A
sólo 13 kilómetros al norte de Rivas se encuentra un pequeño
pueblo que debe su fama a un hecho histórico, que en su momento
fue el mayor escándalo social de la época, a tal punto que
de él se han creado versiones que rayan en lo mítico y lo
folklórico, pero que en el poblado todavía quedan personas
que dan fe de que aquí nació la verdadera historia de la
Novia de Tola.
Existen
varias versiones sobre la historia de la novia de Tola, pero todas
coinciden en que el propio día del matrimonio de una joven llamada
Hilaria con su prometido Salvador Cruz, éste la dejó
plantada esperando frente a la iglesia porque otra señora con la
que tenía amoríos y que vivía en las afueras
del caserío se le adelantó y le frustró la boda.
Según una de las versiones, Hilaria estaba feliz con los preparativos
de su boda que para ella sería con el amor de su vida. El oficio
religioso estaba previsto a realizarse en Belén, ya
que para entonces en su natal Tola no había parroquia católica.
Sucedió que en la víspera del casamiento los novios habían
acordado encontrarse en la iglesia de Belén, pero Salvador decidió
antes de casarse, pasar despidiéndose de la Juanita, que era otra
joven con la que tenía relaciones amorosas a escondidas, pero
al llegar donde ésta, que ya estaba enterada que Salvador se iba
a casar con Hilaria, lo tomó fuerte y le dijo:
“vos no te vas a casar con otra, conmigo te vas a casar”
y
lo llevó directo donde el padrecito para que los casara, dejando
plantada a la novia oficial, frente a la iglesia.
Otra versión que cuentan en Tola es que cuando Salvador Cruz llegó
a despedirse de su Juanita, en la misma mañana de su boda, ésta
le dio de beber bastante chicha de maíz hasta dejarlo bien
“picado” para evitar que llegara al casamiento con Hilaria, que vestida
con el tradicional traje blanco de novia, esperó y esperó
en el atrio de la iglesia, hasta que se convenció que su novio nunca
llegaría.
LA
TRAGEDIA DE LA NOVIA DE TOLA.
Ocurre
por 1870 la pareja de enamorados Salvador Cruz, un jovenazo simpatico,
rico, parrandero y mujeriego le propone matrimonio a Hilaria Ruiz una jovencita
muy bonita, dulce e inocente.
Al
parecer ellos estaban locamente enamorados, o por lo menos eso aparentaban.
De
Salvador, sin embargo se sabe, que parecia ya cansado de tanto mujerear
y en sus casi treinta primaveras conquista a Hilaria, muy ingenua..
quien estaba advertida por todos sus amigos y familiares de no casarse
con semejante bandido.
Todo
el pueblo murmuraba de que este era el mismo hombre que visitaba la Juana
Gazo, una vecina de por el lado del Rio de Tola.
Un
pariente de Hilaria en Belén, en donde estaba ubicada la parroquia
mas cercana, ofrece su casona para la fiesta de la boda..
y ese
dia muy de madrugada se prendieron todos los candiles de la casa y el olor
a cafecito madrugador reunia la parentela a cargo de realizar los preparativos,
...
El
silencio de la noche se interrumpio y se escuchaban las primeros crujidos
de leña prendida en aquel fogon de piedra, ..nacatamales y chicha
aguardaban a los invitados a la gran boda.
Rosa,
prima de Hilaria llamaba a los chavalos para que la ayudaran en la correteada
de las gallinas, chompipes y chanchos....
Como
un espanto en las tienieblas de aquella madrugada se escuchaban los
alaridos de aquella chancha bien gorda en terror ante su eventual sacrificio.
Mas
tarde llegaron los chicheros con sus guitarrones y sus grandes panas de
aluminio que usaban para hacer el pom pom del bajo...todo estaba preparado.
Y en
todo el pueblo la bulla y alegria del acontecimiento que ya era la
novedad ..
La
mamita Juana compartia con la parentela historias de antiguos casamientos...las
historias felices de las bodas famosas de aquella parroquia en Belen..
Mientras
Rosa correteaba a sus seis chavalos ..entre sus otros primos y parientes..estos
corrian de arriba para abajo, en la casona. Los detalles habidos y por
haber, de la boda estaban todos listos..
Salvador
Cruz, por el otro lado habia pasado la noche en Tola, y como a las
once del dia se dirige hacia Belén...pero en el camino se da un
resvalon por el estanco del Rio de Tola ..en donde vivia su famosa
Juana Gazo.
Juana
sabia que todo estaba terminado con su amante y pretendiendo aceptar la
realidad del matrimonio ofrece que para despedirse brinden por el futuro
de la pareja.
Salvador
parrandero no muy corto y perezoso le entra al guaron y se emborracha en
los brazos de Juana una vez mas.
Mientras
en Belen ..en el altar de la iglesia Hilaria lloraba profundamente en desconsuelo...
La
familia, sus invitados y el pueblo presenciaba con tremenda tristeza esta
tragedia al final.
Desde entonces nació la leyenda de la Novia de Tola, que sacó
del anonimato a este municipio y dio a nuestro lenguaje un dicho que ahora
se utiliza mucho cuando alguien se queda esperando a otra persona
y ésta no da señales de vida, por lo que bien le cae aquello
de “Te dejaron esperando como la Novia de Tola.”
Version La Prensa 12/03/00
internet: Eduardo Manfut P Diciembre 2000 |