Sébaco
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3 Museo
Precolombino de Chaguitillo(MPCH)
La conclusión
del puente y de la carretera interamericana en 1938, permitió al
antiguo barrio San Jerónimo ensancharse rápidamente, adquiriendo
una importante ubicación geográfica, política y económica,
facilitándole una rápida comunicación con las principales
ciudades de la República en el intercambio comercial.
La casa que hoy
ocupa el Colegio Parroquial San Luis fué construida por el alemán
Guillermo Hüpper. En ella instaló una abastecida tienda, en
la cual, magníficos maniquís exhibían elegantísimos
trajes completos para damas y caballeros.
Este próspero
negocio no duró mucho tiempo, ya que durante el segundo periodo
presidencial del General Anastasio Somoza García 1944-47, todas
las propiedades de los alemanes residentes en el país fueron confiscadas.
El gobierno de
Somoza García había declarado la guerra a Alemania, gesto
que agradó al Departamento de Estado de Estados Unidos. Los ciudadanos
alemanes fueron arrestados y enviados a campos de concentración.
En los útimos
años de la misma década, don Francisco Carazo hizo construir
la casa que hoy es de don Roger Gutiérrez e instala otra surtida
tienda y los primeros billares traídos a este pueblo.
La primera sala
de teatro (cine), funcionó en los primeros años de los cuarenta.
Estaba ubicada en el costado sur del Banco de Desarrollo, antiguamente
club de obreros, su propietario fue don Hilario Montenegro.
El 27 de abril
de 1941, el dictador Gral. de División Anastasio Somoza García
es recibido en Sébacopor el comité que se formó para
dar la bienvenida al 'esclarecido ciudadano', integrado por los señores
Ceferino Membreño, Macario Salazar, Juan Cortez, Carlos Mora, Teófilo
Salgado, Jesús Salgado, Celedonio Escoto, José María
Díaz, Leonidas Noguera, Zenón Ruiz, Sebastián García,
Eusebio Gonzáles, Victor Montalban, Indalecio Galeano, Carlos Vargas,
Daniel Montoya y Agustín Blanco, quienes se abocaron con el jefe
de la sección de carretera interamericana Don Alfredo Bermudez,
el cual con anticipación había manifestado su deseo de cooperar
con dicho festejo y ornamentación del puente, calle y casa en la
cual pernoctaría.
El mismo año
se concluye la edificación del cuartel de la guardia nacional que
tan amargos recuerdos dejó a la población sebaqueña,
hasta la toma de la ciudad por fuerzas sandinistas con el apoyo de la población,
el primero de junio de 1979. En el mismo edificio se intalan posteriormente
las oficinas de telégrafo, las cuales estaban en la casa que hoy
es de Lucía Rivas.
Ante el inminiente
crecimiento del barrio San Jerónimo, la comunidad Indígena
cedió el 12 de junio de 1941, veinte manzanas de tierra para prolongar
dicha población, recibiendo la escritura de arriendo el síndico
municipal don Carlos Vargas.
En octubre, se
manda a todas las personas que tienen solares a orillas de la carretera
interamericana, no edificar toda la extensión que corresponde al
frente de la calle. Para el efecto, se estableció que el solicitante
debería expresar las dimesiones del edificio que construiría,
para evitar que las futuras edificaciones sobre la misma vía (carretera),
dejen espacios irregulares de una casa a otra '... lo cual es un ridículo,
ya que se trata de mejorar la parte presentable del pueblo".El 15 de enero
de 1946, el Alcalde de ese entonces, don Ramón Escoto, elevó
una serie de súplicas al Ministro de Gobernación por las
dificultades que atravesaba la población, dificultades con relación
a locales para escuelas, juzgado local y de municipalidad. Se contaba únicamente
con una casita para la escuela de niños la que resultaba insuficiente
para la creciente población infantil.
Las casas de alquiler
se habían tornado escasas y duplicaron su valor por el sinnúmero
de empleados que tenía el departamento de carreteras y la instalación
de comercios.
El presupuesto
que Gobernación había autorizado a este municipio era muy
reducido ya que según el alcalde Escoto "... ha servido de insulto
a las personas que pudieran dar en arriendo una pieza de casa".
Se le debían
a Don Guillermo López varios meses de alquiler por el local que
ocupaba la escuela de varones, y otros tantos meses al señor Jesús
Salgado por la casa en la cual funcionaba el Juzgado Local.
El problema era
crónico, se habían hecho varias gestiones a fin de que el
Supremo Gobierno "... obsequiara una casa a fin de aliviar algo la situación".
