“Managua
en la memoria”
Cinco leguas de tierra llana con florestas y arboledas en las cuales hay algunas estancias de ganado mayor y obrajes de añil (que de uno y otro hay mucho en esta provincia), está el pueblo de Managua fundado a la orilla de la laguna, el pueblo es grande de mucha amenidad y regado; suele asistir a él, el corregidor que provee el Presidente de esta Provincias. Lábrase en él cantidad de carmin, jarcia para navios, viven en el muchos españoles, y en los tambos o ventas, hay mercaderes que llaman quebrantahuesos o mercanchifles, por sus caudales cortos. Venden entre los indios ropa de la tierra y de España, sombreros, cuchillos y otras menudencias, cacao, que les sirve de moneda, rescatan y truecan unos géneros por otros. Cógese de este pueblo cantidad de maiz, frijoles, con otras semillas y legumbres, hay abundancia de pescado, que pescan de la laguna la cual dista de la grande donde desagua menos de 100 pasos, aunque esta laguna tiene mas de 25 leguas de circunferencia,. hay en este pueblo muchas frutas de la tierra regaladas, y aunque es de temple caliente es sano de suelo arenisco. Fray Antonio Vásquez
Espinosa
Compendio y Descripción de las Indias Occidentales Principios del Siglo XVII. No puede afirmarse todavía - como diría en su informe sobre las huellas de Acahualinca el arqueólogo Richardson en 1942 -, si los pobladores del territorio managüense que existian a la llegada de los españoles, en 1522, fueron descendientes en linea directa de los pobladores a quienes abatió la erupción del Volcan Masaya, ya que "no se ha establecido o confirmado si fue continua" la ocupación y permanencia en esta región del primitivo Managua - acahualincense, es decir, si su existencia se prolongó hasta cuando las huestes de Gil González Dávila y Francisco Hernández de Córdoba. Lo que sí se puede afirmar es que en los años anteriores a la Conquista, cada una de las distintas etnias de los nativos pobladores de Nicaragua, tanto los de origen Chibcha como los de origen Azteca, ya se habían asentado definitivamente en distintas áreas del territorio nacional; los Niquiranos ocupaban la region comprendida entre ambos lagos; al Sur del pais se habian establecido los Orotinas; al noroeste, en lo que es hoy el Sur del Golfo de Fonseca se fincaron los Cholutecas.
Posteriormente los Chorotegas se dividieron en dos grandes núcleos: los Dirianes u hombres de los altos y los Nangrandanos u hombres de los bajos. " Los hombres de los bajos o Nangrandanos, a pesar de la igualdad de origen e idioma, con los Dirianes, se separaron de éstos después de una guerra encarnizada, dejando un odio mortal entre los pueblos. Abandonaron sus antiguas moradas, conquistaron sobre los Niquiranos la parte entre el Lago Xolotlán y el mar, fundando Imatibia en la orilla occidental del mismo lago y Sutiaba, en el centro de la comarca". (1) Pbro Félix Pereira, Cartilla de la Historia de Nicaragua, segunda edición, León , Nicaragua, 1928. Refiriendose a los Chorotegas, Jaime Incer Barquero dice que "la irrupción posterior de tribus nahuas (entre ellas los Nicaraos), partió sus antiguas heredades en tres porciones: una situada al noroeste (Nagrando, al occidente del Lago de Managua; otra central (La Maquesa), donde es hoy Masaya y la Meseta de los Pueblos y, finalmente, la parte más suroriental, junto al Golfo de Nicoya, dominada por los Orotinas".
