NADA NI NADIE HA IMPEDIDO QUE SANTO DOMINGO PASE 10 DIAS EN MANAGUA 

                 La epidemia del cólera a fines de 1887, ni el inclemente sol y torrenciales  aguaceros, nada impide este ir y venir de los creyentes y promesantes; los terremotos de 1931 y en 1972, su pueblo cortó las alambradas que cercaban  la ciudad y como milagro viviente es la Iglesia de Santo Domingo de Managua que no sufrió daños en ese terremoto. Dos veces lo han secuestrado, en 1961 y en 1965 pues según los implicados de estos hechos, lo hicieron para que perdurara la tradición, ya que ellos se enteraron que el padre Siero y el Obispo González y Robleto, habían firmado una orden decretando no dar permiso para que se efectuara la tradicional «Traída» y «Dejada»; la guerra fraticida de 1979, la crisis económica que viene sufriendo el pueblo, no han logrado detener ese amor, ese fervor a su líder indiscutible, el auténtico líder de los nicaragüenses que concede favores y ayudas a miles de promesantes que año con año se congregan para rendirle honores y pleitesía, festejándole con fe, amor y devoción. ¡Viva Santo Domingo! 

                 * Recopilador de datos históricos. FIESTAS DE SANTO DOMINGO DE ABAJO: El 7 de agosto
La capacitación será el sábado 24 de julio en el Centro Cultural “Popol Vuh”, ubicado en Bosques de Altamira, del Palí 1 cuadra arriba, 20 varas al lago. Costo: 135 córdobas, incluye certificado de participación. Horario: 11:00 am- 1:30 pm. Para más información llame al 277-1716 y 252-58-30. 


1 de Agosto de 2000 | El Nuevo Diario —HUGO HERNANDEZ OVIEDO—

Acaecidos en las fiestas de Santo Domingo

Recordando datos y acontecimientos 

Con el afán de rescatar las tradiciones que en este año 2000 casi estaban perdidas, voy a dejar constancia de algunos datos al cumplirse 115 años de haber aparecido la milagrosa imagen de Santo Domingo, años en los cuales se han venido realizando «la traída» y «la dejada», desde Las Sierritas a Managua, pero...el progreso con la construcción de hermosas residencias han venido borrando el sabor de nuestra tierra mojada, ya no existe el camino de tierra donde Vicente Aburto y su mujer Cirila pasaron por vez primera a Managua para visitar al cura párroco de la Iglesia de la Veracruz. 

URGENTE COMPRAR UN PREDIO FRENTE AL LUGAR «LA CRUZ DEL PARAISO» 

Con el paso del tiempo es posible que un día menos pensado la familia de don Esteban Membreño Ramírez vendan su bonita finca que es el lugar donde año con año se festeja La Roza del Camino en La Cruz del Paraíso; es de urgencia que los comité de fiestas en honor a Santo Domingo compren un terreno para construir en ese lugar una pequeña iglesia y en un futuro, el progreso no borre esta histórica tradición. 

COMITE DE FIESTAS SIEMPRE HA HECHO ENRIQUECER ARTISTICAMENTE LA TRADICION 

Yo recuerdo que en julio de 1969 se formó un comité de fiestas en honor a Santo Domingo donde participaba la consagrada profesora de folclore Irene López, quien ya había fundado en 1965 su famoso Conjunto Folclórico y llevaba las representaciones artísticas a Las Sierritas; también formaba parte de ese comité el ingeniero Reynerio Montiel quien aportaba su radio emisora Canal 130 para hacer las trasmisiones de todo el acontecer; también se contaba con el valioso aporte de la señora Lilliana Miranda de Threlfall, la valiosa participación del profesor Bayardo Ortiz, don Luis Hasbani, doña Mary Coco Maltez de Callejas, José Rodríguez Somoza y otras personalidades, así como quien escribe estos recuerdos. Todos acordamos realizar el evento de la «India Bonita» con la participación de jovencitas de los lugares aledaños a Las Sierritas. 

LA PRIMERA INDIA BONITA 

No quiero dejar pasar por alto este dato importante: resulta que el primero de agosto de 1965 cuando varios folcloristas que bailaban en una enramada de la Colonia Centroamérica, surgió la idea de elegir a la «India Bonita» entre las muchachas que bailaban folclore, y por unanimidad se eligió como tal a una bella joven que recién se había recibido de Secretaria Bilingüe y bailaba maravillosamente, se trataba de IRENE LOPEZ quien a raíz de esa fecha se ha dedicado a la investigación y sobre todo a defender el derecho de conservar vivas las raíces folclóricas en toda su autenticidad. 

