
Hoy en día, Las Piedrecitas sigue siendo uno de los parques más visitados, y los enamorados ya no se esconden en el entonces famoso “rincón de los monos”, sino que se ven bajo cualquier sombra. Visitarlo parece seguro, pero no es extraño ver que la Policía entra en sus patrullas dándole persecución a una de tantas pandillas de delincuentes que se mantienen en el sitio buscando qué “cazar”.
Los colegios ya no
realizan giras a Las Piedrecitas para mostrar la geografía de Managua.
Los únicos estudiantes que se observan son los que se escapan de
clases para disfrutar sus noviazgos.
11 DE NOVIEMBRE DEL 2001 /
Las Piedrecitas encuentro de generaciones
Este punto
de referencia para los managuas ha servido de recreación para
chicos y grandes desde inicios de 1920
Jehú Hernández Sandoval
A la entrada, la estatua del legendario Cacique Diriangén parece
dar la bienvenida a todos los visitantes. Más adentro una
vieja locomotora fabricada en 1904 —la primera en llegar a Nicaragua—,
un monumento a los niños víctimas del terremoto de 1972,
un pequeño zoológico y una bonita vista a la Laguna de Asososca
y el Lago Xolotlán, son parte de los atractivos del Parque Las Piedrecitas.
Este punto de encuentro y referencia para los managuas ha servido de recreación para chicos y grandes desde inicios de 1920, luego de ser construido por la Administración de Emiliano Chamorro. “Fue inaugurado bajo el nombre de Parque Lastenia, en honor a la esposa del gobernante, doña Lastenia Enríquez de Chamorro, cuya dedicación lucía en un arco de hierro, según el documento “Managua en sus 40 siglos de existencia”, del Dr. Julián Guerrero y Lola Soriano.
El Parque Las Piedrecitas, que toma su nombre por la cantidad de material
que provenía del banco de hormigón localizado a escasos
metros de su entrada Este, ha servido por décadas como un centro
de diversión para miles de familias de escasos recursos económicos.
Es
considerado uno de los parques más concurridos por los capitalinos,
aunque eventualmente llega gente de los departamentos. Durante la semana
y a todas horas del día es visitado por jóvenes que lucen
sus uniformes azul y blanco, parejas de jóvenes que buscan estrechar
sus lazos amorosos, adultos que lo consideran un lugar bonito para
recrearse, y vendedores que esperan obtener ganancias satisfaciendo el
apetito y la sed de los visitantes.
Los fines de semana es prácticamente invadido por centenares de personas, que de una u otra forma encuentran en ese lugar una manera de diversión y esparcimiento. Para los pequeños hay varias opciones: toboganes, “chinitos”, sube y baja, y la posibilidad de rentar una bicicleta por seis córdobas la hora. Algunos visitantes optan por llevar ellos mismos sus bicicletas y patines, con los que abarrotan la pequeña rotonda que se encuentra en el centro del parque. Los más grandecitos encuentran en las bancas, grama y muros a la orilla del parque un lugar especial que les permite observar a los niños jugando y divirtiéndose hasta más no poder. Los vendedores de raspados, helados, agua helada, gaseosas y golosinas, ponen el sello característico de los lugares concurridos por la población.
Desde su fundación, por el Parque Las Piedrecitas han desfilado millones de niños, niñas, jóvenes, adultos y ancianos con un objetivo común: salir de la rutina y experimentar un rato de tranquilidad o bien de acción y emociones.
Entre los personajes que forman parte de la historia de este parque encontramos a la señora Socorro Plazaola, conocida popularmente como “Doña Coquito”, quien lleva 38 años ofreciendo refrescos y comida a los visitantes en su “Bar Las Piedrecitas”. Sus ojos han visto pasar innumerables parejas de novios en busca de un rinconcito en el cual expresarse su amor. Además de los miles de niños que han llegado en busca de un refresco para saciar su sed después de largas horas de correteo.
“Hay veces que vienen jóvenes y me dicen: ‘¿Se acuerda de mí? Yo vine hace unos años a este parque a jalar con mi novia. Ahora nos casamos y tenemos este niño’. Yo les digo que sí, pero por educación”, comenta sonriente. Difícilmente podrá recordar tantos rostros sudorosos, unas veces llenos de alegría otras en llanto tras una que otra caída.
Doña Coquito opina que sería una buena idea que las autoridades municipales construyeran un “Mirador” en el costado norte del parque, desde donde se pueda observar plenamente la belleza de la Laguna de Asososca, Lago Xolotlán y más al fondo, las espesas montañas de Matagalpa. “Sin duda eso atraería no sólo a más nicaragüenses, sino también a los turistas extranjeros”, enfatizó.
El Parque Las Piedrecitas es uno de los pocos que cuenta con servicios sanitarios. Además de personal de seguridad y limpieza que garantizan tranquilidad a sus visitantes.
