En Sutiava, barrio
indígena de esta ciudad, aún se conservan parte de las iglesias
construidas a partir del siglo XVI por los aborígenes que las convirtieron
en los centros principales de sus ceremonias religiosas.
Una de estos monumentos históricos es la Ermita de Veracruz, localizada
en el sector suroeste de la plaza de Sutiava, la cual fue construida en
la segunda mitad del siglo XVI con materiales primitivos. 2
de Julio de 2001 | La Prensa —MARIANELA FLORES VERGARA—
Sin embargo el tiempo y fenómenos naturales como la erupción
del volcán Cosigüina en 1835 la dejaron en ruinas, por
lo que los habitantes sutiaveños trasladaron su culto a la
nueva iglesia San Juan Bautista.
Aunque las ruinas de Veracruz fueron restauradas en 1975 y a inicios
de los ochenta, la falta de mantenimiento y el descuido han acelerado el
deterioro permanente del templo que sirvió a los indios para realizar
sus ritos.
De acuerdo a datos facilitados por la oficina de patrimonio histórico,
la única iglesia que conserva los elementos de su estructura
es la Ermita de Santiago, cuya plaza en la actualidad tiene uso habitacional,
ocultando su visión desde la calle.
Situación y entorno
Se localiza en el sector Suroeste de la actual
plaza de Subtiava. En su alrededor predominan las iviendas con tipología
de arquitectura popular y predominio de los espacios vacíos.
Datos históricos
La primitiva parroquia de Subtiava, Veracruz,
fue erigida en la segunda mitad del siglo XVI, constituendo el núcleo
generador del pueblo indígena. En sus inicios se levantó
con materiales primitivos y osteriormente fue reconstruida en piedra.
A finales del XVIII, se consideró de pequeñas
dimensiones para las necesidades de la población y, ebido a su mal
estado, fue casi abandonada. En consecuencia, el culto se trasladó
a la nueva iglesia de an Juan Bautista. Finalmente, la erupción
del volcán Cosigüina en 1835 terminó con ella. La actuales
ruinas ueron parcialmente consolidadas en 1975 y en la primera mitad de
los años 80.
Descripción
Las ruinas reflejan la simetría de la
planta original, con una sola nave central de trE respectivos accesos;
a nivel superior, están el presbiterio y la sacristía.
En la actualidad, la altura de los muros varía
de uno a cinco metros, con la presenc en sus paramentos y coronaciones.
Posee zócalo perimetral y contrafuertes que se enci didos.
Internamente, se encuentran restos de la columnata
que era de piedra y de se cumpliendo con la función de soportar
la cubierta.
Se han realizado obras de reconstrucción
del'muro posterior del presbiterio y de im, de muros, columnas y pisos.
Materiales y sistemas constructivos
Los muros son de piedra, ladrillo de barro cocido
y argamasa; los pisos de be revestimientos de cal y arena.
SAN ANDRES, LA MAS DAÑADA
Fue eregida a inicios del siglo XVII y solamente existe la torre, el
campanario y escalinatas construidas de piedras irregulares, arena, cal
y ladrillos de barro.
De las cuatro ermitas que circundaron la parroquia de Veracruz, se
considera que la Iglesia de San Andrés es la que ha sufrido mayores
daños, ya que sólo se conservan las bases de las columnas.
Estas ruinas se encuentran en la periferia de Sutiava rodeadas de
viviendas que han propiciado su desaparición. Otra de las iglesias
invadidas por la vegetación es la Ermita de San Sebastián,
construida en 1742 sobre un «Teocali» o adoradores
naturales de los aborígenes, dentro de un cementerio indígena
en las afueras de la ciudad.
Lamentablemente sólo se pueden apreciar los restos de lo que fue
el rontis, que puede desplomarse en cualquier momento debido a las
plantas trepadoras que envuelven sus frágiles paredes.
Uno de los templos de Sutiava que ha logrado vencer las barreras del
tiempo es la ermita de San Pedro, que aún conserva las formas y
detalles originales propios de la arquitectura popular del siglo XVII.
Al igual que la iglesia de Sutiava, en San Pedro se realizan misas dentro
de sus muros anchos de adobe y argamasa.
LOS NICHOS DE PIEDRA
Sutiava es el barrio indígena que abrió sus puertas en 1610
al pueblo de León Santiago de los Caballeros, cuando la erupción
del Momotombo invadió el antiguo pueblo de Imabite obligando
a la gente a buscar nuevos horizontes.
La riqueza de esta comunidad representa un legado histórico de gran
valor, al cual ningún gobierno ha brindado el apoyo necesario para
preservar su cultura.
No sólo las iglesias primitivas corren el riesgo de desaparecer,
sino que también «los nichos de piedra» que utilizaban
los indios para sus rituales.
Estos se encuentran ubicados a lo alto de una loma en la finca «El
Patastule» a unos cinco Km. de la ciudad. Son monumentos de piedra
natural petrificada en forma de pequeñas grutas.
El nicho mayor, de acuerdo al señor Isaac Sánchez, vinculado
a la investigación de Sutiava, servía para colocar
en su interior a los dioses al momento de la fiesta religiosa indígena.
«En los otros dos monumentos más pequeños los indígenas
ponían lumbres o fogatas para alumbrarse durante la noche»,
indicó don Isaac.
