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Breve historia sobre los cementerios de Managua.


 
 
El Cementerio San Pedro 
Primer cementerio de la Ciudad.
 

Construcción
Para 1862, durante el Segundo período presidencial del representante del Partido Conservador, General Tomás Martínez, se llevó a efecto un Convenio con la Iglesia Católica, en el cual se regulaba la construcción y funcionamiento de los cementerios de Managua.

Este Concordato, suscrito el 25 de agosto de 1862, surgió ante la necesidad de la comunidad por preservar los restos de los difuntos en una determinada área de la ciudad, ya que anteriormente se inhumaban los cadáveres de las personas piadosas en los templos y el resto de ciudadanos se enterraban en los patios de sus casas.

En ese sentido, en 1865, siendo alcalde de la Comuna el señor Carlos Aragón, se autorizó la construcción del primer cementerio de Managua, conocido con el nombre de "Cementerio San Pedro".

A la par de la construcción del cementerio, la Junta de Caridad de Managua, desde 1860, impulsaba la construcción de una ermita contiguo a la entrada del campo santo, denominada Ermita San Pedro, y en la cual se realizaban misas en memoria de los fallecidos.

Los planos de la ermita, así como su construcción fue diseñada por el albañil Sr. José Pérez, bajo la supervision de los ingenieros Manuel Espinoza y Faustino Martínez, miembros de la Junta de Caridad que sufragió los gastos.
Así, el proyectado cementerio terminó de construirse el 6 de enero de 1866, en tanto, la ermita fue concluida en julio de 1887, y en su fachada fue grabado el nombre de Don Faustino Martínez, por ser uno de los principales propulsores.

Localización:

El cementerio para esa época se extendía hacia el extremo Sur de la ciudad, hasta llegar a una li nea que corría paralela a una calle llamada Calle del Pinol, después Calle del Barón, conocida así porque un barón alemán poseía una propiedad en ese lugar y que más tarde fué el Barrio La Perla. Al Este limitaba con los terrenos de un ciudadano francés llamado Don Luis Lairac.

El cementerio estaba prácticamente encerrado solamente con el portón de acceso en el extremo o nesquina Nor-Este contiguo a la ermita.

Funcionamiento y costumbre

Después que el cementerio quedó construido, la Iglesia Católica se constituyó en la instancia que elgía a los ciudadanos que se enterrarían en dicho cementerio. Por ello, cuando el ciudadano Don Enrique Gottel, de origen alemán, falleció, no se permitió que fuese sepultado en el cementerio porque pertenecía a la masonería, la cual era considerada diabólica.

Este derecho fue interrumpido por el Gobierno liberal del General José Santos Zelaya, quien el 4 de julio de 1894, publicó la nueva Constitución en la que estableció la Secularización de los Cementerios, entre otras disposiciones.

Mientras tanto el cementerio empezó a brindar servicios a la comunidad de Managua, acogiendo en su seno a los ciudadanos fallecidos de la época. Además, quedó establecido que en la misma Bóveda se podían enterrar todos los miembros de una misma familia; práticamente que se mantiene hasta nuestros días.

Por su parte los pobladores del municipio impusieron en los primeros años de funcionamiento del cementerio, la costumbre de llevar los cadáveres de los niños a enterrarse al son de alegre música de valses, polkas y mazurcas, poruqe existía la creencia de que un niño que moría era un angelito que subía a la gloria limpio de pecado del mundo, y que su muerte significaba un premio de Dios que tenía que tomarse como una bendición. Es por ello que una cuadra antes de llegar al cementerio. Salvador Ocampo, conocido como Chaschás, replicaba alegremente las campanas de la ermita anunciando la entrada de un angelito al cielo, esta costumbre deapareció sin que nadie la prohibiera.

Asimismo existía la tradición de llevar litros de aguardiente al cementerio, para repartirlo entre los acompañantes de los sepelios. Ello originaba que frecuentemente se quedaran algunos ciuddanos dormidos sobre las lápidas en completo estado de embriaguez, hasta la medianoche en que se despertaban dentro del camposanto (1) Esta costumbre fue prohibida por las autoridades a principios del siglo XX, por ser considerado inmoral y extravagante, ya que daba lugar a escenas tragicómicas.

El arte sacro

Una vez construido el camposanto, el ambiente cultural y la urbanización de Managua expresan cierto signo de progreso, que van modificando y embelleciendo a la ciudad. Es así que en 1879, bajo la administración municipal de Don Marcial Solis Guerra, se muestran los primeros embozos de desarrollo urbano . Se crean nuevos barrios y las calles de Managua, así como las casas, reciben nombre y números (2), Asimismo se construyeron los primeros edificios públicos de importancia, como el Palacio Nacional edificio predominante en el aspecto arquitectónico que lo definieron como espacio urbano.

También se construyeron el edificio de la Policia de Hacienda, el Cabildo Municipal, la Escuela de Bellas Artes y Oficios, y algunas otras. En estas obras municipales,es notable la influencia del arte neoclásico (3), proveniente de Europa, específicamente de España. el neoclásico le imprimió su sello a la arquitectura urbanística de Managua.
 
 

En el Cementerio San Pedro, al igual que en el Municipio de Managua, las primeras obras de arte sagrado que se construyeron, manifiestan el predominio del neoclásico, así como también los vances culturales de las épocas posteriores, que influyeron en la arquitectura del arte sacro.

Entre las construcciones más representativas deben de mencionarse las bóvedas, cruces, ángeles, bustos, monumentos, capillas y lápidas, las cuales eran elaboradas en mármol. algunas familias pudientes de Managua edificaron a sus difuntos lujosos mausoleos y monumentos que contribuyeron al ornato del cementerio.

