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La
pregunta es que estructura es la mejor para el ciudadano
La pregunta es quien al final el que paga "Gozamos de los beneficios de nuestras alternativas sin vision y tercermundista.
![]() ¿TRANSPORTE PARTIDARIZADO?... El mejor
momento buscaron los transportistas de pasajeros de las rutas inteurbanas
y de la capital para imponer por la fuerza nuevas tarifas que afectan directamente
a los usuarios, ya que precisamente en momento de elecciones ellos tienen
importantes aliados... Para nadie es un secreto que la mayoría de
las rutas de la capital se identifican con el Frente Sandinista y el próximo
domingo prestarán sus unidades para trasladar activistas por toda
la capital... Tanto Rafael Quinto, Presidente de URECOTRACO, como Andrés
Lara de COSUPTRANS, fueron pre candidatos a diputados por el FSLN en las
elecciones del 2001... Del otro lado, los transportistas de las rutas departamentales,
algunos se identifican con el PLC y por ello reciben fuerte respaldo desde
la Asamblea Nacional y otros se están congraciando con el gobierno,
respaldando a la Alianza por la República, para que las autoridades
correspondientes autoricen un reajuste de hasta el 20%, violando todo procedimiento
de ley... Estos transportistas ya recibieron hace varias semanas 40 millones
de córdobas en subsidio directo y están a la espera de otros
30 millones de córdobas que aprobó la Asamblea Nacional...
¿En manos de quien está el anárquico transporte?...
4 DE NOVIEMBRE DEL 2004 / La Prensa
Policía informa que
no puede ayudar a controlar alza ilegal del pasaje, porque está
vigilando elecciones
Johnny Cajina Guillén La Policía Nacional se declaró ayer incapacitada de responder de momento al “auxilio policial” solicitado por las autoridades del transporte municipal de Managua, para tratar de controlar el alza ilegal en los pasajes de buses urbanos. El jefe de la Policía de Managua, comisionado mayor Horacio Rocha, se declaró incapacitado, al menos hasta el lunes próximo, de apoyar al Instituto Regulador del Transporte del Municipio de Managua (Irtramma) para poner fin a la ilegal medida de los transportistas capitalinos, debido a las múltiples actividades relacionadas con el proceso electoral municipal que culmina el domingo 7 de noviembre. Rocha aseguró que existe voluntad de cumplir con el auxilio policial de acuerdo a lo establecido por las leyes, pero dijo que el Irtramma debe proporcionar una información más específica sobre los autobuses y cooperativas que han alterado el precio del pasaje, incluyendo nombres de testigos que denuncien el número de ruta y el día que fueron obligados a pagar más. “Por la trascendencia del hecho debemos estar claros, cuál va a ser la acción de la Policía Nacional, hacia qué unidades y hacia qué cooperativas (dirigirnos)”, expresó Rocha, quien consideró que a más tardar el martes próximo la Policía coordinará acciones con el Irtramma, una vez que los agentes del orden culminen el resguardo de las actividades electorales. “Será difícil que la Policía pueda ayudarnos antes del 7 de noviembre, debido a que las elecciones están de por medio y esa institución está bien tensa desde el punto de vista de sus fuerzas”, dijo el director de Irtramma, Juan José Úbeda, quien llamó a la ciudadanía a no pagar más de 2.50 córdobas por el pasaje en Managua. CRISIS EN AUMENTO Mientras tanto, la crisis del sector transporte se complicó más ayer luego que las cooperativas interurbanas del norte y centro del país anunciaron un incremento unilateral de las tarifas a partir de hoy. Ayer por la mañana un total de siete cooperativas interurbanas, que dominan el transporte hacia las regiones norte y central, anunciaron un aumento en el precio de los pasajes que oscilará entre el 15 y el 35 por ciento. El Ministerio de Transporte e Infraestructura (MTI) desautorizó el incremento y amenazó con tomar medidas correctivas en contra de los transportistas, y al igual que las autoridades municipales de Managua, llamó a los usuarios de ese servicio a no pagar más de lo estipulado en las tarifas oficiales que rigen desde hace año y medio. Yamil Kuant, director de Transporte Terrestre del MTI, anunció una serie de medidas correctivas en contra de los transportistas interurbanos que incrementan tarifas. Como medida inicial, el MTI desplegará mañana a todos sus inspectores en las diferentes terminales de transporte del país, pero principalmente sobre la Terminal de Transporte Terrestre Rigoberto Cabezas del Mercado de Mayoreo, sitio al que arriban una buena parte de las unidades de transporte que ayer se sumaron al alza de los pasajes. RECHAZAN SUBSIDIO El MTI centrará su atención en más de 400 unidades de transporte aglutinadas en las cooperativas Cotramuzun, de Matagalpa; San Cristóbal, de Jinotega; Cotranleb y 25 de Febrero, de Estelí; además de Conitrain, Cotran y Cotatlantico que tienen sede en la capital. Según el MTI, las unidades que alteren los precios establecidos recibirán las respectivas sanciones de ley y una multa por un monto de 400 córdobas, cifra que será doblada en caso de reincidencia. De insistir en el cobro, los transportistas correrán el riesgo de perder temporal o indefinidamente su permiso de operación. Francisco Moreno, presidente de la Cooperativa de Transporte Interurbano Norte (Cotran), dijo a LA PRENSA que la decisión de incrementar el precio de los pasajes fue una decisión unánime de todos los asociados tomada durante la última asamblea general. “De paso renunciamos oficialmente a tomar un centavo del subsidio otorgado por el Gobierno, porque simplemente no compensa nuestras pérdidas. No tomaremos el subsidio, eso sería amoral; que el Gobierno disponga de ese dinero como mejor le plazca”, expresó. “La situación es sencillamente inaguantable con el aumento de los combustibles y no vamos a esperar a que pasen las elecciones. Hemos demostrado que damos un mejor servicio y hemos invertido en buses brasileños de 80 mil y 150 mil dólares. Si nos multan nos iríamos al paro indefinido”, señaló. MTI NO HA CUMPLIDO “La nueva tarifa fue calculada en base a los costos técnicos del transporte, consensuados con el MTI en el 2003”, explicó Moreno, tras asegurar que las autoridades estaban claras que era necesario un ajuste de tarifas, debido a que estaban inamovibles desde hace año y medio. “El MTI tiene que ajustarlas cada seis meses, pero no ha sido así”, aseveró. “Si en algo tienen razón (los transportistas interurbanos) es que se debe revisar la tarifa cada seis meses y probablemente existan razones técnicas operativas para incrementar el pasaje, pero ahora no hay permiso para tal incremento”, dijo Kuant, cuya oficina no había sido notificada del aumento de tarifas interurbanas hasta ayer al mediodía. SIN RESPUESTA En la capital, el precio del pasaje urbano se mantenía a tres córdobas, pese a las insistentes amenazas vertidas por las autoridades municipales de detener a toda unidad de transporte urbano que cobrase esa cantidad, porque es ilegal. Hasta ayer por la tarde, únicamente cinco de las 34 rutas capitalinas cobraban el pasaje a 2.50 córdobas. “Cero aumento es la orden del alcalde (Herty Lewites) y la notificación oficial también dice cero aumento”, señaló Juan José Úbeda, quien negó que Irtramma esté “capeando el bulto” en medio de la crisis, tal y como lo han reiterado algunos funcionarios del MTI. “Nos estamos comunicando con las cooperativas de transporte para que procedan a detener el cobro ilegal de tres córdobas, pero hasta ahora no hemos obtenido ninguna respuesta. Agotaremos este recurso y luego actuaremos con el auxilio de la Policía”, explicó. (Con la colaboración de Mirna Velásquez
y Elizabeth Romero).
