pesquero y camaronero localizado en Poneloya y Las Peñitas. 

              UNA COMUNIDAD ORGANIZADA 

              Los sutiabas son una comunidad que se coordina para alcanzar el anhelado
              desarrollo a través de juntas directivas, las que organizan sus actividades,
              desde culturales hasta pesqueras. La máxima autoridad es la Junta Directiva
              electa cada año e integrada por siete miembros. 

              Este grupo trabaja en coordinación con pequeñas directivas rurales de los 39
              repartos, 49 comarcas y 28 cooperativas que conforman Sutiaba. 

              Mensualmente realizan una asamblea de directivas para exponer los problemas
              existentes en las comunidades y plantear soluciones a los mismos. 

              Otro órgano superior es el Consejo de Ancianos, antigua forma de
              organización en tiempos de la colonia que prevalece en nuestros días en la
              zona. Estos son elegidos mediante asamblea pública. 

              PARAMETROS DEL CONSEJO 

              Entre los parámetros para formar parte del Consejo se encuentra: ser mayor
              de 60 años y haber pertenecido anteriormente a la Junta Directiva. Cinco
              juntas de cementerios, la fraternidad laica y la cofradía del Santo Entierro,
              son otras formas de organización de la comunidad. 

              Francisco Romero presidente de la comunidad, manifestó que una de las
              prioridades de los habitantes es la recuperación de la tierra ancestral y su
              autonomía, asimismo la conservación y promoción de sus tradiciones. 

              “Esperamos hacer de Sutiaba un distrito, luego lucharemos para que sea
              elevado a municipio y obtener autonomía”, afirmó. 

              Agregó que otra de las tareas impuestas es fortalecer el Consejo de Ancianos
              con más de cincuenta integrantes escogidos en la plaza pública, frente a la
              iglesia tal como lo realizaban sus ancestros y restaurar con el apoyo del
              Instituto Nicaragüense de Cultura, el Museo Indígena donde se encuentran
              piezas arqueológicas en peligro de extinción. 

             LA “FAJINA DE LOS CEMENTERIOS” 

              El baile de la gigantona, las alfombras de aserrín, la artesanía de conchas de
              mar y la sabrosa “cosa de horno”, son parte de las principales tradiciones que
              conserva el pueblo indígena de Sutiaba conocidas por los nicaragüenses, sin
              embargo, excluyen una de las tradiciones de carácter más indígena como es
              la “fajina de los cementerios”. 

              El significado de la fajina para los sutiabeños, es la limpieza y quema de la
              maleza en los cementerios indígenas. Esta labor según don Eduardo Picado,
              de 53 años se celebra tres veces al año. 

              “Los fines de semana de los meses de enero, mayo y noviembre, son las
              temporadas cuando se realizan las fajinas”, comentó don Eduardo, uno de los
              tantos hombres que participan en esta actividad laboral, agregó que las
              fajinas inician a las cinco de la mañana y finalizan a las siete del día, después
              que el presidente de la Junta de Cementerio recorre las calles del sector
              acompañado del redoblar de un tambor. 

              La función de los hombres durante esta tradición indígena es limpiar la tierra
              santa, por su parte las mujeres se encargan de preparar chicha para tomarla
              en el desayuno, una vez que todos los asistentes terminaron la jornada. 

              La contribución de los que participan en la limpieza, es anotada en un libro del
              pueblo indígena donde se les garantiza que después de muertos serán
              enterrados en el cementerio. Los que no contribuyen en la fajina deben pagar
              cinco córdobas anuales para obtener el mismo derecho. 

              CEMENTERIOS INDIGENAS 

              Sutiaba cuenta con cuatro cementerios indígenas en los cuales la mayoría de
              los difuntos son autóctonos del pueblo. Parte de la tradición es abrir las
              puertas de los cementerios a personas de escasos recursos que soliciten a la
              junta del cementerio ser enterrados en los mimos, explicó Francisco Romero
              presidente del pueblo indígena. 