El progresista alcalde planteaba con urgencia la reparación de las
calles utilizando los camiones del departamento de carreteras y sacando
material de los suburbios. También planteaba la necesidad de luz
eléctrica y atención sanitaria: "... ahora que terminó
la guerra mundial... no se nos podrá decir que no, ya que está
llegando de todo", era el sentir del señor Escoto. Y sigue diciendo:
"...Sébaco ha sido netamente liberal, pruebas que dió durante
el régimen conservador y que ahora,mandando su partido, se le ha
dado casi nada... siendo un deber luchar por el engradecimiento de un pueblo
y que como autoridad, estoy en la obligación de agotar los medios
posibles para lograr algo de lo que sea justo para el pueblo".
Fue hasta el año
de 1954 que se construyó un moderno edificio que hoy ocupa la escuela
el 1 de julio, por el cual han pasado muchos intelectuales y profesionales
de este pueblo.
En el año
de 1973, se funda el Instituto José Rodríguez Somoza para
dar seguimiento a la formación básica. Para ello se solicita
el campamento del plantel de carreteras por iniciativa del Profesor Reynerio
Zelaya y el esfuerzo incondicional de los educadores Jesús Salgado,
Harvey Ubeda, Frank Escorcia, Guillermo López y Ronald Jirón.
Cuatro años
después, en 1977, se traslada dicho centro a los módulos
que hoy ocupa EMIR, de donde saldrá la primera promoción
de bachilleres (12 alumnos) dedicada al mismo Rodríguez Somoza.
En 1981, con ayuda
del Ministerio de Educación, se inica la edificación del
instituto en un área de cinco manzanas, enclavadas en una colina
rocosa, donadas para el efecto por las familias Miranda y Salgado. Todos
participan en la construcción: maestros fundadores, estudiantes
y padres de familia aúnan esfuerzos en el trabajo. Zanjean y levantan
paredes bajo el inclemente sol para hacer realidad el "sueño loco".
El 25 de septiembre
de 1982, se inauguran las modernas y amplias construcciones con el nombre
de Eddy Alonso Rivas. Presidieron el acto autoridades del gobierno, de
la iglesia e invitados especiales.
Hoy, tiene su propia
banda de guerra y su infaltable grupo de gimnasia rítmica integrado
por bellasovencitas de tan prestigiado centro.
El Comité
Artístico Cultural, preparó para dar más colorido
a la celebración del noveno aniversario del Intituto Nacional Eddy
Alonso (INEA), la gimnasia rítmica municipal, integrada de igual
manera, por cautivantes señoritas del mismo centro.
También
se destaca brillantemente el grupo estudiantil que integra la Danza Folklórica
Municipal Cihua Coati, patrocinada con mucho acierto por la alcaldía,
en su afán por impulsar la cultura sebaqueña.II- La
Comunidad Indígena:
A- Formación
de la comunidad:
El 10 de febrero
de 1724, el Rey de España Felipe V, otorgó en favor de los
indios sebaqueños el título real que les acredita como únicos
dueños, en uso y goce de 23,554 hectáreas y 98 acres de fertilísimas
tierras, las cuales comprenden "el gran valle de Sébaco" y más
allá.
Actualmente, la
mayoría de estas tierras están en manos de grandes productores
de arroz, cooperativas y terratenientes no indios, pagando a estos cada
año un irrisorio y miserable canon, que ofende a los descendientes
de la casta indígena.
En el pasado, existió
un grupo de corte liberal, que alternándose mantuvieron durante
décadas el control directivo de la comunidad; incluso alzándose
con la candidatura mediante elecciones fraudulentas, para obtener lucro
personal a través de ventasilegales de terrenos y donaciones de
los mismos, para sus hijos y demás familiares.
Una de las últimas
hazañas por una de las salientes directivas, fue la venta de quinientos
solares, sin dejar registro asentado y sin contrato de arriendo.
Por tales razones,
la gran mayoría indígena, había perdido el interés
de involucrarse en asuntos electoreros, ya que la comunidad como tal, había
olvidado sus originales propósitos. Controlada, como estaba, por
algunos indios oportunistas que durante años han vivido del pillaje
y por los que amparados por un ridículo cánon, explotan sin
misericordia la tierra india. La tierra que les pertenece desde milenios
y que hasta el monarca español reconoció en Real Decreto.
Es absurdo que
los verdaderos dueños, que son la mayoría, no posean un centímetro
de tierra, ni perciban sus utilidades. Mientras tanto, los zares del arroz
y compañía, explotan sin descanso la tierra, pagando al peón
que se consume en la plantación (como en los mejores tiempos de
la colonia), salarios de hambre muy por debajo de lo establecido. Mientras,
ellos, se pasean en lujosos autos o vacacionan en el extranjero.
