NiKa Cyber-Municipio 
Indice de Leyendas de Nicaragua
Leyenda El nancital  Leyenda El  lagarto de oro
Cuenta la leyenda que en el cerro Hato Grande, Chontales existía una laguna y en ella  habitaba un lagarto de oro. Dicen que muchos querían atraparlo, no por ser  amantes de la naturaleza, mucho menos de los lagartos, sino por el alto valor  del oro, pero nadie podía capturarlo.  Un día de tantos, un avispado campesino que quería cazarlo, pensó que si  ofreciéndole “algo” a la Virgen de la Asunción, tal vez podía conseguirlo y así  lo hizo.

  Una mañana salió al cerro y se dirigió a la laguna. Cuando estaba a en la orilla del agua miró al lagarto de oro y fue entonces cuando ofreció a la Virgencita  de la Asunción una corona de oro y un altar si le hacía el milagro de capturar  el arisco lagarto.  El milagro no se hizo esperar y al poco rato ya tenía cogido de la cola al animal, listo para sacarlo del agua. Pero en ese momento la codicia le nubló la
   mente y se le ocurrió decir “ahora que se friegue la virgencita” Y como por arte de magia, el lagarto se le zafó de las manos, yéndose a las  profundidades de la laguna para nunca más volver.
 



.
.
.
.

Hace mucho tiempo llego a Chontales un noble caballero de Francia, llamado don Felix Francisco Valois, quien quedo encantado de los paisajes que rodeaban la Hacienda Hato Grande situada a cuatro leguas de Juigalpa. 
Le gusto tanto la zona, que compro la Hacienda. 
En ese tiempo tambien vivia en Juigalpa una joven muy linda llamada Chepita Vital. Un dia don Francisco conoce a la Chepita y desde el primer dia quedaron impresionados y muy enamorados, fue un amor a primera vista... A los pocos meses se casaron y luego tienen una hija, la cual la bautizaron con el nombre de Juana Maria. 
Don Francisco tiempo despues, sintiendose muy enfermo se dirige a Guatemala en busca de una  sanacion. Pero antes de partir recomienda a su administrador hacerse cargo de la Hacienda y su familia. 
Paso el tiempo y don Francisco no volvia..todos los pobladores de la comarca comenzaron a preguntar a los viajeros sobre el devenir del frances. Hasta que alguien trajo la informacion de que este habia muerto en Guatemala. 
Dona Chepita se enfermo de pena moral y muere a los pocos anos dejando su testamento enterrado en un lugar que nadie conocia. 
Juana Maria, fue creciendo y creciendo, era toda una mujer linda y joven. Ella ignoraba que todos los bienes de su padre, eran ambicionados por  Fermin Ferrari el otrora administrador de la Hacienda. 
Ferrari era ahora un hombre malo y ambicioso..llenos de temores de perder toda la Hacienda debido a la existencia de Juana Maria.. La unica forma era eliminar a la muchachita era volverla loca ...asustandola.. para que se marchara del lugar.. 
Fermin empezo con los cuentos de espantos en La hacienda, le contaba historias horribles a Juana..y con el tiempo  ya la habia enloquecido 
La muchacha..se arrastraba..cantaba..bailaba..y decia entre sus locuras.."Viva la Condesa de Valois"..Luego despues de varios meses de locura..fallece, ante el estupor de todos los comarcanos que afirmaban que Fermin era el responsable de su muerte. 
El bandidaso de Fermin empezo a vender todas las propiedades de La Hacienda y con el dinero colectado abandona el pais. Pero con su suerte de que vecinos traen la historia al pueblo de que Fermin habia sido asaltado y muerto por unos bandoleros que habia tropezado en el camino. 
Algunos vecinos que estimaban a la familia de Juana Maria lellevaban flores a su tumba. La sepultura quedaba en el cerro del Hato Grande, al borde de una laguna y las personas que la visitaban aprovechaban la oportunidad para darse un chapuzon. 
Un dia muy tempranito, unos vecinos casi se mueren del susto al ver en la laguna un tremendo lagarto dorado, le brillaban los ojos con el sol resplandeciente de aquella fresca manana. Corrieron al pueblo a contar la historia de lo que habian visto y algunos vecinos se dispusieron a capturar al lagarto, pero les fue imposible. 
Un campisto que creia mucho en La Virgen, subio al cerro un dia de tantos y le ofrecio a La Virgen  de la Asuncion una corona de oro y un altar de la cola del lagarto si le ayudaba a cazarlo. 
tiro un mecate a la laguna y lazo al animal de la cabeza, pero cuando lo tenia en sus manos dijo: "Que se friege la Virgen". Apenas dijo esto el lagarto se le escapo y se sumergio en el fondo de la laguna. Desde entonces todos los chontalenos buscan el lagarto de oro para hacerse ricos, pero este no volvio a salir jamas y dicen los campistas que es el alma de Juana Maria cuidado sus bienes. 