              TITULOS "REALES" E HISTORICOS 

              - En 1828 la Corona Española otorgó al pueblo “Títulos Reales”, reinscritos en
              el Registro de la Propiedad de León en 1956. 

              - Los “Títulos Reales” comprenden dos libros forrados con cuero y escritos en
              tinta sepia donde reconocen la propiedad sobre 63 caballerías,
              aproximadamente 25 mil hectáreas de tierra. 

              - Después de repetidos intentos de hurto por las autoridades de León a
              inicios del siglo pasado, surgieron las guardianas del “Título” iniciando con
              Juana Roque, Petrona Ortiz en los años 20, Tina Roque para los 40 y en la
              actualidad Leyla Roque. 


"Identidad y derecho. Los títulos reales del pueblo de Sutiaba"
 escrito por el antropólogo nicaragüense Mario Rizo.
 
 

Visión etnocentrista ha ignorado su participación en la historia, dice

Antropólogo reivindica a los sutiabas

* Fue uno de los pueblos indígenas fundadores de la nacionalidad 

nicaragüense, dice su autor, el antropólogo Mario Rizo Zeledón

AUXILIADORA ROSALES

A una comunidad indígena inmersa y activa en la historia de Nicaragua fue lo que encontró el antropólogo nicaragüense, Mario Rizo Zeledón, luego de escudriñar en 126 viejas hojas que constituyen los títulos reales del pueblo de Sutiaba.

Las apreciaciones de Rizo fueron plasmadas en una nueva obra titulada "Identidad y derecho. Los títulos Reales del pueblo de Sutiaba", que será presentada mañana sábado, en la Casa Comunal del grupo indígena leonés.

La presentación estará acompañada por un programa cultural que incluye baile, música, poesía, canto y gastronomía del pueblo sutiaba.

Rizo precisa que el libro reúne la historia de uno de los pueblos indígenas fundadores de la
nacionalidad nicaragüense y ofrece un panorama antropológico, desarrollo histórico y jurídico de esa comunidad desde la conquista hasta el presente.

Es un esfuerzo bibliográfico que reivindica las actuaciones de esa comunidad que junto a sus mitos y tradiciones culturales han rescatado para el patrimonio cultural de Nicaragua valiosos documentos históricos, indicó el autor del libro.

El autor muestra a un pueblo indígena activo inmerso en los diferentes procesos históricos del país, pero que la visión etnocentrista ha ignorado su participación en la historia.

Dijo que el concepto de ciudadanos no cobija a los indígenas su participación en la historia es casi nula, porque siempre ha existido el interés de ocultar a este sector por la élite que ha estado en el poder.

"El interés de ocultar la participación de las comunidades indígenas se relaciona con la visión etnocentrista, que es una especie de racismo, una visión donde todo lo bueno se relaciona con el hombre blanco y margina al indígena y su cultura", indicó Rizo.

Los que han estado en la hegemonía de este país han creído que marginando al indígena Nicaragua sería un pueblo civilizado, ignorando que cada pueblo tiene su propia civilización, agrega.

Además de la visión etnocentrista, el afán de ocultar a las comunidades indígenas también se debe a la tenencia de grandes extensiones territoriales comunales de esos pueblos.

"Para quienes han gobernado el país ocultar el atraso era esconder a los indios para ocultar la causa de la pobreza, pero lo que no podían visualizar es que la causa de pobreza no eran los indios sino que este es el resultado de un modelo económico de explotación", dijo.

El libro también recoge las tradiciones y mitos como la muerte de Adiac, el último cacique libre a quien los españoles lo ahorcaron, y la participación de su hija Xochiltacatl que fue una heroína.

Los sutiabas descendientes de las tribus maribias conforman una comunidad de entre 20 a 30 mil indígenas.