27 DE MARZO DEL 2003 /
La Prensa Carlos Martínez Morán
La ciudad de Managua es una de las zonas urbanas del país con mayor problema de señalización vial, lo que influye en gran manera en el índice de accidentalidad y mortalidad. De 252 mil vehículos que integran el parque vehicular a nivel nacional, 170 mil circulan en Managua. El año pasado el porcentaje diario de accidentes era de 34.6 y actualmente es de unos 30 accidentes, con al menos un muerto como resultado. El arquitecto Douglas Gutiérrez Sánchez, jefe del Departamento de Señalización Vial de la Alcaldía capitalina, informó que el déficit de señalización se aproxima a los nueve mil símbolos dentro de los puntos críticos como pistas, intercepciones, entre otras. “Este departamento administrativo contabiliza hasta este momento un total de 375 puntos críticos en la ciudad. También se han instalado 79 semáforos en igual cantidad de intercepciones, pero se necesita similar cantidad en otros lugares donde se ha detectado mucho congestionamiento”, dijo. Se estima que para cubrir Managua con toda su señalización vial se requiere de una inversión de aproximadamente dos millones de dólares, cantidad que está muy por encima de lo que anualmente destina la comuna para esta área, que es de unos tres millones de córdobas. La fuente indicó que de acuerdo al inventario del Departamento de Señalización Vial, en las principales pistas y avenidas del casco urbano de la capital se cuenta con dos mil 200 señales peatonales. “Todavía no existe una base de datos para calcular el déficit”, indicó. 27 DE MARZO DEL 2003 / Carlos Martínez
Morán
El déficit de señalización vial es uno de los problemas
“En otros países los peatones tienen la preferencia. Desde que éste pone un pie en el pavimento, los conductores detienen su marcha a esperar que termine de hacer uso de la vía, pero en Nicaragua, si a un peatón se le ocurre cruzar la vía sin esperar que se despeje, lo más seguro es que lo atropellen, porque no existe conciencia de respeto a las señales peatonales por parte de los conductores”, dijo el comisionado González. Explicó que por esa razón es que muchas veces se ve a la gente en el centro de la vía esperando que el carril se despeje para poder cruzar al otro lado, poniendo en peligro su vida; y en otros casos los conductores ni siquiera bajan de velocidad al cruzar alguna zona peatonal. Por el contrario, más bien ignoran ese tipo de señalización, porque saben que a ningún peatón se le ocurriría cruzar la vía sin antes dejar pasar los vehículos. Agregó que ese problema es debido a que la mayoría de los conductores no fueron educados en ese concepto, porque no pasaron por los cursos de educación vial donde se les enseña no sólo a controlar la marcha del vehículo, sino también a prestar atención a las señales de tránsito y a respetar el tráfico de las personas que se movilizan a pie. “Antes que fuese aprobada la nueva Ley de Tránsito, cada quien aprendía a manejar a su manera y sin instrucción profesional. Luego se sometía a un examen en la Policía y se le entregaba su licencia. Ahora eso no va a ocurrir porque todos los conductores deberán pasar por los cursos de educación vial como requisito indispensable para obtener una licencia de conducir. Incluso, todos los actuales conductores deben someterse a esos cursos tal como lo manda la Ley”, dijo el comisionado. ENORME DÉFICIT Pero sumado al problema de la falta de educación, también se encuentra el enorme déficit de señalización vial que existe en todas la zonas urbanas y poblados del país. León Edmundo Argeñal Avendaña, supervisor de sSeguridad Vial del Ministerio de Transporte e Infraestructura (MTI), manifestó que la longitud de la red vial del país es de 18 mil 712 kilómetros, pero que de esa cantidad, la entidad sólo atiende con señalización vial a un mil 987 kilómetros. “En el resto de áreas pavimentadas se priorizan las partes peligrosas, como puentes, pendientes, intercepciones y curvas peligrosas”, dijo. Agregó que la falta de recursos económicos no ha permitido dar cobertura en el área de señalización a toda la red vial del país. Sin embargo, destacó que este recurso es muy importante porque le informa al usuario de la vía todo lo relacionado a la geometría del camino, de los peligros que puede encontrar, dónde debe reducir velocidad, poblaciones cercanas, entre otras informaciones. Conectar eficientemente a la Gran Managua 16 DE MAYO DEL 2004 / La Prensa Managua tierra de la anarquía En materia urbanística, Managua es la ciudad de la anarquía. Muros, portones, rampas, gradas, jardineras, postes, zanjas, escombros, materiales de construcción y todos los obstáculos imaginables reposan sobre aceras y andenes. Desde un bar elegante o una fritanga con sus mesas y sillas, hasta un enclenque taller de mecánica atiborran el paso peatonal con chatarras y vehículos en reparación Mientras las autoridades sean complacientes con
los abusadores, el uso de las aceras peatonales será cosa de otra
ciudad.
