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2 DE MAYO DEL 2004 / La Prensa Mosaico
Desentrañando las bellezas del
Cerro
Musún,
Coordillera
Dariense, Nicaragua
MATAGALPA
INDEX, MATAGALPA,JINOTEGA,SAN
ISIDRO, SAN RAFAEL DEL
NORTE
Al sureste del extenso departamento de Matagalpa,
luce altivo el último eslabón de la Cordillera Dariense:
el imponente Cerro Musún. Cual eterno guardián, la prominente
montaña parece cuidar a los hijos del pintoresco poblado que lleva
el nombre de uno de los frutos de sus entrañas: Río Blanco
Luis Eduardo Martínez M./Corresponsal
MATAGALPA.- La Reserva Natural del Musún, tiene cuatro mil 778
hectáreas de extensión, y es una de las 76 Áreas Protegidas
de Nicaragua. Se sitúa a sólo tres kilómetros al norte
del pintoresco poblado del mismo nombre, desde donde se pueden apreciar
los blancos hilos de agua que caen desde lo alto, entre rocas y variada
vegetación.
Ocho cristalinas fuentes de agua fluyen de las entrañas del
cerro y surcan bajando sus laderas. En su recorrido entre grandes rocas
forman impresionantes cascadas. De allí la traducción de
la primitiva lengua Sumo: Musún: Cerro de Agua...
Los fascinantes periplos por la gigantesca montaña inician por
dos senderos en los que pueden apreciarse distintas variedades de plantas
y animales.
EL SENDERO DE LAS CASCADAS
Uno de los recorridos inicia desde la estación de guardaparques
y centro de visitantes, donde existe un mirador natural, desde donde se
aprecia el poblado de Río Blanco y las altas montañas a su
alrededor. Allí inicia el sendero, de poco más de 800 metros,
que le llevará por puntos interpretativos denominados: El Chilamate,
El Trapiche, Las Palmas y Liana, Los Gigantes del Bosque y La Cascada Las
Golondrinas.
Aunque por 50 córdobas puede rentar un caballo, para hacer el
recorrido, el guardaparques Carlos Ramón Bermúdez recomienda
hacerlo caminando, para “agarrarle más sabor a la ruta”.
En descenso, por un estrecho camino peatonal, se llega ante un frondoso
árbol de chilamate, el que según un llamativo letrero sirve
de “restaurante de altura para murciélagos” y también como
casa de las orquídeas.
Con más de un árbol caído sobre el camino, el siguiente
punto es El Trapiche. Para llegar, hay que cruzar un cerco de alambres
de púas. Allí, Carlos Ramón explica que pretenden
construir un portón que facilite el paso de los turistas.
Carlos Ramón relata que en el lugar funcionó un trapiche
de madera, construido hace más de cien años en medio de un
llano, donde existió un cañaveral y el curso del río
La Golondrina, afluente del río Blanco.
A unos 200 metros de El Trapiche, inicia el ascenso por el sendero.
Varios árboles caídos y las accidentadas características
del terreno, pueden convertirse en un obstáculo para personas de
avanzada edad y para algunos que estén “pasados de peso” y que pretendan
llegar hasta el punto de Las Palmas y Lianas.
En ese lugar, pretenden aprovechar las lianas para crear un natural
sistema de diversión, en el que los visitantes puedan experimentar
aventuras en el aire, lanzándose de un punto a otro, para lo cual
se están creando condiciones.
En el recorrido, a más de 700 metros sobre el nivel del mar,
existe un pequeño “ojo de agua”, donde nace un riachuelo que es
el único en el sector donde existen moluscos a esa altura.
Un poco más adelante están Los Gigantes del Bosque, árboles
de distintas especies y de gran altura. Entre ellos hay un inmenso árbol
de higos, el que jamás ha sido intervenido por la mano del hombre
y luce imponente entre los demás árboles, hasta llegar a
la impresionante cascada Las Golondrinas.