"Identidad y derecho. Los títulos reales del pueblo de Sutiaba" es una producción del Instituto de Historia de Nicaragua y Centroamérica (IHNCA) de la Universidad Centroamericana (UCA)

Después de 50 años de lucha



Indígenas de Sutiaba ya tienen personería jurídica

MARIELA OCON RODRIGUEZ
  LA PRENSA

Después de 50 años de lucha, los indígenas de Sutiaba al fin consiguieron su personería jurídica. "Estamos orgullosos. A partir de hoy contamos con un documento legal y pensamos continuar nuestra lucha, en pro de nuestro pueblo indígena que por años ha sido discriminado", dijo Pablo Medrano Alvarez, secretario general de la Asociación del Consejo de Ancianos del Pueblo Indígena.

La personería jurídica fue perdida en 1950 debido a supuestas artimañas judiciales realizadas entre liberales y conservadores. "Ellos se adueñaron de nuestra personería jurídica y tardamos 50 años para poder recuperarla nuevamente" indicó Carlos García Pérez, presidente del Consejo de Ancianos.

Dentro de los proyectos que tiene el Consejo de Ancianos se encuentran: La construcción de la casa sede, reivindicación de la cultura en la enseñanza de la lengua indígena y la recuperación de la biblioteca "Fray Bartolomé de las Casa, que se encuentra en manos del Ministerio de Educación, Cultura y Deportes (MEDC).

Además de eso la legalización de las propiedades que corresponden a 63 caballerías y la construcción del Instituto Indígena. "Tenemos varios proyectos que deseamos llevar a cabo a favor del desarrollo del pueblo indígena que por muchos años ha estado en el olvido", dijo Medrano.

Para llevar a cabo los planes las autoridades del Consejo de Ancianos tiene programado reunirse esta semana con el embajador de España, Carlos Díaz Valcárcel, para ver la posibilidad de obtener financiamiento.

Medrano manifestó "si no encontramos apoyo económico, empezaremos a realizar recolecta entre los indígenas para sufragar los gastos".
 



                      LUNES 4 DE SEPTIEMBRE DEL 2000 / 
El culto a sus muertos 
 Mercedes Peralta

              LEON.- Una tradición que se cumple con carácter de ley durante dos meses
              del año, en honor a los ancestros de los sutiabas es la “fajina”, o sea la
              limpieza de los cinco cementerios distribuidos alrededor del barrio indígena. 

              En los meses de mayo y octubre cada domingo a las cuatro de la mañana un
              grupo de tamboreros recorre las calles ejecutando sones conocidos como
              “Pases de Camino”, “Son de San Jerónimo” y “El Trago Amargo”, este último
              ya casi perdido. 

              Los pobladores al escuchar los tambores se levantan, toman sus azadones,
              palas y otros instrumentos y se encaminan hacia los cementerios, San Juan,
              El Zapote, San Pedro, San Francisco y San Sebastián, donde se encuentran
              sepultados sus deudos. 

              Aquí los esperan las mujeres que no pueden trabajar en la “fajina” y que han
              preparado para los limpiadores del cementerio, “grandes baldes de chicha,
              pozol o cacao para calmarles la sed”, cuenta Pedro Pablo Medrano, miembro
              del Consejo de Ancianos de Sutiaba. 

              “La tarea se realiza con el fin que el Día de las Madres, el 30 de mayo y el
              Día de los Difuntos, el 2 de noviembre los cementerios y las tumbas se
              encuentren limpias y se les pueda rendir el culto acostumbrado, rezos,
              ornamentación y visita”, explica. 

              Los cementerios de Sutiaba son autónomos y poseen sus normativas. Cada
              uno tiene su propia directiva que se encarga de administrar los terrenos del
              Campo Santo, que son donados a las familias que lo solicitan. “Sólo dan una
              pequeña contribución para su mantenimiento y cuando se recauda se les
              extiende un recibo. El trabajo de la “fajina” tiene un valor de cinco córdobas
              más o menos las dos horas, y ese valor se aplica a la contribución
              económica que dan”, agrega Medrano. 
 

