
El Alcalde don Pablo
Leal construyó el hermoso Palacio de Ayuntamiento, en los terrenos
del extinto Cuartel Principal.
La fachada tiene
semejanza con el Templo de Minerva. En uno de sus frontones está
colocada una placa de piedra, un tanto ilegible la leyenda, y que estuvo
en el primer cabildo, edificado por el primer Alcalde de la Villa de Santiago
de Managua.
Después de
una laboriosa operación de aprendicetomía, murió el
4 de febrero de 1926 en el Hospital Rosales, de San Salvador, el prestigiado
escritor y poeta managuense Salvador Ruiz Morales, quién hacía
poco tiempo había regresado de Alemania donde desempeñaba
el cargo de Cónsul de Nicaragua. Años más tarde sus
restos fueron traídos al solar nativo y sus funerales tuvieron en
Managua carácter de apoteosis. Ruiz Morales, el poeta caballero
de Managua, murió en plena juventud, cuando se abría un risueño
porvenir para él, dada su caracteristica de cultura y de inteligencia
poco común. Amigo en toda línea, buen corazón buen
hijo de Managua, su muerte constituyó una pérdida para la
patria. Como escritor, cuando usaba la ironía, firmaba con el seudonimo
Pedro Roa; como poeta romántico firmaba Juan Silva y como caballero
se daba entero en aras de la amistad. Era todo un liberal en la acepción
del Vocablo.
El 1ero de noviembre
de 1926 murió en su quinta del barrio de Colón, cargado de
años y de merecimientos, el ilustre doctor don Modesto Barrios,
reputado como el mejor orador centroaméricano, Jurisconsulto de
nota, codificador por autonomasia, todos los abogados del país le
llamaban Maestro por sus grandes méritos era llamado a ocupar elevados
puestos en administraciones de los dos partidos. Liberal de la escuela
de Jeréz, venía actuando en la política desde la época
de los 30 años. Fué periodista, de pluma doctrinaria.
En 1928 fué
construido el Palacio de Comunicaciones, de pura piedra, que el terremoto
del 31 derrumbó totalmente.
El 21 de agosto de
1928 murió don Félix Pedro Largaespada, declarado de antemano
Benemérito de Managua por la municipalidad que presidía don
Humberto Pasos Díaz. Ese día la Municipalidad presidida por
el General José Maria Zelaya Cardoza se declaró en sesión
permanente, declaró duelo de Managua, y se trasladó en cuerpo
a la casa mortuoriapara llevar el cadáver al Palacio de Ayuntamiento,
en donde fué colocado en capilla ardiente.
Los funerales revistieron
gran solemnidad y millares de ciudadanos acompañaron el cadáver
del Benemérito de Managua a su última morada. La pasión
de don Félix Pedro fué su amor a la ciudad natal.
Después de
cruenta lucha volvió al poder el Partido Liberal, en 1929, que toma
posesión el General José María Moncada.
Cosntruyó
la Casa Presidencial en la Loma de Tiscapa.
Es un Palacio de
construcción moderna, con motivos moriscos combinados con los nuevos
giros de la arquitectura. Su imponencia y su aire señorial llama
poderosamente la atención, siendo visible desde cualquier punto
de la ciudad.
Fué inaugurada
el 4 de Enero de 1931.
Estableció
el Ministerio de Sanidad y construyó el Instituto de Higiene y laboratorios.
Quedarón inauguradas
las rutas aéreas. Podemos ahora ir a almorzar a Guatemala y cenar
en México, en un mismo día.
La última
Corporación Municipal de 1928 a 29 la componían el General
José María Zelaya Cardoza, Alcalde propietario, don Guillermo
Solis L. Suplente; don Rodolfo Sotomayor, don Emilio Lara, don José
Frixione, don Rafael Guillén Morales, don Nicolás Estrada,
regidores y Síndico Dr. Alejandro Zuñiga Castillo. El Presidente
Moncada, por acuerdo de 31 de Octubre de 1929 declaró Managua, Distrito
Nacional, quedando de hecho suprimidas las elecciones Municipales, y estableciendo
el Gobierno Municipal con trés miembros, un Presidente y dos vacale,
nombrados por el Ejecutivo. Los primeros miembros del Distrito fuerón
don Jonás Alvarez, Presidente, y don Constantino Pereira y don José
Frixione. vocales.
Las elecciones próximas
para Alcalde casi las tenía ganadas el General Andrés Murillo;
pero con ese decreto quedó sin acción.
Para favorecer a
la clase proletaria el Presidente Moncada donó el terreno para la
formación de un Barrio, en el lugar donde los Marinos Américanos
tuvieron un Campo de Aterrizaje, y en donde pereció un Jefe Américano
de apellido Bruce, al Oriente de la Ciudad. A cada quién se le dió
un solar en calidad de obsequio, comprometiéndose a edificar en
un término prudencial, y a no disponer de esa propiedad.
Actualmente el Barrio
es populoso, con calles amplias y buenas edificaciones, y ha tomado el
nombre de Campo Bruce que no significa nada, en vez de Barrio Moncada que
quiere decir gratitud. En agosto de 1943 el Congreso Nacional dispuso que
esos habitantes pueden disponer de esas propiedades con arreglo a la ley.
El Barrio Moncada, tiene una Iglesia Católica y dos Evangélicas,
escuelas, agua en abundancia, y luz eléctrica. Hay también
una sección de Policía.
De 1928 a 29 empezarón
los trabajos de la Iglesia de la Iglesia Catedral. La monumental armazón
de hierro fué traída de Bélgica, junto con el Ingeniero
Pablo Dambach, encargado de armarla. Gratuitamente se prestó para
hacer de inspector de esos trabajos el Coronel José Dolores Estrada,
uno de los managauas mas entusiástas por el mejoramiento del solar
nativo.
El señor Presidente
Moncada nacionalizó La Lotería que daba pingues ganancias
a particulares. Hoy es Loteria Nacional de Beneficiencia y se aprovechan
de esas ganancias el Hospital General, La Casa Nazaret, el Asilo de Méndigos,
etc.
Fué creado
el Ministerio de Agricultura y Trabajo, del cual fué primer Ministro
don José Antonio Cabrera.
La llegada de los
restos del General José Santos Zelaya en octubre de 1930 a la tierra
natal, con procedencia de New York, constituyó una apoteosis que
el pueblo liberal de Nicaragua le hacía al recordado Presidente.
Desdes el arribo del Barco a Corinto, las alvas de artillería del
puerto anunciarón el ingreso del cadáver, y así, de
estación en estación, hasta la llegada del tren a Managua,
fué una continua manifestación de aprecio y de satisfacción
porque los restos del esclarecido hijo de Nicaragua iban a reposar en el
patrio suelo. En el Salón del Congreso Nacional permanecierón
un día en capilla ardiente, y de allí conducidos al panteón
familiar del clausurado cementerio de San Pedro, el 12 de octubre del referido
año. En los funerales llevó la palabra oficial el Vice-Presidente
de la República Dr. Enoc Aguado.
El 6 de octubre de
1930 murió en San José, Costa Rica la apreciable dama managuense
Esperanza Aguerri de Fiallos. Su cadáver fué traído
a su suelo natal.
Pasan los años
con las contingencias de la vida; pero queda en nuestra retina la visión
del recuerdo de las cosas idas. El tiempo todo lo transforma, o altera,
lo disminute, lo envilece o lo ennoblece, según las circunstancias.
Caminando por la
populosa "Avenida Roosevelt", de Managua, bautizada así últimamente
por el reconocimiento democrático y que hoy es la principal artería
de la población, con suntuosos palacios que se hacen la competencia
en elegancia arquitectónica, retrotraemos con la ayuda del recuerdo
de la niñez, la visión de áquella calle sin nombre
y sin importancia, con rampas mal construidas y antiestéticas, altibajos
y quebraduras que formaban las aguas de la administración.
Las casas eran de
construcción antigua, de adobes, unas con acera alta o baja o sin
ella. Solamente habían trés casas de dos pisos, dos de las
cuales aun existen; en el extremo sur de la que fué de don Luis
López, hoy reedificada por el Gobierno del Dr. Juan B. Sacasa y
ocupada por los talleres de la Imprenta Nacional, y la de don Asunción
Cuadra, hoy del Instituto Pedagógico. La otra de dos pisos era la
del Dr. Luciano Gómez, destruída por el terremoto del 31
de marzo de 1931. Allí estuvo el sindicato de aguardiente en la
administración.