22
de Marzo de 2004 | END —Karla Castillo —
El Centro Autónomo Elemental Acahualinca surgió hace casi
20 años, gracias al esfuerzo de la comunidad. De eso fui testigo.
Semanalmente, en aquellos tiempos en que escaseaba todo, se destazaba una
res y se vendía una libra de carne a cada familia, para que las
ganancias quedaran para construir la escuela en una manzana que servía
de basurero y eventual campo de béisbol. Años después
se levantó un galerón que más parecía barraca
para esclavos. Eran bloques usados de distintos
colores, para la “minifalda”, tablas viejas y mano de obra de la gente
del barrio la que iba forjando el que hoy se llama Centro Escolar Autónomo
Elemental Acahualinca. Así fue como
empezaron a ir los niños del sector a la escuela, sin protección
alguna, porque el techo estaba agujereado. En invierno era una pena ver
a los estudiantes llenarse hasta las rodillas de lodo, para que acudieran
a sus aulas, porque la escuela no tenía un solo andén. Casi
llegaba 1990 y con aquellos cantos de sirena de las elecciones, la escuela
fue mejorada con un muro perimetral. Sin embargo, el estado de las aulas
era deprimente y no había suficientes pupitres. Para entonces enviaron
a un director, muy joven y excéntrico, del cual recuerdo que se
llama Fabio Silva. En uno de sus arranques, Fabio ordenó que los
estudiantes no entraran por el portón delantero, sólo por
la parte trasera del colegio, pese a que la lógica decía
lo contrario, y a que en invierno el acceso era mucho más difícil.
Sin embargo, así fue mientras él estuvo como director. No
se hablaba aún de la autonomía escolar de Humberto Belli,
cuando Fabio cobraba mensualidades sin que se viera mejora alguna en el
colegio --insisto, soy testigo de esto--. Pero le llegó su hora
de irse y un tiempo después nombraron directora a Daysi, quien,
según los padres de familia, no cobra nada a los estudiantes. Y
el colegio por fin se levantó, gracias a las gestiones de la profesora
Castellón con ONG y gobiernos amigos. Los corredores se embaldosaron
y entecharon, un gran espacio del patio se adoquinó y se colocaron
canchas de básquetbol. El techo de las aulas, destruido por las
pedradas de los vagos del sector, fue cambiado por láminas troqueladas
y todo el colegio mejoró. Y de eso debe tener constancia el Ministerio
de Educación y hay demasiados testimonios en el barrio.
10
de Junio de 2002 | END —JUAN CARLOS BOW—
*
Incremento del cinco por ciento en energía eléctrica dejará
sin muchas diversiones a personas con escasos recursos
Jamileth
Márquez, habitante del barrio El Pantanal y
madre soltera de una niña, manifestó que "ahorita sólo
me salen mensualmente 110 córdobas, pero con el incremento no sé
a cuánto me va a subir, por lo que comencé a bajar el consumo".
"Yo principalmente ocupo energía para ver la televisión,
pero ahora tengo que dejar de ver la televisión, porque sino sólo
voy a conseguir los reales para la luz (energía eléctrica),
y no voy a tener para comer", comentó Márquez.
José
Luis Aguilar, propietario de una pulpería en el barrio Rafael Ríos
indicó
que debido a esa alza en la energía, "voy a tener que dejar de tener
mis cosas heladas, pues tendré que apagar la mantenedora casi todo
el día, para que no me salga alto el recibo". Agregó que
actualmente la cuenta de energía eléctrica, que a él
le llega, es de "casi" 300 córdobas, por lo que si mantiene el actual
consumo, las ganancias de su venta serán "para Unión Fenosa,
y no para mí".
Margarita
López Lara, habitante del barrio Rafael Ríos
dijo que recientemente técnicos de Unión Fenosa, realizaron
cambios de medidores de energía eléctrica, en esa zona. "Primero
me hacen pagar 140 córdobas por derecho a un medidor, ahora vienen
y le suben a la luz (energía eléctrica), sólo falta
que vengan, y me quiten la vida", expresó López. Agregó
que actualmente ella paga el consumo mínimo, pues solamente tiene
una radio y un par de bujías, pero que con el alza tendrá
que dejar de escuchar su radio, pues "sino me quedo sin comer".
Elvira
Berríos, habitante del barrio El Pantanal, señaló
que tendrán que esperar a que llegue el recibo, para ver de cuánto
es el incremento real.
"Ahorita
sólo sé que es del cinco por ciento, pero tengo que ver cuánto
más me le van a poner ellos, pues como nos pusieron medidores nuevos,
también nos van a llegar cuentas nuevas".
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27
de Agosto de 2001 | El Nuevo Diario / JOAQUIN TORREZ A.
