Un
legendario árbol de tamarindo se erige en el corazón de Sutiaba,
como testigo mudo de una parte de la historia del pueblo indígena.
Se le atribuye haber sido escenario de la muerte del Cacique Adiact.
“Tamarindón”
El cacique
Adiac luchó en contra de los españoles defendiendo la libertad
y sus principios indígenas. Murió ahorcado en un árbol
de tamarindo después del enfrentamiento. Un legendario árbol
de tamarindo se erige en el corazón de Sutiaba, como testigo mudo
de una parte de la historia del pueblo indígena. Se le atribuye
haber sido escenario de la muerte del Cacique Adiact.
La leyenda del “Tamarindón”, narrada en doble versión se
ha trasladado por siglos de generación en generación y ha
cautivado a los leoneses y a los foráneos nacionales y extranjeros,
algunos de los cuales aceptan como hecho cierto “la muerte del ahorcamiento
del Cacique Adiact, valiente guerrero de la tierra de hombres grandes,
ejecutada por los españoles”, en su esfuerzo por invadir el territorio
indígena.
Mientras su hija Xóchitl Asalt o “Flor de Caña”, que regresaba
de cumplir una misión, al ver colgado a su padre decidió
quitarse la vida arrojándose a una hoguera, en un lugar montañoso
cerca del Tamarindón. Esto es lo que oyó Jesús
Angel Antón Arauz (58), de boca de su abuelo don Jesús Antón.
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