La Loma de Tiscapa
y la explanada del hoy Campo de Marte eran potreros de don José
Santos Zelaya, que años más tarde fuera militar de prestigio,
hombre es estado y Presidente de la República. En la esquina N.O.
del Campo de Marte, ex-mansión presidencial, había un beneficio
de café, propiedad del mismo señor Zelaya, administrado primeramente
por don Domingo Fonseca, y después por don Salvador Orochena P.
Enfrente, hoy Fortaleza de El Hormiguero, éra el matadero público.
Citaremos a las familias
autóctonas de Managua más conocidas que vivían en
esa Avenida, caminando de sur a norte:
Después de
don Asunción Cuadra, el Colegio de Varones que dirigía don
Perfecto Zavala; las familias de don Salvador Ruíz, de don Evaristo
López, de don Lorenzo Navarrete Dávila, de doña Fulgencia
López, conocida más por Gencha Piura; la de don Chico Zelaya,
hermano de don Santos, la de don Teodoro Picado, que era uno de los mejores
sastres de ese entonces; la casa de los Alvarados Canachona y de don Manuel
Torres- Chaflado, ( en áquella época era muy usual el apodo);
la esquina de don Jesús Hernández Fonseca, que en la parte
sur de la casa había construído un segundo piso para dormitorio;
seguía la familia de don Hipólito Saballos. Este ciudadano
tenía la particularidad de que al escribir su firma se leía:
"50 Sebollas", seguía la familia de don Mariano Bermúdez
y de doña Micaela Alvarez "Guisa", la casa de don Tio Pava, donde
vendían el típico mondongo, y donde los trabajadores amanecían
refocilándose. Ese local es ahora propiedad del doctor Máximo
H. Zepeda.
Más allá
seguía el General don Lisímaco Lacayo, frente al Hotel Lupone
había una casita pequeña, esquinada , con puertas pintadas
de rojo y agujereada por balas. Era allí el Cuartel de la Candilería,
donde una patrulla de hombres se encargaba de arreglar y encender los faros
de gas que alumbraban las calles de Managua. Estos faroles estaban colocados
arriba de un poste de tres varas de altura, en cada esquina. Los candileros
salían por esas calles con una escalera al hombro, en la mañana,
en la tarde y en la madrugada a preparar, encender y apagar los faroles.
Entró el Siglo
XX, el siglo de las luces, y vino la luz eléctrica a suprimir el
alumbrado de gas. La casita de la Candilería fué ocupada
por el Museo Nacional. Años más tarde fué destruida
la Candilería, llamada siempre así aunque ocupara el Museo,
y fué construido un edificio de mejor presentación y allí
se estableció el "Club Internacional", que destruyó el terremoto.
En ese mismo lugar está hoy un primoroso edificio con jardines al
frente, una obra de gusto artístico, ocupada por las oficinas de
la Panaire. El viejo Hotel Lupone es hoy el Gran Hotel, monumental fábrica,
orgullo de la Avenida Roosevelt.
Más hacia
el norte estaba la Casa de Corredor, o casa del Gobierno por donde desfilarón
los clásicos hombres de los 30 años. Algunos a fuerza de
buenos, llegaron al ridículo. El gran Palacio Nacional está
en su lugar, el primer monumento de Nicaragua.
Hace 50 años
no existía el Parque Central. Estaba sí la arboladura de
mangos, que está hoy, mandada a sembrar por el alcalde don Francisco
de Dios Avilés, progenitor de honorable familia managuense y conocido
con el remoquete de don Chico del Palo.
En el centro de la
plaza alcanzamos a ver la maroma de Charini, bajo de su gran carpa de lona
y que trajo un elefante que decía Mama!, y hacía piruetas
en el circo, parado en unos barriles.
Y llegamos con a
mente al extremo norte de la hoy "Avenida Roosevelt", es decir, a la playa
del Xolotlán. No estaba el ferrocarril. Eran unos barrancos; y en
ese lugar con parte de lo que es hoy el Parque Darío, vivía
el abuelo paterno del que escribe estos apuntes, junto con sus dos hijos
adolescentes. Había adquirido título de propiedad y tenía
una fábrica de adobes y elaboraba el primer pan francés,
apellidado así porque el fabricante era original de Alsacia. Apodáronlo
don Juan del Barranco.
Expropiado el terreno
para el ferrocarril, mi abuelo recibió como indemnización
la suma de 30 pesos de plata.
Hasta allí,
agrandes rasgos, la que es hoy la hermosa Avenida Roosevelt, donde está
el Poder Ejecutivo, el Banco Nacional y el de Londres, los mejores almacenes,
el Palacio Pellas de varios pisos, y elegantes edificios de cemento armado.
Por esa avenida han desfilado Presidentes de Centro y Sud América,
Ministros de Estado, extranjeros y diplomáticos. en esta Avenida
vimos el primer desfile escolar; era Ministro de Instrucción Pública
el Dr. Adolfo Altamirano.
Siendo presidente
del Distrito don Constantino Pereira, acordó éste muy acertadamente,
bautizar las calles de Managua con nombres de próceres y artistas
que son orgullo de la Patria; pero llegó otro Presidente y borró
lo que había hecho áquel, dejando el sistema de numeración
que es engorroso y nada edificante. Las pocas que tiene nombre son populrmente
conocidas. Todo el mundo sabe cuál es la Avenida Roosevelt, la Avenida
Bolivar, la calle Colón, la calle Cabezas, la calle Largaespada;
pero vayamos a saber cuál es la 3a Avenida oeste o la 11a Calle
Sur. Lo sabrá solamente el que viva en esa calle. Además
con los nombres propios enaltecemos la memoria de un héroe o de
un artista y mantenemos en el alma del pueblo un recuerdo sagrado, digno
de ejemplo.
Managua debe tener
Calle Rubén Darío, Calle Zelaya, Calle Maestro Gabriel, Calle
Vega Matus, Calle Mena, Avenida Morazán, Avenida Madriz, etc.
Los jefes de familia
vecinos de esta Avenida que he nombrado, ya no existen. De áquellas
casas hay pocas reparadas. Solamente está una, inalterable, desafiando
al tiempo, como para atestiguar en estas memorias: La esquina de dos pisos
del Instituto Pedagógico, de los Hermanos de las Escuelas Cristianas.
En la época
de los 30 años estaban bautizadas nuestras calles con nombres de
los mejores hombres de Nicaragua. La memoria de éstos vivía
latente en el corazón del pueblo y así aprendía a
quererlos o a respetar su memoria. Era un modo de hacer Patria.
Había una
calle de Martínez, en recuerdo del Presidente don Tomás Martínez,
mantenedor de la industria del café. Calle de Zavala, fundador
de la Escuela de Artes y oficios y de la Biblioteca Nacional. Calle de
Guzmán, propulsor de la libertad de imprenta; y la Calle Zamora,
en recuerdo del poeta managuense Francisco Zamora, autor de la bella y
recordada poesía "Yo pienso en tí", cuya musa inspiradora
fué la señorita Flora Guzmán, hija del Presidente
de la República, don Fernando Guzmán.
Bella, de una belleza,
incomparale era Flora. Si hay aristocracia en la belleza, la de Flora era
efectiva. El poeta, quizá enamorado, dijo en versos endecasílabos:
YO PIENSO EN TÏ
Cuando inclina su
faz en el ocaso,
pálido el
sol que el horizonte dora,
también se
agobia mi cabeza, Flora,
con inmensa pasión,
y pienso en tí.
Esta es la primera
estrofa.
La casa del poeta
era en el mismo punto geográfico - casualidad felíz - donde
está hoy la Escuela de Bellas Artes, en la calle de su nombre, y
que es la misma donde están la oficina y talleres de "Flecha", calle
que en aquel entonces empezaba del arco de piedra de San Antonio y termina
en la costa del lago. De ese arco ya hablamos anteriormente.
Del poeta Zamora
nos ha sido dificil recoger datos. Su poesía más conocida
es la anterior, que por su facilidad rítmica muchos la conservan
en la memoria.
