Monimbó significa "cerca del agua".
COMUNIDAD INDIGENA DE MONIMBO, MASAYA.
ALCALDE DE VARA    breve historia de Monimbó    Costumbres de Monimbó      MASAYA     VOLCAN MASAYA
DIRECTORIO DE ARTESANOS DE MONIMBO  1 2 3 4

Bienvenidos a Monimbó !!
Alcalde de Vara, Sr. Julio González Pavón y Secretario Sr. Ramón Jimenez López
Masaya, Nicaragüa
 
OTORGASE PERSONALIDAD JURIDICA 
A LA ASOCIACION CIVIL 
CONSEJO DE ANCIANOS 
DE MONIMBO
DECRETO A.N. No., 636
EL PRESIDENTE DE LA REPUBLICA DE NICARAGUA

Hace saber al pueblo Nicaraguense que:

LA ASAMBLEA NACIONAL DE LA REPUBLICA DE NICARAGUA
En uso-de sus facultades:
HA DICTADO El siguiente:

DECRETO

Arto. 1.- Otórgase Personalidad Jurídica ala Asociación Civil Consejo de Ancianos de Monimbó, sin fines de lucro, de duración indefinida y del domicilio en la ciudad de Masaya.

Arto. 2.- La representación legal de esta Asociación será ejercida en la forma que determinen sus Estatutos.

Arto. 3.- La Asociación Civil Consejo de Ancianos de Monimbó, estará obligada al cumplimiento de la Ley General sobre Personas Jurídicas sin fines de lucro y demás leyes de la República.

Arto. 4.- El presente Decreto entrará en vigencia desde la, fecha de su publicación en La Gaceta, Diario Oficial.

Dado en la ciudad de Managua en la Sala de Sesiones de la Asamblea. Nacional, a los diecinueve días del mes de Agosto de mil novecientos noventa y tres. Gustavo Tablada Zelaya, Presidente de la Asamblea Nacional. Francisco , Duarte Tapia, Secretario de la Asamblea Nacional.

Por Tanto: Publíquese y ejecútese. Managua .  siete de Septiembre de mil novecientos noventa y
tres.Violeta- Barrios de Chamorro, Presidente de la República de Nicaragua.

               CONSEJO DE ANCIANOS 
  Actualmente, el Consejo de Ancianos está conformado por siete cofrades integrados por los abogados César García López, Silvio Ortega, los señores Fernando Ambota,  Ignacio Suazo y Moisés Rodríguez Zelaya, entre otros, que junto con los huehues  (ejecutivos), ayudan a la mayordomía de la Dra. Dolores Ortega Amador. 
 

" CONSEJO DF ANCIANOS "
En La ciudad de Masaya, reunidos en la Pista "Isabel Gaitán" del barrio Monimbó, reunidos, los miembros de la Asamblea del Consejo, se dio inicio a la Asamblea, a las tres de l.a tarde del día veinticinco de marzo de mil novecientos noventa y cinco, para tratar los siguientes puntos de agenda:

1. Traspaso de mando de Alcalde De Vara, a. Don Miguel TelleZ Escobar / Vice-Presidente del Consejo de Ancianos.

2. Informe del Proyecto "Plan techo" ejecutado por el Alcalde de Vara, Don Humberto Ortíz Salinas y Lorenzo López.

La Asamblea inició con la lectura de Agenda por el Secretario: Ramón Jiménez López, la que fue aprobada por los miembros de la Asamblea. A continuación el Secretario pasó lista de la asistencia de los miembros de la Asamblea. Presidieron junto al Secretario esta Asamblea Extraordinaria, los siguientes Directivos del Consejo de Ancianos:

1. Miguel Tellez Escobar / Vice-presidente (Suplente) 
2. Jose Pablo Jalina (miembro)
3. Julio González Pavón (miembro) 
4. José Alfonso Gonzalez (miembro) . 
5. Rosalío Pérez Hernández 
6. Gerardo José Durán Castro 
7. Alejandro González Hernández (miembro). 
8. Ramón Jiménez López / Secretario.

El total de miembros asistentes a esta asamblea. extraordinaría es de ( 385) trescientos ochenta y cinco.

A solicitud de la Dirección del. Consejo de Ancianos, estuvieron presentes  los Abogados y Notarios:
Hazel Law Blanco y Hermes Pérez Valenzuela..

En la Presencia de La Asamblea, el Secretario hizo la siguiente consulta a los abogados: Si es legal el reemplazo del Alcalde de Vara: Humberto Ortíz Salinas, por el suplente: Don Miguel Téllez Escobar, en vista de su negativa de rendir cuenta a la membresía.

Los abogados, solicitaron el Acta Constituitiva y el Estado del Consejo para evacuar la consulta y luego de su lectura, respondieron: Conforme el Arto. 21 y 25 del Estatuto, es totalmente legal, el acto para el cual se reúne esta Asamblea Extraordinaria, ya que en los mismos se establece que la Directiva resuelve sobre los asuntos no contemplados en el mismo y sobre los puntos obscuros. Además señalarón los Juristas que el otro aspecto que legitima el acto, es el Quorum de la Directiva, pues al inicio se nominaron a losocho miembros asistentes de un total de diez, por lo que se procedió seguidamente a ratificar la nominación de Don Miguel Téllez Escobar,como Alcalde de Vara, quedando destituido, el Señor Humberto Ortíz Salinas, esta decisión fue aprobada por mayoría abrumadora, con una abstención de veintiún miembros.

En seguida, el Secretario informó a la Asamblea, de la negativa del Alcalde de Vara, Humberto Ortíz Salinas, a rendir informe sobre el Proyecto "Plan Techo", y del incumplimiento del compromiso contraido en la Asamblea del cinco de febrero del presente año en presencia de la comunidad y la policia de la localidad. En dicha Asamblea se acordó que don Humberto haría entrega el diecinueve de marzo de las reliquias, traspaso de mando e informe al Nuevo Alcalde y a la Membresía. (Lo que por último no fue cumplido).

 A continuació solicitó a la Asamblea nombrar a dos miembros más del Consejo de Ancianos, la que unánimente propuso y aprobó la incorporación de los ancianos: Mercedes García Gonzalez y Santos Román Mercado Méndez.

No existiendo otro punto que tratar, secierra la sesión, a las cinco y media de la tarde del día veinticinco de marzo de mil novecientos noventa y cinco.
 
El Consejo de Ancianos de Monimbó dio a conocer el traspaso de mando al nuevo alcalde de vara, Miguel Téllez Escobar, quien fungía como vicepresidente, ante la presencia de más de 500 miembros de la comunidad indígena constituida por lass leyes del país.

El anterior alcalde de vara, Humberto Ortiz Salinas, fue destituido de su cargo al.pasado sábado 25 de marzo debido a la Ineficlencia con que venia trabajando, "según lo establecido en los regimientos de los estatutos que rigen nuestro organismo", dijo el secretario del consejo de ancianos, Ramón Jiménez López.

En la asamblea extraordinaria fueron nombrados dos miembros más al consejo de ancianos de Monimbó; uno de ellos, Mercedes García González, para ocupar el cargo de tesorero. El otro a-~s el señor Santos Mercado Méndez.

El Consejo de Ancianos de Monimbó estará integrado por diez miembros, entre ellos el Alcalde de Vara Miguel Téllez Escobar, Alfonso González Téllez, Julio González Pavón, Pablo Jalina Susa, Fiosalio Pérez Hernández, Gerardo Durán Castro, Alejandro González Hernández, Ramón Jiménez López, Mercedes García González y Santos González Méndez.

El acto fue certificado por los abogados Hazel Law Blanco y Hermes Pérez Valenzuela. Los miembros del consejo denunciaron que en Monimbó existen personas que nada tienen que vce con dicho organismo pero han conformado unid comisión provisional.

Estos son los señores Lorenzo López, Flavio Gamboa y Santiago Ñurinda Sánchez, quienes se han dado a la tarea de estar convocando a la comunidad de Monimbó a nuevas elecciones par., alcalde de Vara en abril de este año.
Denunciaron, que el Interés de Lorenzo Lópo y Humberto Ortiz es para no rendir el informe dei plan techo ejecutado por éstos el pasado año, El consejo de ancianos de Monimbó en vista de estas arbitrariedades, hace un llamado a los dirigentes de la iglesia católica de Monimbó que no se dejen manipular por estas personas ya que no tienen la mínima autoridad moral para andar solicitando ayuda económica para las raleeclones que piensan realizar, dijo Ramón Jiménez, secretario del Consejo de Ancianos de Monimbó.