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Bomba
de tiempo sobre barrios de cuenca del Xolotlán
La existencia
del veneno Toxafeno
donde antes estuvo la empresa química
PENWALT, es sólo parte de toda
una negra historia de contaminación ambiental y
humana, de engaños, muertes y demandas, como una de 11 millones
de dólares contra el Banco Centroamericano de Integración
Económica, BCIE, entablada por un grupo de ex trabajadores de esa
empresa. Lo del Toxafeno está más que comprobado por autoridades
de la Procuraduría del Ambiente. Los antiguos trabajadores, por
su experiencia, creen que si eso sigue ahí podría significar
una bomba de tiempo para Managua y principalmente para los
barrios Los Arcos, Valle Dorado, Las Brisas, Linda Vista y otros más,
aledaños a la planta de la PENWALT, ubicada al lado del Lago de
Managua. Aún no se ha dicho cuánto
veneno hay ahí. Pero los ex obreros creen que son unos 321 barriles
de Toxafeno embodegados en los predios de la antigua empresa Hércules
de Centroamérica, HERCASA, empresa vecina y hermana de la PENWALT.
Vale decir que HERCASA era la que hacía Toxafeno. Este veneno lo
hacían con el cloro que por medio de tuberías le pasaban
desde la PENWALT. El toxafeno lo usaban para matar los gusanos del algodón
en la época de Somoza y en los años 80. Y lo utilizaban pese
a estar prohibido en el mundo, pues forma parte de la llamada «Docena
Maldita» de los venenos mortales. El toxafeno es el nombre común
del químico llamado Canfecloro, peligroso para la vida de miles
de animales acuáticos. En las personas, su mucho contacto produce
envenenamiento agudo; es como estimulante para el cerebro y de la columna
vertebral, por lo cual causa convulsiones en todo el cuerpo. Además,
produce cáncer y malas formaciones genéticas en los humanos.
PELIGROSA PRESENCIA DE MERCURIO
Según los ex obreros de la PENWALT, cuando cerraron HERCASA (años después del cierre de la PENWALT ocurrida el 8 de enero de 1992), esa cantidad de Toxafeno no la pudieron vender y ahí quedó. Pero lo más grave, según ellos, es que no sólo quedó eso, sino grandes cantidades de mercurio que está regado en todo el perímetro de lo que fue HERCASA y la PENWALT. ¿Cuánto Mercurio hay? Eso no lo pueden medir. Pero sí -dicen- que saben de estudios que hablan de 600 toneladas de mercurio que podrían estar dentro del Lago de Managua que, por años, fue como un basurero para estas empresas. Para don Leonel Barahona, un ex trabajador, el mercurio con el paso de los años ha sido arrastrado por las lluvias hacia el lago y peor aún a su fondo, ya que es 13.5 veces más pesado que el agua. Para él y otros ex obreros, no es remoto que todo el manto acuífero de esa zona, que por desgracia se conecta con otros pozos de agua de Managua, esté contaminado, pues las mezclas de sodio y mercurio que se hacían en la PENWALT eran mortales. En la PENWALT producían Soda Cáustica, Acido Clorhídrico, Sodio y Cloro, para todo Centroamérica y Panamá, gracias a los tratados comerciales del Mercado Común Centroamericano que regía en la década del 70. Por medio de ese MERCOMUN, a Nicaragua le correspondía hacer cloro y Soda Cáustica y a Guatemala textiles, por citar dos casos. Es más, enviaban Acido Clorhídrico a Cuba. Su producción promedio era de unas 1 mil 800 toneladas mensuales de Soda Caústica para hacer jabones y telares. El cloro era como un subproducto, que vendían en considerables cantidades a HERCASA; ésta compraba Trementina, Carbono y otros químicos más para hacer el bendito Toxafeno.
DEMANDA DE 11 MILLONES DE DOLARES
Lo de la PENWALT, del toxafeno y sus mercurios, es un caso típico de contaminación ambiental, a juicio del abogado Adrián Meza Soza, quien representa a los más de 30 ex trabajadores de esa empresa, que desde 1994 han estudiado su demanda contra el BCIE, grupo financiero que al final se quedó con todo lo que fue la PENWALT. Al inicio la demanda era por 13 millones de dólares, pero luego bajaron hasta 11 millones por los mil y un daños físicos y sicológicos ocasionados a los obreros. En esta cantidad incluyen los pagos por las costosas medicinas que muchas veces se han costeado ellos con sus magros recursos. De acuerdo al abogado Meza Soza, esta demanda la iniciaron en la parte laboral. Y de esta hubo una sentencia que estableció la contaminación de los trabajadores. Después, el Tribunal de Apelaciones dijo que no podían seguir con su demanda porque la administración de la PENWALT estaba al día con el pago del Seguro Social. El Tribunal dijo que era el INSS el que tenía que asumir el asunto de los trabajadores contaminados.