El nombre de la calle
Zamora ha desaparecido, como han desaparecido los otros nombres ilustres
bajo una fría indiferencia. quizá algún día
un Jefe del Distrito bautice nuestras calles con los nombres de esos sujetos
que fueron honra y gloria de la Patria o del Continente.
Actualmente sólo
tenemos Calle Rigoberto Cabezas, (nombrada en la administración
del Ministro del Distrito don Hernán Robleto), calle Largaespada,
Avenida Bolivar, Calle Colón, Avenida Roosevelt, Calle 15 de Septiembre.
Mantengamos en el
alma del pueblo el recuerdo de esos hombres que en los distintos órdenes
de la vida han sido orgullo de la Patria. Aunque sea de ese modo contribuyamos
a su inmortalidad. Ellos nos dejaron huella de luz. Nosotros recordémosles
siquiera...
Las familias primitivas
de Managua, fundadoras de la ciudad, son las siguientes:
López: Este
es el apellido más popularizado y es el de máximo porcentaje
en la población
Rivas
Solórzano
Martínez
Espinosa
Pérez
Fonseca (piojo)
Fonseca (collolito)
Fonseca (cuatillo)
Cuadra
Gómez (mapachin)
los Gómez de Granada no son mapachines
Gavarrete
Cornavaca
Lola
Alvarez
Olivares
de Trinidad
Largaespada
Morales
García
Chávez
Moreira
Manzanares
Los demás
apellidos son importados como:
Zelaya ... granadino
.... hay Zelaya de Honduras
Robleto...
granadino
Pereira
Gamboa
Jeréz ...de
León
Briceño
Mendieta..de Diriamba
Alvarado
Velásquez..de
Masaya
Montealegre
Gasteazoro..de Chinandega
Maliaño...de
Rivas
El maestro don Abelino
Serrano, hombre comprensivo y de un espíritu elevado, liberal de
principios,se ha interesado siempre por las cosas de Managua, aunque él
es originario de Masaya; pero vinculado a nuestra ciudad. Actualmente
escribe acerca de la labor meritoria del filántropo don Zacarías
Guerra, con documentos de importancia que contribuirán en mucho
al acervo de la historia local, en lo que se refiere al testamento del
finado.
Hubo crisis después
del terremoto. Muchos tuvieron que entregar al acreedor sus propiedades.
En la administración
del doctor Juan Bautista Sacasa fue fundado el Banco Hipotecario y el Monte
de Piedad con sucursales en las poblaciones principales de la República.
Esto alivia un poco la situación.
Se empezó
a reconstruir Managua. Muchas calles que tenían topes ya quedaron
libres del estropiezo. Paulatinamenete surge la capital, aun con el dolor
de la herida, recién abierta.
En terrenos que fueron
de don Diego Maltez, al oriente, don Sofonías Salvatierra fundó
en 1932 el Barrio Larreynaga, para vecinos pobres, y con facilidades de
pago. La intención del señor Salvatierra fue hacer allí
u barrio modelo. Se formó un comité para la edificación
de un templo dedicado a Santa Juana de Arco, el que se logró levantar;
pero no se terminó por abulia o por falta de concordia entre los
del comité, y también por la falta de un sacerdote que es
el único que puede hacer éstas obras. Pareciera que el Barrio
Larreynaga está dejado de la mano de Dios. No hay vigilancia policíaca.
No hay escuelas; pero hay tabernas y de vez en cuando llegan por allí
los rateros. El Barrio Larreynaga tiene sí un don e la naturaleza;
clima y ambiente sano por el aire puro que se respira.
El 2 de enero de
1933 el cuerpo de Infanteria de Marína y fuerzas de los Estados
Unidos salieron de Managua, de regreso a su Patria. En número total
de 956 hombres se embarcaron en Corinto así: En el transporte Antares,
17 oficiales y 304 soldados, y en el transporte Henderson, 63 oficiales
y 511 soldados; y en 22 aeroplanos que emprendierón el vuelo desde
este aeódromo, se fueron 61 oficiales y soldados.
insert.....
25 DE AGOSTO DEL 2002 / La
Prensa Mario Fulvio Espinosa
Nuestra Gente: Cosas Veredes Sancho Amigo Trabajó medio siglo
en la producción de luz y fuerza
Su nombre es Carlos Alberto García Márquez.
Comenzó a laborar como “aprendiz” en la empresa
norteamericana Central American Power, que era la que proporcionaba
energía a los managuas de los años treinta. Durante
cincuenta años fue responsable de las plantas eléctricas
de Los Manguitos. Hoy considera que esa institución jamás
supo apreciar sus esfuerzos
Los primeros trabajadores de la Planta Eléctrica. Año
1934. De derecha a izquierda: Moisés Henríquez,
Guillermo Fernández, Juan José Hurtado, Carlos Alberto
García y Carlos Ramos.
Del puente El Edén media
cuadra abajo, como quien va hacia La Tiendona —a mano derecha—
existe una casita chiquita y metidita donde funciona un remedo de
pulpería, ahí vive don Carlos Alberto García Márquez,
nacido en el Barrio Santo Domingo un 17 de marzo de 1913, por cierto un
Lunes Santo. Este anciano, bajito, ladino y sin pelos
en la cabeza, guarda muchos recuerdos del barrio que le vio
nacer: “Dejé el ombligo en una casa situada esquina opuesta a la
Iglesia, que en ese tiempo era una ermita de dos aguas construida con tablas
destartaladas y una torre cuadrada anexa, con un tambo para el campanario.
Frente al templo existía un patio donde se construía
año con año la plaza de toros de las fiestas agostinas.
Esa iglesia fue muy concurrida, y lo fue más cuando pasó
a manos de los jesuitas, que lo primero que hicieron fue botar el
templo y construir otro que tenía dos torres elegantes, y
en medio de ellas una gran estatua del Corazón de Jesús que
tenía abierto los brazos y permanecía de pie sobre el mundo.
Debajo una leyenda decía: “Venid a mí todos”.
Después nos fuimos a vivir al Barrio Largaespada, por donde después
se construyó el Cine Salazar, esos terrenos eran propiedad
de un tal doctor Campari. La Catedral era una construcción
mediana de piedra cantera con un frontispicio de tres niveles. Al lado
norte, el del lago, se le había construido una especie de torre
en cuya parte superior quedaba el campanario. Esa iglesia fue demolida
para dar paso a la construcción de la que actualmente está
en ruinas. Frente a Catedral estaba el Parque Central, rodeado de
una elegante verja de hierro y con un bonito kiosco de ese mismo
metal en el centro.
Frente a la parroquia estaba el Club Managua y más para acá
vivía Pablo Leal que era un famoso boxeador. En la otra esquina
estaba la Alcaldía. Entre los vecinos de ese barrio estaban
los Bernheim, los Bengoechea, los Leal, los Báez y los Valle, la
diversión era que muy temprano en la tarde nos ponían a rezar,
a veces nos daban permiso de salir a jugar el escondido, omblígate,
pegue sentado, pero ya a las nueve teníamos que volver
a casa porque, recuerde usted, que entonces éramos muy cumplidos
los chavalos, se respetaba mucho a los viejos y se les obedecía.
Yo estudié un año donde los Hermanos Cristianos debido al
apoyo que me brindó mi padrino, don Toribio Matamoros, que
era casado con doña Fanny Díaz, hermana del presidente
Adolfo Díaz. Después pasé al anexo de ese centro,
que llevaba el nombre de Monseñor Lezcano y estaba situado
frente al Campo de Marte. Lo que pasa es que mis padres
eran muy pobres. Éramos diez hermanos, cinco varones
y cinco mujeres, mi papá, don Francisco Márquez era impresor,
pero después se dedicó a la zapatería; mi madre se
llamaba Bernabela.
LAS BUJÍAS ERAn “COSAS DEL DIABLO”Cuando yo era un niño ya
había luz eléctrica, pero la gente decía que
la luz era cosa del Diablo. Decían que eso no servía,
que alumbraban más las lámparas de carburo, las de gasolina,
los candiles y las candelas, añadían muchas otras razones.