El río desciende entre variada vegetación y sobre grandes
rocas forma tres mágicas caídas. En la parte más alta,
decenas de golondrinas anidan entre las piedras. A la orilla del último
salto de agua, es otro de los lugares preferidos por los turistas para
acampar.
Aunque las cascadas lucen tentadoras para un buen chapuzón, los
guardaparques se aseguran de que nadie se introduzca al agua, porque es
la que sirve para el consumo de las ocho comunidades aledañas a
la Reserva Natural y también para el poblado de Río Blanco.
En todo el recorrido, es posible observar distintas especies animales.
“Pero depende de la hora”, explica Carlos Ramón, argumentando
que por la mañana “es fácil detectar muchas palomas rodadoras,
pavas, golondrinas, pájaros carpinteros, garza blanca, quetzales,
gavilanes, entre otras especies de aves”.
Internándose más en el Musún, es posible apreciar
algunos osos hormigueros, monos congos, perezosos, ardillas, conejos, zahínos,
dantos, venados, guardatinajas, jaguares, entre otros.
Karla Cruz, administradora de la estación de guarda parques,
comenta que existe otro sendero denominado El Mojón, pero advierte
que recorrerlo representa mayores grados de dificultad que el sendero de
las cascadas. Además, hay que disponer de por lo menos dos días
completos para recorrer ambos senderos.
¿COMO LLEGAR?
Si el visitante sale desde la región del Pacífico, puede
tomar la ruta Tipitapa-San Benito-Boaco-Muy Muy-Matiguás-Río
Blanco. Se recorrre un trecho de aproximadamente 180 kilómetros
sobre carretera pavimentada en buen estado, es decir, unas tres horas de
viaje en vehículo particular.
Otra ruta es la deteriorada carretera pavimentada Matagalpa-San Ramón
y desde aquí hay dos opciones sobre carreteras de macadán
en mal estado: San Ramón-Muy Muy o San Ramón-El Jobo. En
los últimos puntos empalma la carretera pavimentada hacia Matiguás
y Río Blanco.
Desde el Mercado Mayoreo, en Managua, y la terminal de buses norte,
en el barrio Guanuca, de la ciudad de Matagalpa, salen buses de transporte
colectivo con destino a Río Blanco.
Para llegar hasta la estación de guardaparques y el centro de
visitantes en el Musún, existe un trecho de tres kilómetros
de macadán. Por sus inclinadas pendientes, es recomendable ir en
vehículos de doble tracción.
En el breve recorrido, hay que cruzar un río en el que es común
ver a mujeres lavando ropa y niños jugando en el agua. Es un buen
punto para veranear.
LOS MISTERIOS DEL MUSUN
Entre los guardaparques del Musún, podrá encontrarse con
Miguel del Socorro Jarquín Artola, un espigado joven de tez morena
y complexión delgada, quien cuenta fantásticas anécdotas
surgidas de la Reserva Natural, donde nació y creció como
un nato depredador de la fauna, hasta que se convirtió en uno de
sus más asiduos protectores.
“Coco”, a como le llaman, conoce cada rincón de la inmensa montaña
y los ocho caseríos aledaños. También asegura haber
sido protagonista de increíbles historias que rayan entre la fantasía
y la realidad.
En las cascadas Las Golondrinas, entre árboles de altas copas
y con la caída del agua de fondo, Socorro señala hacia las
partes altas al norte del Musún, y un gran reloj de color verde
que lleva en su muñeca izquierda destella al recibir la luz solar,
mientras, el muchacho alza la voz e inicia uno de sus misteriosos relatos
que acaparan la atención de un grupo de visitantes que le acompañan.
“Una vez, en ese cerro, andábamos con mi papá, uno de
mis hermanos y dos tíos, y llevábamos un montón de
perros. Íbamos a cazar zahínos, cusucos, guardatinajas o
lo que encontráramos. Era de tarde, en un invierno”, dice Socorro.