La historia
de esta demanda es más larga. Pero vale contar, por ahora, que hubo
una serie de pláticas entre el Ministerio de Salud, MINSA y el INSS
para garantizar la atención de los trabajadores afectados. Pero,
como el MINSA no les ha hecho caso en la entrega de medicinas y la gente
sigue muriéndose, decidieron seguir con su demanda, pero ahora en
la vía civil. La demanda es contra el BCIE, banco que en 1981 dio
un préstamo a la PENWALT de 4 millones 400 mil dólares para
que compraran maquinarias y así mejorar su productividad. Como la
empresa no cumplió, el BCIE los embargó y por ello es a este
banco que han demandado, dice el abogado Meza Soza. Cinco de los primeros
demandantes han muerto ya. Julio César Aráuz, Juan Meza,
Aníbal López y Carlos Ortega, son algunos a quienes el cloro
y el mercurio les comieron las entrañas. Los demás se mueren
cada día. Y por eso exigen una indemnización, para ayudar
a sus familias a costear los gastos de sus mortales enfermedades, que como
una vez le dijeron a una revista nacional, sólo eran atendidas con
la entrega de un vaso de leche para que se les pasara el envenenamiento.
26 de Agosto de 2001 | END —ERICK HURTADO URBINA—
Toxafeno sobre pobladores de Ciudad Sandino y alrededores
Prácticamente
miles de pobladores de Ciudad Sandino y
sus alrededores continúan absorbiendo el químico tóxico
llamado toxafeno,
que se concentra en los tejidos grasos
y en los músculos, causando tumores y cáncer de tiroides.
También los vapores del toxafeno que se dispersan a grandes distancias
y por muchos años provocan daños severos en el medio ambiente.
Se podría
decir que el fantasma de la antigua
Penwalt, cerrada desde 1992 y bajo dominio, propiedad y custodia del Banco
Centroamericano de Integración Económica (BCIE) desde 1993,
continúa rondando y causando graves daños al medio ambiente,
a los recursos naturales y a la vida humana.
Además de que la Procuraduría para la Defensa del Medio Ambiente y los Recursos Naturales confirmó que el BCIE mantiene toxafeno en las instalaciones en que funcionaba la Penwalt, prácticamente al aire libre, contaminando el medio ambiente y exponiendo la vida de la gente, también lo denunciaron nuevamente de almacenar mercurio y otros químicos que ponen en riesgo a la ciudadanía. La existencia de toxafeno en la planta de lo que fue la Penwalt, fue confirmada durante una inspección que recientemente efectuó la Procuraduría para la Defensa del Medio Ambiente y los Recursos Humanos, tras recibir denuncia del Centro Universitario para la Defensa del Ambiente «Francisco Méndez» de la UPONIC, que actuó en representación de los ex trabajadores de dicha empresa. El doctor Adrián Meza Soza, director general del Centro Universitario antes descrito, entregó la denuncia de que presuntamente habían sustancias tóxicas en estado no adecuado en la Penwalt, a la procuradora para la Defensa del Medio Ambiente y los Recursos Humanos, licenciada Marianela Rocha Zúniga. La licenciada Rocha explicó que la Procuraduría puso la denuncia ante el Ministerio de Recursos Naturales y del Ambiente (MARENA), le notificaron al BCIE e hicieron la inspección apoyados con técnicos de la facultad del ambiente de la Universidad Centroamericana (UCA).
«Logramos comprobar que los tanques con toxafeno estaban en condiciones totalmente precarias y destapados», sostuvo la alta funcionaria de la Procuraduría. Explicó que de acuerdo a los especialistas de la UCA, los vapores del toxafeno pueden transportarse a grandes distancias y acumularse en organismos que forman parte de la cadena alimentaria y en los humanos. «Cuando el organismo absorbe el toxafeno, llega a los órganos y se concentra en los tejidos grasos y en los músculos, produciendo tumores y cáncer de tiroides», externó la Procuradora, haciendo ver que la extrema toxicidad de esta sustancia causa daños ambientales muy severos, entre ellos la eliminación total de la fauna acuática. El toxafeno es un plaguicida (insecticida y rodenticida) de elevada persistencia en el medio ambiente que puede ser de cinco a once años y en algunos casos hasta mayor a los 300 años, según las condiciones ambientales. La licenciada Marianela Rocha subrayó que en base a la ley van a solicitar al Banco Centroamericano de Integración Económica, que esas sustancias contaminantes las depositen en lugares seguros y con el debido resguardo y que se reparen todos los daños causados al medio ambiente. «Vamos a hacer auditorías de los daños que causaron y vamos a dar las recomendaciones necesarias para que el BCIE las cumpla».
¿ALMACENAN
MERCURIO?
El jueves
pasado la Procuradora recibió una nueva denuncia contra el BCIE
por parte de los ex trabajadores, representados por el doctor Adrián
Meza Soza, gerente general del Centro Universitario del Ambiente de la
UPONIC, en la que señalan que presuntamente la
planta de la antigua Penwalt está siendo utilizada para el almacenamiento
de significativas cantidades de mercurio y otros productos químicos,
generando un grave riesgo para los pobladores aledaños a esa zona.
