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La otra versión menos divulgada indica que la joven había
sucumbido a las pretensiones amorosas de un capitán español
y su padre Adiact al enterarse de la ofensa “prefirió
la muerte que la humillación y se ahorcó en el Tamarindón.
Su hija, al conocer la noticia, avergonzada se suicidó”.
Lo cierto es que el árbol tres veces centenario es considerado patrimonio
de los sutiaba. Ha sobrevivido al tiempo, los fenómenos naturales
y el despale. Es para los pobladores de ese barrio “un símbolo de
la resistencia indígena en contra de la colonia española
y un ejemplo de la preservación y respeto de los recursos naturales”.
a 390 años
Adiact vive en el
corazón de los Sutiabas
—Mario Cruz Sánchez.
*—
Un 25 de abril del
tercer domingo del mes de abril de 1614 se llevó a cabo el acto
más cobarde y traicionero planeado y ejecutado hace 390 años
por las autoridades que gobernaban la sociedad leonesa durante su traslado
hacia los menesteres del pueblo indígena de los Sutiabas. Es una
de las fechas que ha traspasado las fronteras del tiempo y ha perdurado
hasta el día de hoy en la mente de las nuevas generaciones como
el principio de una lucha, de un legado necesario para continuar defendiendo
nuestra identidad que ha sido discriminada, relegada en el pasado; y en
la actualidad como un patrón meramente turístico según
las nuevas autoridades de un sistema que se ha modernizado, pero que sigue
siendo el mismo.
He recogido fragmentos
de la historia del cacique por medio de la expresión oral de nuestros
abuelos que relatan los acontecimientos de la muerte de Adiact y dicen
así:
Hace muchísimos
años en el tiempo de nuestros abuelos, vino a nosotros el pueblo
de los bárbaros huyendo de las tormentas de nuestros dioses que
estaban enojados por las atrocidades de las cuales eran víctimas
nuestra gente y la muerte de uno de ellos (la muerte del Obispo Valdivieso).
Vinieron a nuestra presencia asustados, pero en sus ojos se veía
el terror y la malicia de sus intereses.
El responsable del
traslado de León era el capitán Guardia Espinal y ya se habían
hecho varios encuentros con representantes del pueblo Sutiaba en el cual
la Xochitl Acatl era la máxima representante o embajadora por los
maribios (es interesante por que esto nos dice que el papel de la mujer
dentro de la estructura de mando era respetable y no simplemente relegado
a asuntos domésticos). Los bárbaros le hicieron una propuesta
al cacique Adiact de pasar un corto tiempo en sus menesteres y el legendario
aceptó. Se hizo el traslado de más de 16 mil personas aproximadamente.
Fueron recibidos cortésmente pero con cierta reserva de repelente
desconfianza y no como lo pintan algunos historiadores leoneses.
En el transcurso
de la estadía sucedieron muchos conflictos, algo ya premeditado
y con alevosía. Uno de ellos fue el expansionismo e injerencia en
los asuntos territoriales que fueron síntomas que alertaron a las
autoridades Maribias.
Comentando un poco
la historia de Xochitl, me decía mi abuela (Aureliana Cano qepd)
que Xochitl tuvo romance con el capitán Guardia Espinal y que había
un indio cercano y con poder, brazo derecho de Adiact llamado Cobal Mizquillt
conocido en las tribus como (culebra de la muerte) enamorado de la hija
del jefe y que en un arranque de celos traicionó a su gente y a
su jefe, denunciándolo con la guardia española. Dijo que
el cacique Adiact estaba tramando la guerra para destruirlos. Estos datos
los proporciona Francisco Hernández, promotor cultural de la casa
de cultura de Sutiaba. (Esta parte de la historia comentada anteriormente
probablemente se encuentre acomodada por influencias o fueron excusas por
parte de los españoles por justificar el crimen.) La guarnición
lo capturó, unos dicen que en el Cerro de los Vientos o Cerro de
Oro y otros en las lomas de los Apantes. Luego fue traído al centro
del pueblo y ejecutado por la horca públicamente en el árbol
legendario del tamarindón, como señal de arrogancia, poder
y ejemplo de represión.