EL PRIMER EVENTO DE «INDIA BONITA» EN LAS SIERRITAS DE MANAGUA 

El 31 de julio de 1969 marca el inicio de la «India Bonita» en Las Sierras de Santo Domingo; varias joventicas de diferentes lugares aledaños al sector se inscribieron para participar y luego en la presentación hicieron pareja cada una de ellas con distintos bailarines, al compás de las marimbas que ejecutaban sones de nuestro folclore. 

En este sentimental evento se califican. la belleza física, el desplazamiento en escena al bailar debidamente nuestro folclore la forma inteligente para hablar en público sobre temas totalmente nicaragüenses, especialmente la tradición de Santo Domingo y de nuestra música folclórica. Así llegó el momento de calificar el segundo lugar que ganó la jovencita Ernestina Loáisiga, de Esquipulas, siendo el primer lugar para la primera India Bonita de las festividades de Santo Domingo, la jovencita Marbelí Morales de San Isidro de la Cruz Verde. 

PRIMERA CARROZA CON INTEGRANTES DEL CONJUNTO FOLCLORICO DE IRENE LOPEZ 

El 1ro. de agosto de 1969 en una sencilla plataforma de un camión facilitado por una empresa de refrescos embotellados, vino por primera vez acompañando a Santo Domingo, todo el personal del Grupo Folclórico de Irene López. (Sería hermoso que casas comerciales en un futuro patrocinen carrozas y patrocinen a conjuntos folclóricos para que vengan bailando nuestra música de marimbas). 

BAILES TRADICIONALES DE TODO EL PAIS ACOMPAÑARON A SANTO DOMINGO 

Al año siguiente (agosto de 1970) es importante recordar la participación por vez primera de varios grupos de bailes tradicionales de Nicaragua; (patrocinados por el alcalde turno doctor Luis Valle Olivares) quien le encomendó al profesor Bayardo Ortiz, contratar los tradicionales bailes y de esa forma se presentaron «Los Diablitos», de Masaya; «Los Chinegros» de Nindirí; «El Toro Huaco» de Diriamba; «El Baile de Negras» de Masaya; «La Gigantona» y «El Enano Cabezón», de León; mazurcas y polcas de Matagalpa y Jinotega bajo la dirección de la poetisa Cándida Rosa Valenzuela. El 4 de agosto de 1970 todos ellos venían bailando por las calles de Managua acompañando a Santo Domingo. (Sería hermoso admirara nuevamente a todos los integrantes de bailes tradicionales en las futuras fiestas de Santo Domingo en el año 2001). 

PROGRAMA DE TV «GALAXIA» PRESENTO A TODOS LOS TRADICIONALES PROMESANTES 

«Galaxia» era una revista musical y de comedias en Televisión, bajo la conducción de José María Morales (Pascual Tibio) y quien escribe estos recuerdos. En agosto de 1976 por vez primera en la historia de la televisión juntamos a todos los tradicionales promesantes de Santo Domingo, se les pagó por su participación y cada uno de ellos habló de los favores recibidos de parte de Santo Domingo y la razón por la cual continuaban hasta la muerte pagando la promesa con diferentes atuendo y bailando alrededor de la milagrosa imagen. 

NO DEJEMOS QUE SE MUERA LA TRADICION 

A 115 años de haber aparecido la venerada imagen de Santo Domingo, hago este llamado al pueblo católico de Nicaragua para continuar con esta fiesta popular, pero de manera ordenada, con verdadero fervor, no sólo por lo grandioso de los promesantes, sino por algo más profundo en la devoción a Santo Domingo de Guzmán que debemos llevarlo muy adentro del corazón; evitando el irrespeto a las damas, a los niños y a los ancianos, demostrando ante el mundo que somos un pueblo católico civilizado; proyectando así nuestra cultura y la alegría de nuestra música de marimbas, auténticas raíces de nuestra verdadera y única nicaraguanidad. 




CARRERA DE CORCELES

 Ante una multitud de unas 50,000 personas, "El Coronel", el corcel de Aguerri, llegó en primer lugar, en una reñida competencia de 150 competidores. Ben Hur es realizado el ultimo domingo entre el 1 y 10 de Agosto. No se sabe que inspiro a los organizadores de este evento en Nicaragua, en el pasado el caballo ha inspirado admiracion y poder ante la fuerza de los elementos, En India los Dioses se transportaban en Corceles sobre el cielo, algunos de estos corceles transportaban el Sol. La competencia de carrera de corceles comenzo como un evento en los funerales de los Patroclos, lo que Homero describe como el Gran Evento a la Posterioridad



Managua, octubre de 2,001
                              Del libro Placeres del Ocio 
 1 DE AGOSTO DEL 2002 /  La Prensa  /  Amparo Aguilera
             ¿Sustituto o usurpador?
     Hasta la fecha la Iglesia no lo  reconoce oficialmente como el  santo patrono de Managua. 
Pero para los capitalinos es el protector por excelencia
              Don José García pasa los once meses del año alistándose para Minguito. Tiene 55
              años, de los cuales 30 ha dedicado a las celebraciones de Santo Domingo de Guzmán
              que inician hoy y a quien hizo la promesa de cargarlo durante su fiesta en pago de la
              familia que le ha dado, según cuenta. 