Recuerdan
en la denuncia que de conformidad con un
informe emitido por el antiguo Instituto Nicaragüense de Recursos
Naturales y del Ambiente (IRENA), el 25 de agosto de 1993, se detectaron
en su oportunidad las graves consecuencias de la contaminación mercurial
generada por esa planta.
Del afluente
líquido salía mercurio hacia el lago Xolotlán y del
resultado de un análisis químico se determinó que
en el sedimento se transforma el mercurio en monometil y dimetil mercurio.
Este último es volátil y pasa a la atmósfera, mientras
el monometil mercurio es el más peligroso, debido a su toxicidad
para la vida acuática.
Asimismo
en el hombre causa daños irreversibles en el sistema central nervioso,
que puede llevar a casos graves de sordera, ceguera y parálisis
total, hasta la muerte.
«Esta
reseña científica de los graves efectos que produjo la contaminación
mercurial de la Penwalt, hoy propiedad del BCIE, proyecta una imagen de
la peligrosidad real que rodea a esa planta industrial, a pesar de los
años que tiene de estar oficialmente cerrada»,
dice textualmente el documento-denuncia.
Preocupada
por la gravedad de la contaminación del medio ambiente y principalmente
por los irreversibles daños a la vida humana, la Procuradora dijo:
«Vamos a tratar de obtener los instrumentos legales, para ver si
se pueden eliminar esas sustancias tóxicas y contaminantes, como
se hace en otros países».
5 de Septiembre de 2001 | END —Joaquín Tórrez A.— Peligrosa carga contaminante en la Pennwalt
Demandan
al BCIE que se lleve sus venenos
La
Procuraduría del Ambiente y los Recursos Naturales, le pidió
al Ministerio Agrícola y Forestal, MAGFOR, que obligue al Banco
Centroamericano de Integración Económica, BCIE, a que saque
del país todas las sustancias tóxicas como Toxafeno y Mercurio
que están almacenadas en lo que antes fue la empresa química
Pennwalt, ubicada a orillas del Lago de Managua.
Esta solicitud
de la Procuraduría es para que el MAGFOR declare contaminador al
BCIE. Pero, también, que lo obligue a que se lleve fuera del país
las 350 toneladas de Toxafeno y otras tantas de Mercurio, que según
los análisis hechos por la Procuraduría, están almacenados
donde antes fue la Pennwalt.
«Denuncio
al BCIE por lo que hace a la Contaminación del Ambiente y los Recursos
Naturales; por almacenamiento de plaguicidas y sustancias tóxicas
peligrosas. El BCIE dentro del plazo que ustedes establezcan, deberá
trasegar, reenvasar y almacenar todos los tóxicos que están
en contenedores y recipientes donde antes fue el complejo industrial Pennwalt-HERCASA»,
dice parte de la denuncia hecha por la Procuradora del Ambiente, Marianela
Rocha presentada ante el MAGFOR.
De acuerdo
a los análisis hechos por la Procuraduría, el día
8 de agosto, junto a funcionarios del BCIE, del Ministerio del Ambiente,
MARENA, y especialistas de la UCA, en donde antes fue la Pennwalt-HERCASA
están embodegados 18 mil 380 galones de Toxafeno (350 toneladas),
y otra cantidad de Mercurio que son una «bomba de tiempo» para
Managua y sus alrededores.
En su denuncia
ante el MAGFOR, la Procuraduría dice tener copias de informes internos
del BCIE, que señalan que «existen 41 tanques y 8 reactores
donde fue HERCASA (Hércules de Centroamérica, fábrica
vecina de la Pennwalt)». Aquí es donde están las 350
toneladas de Toxafeno y los derrames de Mercurio que la Procuraduría
exige que el BCIE se lleve cuanto antes a su país de origen.
En la
zona, dice la Procuraduría, hay presencia de gases de Toxafeno porque
hay dos tanques (de los 41) que tienen sus válvulas en mal estado.
Pero, también hay derrames de ese veneno, que deben contenerlos
porque todos sus canales se conectan con el Lago de Managua. Con las lluvias
de los meses que vienen, eso será peor para el Lago, dice el informe.
La razón por la que piden (al BCIE) que saque esas sustancias del lugar, es porque también hay contenedores destapados con residuos de sustancias como Trementina; y barriles plásticos, destapados y otros metálicos y oxidados, en mal estado llenos de diluyentes, pinturas y barnices que podrían verter su contenido hacia el lago. Las consecuencias serán desastrosas. Lo del derrame de Mercurio data desde un estudio de 1993, hecho por el antiguo IRENA, donde demostraron que en las aguas que salían de la Pennwalt hacia el Lago, habían niveles de hasta 200 por ciento de Mercurio, mucho más alto que lo permitido en las fábricas de Europa. Por día salían 6 kilogramos de Mercurio hacia el Lago. La Pennwalt calculó en su momento que anual perdía 216 toneladas de Mercurio.