Con todas las riquezas arquitectónicas de este barrio se podría
promover el turismo, no obstante esta iniciativa planteada por un grupo
de sutiaveños depende del interés de las autoridades indígenas
y del gobierno municipal que hasta la fecha ha ignorado en sus planes
el rescate de estos baluartes históricos
4 DE
SEPTIEMBRE DEL 2000 / La Prensa
Sutiaba: Tierra de Hombres Grandes
Mercedes Peralta -
Sutiaba
o Maribios significa “Tierra de Hombres Grandes”. El asentamiento aborigen
de Sutiaba, fue la célula generadora de la formación de la
ciudad de León, a partir de 1610, cuando los habitantes de la primera
ciudad de León, decidieron trasladarse y la configuración
urbana de la comunidad comenzó a transformarse.
A mediados
del Siglo XVII inició a consolidarse el conjunto urbano, conocido
como la Plaza Mayor de Sutiaba, con la construcción de la Iglesia
San Juan Bautista, la Casa del Cura Doctrinero, el cabildo indígena
y la Casa del Corregidor.
Además,
las ermitas Santiago, San Andrés, San Pedro y Veracruz, delimitaban
el área urbana de la ciudad. Estas a excepción de San Pedro,
fueron destruidas, junto con el cabildo indígena producto
de la guerra sucedidas a partir de la primera mitad del Siglo XIX.
El barrio
indígena de Sutiaba, desde 1983 integra el centro histórico
de la ciudad de León, delimitado por la comuna y regido por un Plan
Especial de Ordenamiento.
La Iglesia
San Juan Bautista, construida entre 1700 y 1710, ha sido considerada por
los historiadores del Siglo XIX, la más grande y monumental después
de la Catedral.
Posee numerosos
nichos que guardaban efigies antiguas de santos, algunos de ellos perdidos
por el tiempo, y columnas adosadas. La talla en madera de su interior y
los retablos también tallados en madera, son un testimonio de la
obra artística, con mano de obra indígena.
En el
centro del techo de la Iglesia permanece incrustada la imagen del sol,
con la que supuestamente los españoles atrajeron a los indígenas
a profesar su fe.
En los primeros
años del 90, la Iglesia San Juan Bautista fue restaurada, con la
ayuda de la Agencia Española de Cooperación Internacional
AECI y la Escuela Taller de Oficios Tradicionales, de la Alcaldía
de León. El sol fue remozado por el Ministerio
de Cultura, indica el jefe de la Oficina Centro Histórico de León,
arquitecto Gustavo Rodríguez. “Fue intervenida
en su totalidad por los alumnos del primer curso de la Escuela Taller,
quienes restauraron toda la estructura, paredes, pisos, techos y se contrató
mano de obra calificada para la instalación del sistema eléctrico
interno y externo”, explica Rodríguez. El párroco
de San Juan Bautista, Monseñor Ricardo Juárez Soza, quien
desde hace 26 años se encuentra al frente de la Iglesia de Sutiaba,
Sutiaba hereda a las generaciones su arte y su cultura. Una de sus calles
es muy famosa por su arte en la elaboración de alfombras, en la
Semana Santa, arte que se está extendiendo en diferentes barrios
de la ciudad. La fama a la calle de las alfombras, por donde pasa el Santo
Entierro el Viernes Santo, se la han dado los artistas tradicionales
de las familias Quintanilla, Rojas, García y Pérez, entre
otros. Los preparativos de esta familia se inician con la Cuaresma
y su arte, es una de las características que identifican a
este pueblo de “hombres grandes”.
Se localiza en el sector suroeste de la Plaza
de Sutiava. En su alrededor predominan las viviendas con tipología
DE
ARQUITECTURA POPULAR Y PREDOMINIO DE ESPACIOS VACIOS.
La primera parroquia de Sutiava, Iglesia de Veracruz
fué erigida en la segunda mitad del Siglo XVI, constituyendo el
nucleo generador del pueblo indígena. En sus inicios se levantó
con materiales primitivos y posteriormente fué reconstruida en piedras.
A finales del Siglo XVIII, se consideró
de pequeñas dimensiones para las necesidades de la población
y, debido a su mal estado, fué casi abandonada. En consecuencia,
el culto se trasladó a la nueva Iglesia de San Juan Bautista. Finalmente,
la erupción del Volcán Cosiguina terminó con ella.
Las actuales ruinas fueron parcialmente consolidadas en 1975 y en la primera
mitad de los años 80.
La Ruinas reflejan la simetría de la planta
original, con una sola nave central de tres cuerpos y sus respectivos accesos;
a escala superior, están el prebisterio y la sacristía.
En la actualidad, la altura de los muros varia
de 1 a 5 metros, con la presencia de vegetación en sus parámetros
y coronaciones. Posee zócalo perimetral y contrafuertes que se encuentran
desprendidos.
Internamente, se encuentran restos de la columnada
que era de piedra y de sección ochavada, cumpliendo con la función
de soportar la cubierta.
Se han realizado obras de reconstrucción
del muro posterior del prebisterio y impermeabilización de muros,
columnas y pisos.
Los muros son de piedra, ladrillo de barro cocido
y argamasa: los pisos de barros cocidos y los revestimientos de cal y arena.
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