Con mucha razón
el poeta indígena cantaba: "Aún te quedan flechas viejo indio
y al tuntún de los pueblos, pintarrajeada el alma, has de ganar
la guerra, que perdiste por siglos".B- Conflictos por la posesión
de las tierras:
Entre las tierras
que Felipe V reconoció como propiedad de los indios sebaqueños,
están los valles del Guayaba) (San Isidro) y Quebrada Seca.
Aprovechando la
situación incierta que imperaba en Nicaragua después de la
independencia de España, los indios del Guayaba) y de Quebrada seca,
alegaron derechos sobre las tierras de la comunidad. Para la época
que nos referimos, Nicaragua recien formaba parte del imperio mexicano.
La comunidad indígena
elevó tan delicado caso al primer Emperador de México, Señor
Agustín de Iturbide.
Fué hasta
en 1830, seis años después de la muerte del emperador, que
el Ayuntamiento Municipal recibió; según documento, el informativo
de Iturbide, desconociendo definitivamente y quedando sin ningún
derecho los indios del Guayaba) y Quebrada Seca.
Para 1918 se plantea
de nuevo el conflicto. El 30 de agosto de 1918, se reúne con caracter
de urgencia la Alcaldía Municipal, presidida por el señor
alcalde Manuel López. A esa reunión también asistió
la Junta Directiva de la Comunidad indígena de Sébaco siendo
su presidente en esa época don José de la Cruz Huerta. La
urgencia se debía a la información fidedigna de que los vecinos
de San Isidro, pretextando ser indios de la comunidad de Sébaco,
trataban de apropiarse parte del terreno de la comunidad aunque carecían
de títulos legales.
Afectadas ambas
corporaciones por las intenciones del vecino pueblo, acordaron comisionar
a los señores Buenaventura Duarte, Alcalde propietario, y al presidente
de la comuna, José de la Cruz Huerta, para que con el título
respectivo, bajasen a la ciudad de Managua a "oponerse a las pretensiones"
antes dichas y hacer ante cualquier tribunal capitalino lo que estimasen
conveniente, confiriéndoles todas las facultades necesarias al caso.
En la misma fecha
se solicitó a don Benito A. Gutiérrez, nativo de San Isidro,
la cantidad de setenta pesos córdobas" para sufragar los gastos
que ocasionaría la defensa del terreno que ellos pretendían
apropiarse.
Conflicto que terminó
en una simple pero delicada pretensión.III.- Fiestas tradicionales
S ébaco
celebra el 24 y 25 de julio su tradicional fiesta dedicada a su patrón
titular Santiago Apostol.
La singular subida
de la imagen al viejo Sébaco, es magnífica. El cortejo de
centenares de corceles preparados con anticipación para el solemne
acompañamiento, es una tradición conservada celosamente durante
muchos años.
Los fieles devotos
venidos de diferentes municipios y comarcas aledañas, como antaño
lo hacían sus ancestros, se engalanan con sus mejores atuendos para
acompañar al querido patrón, con derroche de música
y pólvora, concluyendo en la .vieja ermita, en la cual todos los
montados se despiden de su protector, haciendo alardes de habilidad como
verdaderos caballistas.
La fiesta va perdiendo
su característico sabor festivo y perdiendo a la vez su centenaria
tradición.El año de 1990, estuvieron ausentes las gustadas
tardes taurinas y demás juegos mecánicos que son la atracción
de grandes y chicos, causa de los aires de reforma que soplan en este milenario
pueblo.
Por algunos documentos
que se conservan, se conoce de las diferentes actividades organizativas
que hacían en la década del cuarenta como: "...trampolines,
cucañas, varas ensebadas y bailes sociales..."
Aunque la fiesta
se ha celebrado durante generaciones, la verdad es que Santiago no siempre
fue el patrono de los sebaqueños, esta imagen apreciada por el pueblo
católico, "... fue declarado patrón titular con permiso del
supremo gobierno", en 1940. Vale recordar que ese año, el comité
organizativo estuvo conformado por don Carlos Rivera, Juan Castillo, Gustavo
Pérez, Gilberto Espinoza, Oscar Sandoval, José María
Díaz, Francisco Escorcia, Luis González, Ramón Escoto,
José Moreno; tesorero don Teófilo Salgado y Secretario don
Mamerto Miranda.
Este comité,
estaba facultado para recaudar.los fondos que se necesitaran para darle
a la fiesta de aquel año la mayor solemnidad posible, invitando
a todos los pueblos de la república para un mayor realce, a la fiesta
del nuevo patrón.