Vale decir que esta resolución de la Procuraduría, surgió por las denuncias del Centro Universitario de Defensa del Ambiente, «Francisco Méndez», cuyo representante, el abogado Adrián Meza Soza, tiene entablada una demanda contra el BCIE por los daños físicos y morales ocasionados a por lo menos una treintena de ex obreros de la antigua Pennwalt. El BCIE es acusado porque fue el banco que se quedó con todo lo que fue la Pennwalt, cuando esta empresa fue cerrada por el Estado en enero de 1992. El BCIE entró en escena porque en 1981, le había prestado a la Pennwalt 4 millones de dólares para que remodelaran su maquinaria. Como la Pennwalt no les pudo pagar, el BCIE la «absorbió».
Según
la denuncia de la Procuraduría, el BCIE, antes de que se haya llevado
todo ese veneno, deberá desmantelar todo el sistema de tuberías
de la antigua fábrica y lavar todo; pero, además, deberá
tratar las aguas provenientes de los lavados, evitando que se vayan hacia
el Lago. Debe cerrar todos los tanques y depósitos para evitar la
introducción de la fauna local, dice la resolución.
Antes del
traslado de esas sustancias, sigue la resolución, debe almacenar
las sustancias en recipientes en buenas condiciones, resistentes al calor
y las lluvias. Luego debe llevarse todo el Toxafeno, Mercurio y demás
sustancias porque están en mal estado y por el peligro que ponen
al país. En otras palabras, clausurar todo lo que fue la Pennwalt-HERCASA.
«Esto
debe ser urgente porque la población y el Ambiente están
en peligro», dice la resolución de la Procuraduría,
enviada al MAGFOR porque ese ministerio es el que se encarga del manejo
y control de plaguicidas y demás sustancias tóxicas, por
mandato de la Ley Básica Para la Regulación y Control de
Plaguicidas.
Para el
doctor Meza Soza, representante de un grupo de ex obreros de la Pennwalt,
el MAGFOR debe actuar con seriedad y mejor aún, hacerle caso a la
petición de la Procuraduría. Si el MAGFOR, decide otra cosa,
deberá demostrar que lo dicho por la Procuraduría es falso,
lo cual es arriesgado porque eso del Toxafeno y el Mercurio no sólo
la Procuraduría lo afirma, sino el mismo BCIE en sus informes, dice
Meza.
De cualquier
manera, la resolución la deberán tomar en consejo técnico
con el MINSA y el MARENA; y apegada a una resolución de las Naciones
Unidas sobre sustancias contaminantes, en la cual prohíben las 12
sustancias más tóxicas (la docena maldita), entre ellas el
Toxafeno, un plaguicida que causa Cáncer y demás enfermedades
(es considerado a nivel mundial como una amenaza para los ecosistemas)
y que en los años de Somoza, fue usado para combatir las plagas
del Algodón.
16
de Abril de 2002 | END —Joaquín Tórrez A.—
Por la contaminación
de su Pennwalt
Cuantiosa
demanda al BCIE
* Todavía
hay mucho veneno almacenado
* 11 millones
de dólares para 34 trabajadores contaminados
* Además,
piden la restauración ambiental del lago Xolotlán
Una demanda
por más de 11 millones de dólares; más una compensación
al Estado de Nicaragua por todos los daños producidos al ecosistema
del Lago de Managua, producto de los derrames de Mercurio. Eso dice una
demanda que días atrás introdujeron ante la Procuraduría
del Ambiente contra el Banco Centroamericano de Integración Económica,
BCIE.
Esta demanda
es por los daños causados a unos 34 obreros que dedicaron buena
parte de su vida a laborar en la antigua empresa química Pennwalt;
y que ahora, debido a la constante exposición a los químicos
que producía esa empresa (Cloros y Soda Cáustica) se contaminaron
y sólo viven, aunque suene duro, esperando en que sus dolencias
acaben con sus días.
Para exigir
estas indemnizaciones y para la compensación al Estado por daños
al ambiente, el doctor Adrián Meza Soza (director del Centro Universitario
para la Protección del Ambiente «Francisco Méndez»,
de la UPONIC), en representación de los trabajadores, alude a una
serie de artículos de la Ley de la Procuraduría del Medio
Ambiente; y para ello, le pide a la Procuraduría que actúe
judicialmente contra el BCIE, ya que este banco fue el que se quedó
con todos los bienes de lo que fue la antigua Pennwalt. «Que por
medio de las acciones judiciales que emprenda esta Procuraduría,
le sean compensados al Estado los daños producidos por los derrames
de Mercurio de la Pennwalt al Lago de Managua, o en su defecto asuma el
BCIE la responsabilidad de garantizar la rehabilitación de los ecosistemas
dañados por la acción contaminante», dice el escrito
del doctor Meza.
Los
11 millones de dólares que exigen de indemnización para los
34 trabajadores, es para compensar todos los daños que a estos obreros
les provocó la exposición al cloro, al mercurio y la Soda
Cáustica. En esto incluyen todos los gastos médicos de los
obreros y el llamado «lucro cesante» que implica todo lo que
estos obreros han dejado de percibir como ingreso desde que les fueron
diagnosticadas sus enfermedades. Vale destacar que cada examen que le hacen
a estos obreros, les muestra grandes concentraciones de plomo en la sangre.