A la vez exigen a Humberto Ortiz que entregue las reliquias históricas de Monimbó al Consejo de Ancianos, ya que de no hacerlo, lo considerarán como un secuestro al patrimonio de los Indígenas de Monimbó.
El Nuevo Diario  30 de Marzo de 1995. Nuevo Alcalde de Vara en Monimbó.


 


26 DE OCTUBRE DEL 2001 / LP  CORRESPONSAL/MASAYA
  Torovenado del pueblo, 

40 años de folclor 

                Leopoldo López Arias

  Nuestros antepasados ridiculizaban a los colonizadores españoles. Hoy se ridiculiza a los políticos y autoridades, entre otros. Es el baile del Torovenado, antigua  tradición y viva expresión folclórica de los masaya. 

              La procesión del Torovenado nació una tarde de octubre del año 1961, cuando un  grupo de inquietos ciudadanos, autóctonos monimboseños, se reunieron en “El Chipote”, para comentar sobre las fiestas de San Jerónimo y su preocupación  porque las manifestaciones folclóricas iban en decadencia. Ahí, los miembros del  Consejo de Ancianos y sus asesores decidieron sacar a las calles, la danza del Torovenado.

              El doctor Donald Ortega Ramírez, quien ahora es huehue dentro de la Asociación  torovenadesca, recordó que la idea del gran Torovenado del Pueblo fue del ya fallecido Román Suazo Mercado. 

              “En Monimbó existe una cofradía del “Niño Dios del Pueblo”, que es donde van las fuerzas representativas de los barrios, para ayudar a los festejos de esta imagen en diciembre. Es de esa unidad que nace el Torovenado del Pueblo, que lleva el nombre de Elías e Israel Rodríguez Zelaya, dos de sus fundadores”, explicó. 

              Ortega Ramírez dijo que aunque se trata de mantener la tradición, igual que en sus   orígenes, ha cambiado un poco. Indicó que anteriormente solamente salía en  procesión una peaña (altar con una montaña y la imagen pequeñita arriba), ahora  salen diez peañas. 

              “El pueblo ha cambiado las cosas originales de la creatividad de los antepasados que  ridiculizaban al español, no estoy de acuerdo con diez peañas”, dijo. 

              Ortega Ramírez indicó que conjuntamente con el Consejo de Ancianos, pretenden que la tradición del pueblo se mantenga tal a como lo hicieron sus ancestros  monimboseños. 

              De los fundadores de la asociación de Torovenado sólo sobreviven Donald Ortega Ramírez, Manuel Villagra, Humberto Suazo, Fernando (Chilo) Ruiz y Alejandro  López Miranda (Indio Chan) entre otros. Pasaron a mejor vida, Román Suazo Mercado, Roberto González Rocha, Bosco Ortega, Tomás Rivas Mercado, Humberto  Ortega Blanco, y los hermanos Elías e Israel Rodríguez Zelaya. 

              MASAYA DE FIESTA 

              La procesión folclórica del Gran Torovenado del Pueblo, saldrá el próximo domingo  desde la Plaza Magdalena y recorrerá los barrios Monimbó, San Miguel, La Estación, San Jerónimo, San Juan y el Parque Central, para luego retornar al barrio indígena. 

              Los preparativos comenzaron con la vela del candil en casa de Carolina Suazo  López, reina de los ahuizotes. Mañana sábado al mediodía inicia la comilona popular en Magdalena y luego una alborada en horas de la noche para esperar el día  domingo con la vernácula manifestación folclórica de los monimboseños. 

              Este evento folclórico torovenadero atrae al turismo extranjero y nacional, que contribuye al movimiento económico de los masayas
 

      
 

 

Cronología de Masaya
  

1. Características fundamentales del indígena precolombino.

Masaya era uno de los cacicazgos o provincias más pobladas, su población era de origen Chorotega. Su desarrollo económico era fundamentalmente una economía de subsistencia, su principal medio de producción era la tierra, por tanta la base de la economía indígena era la agricultura, aunque también se dedicaban a la artesanía, la caza, la pesca y la recolección. Cultivaban principalmente maíz, cacao, frijoles, ayote, etc.


Así como una serie de frutas como el caimito, mamón, mamey, zapote, papaya, pipianes, aguacate, pitahaya, anona, nancites y jocotes.

Este simpático Xulo Nicaraguense (Chulo Nicaraguense) ..ejemplar que se vende en USA en $2,000.00 dollars,
En la ganadería sólo se conoce de la domesticación de un perro mudo y pelón llamado Xulo.

La tierra era de propiedad comunal. Sus productos los comercializaban en tiangues que eran como pequeños mercados. Las transacciones comerciales se realizaban a través de trueques usando semillas de cacao como moneda.
 

Del   cacao  al  Córdoba  Oro  
tomado de www.bcn.gob.ni

La moneda al igual que muchísimas cosas e instituciones, es producto de la imaginación de los hombres.

Pedro Gual Vallalbi

 I. ANOTACIONES SOBRE NUESTRA PRIMERA MONEDA EL CACAO 

Cuando los conquistadores españoles no imaginaban aún la existencia del "Nuevo Mundo", que en realidad era ya un "Mundo Maduro" cargado de sabiduría y de imaginación, nuestros antepasados indígenas utilizaban el cacao como medio de intercambio en la compra-venta de artículos necesarios para su subsistencia.

 Como unidad monetaria el cacao se dividía en "Contle" o "Tzontle", equivalente a 400 almendras; 20 "Contles" formaban un "Xiquipil", o sea 8,000 almendras; y una carga la componían 3 "Xiquipiles", o sean 24,000 almendras.

 El cacao, que según el cronista Oviedo y Valdés, fue traído a Nicaragua por los niquiranos, fue en un principio patrón monetario monopolizado por los caciques y por los nobles, al extremo de que como alimento en forma de chocolate o como uno de los ingredientes de la bebida nacional "el tiste", era prohibitivo al pueblo por su alto costo y por las dificultades para su obtención.

 Desaparecido el monopolio precolombino del cacao por efectos de la conquista española, el uso de este producto se generalizó a todas las clases sociales, especialmente en las españolas que lo estimaban mucho. Continuó de moneda entre conquistadores y conquistados, aún en las calidades más ínfimas o inútiles para el consumo, por la demanda especial que como alimento tenían las calidades superiores.

 Al momento de la colonización española se daban 160 granos de cacao por un real de plata sencillo. Se sabe también que en el siglo XVIII los indígenas daban 200 almendras de cacao por un real sencillo. Se tiene información oficial de que en ese mismo siglo se carecía de numerario en varias Provincias centroamericanas, a extremos de que había imposibilidad de recaudar los impuestos porque solamente el cacao circulaba, situación que se prolongó hasta muy avanzado el siglo XVIII.

 Durante la Guerra Nacional contra los filibusteros de William Walker (1855 a 1857), se encareció tanto el cacao por el abandono y la destrucción de los cultivos, que diez granos de cacao valían un real de plata o diez centavos.

 Su circulación como moneda se prohibió en Nicaragua por Decreto Ejecutivo del 29 de marzo de 1869, en el que se designa ese producto con el nombre popular de "moneda chilacate" y "moneda curra". Sin embargo, se hizo imposible evitar su circulación por la falta de moneda acuñada aún cuando desde 1840 se había iniciado en Nicaragua la circulación de los centavos de los Estados Unidos de América, los que eran importados a cambio de cueros de res y de añil.
 
 

En cuanto a la estratificación social existen diferentes criterios al respecto. Lothrop, menciona a: nobles, plebeyos y esclavos. Chapman, habla de: nobles, gente común, esclavos y prisioneros de guerra. Por otro lado el cronista Oviedo habla de: señores principales y vasallos. Gámez de: nobles y plebeyos. Pérez Estrada de: capas dominantes, capas medias y capas populares. A pesar de que no existe una conclusión al respecto si existía una diferencia social provocada por las relaciones económicas y sociales existentes. Generalmente se habla de la existencia de tres clases que son: la nobleza, la gente común y los esclavos.

El gobierno indígena estaba encabezado por monéxicos que era el consejo de güegües, viejos o teites (caciques), cada uno de estos variaba en la importancia de acuerdo al tipo de sociedad.
San Jerónimo
 santo patron de Masaya y sus bailes folcloricos.
 

