xoloitz Santo
Domingo es la continuidad
de
las fiestas del dios Xolotl.
Dios Xolotl, o
Maíz era adorado por los pescadores del Lago Xolotlan de nuestro
antepasados, el origen de la festividad de las Sierritas de Managua data
de muchos siglos atrás. Para ello la folkloróloga Irene López,
Cuenta la historia, narrada por Hernández de Oviedo, que en Las
Sierritas se sembraba el grano de oro o maíz, y durante toda la
época de la siembra y recolección o tapisca, los indios
pasaban un período de austeridad o abstinencia completa. Al concluir
este período empezaba la adoración al Xolotl, caracterizado
por las tremendas borracheras y permiso absoluto por parte del cacique
para que los hombres hicieran lo que quisieran, como premio por la larga
abstinencia.
Esta fiesta duraba varios
días, no se señalan cuántos, pero iniciaba con la
“bajada” del dios del Maíz, de su templo en Las Sierritas, lleno
de flores, frutos, con bailes y música, hacia el templo ubicado
donde esta ahora el Parque Candelaria, muy cerca de las costas del Lago
de Xolotlan en donde aguardaban los pescadores. Al llegar al lago la romería,
el ritual consistía en la puesta del dios en la canoa paseada por
las aguas con música, bailes, borracheras; las canoas iban adornadas
de flores, frutas, Esta diminuta imagen del santo tiene características
indígenas, no las del español que era, además de haberle
puesto el perrito a sus pies con la tea encendida. Esa misma mascota la
tenía Xolotl; un perrito en sus pies, llamado Xulú, con la
misma tea encendida. Es así como se va relacionando todo y con los
años Santo Domingo de Guzmán viene a despojar de su santuario
al impuesto Santo Patrono Santiago.
En
1885 despues de un aluvión y durante una peste de fiebre amarilla
que se dio en Managua, Vicente Aburto un carbonero había descubierto
en el tronco de un árbol la pequeña pero milagrosa imagen
de Santo Domingo, Año con año, según la tradición
la imagen se trae a Managua desde Las Sierritas, ese peregrinar de bailongo
pagano, en el cual el pueblo combinando fervor con relajo, promesas con
licor, y lágrimas con bailadera de vaquitas a la par de la
milenaria musica de marimbas herencia chorotega.
1 de Agosto de 2000 | El Nuevo Diario
A 115 años de tradición y folklore
SANTO DOMINGO de Las Sierras
—HUGO HERNANDEZ OVIEDO*—
Se asegura que en el año 1885, el leñador
Vicente Aburto trabajaba como todos los días en la propiedad
del señor Inocente García Lara; fue en una mañana
cuando el humilde campesino encontró la pequeña imagen de
Santo Domingo dentro de un hueco del árbol del madero negro, Vicente
se sorprendió y corriendo se lo comunicó a su patrón.
Ante aquel milagro, todo se convirtió en (la primera
fiesta) ya que todos los que vivían en los alrededores de
Las Sierras visitaban la hacienda del señor García
Lara para conocer la diminuta imagen que este año 2005 cumple 120
años de haber aparecido y de haberse convertido en el santito más
milagroso que venera nuestro pueblo católico.
TENIAN LA IMAGEN PERO NO SABIAN A QUIEN REPRESENTABA
Nadie sabía qué representaba aquella estatua y fue necesario
realizar reuniones para investigar qué santo era; surgió
la duda y las familias comenzaron a cavilar qué será, sería
el que apareció misteriosamente y se determinó visitar una
iglesia en Managua.
NACE LA PRIMERA «TRAIDA» A MANAGUA
Unas doscientas personas se encaminaron a Managua para visitar la ermita
de la Veracruz (la que estaba donde hoy se levanta el monumento a Rubén
Darío); al frente del grupo venían Vicente Aburto y su mujer
Cirila, los peregrinos llegaron donde el sacerdote para que les informara
algo sobre el santito y el reverendo les dijo... «Se trata de un
gran misionero, predicador cuyo nombre es Santo Domingo de Guzmán,
siendo sus padres nobles, nació el 24 de junio de 1170; su papá
era Félix Guzmán, gobernador de Calaruega y su mamá
es la beata Juana de Aza. Domingo de Guzmán se dedicó pronto
a los estudios eclesiásticos, renunciando a las riquezas para
dedicarse a misionero, protector y defensor de los esclavos; fue
un hombre que fundó la Orden de los Predicadores y profesó
el amor al prójimo; fundó el rezo del Santo Rosario. Muere
en el año de 1221.
LA IMAGEN APARECE POR SEGUNDA VEZ
Después de saber la historia de aquel santito, los campesinos dejaron
la imagen en Managua y regresaron a Las Sierritas donde el misterioso
santo volvió al hueco del mismo árbol del madero negro;
Vicente Aburto se alarmó y corrió por todos los caseríos
diciendo que Santo Domingo había regresado; nadie le creyó
pero al final se dieron cuenta que decía la verdad; fue así
que todos retornaron a Managua y expusieron el caso al cura párroco
quien sonriente les dijo que no era posible ya que la imagen de Santo Domingo
estaba en un altar dentro de la iglesia; fueron al altar y comprobaron
que el lugar estaba vacío.
EL SACERDOTE ACONSEJA SE LEVANTE UNA ERMITA EN LAS SIERRAS
Ante el misterioso caso de la nueva aparición de Santo Domingo en
Las Sierras, el sacerdote dijo a los peregrinos que dejaran al Santo en
Las Sierritas y que le construyeran una ermita y lo trajeran cada año
a Managua para que visitara la ciudad capital; así nació
la tradición de la «Traída» de Santo Dominguito.
LA PRIMERA ERMITA Y NUEVAS IGLESIAS
Construyeron la primera ermita con material de paja en el mismo lugar donde
estaba el árbol de Madero Negro y cada primero de agosto se reunían
muchos campesinos a entonar canciones folclóricas acompañados
de bandolinas, guitarras y marimbas, se escogió ese día para
llevarlo en alegre procesión a Managua y retornar el diez de agosto
a Las Sierritas. Fueron las primeras fiestas donde los creyentes viajaban
en carretas o a caballo.
El trayecto era dificultoso por su mal estado y en días de lluvias
se hacía más ifícil. El señor Antonio Cuaresma
construyó la iglesia de madera, pero el 31 de marzo de 1931 fue
destruida por el terremoto; es así que el señor Nicolás
Estrada y otros creyentes construyeron el nuevo hogar de Santo Domingo
y años después fue remodelada la construcción por
Monseñor Luis Enrique Mejía y Fajardo.