Aparte de ello, muchos ya perdieron la movilidad total debido a que los
químicos les destruyeron sus huesos y por supuesto, la vida. Por
ello es que mantienen estas demandas desde que la Pennwalt fue cerrada
en 1992.
De acuerdo a la abogada Susie Duriez, del equipo que apoya a los obreros, esta demanda la abrieron por la vía civil años atrás. Posteriormente, la juez que seguía el juicio, llamó a los directores del BCIE, a que sentaran su posición sobre el caso. Pero, según Duriez, contrario a lo que dicen los códigos de procedimientos judiciales, la jueza escuchó los alegatos del BCIE, sin que la parte acusadora estuviera presente. «Por eso, pusimos una queja ante la Corte Suprema de Justicia, contra la jueza del juzgado sexto civil de distrito, Zorayda Sánchez Padilla. Pero ella, decidió no seguir con el juicio y lo pasó a la jueza del juzgado primero, Yelba Aguilera. Y desde que tomó el caso esta jueza no hemos sabido nada, está estancado. Por eso es que decidimos poner la denuncia ante la Procuraduría del Ambiente. Si aquí no hacen nada contra el BCIE, vamos a recurrir de Amparo ante la Corte Suprema y si seguimos sin ser escuchados, vamos a elevar nuestra voz ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos», dice Duriez.
En septiembre del año 2001, la ex Procuradora del Ambiente, Marianela Rocha, emitió una resolución en la que le pide al Ministerio de Agricultura y Forestal, MAGFOR, que declarara «contaminador» al BCIE. Esta petición fue al MAGFOR porque ese ministerio es el que se encarga del manejo y control de plaguicidas y demás sustancias tóxicas, por mandato de la Ley Básica Para la Regulación y Control de Plaguicidas.
Esa vez, la Procuraduría del Ambiente le pedía al MAGFOR que le exigiera al BCIE que se llevara todo el veneno que quedó almacenado tras el cierre de la Pennwalt. Pero, antes de que se llevara esos químicos (Toxafeno y Mercurio), que desmantelara todo el sistema de tuberías de la vieja fábrica y lavara todo; y además, que tratara las aguas provenientes de los lavados, evitando que se vayan hacia el Lago. Que cerrara todos los tanques y depósitos para evitar la introducción de la fauna local al antiguo edificio de la Pennwalt, decía la resolución.
VENENO SIGUE EMBODEGADO
«EL BCIE dice que lo que hicieron fue envasar todos estos químicos tales como Toxafeno y Mercurio, pero a nosotros no nos consta porque hasta ahora, la jueza, el MAGFOR y la Procuraduría no nos ha informado», dice Duriez.
La solicitud de la ex Procuradora pedía que obligaran al BCIE a llevarse fuera del país las 350 toneladas de Toxafeno y otras tantas de Mercurio, que según los análisis hechos por la Procuraduría, están almacenados donde antes fue la Pennwalt.
Según esos estudios, el 8 de agosto del 2001, junto a gente del BCIE, del Ministerio del Ambiente, MARENA, y especialistas de la UCA, se conoció que donde antes fue la Pennwalt-HERCASA están embodegados 18 mil 380 galones de Toxafeno (350 toneladas), y otra cantidad de Mercurio que son una «bomba de tiempo» para Managua y sus alrededores.
En su denuncia, la Procuraduría decía tener copias de informes internos del BCIE, que señalan que «existen 41 tanques y 8 reactores donde fue HERCASA (Hércules de Centroamérica, fábrica vecina de la Pennwalt)». Aquí es donde se dice están las 350 toneladas de Toxafeno y los derrames de Mercurio.
Lo del derrame de Mercurio data desde un estudio de 1993, hecho por el antiguo IRENA, donde demostraron que en las aguas que salían de la Pennwalt hacia el Lago habían niveles de hasta 200 por ciento de Mercurio, mucho más alto que lo permitido en las fábricas de Europa. Por día salían 6 kilogramos de Mercurio hacia el Lago. La Pennwalt calculó en su momento que anual perdía 216 toneladas de Mercurio.
BCIE SE QUEDO CON TODO
El BCIE es
acusado porque fue el banco que se quedó con todo lo que fue la
Pennwalt, cuando ésta empresa fue cerrada por el Estado en enero
de 1992. El BCIE entró en escena porque en 1981, le había
prestado a la Pennwalt 4 millones de dólares para que remodelaran
su maquinaria. Como la Pennwalt no les pudo pagar, el BCIE la «absorbió».