Johnny Cajina Guillén Es mediodía y resuena la algarabía de los chavalos que retornan de clases. Nadie utiliza la acera, todos van por la calle. Un taller de mecánica situado con sus chatarras sobre el andén les impide el paso. Al propietario del taller San Juan, establecido en una de las calles de acceso al barrio El Edén, no hay autoridad que lo amoneste. Su propietario, un hombre joven que pidió omitir su nombre, dice estar consciente de violentar las normas urbanas. Meses atrás, un inspector de la comuna llegó “pero fue muy flexible y nos dejó trabajar. Seguramente tendré que quitar todo hasta que nos pongan mano dura”, explicó. “Somos cuatro cabezas de familia, más los ayudantes. No estamos robando, estamos trabajando”, dijo el ciudadano al ser entrevistado por LA PRENSA, mientras sus trabajadores reparaban vehículos a la sombra de un frondoso chilamate. A pocos metros, sobre la misma calle, una vecina decidió plantar un “policía acostado” sobre la acera frente a su casa. “Es para que los chavalos no pasen corriendo”, dijo la señora hace varios meses cuando le construían la barda de unos 20 centímetros de altura. Por las noches, muchos peatones han tropezado con el muro y aterrizado en el suelo. Aquí es difícil el paso para ancianos con bastón o discapacitados en sillas de ruedas. VECINOS IMPUNES Un paso más adelante, otros vecinos hicieron lo propio. Suplantaron el andén de concreto con cerámica para baños. Cuando llega el invierno los transeúntes ruedan por el suelo al resbalar en el piso húmedo por las lluvias. Otra vecina del barrio, que también pidió la omisión de su nombre “para evitar problemas”, confesó que hace varios meses denunció a sus vecinos ante la Alcaldía, “porque una vez me resbalé en ese piso y casi me quiebro el pie. Los inspectores vinieron y se fueron, pero ellos (los vecinos) siguen haciendo su gusto. Ahora prefiero tirarme a la calle antes que pasar por la acera”, advirtió. En el barrio Monseñor Lezcano, un vecino remodeló su casa y lanzó los escombros sobre la acera. Para colmo, el andén se destrozó luego que un par de camiones depositaron bloques, arena y piedrín sobre la vía pública. No hay límite ni freno. En la llamada Zona Rosa de Managua, desde hace poco más de un año opera el bar La Cantina. A todas luces sus propietarios invirtieron mucho dinero, pero aparentemente no se percataron de que lo hacían sobre la vía pública. Un alero de paja sirve de techo para una decena de mesas y sillas, todo está resguardado por una cerca de madera rústica. Ahora que la acera ya no existe, es obligatorio caminar sobre la calle. Muy cerca de allí, los vecinos del elegante Colonial Los Robles, obstruyen el andar peatonal cuando estacionan sus vehículos sobre las aceras. LAS VíCTIMAS En apariencia todo es inofensivo. Sin embargo, según datos oficiales de la Policía Nacional de Tránsito, sólo en el año 2003 ocurrieron 920 accidentes en los que se vieron involucrados más de mil peatones. Cerca del 18 por ciento perdió la vida. Más de la tercera parte de esos accidentes ocurrió en las calles de Managua. En la capital, la cifra total de peatones muertos el año pasado fue de 78. Otras 300 personas congestionaron el sistema de salud público tras resultar lesionados cuando caminaban por la calzada. En lo que va del 2004 ya son 38 los peatones fallecidos, la mitad de ellos eran ciudadanos capitalinos. Las historias son similares y se repiten por toda la ciudad. Todos los casos van contra cualquier norma urbana. Managua es un caos y aparentemente no hay autoridad que imponga el orden. La Dirección de Urbanismo de la Alcaldía de Managua, dependencia encargada de controlar esta situación, carece de capacidad para hacerlo. Abusos hay de todo tipo, desde invadir el derecho de vía y adueñarse de unos cuantos metros del espacio público, hasta colocar pequeñas bardas sobre los andenes a manera de “demarcar territorio”, dice el arquitecto Gerald Pentzke, director de Urbanismo de la ciudad. PULPERÍAS EN LA CALLE Los