              “Pensaba que me iba a quedar sin hijos porque los dos primeros se me murieron
              recién nacidos. Hasta que Santo Domingo me concedió el tercer hijo vivo. Desde
              entonces yo lo cargo de por vida”, relata, convencido de que este misionero
              dominicano, de la edad media, es su santo patrono. 

              José Santos Rivera —un anciano que tiene 54 años de venerar a Minguito con las
              rodillas sobre la tierra— está de acuerdo con el cargador. 

              “Santo Domingo es nuestro santo. Él nos ayuda en los apuros. A mí por ejemplo me
              alivió de una inflamación en el pie y la ‘chimpinilla’. Inclusive evitó que
              permaneciera preso cuando tuve problemas con un agente de investigaciones
              durante la dictadura somocista. Imagínese que más bien el agente quedó arrestado
              y ¡no yo!”, comenta. 

              “Y a mí me sacó de las jaranas... tenía deudas y el banco hipotecó mi casa. Pero
              gracias al santito la recuperé. Él es nuestro abogado, es nuestro santo patrono...”,
              confirma Azucena García una vendedora del Oriental con 20 años de rendir tributo
              a Santo Domingo, quien forma parte de los cien cargadores oficiales del santito
              “alegrón”. 

              LA “GUERRA” DE LOS SANTOS 

              Pero una cosa son los hechos, y otra los derechos. Hace más de 115 años Santo
              Domingo de Guzmán, la frágil imagen de 20 centímetros de alto encontrada en Las
              Sierritas por un carbonero, es para los managuas su santo ¡de hecho! Sin embargo,
              el derecho le pertenece a otro. 

              “Es verdad. La Iglesia Católica nicaragüense no lo ha declarado (a Santo Domingo)
              como el santo patrono de Managua. Y a la fecha se desconoce algún
              pronunciamiento al respecto”, precisa Bayardo Ortiz folclorólogo e historiador
              nicaragüense. 

              Ortiz explica que el primer santo patrono de esta ciudad fue la Virgen de la
              Candelaria. Sustituida durante el siglo XX por Santiago de Managua. “Éste fue el
              último santo oficial que incluso llegó a compartir las veneraciones de los capitalinos
              con San Miguel, San Juan, San Pedro... a lo largo del año hasta 1931, porque con el
              terremoto los templos se destruyeron y estos santos se dejaron de celebrar”,
              detalla. 

              Tengo entendido que para ese entonces Minguito ya era festejado en Las Sierritas,
              inclusive Santiago llegaba a recibirlo en la esquina del Infierno... ¿En qué momento
              entra a sustituirlo? 

              “Después de 1931. Ya que Minguito era la única celebración patronal que seguía de
              pie, gracias a los sierreños. Según testimonios de gente de aquella época, Santiago
              ya estaba decaído porque la Iglesia por sus roces políticos con el general José Santo
              Zelaya, presidente de Nicaragua, lo dejó a la deriva...”. 

              ¿Eso por qué? 

              “El 25 de julio Zelaya acostumbraba celebrar su revolución liberal fecha en la cual la
              Iglesia solía homenajear a Santiago, lo que contribuía a la pomposidad zelayista.
              Esto no les gustaba a los clérigos porque Zelaya apartó en su momento a la Iglesia
              del gobierno... por eso en años posteriores resultó fácil el auge de Santo Domingo en
              Managua”. 

              ¿Por qué no lo reconoció al final la ley católica? 

              “No sé por qué la Curia no lo declara como el santo patrono... allí hay intereses
              oscuros”, señala. 

              Según el promesante Lisímaco Chávez esos intereses tienen nombre y apellido. “Son
              económicos”, apunta. “¿Por qué la Iglesia prohibió en 1961 la bajada del santo? ¡Por
              la limosna, mamita! Que era peleada por los jesuitas (de la Iglesia de Managua) y los
              sampedranos (de Las Sierritas). Como no se pusieron de acuerdo en esto, decidieron
              impedir con un comunicado, autorizado por la Guardia Nacional, la traída de
              Minguito. Aunque el pueblo no se lo permitió y eso la historia lo testifica hasta
              nuestros días”, sostiene. 