4 DE SEPTIEMBRE DEL 2000 /  La Prensa
              MOSAICO /  Mercedes Peralta
              Los toros de los “chocoyos” 

              “Los toros de los Chocoyos”, son creados hace cuarenta años por don
              Victorino Vásquez Sánchez, (q.e.p.d.) y su esposa Cleotilde Pérez de
              Vásquez, tradición que ha continuado su hijo Marco Tulio. Esta familia es
              conocida en Sutiaba con el apodo de “Los Chocoyos”. 

              La familia ha logrado crear tres toros que aglutinan un grupo de niños de
              siete a ocho años, otro grupo de adolescentes y jóvenes y uno más de
              adultos. Cada grupo de sesenta miembros sortea un toro. 

              El orden, la disciplina y el respeto son características en los “Toros de los
              Chocoyos”, cuyos grupos se integran mediante inscripción en los primeros
              días de septiembre. Sus miembros son identificados con carnet y un color de
              pañoleta diferente para cada grupo. Las cotonas, de satín, son de
              diferentes colores a excepción en los niños que es de manta blanca. 

              La casa de los “Chocoyos” en el mes de septiembre se convierte en un taller
              donde se confeccionan las armazones del toro, con bejucos de papamiel, se
              da mantenimiento a los tambores y se pintan las cotonas de los
              participantes con las figuras del toro y del chocoyo. 

              “No permitimos que se revuelvan sorteadores de otros toros con los
              nuestros, para evitar problemas., asegura don Marco Tulio Vásquez. 

              Para la familia Vásquez, es parte de su tradición que los sorteadores –casi
              200– compartan una “sopasa” de mondongo que se cocina en la casa, con
              ayuda de las vecinas. 

              Otra fiesta relevante en Sutiaba es la que se realiza en honor a Santa Lucía.
              La parte religiosa se celebra el 13 de diciembre con una solemne misa en la
              Iglesia San Juan Bautista en honor a la santa mártir. Su imagen fue traída
              desde León Viejo, asegura el párroco. La parte popular la celebra la
              población bajo la coordinación de la directiva que eligen las autoridades de
              la comunidad indígena de Sutiaba. 

              La organización comprende una feria que se inicia el cuatro de diciembre y la
              elección de la novia de las fiestas de Santa Lucía y la Miss Simpatía,
              elección que data de hace 30 años. 


 15 DE ABRIL DEL 2004 /  La Prensa
 Imparten dialecto indígena en Sutiaba 

Eliseo Hernández y Zepeda. 
José Luis González
 La dirigencia del Consejo de Ancianos de la Comunidad Indígena de Sutiaba, en León, impulsan cursos de capacitación a pobladores indígenas, interesados en aprender la lengua propia de los Sutiaba, descendientes de los Chorotegas, Nagrandanos. 

El instructor, Eliseo Hernández y Zepeda, alcalde de vara y presidente del Consejo de Ancianos de Sutiaba, dijo que “es prioritario rescatar la lengua indígena, conservar y difundir nuestras tradiciones a las nuevas generaciones interesadas en conocer sus raíces ancestrales”. 

Explicó que existe pleno dominio de la lengua Chorotega por parte de varios dirigentes del Consejo de Ancianos, y que conserva innumerables documentos indígenas sobre la historia de este pueblo, que por motivos políticos-sociales se convirtió en un barrio anexo a León, pero que anhela su propia autonomía. 

Por su parte, el señor Pablo Medrano, concejal municipal y miembro del Consejo de Ancianos de Sutiaba, comentó que el proyecto de rescate de la lengua chorotega maya, inició el 20 de marzo con 40 estudiantes y tendrá una duración de 10 meses. Para ello, cuentan con el apoyo financiero de Utrecht-Holanda. 