Entre los elementos arquitectónicos que predominaron tenemos la cruz, en la mayoría de los casos sin representación figurada. En otros la representación figuraba al crucifijo.

En la escultura monumental las representaciones eran principalmente de figuración cristiana con insistencia en temas de resurrección. al mismo tiempo abundaban las creencias alusivas a las personas fallecidas, tales como bustos y monumentos; también los de carácter puramente ornamental como jarrones, palomas, entre otros.

Asimismo, formando parte de arte sagrado, en las lápidas quedaron grabados expresivos epitafios que los familiares de los ciudadanos fallecidos las dedicaban como muestra de sus sentimientos. Veamos un ejemplo de estas expresiones:
Ïnolvidable esposo, aunque duermas el sueño eterno, tuyo es siempre, mi pensamiento y mi corazon. Tu esposa, Julia Vda de Z.

  • El maestro Gabriel Morales, quién tenía la única escuela de varones e impulsó la educación mixta
  • Don Zacarias Guerra, solteron y muy tacaño nadie le tenia simpatia no hasta después de su muerte.
  • El filántropo, Don José Angel Robleto, fué regidor y alcalde de la ciudad, El 2 de Mayo de 1876, fundó el Hospital de Managua
  • Samuel Portocarrero, ex-Alcalde de Managua en 1912, inaugurado el nuevo cementerio sus restos fueron trasladados siendo el primero.
  • Don Marcial Solís Guerra el primer alcalde en usar nomenclatura en calles y casas Managua. primero en ofrecer servicios funerarios.
  • General José Santos Zelaya,  Revolucionario Liberal progresista e incorporador del Atlántico de Nicaragua.  Muere en exilio y llega su cadaver el 12 de Octubre de 1930  sus restos conducidos al mausoleo familiar del ya clausurado Cementerio de San Pedro.
  •  Andrés Castro  autor de la famosa pedrada  filibustera en la hacienda San Jacinto por la cual se destacó en la Guerra Nacional de 1856.
  • Juan Halftermeyer,   fué el primero que impartió clases de idomas en Managua. Falleció el 24 de mayo de 1891, a la edad de 89 años.
  • Maximiliano Sonnewntern,  se destacó con dibujar un mapa de Nicaragua,  una Geografía, construcción de carreteras, ferrocarriles etc.
  •    don Enrique Gottel * Pionero de la libertad de expresión Periodista y empresario alemán fallecido  en Managua el 11 de enero 1875   fundador del semanario «El    Porvenir». instaló en Rivas una de las primeras imprentas  de Nicaragua no le permitieron que fuese sepultado en el San Pedro, porque éste era masón y en esa época, la masonería era considerada una herejía. Así el señor Gottel, fué enterrado fuera dellugar, al costado norte del camposanto.también fue compositor de música e historiador. «Gottel tiene el  mérito de haber recuperado en Guatemala y traído a Nicaragua en  1872 los archivos correspondientes a la historia de Nicaragua». Enrique E. Gottel, nació en Danzig, Prusia (Alemania) en 1831. Muy    joven emigró a los Estados Unidos. Cuando la fiebre del oro, en   California, dispuso hacer el viaje siguiendo la ruta por Nicaragua en  la Compañía de Tránsito, propiedad del Comodoro Cornelius Vanderbilt. Sin embargo se quedó en Rivas y en 1852 estableció   un contrato con la Compañía para darle atención a los viajeros.  se inauguró un  monumento a su memoria. Eso fue el 5 de Enero de 1883. en su   discurso Genaro Lugo dijo: «Agradezco de corazón a todos   aquellos buenos nicaragüenses que apoyaron el cumplimiento de   una deuda nacional»

  •  Fabio Carnevalini periodista de origen    italiano, que comenzó a editarlo en Managua.  Fabio falleció el 25 de Mayo de 1896 y también fue sepultado en el    cementerio San Pedro. Su tumba está perdida. 
    Los de Florencio Xatruch, heroé centroaméricano de la guerra contra William Walker, entre otros destacados personajes

                       Durante los gobiernos del Presidente Tomás Martínez Guerrero y
                       las administraciones de los alcaldes Carlos Aragón, Indalecio
                       Bravo y Nicanor Alvarado se comienza a ordenar el cementerio. En
                       1865 se inicia la construcción de una ermita con el nombre de San
                       Pedro. Los trabajos estuvieron a cargo del maestro albañil don
                       José Pérez bajo la supervisión de los señores Manuel Espinoza y
                       Faustino Martínez, miembros de la Junta de Caridad. Fue
                       terminada la construcción en julio de 1867.

                       El 30 de noviembre de 1875, el Presidente Pedro Joaquín
                       Chamorro decreta el Reglamento del Cementerio San Pedro,
                       publicado en La Gaceta No.58 del 11 de diciembre de 1875.
                       Debido a que el cementerio era administrado por la Iglesia
                       Católica, se dieron problemas con ciudadanos extranjeros,
                       masones declarados o suicidas que eran sepultados fuera de los
                       muros de los cementerios. Caso famoso fue el de don Enrique
                       Gottel, quien al fallecer el 11 de Enero de 1875, hubo que comprar
                       un terreno al norte y en las afueras del cementerio para sepultarlo.
                       Ante esa situación se destinó el terreno para cementerio de los
                       extranjeros, inaugurado el 5 de enero de 1885, lo que se superó al
                       ser secularizados los cementerios por decreto de la Asamblea
                       Nacional al Constituyente, el 19 de julio de 1894. 