¿Qué
razones tendrían los habitantes del pueblo en mención para
cambiar de patrón? El único sobreviviente que conformó
el comité organizativo cuando se declaró titular a Santiago,
indagado al respecto, no encontró respuesta a tan desatinado cambio.
Indagando viejos
documentos en la Alcaldía de Sébaco, se encontró que
desde la fundación del colonial Santiago de Sébaco, estos
tenían como patrona a la imagen de la Virgen de la Asunción.El
año de 1831, aunque fué muy difícil para los habitantes
de este viejo pueblo '... a causa de las escasez del tiempo y la pestilencia...'
que les afligía, no les impidió, como refiere el documento
"...celebrar la Asunción de Nuestra Señora y que como patrona
principal del pueblo se merece la mayor solemnidad y parato festivo". (el
subrayado es mío G.A.M.)
La que durante
412 años fué refugio de los sebaqueños y consuelo
en sus calamidades fue olvidada sin razón alguna. Esta patrona olvidada
fué la que les auxilió dos años más tarde (1833)
cuando el río viejo les causó tremendo desastre, refugiándose
en una colina donde nacería una nueva población que llevaría
su nombre Nuevo Sébaco de la Asunción.
Hoy es la imagen
guerrera de Santiago Apostol, montando un brioso corcel blanco, blandiendo
su temible espada y vencedor de muchas batallas, quien merece toda solemnidad,
según los sebaqueños.
Entre tanto, los
quince de agosto que antaño fueron de mucho esplendor, pasan inadvertidos,
a excepción de algunos viejos parroquianos que se congregan ese
día, añorando a su inolvidable señora.
No se puede dejar
de reseñar, la visita que hiciera el señor Ernesto La Orden
Miracle, al pueblo de Sébaco en 1968 siendo cónsul de España
en Nicaragua.
En su Catálogo
Provisional del Patrimonio Histórico-Artítico de Nicaragua,
basado en observaciones y, lamentablemente, en bribliografías modernas,
dedica parte de su trabajo cultural al pueblo en mención.
El señor
Miracle, tomando como fuente confiable la monografía que hemos considerado
creyó (cuando visitó el santuario de Nuevo Sébaco
de la Asunción), que se encontraba en la antigua iglesia colonial
de Santiago de Sébaco. Así lo da a entender cuando en la
página 99 de dicho catálogo dice: "Sébaco- pueblo
indio muy antiguo, sede de una misión mercedaria en el siglo XVII
y cabeza de una capitanía de la frontera contra los caribes en el
siglo XVIII. Estaba asentado en la colina de tecuanapa dominando el río
Grande de Matagalpa...".
Leyendas Olvidadas
Dice una leyenda ya
casi olvidada, que con la custodia llegan, como obsequio del soberano español,
en agradecimiento a los tamarindos de oro, tres magníficas imágenes:
Santiago, la Virgen del Transito o Asunción y otra que no les fue
posible recordar.
La tradición,
asocia estos presentes con La Mocuana (aseveran fue ella la que envió
los fabulosos tamarindos de oro) y curiosamente, con una supuesta campana
que venía también de España como parte de los obsequios
del rey, pero esta, que se sepa, nunca llegó a su destino.
Es curioso e increíble,
que durante la vida colonial del pueblo que los españoles levantaron
(1528) y denominaron: "La muy noble villa de Santiago de Sébaco"
y designada (por su importancia y numerosa población) como cabeza
del gran corregimiento de Chontales, la iglesia no haya tenido, ni sus
moradores escuchado en todo el valle, el sonido o repique de una campana.
¿Que pasó
entonces con la supuesta campana que venía de España?
Antes de responder
a la pregunta, es importante que veamos, cuando el pueblo de nuestra historia
escuchó por primera vez, el tañido de un instrumento de bronce.
El 19 de julio de 1846,
el alcalde del Nuevo Sébaco de la Asunción Sr. Evaristo Leiva,
fue comisionado a Chinandega para contratar tres campanas usadas para la
nueva iglesia que les había ofrecido el excónsul británico
Tomás Manning a los indígenas de Sébaco. Manning,
había obtenido de la comunidad, un oneroso contrato que le permitió
por muchos años, la explotación del árbol tintóreo
conocido como palo Brasil.