Estas sociedades aborígenes, se recogían por conjunto de normas para regular el comportamiento de habitantes. Algunas de estas normas se encontraban escritas en sus libros.

La justicia, era administrada por las autoridades indígenas. Sancionaban al bígamo, al ladrón si no cumplían las sentencias impuestas pasaban a ser esclavos, por homicidio entre otros.
 

20 DE JUNIO DEL 2004 /  La Prensa
Las lejanías monimboseñas de la poeta Ana Ilce Gómez 

    “Yo me crié en el mundo mágico que para mí tejió mi padre, él me fue llevando de revelación en revelación. Con mis ojos de niña vi con asombro como tomaba una hoja de papel y la convertía en mariposa, de un trozo de tela sacaba una muñeca, de un tronco de madera emergía un pájaro” 
  

Mario Fulvio Espinosa 

El tren de lejanías de Ana Ilce Gómez hace su primera estación en la estación donde está su padre bienamado, Sofonías Gómez, de múltiples oficios, dibujante, pintor, escultor, maestro, folclorista, alfabetizador, él que le enseñó “el amor a la naturaleza, a mirar con lupa minuciosa mundos desconocidos, a conocer los pájaros, los nidos, las flores, el rocío y todas las armonías y aromas”. 

Se ilumina el rostro moro de Ana Ilce cuando explica: “Él era muy creativo, pero también contaba con el respaldo de mi madre, doña Ana María Gómez, formaban un dúo inseparable, de modo que yo me crié entre cuentos, consejos, lienzos, paletas, caballetes, pinceles, formones y tubos de pinturas”. 

Brillan los grandes ojos negros de Ana Ilce, los recuerdos están ahí, palpitan vivos. “Mi primer poema lo escribí cuando tenía entre ocho y nueve años. Me acuerdo muy bien que se lo leí a mi papá. Era sobre un pájaro y mi padre me corrigió porque yo puse que el ave ‘gorgojeaba’ y era ‘gorjeaba’. A partir de ahí seguí escribiendo, es que la poesía nace con uno”, manifiesta. 

Le hemos preguntado, por ser de Masaya, qué tipo de relación tenía o tiene con los indios monimboseños y respinga malherida: “Un momento, que yo soy india de Monimbó, los inditos no están apartados de mí, yo soy parte de ellos”. Critica a los sujetos que ni siquiera han investigado su condición mestiza y se expresan despectivamente de los indios. Se refiere después al amoroso idilio que ha vivido con Masaya y sobre todo con su barrio natal. 

“Antes los solares de Monimbó eran abiertos. No habían alambradas ni tapias, no existían barreras, las callejuelas eran intrincadas pero primorosas. Todo mundo pasaba por el patio de tu casa saludando, dando los buenos días, las buenas tardes o las buenas noches, porque los patios también eran calles. Esto se prestaba mucho a la comunicación fácil y fraterna, los pesares y alegrías del barrio era propiedad de todos”, recuerda. 

LAS PARENTELAS INTERMINABLES 

“Ese gran sentido comunitario ha sido siempre una de las características nobles de mi barrio, la gran solidaridad que se palpa y que todavía permanece viva entre su gente, aunque es cierto que ha cambiado porque aquellos ranchitos de paja, de patios limpios y florecidos, se transformaron ahora en casas de concreto y se han levantado tapias alrededor de las propiedades. Sin embargo, se conserva siempre ese espíritu de comunidad. Por ejemplo, vos salís y le recomendás tu casa al vecino y el vecino te la cuida. Cuando alguien se muere todo mundo llega a visitar a los deudos, todos llevan una bolsita o un paquetito donde hay algún dinerito, otros llevan el pan, el café, las rosquillas y lo que pueden. Sobran las cosas. Igual cuando hay enfermos, todo el mundo está atento de la suerte del paciente. Y ya no digamos cuando están de fiesta”, comenta Ana Ilce. 

 

¿Tuviste chance de recorrer los caminos que entran o salen de Monimbo? 

Claro. Todavía ahora he vuelto otra vez a ellos, por la mañana salgo a caminar.

 
El barrio se ha transformado, ahora no vas a encontrar una sola casa de paja, ni de caña, nada de eso. Ahora todas las calles están adoquinadas, y la paja y la caña de los ranchos ha desaparecido. Otra cosa, yo creo que Monimbó es un barrio pobre, pero no es un barrio mísero. Es un barrio de gente activa, trabajadora, se vive con cierta tranquilidad. Lo que te quiero decir es que hay una gran diferencia entre Monimbó y un barrio pobre de Managua. Allá las casas son de cartón, de plástico, se respira tristeza. Aquí, no es que no haya ese tipo de casas, sí las hay, pero hay otra manera de confrontar la vida dentro de la solidaridad comunal. 

En aquellos ranchitos de antes, todos eran de la misma familia. Se multiplicaban las parentelas. Abundaban los tíos y tías, los compadres y las comadres, los primos y primas. Siempre, por ejemplo, se conserva ese espíritu de hacer las grandes peroladas de alimentos y sobran motivos para celebrar grandes comilonas, en el cumpleaños de tu esposa o de tu mamá, en los aniversarios de difuntos, en días dedicados a vírgenes y santos, en las comuniones y cumpleaños, entonces vos convidás al barrio y llega todo mundo a recoger su plato, así es. 
 
 

¿Y qué hacía la Ana Ilce niña en ese Monimbo de los recuerdos? 

Jugaba con otras niñas de mi edad, vecinas. Chapoteaba en el agua. Era gran “subidora” de árboles, por eso creo que me quedé un poco arriba de los palos. Es decir, mi vida no fue diferente a la vida que pudo tener una niña de un barrio bien poblado. 
 
¿Dónde estudiaste, la primaria y la secundaria? 

La primaria en el Colegio Santa Teresita, aquí en Masaya. La secundaria en el Instituto de Masaya, que en ese tiempo era único. Después fuimos compañeros en la Escuela de Periodismo de la UNAN. 

 ¿Qué recuerdos tenés de la etapa primaria? 

El de mis amiguitos. Uno que se llamaba Daniel, también la Sara Gaitán, la Salvadora. En ese tiempo mis padres y mis abuelos tenían una escuela aquí en la casa, entonces todo ese montón de niños que acudía a la escuelita eran mis amigos. Los alumnos venían con su taburete, con su lápiz, con su pizarra. 

Mi papá fue el primer alfabetizador de Masaya, se dedicó a alfabetizar en forma gratuita a los adultos, iba a visitarlos y los traía a la escuelita, unos venían con gusto, otros quizás no con mucho gusto, pero venían, y él les enseñaba con una paciencia y con un amor increíble. 

Recuerdo que mi mamá se disgustaba, decía que él invertía mucho tiempo en algo que no le reportaba nada. Pero montones de mujeres venían con sus cartillas y cuaderno dentro de sus delantales y los hombres cargando sus útiles dentro de alforjas y bolsas de papel. Él les brindaba un gran cariño, porque amaba el magisterio. 
  
¿Me imagino que también creciste escuchando marimba y viendo bailar? 

Lo de la marimba es cierto, pero lo del baile no. Me gusta la música, el folclor, pero no soy bailarina ni intenté aprender. Mis padres iban por otro lado que no era la danza. 

EN LA ESCUELA DE PERIODISMO 

Me decías que desde muy niña hiciste tu primer poema, ¿en el transcurso del tiempo seguiste pensando y escribiendo? 

Pues fijáte que sí. Hubo un lapso en el que no recuerdo haber escrito, pero cuando ya entré al bachillerato escribí muchísimo. Pero eran poemas de una principiante, sin escuela, sin nada. 

Fue hasta que entré a la universidad cuando tomé más en serio o descubrí que en mí la poesía era algo realmente importante. Que no era simplemente el escribir en forma romántica, porque vos sabés que a los 15 años, a cierta edad, 16, 17, todo el mundo escribe cosas porque está enamorado, estás descubriendo la vida amorosa y todo eso. 

Pero al trasladarme a Managua, a la universidad, como que tomé conciencia de que la poesía era un oficio muy serio y que estaba llamando a mis puertas. Además, allí conocí a otros poetas y pintores con los que me empecé a relacionar. Por ejemplo Juan Aburto, Jorge Eduardo Arellano, qué sé yo, Carlos Martínez Rivas, Pablo Antonio, y eso definitivamente contribuyó muchísimo a que siguiera escribiendo. 
 