                       Lamentablemente no existen registros del cementerio San Pedro.
                       No hay libros sobre los enterramientos. Los Registros Civiles en
                       Nicaragua se inician oficialmente en 1879. El libro 0001 del
                       Registro de Defunciones de Managua comienza el 31 de Mayo, se
                       perdieron ocho páginas donde estaban asentados doce partidas,
                       la primera corresponde a la número trece y está en la página
                       nueve, con fecha 23 de Junio de 1879, es la de Rosaura Díaz
                       Sánchez, fallecida al año y medio de vida, hija de Marcelo Díaz, de
                       oficio jornalero y Agapita Sánchez, de oficios domésticos. 

                       Otras fuentes para la verificación de la identidad de personas
                       sepultadas en el cementerio están en los libros de matrimonios y
                       nacimientos, encontrándose como datos históricos que el libro
                       0001 se inició con el «desposorio» el 21 de Junio de 1879 de
                       Mercedes Solís, jornalero y de este domicilio y Nicolasa Jirón, de
                       oficios domésticos y natural de Juigalpa. El «desposorio» se
                       celebró ante el Presbitero Julián García por encargo del Sr. Cura
                       Pbro. Pedro Abelardo Obregón. Fueron los padrinos Teodosio
                       Chávez y Máxima Chávez. El primer nacimiento inscrito, libro 0001,
                       el 3 de Junio de 1879, fue el de Domingo Antonio Arias, hijo de
                       Domingo Arias, impresor y Josefa Ortega, de oficios domésticos y
                       natural de Masaya. 

                       Salvo los ataque de cólera, dada la poca población el número de
                       fallecidos no era mucho, en el año 1880 se inscribieron 276. Ya
                       para 1920, el cementerio se extendía más allá de lo que es ahora la
                       avenida Bolívar, los terrenos que ocupa el INSS, los barrios
                       aledaños hasta llegar a la calle Colón. El 9 de Junio de 1922 se
                       cierra oficialmente el Registro del cementerio San Pedro, en el
                       Libro 1 iniciado el 1 de Enero de 1922, quedaron registrados 307
                       entierros. 

                       Los últimos sepultados fueron Dolores Bravo de Flores, Alberto
                       Solórzano Diaz, Mariana de Solórzano, Amelia Z. De Saravia,
                       Evaristo López, Carlos Webersesin y Celina Rosales. Varios de
                       estos restos fueron luego trasladados al nuevo cementerio, llamado
                       indistintamente general, central y occidental. El 12 de Octubre de
                       1930 fueron sepultados los restos del ex-Presidente José Santos
                       Zelaya López, fallecido en Nueva York el 17 de Mayo de 1919, ya
                       que en el cementerio San Pedro está el mausoleo familiar,
                       conteniendo los restos de sus padres José Maria Zelaya y doña
                       Juana López, su hermano Francisco. 

                       Desde 1922 el cementerio quedó en abandono. Junto con el de
                       Granada era de gran valor escultórico por los diferentes y
                       numerosos monumentos. El 5 de Junio de 1929 se produce una
                       escandalosa profanación, cuando marinos de las fuerzas de
                       ocupación norteamericana, en estado de ebriedad y en compañía
                       de prostitutas, realizaron una tremenda orgia. El General Augusto
                       C. Sandino logró que el Segundo Congreso Mundial
                       anti-lmperialista, reunido en Julio de 1929, en Frankfurt, Alemania,
                       publicara una resolución condenando el hecho. 

                       El 31 de Marzo de 1931, el terremoto que destruyó Managua,
                       derribó la ermita de San Pedro y los monumentos más altos.
                       Donde estuvo la ermita fue construida la morgue del hospital,
                       destruida en el terremoto del 23 de diciembre de 1972. Se inició el
                       saqueo y el pillaje. Son robadas valiosas piezas esculpidas en
                       mármol de Carrara, Italia. Desaparecen lápidas como la del
                       General Florencio Xatruch, General en Jefe de los Ejércitos Aliados
                       de Centroamérica que combatieron a William Walker en 1856.
                       También la de don Enrique Gottel, el más ilustre de los inmigrantes
                       alemanes, fundador del servicio de transportes y carga de
                       pasajeros, periodista, historiador y músico. 

                       Con el crecimiento de Managua, se hace necesario abrir nuevas
                       calles y avenidas, hacer ampliaciones, así que a partir de 1936 se
                       inicia con la avenida Bolívar y calles, como la 11 de Julio, se hacen
                       grandes exhumaciones y hechan los restos en fosas comunes.
                       Desde antes muchas familias exhumaron a sus deudos. Los restos
                       del héroe de San Jacinto, Andrés Castro, fueron llevados a la
                       cercanía de Tipitapa, ignorándose su destino. Se trasladaron al
                       cementerio Occidental los del Dr. Bernabé Portocarrero Baca,
                       General José del Carmen Díaz y Reñazco, Samuel Portocarrero
                       Cardenal, Dr. Adolfo Altamirano, don Antonio Belli, etc. Otros se
                       perdieron como los del General Florencio Xatruch, Maximiliano
                       Sonnenstern, Fabio Carnevalin Cagliero y varios de sus familiares,
                       José de la Paz Cuadra, Antonino Aragón, Pascual Fonseca
                       Moreira, General Vicente Vijil Bermúdez, General Irineo Estrada
                       Morales, Dr José Leonard, José Zacarías Guerra, José Ángel
                       Robleto, General Miguel Vélez, Francisco de los Santos Reñazco,
                       Manuel Cardenas Martínez, General Andrés Murillo, Saturnino Bien,
                       Pablo Giusto Parodi, Esmeraldo Coronel Matus, Juana Zelaya de
                       Lang, Susana Huete de Robleto, etc. 