propietarios de pulperías cometen otro abuso muy común. Utilizan el andén como mostrador. “Antes, las pulperías estaban dentro de las casas, pero ahora los clientes son atendidos sobre las aceras, que son espacios públicos”, añade el director de Urbanismo. Hubo una época en la que todo negocio nuevo era inspeccionado para determinar si cumplía con los requisitos básicos y si hacía uso adecuado de la vía pública. Eso ocurrió hasta principios de los años noventa, cuando por alguna razón la Dirección de Recaudaciones dejó de hacerlo. Pero ahora se está retomando ese viejo sistema de control para evitar más problemas, añade el funcionario. No se sabe con certeza cuándo empezó el caos. Pero los entendidos se remontan a los años setenta, cuando el terremoto borró la capital y ésta creció en desorden. “Hoy Managua es una ciudad que se está haciendo un poco más amable para los peatones, con la construcción de nuevas aceras. Es una inversión que relativamente cuesta poco dinero y cambia la imagen de la ciudad. Soy optimista y creo que la ciudad tiene mucho futuro. Hay muchas posibilidades de recuperar esos derechos de vía y ser otra vez una ciudad funcional”, opina el funcionario. No obstante, por ahora no hay planes ni plazos oficiales para demoler las barreras arquitectónicas. Mientras llega ese momento los peatones olvidarán las aceras y seguirán su camino por las calles, a merced del peligro. TRES INSPECTORES PARA UN MILLÓN DE PERSONAS “Tenemos una ciudad con un millón cien mil habitantes y apenas contamos con tres inspectores para estos casos. Hay una clara deficiencia nuestra como institución. Otro gran problema es la cultura de irrespeto a las reglas. Los ciudadanos aducen que no saben que existe una ley y por tanto la violan”, explica el arquitecto Gerald Pentzke, director de Urbanismo, de la Alcaldía de Managua. 16 DE MAYO DEL 2004 / La Prensa
La Policía de Tránsito actúa pasivamente en la aplicación de artículos que benefician a los transeúntes Esta es una forma frecuente de bloquear las aceras.
Johnny Cajina Guillén En las cercanías de Montoya, un par de agentes multan a un conductor que no trae puesto su cinturón de seguridad. A escasos 50 metros de ellos hay cinco vehículos estacionados sobre la acera para uso peatonal, pero esto no parece ser cosa de interés para los llamados agentes del orden. Es obvio que los policías de Tránsito desconocen o se hacen los que no conocen el artículo 118 de la nueva Ley de Tránsito. “Las aceras y andenes son para el uso exclusivo de los peatones”, dice textualmente el reglamento, que clasifica dicha infracción como “peligrosa” y ordena –en el artículo 26– multas de cien córdobas para los invasores. Pese a que la ley es clara y contundente, la Policía de Tránsito ha tenido una actuación pasiva en la aplicación de los artículos que benefician a los transeúntes. En la práctica, la rutina diaria de cualquier peatón capitalino incluye esquivar un incontable número de vehículos estacionados sobre su paso e incluso hasta sortear uno que otro semoviente. ¿UNA CUESTIÓN DE CULTURA? Los infractores están por doquier y al parecer no se trata de un asunto de educación, cultura o nivel económico. En el Reparto San Juan, una zona residencial capitalina de clase media alta, los ejemplos sobran. Sobre sus aceras abundan los carros último modelo que obstaculizan el paso. Igual ocurre en las nuevas zonas comerciales de Managua. La calle principal de Bello Horizonte tiene sus aceras atestadas de vehículos, desde la rotonda hasta un conocido negocio de comida mexicana. En esta vía hay de todo: restaurantes, tiendas de ropa y electrodomésticos, bancos, heladerías, cyber-cafés, peluquerías, panaderías. Sin distinción, todos los negocios ocupan las amplias aceras como estacionamiento. “Un vehículo sobre la acera es muy peligroso, pues obliga a los peatones a bajarse a la calzada y los expone a ser atropellados”, dice el ingeniero Gilberto Solís, de la Dirección de Vialidad de la Policía de Tránsito, pero