Lo que pasa es que la gente tiene temor a los cambios y se aferra
con fuerza a las cosas del pasado. Mis abuelos decían
que cuando no había luz eléctrica las calles de Managua se
alumbraban con candiles, había un candil en cada esquina y un empleado
de la Municipalidad se encargaba de encenderlos a las seis de la
tarde y apagarlos en la madrugada. Para fabricar, reparar y
cargar con gas los candiles existía una casa, donde los serenos
hacían esas labores, esa casa se llamaba “La Candilería”,
pero no tengo ni idea en qué época fue eso.
La Managua que yo conocí de niño era muy pequeña.
Pero desde aquel tiempo la Planta Eléctrica estaba ubicada
en terrenos de la Quinta Nina, y sigue en ese lugar entre palos de
mango y numerosas palmeras de coco. Las primeras plantas
eléctricas datan de 1902. Las trajo un señor de apellido
Peña. Un día este señor se declaró en
quiebra y las vendió a la empresa norteamericana Central American
Power. Ya para ese tiempo me gustaba leer y estudiar el libro
de Ciencias Naturales donde había elementos de biología,
química, electricidad, física y dinámica. Me interesó
un apéndice que se refería a la máquina de vapor,
allí estaba todas sus piezas y sus mecanismos de fuerza, yo me los
aprendí porque me gustaba la mecánica y todo lo referente
a la electricidad.
El ferrocarril recorría toda la orilla del Lago de Managua, y ya
en tiempos de Emiliano Chamorro, creo que allá por 1917, circulaban
unos pocos carros, pero el transporte citadino era en berlinas tiradas
por caballos. Durante el día había mucho movimiento
entre los dos mercados, el San Miguel y el Central. Del San Miguel una
cuadra al norte estaba un edificio de dos pisos propiedad de don Max Borge,
allí estaban las oficinas de la Central American Power. Esquina
opuesta quedaba la Ferretería Mendoza, de ahí una cuadra
abajo la Librería Alemana, donde un día compré
esa estampa de San Rafael que usted ve ahí y que está volando
los pedazos.
Después del terremoto de 1931 comencé a trabajar como aprendiz
en la Planta Eléctrica.
¿De ese terremoto qué recuerda?
Mis padres ya habían caído en una etapa más pobre
todavía, y vivíamos frente a donde es ahora el
Granero Nacional, ahí había un estadio donde jugaban el San
Fernando, El Bóer, El Managua y El Granada. Después estuvo
por ahí el Hospital de la Guardia. Entré
a la Planta Eléctrica por recomendación de un amigo de mi
padre, don Teodoro Montalbán, yo tenía 16 años.
Conste, que ya a los once años era un zapatero consumado,
porque en esa época uno tenía que buscar oficio porque no
podía andar de balde... ¡Ahora qué capaz! Todos andan
de vagos de un lado a otro buscando vicios y diversiones.
Mi maestro en la Power fue don Moisés Henríquez, que era
el que manejaba las unidades eléctricas, tendría para
entonces unos cuarenta años, era alto, negro, mal encarado,
me decía: “Aquí vos venís a aprender y no a perder
el tiempo, fijate bien en lo que estás haciendo y sacá conclusiones
de cómo hacer mejor las cosas”. La planta la manipulaban
seis hombres, ese era el personal, dos operadores, dos ayudantes
y dos mecánicos.
¿Qué tipo de plantas tenían a su cargo?
Trabajábamos con tres unidades de generación eléctrica
marca “Busch Shultze”. Se suponía que generaban 500
kilovatios, pero no desarrollaban ni 300, en el día
trabajábamos con una unidad, en la noche con dos, pero un ratito,
de las seis a las siete para mientras levantaban “el pico”, después
quedaba una. Así se cubrían las 24 horas, porque
había que mantener operando una bomba de la Aguadora.
¿Cómo era la demanda de energía en ese tiempo?
Casi nadie ocupaba la luz, sólo ciertos individuos. El alumbrado
de las calles estaba dividido en tres secciones, norte, sur y centro,
las bujías de cincuenta estaban para el centro, los
barrios se alumbraban con bujías de 25 wats. El problema era la
poca potencia de la máquina, que hacía que esas bujía
alumbraran como candelas.
¿Y con esas máquinas se movía la industria de Managua?
Sí, pero era muy poca, sólo los talleres de la Sin Fin, los
de Sajonia, los talleres del Ferrocarril y otros pocos. La Casa Presidencial
tenía un swicht especial que nadie podía tocar. Era
más alumbrado que otra cosa lo que había.
Allí, en la planta, trabajé durante cincuenta años.
Recuerdo que la Power tuvo dos momentos tristes, sufrió un
terremoto en El Salvador que desbarató todito el alumbrado,
y aquí otro terremoto en 1931 que la dejó en la calle. Entonces
vendió al Gobierno lo poco que le quedaba, porque ella tenía
una concesión de cincuenta años que no pudo aprovechar.
Las máquinas eran de diesel rubio y generaban 13 kilovatios por
galón. Por aquellos tiempos nunca hubo los problemas
que se plantean ahora con los precios y la escasez del bunker o petróleo.
Cuando el Gobierno compró la empresa, uno de los periódicos
que siempre atacó ese proceder fue “La Prensa” que en
un titular decía “La destartalada Diesel”, en referencia a
la mala compra hecha por el Estado. Esa venta ocurrió
como en 1938 ó 39, ya en 1941 se instaló la primera máquina
“Wortingthon”, de ocho cilindros de 700 y mil caballos de fuerza. En Managua
el alumbrado comenzó a generalizarse rápidamente, lo
que obligó a la Empresa a comprar otra máquina de 1,500
caballos para mil kilovatios. Pero eso fue poco, ahí
nomasito se tuvo que comprar otras dos máquina más grandes
para satisfacer la demanda.
Nicaragua fue progresando aceleradamente, y ya después se compraron
unidades de setenta, mil y hasta doscientos mil kilovatios,
pues para decir algo, en los hogares ya se utilizaban planchas,
refrigeradoras, mantenedoras, y toda clase de aparatos movidos por
electricidad. La gente le había perdido el miedo a la energía
y gozaba de las facilidades que ella le daba. Cuando abandoné
el trabajo, la empresa tenía dos unidades diesel, cuatro unidades
Wortinghton, dos unidades de cuatro mil caballos marca “Norbert”. Dejé
de trabajar en 1980 después que entraron los sandinistas.
----------------end
En octubre de 1933
un temporal de varios días se desató, y la playa aumentó
bastante al extremo de inundar totalmente el Barrio de Miralagos, cercano
a la Estacion del Ferrocarril, y en donde vivían centenares de familias
pobres que quedaron sin hogar, debido a que unas casas cayeron y
otras estaban inhabitables porque quedarón adentro del lago. Don
Antonio Silva, dueño de una extensión de tierra al oriente
del Campo de Aviación, llamó a los damnificados y en un rasgo
de filantropía de una alma generosa, les dió un solar a cada
uno de los más pobres, a un precio irrisorio y al crédito
para que le pagaran hasta después que edificaran. También
les proporcionó maderas a muchos de ellos. Así se formó
el hoy Barrio de Silva. hace poco tiempo murió don Antonio Silva,
autóctono hijo de Managua. En su tiempo fué Alcalde y regidor.
Donó el terreno donde se construye la iglesia del Calvario.
De tránsito
para los Estados Unidos estuvo en la capital visitando al señor
Presidente Sacasa, el señor Presidente de Panamá, Dr. Armodio
Arias, quien fué recibido en el aeropuerto con los honores de estilo,
por nuestro gobernante y el elemento oficial.
También estuvo
en esa misma administración, el Presidente electo de la República
de Colombia, Dr. Alfonso lópez, quien hoy por segunda vez ocupa
ese alto cargo en su Patria. Ambos fueron huespedes del señor Presidente
Sacasa, en esa presidencial.
Ha hecho labor cultural
la Asociación de escritores y artistas, sección de Nicaragua,
cuyo actual presidente es el doctor Andrés Vega Bolaños,
espíritu dilecto,que ha patrocinado la Exposicion del Libro, en
ocasión del aniversario de Darío y con el fin de estimular
a los autores nacionales que sin apoyo ninguno laboran por la bibliografía
patria.