El 4 de agosto, fue
redactado el contrato por el mismo Manning en el que especifica haberle
vendido a los alcaldes de Sébaco; Don Evaristo Leiva a nombre de
la municipalidad y Don Felipe Chavarría por la comunidad indígena,
dos campanas: Una grande española con un peso de 238 libras, a un
costo de 178.40 y otra inglesa un poco mas pequeña de 157', libras
valorada en 157.40. Los representantes del municipio (según documento)
abonaron a la cuenta ese día 177.00pesos, el valor de 118 fletes
de Brasil "ya cortadas" a doce reales cada uno.
Manning, continuó
sacando del valle sebaqueño el preciado árbol conforme al
contrato establecido, pero las mencionadas campanas que los indígenas
pagaron al habilidoso diplomático y comerciante inglés y
esperadas con mucho entusiasmo por la población, jamás llegaron
a Sébaco.
En 1872, siendo párroco
el Teniente cura S.P. Ricardo Zelaya, la iglesia de Sébaco Viejo
o de la colina, estrenó por primera vez, dos hermosas campanas,
mandadas hacer especialmente, a "...la fábrica de la niña
María Rocha ". Improvisándose en esa ocasión para
instalarlas, un rústico campanario de madera en el costado norte
del santuario.
El año de 1915,
siendo alcalde el Sr. Eliseo Miranda (la iglesia de la colina fue hasta
entonces enladrillada), contratan los servicios del maestro mecánico
Don Avelino García para fundir la campana mayor que hoy conocemos.
La fundición se efectuó en el B°. San Jerónimo,
exactamente en el patio que está de por medio entre la casa del
Sr. Juan Flores y la vivienda de la Sra. Francisca Centeno Urbina. El 21
de diciembre, autorizan al mayordomo que administraba todos los bienes
cofrades. vender doce reses para el pago del maestro fundidor.
Para entonces, el viejo
campanario se encontraba en malas condiciones y se manda reparar para incorporar
la nueva campana a las dos existentes. Las reparaciones fueron hechas por
Don Jerónimo Miranda, pagándosele 6 reales de córdobas
diarios y a Don Máximo Hernández, que voluntariamente se
ofreció ayudar, se le proporcionó manutención. Trabajos
que concluyeron en los primeros días de enero de 1916.
Pronto se enteraron,
que la viga o traviesa no soportaría por mucho tiempo el peso de
las tres campanas, por lo que decidieron hacer un nuevo campanario. Iniciándose
su construcción, el 2 de enero de 1917, siendo alcalde Don Buenaventura
Duarte. Las soleras fueron labradas en Chagüitillo por Don Leónidas
Leiva, y su constructor lo fue el mismo Don Jerónimo Miranda.
Para los años
60s, aun se veían imponentes las tres campanas quecomo hermanas,
permanecieron juntas aproximadamente 75 años, al abrigo de un desvencijado
y descubierto campanario de zancos junto al costado norte de la iglesia
de la colina. Con la construcción del nuevo templo (1965-67), fueron
separadas y las menores fueron a engalanar, por un poco de tiempo, el moderno
santuario, ya que hoy yacen inservibles e inutilizadas, tiradas en el piso
de la torre con tremendas fisuras.
La campana mayor, permanece
hoy día en la colina resistiendo los intentos, de curas y obispos,
de querer llevársela con rumbos desconocidos.
El 22 de noviembre de
1991, la población de Sébaco Viejo se congregó en
el atrio del centenario templo para oponerse a las pretensiones del Comité
Acción Católica, de querer trasladar la histórica
campana al nuevo edificio. Los integrantes del comité se hicieron
presentes luciendo sus características gorras amarillas, con garruchas
y gruesas sogas al hombro, dispuestos a desmontar la vieja reliquia, cumpliendo
órdenes, según dijeron, del cura Rubén Baltodano.
Los esfuerzos que hicieron por persuadir a la sublevada población
de que simplemente se trataba de tornarla prestada, para hacerla tañer
a la pasada del nuevo obispo designado para la diócesis de Matagalpa,
Sr. Leopoldo José Brenes, fueron en vanos. Viendo los líderes
católicos que las voces de protesta iban en aumento, optaron por
retirarse del lugar, frustrados e iracundos.
El distinguido diplomático,
desconocía que la sede de la capitanía, había sido
establecida en el colonial pueblo edificado por los peninsulares a orillas
del río viejo y no en la colina rocosa que el denomina Tecuanapa,
creyendo confiable dicha monografía.
Describiendo el
mobiliario de culto dice: "... se consevan casi enteros dos retablos barrocos
y la gran mesa de otro altar, con hermoso frontal de talla... son interesantes
el pie barroco del púlpito y un gran banco antiguo, así como
un confesionario".
La Custodia no es
un mito
a custodia, según
la fe católica, es un recipiente hecho de oro o plata en el que
se expone el Santísimo Sacramento, por lo que se le considera lo
más preciado y reverente.