también es alarmante que no se tomen las medidas correctas para frenar estos abusos, agrega. La nueva ley faculta a los agentes para multar a los dueños de vehículos que obstruyen las vías. “Pero nos hemos dormido”, admite Solís. No obstante, las infracciones no deberían concernir únicamente a los conductores de automotores. En ocasiones los obstáculos tienen vida propia. Sobre la Avenida Bolívar, la Pista El Dorado o en las cercanías de la Rotonda La Virgen, es habitual observar vacas o caballos que galopan plácidamente sobre los andenes. Según la nueva ley, en estos casos la Policía está obligada a multar con 500 córdobas a los propietarios de los semovientes y en casos extremos hasta decomisarlos. Aparentemente en la capital nadie ha sido multado. Solís dice que esta parte del reglamento se aplica pero en otras ciudades, donde los animales son llevados al rastro municipal. OPERATIVO DE LIMPIEZA DE ACERAS EN JUNIO Respecto a los vehículos estacionados sobre las aceras, el agente anunció que la Policía tiene previsto aplicar con rigor el reglamento a partir del mes de junio, fecha en que la Alcaldía de Managua dispondrá de un parqueo municipal seguro, que servirá de depósito para los vehículos infractores. Para entonces se tendrá la cifra exacta sobre costos de bodegaje y gastos de grúa, que correrán por cuenta del infractor. “Managua ya es un caos y exige una limpieza urgente
de sus aceras, y esto incluye no sólo a los vehículos mal
estacionados, sino a cualquier chatarra abandonada puesta sobre la vía
pública. También serán afectados todos los talleres
de mecánica que funcionan sobre los andenes. La ciudad quedará
limpia, pero será un proceso lento”, finalizó Solís.
16 DE MAYO DEL 2004 / La Prensa
Los transeúntes son frecuentemente “lanzados”
a la calle.
Johnny Cajina Guillén La capital que desapareció en 1972 era amable con los peatones. Aquella urbe no padecía los problemas que agobian a la Managua actual. Era una ciudad de aceras coloridas, tapizadas con ladrillos de mosaico, baldosas de colores dispuestas a modo de tabla de ajedrez o simplemente de concreto. Encontrar la Avenida Roosevelt, la Bolívar, la Calle Central o la famosa Calle 15 de Septiembre atestadas de transeúntes era cosa de rutina. Un vehículo estacionado sobre la acera obstaculizando el paso era algo improbable, porque tal y como explica el arquitecto Gerald Pentzke, “las aceras se respetaban y existía una combinación de conciencia ciudadana y un riguroso control de parte las autoridades”. Pentzke describe aquella desaparecida metrópoli como una ciudad agradable, con calles y aceras angostas, con la estructura regular y compacta que caracteriza a las capitales latinoamericanas. Ciertamente no había una gran cantidad de vehículos ni de personas, aunque ya se presentaban algunos problemas de congestión vehicular e incluso comenzaron a aparecer algunos “tramos” de comerciantes ambulantes sobre las aceras, aclara el funcionario de la comuna capitalina. Para entonces Managua contaba con poco más de 400 mil habitantes y su desarrollo, pese a ser de los mejores en Centroamérica, no alcanzaba niveles tales que representaran problemas mayúsculos. Las grandes dimensiones de la actual ciudad, la ausencia de espacios públicos e incluso la falta de aceras, son algunos de los factores que se juntan y evitan la convivencia ciudadana de antaño. El caos surgió tras el terremoto. Tal como reza el titular de una crónica “terremoteada” publicada por LA PRENSA: “Managua se replegó a sus cinturones”, es decir, la gente se asentó a lo largo de las viejas carreteras que no estaban diseñadas para la circulación peatonal y carecían de aceras. La Carretera Norte, bautizada oficialmente en aquella época como el Bulevar Kennedy, se convirtió en “la nueva Roosevelt” que albergó al derruido comercio. Potreros y haciendas de toda la vida, también se transformaron de la noche a la mañana en nuevas urbanizaciones y asentamientos como Las Américas. Los viejos barrios