 

Dos poemas de Ana Ilce 

PERO LA VIDA 

No soy mujer de multitudes ni inevitable en los círculos de amigos. 
Mis amigos son pocos pero muchos. 
Vivo el drama de todos y me desnudo el alma cuando toca. 
Amo el vino callado, la palabra tranquila. 
Extraño de veras los poemas que no escribí. 
Así transcurre mi existencia en abandonos aparentes. 
Pero la vida me cuenta sus secretos. 
 
 

PERMANENCIA 

Me he desangrado en el trabajo de dar permanencia a la palabra, piedra pulida que yo he lanzado a lo profundo de las aguas para que algún día el pescador solitario lance su red entre los peces muertos, la descubra y la lleve a su orilla y la haga suya para siempre. 

NARRATIVA Y POESÍA 

“Yo no siento la urgencia de escribir. Escribo sin prisa lo que se me viene. Pero lo mío es diferente a lo tuyo, vos escribís narrativa, hacés prosa. Escribir poesía es diferente, porque la narrativa se puede planificar: ¿Cuál es mi tema? ¿Cómo debo comenzar? ¿Cómo debo finalizar? Pero el proceso creativo de un poema es diferente, no se planifica, surge, en mí, nace al suave, yo soy una persona tranquila y en esa medida voy escribiendo”, son las reflexiones de Ana Ilce Gómez. 
 
 
 


 

Ellos, los indigenas de Monimbó, tenían sus propios conceptos de vida, muerte, alma, origen y destrucción del mundo. Estos, junto con la cultura religiosa, están vinculados a la de los mexicanos que adoraban a varios dioses las cuales representaban a través de ídolos y figuras, a las cuales le dedicaban distintos ritos y prácticas religiosas. Estos ritos se celebraban en templos, el rito religioso más importante era el sacrificio humano. Las víctimas del sacrificio eran los esclavos comprados en el mercado.

2. Principales características

Según Peña Hernández en su libro: "Folklore Nicaragüense", Monimbó es un barrio indígena que cuenta con más de diez mil habitantes con organizaciones, costumbres, usos, creencias, arte, etc.

PARQUE NACIONAL DEL VOLCAN MASAYA!!!!
Just 10 miles south of  Managua       tan solo 17 Kms. al sur de Managua

El indio de esta comunidad se ha conservado puro, es decir, ha conservado intactas las características que lo distinguen de los demás grupos indígenas, esto es asegurado por ellos mismos y se debe al carácter endogámico de la comunidad. Es originario del grupo étnico Chorotega-mangue que se estableció entre las Costas del Pacífico y los lagos de Managua y Nicaragua.

El indio de esta región presenta las siguientes características: su estatura está entre 5'2" y 5'7"', es recio, de piel trigueña oscura, cabello lacio, de color negro y es braquicéfalo; la india es esbelta y de andar rítmico. Son de religión católica y no hablan ningún dialecto, su lengua es el español.
 
Según el folklorista Carlos Centeno, las mujeres se vestían con güipil de color amarillo, rosado y blanco (por ser los colores de la Iglesia y de la Virgen), adornaban su cabello con flores tales como: reseda, santo¡, güirriqui, ramalila, heliotropo, albahaca y sacuanjoche; los varones con una cotona blanca y un pantalón de color azul; ambos usaban caites.

Leyenda de
la Laguna de Masaya
El llanto de la serpiente

Anteriormente habitaban en chozas o ranchos, en la actualidad son muy pocas las que quedan en el área urbana de la comunidad pero todavía se encuentran en las zonas aledañas. Estas chozas o ranchos sirven como cuarto, cocina, comedor, es donde la mujer realiza sus trabajos artesanales y también como sala de visitas. Dentro de ellas se encuentran utensilios como: patas de gallina, que son sillas hechas con trozos de troncos de árboles; molenderas; jicareros; la cocina consiste de tres piezas grandes colocadas en el suelo, la mayoría de los utensilios de cocina son hechos de barro cocido. Además no poseen servicios sanitarios por lo cual realizan sus necesidades en un rincón del solar.

Normalmente estas chozas cuentan con amplios patios donde siembran árboles frutales, madera de construcción y flores silvestres, tampoco pueden faltar las aves de corral y los cerdos. Las familias que poseen pequeños huertos tienen también animales como: caballos, bueyes y perros.

3. Modo de vida

Como de costumbre el indio se levantaba aproximadamente a las tres de la mañana, se preparaba su desayuno que constaba de un plato fuerte de carne y bastimentos que podían ser unos cuantos plátanos con café para acompañarle: luego preparaba su alforja donde llevaba su merienda que consistía de media libra de pinol crudo y un poco de agua para que se endureciera, dos tortillas frías y los restos del desayuno. Tomaba su calabaza, su machete y se iba a trabajar, mientras la india dormía con sus hijos en el tapesco.

La leyenda de la anciana
de Nindirí

Ahora no sucede así, ya que la situación actual ha provocado un cambio en el modo de vida de los indígenas monimboseños. A una hora determinada se levantan todos lo miembros de la familia, se reparten el desayuno en porciones pequeñas y se dirigen en silencio al trabajo, donde ocupan herramientas tales como el machete y el bordón para la realización una de sus principales actividades económicas, como es la agricultura.

Ritual de La Fajina, presenta la foto un desfile hacia las tierras comunales (cementerios) a realizar la Fajina..La Limpieza..o roze.

Peña Hernández en su libro Folklore Nicaragüense hace referencia a que los tipos de trabajos realizados por el indio pueden ser:

Por día: comienza a las seis de la mañana y concluye a los doce meridianos.

Por tarea: cuando el trabajo es asignado por el patrón el día anterior.

Por fajina: se entienden trabajos livianos y sencillos que son realizados por la tarde.

Cuando no realiza trabajos por fajina, principalmente las indias se dedican a realizar artesanías manufacturadas como son las trenzas de palma que se pueden utilizar para la fabricación de sombreros de varias piezas. Pero el 80% de los trabajadores indígenas se dedican al trabajo por jornal desde la edad de los 10 o 12 años cuando sus padres los llevan al trabajo, por esta razón la mayoría de ellos son analfabetos. Las mujeres generalmente se dedican al servicio doméstico en la ciudad, es decir, trabajan como: lavanderas, planchadoras, cocineras, encargadas del aseo y niñeras. El resto de la población de dedica a estudiar.
 
Monimbó, en la parte suroccidental de esta ciudad, se encuentra lo más puro del pueblo indígena

Generalmente padece de hambre y desnudez pero no por eso dejan de gastar el jornal de la semana en un buen trago de aguardiente los fines de semana. La base de alimentación del monimboseño es el maíz, y de éste obtiene diversos alimentos y preparados como: pinol, tamales, atoles, yoltamales, rosquillas; y bebidas como la chicha y aguardiente (cususa). Le sigue el frijol rojo, aunque el blanco, mono, color de santo, bayos y negro también son consumidos. Además cultiva arroz, trigo, quequisque, batata, y especialmente la yuca ya que de ella se saca el almidón que representa un rubro importante en la economía de Masaya. Otro cultivo importante y del cual no puede prescindir es el chagüite.

Sólo comen carne de res y de cerdo dos veces por semana, antes se conformaban con cazar conejos, guatusas u otros tipos de animales para poder comer carne todos los días. No bebe leche. Entre las frutas más apetecidas por los indios tenemos. El caimito, nancite, aceituna, papaya, pitahaya, mamón, zapote, marañón, guaba, mango, ¡caco, guayaba, jocote, piña, entre otras; y las principales verduras son el pipián, ayote y chayote,

a) Apellidos y Apodos

Una de las principales características de los indígenas es que se llaman por apodos que pueden ser de animal, que tenga relación con su físico, algún vicio o su personalidad: chivo, pájaro, lagarto, piche, pulga, garrobo, conejo, lecheburra, mediapata, pescuecito, chorizo, maceta, bulla, entre otros. Entre los apellidos indígenas tenemos: Arley, Matey, Hondoy, Putoy, Ñamendi, Ñoriongue, Ambota, Macanche, Natiquimo, etc.

4. Personalidad

El indio de Monimbó tiene varias características que lo diferencian de los del resto de las regiones nicaragüenses como por ejemplo: es locuaz y en sus palabras se observa un tanto de malicia e ironía; vivo, valiente, perspicaz, también es susceptible, quisquilloso, a veces consentido y mañero.