              LA VERSIÓN DE LA IGLESIA 

              Al abordar este tema Leonel Baltodano, cura párroco en la Iglesia de Las Sierritas,
              confirma que Santo Domingo nace en el alma del pueblo “y la Iglesia apoya este
              fervor”, enfatiza. Por otro lado aduce a un mandato divino el hecho de que Santiago
              haya sido sustituido por Santo Domingo. 

              “Eso es cosa de Dios. También me parece que la gente en aquel entonces lo prefirió
              porque se identificó con sus facciones indígenas, su tamaño, su pobreza, y por el
              lugar donde fue encontrado: ¡El monte! Eso los cautivó más y hasta le dicen
              Minguito por tanto cariño que le tienen”, indica. 

              Consultado sobre las razones por las cuales la Iglesia prohibió su festividad en 1961,
              precisa: “No sé. Pero creo que algo tiene que ver el relajo que en esos años se
              armaba ya que se abrían cantinas y había mucha prostitución en esta celebración”. 



28 DE JULIO DEL 2002 /  La Prensa  / Amparo Aguilera
 

              Lisímaco Chávez: “No soy un cuete  quemado” 
 


                                            Este agosto cumple 60 años de  venerar a Santo Domingo, a quien  agradece la salud y popularidad 
                             Aún conserva su contextura fortachona, pese a las secuelas de un derrame cerebral.
              Aunque la pinta del fogoso montador de las veladas de toros, en Managua, es
              historia. Y de esto está claro el devoto más controversial de Santo Domingo de
              Guzmán, Lisímaco Chávez. 

              “Ayer (23 de julio) me resbalé, me dio un mareo y caí. Pero hoy ya me siento mejor,
              ¡listo! para velar a Santo Domingo, a como lo hago desde 1972. Porque —dice con un
              tono de voz más alto— todavía no soy un cuete quemado”, indica mezclando
              resentimiento y decepción, el “torólogo” de 74 años, con más de una docena de
              hijos en su haber familiar. 

              ¿QUÉ LO MOTIVÓ A INVOLUCRARSE CON MINGUITO? 

              “Soy descendiente de una familia santodominguera. A los cuatro años me dio la
              “Roncha Cariba”, una enfermedad que se manifiesta en ronchas, parecidas a la
              forma de las monedas. Él me curó y mi mamá hizo la promesa de que yo lo veneraría
              por cinco años” 

              ¿EN QUÉ MOMENTO ENTRA EL AFÁN POR LA VELA DEL BARCO? 

              “A los 14 años. Los comités me ocupaban para andar haciendo mandados, como la
              fiscalización de los avances de las decoraciones del barco, que en aquel entonces
              hacía Policarpo Alemán. En esas mandaderas comencé a ponerle amor”. 

              EXPLÍQUEME CÓMO SE ENROLLÓ EN ESTE ASUNTO… 

              “Todo comenzó en 1961 cuando yo y otros más, nos robamos al santo para poder
              homenajearlo en Managua, ya que la Iglesia y la Guardia nos lo habían prohibido. A
              partir de entonces me esforcé por no dejar en el olvido la festividad. Por ese tiempo,
              el barco se velaba en la esquina de El Infierno (espacio que después ocupó el Colegio
              Ramírez Goyena), donde había un bonito ceibo”. 

              ¿POR QUÉ DESPUÉS DE 1972 EMPIEZA A VELARLO EN SAN JUDAS? 

              “Porque ahí había quedado una alambrada a raíz del terremoto que impedía la
              pasada. Y como yo era quien por esos años el que lo reparaba, me salía más fácil
              velarlo en mi barrio, con la ayuda de todos mis vecinos”. 

              Así, Lisímaco Chávez pasó a convertirse en el velador “oficial” de Santo Domingo, y
              San Judas en su última morada, antes de su llegada a la Iglesia. 

              “Fueron años duros. Antes me habían echado tres veces preso por mi desobediencia
              a la Iglesia. Pero esas eran fiestas bonitas porque se realizaban con el corazón y con
              nuestra propia bolsa”, detalla. 

              Y AHORA ¿CÓMO LAS VE? 

             “Las fiestas las han degenerado. La política y los intereses económicos se han
              apoderado de la festividad. Ahora todo el mundo pide y todos participan con el
              interés de obtener algo: los políticos para ganar simpatía y los comerciantes para
              ganar dinero. Ya nada es igual”. 

              LA PROMESA 

              Hoy, Lisímaco Chávez tiene previsto regalar 300 platos de comida a los niños
              pobres de la ciudad capital. La cita es a las doce del mediodía, en su casa situada de
              Telcor una cuadra al lago, 20 varas abajo, en San Judas. 