                       A inicios de 1950 el INSS desmembró
                       parte del cementerio, se construyó el
                       edificio, abrieron nuevas calles y
                       avenidas, urbanizando a favor de altos
                       funcionarios gubernamentales. Se dan
                       cienes de exhumaciones, por la prisa y
                       desorden con que se realiza el traslado
                       se pierde la identidad de la mayoría de
                       los difuntos, entre ellos ilustres
                       escritores, políticos, músicos,
                       filántropos, periodistas, educadores,
                       etc. Fundadores de familias conocidas
                       de Managua, igual que ilustres
                       inmigrantes sobre todo alemanes e
                       italianos. 

                       El saqueo continúa. El terremoto del 23
                       de Diciembre de 1972 destruye más
                       los monumentos. El mármol y el granito caen de sus bases. El
                       vandalismo aumenta en la medida que crece el valor de los
                       materiales. A partir de 1979 cantidad de esculturas desaparecen
                       en manos de coleccionistas y comerciantes de antigúedades, se
                       establece un verdadero tráfico. Al ser robadas las lápidas muchas
                       tumbas permanecen sin ser identificadas, no sabiéndose por
                       muchos años el paradero de ilustres personajes como Gottel, Don
                       José Dolores Gámez, Dr. Manuel Coronel Matus, ambos
                       periodistas, historiadores, diputados y ministros. 

                       El 12 de Noviembre de 1991, el Concejo Municipal declaró el
                       cementerio Patrimonio Histórico del Municipio de Managua. Se
                       elaboraron planos que incluían los terrenos hacia el este, hasta
                       llegar a la Avenida Bolívar, a fin de convertirlo en un parque de
                       carácter histórico. Lamentablemente siguió en el abandono,
                       invadido por la maleza, convertido en basurero, víctima del saqueo
                       de las piezas de mármol. En julio del 2001 gracias a los
                       documentos encontrados en el Archivo Municipal, se inicia un
                       trabajo de investigación, verificando un censo en el propio
                       cementerio que permitió ubicar 782 tumbas y 156 restos con sus
                       nombres y apellidos, fechas y hasta partidas de defunción. Eso ha
                       permitido conseguir valiosos documentos y fotografías, elaborar
                       árboles genealógicos. Realizar entrevistas con personas mayores
                       de 90 años. 

                       Entre los restos cuyas tumbas están identificadas, se encuentran:
                       Enrique E. Gottel, Joaquín Aviléz, Carlos José Luis Gonzaga Caso
                       y Ubago, Alfonso Escoto, Josefa Dolores Torres de Solórzano,
                       Marcelina Aviléz Vda. de Medina, Fortunata Vda. de Zavala,
                       General Andrés Zamora, Federico Arturo Ripley, Ernesto Bien
                       Muñoz, Enrique y Elvina Rodríguez Bien, José Dolores Gámez
                       Guzmán, Manuel Coronel Matus, José Maria Zelaya, Alexander
                       George Tretropp, familia Uriarte Ubilla, General Francisco de Dios
                       Avilés Reñazco, Rafael Angel Rivas Guerra, Efraín Rivas Avilés,
                       Salvadora Santamaría. 

                       Edward Thornton, Maestro Gabriel Morales Largaespada, Juana
                       Gertrudis Morales de García, Felix Morales Largaespada, Eugen
                       Tretopo, Margrethe Bahke, Prebitero Alejandro Estrada, Maria
                       Helena Cabezas Vda. de Rosales, Celina Rosales Cabezas, Lonie
                       Cousin, General José Santos Zelaya López, José María Zelaya,
                       Juana López Vda. de Zelaya, Francisco Zelaya López, Rafaela
                       Cabezas de Bone, Adela Elizondo de Suhr, Sinforiana Navarrete
                       de Suhr, Alberto Suhr, Benito Castellón Sánchez, Julio E. Zelaya,
                       Leonor Susana Robleto Vda. de Huete, Tranquilina Báez de Murillo,
                       Gustavo A. Lembke, Ana María Plozaola Vda. de Herrera, etc. 

                       La recopilación de datos fue posible también por medio de los
                       libros que sobre Managua escribieron don Heliodoro Cuadra y don
                       Gratus Alftermeyer, el Dr. Julián N. Guerrero y doña Lolita Soriano
                       de Guerrero, la obra «Los alemanes en Nicaragua» del
                       ex-embajador Góetz Von Houwald, pudiéndose elaborar un listado
                       de personas cuyos restos fueron sepultados en el cementerio San
                       Pedro, aunque no fue posible localizar las tumbas. El trabajo está
                       en proceso, apenas iniciándose. Con la ayuda, principalmente de
                       los descendientes, habrá que corregir y aumentar los datos y
                       documentos, recobrando así el vinculo familiar y el valor ancestral.
                       No se trata solo de ubicar restos humanos o restaurar tumbas, sino
                       y sobre todo rescatar su memoria, obra y ejemplo, una parte de
                       nuestra historia nacional.
     
     

  • LISTA DE ALGUNOS CIUDADANOS ENTERRADOS EN EL CEMENTERIO SAN PEDRO


     

    PERSONALIDADES ENTERRADAS

    El San Pedro fué el primer cementerio que existió en Managua, y en él reposan los restos de una gran cantidad de ciudadanos del municipio, desde su fundación en 1865 hasta 1922, período que duró la vida útil del camposanto. En él también descansan los restos de célebres personajes nacionales y extranjeros, que en su tiempo y circunstancias impulsaron el progreso  de  ciudad, y por ello, forman parte integral de la histora de Managua. Por esa razón consideramos que es de significativa importancia mencionar y reseñar brevemente sobre las actuaciones de algunos personajes.