En el Libro Folklore Nicaragüense, Peña Hernández menciona, que según algunas personas que emplean a los indios de esta región, dicen que no debe mostrársele mucho afecto ni consideración porque se aprovecharían y se ausentan de su trabajo. El indio desconfía del mestizo y por eso es difícil demostrarle que se le tiene estimación, aunque las nuevas generaciones ya casi no tienen este complejo. Este cambio se debe a la ayuda de los Padres Salesianos, que han ayudado al progreso de esta comunidad impulsando proyectos tales como: educación primaria y secundaria, construcción de áreas para la recreación de los niños, regalarles alimentos y juguetes a cambio de que lleguen a la preparación de la comunión.

  LA TRADICIÓN DE PEDIR A LA NOVIA o MONISTE
Antes se casaban con la gente de su mismo barrio, pero la juventud de ahora ya no mantiene esas cosas de sus antepasados, afirmó don Santiago Ñurinda Sánchez. Por ejemplo no se mantiene el "Moniste", que es una tradición de los preparativos del matrimonio indígena que todavía en 1924 observaba cuando era chavalo, dice el entrevistado.
"El Alcalde de Vara con su "titante" era solicitado por el papá del novio que le decía que su hijo estaba enamorado de la señorita tal, no había aquella cosa como ahora de romance, visita al hogar de la pretendiente y comenzaba el moniste, de la autoridad indígena".
"La mamá de la novia al conocer la noticia de la visita, le responde que regrese dentro de 15 días que va a pensarlo, al regresar nuevamente el alcalde, la mamá de la joven le dice, que muy a pesar suyo su hija, que es su apoyo, esperanza, que son sus manos y sus pies porque le ayuda a trabajar, se la va a ceder en matrimonio al caballero". Allí hay un compromiso de tramitación de la boda, señalando fechas y por último surge la ceremonia donde hay un diálogo muy criollo que ha ido desapareciendo. Entonces cuando la autoridad del alcalde sale de la casa de la novia, la mamá le dice: "memoria va a llevar y le informa al papá lo que pasó". Cuando llega el momento del matrimonio se prepara el vestido blanco en señal de pureza y durante la vela del traje que todavía se observa en las comarcas y periferia de Monimbó, la mamá castiga a la novia y le dice que "es la última vez que te doy consejos de ser fiel a su marido, portate bien, sele fiel y ayudale a trabajar". Cuando ya se va a ir, la madre llora y dice: "se va mis manos y mis pies", pero antes de marcharse hay una tramitación que dice con permiso que la novia va a orinar y preparaban un guacal de jícaro blanquísimo y el sonido de la presión significaba la virginidad.
 

El Torovenado

El indio se caracteriza también por ser estoico, esto quiere decir que no se deja vencer por los sufrimientos, y siempre encuentra la forma de salir adelante. Además es muy trabajador y sufre debido a la situación económica en que vive, sin embargo, nunca se da por vencido porque quiere sacar adelante a su familia y que sus hijos tengan la educación que él no tuvo.

5. Lenguaje subyacente del indígena en Monimbó

Antes de la conquista, los españoles fueron también conquistados, y al liberarse de la dominación que los árabes habían impuesto sobre sus tierras durante varios siglos, no pudieron liberarse del idioma.

Los españoles tenían también en su vocabulario palabras taínas como por ejemplo: batata, cacique, caníbal, canoa, carey, guayaba, hamaca, maíz, tabaco y tiburón; al igual que palabras antillanas.

Durante la conquista los españoles edifican sus ciudades en poblados indígenas como Monimbó, y para poder comunicarse con el indígena, el conquistador impuso su lengua. Al hacer contacto ambas lenguas, adoptamos también los vocablos que los españoles habían adquirido anteriormente. Debido al traslado de esclavos africanos a nuestro continente, adoptamos también algunos africanismos, aunque éstos son muy pocos.

La tradición de antaño es que los promesantes llevan a sus canes disfrazados de payasos, bailarinas, futbolistas, quinceañeras, etc., para pagar las promesas hechas a San Lázaro por haberles curado sus animalitos.

Los españoles recurrieron a la lengua indígena para poder definir algunas cosas de uso frecuente como por ejemplo: "comidas (yoltasca), bebidas (pozol), objetos (comal), sabores (chachalte), olores (chicuije), colores (mayate); también para definir gran parte de nuestra geografía con su flora y fauna".

A pesar del contacto con otras lenguas, el Náhuatl persistió. Podemos encontrar centenares de vocablos de origen Náhuatl en palabras de uso cotidiano como por ejemplo: la palabra "chocho" que no tiene nada que ver con el "chochar de los viejos" que es su significado en castellano, sino que viene de "chochoqui" que significa "tonto" o "sin juicio"; o la palabra "cuita" cuyo significado es expresión del cuerpo y no padecimiento del alma como en castellano.
C. Tradiciones

Se entiende por tradiciones al conjunto de ideas, usos o costumbres que se comunican, se transfieren o se mantienen de generación en generación.

Las tradiciones son muy sagradas, se consideran como algo infaltable e ineludible. La comunidad de Monimbó se prepara cada vez que hay algún evento tradicional con ánimo fiestero y popular. Hay tantas tradiciones de caracteres distintos pero todos son igualmente nacidos en el seno del pueblo y pertenecen a ellos con orgullo. Entre tantas tradiciones solemnes, es prudente destacar que por sus características vivirán para siempre.

Conozca a los alcaldes y vicealcaldes por el Departamento de  Masaya
1. Desarrollo de la danza

El folklore nicaragüense está estrechamente relacionado con las zonas indígenas del país, especialmente la de Monimbó. Las danzas, trajes, música, canciones y fiestas son muy representativas del pueblo de Masaya y la comunidad monimboseña.

Al iniciarse la danza las inditas están sentadas, es el varón quien toma la iniciativa, con elegancia y caballerosidad abriendo los brazos la invita a bailar, la india se pone de pie despliega el abanico y comienzan a bailar.

Durante el baile los movimientos realizados por la mujer no tienen nada en común con los del varón, la india se dirige a un extremo y retrocede en línea recta a pasos cortos levantando los pies apenas lo necesario para caminar, el rostro vavuelto hacia el varón pero con tendencias a mirar al suelo. El varón, en cambió, toma posturas vivas, insinuantes, apasionadas; aún conservando la caballerosidad. Al finalizar el baile el varón gentilmente acompaña a la indita a su asiento, y otro varón con otra indita inicia nuevamente el baile.

A través del baile se puede observar el contraste entre dos culturas, la raza indígena y la española.
a. Instrumentos musicales
Coloquialmente Masaya siempre se ha caracterizado por su alegría, la música es muy representativa de Monimbó.

La música es algo original y emotivo. En Monimbó el indio toca música para toda ocasión, cuando está triste, alegre, de duelo, en su trabajo, en su casa, cuando va para el trabajo y en fiestas. En el indio siempre hay armonías que se revuelven en tonadas, que es el nombre genérico de sus canciones.

Los instrumentos a través de los cuales expresan sus emociones son:

Marimba: es el principal instrumento para los indios. Se originó en África, y fue traída del Congo en la época colonial por los negros esclavos. Con el paso del tiempo ha sufrido muchas transformaciones en México y los países centroamericanos, excepto en nicaragua que la ha conservado igual. Por su forma la podemos considerar como nuestro "piano indígena", pero su manejo es más difícil, por eso a las personas que tocan este instrumento (marimberos) se consideran virtuosos porque no es un instrumento fácil de tocar.

Chirimilla o clarinete indígena: es un pito de carrizo (planta gramínea indígena originaria de España) de diez agujeros.

Quijongo: es un arco de bejuco en semicircunferencia, puede ser considerado como el arpa india.

Quijada de asno: produce un sonido seco resultado de los golpes recíprocos de sus dientes y muelas flojas.

El juco y la sonaja: se usan en los bailes de los diablitos y el torovenado.

El cháu cháu o pífano y el tatil: son variedades de pitos. El tatil es pequeño y agudo.
El tacatán y el tuncún: son variedades de tambores.

El bongo y el pito: son los instrumentos que casi siempre actúan juntos.

Existe un tambor que se guinda del cinturón del alcalde o regidor y se toca junto con el pito para llamar al pueblo a las misas.