No es necesario hablar
del poeta. Mucho de él se ha dicho y la grandeza de su genio es
conocida en todos los países, y allí en la ribera la admiración
de su pueblo.
El escultor se inspiró
en algunas de sus composiciones para realizar el monumento, y en la barca
de la poesía llevando en la proa a la diosa de la Fama, se pregona
la grandez del Panida.
y se lee:
Yo soy aquel que
ayer no más decía
el verso azul y
la canción profana,
en cuya noche un
ruiseñor había
que era alondra
de luz por la mañana.
El dueño fuí
de mi jardín de sueño,
lleno de rosas y
de cisnes vagos,
el dueño
de las tórtolas, el dueño
de góndolas
y liras en los lagos.
El turista al leer
los versos en el mármol del genio extraordinario, meditara en su
gloria: "en la gloria de mas excelso poeta del habla española, El
poeta que con su genio rompió en mil pedazos el metro de cristal
de la real academia Española, la que lloró su muerte, y se
descubre ante su gloria.
El poeta Machado
dijo: "nadie su lira tañe si no es el mismo Apolo, nadie esta flauta
toque si no es el mismo Pan".
A raíz de
su muerte Managua organizó un comité que empezó a
funcionar en 1916 para allegar fondos pr0 monumento, y que fué organizado
así:
Presidente: Rosibel
Martínez, Vice-Presidente: doña Josefa O. de Huezo y Dr.
Francisco Paniagua Prado; Tesoreros: señorita Ester Castellón
y don José Antonio Cabrera; Secretarios, señorita Trini Medal
e Ingeniero don José Andrés Urtecho; vocales, señorita
Anita Navas, doña Justina de Espinosa, Dr. Manuel Maldonado y don
Constantino Lacayo.
El monumento que
Nicaragua a su Rubén darío erigió, fué inaugurado
solemnemente el 15 de septiembre de 1933, con asistencia de todos los elementos
oficiales, extranjeros y partículares.
Diplomáticos,
artistas y poetas extranjeros que llegan a Nicaragua, visitan cordialmente
este artístico monumento y dejan en él coronas y flores.
Decíamos al
principio que Managua es polifacético, por su cosmopolitismo de
última hora. así como hay gente honorable, los protíbulos
alojan individuos sanos, jóvenes y fuertes que viven a expensas
de las mujeres de mala vida y a los que se conoce con el nombre de chulos
o chivos. Por ejemplo de estos tales ambula diariamente por esas calles
un buen hombre que carece de sus ojos que se le quemaron en una explosión
trabajando en una mina. Guiado únicamente por el instinto y su anhelo
de trabajar, ese pobre ciego cuyo nombre es Wenceslado Gutierréz
empuja un artefacto de ruedas que es su taller de afilar. así se
gana la vida, afilando cuchillos y navajas, cortaplumas, tijeras, etc.
y mantiene con decoro a sus esposa y a sus hijos. No pide ni acepta dádivas.
Pide trabajo únicamente. En cambio los chivos, jóvenes y
sanos, viven de vagos en las tabernas, esperando quién les dé
un trago, le arman pendencia al que no se los da o le pegan a la concubina
cuando ésta no les ha participado de las ganancias. Managua es ese
punto necesita la acción moralizadora. Sobran sitios donde ir a
trabajar, y sobran vagos.
Wesceslado Gutiérrez
es un héroe y un gran ejemplo de moralidad.
También hay
otro pobre hombre, grande dentro de su dignidad, y que sentimos no conocer
su nombre, que es manco de ambos antebrazos y así con los muñones
mutilados, le gana su vida al Distrito Nacional barriendo las calles de
la ciudad.
Cuánta podré
en áquellos, Cuánta grandeza y dignidad en éstos.
Aquellos merecen la sanción del Reglamento de Policía, éstos
la medalla del mérito.
En febrero de 1933
quedó establecido en Managua el radio teléfono con los Estados
Unidos y algunos países de Latino América.
En la administración
del doctor Carlos Brenes Jarquín hay apoyo decidido a la Academia
de Geografía e Historia, y también protección a las
Olimpiadas inter-escolares.
Sigue en aumento
la reconstrucción de Managua. Están prohibidas las edificcaiones
de paredes de piedra cantera, la que se ocupará solamente para cimientos
y cadenas. Albañiles y carpinteros están en afán constante
y por centenares se han trasladado a la capital, con sus familias, de otras
ciudades. El terremoto causó mas de dos mil muertos, pero la población
aumentó considerablemente con la gente que vino a trabajar.
El 30 de abril de
1936 falleció en San José Costa Rica, donde vivía
en unión con su esposa y su hijo Carlos José, el ex-presidente
de la República don Carlos Solórzano. El 9 de mayo del mismo
año, sus restos mortales fueron traídos a Managua en avión,
tributándosele los honores correspondientes. Durante su administración
se retirarón las fuerzas norteaméricanas acantonadas en Managua.
Dejó empezada la pavimentación.
La historia dará
su fallo justiciero sobre la limpia personalidad de este buen hijo de Managua
que no pudo terminar su período presidencial, a causa de los tropiezos
de la política.
Pudo continuar en
su puesto respaldado por el derecho que le asistía pero no quiso
que se derramara ni una gota de sangre y aún cuando lo hubiera protegido
un poder extraño, tampoco quiso esta intromisión en una causa
nacional. Fué al destierro y murió de nostalgia.
El 6 de abril de
1939 murió en Nueva York, a donde había ido a operarse, el
coronel don José Dolores Estrada, quien accidentalmente fué
Presidente de la República, por depósito que el había
hecho el doctor José Madriz. El Coronel Estrada desempeñó
muchos cargos de importancia y fué uno de los propulsores del progreso
de su ciudad natal. Se interesó vivamente en la construcción
de la Catedral hasta verla terminada. Puede decirse que de esta obra él
fué el brazo ejecutor. Su cadáver fué traído
de aquella urbe y depositado en la cripta de la Catedral, en donde reposan
los restos del otro José Dolores Estrada, héroe de San Jacinto.
El Gobierno le decretó honores de Presidente de la República.
El 3 de junio del
mismo año falleció el coronel don José María
Vega Téllez, de cuna humilde, que por su hombría de bien
desempeñó varios puestos.
En 1940 llegó
a Managua procedente de El Salvador el escritor guatemalteco Gustavo Martínez
Nolasco, conocido en el mundo literario con el nombre de Ramiro de Córdoba.
es un gran comentarista, quizá el mejor que ha venido a nuestros
lares. su crítica es constructiva y bien intencionada, en forma
erudita, lo que demustra a primera vista que se ha quemado las pestañas
en asuntos literarios. Ha viajado algo y en su vida inquieta, parece que
nuestra capital le es propicia y cordial y ha sentado plaza en la redacción
de ":La Nueva Prensa". En 1942 editó un libro juicioso: Neurosis
en Literatura centroaméricana, que figura en los anaqueles de nuestra
biografía nacional. Ramiro de Córdoba es elemento de valía
en las letras centroaméricanas, de limpio cartel y de sanas costumbres.
Ojalá que no se le ocurra el día menos pensado alzar el vuelo
de nuestro alero. Compañeros como él nos honran.
Se está formándo
otro barrio más al oriente del Barrio de silva, llamado Santa Rosa.
de aquí a La Favorita, el barrio más occidental, hay una
legua y media de longitud.
En 1852, administración
de don Laureano Pineda, que fúe trasladada en definitiva la capital
a Managua, perteneciendo aún como distrito al departamento de Granada,
tenía 5,000 habitantes. Hoy tiene 120,000 de los cuales dos terceras
partes serán managuenses.
La ciudad se ha embellecido
con edificios de estilo moderno de cemento armado, tales como:
Catedral de hierro
y cemento,
el Palacio Nacional
Gerencia del Ferrocarril
el Lido Palace
el Instituto Pedagógico
el Teatro González
El Mercado Central
El Colegio Rubén
Darío
Casa Nazareth
Banco Nacional
Congreso Nacional
Ministerio de Higiene
Palacio de Comunicaciones
Iglesia San José
Colegio La Inmaculada
Palacio de 3 pisos
del General Anastasio Somoza Garcia
Palacio de 4 pisos
de don Constantino Pereira
Gran Hotel
Casa de dos pisos
de don Francisco Bunge
Casa de tres pisos
de don Eugenio Lang
Casa de dos pisos
del Gobierno, donde estuvo la inmigración, cerca de la Iglesia Santo
Domingo.