marginales que bordeaban la ciudad se atestaron y se convirtieron en la ciudad misma. Managua modificó dramáticamente su morfología urbana. No hubo orden ni planificación. “Crecimos a lo largo de esas carreteras que ahora son las grandes calles internas de la ciudad y todavía padecemos las secuelas”, explica el arquitecto Pentzke. ¿CÓMO DENUNCIAR UN ABUSO? Si su vecino colocó un obstáculo sobre la acera y lo obliga a caminar por la calle, usted puede interponer una denuncia. ¿Dónde? En la oficina de Urbanismo del Distrito que le corresponda. ¿Miedo? No lo tenga, su denuncia es confidencial. ¿Qué debería ocurrir? Una vez hecha la denuncia, las autoridades distritales de la Alcaldía tienen el deber de enviar a un inspector para verificar la denuncia. Si su queja es comprobada, el inspector deberá entregar una notificación escrita al vecino abusador. En un corto plazo el obstáculo deberá ser demolido o retirado de la acera. Si no ocurre nada, insista en la denuncia. REGRESA EL ANDÉN, LOS PEATONES NO Ahora Managua está siendo remozada para beneficio de los caminantes. La antigua Pista Juan Pablo II que atraviesa la ciudad desde el Siete Sur hasta La Robelo, jamás tuvo aceras. Hoy sus márgenes poco a poco dan la bienvenida a amplios andenes. Aún faltan los peatones, que quizá por la inseguridad ciudadana o por falta de costumbre, están ausentes. LAS ACERAS EN EL TIEMPO En marzo de 1895, durante la administración de José Santos Zelaya, la Asamblea Nacional promulga un decreto que faculta a las municipalidades a emitir leyes sobre el uso de las aceras. Fue hasta septiembre de 1928, durante la administración municipal de José María Zelaya, que se promulgó la Ley sobre Aceras de la Capital. Entre otras cosas, dicha ley obligaba a todos los capitalinos que vivían frente a una calle o avenida pavimentada, a “construir en su casa la parte de acera que le corresponda dentro del término de dos meses”. La ley fue clara, específica y estricta: “Las aceras deberán ser construidas con ladrillo de cemento blanco y negro o mosaico, de pietrini o concreto, rematando siempre estas aceras en el nivel superior de las cunetas...” En tales construcciones –que corrían sobre el bolsillo de cada ciudadano– tampoco podía usarse “lajas, gradillas o ladrillos de barro” y únicamente la municipalidad quedaba autorizada para colocar arbustos o cualquier otro obstáculo arquitectónico. Quien hiciera lo contrario corría con los costos de una segura demolición. En marzo de 1952, la ciudad contó con el primer Reglamento de Urbanización y Fraccionamiento, que brindó al Distrito Nacional –la Alcaldía de aquella época– las herramientas legales para controlar algunos abusos ciudadanos sobre las vías públicas. A mediados de los años setenta cuando se planeaba la reconstrucción de Managua destruida por el terremoto de 1972, se crea el Viceministerio de Planificación Urbana, mismo que contaba con 40 inspectores de urbanismo para una ciudad con 400 mil habitantes. En 1982, la Junta de Gobierno elabora el Plan Regulador de Managua, aún vigente, y la Ley de Derechos de Vía. Ambos instrumentos definen los límites del espacio público y la forma de construirlos. La nueva Ley para el Régimen de Circulación Vehicular e Infracciones de Tránsito, aprobada en marzo del 2003, contempla multas para los conductores que invadan los espacios peatonales y, a la vez, establece derechos y obligaciones para los peatones. A la fecha no existe un instrumento legal que
defina con exactitud qué está prohibido hacer o construir
sobre las aceras de Managua
Existen
65 gasolineras y cien mil vehículos en Managua. O sea, una
gasolinera para cada 1,600 automóviles, pero en diez años,
esto será insuficiente
Lista
ley de multas, matrículas y seguros Conozca las tarifas y
escalas de infracciones
Managua tendrá nuevas direcciones
MIGUEL LóPEZ Muy pronto las famosas direcciones con
referencias a árboles, monumentos históricos, bustos
de héroes, edificios y hasta de apodos, serán cosa del pasado.