Destacó que a través del rescate y difusión de los valores indígenas, la comunidad se insertará lentamente en la toma de decisiones


















2 de Julio de 2001 |  El Nuevo Diario

Sólo quedan ruinas elocuentes que van desapareciendo

Iglesias aborígenes de León
* Testimonios vivientes del sincretismo indígena
* Urgen trabajos de restauración y mantenimiento
 

—MARIANELA FLORES VERGARA—
 En Sutiava, barrio indígena de esta ciudad, aún se conservan parte de las iglesias construidas a partir del siglo XVI por los aborígenes que las convirtieron en los centros principales de sus ceremonias religiosas. 
Una de estos monumentos históricos es la Ermita de Veracruz, localizada en el sector suroeste de la plaza de Sutiava, la cual fue construida en la segunda mitad del siglo XVI con materiales primitivos. 

Sin embargo el tiempo y fenómenos naturales como la erupción del volcán Cosigüina en 1835 la dejaron en ruinas, por lo que los habitantes sutiaveños trasladaron su culto a la nueva iglesia San Juan Bautista. 

Aunque las ruinas de Veracruz fueron restauradas en 1975 y a inicios de los ochenta, la falta de mantenimiento y el descuido han acelerado el deterioro permanente del templo que sirvió a los indios para realizar sus ritos. 

De acuerdo a datos facilitados por la oficina de patrimonio histórico, la única iglesia que conserva los elementos de su estructura es la Ermita de Santiago, cuya plaza en la actualidad tiene uso habitacional, ocultando su visión desde la calle. 

SAN ANDRES, LA MAS DAÑADA 

Fue eregida a inicios del siglo XVII y solamente existe la torre, el campanario y escalinatas construidas de piedras irregulares, arena, cal y ladrillos de barro. 

De las cuatro ermitas que circundaron la parroquia de Veracruz, se considera que la Iglesia de San Andrés es la que ha sufrido mayores daños, ya que sólo se conservan las bases de las columnas. 

Estas ruinas se encuentran en la periferia de Sutiava rodeadas de viviendas que han propiciado su desaparición. Otra de las iglesias invadidas por la vegetación es la Ermita de San Sebastián, construida en 1742 sobre un «Teocali» o adoradores naturales de los aborígenes, dentro de un cementerio indígena en las afueras de la ciudad. 

Lamentablemente sólo se pueden apreciar los restos de lo que fue el frontis, que puede desplomarse en cualquier momento debido a las plantas trepadoras que envuelven sus frágiles paredes. 

Uno de los templos de Sutiava que ha logrado vencer las barreras del tiempo es la ermita de San Pedro, que aún conserva las formas y detalles originales propios de la arquitectura popular del siglo XVII. 

Al igual que la iglesia de Sutiava, en San Pedro se realizan misas dentro de sus muros anchos de adobe y argamasa. 

LOS NICHOS DE PIEDRA 

Sutiava es el barrio indígena que abrió sus puertas en 1610 al pueblo de León Santiago de los Caballeros, cuando la erupción del Momotombo invadió el antiguo pueblo de Imabite obligando a la gente a buscar nuevos horizontes. 

La riqueza de esta comunidad representa un legado histórico de gran valor, al cual ningún gobierno ha brindado el apoyo necesario para preservar su cultura. 

No sólo las iglesias primitivas corren el riesgo de desaparecer, sino que también «los nichos de piedra» que utilizaban los indios para sus rituales. 

Estos se encuentran ubicados a lo alto de una loma en la finca «El Patastule» a unos cinco Km. de la ciudad. Son monumentos de piedra natural petrificada en forma de pequeñas grutas. 

El nicho mayor, de acuerdo al señor Isaac Sánchez, vinculado a la investigación de Sutiava, servía para colocar en su interior a los dioses al momento de la fiesta religiosa indígena. 

«En los otros dos monumentos más pequeños los indígenas ponían lumbres o fogatas para alumbrarse durante la noche», indicó don Isaac. 

Con todas las riquezas arquitectónicas de este barrio se podría promover el turismo, no obstante esta iniciativa planteada por un grupo de sutiaveños depende del interés de las autoridades indígenas y del gobierno municipal que hasta la fecha ha ignorado en sus planes el rescate de estos baluartes históricos.
 