Como es característico durante el invierno, la densa neblina
cubría las montañas. Socorro y su padre del mismo nombre,
junto a su hermano Francisco y sus tíos Ubencio Martínez
y Facundo Guzmán, continuaban buscando animales para cazarlos.
El joven guardaparques añade: “Seguíamos en el cerro y
de pronto: ‘pá, miramos que se despejó el lugar. Se levantó
la nube y quedó despejado. Entonces vimos unas trochas (caminos)
recién hechas, unas casas, gallinas, y eso nos preocupó porque
sabíamos que eso no existía. Buscamos cómo salir,
pero comenzamos a dar vueltas por el mismo lugar y nunca salíamos.
Estábamos perdidos en el mismo lugar”.
Según el relato de Socorro, fue entonces que su tío Ubencio
les increpó:
Esto es algo que uno de nosotros lleva, porque si no ya hubiéramos
salido.
Yo llevo unos huevos de gallina de monte que recogí en el camino,
respondió Francisco, el hermano de Socorro.
Entonces botálos porque si no nos vamos a quedar perdidos, advirtió
don Ubencio.
Y Socorro continúa con su anécdota: “Cuando mi hermano
botó los huevos, ya entonces logramos encontrar nuestras propias
huellas y pudimos salir del lugar. Después fuimos a comprobar lo
que habíamos visto y no pudimos volver a ver nada. Supimos que lo
que habíamos visto no existía y que fue por los benditos
huevos de gallina de monte que mi hermano se llevaba. Era como un lugar
encantado para que nadie se llevara nada”.
COSTOS EN LA ESTACION DEL GUARDAPARQUES
SERVICIOS Y COSTOS EN CORDOBAS
Guía por un día C$100.00
Alquiler de casa de campaña para dos personas C$150.00
Alquiler de Casa de campaña para seis personas 250.00
Sacos / colchones para dormir (*) C$50.00 c/u
Alquiler de bestias para recorrer la Reserva C$50.00
Desayuno tradicional de la zona (frijoles, cuajada, crema, tortilla
y café) C$20.00
Almuerzo tradicional (frijoles, cuajada, crema, tortilla, carne de res
y café) C$35.00
Hospedaje por cada visitante en la estación de guardaparques
C$50.00
index www.manfut.org
Reserva Natural Cerro El Arenal,
ubicado en las estribaciones de la Cordillera Dariense, e
ntre la ciudades de Matagalpa y Jinotega.
A la caza del Quetzal
Pocas son las personas que han visto un quetzal en
su vida. Pero son menos las que han logrado fotografiarlo. magazine viajó
esta vez a la Reserva Natural Cerro El Arenal y con suerte y paciencia
logró “atrapar” con su lente a esta mítica ave de Centroamérica
Los Quetzales son aves muy inquietas ante la presencia humana, hacen
sus nidos en huecos de árboles podridos de guásimo y majagüe.
A las once de la mañana empezamos a subir por la falda
de la montaña, rumbo al corazón de la selva de la Reserva
Natural Cerro El Arenal, ubicado en las estribaciones de la Cordillera
Dariense, entre la ciudades de Matagalpa y Jinotega. La misión:
encontrar al mítico pero real pájaro más bello de
América, el quetzal (pharomacrus mocinno), que según noticias
habita en las altas copas de los árboles de la brumosa montaña
de esta reserva, a más de 1,500 metros sobre el nivel del mar.
Nuestro guía, don Pablo Úbeda Cruz, un campesino de rostro
surcado por profundas arrugas, cuyos 70 años los ha vivido en su
casita construida a la orilla de la selva, comentó que el día
anterior estuvo posado en la rama de un árbol del fondo del patio
un hermoso quetzal macho, reconocido por su largo y colorido plumaje, hasta
que se aburrió de cantar y voló a lo espeso de la montaña.