A pesar del tiempo, estos instrumentos se mantienen vivos por la presencia de los indios monimboseños.

b. Bailes folklóricos

Existen diferentes tipos de bailes, de los cuales la mayoría se deriva del baile de las inditas, pero a la vez existen otros que tienen orígenes distintos. Estos bailes están influenciados por las tres culturas que se mezclaron, después de la llegada de Cristóbal Colón a América, la aborigen, la española y la negra de los africanos. Las danzas aborígenes eran de carácter religioso, esotérico y simbólico. Ellos bailaban para la fertilidad, bailes sagrados, bailes recreativos, danzas guerreras etc. A la llegada de los españoles este fue un instrumento que facilitó su evangelización ya que ellos bailaban en honor a sus dioses y los españoles sustituían al dios indígena por uno de sus Santos lo que permitió también que los indígenas siguieran ejecutando sus danzas.

Con la llegada de los españoles se da el proceso del mestizaje ya que estos introdujeron a América sus costumbres, idiomas, trajes y danzas. Los estilos de cada grupo social cambian al igual que los elementos complementarios como el vestuario por ejemplo: los indígenas seguían usando caites pero al momento de realizar sus danzas les colocaban un chischil tratando de establecer similitud con el calzado de los españoles que en sus botas usaban espuelas.

Las danzas africanas constituyen una verdadera riqueza en cuanto a movimientos, ellos bailaban utilizando todo el cuerpo los europeos solo utilizaban piernas y brazos. En 1516 cuando comienzan a llegar los primeros esclavos africanos a América, su raza se mezcla con la de los indios, mestizos y españoles pasando la raza africana a ser parte de la mezcla cultural de ese momento. Proliferan los ritmos, danzas y costumbres. La influencia en la danza de la cultura africana se observa en la polaridad con que el negro domina sus pasos e interpreta la danza europea.

i. Baile de Indias

El baile de las inditas o de los viejos es la danza más representativa tanto de la comunidad indígena de monimbó, como del país.

A través de él se refleja el cortejo gentil y apremiante, del español a la india nicaragüense, es una invitación al amor, presentado de forma caballerosa, respetuosa y exenta de lascivia aunque apasionado.

Acorde con Peña Hernández en su libro Folklore Nicaragüense los bailarines, por pertenecer a razas y civilizaciones distintas, presentan características diferentes: "el varón es de mejor condición social, de raza blanca europea, conquistador de estas tierras y por ende de categoría dominante. La mujer es humilde indígena americana de las tierras conquistadas y dominadas".

Los trajes de los bailarines se describen así:

El traje de la india está compuesto principalmente de güipil y manta. El güipil es una camisa corta de tela fina con colores vivos, adornado con lentejuelas, chaquiras y piedras de colores distribuidas de forma caprichosa. La manta también es de tela fina, que puede ser algodón o seda, con franjas horizontales de color azul, rojo, verde y amarillo; cubre desde la cintura hasta la rodilla y se sujeta de un lado con un broche donde se coloca un ramito de flores silvestres.

La indita lleva también para completar el traje: una pañoleta de seda alrededor de la cintura rematando las puntas en el lado donde se coloca el broche; un sombrero redondo forrado también de seda con 2 ó 3 plumones de colores diferentes en la copa, un abanico de plumas en la mano derecha que junto con el sombrero no son autóctonos sino que los usa como una imitación de los usados por la mujer española; un guacal grande con un mantelito o servilleta en la mano izquierda donde lleva piezas de pan dulce; aros, chongos o pendientes de oro; collares de cuentas de colores; brazaletes, pulseras o esclavinas y anillos de oro; además lleva el rostro cubierto con una máscara de cedazo fino, que anteriormente era de barro cocido, que copia el semblante de una mujer española, va descalza.

El traje del varón, conocido como "El Viejo" por la primera ocasión que este causaba a la india, está compuesto por una camisa blanca de mangas largas; pantalón largo, blanco con ruedo campana; una banda de cinta brillante alrededor de la cintura que es generalmente de color rojo aunque puede ser de cualquier otro color vivo y un pañuelo anudado al cuello, va calzado con zapatillas de charol negro que llevan chischiles atados en los nudos de los cordones. En el pasado el viejo usaba calzones blancos cortos, ceñidos a la rodilla, donde se colocaban chischiles, se cubría las piernas con medias de color crema, rosado o carne, calzaban al igual que ahora zapatillas negras de charol.

ii. Baile de negras

No se conoce el verdadero origen de estos bailes, ya que en Masaya nunca han residido individuos de raza negra, pero se cree que a inicios del siglo XX los nativos de la Costa llegaban a la ciudad para bailar y cubrían sus rostros con máscaras para que no les vieran su color moreno. Según el señor Carlos Centeno, este baile, data del tiempo de la Colonia y tiene su mayor desarrollo en el barrio de Monimbó. Este baile se da sólo entre varones debido a que para el tiempo de la conquista las indias se revelaban a los españoles por los maltratos que recibían de ellos.

El baile de negras es descendiente del baile de las inditas, por esto bailan los mismos sones de marimba, aunque en el baile de negras los movimientos son muy desenvueltos, además la mujer sale a bailar primero y es ella quien invita al varón. También utilizan trajes lujosos de diferentes partes del mundo, tales como: trajes de húngaro, gitano, torero, pirata, marinero, hawaiano, etc.
Este baile es considerado de carácter folklórico porque aunque no se sabe como apareció en Masaya, se ha conservado como una tradición.
iii. Baile de los Diablitos
Todavía no se conoce el verdadero origen de estos bailes, pero la versión más aceptada es de los indígenas que aseguran que nació en los últimos años del siglo pasado (s.a), época en la que había una pasión por las obras de autores clásicos. Así en una tertulia próxima a la celebración de las fiestas patronales de San Jerónimo, se decidió sacar en vez de la simpleza del torovenado, un conjunto de máscaras con más alegría, bandidencia y picardía.

Se atribuye al Dr. Rosalío Cortés (s.a) la idea de que el personaje central fuera Mefistófeles, y los demás jóvenes dieron sus opiniones y sugerencias acerca del resto de personajes y máscaras, además del día y la hora en que se reunirían para que acompañados por guitarras y mandolinas, llevaran serenatas en las que ejecutaban románticas piezas al pie de las ventanas de las jóvenes masayenses. Esta idea, por su originalidad, entusiasmó a las buenas familias quienes los apoyaron moral y económicamente, por lo cual cada año los trajes eran mejores y mejoraba la calidad de los versos y coplas. A este conjunto se le llamó "Los Diablitos" debido a que el personaje principal es Mefistófeles (El Diablo).

Durante un transcurso de tiempo este conjunto dejó de salir, debido a que el entusiasmo del público disminuyó. Luego, cuando un grupo de jóvenes decidió sacar nuevamente el baile, lo hicieron cambiando la intención original de sus creadores. Actualmente el conjunto está conformado por: "El Diablo mayor (con la lujosa indumentaria de Mefistófeles), el Diablo común (como la representa la imaginación popular), el León (con corona de Rey), el Tigre, el Macho (vestido de etiqueta), el Oso, la Muerte Quirina y 2 ó 4 Diablesas. El Diablo mayor lleva el juco, y lo ejecuta acompasadamente; el Oso, una pandereta con cintas de colores, que agita rítmicamente; el Macho, un bastón con empuñadura metálica; la Muerte Quirina, su Guadaña; el Tigre y las Diablesas, guitarras o mandolinas, adornadas con borlas y cintas de colores; y el Diablo común, una cadena extendida entre sus manos".

Los nuevos diablitos que son los que han pasado a formar parte del folklore masayense necesitaban de música para acompañar su baile, por esto un compositor creó la "maravillosa música de los diablitos" a finales del siglo antepasado, que es lo que más contribuyó a que este conjunto no fracasara ni quedara en el olvido.

2. Tradiciones religiosas

Al momento de la conquista se da una mezcla entre las costumbres religiosas de la raza indígena y la española, ya que los indígenas una vez evangelizados adoptaron las celebraciones religiosas de los españoles pero las adaptaron y las realizaban como una serie de ritos los cuales eran considerados como paganos por los españoles. Durante estos ritos hacían comilonas, borracheras, gritaban y danzaban alegremente.

a. Matrimonio

Son pocas las familias indígenas que aún conservan las antiguas costumbres y tradiciones referentes a los preparativos, concertación y celebración de los matrimonios.

Peña Hernández expresa que: "al complejo conjunto de ritos y ceremonias que se efectúan y desarrollan desde que un varón casadero se enamora y comunica a su padre su deseo de casarse, hasta la realización del matrimonio y despedida de los novios, se le conoce con el nombre de Monisto o manifestación matrimonial".