    Entre sus moradores figuran:


    El maestro Gabriel Morales,
    Quién tenía la única escuela de varones e impulsó la educación mixta. Se destacó además por su abnegación y amor en la enseñanza de la niñez. Murió el 10 de agosto de 1888 y desde esa fecha hasta la actualidad, todos los años en el Día del maestro, es visitado por los estudiantes.

    Don Zacarias Guerra, ciudadano managuense, quién desempeño cargos concejiles. Don Zacarias, era soltero, acaudalado y muy económico, con una personalidad introvertida. Por ello no gozaba de simpatías entre la ciudadanía, siendo objeto de burlas a través de rotulos que le escribían en las paredes de su casa. El 5 de Mayo de 1914, fecha en que fallece casi nadie fué a su entierro. Sin embargo, días después que el Juez de Distrito abrió su testamento, éste expresaba su voluntad de que todos sus bienes se utilizaran para la construccion de un Hospicio para Niños Huérfanos. Esta noticia sorprendió a los managuas, quienes realizaron un acto de desagravio, se reunieron en el Parque Central para visitar la tumba de Don Zacarias. Seguidamente le hicieron su responso arzobispal, llevaron coronas, flores y discursos en señal de gratitud a tan noble gesto.

    Finalmente el Hospicio Zacarías Guerra se construyó y empezó a funcionar en los terrenos de la extinta Penitenciaría Nacional. Actualmente funciona a medio gas debido al terremoto del año 68 en la Colonia Centroamérica, por un terremoto un 4 de Enero de 1968.

    El filántropo, Don José Angel Robleto, fué regidor y alcalde de la ciudad, El 2 de Mayo de 1876, fundó el Hospital de Managua, y proporcionó la suma de 100 pesos de plata. Además cedió un seguro de 2,300 dólares para su mantenimiento. Edificó las primeras casas de alto, construyó el muelle y mejoró el cementerio San Pedro. además fue propulsor de la edificación del primer mercado central.  El 5 de febrero de 1916, falleció en la Ciudad de Granada. Por su parte la Junta de Beneficiencia de Managua, trajo sus restos para darle sepultura en el Cementerio san Pedro, como reconocimiento a sus gestiones en pro del progreso de Managua.

    Samuel Portocarrero, quién siendo Alcalde de Managua en 1912, levantó los cimientos del Parque Darío, inauguró el Parque San Sebastian e inició la construcción del cementerio nuevo. Murió en abril de 1916, y fué enterrado en el Cementerio San Pedro, pero al ser inaugurado el nuevo cementerio sus restos fueron trasladados a este lugar para que lo inaugurara.

    Don Marcial Solís Guerra, destacado abogado del municipio, fué alcalde de Managua y el primero que mandó a niminar las calles y casas de la población. fué el primero que estableció una empresa funeraria, acabando con el único sistema de conducir en hombros las cajas mortuarias hacia el cementerio. además, estableció un trillo de beneficiar el café a base de la fuerza animal. En 1886 fué nombrado juez de lo Civil y de lo Criminal de Distrito. en 1887 fue diputad o por el distrito de San Antonio.

    General José Santos Zelaya, quien en julio de 1893, llegó al poder político, encabezando la Revolución Liberal. Zelaya promulgó una nueva Constitución Política, en la que realizó importantes reformas que permitieron la modernización del país. Además logró la reincorporaci''on de la Mosquitia y un mayor desarrollo cafetalero, entre otras obras de progreso.  En 1909 por presiones de los Estados Unidos abandonó el poder y salió al exilio. Estando en esa situación, falleció en los Estados Unidos. Sus restos llegaron a nuestra Patria el 12 de Octubre de 1930 y el pueblo liberal le dió una apoteósica bienvenida. sus restos fueron conducidos al mausoleo familiar del clausurado Cementerio de San Pedro.

    También es importante destacar que en este Cementerio estuvieron depósitados los restos de Andrés Castro, hasta que estos fueron trasladados hacia un cementerio en Tipitapa, y luego trasladados crca del Monumento de andrés castro en la Hacienda de San Jacinto, junto a otros soldados caidos. Andrés Castro se destacó en la Guerra Nacional de 1856, en la que todo el pueblo de Nicaragua se unió para derrotar al invasor William Walker,  el gringo sureño esclavista quién pretendió dominar Nicaragua y Centroamérica en la época del expansionismo de los Estados esclavistas de los Estados Unidos.

    De igual manera, en el cementerio San Pedro se encuentran los restos de destacados ciudadanos que aunque no los hemos reseñado también jugaron un importante papel en el desarrollo de Managua.