Son los Nagrandanos, pues, los primitivos pobladores de Managua que se fincaron a lo largo de la costa del lago ' después de una guerra encarnizada (contra los Dirianes), dejando un odio mortal entre ambos pueblos. Abandonaron sus antiguas moradas, conquistaron sobre los Niquiranos la parte entre el Lago Xolotlán y el mar". Reconstrucción de la historia
Entonces, Fray Francisco de Bobadilla instruyó a los soldados que los libros aborígenes fueran descomisados a los güegües. Luego de una eficaz labor de requisa y decomiso, se procedió a la quema en un acto preparado como escarmiento contra los nativos, espectadores forzados del brutal acto inquisitorial. Bobadilla, que había llegado procedente de Panamá, habría de ser tambien el fundador del primer convento que hubo en Nicaragua. Habían libros escritos sobre tiras de cuero de venado, en ellos se pintaban las heredades, los caminos, los cerros, los ríos, los bosques y las ceremonias, las leyes, los trastornos de la naturaleza y las vicisitudes de los pueblos, escribíaseles con tinta ya roja, ya negra, y se doblaban al modo de los aztecas, también en la escritura usaban, además de imágenes, caracteres, y leían sus libros tal como ahora lo hace el hombre moderno. La primeras descripciones históricas sobre Managua se deben a los Conquistadores y a los llamados cronistas de Indias, siendo Gonzalo Fernández de Oviedo el principal entre ellos, quien alcanzaría gran renombre como Cronista de Indias. Managua era una ciudad, relata el cronista, "extendida e desvaciada", es decir una ciudad, larga y extendida, casi sin solución de continuidad, formada por una hilera de casas de amenos huertos, asentada efectivamente a la orilla del lago que el español llamó laguna. Las casas de Managua estaban distanciadas entre sí a "hartos intervalos", en forma muy parecida por la ubicación de sus viviendas y su topografía a algunas poblaciones españolas ubicadas en los valles de Alava, Vizcaya, Galicia e Ibarra. La extensión de la ciudad, calculada anteriormente en tres leguas por el Conquistador Francisco Hernández de Córdoba, había disminuido cuando la observó Fernández de Oviedo: de los galpones y los centros ceremoniales sólo quedaban los horcones; en los campos de pelota pastaban los caballos de los conquistadores, y en algunos de estos vestigios de galpones los españoles hacían levantar refugios a manera de hospitales, para sus heridos. Sobre la relación de los nativos
managüenses con sus vecinos de Tipitapa, Heliodoro Cuadra dice que:
Resistencia de los managuas:
En unas tierras cerca de esta ciudad y de la ciudad de Granada escribió en 1529 el Alcalde Mayor Francisco de Castañeda, "andan cantidad de indios levantados que no quieren servir ni obedecer". El Gobernador Pedrarias, como servidor de su majestad provee que vayan a sojuzgarlos y tiene proveido que vaya un capitán para ello. Los managuas que no podían ganar posiciones para continuar el combate, se mataban, evitando con el suicidio caer prisioneros. Antiguas historias contadas oralmente y transmitidas de generación en generación, relatan el heroísmo del Cacique Stepedult, uno de los caciques managüenses que resistía en las Sierras en defensa de sus ancestrales tierras. En lo que hoy es el actual Departamento de Managua, la guerra de conquista no se libró solamente entre conquistadores y nativos, ni la destrucción de la ciudad fue únicamente consecuencia de las sangrientas luchas que la tuvieron como campo de batalla. Cuando un contingente invasor conseguía apoderarse de una plaza, inmediatamente ese contingente era atacado por otro igualmente español. Al ocurrir esta situación, uno y otro procedía a destruir lo que encontraba en pie. Daban fuego a los ranchos y asesinaban hasta los animales que podían servir de comida a los otros. El nativo a su vez, no sólo era
victima de las fuerzas conquistadoras en sus conjunto, sino tambien de
las rivalidades y luchas hegemónicas que desarrollaban entre sí
las diversas facciones españolas. Muchos nativos eran obligados
a pelear como carne de cañón por las diferentes facciones.
esta situación se prolongó por bastante tiempo, según
anotaría el Alcalde Castañeda.
Managua de los cronistas Por occidente, Managua empezaba frente a la Plaza que por muchos años los conquistadores llamarón Plaza Mayor y que después de la Independencia los criollos bautizaron como Plaza de La República; de allí seguía para el oriente hasta concluir en Tipitapa. Precisamente la máxima autoridad habia adoptado el nombre de Cacique Tipitapa, y bajo su señorío se desenvolvían los habitantes cuando llegaron los españoles. A la llegada de los españoles a Nicaragua en 1522, y a Managua en Junio de 1524, bajo el liderazgo del capitán Francisco Hernández de Córdoba, Managua era una importante Plaza Indígena, y según el cronista de Indias Gozalo Fernández de Oviedo, se extendía desde la Peninsula de Chiltepe hasta Tipitapa. Fue entonces - en el vórtice de la guerra a muerte que los capitanes españoles protagonizaban por la conquista de Nicaragua - cuando empezó a extenderse entre la realeza de Madrid la noticia de que a orillas de una hermosa laguna había una ciudad indígena a la que bien podía considerarsele la más importante de la Región. Los comentarios habían tenido origen en un informe "sellado y firmado" enviado al emperador Carlos I por el entonces Gobernador de Nicaragua, Pedro arias de Avila - históricamente conocido como Pedrarias Dávila - , quien a su vez los habia obtenido de Francisco Hernández de Córdoba, su lugarteniente en la Conquista de Nicaragua.