Pero aún con el comentario de don Pablo y la afirmación
de Maritza Sobalvarro, coordinadora de la Reserva Forestal, mientras caminaba
por el sendero, una interrogante martillaba mi cabeza: ¿existen
realmente quetzales en Nicaragua?
21 DE FEBRERO DEL 2004 / Orlando Valenzuela
Kilimanjaro
Para celebrar con broche de oro las celebraciones del 112 aniversario
del Departamento de Jinotega, los miembros del Motocross de Matagalpa viajamos
hasta el bello sitio de Kilimanjaro, invitados por el ingeniero Andrés
Altamirano y el licenciado Walter Araica, quienes nos recibieron con la
cordialidad y hospitalidad que caracteriza a la gente de esta bonita región
del norte de Nicaragua.
Kilimanjaro está ubicado a seis kilómetros de San Rafael
del Norte, con una altitud de 2,300 metros sobre el nivel del mar, y es
parte de lo que se conoce como la Ruta del Café, donde los visitantes
pueden disfrutar de un agradable clima fresco de montaña y apreciar
la preciosa campiña jinotegana. Muy bien vale la pena visitar Kilimanjaro
e identificarse con una belleza natural que es orgullo nacional.
4 DE NOVIEMBRE DEL 2003 / La Prensa Salvador
Pérez
Cruz
de Cerro Largo "asegura" retorno
* Una
piedra es la llave del regreso
* Según
la historia, el "secreto" es a prueba de incrédulo
* Casi
300 años de historia a orillas de la carretera
CELSO
MARTÍNEZ OROZCO
La
Prensa 20/1/00
MATAGALPA.-
Conocida por muchos, la Cruz de Cerro Largo encierra en sí misma
una historia y tradición de casi 300 años, en los que ha
visto entrar y salir de Matagalpa a muchos de sus hijos y visitantes, a
los que les ha cumplido el deseo de volver a la ciudad, cuando así
se lo han propuesto.
Sobre
esta Perla del Septentrión se ciernen una serie de leyendas, las
que son muy poco conocidas por sus pobladores, pero aportadas de una forma
incondicional por el ingeniero Eddy Khüll Arauz,
uno
de los pocos matagalpinos que desde hace varios años se ha dedicado
a recopilar la historia del departamento y es él quien suministró
la información recopilada sobre la Cruz de Cerro Largo.
El
Sr. Khüll nos refiere que "Fray Antonio Margil de Jesús fue
quien mandó a fabricar y erigir la famosa Cruz del Cerro Largo que
según dicen marcaba el punto divisorio entre el Partido de Matagalpa
y el Partido de Sébaco en tiempos de la Colonia".
El
religioso, Fray Margil, nacido en Valencia, España, el 16 de agosto
de 1657, y ordenado sacerdote en 1673, se embarcó en Cádiz
hacia América en 1683. Llegó como misionero a Sébaco
en 1703 con cuatro indios y dos mulatos que le seguían de las haciendas
y estancias donde había predicado en su viaje. En Sébaco
logró erradicar a varios brujos que predicaban hechicería
e hizo mucha labor pastoral en las cañadas de Matagalpa y Jinotega.
Después de una vida de entrega a esta región, se dirigió
a Ciudad de México donde le sorprendió la muerte el l6 de
Agosto de 1726. Quedó como recuerdo La Cruz de Cerro Largo.
7 DE ABRIL DEL 2003 / La
Prensa
Aventúrese y disfrute
del agroturismo
Tres destinos turísticos
que lo harán sentirse en el propio paraíso.
Fotos: LA PRENSA/O. Valenzuela
Maryórit Guevara G.
maryorit.guevara@laprensa.com.ni
Antes que iniciemos esta aventura, le recomiendo
preparar muy bien sus maletas. Entre otras cosas, no deben faltar zapatos
deportivos, ropa holgada, gorra o sombrero, repelente y mucha agua embotellada,
que le ayudará a aguantar la caminata.