 


 

                 INICIATIVA PARA MUSEO 

  Debido al entusiasmo de los promotores de la tradición se han realizado gestiones ante el Ministerio de Cultura y Turismo para instaurar el «Museo de las alfombras de Sutiava». 
Una de las principales gestoras es Ivania Quintanilla, hija de doña Lidia Rojas, quien considera de gran importancia establecer un lugar que brinde  información visual y escrita sobre este arte que ya es parte de la cultura popular de León. 

   «Nuestros dibujos religiosos han aparecido en postales, camisetas y son del interés de investigadores nacionales y extranjeros por lo que debemos tener  un Museo con fotos, videos e historias», externó esta Sutiava.    Invitó al pueblo en general a admirar las representaciones religiosas hechas a punta de aserrín en las «cuadras del alfombra», ubicada del Banic de Sutiava  2c. al sur.
 Tour Leon Viejo El Conquistador de Nicaragua / El Primer Gobernador colonial / Primeros arzobispos de la Colonia /  Ruinas de León Viejo / Museo de Imabite / Visite Monumento a la resistencia indígena  / Patrimonio de la Humanidad.Ruinas: Ermita de San Sebastián / Iglesia de Santiago / San Andrés  / Veracruz / Casa de la Pólvora León Ecotour Hervideros de San Jacinto  / laguna-cratér  de Asososca a 19 kilómetros al este de León / Manglares de León / Reserva natural de la Isla Juan Venado Ruta de los volcanes Volcan el Momotombo / Volcan  el Cerro Negro / Volcan  Santa Clara / Volcan Telica Playas del Pacifico Poneloya  / Las Peñitas / El Transito / Puerto Sandino / Catedral de León /  Ruinas de San Sebastián / Iglesia de La Recolección / Iglesia y Convento de San Francisco / Iglesia El Calvario / Iglesia San Juan Bautista / Ermita de San Pedro / Iglesia de San Felipe de Laborío / Colegio Tridentino de San Ramón / Iglesia de Zaragoza / Teatro Municipal “José de la Cruz Mena” / Colegio San Ramón / Hospital San Vicente / Estación del Ferrocarril / Puente de Guadalupe / Colegio y capilla de La Asunción  / Edificios de la UNAN.  / Museo-Archivos de Rubén Darío / Museo de Alfonso Cortés,  / Centro de Arte San Francisco / Museo de tradiciones, mitos y leyendas / Galería de héroes y mártires / Museo insurreccional “Luis Manuel Toruño”. / El Fortín de Acosasco

 

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 18 DE SEPTIEMBRE DEL 2001 / EDICION No. 22495 / ACTUALIZADA 4:00 am
 
 
 

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Indígenas sutiabas defenderán tierras

    Representantes y miembros de 20 cooperativas de Sutiaba en conflictos de propiedad, defenderán 25,000 manzanas con las leyes de las comunidades indígenas y el derecho civil, para lo cual elaboran su plan de acciones y algunas medida

Un instituto indigenista que atienda la problemática de las tierras de los pueblos indígenas, recomiendan los sutiabeños, para resolver los conflictos existentes.
 
 

Mercedes Peralta
CORRESPONSAL/LEON
departamentos@laprensa.com.ni

Decretos ejecutivos emitidos en diferentes años han permitido a terceros, ocupar parcelas en la comunidad de Sutiaba, lo que según los indígenas que las habitan, los obliga a defender su patrimonio.

De acuerdo a los Títulos Reales inscritos bajo el número 18,930, Asiento 1, Folio 300, Tomo 248; Folios 1-34, del Tomo 249 y Folio 91 del Tomo 250, el territorio de la comunidad indígena de Sutiaba abarca 63 caballerías, correspondientes a la medida antigua.

Los líderes expusieron su situación ante los directivos de la Comunidad Indígena de Sutiaba (CIS), líderes históricos, el asesor jurídico de los Pueblos Indígenas, representantes del Instituto Jurídico Social (IUS) que los capacita y los Representantes en Centroamérica y Nicaragua de la Agencia Suiza para el Desarrollo y la Cooperación.