              El 31 julio el torólogo invita a los devotos de Minguito a la vela del santo que
              comienza a las 5:30 de la tarde en su barrio. Se extiende hasta las 10 de la noche,
              hora en la cual acontece la distribución de la comida, y culmina a las 12, donde
              entrega el barco al Mayordomo. 
 


 28 DE JULIO DEL 2002 / La Prensa Amparo Aguilera

             La vaca más bullanguera de Minguito
 
 
 

                                            Lleva 78 años con la tradición y 99  años encima, pero “Chica la Vaca”,  no se detiene...

               Juana Francisca Villalta y su  “vaquita”.
               Pizpireta como una campesina de pueblo, Juana Francisca Villalta Lezama prefirió
              ser de por vida la vaquita consentida de Santo Domingo que la mujer de un militar. 

              Aunque nunca imaginó completar el siglo en la tradición, “creo que he llegado a esta
              edad junto a mi Santito, por la comidita de medio centavo de cuando aún estaba el
              mercado San Miguel...”, dice doña Juana Francisca al justificar su edad. 

              ¿Cómo surgió Chica la Vaca? 

              “¡Ideay, pues! Por mi mama. A mi madre le encantaba andar de vaca con Santo
              Domingo y yo me le pegaba como ternero. En 1934, cuando ella murió, me tocó a mí
              seguir con la vaca, pero en rogación a mi enfermedad”. 

              ¿Qué enfermedad...? 

              “Convulsiones seguidas con desmayos que comencé a padecer desde que hubo el
              primer terremoto en Nicaragua (en 1931). Creo que por el susto; la tortilla, de a
              medio centavo, con mantequilla que comí ese día y la tierra que tragué me dieron
              esos ataques. Entonces mi mama recurrió al Santito, que es mi abogado”. 

              ¿Por qué lo llama su abogado? 

              “Ideay, pues, porque él intercede por mí y me saca de apuros... por eso ningún año
              me le ausento”, enfatiza. 

              “Chica la Vaca” también es devota de la Virgen del Hato, a quien venera cada fin de
              año en Corinto. Sin embargo, reconoce que con ella lo hace con más discreción, ya
              que no es tan “alegrona” como Santo Domingo. 

              Aparte de eso, confiesa que en los primeros años como “Chica la Vaca” derramaba
              sus cuatro lágrimas, porque el baile y la algarabía la hacían recordar a su madre.
              Pero con el tiempo esto lo superó. 

              “Fijate que soy tan reconocida por la gente, que hasta de España me vienen a
              buscar. Aunque aquí sólo una medalla me han dado (la del 150 Aniversario de
              Managua), sólo esa...”, comenta. 

              ¿Qué hace “Chica la Vaca” para no cansarse en este ajetreo...? 

              “Es el Santito el que me ayuda, porque ni los desmayos me dan cuando lo ando
              bailando. 

              EN APUROS 

              “Chica la Vaca” confiesa que no tiene a quién heredar su tradición, ya que no tuvo
              hijos ni sobrinos.

              Por otra parte, señala que su vaca la está decorando a como puede, porque carece
              del apoyo de la Alcaldía y del comercio en general. “Estoy viendo cómo conseguir
              unas tiritas de color para decorar a mi vaca con la bandera de Nicaragua, la de la
              Iglesia y la de Estados Unidos (en agradecimiento a la decoración que le hicieran en
              vida a su padre)”, explica. 

              Pero eso sí, asegura que acompañará a Minguito durante toda la semana de la
              festividad. Mientras tanto, apura la venta de pan para conseguir dinero y no fallarle
              al Santo.

30 DE JULIO DEL 2002 /  La Prensa  Amparo Aguilera

              El barco de Santo Domingo 

  Su aparición en el   territorio es tan vieja  como el mismo santo, según historiadores

                Es el único barco que, en Nicaragua, navega en tierra firme y que se da el lujo de
              transportar a un santo milagroso. Y ya es tan parte de él que el santo patrono de los
              managuas sin su barco, sería como un santo sin su cuerpo. 

              “¡Este barco es historia!”, dice Bayardo Ortiz, historiador del folclor nicaragüense.
              Luego prosigue “data desde 1920 cuando a Santo Domingo lo cargaban en una
              canoíta. Once años después el decorador Policarpo Alemán y el pintor Pompilio
              Cajina, (devotos de Minguito) decidieron armarlo con carreta y dos yuntas de
              bueyes para simular un barco de verdad. En aquel entonces ellos lo forraban con
              mantas”, cuenta Ortiz. 

              Sin embargo, con el tiempo, relata el historiador, el famoso barco fue mejorando su
              aspecto y anatomía. “Porque, Alemán y Cajina, lo empezaron a construir de madera
              agregando un mástil para montar la peana del santo a la orilla para que viniera más
              cómodo”, precisa. 