Desconfiado de los noticiadores a quienes consideraba fabulistas capaces de engañar a su Majestad, y a quienes adversaba, Gonzalo Fernández de Oviedo propuso verificar por sí mismo lo cierto o fantasioso del relato. Su principal interés era desmentir a Pedrarias. en estas circunstancias, por primera vez resonó el nombre de Managua allende de los mares, cuando solamente habían transcurrido unos pocos meses después de haber sido ocupado el país por las fuerzas conquistadoras. Fernández de Oviedo cumplió su propósito de venir a Nicaragua; en realidad hizo tres viajes durante 1527, pero sería hasta un año mas tarde (1528) que dispuso conocer Managua y escribir su testimonio sobre la ciudad. Cuando lo hace, redacta su escrito en tiempo pasado, como si escribiera sobre algo que ya no existe o que había cambiado desde la fecha del informe. En el corto lapso de cuatro años (1524 a 1528, Managua ya no era la Ciudad que Pedro Arias de Avila había descrito a su emperador. No obstante, conservaba vestigios que el cronista anota y comenta. Junto con la descripción que de Managua hizo Fernández de Oviedo, otros cronistas de la conquista hicieron lo propio con las formas de vida practicadas por los nativos de aquella época. Conforme a sus testimonios, los nicaraguenses de hace un poco más de 500 años habían desarrollado ya una impresionante evolución cultural que, a su hora y de acuerdo a su tiempo, determinaba la existencia de una sociedad en ascenso. Esta evoluciónn arrancaba desde varios siglos antes que Cristóbal Colón anduviera golpeando puertas de palacios y ministerios europeos en procura de financiamiento para izar velas, con rumbo incierto, hacia las Indias. El propio Fernández de Oviedo haría tambien una descripción general de la Nicaragua de 1527. Al efecto escribió: "Nicaragua es un gran reino de muchas y buenas provincias, y las más de ellas anexas leguas distintas apartadas y diversas las unas de las otras. La principal es la que llaman Nicaragua, y es la misma que llaman Chorotega, y la tercera es la Chontal. Es de las más hermosas y apacibles tierras, los llanos de Nicaragua que se puede hallar en estas Indias, porque es fertilísimo de maizales y legumbres, de frijoles de diversas maderas, de muchas y diversas frutas. de mucho cacao, que es aquella fruta que parece almendra, y corre entre aquella gente por moneda, con la cual se han de comprar todas las otras cosas que de mucho o poco precio son asi como el oro, los esclavos, la ropa y cosas de comer y todo lo demás. Hay mucho acopio de miel y cera y mucha montería de puercos, venados y otras salvajinas y conejos y otros animales y muchas y muy buenas pesquerías, así de mar como de los ríos y lagunas, mucha abundancia de agodón y mucha y buena ropa que de ello se hace. y lo hilan y tejen las indias. Sus gentes son de buena estatura y mas blancos que loros". Las observaciones de Fernández de Oviedo serían ampliadas por otros cronistas españoles, entre ellos Fray Nemesio de la Concepción Zapata, quien escribió lo siguiente en 1684: " Estos indios habitadores de estas regiones eran extremadamente discurridos y despejadores de entendimiento, se veían en todo su artificio, su industria, su trabajo de sabiduría, tenían grandes semejanzas con los de Nueva España. Estaba en el uso el mismo sistema cronológico, se daba con los mismos nombres a los días del mes y a los meses del año y se hablaba el idioma natural por buena parte de los moradores". Jaime Incer Barquero
recoge otras opiniones, a las que agrega sus propios conceptos:
Con las fundaciones de Granada, el 9 de Diciembre de 1524, y de León casi simultáneamente, el poblado de Managua, si no pasó al olvido total de los conquistadores, perdió la caracteristica de principal y hermosa plaza que le había reconocido Fernández de Oviedo en 1528. No obstante, su posición intermedia entre esas ciudades le confirió categoria especial" la de servir de puente o paso que inevitablemente tenían que transitar los viajeros de oriente a occidente y viceversa. esa posición geográfica dentro del territorio nacional habría de ser determinante para el futuro que le esperaba. Managua despoblada En general todos los cronistas, de los años de la conquista primero y de la colonización después, que vinieron a Nicaragua legaron en sus escritos los testimonios descriptivos y admirativos sobre el país que se abrió ante sus ojos, con su impresionante geografia y sus gentes que le provocaban admiración. Particularmente impresionó a varios de ellos la densidad demográfica de Nicaragua: "Parecía que hervía de gentes aquella tierra, según yo lo supe de ella" escribiría Fernández de Oviedo - , y fray Bartolomé de las Casas calcularía una población en más de un millón y cien almas, sosteniendo en uno de