La custodia era uno
de los bienes unas estimados que poseía el pueblo o mejor dicho
la iglesia de Sébaco, ya que según cuenta la tradición,
fue un obsequio de Carlos I rey de España y V de Alemania en agradecimiento
a los tamarindos elaborados en oro, que regalara el cacique de Sébaco.
Era, dicen las personas que la conocieron, de oro sólido
Transcurría
la segunda década del siglo que acaba de terminar cuando unos sacrílegos
la robaron de la iglesia de la colina.
Algunos creen, que
el robo de la custodia es una invención de los antepasados. Comentarios
que no dejan de ser injustos, porque tildan de mentirosos a los que un
día fueron testigos de los hechos que enlutarón a todo un
pueblo.
Dice el refrán,
que cuando el rió suena piedras lleva, pues bien, el ruido del robo
de la custodia era muy fuerte todavía para la década de los
60s. Para ese tiempo existía una nube de testigos oculares dignos
de fe que se encargaron de mantener vivos los recuerdos, narrando una y
otra vez, lo que vieron y oyeron aquella triste mañana. Estos testigos,
al oír lo sucedido, corrieron presurosos y escandalizados a la iglesia
de la colina y pudieron constatar los hechos tal como ocurrieron con todos
sus detalles.
Pues bien, de entre
los innumerables testigos tomamos la versión más ampliada
que brindara en vida la recordada Sra. Mercedes Morales al autor del libro
"Sébaco: historia, leyenda y tradición". Doña Mercedes
fue precisa en su narración, ya que por cosas del destino, se vio
involucrada más tarde, con el principal protagonista de la historia."Yo
tenía doce años cuando robaron la custodia... Con estas firmes
palabras, inició su relato la apreciada y recordada señora
y añadió con sorprendente lucidez, abundantes detalles, describiendo
lo que vio ese día en el lugar de los hechos. Detalles que quedaron
grabados en su mente fresca, siendo aún una niña, narrados
más tarde, como si recién hubieran ocurridos, permitiendo
incluso, reconstruir con todos sus pormenores, la forma en que operaron
los sacrílegos.
"Mi madre me llevó
al pueblo (de la colina) a ver lo sucedido, recuerdo que ella lloraba.
Los ladrones se habían herido, pites se veían huellas de
manos pintadas con sangre en la sacristía y por fuera; lo recuerdo
muy bien como si futera ayer".
Lo declarado por
la Sra. Morales, permite ubicar el abominable acto, en los últimos
meses del año de 1915. Ya que en los primeros días de Mayo
del mismo año, las autoridades municipales comisionan al síndico
Sr. Mercedes Mejía, para que .....se encargara de comprar los picaportes
para asegurar las puertas de la iglesia, como mandar hacer de la mejor
manera posible, la puerta que guarda los vasos sagrados ". Por lo que tuvieron
que vender cinco reses de las cofradías que estaban en el Paso Real.
Las autoridades
del pueblo recogieron en el interior de la sacristía, en la que
se guardaba la custodia y otros vasos sagrados, abundantes pruebas que
inculparon directamente a Tomas Donaire y a un español llamado Miguel
Ayala, que habían llegados al pueblo el día anterior. Una
funda para cuchillo encontrada en el sitio con el nombre impreso del primero,
fue lo que permitió seguirles en firme la pista a los delincuentes.
Encontraron también, colilla de puro, que según dicen, Donaire
acostumbraba fumar y una barrena metálica con rosca en espiral para
taladrar madera.
¿Como sucedieron
los hechos?
Bueno, según
los testigos, ocurrieron de la siguiente manera:
Tomas Donaire y Miguel
Ayala llegan a Sébaco el día anterior del delito "...eran
los Únicos extraños en el pueblo -dijo Don Juan Galeano-
y se alojaron en casa de Isaura Palacio, mujer que era clc Miguel Ayala
", y que vivía, según la fuente, a una cuadra del costado
sureste de la iglesia de la colina. Entre siete u ocho de la noche (hora
en que se supone se perpetró el robo), la jovencita Anita Membreñoestaba
sentada a la puerta de la casa cural (esquina suroeste de la vieja plaza
de la colina) y vio, con la tenue luz que reflejaba la luna, unas siluetas
que cruzaban de la casa de la Isaura, hacía el costado sur de la
iglesia, un trecho aproximado de cien varas. Creyendo la joven Membreño,
que eran unas cabras, no prestó la debida atención.