    CEMENTERIO DE LOS EXTRANJEROS


    8 de Septiembre de 2001 |  El Nuevo Diario  —MOISES CASTILLO ZEAS—
    Periodista y empresario alemán fallecido en 1875  Honran memoria de don Enrique Gottel  En ocasión del Día Internacional del Periodista, la alcaldía de  Managua celebró ayer un acto que honra la memoria del insigne   periodista alemán Enrique Gottel, fundador del semanario «El    Porvenir».     Al acto que se realizó en el cementerio San Pedro, donde   descansan los restos de Gottel, conocido como el Pionero de la    Libertad de Expresión en Nicaragua, con la fundación de su    periódico en 1865, asistieron conocidos descendientes de la  comunidad alemana como Eddy Kühl e intelectuales de la sociedad  nicaragüense.    El periodista y asesor en historia de la alcaldía, Roberto Sánchez,   recordó que Gottel instaló en Rivas una de las primeras imprentas  de Nicaragua, la que trasladó posteriormente al Valle Gottel, entre Masaya y Managua.    Señaló que en 1865 Gottel fundó en Rivas el semanario «El Porvenir de Nicaragua», que se editaba en español e inglés, el cual   era muy popular por ser ejemplo de la libertad de expresión. Luchó   por su independencia y era tan tolerante que permitía a sus adversarios escribir en su contra en su propio periódico; hasta los   redactores discrepaban de sus opiniones.    Sánchez, en una rica exposición histórica sobre Gottel, dijo que  también fue compositor de música e historiador. «Gottel tiene el  mérito de haber recuperado en Guatemala y traído a Nicaragua en  1872 los archivos correspondientes a la historia de Nicaragua».     Hoy, gracias a los trabajos de investigación histórica realizados y  que han permitido la localización exacta de su tumba, la alcaldía de  Managua, en ocasión del Día Internacional del Periodista, honra su  memoria 126 años después de su muerte.     Al acto asistió el alcalde de Managua, Herty Lewites, quien se  comprometió a hacer mayores esfuerzos para la remodelación del  cementerio San Pedro y realizar investigaciones sobre personajes   importantes del pasado que han sido sepultados en ese  camposanto.El derecho de elección que la Iglesia Católica ejercía sobre ciudadanos que se enterraban en el San Pedro y produco de ello, cuando el ciudadano originario de Dantzing, Alemania, Don Enrique Gottel falleció en 1875, no le permitieron que fuese sepultado en el San Pedro, porque éste era masón y en esa época, la masonería era considerada una herejía. Así el señor Gottel, fué enterrado fuera dellugar, al costado norte del camposanto. Ante esta situación, los ciudadanos extranjeros residentes en Managua, ecabezados por Don Julio Balhcke, formaron una Junta para construir el Cementerio Extranjero  alrededor de la tumba de Don Enrique y en su honor le erigieron un monumento en forma e una columna truncada. En vida Enrique Gottel se estableció en un terreno cerca de Sabana Grande, el cual fue conocido como Valle Gottel. También editó el periódico independiente conocido como Ël Porvenir de Nicaragua. además fundó una escuela y un templo católico.

    16 de Septiembre de 2001 |  El Nuevo Diario  —Roberto Sánchez Ramírez—
                    Enrique E. Gottel, periodista y pionero
      «Nicaragua agradecida 1883», decía la lápida que se colocó en la   tumba de Enrique E. Gottel, en Enero de 1883, ocho años después  de su muerte, el 11 de Enero de 1875. Monumento que se  construyó en las afueras del cementerio San Pedro. Dicha lápida  desapareció, igual que el recuerdo del inmigrante alemán y hasta   su tumba se dio por perdida durante muchos años. ¿Pero quién fue  Gottel para merecer esa inscripción tan honrosa?.   Enrique E. Gottel, nació en Danzig, Prusia (Alemania) en 1831. Muy    joven emigró a los Estados Unidos. Cuando la fiebre del oro, en   California, dispuso hacer el viaje siguiendo la ruta por Nicaragua en  la Compañía de Tránsito, propiedad del Comodoro Cornelius Vanderbilt. Sin embargo se quedó en Rivas y en 1852 estableció   un contrato con la Compañía para darle atención a los viajeros y    que llegaría a ser el servicio de diligencias. Pionero había sido su  compatriota Hermann Dentsh, en la ruta de La Virgen, en el lago de   Nicaragua, a San Juan del Sur.    Debido a la pugna entre William Walker y Vanderbilt, Gottel perdió    sus diligencias en 1856, quedó en la ruina. En 1861 organizó de  nuevo el servicio y ya para 1868 tuvo un socio, el General colombiano Pedro Ruiz Tejada, estableciendo nuevas rutas,  pasando por Granada hasta llegar a Chinandega, mejorando los   llamados «caminos reales». En la «Gaceta de Nicaragua», del   sábado 17 de junio de 1865, hay un artículo referente a la Compañía de Diligencias. Al mismo tiempo fundó en Rivas el año  1865 un periódico «El Porvenir de Nicaragua» que aparecía cada   sábado, editado en español e inglés, sacando anuncios  comerciales. 

    En la carretera al poblado de Veracruz, jurisdicción de Nindirí, a   unos cinco kilómetros del kilómetro 14 de la carretera a Masaya,  está el Valle Gottel, en el empalme de la carretera que va a  Managua, pasando por Las Jagüitas. Allí hay una pequeña escuela  con un letrero donde se lee el apellido de Gottel, ignoro si se sabe en el lugar porqué se llama así. 

                    El Presidente Fernando Guzmán, por decreto del 26 de Marzo de   1871, concedió a Gottel 195 manzanas de tierra, con el propósito  de establecer un poblado modelo que tuviera un paradero de  diligencias, brindar diferentes servicios, llegó a tener un hotel con  alojamiento y restaurante. Algo muy avanzado para su época, pero   el proyecto de poblarla, sobre todo con inmigrantes, no funcionó. Gottel trasladó la imprenta que tenía en Rivas y «El Porvenir de Nicaragua» se convirtió en la expresión de las ideas liberales.    En un escrito del 12 de Agosto de 1874, don Enrique expresa: «El  Porvenir, será siempre enérjico sostenedor de los intereses del   partido liberal Centroamericano; i cumplirá fielmente con su  programa de ilustrar al pueblo; combatir la ignorancia, el fanatismo   i los abusos; promover el bienestar de los cinco Estados en general  i el de Nicaragua en Particular». Fue firme en sus ideas,   respetuoso y humanista, aunque masón declarado construyó una   iglesia católica y una escuela en el poblado de Nindirí. 