Casa del Cuerpo
de Bomberos
Iglesia San Antonio
Casa de dos pisos
de José María Castrillo
Casa de dos pisos
del Ing. Zogaib
Barrio de las Residencias;
Un nuevo barrio
de palacetes y preciosos chalets de particulares; entre el Campo de Marte
y el clausurado Cementerio de San Pedro
Barrio hecho por
el Banco Hipotecario (administración Somoza), llamado Colonia Somoza.
Instituto Ramírez
Goyena
Escuela Normal
Casa Dreyfus, de
dos pisos
Colonia González,
frente al Caimito
y miles de edificaciones
más de partículares que sería prolijo enumerar. Todos
estos son post terremoto de 1931.
Actualmente Managua
tiene los siguientes locales de espectáculos, y decimos local y
no teatro porque en Nicaragua sólo hay arquitectónicamente
hablando: el Teatro Municipal de León. Los demás son salones
de cine, cuadrados en su interior, bien construidos en forma de bodegones,
propios para almacenar café. El Arte, la acústica, la estética
y el gusto por un teatro de verdad, están por las siete cabritas.
Hecha la disgreción sigamos.
Salones de espectáculos;
El Cine Gonzalez
El Cine Margot
El Cine Colón
El Palace
El Tropical
El América
El Boer
El Gladiador
El Triunfo
El Victoria
La Voz de la América
Central
Patión, sobre
la 15 de septiembre.
En el Caimito hay
un coso taurino y una cancha de gallos.
Hay seis templos
católicos, seis salas evangélicas, una sabatista, un templo
masónico;
Club Social
Club de Obreros
Casa del Obrero
Club Internacional
Casino Militar
Club Arabe
Club de Ajedrez
Club de Nejapa
Paseo Las Piedrecitas
Miraflores, orilla
del Lago Xolotlán
Laguna de Xiloá
Laguna de Asososca
Colegios de Primaria
y Secundaria, Escuelas elementales son las siguientes:
Instituto Ramírez
Goyena
Instituto Pedagógico
Rubén Darío
Colegio de niñas
Renovación, dirigida por la niña Lucrecia Provedor, hija
de Pedro Provedor, aquí empieza la niña Ofelia Morales como
educadora.
Escuela Serapio
Orozco
Colegio de Señoritas
La Divina Pastora
La Imaculada
Colegio Bautista
República
de México
República
de Argentina
República
de Chile
República
de Panamá
República
de El Salvador
República
de Guatemala
República
de Honduras
República
de Costa Rica
República
de Venezuela
Escuela José
Madriz
Desiderio Fajardo
Ortíz
Rafael Herrera
Maestro Gabriel
Monseñor
Lezcano
Escuela Chepita
Toledo de Aguerri
Santiago Arguello
Juan J. Cañas
y otras más
de partículares y escuelas de Comercio,
además de
la Academia Militar
Parques son:
El Central
Darío
Frixione
Candelaria
Santo Domingo
San Antonio
San Sebastián
Fray Bartolomé
de las Casas
Bolivar
11 de Julio
Parque Lilliam
Boulevar de la Aviación
Boulevar Somoza
Estatuas o monumentos:
Rubén Darío,
en el Parque de su nombre
Maestro Gabriel,
en el Parque San Antonio
Estatua de bronce
del Soldado Nicaraguense en el Parque Central
estatua de la república
en el boulevar Somoza
Estatua del Comercio
Estatua de Minerva
en la entrada del Palacio del Ayuntamiento
Bustos:
General Somoza, en
la calle del Triunfo, extremo occidental
Don Francisco Frixione,
en el Parque de su nombre
Gral Francisco Morazán,
en el Parque Central
Chepita Toledo de
Aguerri, costado norte de Catedral
Afuera Catedral
están las estatuas en yeso tamaño natural: De la Reina Isabel
la Católica, del Rey Fernando VII, de Cristóbal Colón,
de Francisco Hernández de Córdoba, Monseñor José
Antonio Lezcano Morales, de Fray Margil, y Fray Bartolomé de las
Casas.
Están los
siguientes asilos:
Hospital General
Hospital Bautista
Hospital Militar
Asilo de Ancianos
Asilo de alienados
Asilo de Leprosos
Casa\Nazaret
Hospicio Zacarias
Guerra.
Tiene los siguientes
diarios:
La Noticia, liberal
La Prensa
La Nueva Prensa
Novedades, liberal
Flecha, liberal
Revistas:
Elite
Orbe
Exito
Hijos de Managua
que se han de dedicado al Magisterio con amor y abnegación son los
siguientes:
Gabriel Morales
Abraham Alvarez
Vicente Alvarez
Miguel Alvarez
Perfecto zavala
Lucrecia Provedor
Lino González
Félix G.
ramírez
Zoila Mora
Cipriana Mora
Ester Martínez
Teresa Morales
Sara Luisa Barquero
Saturnina Guillén
Juanita Molina
Sara Burgos
José Rodriguez
Galo
Rafael Fonseca Garay
Gilberto Saballos
Albertina Ocampo
de Trinidad
doña Chepita
Toledo de Aguerri, no es de Managua, pero aquí ha pasado casi toda
su vida modelando cerebros y cultivando corazones, aquí está
consagrada en el mámol, y de su nombre es un símbolo en la
conciencia de Managua.
En 1937 estuvo en
Managua por segunda vez, el artista de cine argentino, José Borth,
quién como cantante se ha creado un estilo original muy suyo, pero
de una musicalidad nada artística. Filmó la película
de la toma de posesión de la Presidencia de la república
del General Anastacio Somoza García.
Uno de los hombres
humildes de Managua, que hizo labor científica y formó su
hombría de bien con el esfuerzo propio, fué don Dioclesiano
Chávez, quién murió en octubre de 1937. Por muchos
años fué director del Museo Nacional. Era taxidermista.
Antes del terremoto
se principió a construir la Nueva catedral Metropolitana, cuya armazón
de hierro fué hecha por el ingeniero belga llegado especialmente
al país para ese fín, don Pablo Dambach.
En la edición
de noviembre de 1932 de la "Revista del Clero", de León órgano
oficial de la Arquidiócesis de Managua y de las Diócesis
de León, Granada y Matagalpa, ala pág 7 bajo el mote "Acontecimiento",
textualemente dice: Septiembre 19, Se canceló hoy felizmente,
la deuda con Les Atelier - Metallurgiques, de Nivelles, Bélgica,
por la armazón metálica de la Catedral Capitalina, $ 89,
094.55 dólares. Acerca de la actual le anotan, para sumarlos a la
cantidad que antecede, los siguientes gastos relacionados con el precio
total de la dicha armazón metálica.
Viaje del mecánico
que la armó, venida y regreso de Europa: $1,050.00
Aseguro del mismo
contra accidente de trabajo: $ 152.00
Pensión del
mismo en 13 meses a razón de $300.00 cada mes, $3,900.00
Equipos de máquinas
y cables para el trabajo: $1,200.00
Total: $95, 351.55.
Habiéndose
economizado: la comisión en Corinto de la Casa Rodolfo d'Arbelles
que no cobró ni un centavo de Aduana y Municipales que se dispensarón
y el descuento del 50 % del flete del ferrocarril Corinto - Managua.
La Catedral ya está
terminada y en funciones, Le faltan ornamentos y uno que otro detalle.
Su construcción es de una elegancia arquitectónica inmejorable.
Su construcción es de una elegancia arquitectónica inmejorable.
Su costo total no puede decirse aún, pues se continúan los
trabajos de remate. Sus torres están consagradas la norte a San
Pedro y la sur a San Pablo, el frente central al Salvador del mundo. Esta
Catedral, embestida ya por un terremoto y cuya armazón quedó
ilesa, es ahora el orgullo de Managua. Oh manes el Cura Chamorro, Cuánto
luchó por su vieja parroquia del siglo diez y ocho.