¿Estamos listos? Entonces, ¡A conocer
y disfrutar de la nueva opción turística que le ofrecen los
cafetaleros matagalpinos: el agroturismo!
Recorreremos los campos de tres haciendas cafetaleras
matagalpinas que abren sus puertas a los turistas para conocer mejor cómo
se produce el café que tomamos a diario. Además de presentarnos
otros atractivos, parte de la “Ruta del café”.
ORO EN MEDIO DEL CAFETAL
Dos de los principales productos de exportación
de nuestro país, el oro y el café, los encontramos en nuestro
primer destino: la hacienda “La Leonesa”, de 240 manzanas, a 20 kilómetros
de la cabecera departamental de Matagalpa y propiedad de la productora,
Nubia Palacios.
Los vestigios de la mina “La Leonesa” constituyen
uno de los principales atractivos de esta hacienda.
Los túneles de excavación de esta
mina, explotada por más de un siglo, aún existen. Usted puede
entrar en ellos y a lo mejor encontrarse con alguna pepita de oro, cuarzo
u otro material minero.
Aunque los túneles todavía no están
completamente acondicionados, constituyen un gran atractivo de lo que alguna
vez fue un enorme yacimiento de oro.
Algunos se comunican entre sí con las minas
“La Reyna”, “La Lima” y “La Verde” muy conocidas en el municipio. Estas
minas continúan siendo estudiadas por norteamericanos y canadienses
y se cree que aún contienen grandes cantidades de oro.
Los túneles no son el único recuerdo
de aquellos tiempos de prosperidad sino también las ruinas de lo
que fue el plantel de la mina.
Es el lugar donde se lavaba, purificaba y seleccionaba
el oro extraído. También se pueden apreciar materiales de
trabajo y utensilios de los mineros. Con ellos se pretende hacer un pequeño
museo en el lugar.
BELLEZAS NATURALES
Muy cerca del plantel se encuentra un criadero
de búhos. Por la noche se pueden encontrar cinco o seis especies.
En el día no lo intente porque es imposible.
Podrá apreciar una gran variedad de animales
silvestre propios de la zona. Diferentes especies de aves pasan cada año
por esta hacienda. Algunas pocas, como las urracas y los carpinteros, se
quedan anidando. Las otras se van.
El tipo de bosque que posee “La Leonesa”, que
es parte del corredor mesoamericano, es trópico seco caducifolio
o sea que algunos de sus árboles durante el verano botan las hojas
y otros no.
¿QUÉ MÁS PUEDE HACER?
Además de disfrutar del clima fresco, observar
la variedad de animales y flores silvestres, recibir la brisa del salto
de siete metros de altura, conocer un poco más de la historia minera
del país, usted puede descansar en medio de la tranquilidad que
ofrece este lugar.
Muy pronto también podrá levantarse
con la brisa de la mañana, el canto de los gallos y la música
de las chicharras, cuando la casa hacienda termine de ser remodelada y
ofrezca hospedaje para los turistas.
También puede saborear un delicioso desayuno
tradicional: gallo pinto, cuajada, crema, tortillas, todo preparado en
la hacienda.
Cerca, puede visitar el cerro “El Toro”, llamado
así porque su forma asemeja un toro acostado, la “Reserva de Apante”
y la “Reserva Genética de Yucul” formada por bosque de pinares.
VÁMONOS A SAN RAFAEL
Es hora de trasladarnos hacia nuestro segundo
destino, la hacienda “San Rafael”, propiedad de la familia Reyes Rugama.
Le aseguro que en este lugar quedará encantado
y el tiempo será demasiado corto para visitar todas las maravillas
que la naturaleza colocó en este pedazo de tierra, que muy pronto
será declarado “Reserva Ecológica Privada”.
A unos cinco kilómetros, antes de llegar
a la entrada principal de esta hacienda, usted distinguirá el verdor
y las frescura que ofrecen los pinares que cubren 270 manzanas de tierra
fértil.