6 de Mayo de 2000 | 
               Fábula No.139 
               El nancital
                            —Julio César Sandoval —
   Fue abajo de Acoyapa, muy abajo. Y hace ya de esto mucho tiempo, mucho tiempo. A algunas leguas de lo que hoy es San Ubaldo, había un   pueblo. No era un pueblo, tan sólo un caserío, pero tenía plaza y cabildo, hermosas casas de madera y una iglesia, Sí, había iglesia hecha de  adobes, con bonito campanario sin campanas en el que los niños,  jugando, hacían alegres alharacas. 

               No había cura. Dos veces al año se celebraba misa cuando llegaba un padre de Granada y era de ver cómo la gente piadosa llevaba sus niños al bautismo y cómo los hombres fuertes y sencillos se confesaban. El Día de Corpus era el día grande. Corpus es el recuerdo del misterio más alto de la Iglesia: el pan y el vino que se hacen el cuerpo de Cristo. 

               Hoy es jueves, Jueves de Corpus y la pequeña cálida iglesita está repleta. sobre la mesita humilde el ara santa y sobre ella el cáliz y la hostia que esperan el milagro. Los hombres hablan en voz baja. Las  mujeres, con sus rebozos anchos se cubren la cabeza y los niños  molestan. El cura sale con su casulla blanca, hacia el altar, juntas las manos y el pueblo se arrodilla. Es entonces que se oye la voz de un   niño: 

               -¡El amigo del diablo! ¡Ahí está el amigo de diablo! 

               Ahí, al fondo, semioculto tras las pilas del bautismo, estaba don
               Ildefonso. Vivía apartado en la montaña, se reía de las cosas de Dios y
               se dedicaba a la hechicería. Que tenía pactos con el diablo era el decir
               de la gente y ese pacto logró muchas veces que muchos se sanaran de
               graves enfermedades. ¿Era bueno? ¿Era malo? ¡Era amigo del diablo,
               el lo decía cuando hacía milagros! 

               -¡El amigo del diablo! ¡El amigo de Satanás! 

               El sacerdote se volvió de cara a los fieles y buscó con sus ojos al raro
               visitante, pero no había nadie! 

               -¡Padre! -gritaron las mujeres-. Era él. Todos le vimos. Ese es el
               hechicero que niega a Dios y que bendice al diablo. 

               El cura alzó los brazos hacia el cielo y dijo casi gritando: 

               -¡Cristo vive! ¡Cristo reina! ¡Cristo impera! 

               Y se oyó, entonces, un estrépito terrible. Saltaron por los aires el copón
               y el cáliz, saltó el techo como si fuera de hojarasca y la gente,
               espantada perdió el sentido. 

               Sólo los niños que estaban jugando en el vacío campanario se salvaron.
               Despavoridos, corrieron a la playa y se montaron en un bote para remar
               aguas adentro. Los niños estaban asustados, estaban enloquecidos.
               Sobre las olas del Gran Lago vieron clarísima la estampa del demonio: 

               -¡Don Ildefonso: -gritaron-. ¡El hechicero es el hijo del diablo! 

               Sonó una carcajada como un trueno que se metió en el monte y los
               desdichados niños del bote se volcaron. Todo niño de Chontales sabe
               muy bien nadar. Pero ¿cómo nadar contra las poderosas fuerzas del
               infierno? ¿Qué se hizo el cura? ¿Qué se hizo el pueblo? 

               Los niños comenzaron a nadar, pero la fuerza mágica del diablo los hizo
               tierra, los hizo polvo, los hizo islas. Desde entonces aparecieron en el
               Lago las islas de El Nancital. 

               (Leyenda nicaragüense)

 ......................................................................................
Capitán Blackburn
La Carretanagua
El Cadejo
El Barco Negro
La vieja de la Barranca
Ceguas, Chanchas y micas brujas
Chico largo del Charco Verde
El lagarto de oro
Los duendes
Muertos y aparecidos
El coronel Arrechavala
La Llorona
La Mocuana
El punche de oro de Subtiava
La dulce Xali del Cailahua
El camino y los pinos del Nikiniki
La historia del Viejo Chinantlan
Leyenda de La Inmaculada en Granada
Los siete negritos
La Novia de Tola
Toribio Garmendia
Leyenda del Monolito de Cuapa
La leyenda de Pancho ñato


.
.
.
.