En 1940 fueron establecidas
las prácticas de paracaídismo a grandes alturas y arrojándose
de la cabina de un avión. El primero que se arrojó al aviación
fué el estudiante de aviación José María Valle,
managua, quien aterrizo muy bien en las explanadas del Campo de Marte.
En 1941 fué de admirarse el arrojo de dos valerosas muchachas, también
de Managua, que en el Campo de Aviación se dejaron caer en paracaídas,
a considerable altura. Estas dos valientes son Nena Montenegro y Hilda
Huertas. dos guapas morenas, de cuna humilde, dignas de mejor suerte, y
que hoy viven por el barrio de la Aviación.
De sus escombros
se ha levantado Managua más elegante y mejor preparada, y sigue
prosperando...Las Mercedes, El Rodeo y El Trapiche son trés soberias
haciendas de ganado situadas sobre la misma carretera a Tipitapa, con presas
de agua y abundante pasto. Frente a Las Mercedes está el nuevo campo
de aviación.
Tipitapa es una Villa
situada al oriente de Managua, como a 5 o 6 leguas de distancia, famosa
porque se firmarón los pactos de paz entre el delegado personal
de ex-presidente Hoover de los Estados Unidos, el General José María
Moncada, jefe de la revolución liberal, y el ex-presidente Adolfo
Díaz.
El viaje a todos
estos lugares se hace en automóviles en pocos minutos y sore una
buena carretera. A esta Villa se le dió el nombre de Villa Stimson;
pero prevaleció el de nuestro Cacique.
Ya los habitantes
de la Capital saben que existe el balneario de agua salobre llamado Xiloá,
situado a pocos kilómetros sobre el ferrocarril a occidente. Y es
evidentemente el auge que ha tomado, pues cada domingo muchas personas
se dirigen a tomar los baños de la laguna del mismo nombre, lo que
es facilitado de manera especial.
Masachapa es el balneario
de Managua, situado en el Pacífico. Tiene una hermosa y encantadora
playa y presta las comodidades de alojamiento. El viaje en automóvil
se hace en trés horas más o menos y la carretera atraviesa
las sierras de Managua. de paisajes bellísimos. Las Haciendas de
café están conectadas por ésta vía.
Cerca de Masachapa
está la hacienda modelo Montelimar, propiedad del general Anastacio
Somoza G. en donde hay mucho que admirar, además de los dones de
la Naturaleza en ese bello lugar.
Desde 1846 que empiezan
estas memorias, hasta nuestros días, Managua en sus 100 años
de vida ciudadana, ha tenido graves dolencias que le han debilitado su
estructura orgánica: aluviones, huracanes, cólera morbus,
viruelas en varias épocas, fuertes temporales como el de 1924 y
el de 1933, temblores, bombardeos, uno en 1893 por los vapores del lago,
y otro en 1913; terremotos, incendios, plagas de chapulin etc. pero ha
resteñado sus heridas, gracias al dinamismo de sus hijos y a la
labor de los Gobernantes, que sin distingos de colores políticos,
han hecho labor por la ciudad capital, desde aquellos hombres del año
46 que la elevaron al rango de ciudad, hasta el actual período.
Citaremos las obras
siguietes:
Fué creado
el Ministerio del Distrito, tocándole desempeñar tal cargo
al periodista don Hernán Robleto, dejando muchas obras de progreso.
Contra viento y marea intentó la arborización de las calles,
logrando en parte tal mejora. El público insensato destruía
los árboles, cambió el kiosko del parque Central de anacrónica
factura, por el templete de la música, de belleza arquitectónica,
de estilo moderno y con las condiciones acústicas indispensables;
los muestrarios de altos relieves imitación de bronce, de la parte
superior, que reseñan episodios históricos nacionales, estarían
mejor en el Palacio Nacional o en el Palacio del Ayuntamiento y no en el
Templo de la Música, en donde quedarían de molde los retratos
de artistas nacionales ya fallecidos; Mena, Vega matus, don Carmen y don
Pablo Vega, Vicente Barberena, Luis F. Urroz, o cuadros alusivos al Arte
Pero valga el progreso y la buena intención. sigamos con la obra
meritoria del Sr. Ministro Robleto; mejoró la estructura del Parque
Central; construyó buena cantidad de bancos de cemento, en distintas
formas; hombre de letras, al fín dotó a ese centro de un
minúsculo edificio para los niños: La Biblioteca Pulgarcito.
Parece un juguete de navidad, pequeño en la forma; pero grande en
el fondo, que insinúa al niño hacia el amor al libro; construyó
el Parque 11 de Julio en la Plazoleta de San Pedro y el Parque Bolivar,
el Parquecito del Padre Las Casas, el Mercado Oriental que tanta falta
hacía en esos barrios, y no desatendió la pavimentación
de las calles. Construyó el muelle del Lago de Managua.
El 15 de agosto de
1943 murió en San José Costa Rica doña Josefa Guzmán
v. de Robleto, de Managua, nieta del Presidente don fernando Guzmán
y viuda del filántropo don José Angel Robleto. Viajó
por Europa y tuvo refinada cultura.
El día 23
del mismo mes y año un desgraciado accidente conmovió
a la ciudad. Un avión de la Guardia nacional perdió el control
haciendo prácticas sobre el lago, y cayó en picada , matándose
los pilotos, tenientes Guillermo Falla y Bayardo Herrera. jóvenes
de esperanzas en la carrera aeronaútica.
La venida a Nicaragua
del señor Presidente de Costa Rica, Dr. Rafael Angel Calderón
Guardia tuvo gran resonancia en los círculos políticos y
sociales; vino en 1942 en visita oficial y en febrero de 1943 a apadrinar
las bodas del Dr. Guillermo Sevilla Sacasa y la señorita Liliam
Somoza. en ambas ocasiones Managua estuvo de gala en honor al Ilustre huésped.
En febrero de 1943
vino Lombardo Toledano, Presidente d ela Confederación de Obreros
de México, de renombre en todo el continente. Oímos su voz
en la Plaza de Armas frente al palacio Nacional, en el Margot, y en la
Casa del Obrero.
Em marzo de este
mismo año nos llegó pasajeramente otro mexicano de popularidad
teatral en el mundo del cine: Mario Moreno, cuyo nombre de guerra es Cantinflas.
En la mañana
del 30 de agosto de 1943 murió en el hospital el popular actor dramático
José Ximeno, de origen guatemalteco y que actuó por muchos
años en los teatros de Nicaragua. Fué también autor
de obras teatrales y en Bluefields ejerció el periodismo.
Era de la escuela de Teófilo Leal, el gran artista que nos visitó
a principios del siglo. Como todos los artistas Ximeno acabó en
un hospital, él que había sido tan aplaudido por todos los
públicos en Centroamérica, al bajar a la tumba apenas tuvo
el puñado de tierra de los cuatro amigos sinceros que lo acompañaron
al cementerio unas pocas lágrimas de sus compañeros de arte.
La carretera Panaméricana
llegó ya a la frontera tica. Managua está unida a Rivas y
demás pueblos meridionales, sin necesidad de hacer la travesía
del Gran Lago que molesta a la gente propensa al mareo.
En la Avenida Roosevelt
se levanta majestuosamente el elegante edificio del Banco Nacional, obra
que enorgullese al actual Gobierno fué concluido y puesto al servicio
el suntuoso Palacio Nacional, el primer monumento arquitectónico
de Nicaragua; el Palacio de la Loteria Nacional de Beneficiencia; la Colonia
Somoza y la Casa del Obrero, estas dos obras demuestran el interés
del Gobierno por la clase trabajadora; el antiguo aeropuerto y el moderno
de La Mercedes; creción de la universidad Central, de la que fué
su primer Rector el doctor Salvador Mendieta. el actual es el doctor don
Modesto Armijo.
Fueron naconalizadas
las Compañías de luz, fuerza eléctrica, y agua; nacionalizados
los mercados, construido el edificio el Cuerpo de Bomberos y creada esta
institución que es garantía para la ciudad; construcción
del Cauce Central que también es otra garantía para la población,
que por su posición topográfica en declive, ha estado amenazada
de aluviones.
Fué creado
el hospital de enfermedades mentales.
Se estableció
el Consejo Técnico de I.P.
La Universidad Central
de Bellas Artes, cuyo director es el escultor Genaro Amador Lira, funciona
con éxitos lisonjeros.