                    AL RESCATE DE LA HISTORIA 

                    Aprovechando que fue nombrado Cónsul de Guatemala en    Nicaragua, en 1873 Gottel pasó un año en aquel país, investigando   y estudiando por su cuenta gran cantidad de documentos  referentes a Nicaragua, logró autorización para traerlos y luego   fueron parte de los documentos que están ahora en la biblioteca   Bancroft, de la Universidad de Berkeley, en California, sin que  existan copias en el país. 

                    Gottel era tan apasionado del periodismo que como anécdota se  cuenta que venía a Managua a distribuir el periódico, montado en  una burrita. Era curioso que Gottel escribiera bien el español a  pesar que no llegó a dominar su habla. Fue su periódico ejemplo  de libertad de expresión. Era tan tolerante que permitía a sus   adversarios escribir en su contra en su propio periódico. Luchó por   la independencia del periódico y hasta los redactores discrepaban   con las opiniones de Gottel. 

                    Además Gottel fue músico, autor de varias conocidas    composiciones que se olvidaron a su muerte. Cita don Enrique    Guzmán en la biografía que escribió con fecha 1 de Enero de 1883   que conoció a Gottel en 1857, en la escuela que tenía don Anselmo  H. Rivas en Granada y que era «inteligente, alegre, generoso, buen   camarada en toda la extensión de la palabra, no era posible tratarle  íntimamente sin sentir por él una estimación y afecto». Así escribía    uno de los mayores representantes del pensamiento conservador,  autor del «Diario íntimo». Don José H. Montalbán, en su obra  «Breves apuntes para la historia del periodismo nicaragüense»  dice que: «Don Enrique H. Gottel es uno de los extranjeros que  mayores bienes ha hecho en Nicaragua». 

                    Gottel publicó en «El Porvenir de Nicaragua» artículos tomados de    periódicos extranjeros, en especial aquellos relacionados con  obras realizadas por inmigrantes alemanes. Se refirió a las   investigaciones del Dr. Karl Hermann Berendt sobre las lenguas  indígenas de Nicaragua, en especial el estudio en lenguas náhuatl del Güegüense o Macho Ratón. También hizo publicaciones sobre  Maximiliano Sonnenstern, quien participó en la construcción del   Ferrocarril y fue Inspector de Obras Públicas. Hizo un proyecto para   un canal por Nicaragua. Falleció el 14 de Septiembre de 1895,   igual que Gottel fue sepultado en el cementerio San Pedro. Se  desconoce la ubicación de su tumba.     El 3 de Mayo de 1874, Gottel dejó de publicar «El Porvenir de  Nicaragua» y pasó la dirección a cargo del periodista de origen    italiano, Fabio Carnevalini que comenzó a editarlo en Managua.   Fabio falleció el 25 de Mayo de 1896 y también fue sepultado en el  cementerio San Pedro. Su tumba está perdida. 

                    Gottel falleció el 11 de Enero de 1875. Debido a sus ideas, aunque construyó una iglesia Católica, le fue prohibido el entierro dentro de  los muros del cementerio. Otro ilustre inmigrante de origen alemán,     don Julius Bahlke, realizó una colecta para comprar un terreno al   norte fuera del cementerio San Pedro. El día que se sepultó a   Gottel, también se inauguró el llamado cementerio de los  extranjeros. Fue algo injusto, pues Gottel, igual que otros   distinguidos inmigrantes, dieron gran parte de su existencia por el   progreso de Nicaragua. Gottel, fue un verdadero pionero.   Ocho años después de fallecido Gottel, intelectuales y periodistas   nicaragüenses presidieron un homenaje, en el que se inauguró un  monumento a su memoria. Eso fue el 5 de Enero de 1883. en su   discurso Genaro Lugo dijo: «Agradezco de corazón a todos   aquellos buenos nicaragüenses que apoyaron el cumplimiento de   una deuda nacional».   Para esa ocasión don Enrique Guzmán, refiriéndose a Gottel,  escribió: «Fue un hombre útil». La hermosa lápida y la columna   trunca de la tumba desaparecieron, igual que su recuerdo y hasta el   sitio se dio por perdido hasta Julio de 2001, cuando los trabajos de  investigación histórica de la Alcaldía de Managua, permitió ubicar   el lugar exacto de la tumba, proceder a la restauración y puesta de  la placa con la inscripción original: «Nicaragua agradecida 1883». 
     
     

    Juan Halftermeyer, natural de Alsacia, Francia. Era políglota y fué el primero que impartió clases de idomas en Managua. Falleció el 24 de mayo de 1891, a la edad de 89 años.

    Maximiliano Sonnewntern, originario de Alemania, quién en 1869 adquirió la ciudananía nicaraguense. Durante sus años de vida prestó importantes servicios al pais, entre los cuales se destacan el haber dibujado un mapa de Nicaragua y elaborado una Geografía de nuestro país tambien. Participó en la construcción de carreteras, ferrocarriles entre otras obras. Falleció el 14 de septiembre de 1896, a la edad de 76 años.
    23 DE JUNIO DEL 2003 /  La Prensa
    Sonnenstern: El padre de nuestra cartografía 

        
    El primer mapa atribuido a Sonnenstern está fechado en 1858. En éste aparecen también planos de León, Granada y León Viejo. Hasta 1953 se consideró oficial el último mapa editado en 1895. Figuraban las comarcas del Cabo Gracias a Dios y San Juan del Norte.