Cuando al indio le gusta una india no se lo dice directamente a ella (ya que debe de respetar las costumbres) sino que habla primero con su padre para que la vaya a pedir, el padre no le responde, sin embargo, va a la casa del titante que en el caso del monisto es llamado personero. El padre del indio le pide al Titante que vaya a la casa de la india a pedirla, el Titante le responde que si y el padre del indio regresa a su casa.

Cuando el Titante cree que es conveniente, generalmente el día Domingo, va a la casa de la pretendida, la cual hasta ese momento no conoce las intenciones que tiene el joven de casarse con ella, en la mayoría de los casos ni siquiera conoce a su pretendiente, pero acepta el matrimonio sin replicar. Al entrar el Titante a la casa el padre de la india conoce el motivo de su visita ya que entra diciendo las siguientes palabras: "Alabado el nombre de Dios. Los visita San José y María, Patriarca, Soledad y María". El padre de la india le pide que tome asiento y el Titante comienza a hablarle acerca de las virtudes del pretendiente de su hija, el padre de la india agradece la visita y le pide que regrese en ocho días para saber la respuesta que siempre es afirmativa.

Al pasar los ocho días regresa el Titante esta vez acompañado por el novio, sus padres y algunos allegados para saber la respuesta, esta es la primera vez, en la mayoría de los casos, que los novios se ven. El padre de la joven le da su respuesta al Titante, luego la novia se pone de pie, seguida del novio y del personero, quien los toma de la mano derecha y las junta, preguntándole a la novia si acepta al joven como esposo, ella contesta que sí lo acepta y el Titante confirma su respuesta. Se realiza un brindis y los novios aprovechan para conocerse mejor, ya que no volverán a verse hasta el día de la boda.

A partir de este día comienzan los preparativos para la boda en ambas casas. Uno de los preparativos más importantes es la realización del imprescindible tamal ñaco, que es regalado a los tíos de los novios los cuales se encargan de suministrar la pólvora para el día de la boda.El día anterior a la boda se realiza la "vela del vestido de la novia", en donde se manifiesta toda la alegría y entusiasmo debido a que la ceremonia religiosa carece de colorido.

La vela inicia a las siete de la noche y termina hasta las cuatro de la mañana. El traje se coloca en una mesa de forma rectangular, ubicada en el centro de la casa o rancho, forrada con papel blanco; detrás de esta mesa se coloca una cortina del mismo color. La cortina debe de pertenecer a la iglesia del barrio.

Al iniciarse la vela tiran cohetes y los invitados comienzan a llegar para disfrutar de la fiesta al compás de las marimbas. La madre de la novia, que se mantiene sentada frente al vestido, empieza a lamentarse por la partida de su hija quien representa para ella un gran apoyo. Los novios que también se encuentran velando el traje deben mantenerse despiertos principalmente la novia ya que sino se considera de mala suerte. A las doce de la noche se disparan otros cohetes anunciando "EI Castigo de la Novia", esto consiste en que la madre hace que la hija se hinque con la cabeza inclinada y comienza a golpearla con una coyunda de cuero crudo, esto simboliza la última vez que castigará a su hija y el dominio que ha tenido sobre ella hasta ese momento.

Después de la ceremonia del castigo de la novia, los invitados comienzan a retirarse para regresar al matrimonio religioso que se celebra a las cinco o seis de la mañana.

A las cuatro de la mañana la madrina retira el vestido de la mesa y se lo lleva a la novia para ayudarle a vestirse. Cuando ésta ya está vestida se procede a la ceremonia llamada "La Meada de la Novia". El titante anuncia esta ceremonia diciendo "con permiso de la concurrencia que la novia va a orinar", en ese momento todos incluso el titante se voltean y la madrina toma un guacal de jícaro blanquísimo, el cual le pone por debajo a la novia y procede a realizar la ceremonia de la micción prenupcial, el sonido del orín cayendo en el guacal simboliza la virginidad, cuando termina todos la vitorean con entusiasmo, mientras la madrina riega los orines de la novia a los pies del novio. Se dirigen a la iglesia donde se realiza el matrimonio religioso.

Al regresar a la casa de la novia se realiza un brindis y luego la última ceremonia que consiste en que el titante invita a los padrinos de la boda a advertir a los padres de los novios, que a través del matrimonio de sus hijos han adquirido nuevos hijos e hijas, los padres de los novios le entregan algunos obsequios a los padrinos de la boda. Al terminar la fiesta los invitados y parientes acompañan a los desposados a la casa del novio, es así como finaliza el monisto o manifestación matrimonial.

b. Devociones

Los indios son fieles creyentes católicos, cristianos, es por esto que el centro de sus devociones es la Cruz, llamada por ellos "La cama de Cristo" o simplemente "El Madero" ya que por ser el símbolo de nuestra redención, les inspira gran fervor.

Además de la Cruz son también devotos de Nuestra Señora de la Asunción que es venerada con especial solemnidad y de Nuestra Señora del Tránsito o de la Dormición. Se celebran los días 15 de Marzo y 15 de Agosto.

La primera fecha se celebra para conmemorar su intersección durante la erupción del volcán Masaya (15 de Marzo de 1772) cuando la lava amenazaba con destruir la ciudad y los indios decidieron sacar en procesión la imagen de la Virgen de la Asunción. El milagro fue palpable ya que la lava se desvió al noroeste.

La fiesta del 15 de Agosto es más solemne. Los preparativos para esta ocasión se llevan a cabo durante casi todo el año. En las vísperas, el 14 de Agosto, se realiza una gran alborada en la plaza de Magdalena. Al día siguiente, después de la misa, sacan una procesión por todo el barrio llevando a la virgen acostada conmemorando su funeral.

i. San Lázaro
Durante la Cuaresma se da una de las celebraciones de carácter folklórico que más sobresale, es la fiesta de San Lázaro, el pordiosero del rico Epulón que se encontraba acompañado de los perros que lamían sus llagas para sanarlo, es por esto que un domingo antes del de Ramos desde muy temprano por la mañana se pueden observar una gran cantidad de perros llevando un sinnúmero de trajes o disfraces para pagar alguna promesa.

Durante la celebración se reparten comidas y bebidas y en horas de la tarde cuando el desfile de perros entra a la iglesia de Magdalena, se premia el mejor disfraz. Con esto se termina la celebración.
ii. San Sebastián
Una celebración muy significativa para los monimboseños es la de San Sebastián, que se celebra el 20 de Enero. Aunque existe una iglesia consagrada a este santo, la imagen venerada por los monimboseños se encuentra en la iglesia de Magdalena.

En todas las fiestas se nombra a un mayordomo y a sus compañeros o ayudantes, la mayoría puede durar un año o más, según la voluntad del mayordomo. Éste designa a los funcionarios de la procesión que son:

El capitán: va vestido elegantemente de guerrera blanca con los arreros militares correspondientes, quepis negro y sable al cinto.

El abanderado de honor: lleva una banda roja, ancha, cruzada por el pecho, con los extremos colgantes hacia a un lado, porta una bandera del mismo color, con dos cestas blancas entrecruzadas en diagonal, y una cruz blanca en el triángulo interior o lateral izquierdo.

El abanderado de la paz: solo lleva una bandera blanca con bordes rojos.

El sargento alabardero: lleva una alabarda.

Durante la procesión la imagen va en su peana adornada con flores y cintas de colores. El capitán y el abanderado de honor caminan delante de la peana uno a la par del otro, luego se aparecen frente a ellos el abanderado de la paz y el alabardero, quienes se ponen la mano en la frente y hacen una breve inclinación, dan media vuelta, caminan 20 pasos y vuelven a colocarse frente al capitán y al abanderado de honor, el sargento alabardero da un paso adelante y camina hacia el capitán seguido por el abanderado de la paz. Esto se repite durante toda la procesión. El significado de estos homenajes (como son llamados por ellos), no se conoce con exactitud.

Más adelante de la procesión va el baile de los negros (que es una imitación del baile de los chinegros en Nindirí) el cual consiste en un conjunto de 7 negros: un mandador y 7 "caballitos"; que hacen su baile en fila de 3 en fondo o en círculo, saltando o imitando el trote de los caballos.
iii. San Jerónimo
La celebración de San Jerónimo es la más representativa de la ciudad de Masaya, por la devoción que el Santo inspira y por el colorido de las manifestaciones folklóricas. Las celebraciones duran aproximadamente 40 días desde el 20 de Septiembre hasta el último domingo del mes de Octubre.