Fue creado el concurso
anual Rubén darío, con premios de 500 córdobas para
la mejor obra de pintura, escultura, música y literatura. Esta innovación
culturales de gran estímulo para los que se dedican a la Bellas
Artes.
Fué creada
la Comisión Nacional de Deportes que patrocina las partidas deportivas
internacionales y locales.
En la vecina Villa
de Tipitapa, la puerta comercial de Managua, fué creado un balneario
medicinal, aprovechando las fuentes de agua caliente azufrada, de origen
volcánico que hay en el lugar. A la orilla de la gran piscina está
un hotel para refrigerio de los bañistas y alojamiento de enfermos.
Ese lugar pintoresco atrae turismo.
El 4 de julio de
1943 fué inaugurado por el ex presidente Somoza el nuevo y elegante
edificio de la Empresa Aguadora, construído durante esta administración.
Ese mismo día fué inaugurada también la Nueva Unidad
en Tiscapa, para el mayor abastecimiento de agua a todos los sectores capitalinos.
Es esta obra cooperó el servicio interaméricano de salud
públicaa cargo del Dr. Leonard S. Rosenfeld. En el Campo Bruce se
instaló la bomba Pomona para el abastecimiento de agua en ese sector.
Con las utilidades netas de la empresa Aguadora fué comstruido ese
edificio, de estilo moderno, frente al lago, y cuyo costo ascendió
a $ 97, 592.92, sin compromiso ninguno para el Gobierno. El administrador
Mayor José D. García M. ha establecido en esa institución
una pequeña biblioteca que llena una importante función social.
Gracias a esa paz
de que vivimos disfrutando, Managua se mantiene en constante ajetreo, como
una colmena colosal que labora por la bienandanza colectiva.
En las fiestas del
Caimito se ha establecido anualmente la Exposición Agropecuaria
e Industyrial, donde se exhiben raros ejemplares de animales de buena sangre.
estas exhibiciones atraen a la gente conciente que no comulga con los garitos
y la taberna.
Hay más industrias,
Más fábricas, Hay fábricas de tela; de botones, de
camas de hierro y de madera; de muebles de mimbre, de hierro y de madera;
de ladrillos de cemento; de espejos, de utensílios de carey, de
jabón, de velas, de galletas que rivalizan con las extranjeras,
de tacones, de cigarrillos, de cervezas, de vinos y licores, de aguardiente,
de alcoholes, de perfumes, de polvos de tocador, de herramientas, de aceites,
de maizenas, de hielo, de chibolas. Hay desmotadoras de algodón;
aserríos, trillos de café, y de arroz; laboratorios
e industrias pequeñas y fábrica de baratijas que no por ser
de infima categoría no dejan de producir modestas ganancias y dan
la vida a familias pobres.
Hay 21 talleres tipográficos
con la Imprenta Nacional.
Sastres, zapateros
y ebanistas hay en Managua que son verdaderos artistas en su ramo. Justo
orgullo sentimos al oir a un oficial norteaméricano cuando dijo
que llevaba de nuestra capital, muebles, ropa y calzado, trabajados por
artesanos managuenses, que en su patria no los hacen mejor.
Al escribir estas
memorias están dos grandes obras por terminarse; El Palacio por
la Unidad Sanitaria, y Ministerio de Higiene en la Avenida Roosevelt y
el Palacio de Comunicaciones.
Hay otra obra de
gran trascendencia para la vida ciudadana de Managua y que llevará
el primer puesto como la capital más bella de Centro América;
es el Malecón.
Está locolada
nuestra ciudad en una posició topográfica envidiable, que
no lo tiene ninguna otra del itsmo centroaméricano. A la orilla
de un tranquilo lago de suprema belleza, oreada por la brisa oxigenada
de la vecina sierra, con alrededores de encantador miraje, como el de las
Piedrecitas, y los balnearios de Miraflores y Jiloá.
El Malecón
sería la coronación de esa belleza.
HIMNO
DE MANAGUA
Gloria
a Managua, la ciudad bella,
de Nicaragua
la capital,
la que
respira brisa serrana
oliente
a flores de cafetal.
Ciudad
que duerme besando un lago
de azul
de cielo para soñar,
y que
despierta por las mañanitas
en el
trabajo viendo su ideal.
Ella al
impulso de buenos hijos
irá
en progreso, no hay que dudar,
pues
anhelamos con esperanzas,
darles
prestancia de gran ciudad.
Ha de
ser ella siempre un orgullo
como
Distrito de la Nación:
la Paz
bendiga su alto destino
y de
su pueblo recoba amor.
|
Ha surgido Managua
?
Si ha surgido
!!
El jefe de la localidad,
Capitán Carlos G. Zelaya, quién como managuense y descendiente
de aquel esclarecido hijo de Managua. General José Santos Zelaya,
sabrá ponerse a la altura de su deber, por el resurgimiento completo
de nuestra ciudad natal.
Una vez terminada
la obra con el Malecón, que podamos decir con orgullo:
Managua es la capital
más bella de Centroamérica.
Fuentes naturales
de abastecimiento de agua
Después del
ojo de agua de Acoto, ya mencionado, existen en la zona de las haciendas
de café otras fuentes: En el Crucero, Las delicias del Dr. R. Chamorro,
Isabel Grande, El Paraíso y Las Uvas, de los señores Caligaris
y San Bernardo, de la viuda de don Telémaco Lara, así como
el ojo de agua de Gato y el Pozo de Asente; el primero a tres leguas distante
de Managua sobre el camino a Pochocuape, y el segundo que provee de agua
a la carretera del mismo nombre, también a tres leguas de la ciudad.
Es muy justo referirme
a la riqueza agrícola de la jurisdicción, consagrar unos
párrafos a los hombres que formaron las primeras haciendas.
Los Zapadores
El Dr. Emigdio Lola,
muy culto vecino de la ciudad, en una conferencia pintyoresca que dió
sobre el Managua de ayer, clasifica con gran acierto a los primeros hombres
que se dedicaron a la ganaderia y la agricultura en "pacientes, audaces,
y valientes", cataloga entre los primeros a los que formaron con la constancia
de hombres de gran voluntad las primeras fincas de ganado, entre los segundos
a los que entraron en la selva desafiando las fieras y viboras y el rigor
de la naturaleza en la derriba de árboles y preparación de
la tierra para arrojar la simiente en un bello gesto de fe y de esperanza,
y los valientes fueron los que se mantuvieron firmes soportando la incertidumbre
y las tardanzas para que el mercado exterior abirera sus puertas al producto,
obtenido en lucha con la intemperie, los peligros y privaciones sin cuento.
Según Belly,
francés, autor de una obra sobre Nicaragua, por el año 1848,
Managua era un pueblo ruin donde no pudo conseguir operarios (carpinteros
para la empresa de explotación del añil, que quiso establecer
en la Costa occidental del Lago Xolotlán; "solamente, dice, pudo
trabajar mediante el apoyo que me dieron las autoridades, pretándome
algunos soldados para mis trabajos". Tal escasez la interpretó el
citado autor como signo de atraso y de abulia de sus habitantes.
Realmente un pueblo
que se mantiene de la caza y de la pesca, los varones; y de la rueca y
los oficios caseros, las mujeres, no era todavía para producir mucho
tales elementos; pero el esfuerzo de ésa gente humilde de Managua
de entonces, realizado en la treintena de 1850 a 1880, se encargó
de contestar en forma categórica a las afirmaciones del señor
Belly. el marasmo en que vivían aquellos hijos de la colonia de
la Villa de Managua se trocó en despertar de energías que
trajerón vida nueva a la Capital y que echaron las bases de la riqueza
agrícola de la ciudad recorriendo la escala del esfuerzo, desde
la humilde condición de jornaleros y arrieros algunos, que reclamaba
el comienzo de las tareas, hasta las dificultades de colocar el grano por
la carencia de medios de transporte. Para esos pacientes audaces y valientes
fundadores de la riqueza del departamento, como lo expone el Dr. Lola en
su citada conferencia, ya debería existir el bronce que perpetuará
su memoria de hombres ejemplares por el trabajo, el valor, la constancia
y la fé lo mismo que para otros paisanos que llegaron a establecerse
después.. |