sus escritos que "Nicaragua era una de las más pobladas del mundo". Managua fue una hermosa y populosa plaza, la mas hermosa de todas. Cuando más prospera estuvo - antes que entrase en ella la polilla de la guerra - tenía cuarenta mil habitantes, diez mil de los cuales eran guerreros de arco y flecha, las armas de mayor jerarquía que los nativos usaban en sus contiendas. No obstante, esta población habría de diminuir dramaticamente pocos años después, y para 1525 el fraile defensor por antonomasía de los nativos, Bartolomé de las Casas, anotaba que en sólo veinticuatro meses sus compatriotas habían hecho desaparecer del territorio nicaragüense "más de doce mil ánimas y todos son muertos ya que no escapó alguno", "más de otras quince mil". Otras causas del despoblamiento sostiene Jorge Eduardo Arellano, "fueron los masacres de las pacificaciones (....) y los muertos en las luchas de resistencia, las exterminaciones provocadas por los trabajos forzados de las encomiendas, servicios y demás obligaciones esclavistas", El Obispo Antonio Zayas, anota Arellano, confirmó que la población indígena en 1538 se redujo a trescientos mil , y a 30 mil diez años después. El despoblamiento continuó sucesivamente y de 600 mil habitantes que se calcularon en 1524, se redujo a ocho mil en 1578. Organización
Social
" La propiedad era comunal y se otorgaba en parcelas individuales a los cabeza de familia en usufructo que se podia heredar (...). Los Indios precolombinos de Nicaragua, Nahuas, Chorotegas, Subtiavas y otros tenían el Calpal como patrón de la tenencia de la tierra, propiedad común de un grupo familiar. El padre de la familia traspasaba la posesion de la tierra al hijo que se casaba, definiendo la organización social de un patrilinaje local y territorial. Ello correspondia a una producción comunal y a una economía de consumo directo". Algunos estudiosos de aquel sistema de tenencia de la tierra de nuestros antepasados, sostienen que cuando el varón abandonaba a la compañera o esposa, perdía todo derecho a la propiedad, perdiendo tambien la posibilidad de adquirir otra. Asimismo el varón separado, mientras la esposa estuviera viva no podía volverse a casar con otra. El divorcio no existía, pero si la mujer incurría en adulterio quedaba libre el marido. El matrimonio excluía a las hermanas. Era prohibido que el sirviente se casara con la hija del amo. La mujer pedida en matrimonio por los padres del novio a los de la novia y concedida gustosamente, pasaba una temporada en preparación.a fecha de matrimonio era acordada entre los padres de los novios, y llegado el día se celebraban grandes banquetes, bailes y bebederas de chicha de maiz. Los españoles abolieron el patrón Calpul y lo sustituyeron con un nuevo concepto de propiedad consistente en "caballerias y peonías". Las primeras se destinaban a quien habia hecho la conquista a caballo y se median azotando varios caballos seleccionados entre los más fuertes y al caer exámine el último, cualquiera fuese la extensión de los terrenos, hasta allí llegaba la propiedad asignada. A los caballeros se les dotaba también de una considerable suma de ganado y de bestias de carga asi como cereales y de nativos que pasaban a serviles en condicion de esclavos. Las peonías teóricamente destinadas a los conquistadores de a pie no funcionaron nunca. A ea época se remonta el origen de la propiedad privada en Nicaragua; siglos despuéa, al ser proclamada la independencia en 1821, los españoles dejaron dos figuras jurídicas referidas a la posesión de la tierra los terrenos municipales o ejidos y las comunidades indígenas de las cuales sobreviven en el presente, entre otras, la de Subtiava en León. Recopilación:
Ed Manfut P.
SáBADO 10 DE AGOSTO DE 2002
PORTADA
Moctezuma, o el guerrero chorotega Clemente Guido Martínez
El Guerrero Chorotega. Éste
Al respecto, tengo un trabajo inédito mucho más amplio de
lo que aquí
Arellano, le atribuye una altura de 172 cms, clasificada como B-6, y
Efectivamente, si uno estudia los altorelieves del Templo de los Guerreros
En cambio, si bien no usan los vestidos que caracterizan a los
La B-6, es un personaje que tiene sentadas sus caderas sobre el suelo,
no
En Nicaragua, encontramos evidencias del culto a Quetzalcóatl en
Los Cronistas reportan este culto al Sol, tanto en el llamado “Juego de
los
Un significativo dato en el inventario del Oro recopilado por los
Estos cascabeles son representaciones de Quetzalcóatl, la serpiente
Este culto a Quetzalcóatl, seguramente era compartido tanto por
los
Oviedo asegura que “los de la lengua de Chorotega, que son sus enemigos
El P. Guillermo Terrazas, no comparte la opinión de que sea un guerrero:
Yo no veo la contradicción, pues como refiero en mi trabajo inédito
sobre
(Fragmento) |