El 20 de Septiembre se da la bajada de San Jerónimo. El Santo es llevado en su humilde peana del altar mayor hacia la carroza que comienza a ser ornamentada por sus promesantes, con ramos de mosaicos, hojas de colores, reseda y sacuanjoche, el resto del pueblo que desea colaborar, reparte la chicha, las pupusas y el café. Desde ese momento, se escucha el repicar de las campanas y los infaltables cohetes. Otros, ayudan aseando la imagen del santo, con algodón y perfume el cual es repartido entre los promesantes que lo piden, luego le colocan una toalla alrededor de la cintura.

Del 21 al 29 de Septiembre, se efectúa la novena, donde participan todos los fieles y devotos. Durante el tiempo en que se realiza el novenario, San jerónimo permanece al costado derecho de la bóveda del altar mayor.

El 30 de Septiembre que es el propio día del Santo, es llevado de la Iglesia de San Jerónimo a la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Asunción. Esta procesión está dedicada a las personas que vienen de otras partes del país con motivo de las celebraciones realizadas en honor al Santo.

El 7 de Octubre se celebra la Octava, cuyo recorrido dura 14 horas, a esta procesión se la llama "la fiesta de los Masaya".

Ambas procesiones están encabezadas por San Miguel Arcángel, debido a que el 29 es día de San Miguel y el 30 de San Jerónimo, además porque San Jerónimo en su juventud fue indisciplinado mientras que San Miguel fue devoto de la disciplina.

Mientras se realizan las actividades religiosas comienzan a llegar a la ciudad "los fiesteros" que se establecen en Chinamos, éstos son pequeñas casas de madera portátil donde se ubican gran diversidad de juegos, cantinas, restaurantes y centros de adivinación. Generalmente se ubican en las plazas de San Jerónimo, la de la Parroquia de la Asunción y de la Estación del Ferrocarril, el Municipio de Masaya monta una exposición de artesanías que manifiestan el esfuerzo y amor al trabajo del indígena; y atrae a muchos turistas.

Otras diversiones populares son: el tope de toros, la lidia de toros, las carreras de cintas, elección de la novia de las festividades, premiación de los mejores ejemplares de caballos y mejores jinetes, carrera de caballos, palo lucio y alboradas.

3. Consejo de ancianos
El consejo de ancianos es una estructura de administración política, la cual, no se sabe con exactitud como se originó en las sociedades tribales precolombinas, pero se conoce que se remonta a varios siglos atrás antes de la independencia.
El primero en recibir la vara de Caoba o de Námbar de 2 metros de largo y 3/ de pulgada de grueso con una crucita en el extremo superior, fue el primer alcalde de vara, Don Vital Ñoriongue, quien fue sucedido por Lucas Mateite. Durante esta época, debido a la ausencia de autonomía en las comunidades indígenas el alcalde de vara era nombrado por el virrey español, pero los indígenas lucharon por el derecho de poder elegirlo. Cuando lo lograron decidieron que este sería el más viejo de los miembros del consejo de ancianos.

Las principales funciones a lo largo del tiempo del consejo de ancianos eran: Atender las quejas de los indios.

Llamar por medio del bongo a los indígenas para comunicarles las órdenes del alcalde y hacerlas cumplir.

Solemnizar con su presencia las celebraciones, duelos, entierros etc.

Cumplimentar a las autoridades civiles, militares y eclesiásticas en las celebraciones de sus cumpleaños o días onomásticos y visitar una vez en el año al presidente de la república.

Proceder a la limpieza de sus camposantos o panteones en la madrugada del último domingo de Octubre, con el objetivo de dar un buen aspecto el día 2 de Noviembre, día de los difuntos.

Estas funciones han cambiado con el tiempo actualmente la principal función del consejo de ancianos es el detenimiento de los tres camposantos que existen en la comunidad donde los indígenas entierran a sus muertos, sin pagar derechos. Además a pesar de la poca ayuda que reciben por parte del gobierno tanto local como nacional, realizan actividades como presentaciones folklóricas para mantener viva nuestra cultura.

4. Artesanía

La artesanía, es un arte popular, muy importante para la comunidad de Monimbó ya que Germán Romero, Et Al, en su libro "Persistencia Indígena en Nicaragua" ha comprobado que el 41.2 % de la población económicamente activa de la comunidad se dedica a esta actividad. Para el año de 1991 se confirmó que el 52.7 % de la población indígena de Monimbó se dedicaba a la artesanía, el hecho de que más de la mitad de ellos se dedica a esta misma actividad contribuye a reforzar la identidad indígena que existe entre los monimboseños.

Al igual que ahora, la artesanía constituía una de las actividades económicas más importantes para la población indígena aunque se encontraba limitada por los pocos conocimientos técnicos (no conocían el uso de los metales, la rueda y en la alfarería el torno alfarero) además de no contar con animales para su transporte; se encontraba bastante diversificada y extendida. Se dedicaban principalmente a la alfarería y la elaboración de textiles.

Actualmente los procesos de elaboración no son los mismos ya que tienen mayor conocimiento y cuentan con animales de carga para poder transportar los productos realizados, aunque algunos por tradición emplean los mismos métodos rudimentarios.

Según Peña Hernández, las principales actividades artesanales a las cuales se dedican son:
Cerámica (alfarería y escultura menor). Materia prima: barro o arcilla; que es traído de Catarina y san Juan de Oriente. Obras: pequeñas imágenes de santos, figuras de personas y animales, frutas, alcancías, ollas, comales, cazuelas, tinajas, etc.

Cestería. Materia prima: caña de castilla, caña de bambú y caña brava, palma real de castilla, varillas de palma de coco, bejucos. Obras: canastas y canastones, cestos para ropa, cestas o cunitas para niños y muñecas, cestos para compra, petacas, etc.

Cordelería menor. Materia prima: cabuya o henequén, pita. Obras: hamacas sencillas, alforjas, alforjones, alfombras, jáquimas, cabestros, gruperas, baticolas, cuerdas o mecates de diversa longitud y calibre, etc.

Jicarería. Materia prima: jícaro y calabazo, labrado en alto relieve en negro, blanco y en otros colores. Obras: yacijas, guacales, cucharas, cucharones y otros utensilios.

Juguetería: Materia prima: maderas, principalmente acetunas, latón u hojalata, telas o trapos, cabuya, pieles, cáscaras o cortezas, etc. Obras: caballitos de palo, muñecos saltarines, muñecas de trapo, carritos y carretillas, jicaritas, molinillitos, jicareritos, etc.

Industria del Cacho. Materia prima: cuerno de res. Obras: adornos de toda clase (barcos, pájaros estilizado, peces, ceniceros, etc.

Industria de la palma tejida. Materia prima: palma real de Castilla. Obras: sombreros de diversos estilos, petates, carteras de petates, abanicos, cuadros de colgar, trensillas, bolsas de chischiles para niños tiernos, etc.

Instrumentos musicales. Materia prima: arcilla, madera, latón, carrizos, jícaros. Obras: pitos y ocarinas de barro, pitos largos de latón y pitos de carrizo, chanchas de carrizo, matracas, marimbitas, maracas, sonajas, chischiles de lata, etc.

Hojalatería menor. Materia prima: hojalata y zinc. Obras: jarros para cocinar, regadores, candiles para carretas y candiles para alumbrado casero, sartenes, embudos, etc.

Floristería. Materia prima: papel de china, papel "bond", papel espermado o "glassine", telas, alambre fino. Obras: flores de toda clase, guirnaldas, festones, adornos para trajes, etc.

Industria del papel de china. Obras: cortinas preciosamente elaboradas: sus dibujos calados dan la impresión de finísimos encajes. Coronas, festones, campanas, gongolonas y, otros adornos colgantes, banderillas para la Purísima, etc.

Dulcería. Materia prima: harina de arroz, azúcar, frutas (guayaba, cítricos, etc.). Obras: chivitos, botellitas con miel, caramelos en forma de figuras de animales y objetos caseros, jaleas, tostadas, almíbares, etc.

Industria de tule. Materia prima: tallos de tule. Obras: petates o esteras para domir, colchones, sudaderas para bestias, etc.

Talabartería menor. Materia prima: cueros crudos de res. Obras: albardas, pegadores de carreta, reatas, cintas, etc.

Uno de los factores que más ha ayudado a su persistencia en Monimbó es el afán de las mujeres por conservar su elaboración, como una tradición.

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