              “Es cierto, Poli quedó haciéndolo hasta que murió y yo empecé a construirlo
              después de 1970. Me acuerdo que agarraba la plataforma de un camión y la cubría
              con tela y ¡ése era mi barco! Eso me tocó hacer durante los 17 años que traje solo a
              Minguito. Posteriormente la Alcaldía de Managua quedó a cargo”, corrobora
              Lisímaco Chávez el velador oficial del barco de Santo Domingo de Guzmán. 

              ¿Don Bayardo, cuántos barcos han existido en esta festividad? 

              “Tal vez más de tres, contando el de 1965 que fue hecho por iniciativa de una
              mujer”. 

              ¿Cuál es su importancia... en estas fiestas? 

              “La historia dice que Santo Domingo estuvo en África y fue tan buena gente con los
              esclavos de aquel país que al morir éste, ellos le rezaban como fieles devotos. Al ser
              trasladados a América y Europa, continuaron el rito, pero esta vez en un mástil al
              que le incrustaron su imagen. Así le rogaban para que no naufragaran en esos mares
              tan bravos”, expone. 

              De allí que en las festividades del santo, los feligreses en pago de sus promesas se
              encontilen el cuerpo simulando a los agradecidos africanos de aquel tiempo, según
              explica el historiador. Pero eso no es todo “Santo Domingo también representa al
              Dios Xololt (Dios de la Cosecha)”, detalla el folclorólogo. 

              ¿Qué lo demuestra? 

              “El arco del barco que va adornado con frutas. Esto lo hacían los indios en
              agradecimiento a la cosecha de julio y agosto. Inclusive rozaban el camino para que
              pasará el Dios, que se creía habitaba en las Colinas de las Sierras y venía a pasear en
              canoa por el Lago Xolotlán”, indica. 

              Actualmente el barco alegrón de Santo Domingo de Guzmán mide
              aproximadamente 15 metros de largo y 3 de ancho. Al igual que hace más de siglo y
              medio es decorado con mantas a su alrededor que indican la festividad, un arco,
              flores blancas con amarillas (colores de la bandera de la Iglesia) y el mástil. Pero en
              este siglo va pintado de blanco y azul con un ramillete extra de flores que denotan
              los colores de la bandera de quienes lo patrocinan. 

              MÁS DETALLES 

              El actual barco fue construido hace cinco años. Desde hace dos años la Alcaldía lo
              repara: lo pinta, lo techa con alambres y decora con banderolas, sin modificar su
              imagen vivarachona. “Allí gastamos como 7 mil pesos”, señala William España,
              quien coordina la reparación. 

              De acuerdo a España, estará listo hoy. Ya que prevé su bendición mañana a las 2 de
              la tarde, para luego trasladarlo al Gancho de Caminos donde los cargadores velan el
              barco. Por la tarde esperan llevarlo al Zumen, donde Lisímaco Chávez lo recibirá
              para velarlo en San Judas. A medianoche tiene planificando entregarlo al
              mayordomo de las fiestas. 

              Después de esto, su paso siguiente es cargar al santo, el cual conduce hasta la Iglesia
              de Santo Domingo junto a las autoridades de la Comuna, el mayordomo y los
              tradicionalistas. Pasa 10 días en los predios de la Iglesia hasta que el 9 de agosto,
              Chávez lo alista para que en el Gancho de Caminos despida a Minguito. 

              Este año, la Alcaldía tiene previsto mantener al barco en el Malecón, para que todo
              el mundo pueda visitarlo.

31 DE JULIO DEL 2002 / La Prensa

             Chema Pelón entre lo místico y lo mundano 

    Desde hace 27 años es devoto de  Santo Domingo e iniciador del palo lucio en Managua…
 Amparo Aguilera

              Su invento convirtió al festejo de Santo Domingo, patrono de los managuas, en una
              fiesta de pueblo, con los más pobres en primera fila. Desde entonces su devoción es
              tan reconocida como el mismo santo. 

              Pero eso todo el mundo lo sabe. La parte que se desconoce es que esto también es
              un pago de promesa. “Mi afán era agradecerle a Minguito por la salud de mi hija,
              Francis Elizabeth, que a los seis meses de edad sufrió una embolia cerebral. Y quería
              hacerlo con todo el mundo...”, cuenta José María Barahona de 74 años, conocido
              desde hace 16 como “Chema Pelón” en honor a su cráneo sin cabello. 

              Y aunque reconoce que su hija quedó con los estragos de la enfermedad, al menos
              superó los pronósticos de la muerte, convirtiendo al “palo lucio” en el tronco más
              apetecido de agosto. 

              ¿Por qué esta promesa...? 