El clima es muy fresco, la temperatura se mantiene
entre 23 y 29 grados centígrados y durante el invierno puede bajar
hasta 11 grados centígrados. La frescura del clima se debe a que
la hacienda está a mil 300 metros de altura sobre el nivel del mar.
TOUR DEL CAFÉ
El “Tour del café”, es uno de los mayores
atractivos que ofrece esta hacienda, consiste en visitar las 160 manzanas
de plantaciones de café bajo sombra.
Las plantas de café crecen bajo la sombra
de los árboles, o sea que en este lugar la palabra despale no existe.
Con el propósito de conservar, proteger
y mejorar las montañas de la zona, los dueños de esta hacienda
lograron plantar más de 12 mil árboles maderables, los que
sirven de protección al cafetal.
El café que se produce en esta zona crece
en las mejores condiciones de clima y suelo, ideales para su producción.
Dentro de este mismo cafetal hay un salto escondido.
Si desea visitar esta hacienda debe reservar su
cupo 48 horas antes e ir acompañado por un grupo no menor de 10
personas.
El costo mínimo de hospedaje es de 20 dólares,
sin IGV, si desea más información contáctese al número
telefónico 0612-2229 o escriba al correo electrónico cortijo@ibw.com.ni.
ES HORA DEL BAÑO
Espero que aún conserve suficiente energía
para continuar nuestra visita por la “Ruta del Café”. Si está
cansado le daré la oportunidad de un relax en la piscina de la hacienda
“La Ponderosa”.
Ubicada a seis kilómetros y medio del noroeste
de la cabecera departamental de Matagalpa y a 136 kilómetros de
la capital, “La Ponderosa” está conformada por 12 manzanas y media
y es nuestro último destino turístico.
Aunque es la más pequeña, lucha
por convertirse en el destino ideal para los turistas.
Muchas son las maravillas naturales que “La Ponderosa”
le ofrece entre sus senderos, entre ellos se encuentran los nidos colgantes
de urracas, ubicados sobre la pequeña piscina.
La piscina situada en medio de la montaña,
es el lugar donde incurren diversos ojos de agua que fueron tratados por
Carmelo Jaen Otero, dueño de la hacienda, con el objetivo de abastecerse
de agua potable.
Esta misma agua que produce la montaña
es utilizada para el lavado del café.
Jaen asegura que uno de los trabajos más
importantes que se realizan en la hacienda es convertirla en un “Beneficio
Ecológico”. Es decir en eliminar los tratamientos usados tradicionalmente
para el café y sacarle un mayor provecho al agua, sin perjudicar
el medio ambiente.
Uno de los proyectos, ya terminados, es el biogás,
fabricado con el estiércol del ganado y agua miel del café
(el agua de la primera y segunda lavada del café). Esta pasa por
diversos canales hasta convertirse en el gas, con el que se cocina la alimentación
diaria de los trabajadores.
Si desea más información de esta
hacienda o visitarla pronto llame al teléfono 0612-2951 o escriba
al correo electrónico laponderosa@hotmail.com, con 48 horas de anticipación.
Espero haberlo convencido de visitar estas tres
bellezas naturales, que constituyen una parte del “Tour del café”
de la región norte de Nicaragua y que la Cámara Nicaragüense
de Turismo (Cantur) y el Instituto Nicaragüense de turismo (Intur)
se encuentran promoviendo.
NO LO HAGA:
Cuando visite estos tres destinos turísticos
no realice, ni lleve las siguientes cosas:
- Ingresar bebidas alcohólicas.
- Ingresar cualquier tipo de armas.
- Portar equipos de sonidos.
- Cortar y colectar plantas o animales.
- Gritar o correr en los senderos.
- Escribir en los troncos de los árboles.
- Destruir los rótulos informativos
- Fumar algún tipo de drogas, incluso las
permitidas.
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