Xochitl al enterarse
de los acontecimientos llegó hasta los hechos y en un arrebato de
furia y honor le clavó al capitán Espinal en el corazón
su pedernal de obsidiana y le dijo “maldito perro, con esta me pagas”.
Espinal cayó y la Xochitl huyó de prisa a su galpón
que estaba ubicado en la riveras del río de los Aposentos. Al verse
en una situación deshonrosa y peligrosa decidió hacer el
acto de suicidio o morir ofreciéndose a sus dioses del fuego o también
en un acto heroico de lucha. Me decía don Julio Crespín,
investigador aficionado de porte sencillo y amigo mío, que los españoles
le habían construido un palacete al cacique para hostigarlo con
regalías o prebendas y en el que jamás se interesó
por habitarlo. Incluso, mi amigo me llevó y se pueden ver los ladrillos
que sirvieron de piso para dicho palacete. Otra de las anécdotas
interesantes y que sería bueno investigar es que dentro del patio
de la casa cural existe una pileta donde se bañaba la princesa en
la etapa en que fue prisionera, hecho que contradice la versión
anterior a su muerte. Yo personalmente la he visto, pero no podría
decir si verdaderamente tendrá relación con la historia.
Solo queda al margen de suposiciones. Otros decían que esa pileta
fue usada para bautizar a los indios Sutiabas en la post-colonia, que eran
en su mayoría rebeldes a la cristianización.
Lo que se conoce
es que los Sutiabas eran siempre un pueblo indómito desde la pre-conquista
transitando por la post-colonia, en la transición de la independencia
siempre luchó por los derechos de los territorios indígenas
y muchísimas luchas que nos enaltece de orgullo por preservar nuestra
casta. Claro está por el legado dejado por su héroe Adiact
y otros. Es por esto que el comité específico por el rescate
de la cultura étnica de Sutiaba (CIRES) que se fundo el 11 de agosto
de 2002 y que está compuesto por líderes, intelectuales,
artistas, artesanos, mujeres, jóvenes, agricultores, historiadores...
se formoó con el objeto central de rescatar todas las manifestaciones
culturales, sociales, política y étnica de los maribios–sutiabas,
elevándolo a un plano más digno y de respeto ante las indiferencias
de un sistema globalizado que más que vender viene a destruir más
a nuestras culturas y sobre este mismo objetivo se propuso celebrar y llevarlo
como tradición para el futuro la conmemoración de la muerte
de nuestro gran líder moral e histórico el Cacique Adiact.
Este domingo 25 de abril en la calle central del tamarindón se celebrará
una actividad cultural no como una alegría si no más bien
como diciéndole a todo el mundo que a través de sus legados
que aún se conservan, hablan por sí solo. Las actividades
arrancarán de las 8 am hasta las 7 pm, con la participación
del Tiangue (mercado indígena) donde se podrán conocer de
las comidas típicas, los platillos de mar, es decir de toda la gastronomía
de los Sutiabas, tendremos los Toros Huacos, las Gigantonas, poetas que
expresarán sus poesías por el mártir, sin faltar los
grupos artísticos representativos como Rosalpina Vásquez,
el de Mario cruz (flor de mi colina) y muchos otros artistas del pueblo.
Están todos
invitados a presenciar este magno homenaje con la alegría y carácter
con que se nos conoce a los Sutiaba.
* Escritor joven
de Sutiaba.
Pintor Nicaraguense.
Sutiaba
es rica en leyendas. Entre ellas se encuentra la del “Punche de Oro”,
espectro que se pasea algunas noches del año entre Poneloya y las
ruinas de Veracruz, cuidando el tesoro enterrado de la comunidad indígena.
Los abuelos de Sutiaba aseguran que el misterioso “Punche de Oro” es el
espíritu de los sutiaba que los ha dirigido en sus bravas luchas
y que el día que lo atrapen liberarán el espíritu
del Cacique Adiact, ahorcado en el “Tamarindón”.
Tomado
el 4 DE SEPTIEMBRE DEL 2000 / La Prensa.

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