              “Quería que mi agradecimiento se notara en algo alegre y como en las fiestas
              patronales de los pueblos miraba que en el palo lucio la gente gozaba, y eso a mí me
              gustaba, decidí hacer la misma bulla en Managua”. 

              ¿Qué tal fue el primer año? 

              “Fue mejor de lo que esperaba. Aunque claro, el palo fue sencillo, ya que no tenía el
              apoyo de nadie. Lo adorné a como pude en este mismo lugar (la Rotonda de Cristo
              Rey)”. 
 
 

              ¿En qué ha cambiado el palo lucio, desde entonces? 

              “El palo tiene la misma altura, el mismo grosor y el mismo sebo. Pero ahora está
              mejor decorado, hay más competidores y tenemos apoyo de la Policía, Alcaldía y
              comercio”. 
 
 

              A su juicio ¿a qué se debe tanta acogida? 

              “El palo es diversión. La gente baila, ríe y tiene comida asegurada cada 31 de julio y
              cada 9 de agosto, desde las ocho de la noche hasta el amanecer”. 
 
 

              ¿Hasta qué punto ha llegado su derroche? 

              “He llegado hasta colocar reales arriba del palo y a llenar las piñatas de dinero. Lo
              bueno es que nunca han habido accidentes por esto; de arrancarme el palo, no ha
              pasado la gente”, expone. 

              Don Chema cuenta que sólo cuatro veces ha cambiado el palo lucio. Aunque precisa
              que la decoración siempre ha corrido a cuenta de él y de su esposa, Gladis Mairena,
              con quien tiene 40 años de casado y dos descendientes. 
 
 

              De sus hijos ¿quién seguirá su tradición? 

              “Mi hijo Eduardo. Dice que si me llego a morir, él la va a seguir”. 

              ¿Cómo quiere ser recordado? 

              “No sé, porque aquí sólo a los muertos les hacen homenajes”, expresa don Chema,
              carpintero originario de Granada, quien divide su vida entre el Santísimo y los
              billares en la ciudad capital. 

              EL PALO LUCIO DEL 2002 

              Según don Chema, en este año, el palo lucio (cuya altura es de 40 pies) será más
              vistoso, ya que será decorado con 100 libras de plástico de colores en toda la
              rotonda. 

              Para materializar esta idea utilizará 10 galones de pega y entre siete u ocho rollos de
              mecate. Como es habitual, don Chema embadurnará el palo con sebo serenado, que
              de acuerdo a sus cálculos será el reto de más de cien competidores, originarios de
              los barrios pobres de Managua. 

              “Entre los premios vamos a otorgar abanicos, licuadoras, radios, cotonas y canastas
              básicas. Y a todos los participantes les vamos a regalar nacatamales y el deleite de
              las piñatas”, agrega. .



24 DE AGOSTO DEL 2003 /  La Prensa

 El culto Xolotl/“Mingo” y la celebración de los managuas 

Jorge Eduardo Arellano*

Antes que concluya agosto, mes de las fiestas de Santo Domingo que, cíclicamente, celebran los managuas, conviene recordar el origen mítico de las mismas. Porque la imagen de Santo Domingo tiene que ver más con una deidad aborigen que con el personaje de la Edad Media, natural de Caleruega —un pequeño pueblo de Castilla—, no lejos de la gran abadía benedictina de Santo Domingo de Silos, lo que sin duda fue determinante en la elección de su nombre. Es decir, se trata de un desborde pagano —visto desde nuestra mentalidad occidentalizada— que fue sustituido, durante la dominación española, por el fundador de la Orden de los Predicadores, Domingo de Guzmán (1170-1221). 

Específicamente, se ignora la fecha de esta sustitución del moreno idolillo indígena por el blanco y noble castellano. Canonizado en 1234, su Congregación ha dado a la Iglesia 16 santos, unos 300 beatos, 4 papas, 70 cardenales y más de 3,000 obispos. Además, está vinculado a la lucha de la Iglesia contra la herejía de los Albigenses, encabezada por su amigo Simón de Monffort y su ejército, victorioso en la batalla de Muret en 1211. Según su biógrafo más reciente, Simón Tugwell C.P., Domingo se hallaba al lado de los cruzados, pero no se unió a la cruzada. Sólo una vez estuvo presente en una operación militar: en el asedio a Toulouse, por el mismo Monffort, en 1211. Ese día salvó milagrosamente a un grupo de peregrinos ingleses que se ahogaban. 