Ahora, los abogados que representan al grupo de obreros afectados, esperan
que la Procuraduría del Ambiente, actúe con la misma celeridad
con que actuaron esa vez, para declarar contaminador al BCIE. Pero sobre
todo, que actúe con humanismo ante el drama de estos obreros que
por años, fueron expuestos ante toda clase de químicos, entre
ellos el Mercurio y el Toxafeno, uno de los llamados venenos de la docena
maldita (las 12 sustancias más tóxicas según la ONU),
un plaguicida que causa Cáncer y demás enfermedades y que
en los años de Somoza, fue usado para combatir las plagas del Algodón.
Ensayo de Seguridad Ciudadana en Barrios del Distrito Dos de Managua.

25
de Abril de 2001 | END KARLA CASTILLO—
Managua, Distrito
Dos
barrio
Rafael Ríos, en las cercanías del IFAGAN
pandilla «Los
Cholos 48»,
Dos supuestos miembros
de la pandilla «Los Cholos 48», que asolan el barrio Rafael
Ríos, en las cercanías del IFAGAN, fueron heridos de bala
por
Heriberto
Valle, propietario de una pulpería, narró que a eso de las
11 PM sábado, en su casa, irrumpieron a la fuerza 4 pandilleros
«El Zurdo» Erving Peña, «El Espanta niños»,
«El Cholo Ocón» y «El Pando» Pablo Zamora».
El Zurdo con un machete y me dio en la barriga, disparé varias
veces y lo herí. Peña recibió dos balas, mientras
Pablo Zamora herido de refilón, ninguno se ha atrevido a presentar
denuncia don Heriberto sí recurrió a denunciar
a los delincuentes que amenazaban destruir su casa, agredir a su familia
y llevarse todo lo que encontraran a su paso.
11
de Noviembre de 1998 END KARLA CASTILLO —
Managua, Distrito
Dos
barrio "Maldito"
homicidio Cristian
Ramón Barrantes Saballos, (Irving Manuel Avellán, de 17 años,
es el acusado y tambien los vecinos lo acusan de herir en el ojo a un hombre
y se lo vació )
4
de Marzo de 2002 | END ORLANDO BARRIOS CRUZ
Managua, Distrito
Dos
colonia Morazán,
frente al Barrio Rafael Ríos
pandilla «Los
Cholos», de la Casa Pellas Acahualinca,
cuatro cuadras Abajo, una cuadra al Lago, en el barrio Rafael Ríos.
identificados
con los alias de «La Gerardona» y «El Mudo», están
prófugos de la justicia, luego de lesionar a los hermanos Roberto
José y Evaristo Manuel Rodríguez González, cuando
éstos compraban licor en la pulpería «El Comandante».
El hecho ocurrió el 2 de marzo,11 PM.


31
de Julio de 1999 END MOISES GONZALEZ SILVA—
Managua, Distrito
Dos
Linda Vista,
la Policia capturaró
a 5 personas que tenían causas pendientes con los juzgados, por
los delitos de robo con fuerza, homicidio y maltratos.
Managua, Distrito
Dos
pandilla "Los Playeros"
La Policia
detiene a tres miembros de la pandilla "Los Playeros"
Managua, Distrito
Dos
pandilla Las Gorgolas
Cuatro pandilleros
de pandilla de "Los Gárgolas" fueron detenidos por La Policia.
Estos serán procesados por daños a la propiedad en
perjuicio de la señora Rina María Cardenal.
24
de Diciembre de 2001 END ORLANDO BARRIOS CRUZ
Managua, Distrito
Dos

11
de Enero de 1999 END MOISES GONZALEZ SILVA
Managua, Distrito
Dos
antiguo barrio San
Sebastián
decenas de casas
azotadas por pandilleros autollamados "Los Playeros", "Los Bukis", "Los
Cholos", "Los del Chilamate", "Los Tapiceros" y otros que viven en los
asentamientos del lado de la playa. Los pandilleros
arremetieron las viviendas con grandes piedras, destruyendo los techos
y puertas de por lo menos doce casas.
los pandilleros
Sergio Alexander Altamirano (nañito) y Pedro Mendoza Guzmán
"El Caballo". miembros de "Los Playeros" han sido acusados
de robo con intimidacion.
4 de
Octubre de 2002 | —ORLANDO BARRIOS CRUZ—
Managua, Distrito
barrio Bóer
incidente: de los semáforos de la Asamblea Nacional, cinco cuadras
Abajo.
pandilla «Los
Sata»
Un hombre y una
bebita resultaron lesionados, 6 miembros de la pandilla «Los Sata»,
del barrio Bóer, se presentaron a su casa, para lanzar piedras,
al parecer, en venganza la agresión de los pandilleros
ocurrió el lunes, 10 AM, resultó herido Danilo López,
hasta las dos de la tarde de ese día que logró salir de la
casa, para dirigirse a los juzgados y hacer formal denuncia, ya que la
Policía no se presentó al lugar, pese al llamado. López
reveló autoras de la agresión; Francisca Pérez
Cortés, Jessenia Tijerino, Carlos Giovanni, «Cara de
Mono» y la «Karla Flaca».