Los capitalinos se ubicarán próximamente con nuevas direcciones,
basadas en nomenclaturas que se establecerán a través de
dos nuevos ejes viales que atravesarán la ciudad, de norte a sur
y de este a oeste. Las calles y avenidas al igual que las casas
de habitación tendrán códigos de identificación,
lo que hará que las actuales direcciones sean sólo referencia
del pasado.
De los nuevos ejes se va a derivar la nomenclatura no sólo para la Alcaldía de Managua, sino para las instituciones de servicios públicos, como Correos, Catastro Fiscal y Catastro Municipal, Policía Nacional, Enacal, Enel y Enitel, entre otros. Estos necesitan determinar donde se encuentra cada dirección exacta de cada casa, vivienda o parcela que hay en Managua, dijo el alcalde. Los primeros ejes viales de la capital los elaboró la Empresa Aguadora, para determinar cuál era la dirección de cada uno de sus diferentes usuarios, los que fueron establecidos en 1967. Fue el primer plano de nomenclatura conocido. Este plano utilizaba los ejes de la avenida Roosevelt y la calle Central. Fue implementado por medio de unas placas de cemento, con la numeración de las vías grabadas tipo ranuras. Estaban insertas en las aceras que existían en Managua, en el casco urbano. La Empresa Aguadora propuso ejes norte, sur, siguiendo la avenida Roosevelt y el este-oeste la calle Central. Estas permanecieron hasta 1980. Luego el Ministerio de la Vivienda inició nuevamente un sistema de nomenclatura para Managua, este estudio se publicó en La Gaceta en 1981. Era un sistema con dos ejes viales diferentes a los que tenía la Empresa Aguadora, que era de ocho zonas. Posteriormente vino un decreto de la Región Tres, que zonificaba esta Región; esto fue derogado. En 1996 el Concejo capitalino emitió un decreto que derogó todo lo anterior. Se comenzó a estudiar la ubicación de nuevos ejes, que son los actuales. En 1996 se mantiene como eje central la calle Central, como eje norte-sur la avenida Roosevelt, y luego se prolonga a través de la avenida Bolívar hasta la UNAN.
"Los nuevos ejes serán definidos conjuntamente con las instituciones
interesadas. Después de esta etapa lo que sigue es la numeración
de todas las calles en base a estos dos ejes, estamos considerando la proyección
de Managua para los próximos 20 años", dijo el alcalde Roberto
Cedeño
VIERNES 17 DE NOVIEMBRE DEL 2000
Managua y San José
Benjamín Blanco y Amalia Morales Es muy probable que Managua y San José sean las capitales centroamericanas con el peor sistema de señalización vial, dijo a LA PRENSA Gilberto Chavarría Coleman, jefe de Vialidad de la Alcaldía de Managua (ALMA). “Managua al igual que San Jose no tienen buena señalización vial, los rótulos están un poco confusos. En algunos puntos de la ciudad no indica cual es el sentido de circulación de la vía, y esto puede provocar accidentes”, señaló Chavarría. Es decir que, un extranjero que conduzca un vehículo por la capital, podría notar el pésimo sistema de señalización que tiene el municipio de Managua. El jefe de Vialidad agregó que “dichosamente las vías más transitadas son las que más están señalizadas, pero no tenemos una buena nomenclatura vial que diga los nombres reales de las calles”. La deficiente señalización de la red vial capitalina se debe, según el funcionario de la comuna, a falta de recursos económicos en la Alcaldía de Managua, “y creo que la ciudadanía debería demandar la realización de un proyecto con una buena nomenclatura de las calles y avenidas de la ciudad”, sugirió Chavarría. También expresó que todos los intentos por señ |