Los delincuentes
eligen la pequeña puerta de la sacristía con salida hacía
el sur y proceden a barrenar los puntos exactos (arriba y aba)o) donde
se encontraban los picaportes recién instalados que la aseguraban.
Por tal razón, las autoridades dedujeron: Que los sacrílegos
tenían perfecto conocimiento del interior del recinto por un tercero
o cómplice, y considerando que la mencionada sacristía es
un lugar sagrado en el que ingresa solamente el cura y ayudante, fue considerado
sospechoso y detenido el sacristán Julio López, el tiempo
que duro la investigación.
Salvado el obstáculo
de la puerta, los ladrones se dirigen de inmediato a la pequeña
alacena empotrada en la pared, en la que se guardaha la custodia y otros
utensilios consagrados. Tomas Donaire, con el cuchillo que portaba, violentó
el seguro del armario hiriéndose la mano, posiblemente en el intento,
sangrando profusamente "...los ladrones se cortaron pues se veían
huellas de manos pintadas con sangre... " fue el testimonio de Doña
Mercedes Morales, narrando una y mil veces lo que vio en el lugar del suceso,
siendo una pequeña niña.
Ya con el botín
en mano, regresan nuevamente a la casa de lsaura Palacio en donde pasan
la noche, saliendo de madrugada con rumbo desconocido.
Por la mañana,
según refirió Don Juan Galeano. con las evidencias recogidas
en la escena de los acontecimientos, proceden a la búsqueda de los
indiciados dirigiéndose primeramente a la casa de Isaura Palacio,
en donde habían sido vistos el día anterior. En el interrogatorio,
la mujer dijo, que muy oscuro habían salido llevando unos objetos
envueltos. Una niña de la casa aseguró, que en la cama habían
puesto unas cosas lindas que sonaban, describiendo, entre otras cosas,
la custodia.
La persecución
se dio por el camino que conduce al Río Viejo, ya que personas procedentes
de esos parajes dijeron a las autoridadesSébaco, que se habían
topado con los delincuentes muy de mañana. Otros dijeron que los
ladrones se dirigían a la ciudad de León.
Días más
tarde, en el sitio conocido como El Rodeo del Mico, el Sr. Canuto Martínez,
buscando intrigado el por qué mugía el ganado con tanta insistencia
y creyendo que se trataba de una vaca muerta, encontró para su sorpresa,
entre unas matas de piñuela, parte del botín que los sacrílegos
habían abandonado, posiblemente para hacer más ligera la
carga por el peso de la custodia. Fue la única explicación
que se encontró al respecto.
Dicen, que Don Canuto
no se atrevió a tocar los vasos por respeto, porque los consideraba
sagrados y cuando los fueron a traer, los tomaron delicadamente con mantelitos
para no hacer contacto directo con los utensilios.
Entre lo recuperado,
habían varios copones o cáliz de diferentes tamaños
entre otras cosas, todos de oro.
Tomás Donaire
y Miguel Ayala, desaparecieron, no volvieron a ser vistos por largo tiempo.
El robo de la custodia fue noticia por muchos años y los nombres
de los malhechores corrieron de boca en boca.
Don Mateo Arauz,
vivió por largo tiempo en el B° San Jerónimo y contaba,
que para 1924 trabajando en el palacio San Luis de Matagalpa, escuchó
que Tomás Donaire se había robado la custodia de la iglesia
de Sébaco. Que el obispo* quería llevársela anteriormente
pero que el pueblo se había opuesto. Decía además,
que había oído, que unos curas de León habían
pagado a Donaire para que la robara. El Sr. Arauz, describió a Tomás
Donaire como un hombre sin escrúpulos y de malas acciones e empedernido
jugador de dados y que vivía de ese vicio.
Lo que explica y
permite entender la acción cometida por el sacrílego sujeto.
Posiblemente el
Sr. Arauz escuchó lo que se decía en esos días de
Donaire, porque precisamente para la fecha que él señala,
fue noticia la captura en Sébaco del profano. En esos días,
según contaba Don Juan Galeano, corrió por el vecindario
un rumor, de que en una vieja casa del B° San Jcrónimo (exactamente
donde vive hoy el Sr. Alfredo Leiva), habían visto acostado en una
hamaca a Tomás Donaire.
Las
(*)Para el tiempo
el obispo de la Didcesis de Matagalpa era Isidoro Carrillo Salazar.autoridades
del pueblo lo capturan de inmediato y amarrado lo trasladan a Matagalpa.
Doña Mercedes
Morales, nuestra principal testigo, tenía suficientes motivos para
nunca olvidar el robo de la custodia y en especial, al mencionado autor
del abominable delito, pues quiso el destino envolverla desde un principio,
en la trama de esta historia verdadera, que culmina para ella en una terrible
tragedia, como veremos a continuación.