Todo ello tiene que ver muy poco con el origen en Nicaragua de la devoción a “Mingo” (hipocorístico de Domingo) o “Minguito” (su diminutivo) que, en el fondo, responde a una concepción ancestral y mítica. No se remonta a 1885, año en que se fechó el “nacimiento” o hallazgo de la minúscula imagen (20 cm de alto) en Las Sierritas de Managua. Porque puede demostrarse que las festividades existían treinta años atrás, según carta de Mateo Mayorga, el 5 de agosto de 1853, dirigida a su pariente José Joaquín Quadra: “Todas las managuas están bravas porque quedaste mal no viniendo a pasar las fiestas de Santo Domingo como me ofreciste…” (Revista Conservadora, Núm. 33, octubre de 1963), pág. 62). Ya se habla, pues de la existencia de tales fiestas en la recién erigida capital de Nicaragua, entonces casi una aldea de pescadores. 

Precisamente éstos descendían de los primitivos habitantes neolíticos que dejaron grabadas sus huellas en el lodo volcánico de Acahualinca y siguieron viviendo en las riberas del lago de la pesca hasta que desarrollaron una estacional e incipiente agricultura. ¿Cómo? A través del maíz, introducido hace cuatro mil años por una corriente migratoria procedente del altiplano de México. Con ello, se suscitó la creación de un culto, en concreto a una de las deidades de esa cultura mesoamericana: la de maíz, culto ubicado en Las Sierras, donde se cultivaba el grano. 

Pues bien, los cazadores y pescadores de Managua complementaban su dieta con el maíz y, al final de la cosecha, se dirigían a Las Sierras para traer la imagen, representación o “nagual” del dios, a quien devolvían en su sitio tras una breve temporada de celebración. Tal es el mito soterrado, pero que emerge y que revive cada primero y diez de agosto (fechas de la “traída” y “dejada”) de Santo Domingo, “patrono” de facto de los managuas. 

Porque el patrono inicial implantado por el proceso de la conquista fue otro: Santiago, el santo conquistador. No se olvide que se halla esculpido en alto relieve en el frontis de la primera catedral de Managua, montado y blandiendo la espada contra los moros, de acuerdo con la tradición ibérica. (En cuanto a San Miguel, fue a principios del siglo pasado que la Arquidiócesis de Managua lo eligió como patrono; no de una parcialidad ni de un barrio). Pero la población indígena de Managua, en virtud de ese sustrato primitivo y dentro del sincretismo operado durante la época colonial, prefirió de patrono al santo católico y fundador de la Orden de los Dominicos. 

Pablo Antonio Cuadra interpreta esta elección como el rechazo de seguir la religiosidad “oficial” y de expresar una propia y popular: el “santito”, de acuerdo con la leyenda, se niega a permanecer en Managua (cuyo patrono es el producto de una religión conquistadora) y prefiere permanecer en las afueras, en el campo, con el campesino, eligiendo el culto periférico de unos habitantes marginados. 

Mas no hay que eludir el fenómeno mítico primigenio. Alejandro Dávila Bolaños, comentando este origen, especifica que el “nagual” o imagen del dios del maíz Xolotl (de procedencia nahua) era un perro y se vincula a la luna. Esto explica el pequeñísimo can que acompaña a “Minguito” y el barco: reminiscencia de la canoa en que portaban a Xolotl (que dio el nombre al Lago Xolotlán) los indios y caciques de las tribus establecidas en la Managua prehispánica. 

Por otra parte, en su libro sobre esta arraigada e inextirpable tradición festiva, el jesuita Ignacio Pinedo intuyó ese sustrato al admitir que el aspecto de la pequeña imagen “es claramente indígena” y divulgar el relato de Nicolás Estrada, Mayordomo de Las Sierras entre 1931 y 1948. Según Estrada, el cura de la Iglesia Veracruz en Managua, recomendó al hombre que “encontró” dicha imagen que “el primero de agosto la trajeran alegres (a Managua) con sus músicas típicas de aquellos remotos tiempos”. Evidentemente, la “invención” del catolicismo popular constata este retorno al mito primitivo que no debió limitarse a esas “músicas”. 

Ahora bien, ¿por qué la tradición oral indicó que de 1885 data la “aparición” del santito de madera y su herida en la cabeza propinada por el machete de un campesino? Un hecho olvidado lo explica: la epidemia del cólera desatada en Managua y sus alrededores el año anterior. Al respecto el siguiente documento —un folleto de 24 páginas— revela la dimensión de esa epidemia y su respuesta gubernamental: prescripciones de Higiene Pública y Privada que deben observarse para evitar la invasión y la propagación del cólera morbus, escrita por el señor cirujano de la Guardia de los Supremos Poderes (Managua, Tipografía Nacional, 1884). 

Sin duda, al cólera correspondió el factor desencadenante de la leyenda que revitalizara el culto mítico, cíclico y profesional a Santo Domingo, o más propiamente, a Xolotl. 

* El autor es académico de Geografía e Historia de Nicaragua.
aghn@ibw.com.ni 
 
 

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