OBSTÁCULOS PARA EJERCER DERECHOS

El asesor jurídico de los pueblos indígenas, Rigoberto Mairena Ruiz, señala entre las limitantes que impiden la violación de sus derechos, el desconocimiento de los problemas por parte de las instituciones del Estado, y ausencia de políticas y programas para esos pueblos.

“La carencia de un funcionario del Estado o institución como un instituto indigenista que atienda la problemática de las tierras de los pueblos indígenas, da lugar a las arbitrariedades en contra de ellos”, reitera.

ALGUNOS CONFLICTOS

Los conflictos de tierra se localizan en Troílos, Nahualapa, Los Aposentos, Abangasca, Corcuera y otras comarcas. Entre las cooperativas que los enfrentan están: la Cacique Adiact, Xóchitl Acatl, Arístides Sánchez y Colectivo Agrícola San Silvestre.

Los indígenas que integran la Cooperativa Cacique Adiact defienden su derecho de propiedad sobre la finca La Gallina, ubicada en el sitio San Benito.

Ésta fue inscrita mediante un finiquito estatal en el Registro de La Propiedad en León bajo los números 2,906, Asiento 6, folios 24, 57 Tomo 892; # 2.936, Asiento 4, Folios 224, 227 del tomo 892; #2.385 Asiento 6, Folios 228-229 Tomo 892; #79 Asiento 5, Folios 230 232, Tomo 892 a nombre del Estado de Nicaragua.

Posteriormente, fue elaborada una escritura de fusión de cuentas registrales bajo el #50.705, Asiento 1, Folios 285-295, Tomo 910, Sección de Derechos Reales, del Registro en León.

MÁS PERJUICIOS A LA COMUNIDAD

Actualmente se encuentra reinscrita a nombre de la Cooperativa “Che Guevara” bajo el número 52,401, Asiento 1, Folios 191-192 del Tomo 936 y del Colectivo Comando Frente Norte (desmovilizados de la Resistencia Nicaragüense), con cuenta registral 52,402, Asiento 1, Folios 196 y 197, Tomo 936 del RPP de León.

Los afectados denunciaron que los desmovilizados de la Resistencia, que desde 1999 ocupan casi 500 manzanas, afectan otros derechos como la servidumbre de paso hacia otras propiedades indígenas, depredan los bosques forestales y provocan daños al medio ambiente.

Mientras, en la comarca Corcuera, los miembros de la Cooperativa Xóchitl Acatl reclaman se les devuelva la propiedad que a través de un juicio le fue dada en dominio a Leyla Sánchez de Cerda a la Sociedad Agropecuaria Santa Ernestina, S.A., gravada con varias hipotecas millonarias en dólares.

AMPARO POR LAS VÍAS DE HECHO

Desde el punto de vista de los indígenas, sus leyes están vigentes pero son desconocidas por los judiciales y el registrador de la propiedad “que han dictado sentencias que son nulas”.

El presidente de la Comunidad Indígena (CIS) René Pérez Flores, invocando la Ley Especial de la Policía, del 8 de marzo de 1895, reglamentada por Decreto Ejecutivo del 17 de mayo de 1902, solicitó a las autoridades policiales su aplicación, que crea el amparo en las vías de hecho para evitar daños a los bienes comunales.

ESTADO VIOLA DERECHOS INDIGENAS

El Dr. Rigoberto Mairena Ruiz, asesor jurídico de los Pueblos Indígenas asegura que el Estado ejerce acciones que desconocen los derechos de esas comunidades, creando inestabilidad en éstas.

“El Estado desconoce los Títulos Reales de la Comunidad Indígena de Sutiaba, el uso de sus propiedades, los mecanismos de uso que tradicionalmente maneja. Eso crea conflictos e inestabilidad social, inseguridad y pobreza. La situación social de estos pueblos el Estado los resolvería atendiendo los recursos de los indígenas”, asegura el jurista.