Estando preso Donaire
en Matagalpa, el jefe de esa plaza de arma era el capitán Francisco
López Galeano, natural de Sébaco e hijo del sacristán
Julio López, el que a raíz del robo de la custodia, había
sido detenido por dos días como sospechoso de complicidad, como
se dijo. Pues bien, el referido capitán estaba casado precisamente
con la Sra. Mercedes Morales.
Para el tiempo mencionado,
se libraba una sangrienta guerra civil en Nicaragua, las fuerzas rebeldes
del ejército liberal constitucionalista derrotaban y destruían
en todos los frentes la capacidad combativa del ejército conservador
en el poder.
El 14 de febrero
de 1927 (fecha que nunca borró de su mente la Sra. Morales), las
fuerzas liberales se aprestaban para el asalto de la plaza de Matagalpa.
Los conservadores, ante el avance arrollador de los rebeldes, abandonan
apresuradamente el bastión para trasladarse a Darío. El capitán
Francisco López se regresó desde el río con la intención
de liberar a los presos que habían quedado encerrados "...cuando
llegó al cuartel - dijo con nostalgia Doña Mercedes- Tomás
Donaire había logrado salirse de la celda v armarse, y creyendo
que Pancho lo detendría, lo mató de un balazo por la espalda
".
La situación
incierta que vivía el país después de aquel fatídico
suceso, fue favorable para el fugitivo homicida. Ya que el obligado pacto
que bajo amenaza impuso el interventor norteamericano a los triunfantes
rebeldes liberales que se preparaban para entrar victoriosos a la capital
(firmado por el General José María Moncada y otros generales
el 4 de mayo de 1927 en Tipitapa bajo un espino negro), dio pie para que
el General Augusto C. Sandino (que se negó a firmar la vergonzosa
rendición ante las fuerzas extranjeras) iniciara una nueva rebelión
en contra de los marines, que tuvo como escenario lasmontañas del
norte de Nicaragua, prolongándose hasta 1933, con la salida de los
interventores.
A partir de 1935,
ya pacificado el país, Tomás Donaire es visto nuevamente,
transitando libremente los caminos que conducían a León y
La India.
Doña Cristina
(Tina) Galeano que vivía en El Paso Real, recuerda haberlo conocido
para la fecha mencionada y relata: "Yo tenía 17 años y lo
recuerdo porque me casé en 1935. En ciertas ocasiones le dimos posada
(en casa del Sr. Tomas Ruiz, su suegro) y decían que el era el que
se había robado la custodia .
De Miguel Ayala nunca
se supo nada, pero cuentan los mismos testigos, que era originario de un
lugar que se denomina La Leonesa, por San Ramón y que murió
de rabia amarrado a un poste. Otros dicen que anduvo libre por mucho tiempo
y que murió de enfermedad natural.¿Como era La Custodia?
La descripción
que hace el profesor Paco Gallegos de la custodia en su obra "Nicaragua
Tierra de Maravillas" dice: que era de oro macizo con cúpula sostenida
por cuatro pilares y en el centro, un magnífico cáliz.
Doña Jacinta
González, madre del carpintero Rufino Salgado, dijo haber conocido
la custodia y la describió en pocas palabras: "... tenía
un sol con sus rayos y unas campanitas, cuando el padre la levantaba (ante
la feligresía) sonaba bien lindo .
Don Canuto Martínez,
el mismo que encontró los vasos sagrados abandonados por los ladrones
en pleno llano, decía de la custodia que: "... tenía 24 campanillas
y era tan pesada que al padj e le costaba levantarla ".
Cuentan algunas personas,
que en la década de los 505, siendo cura del pueblo de Sébaco
el P. Humberto Gutiérrez, recibió una carta procedente de
la curia de León en la que le manifestaban tener en su poder la
custodia y que fuera a traerla. A lo que el P. Gutiérrez exclamó;
¿Para qué? ¡Si de todas maneras se la volverán
a robar!
De esta leyenda verdadera,
quedan todavía como recuerdo, los orificios barrenados por los ladrones
en la pequeña puerta de la sacristía del costado sur de la
iglesia de la colina, tapados burdamente con tablas para disimularlos.
Lamentablemente
el señor Miracle nunca supo que estos bellos objetos antiguos fueron
trasladados en 1833 al edificio que él visitó a causa del
desastre que ocasionó el río Viejo a la antigua iglesia.
Sébaco
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3 Museo
Precolombino de Chaguitillo(MPCH)
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