    Roberto Sánchez Ramírez/ 
     Según el obituario publicado en el Diario de Nicaragua No. 257, el 18 de septiembre de 1895, Maximiliano Von Sonnenstern, nació en Stuttgart, Alemania, en 1819, vino a Nicaragua en 1855 y en 1869 el Congreso Nacional le otorgó la nacionalidad nicaragüense por los muchos servicios prestados a nuestro país, tan meritorios para ser considerado “el Padre de la Cartografía de Nicaragua”. 

    Inició sus trabajos como cartógrafo en el gobierno de Patricio Rivas, también hizo mapas por instrucciones de William Walker. Es posible que algunos mapas de la época, atribuidos a Fermín Ferrer, hayan sido asesorados y dibujados por Sonnenstern. Ferrer ocupó importantes cargos en el gobierno de Walker, entre ellos los Ministerios de Hacienda y Relaciones Exteriores. 

    Pese a haber colaborado con el gobierno filibustero, la capacidad de Sonnenstern era tan grande y conocida que el Presidente, General Tomás Martínez Guerrero, lo nombró Inspector de Obras Públicas. Realizó el estudio y trazo de muchos caminos, carreteras y rutas para ferrocarriles. Varias de estas vías se usan todavía. Sus méritos fueron tan grandes que el Gobierno de Nicaragua le concedió el grado militar de Coronel. 

    El primer mapa oficial atribuido a Sonnenstern, está fechado en 1858, impreso en Nueva York. Aparecen también planos de León y Granada, datos de León Viejo sirvieron en 1967 para el descubrimiento de las ruinas. 

    Un segundo mapa fue considerado también oficial, desde 1863 hasta 1895, fecha en que fue sustituido por otro del mismo Sonnenstern, por órdenes del Presidente José Santos Zelaya López, tuvo carácter de oficial hasta 1953, cuando apareció el del Hermano Julio Apolonio, conocido como el Mapa de los Hermanos Cristianos. 

    En el mapa figura el recién creado Departamento de Zelaya, aunque reducido su tamaño por la gran extensión que comprendía la comarca de Cabo Gracias a Dios, otra comarca era San Juan del Norte. Además, los Distritos de Río Grande, Prinzapolka y Siquia. El Departamento de Nueva Segovia era uno de los más grandes. 

    Sonnenstern nunca se casó, ni se le conoció descendencia. Fue un caso similar al de Enrique E. Gottel, también de origen alemán. Por mandato del Congreso Nacional se integró como representante del Gobierno de Nicaragua ante la Comisión enviada por el Gobierno de los Estados Unidos para hacer estudios sobre la posible ruta de un canal interoceánico por Nicaragua. 

    En esas labores, Sonnenstern, contrajo una enfermedad, falleció el 14 de septiembre de 1895. Aunque era un día festivo, sus funerales fueron muy concurridos, presidió por parte del Gobierno, el doctor Manuel Coronel Matus, Ministro de Relaciones Exteriores e Instrucción Pública. Fue sepultado en el Cementerio San Pedro; pronunciaron discursos los señores Fabio Carnevalini y Genaro Lugo. 

    Pese a haberse nacionalizado nicaragüense quedó en el área destinada a los ciudadanos extranjeros. El abandono del Cementerio San Pedro permitió que se robaran la lápida de su tumba. 

    Hasta ahora no ha sido posible saber dónde están sus restos. Los datos del Registro de Defunción están en la Alcaldía de Managua, libro 0006, página 116, partida 0171.  
     

     
    Ahna Fisterdwalder,
    Asimismo se encuentran los restos del Ministro de Inglaterra, Ahna Fisterdwalder, fallecido en 1910,

    Los de Florencio Xatruch, heroé centroaméricano de la guerra contra William Walker, entre otros destacados personajes
     

    15 DE SEPTIEMBRE DEL 2003 /  La Prensa
    Los héroes ignorados en las fiestas patrias 

        En el parte de la Batalla de San Jacinto, el General de División José Dolores Estrada Vado sólo cita a catorce combatientes cuando en la batalla de San Jacinto participaron más de 150, la mayoría ahora ignorados y olvidados, el colmo es que al busto del General Andrés Zamora le arrancaron la cabeza en el Cementerio San Pedro. Poco se menciona la compañía de indios flecheros que vinieron de Matagalpa 
     
    El Gral. Tomás Martínez Guerrero, nació en Nagarote el 21 de diciembre de 1820. Fue uno de los más sobresalientes combatientes contra William Walker en la Guerra Nacional. Firmante del Pacto Providencial en León, el 12 de septiembre de 1856. Presidente de Nicaragua desde el 24 de junio de 1857 hasta el 1 de marzo de 1867. Falleció en León el 12 de mayo de 1873, ciudad donde fue sepultado. Sus restos fueron trasladados al Cementerio Central de Managua, donde nunca ha recibido el homenaje a su gesta patriótica.
       

    Roberto Sánchez Ramírez*/ 

    Diferentes crónicas de la batalla de San Jacinto señalan que fueron más de 150 los participantes en la histórica acción en la que fueron derrotados los filibusteros de William Walker. El parte del General de División José Dolores Estrada Vado apenas cita a catorce combatientes. 

    Uno de los relatos de mayor credibilidad, por ser de un participante en la batalla, es el del General Carlos Alegría, uno de los combatientes originarios de Masaya. Entre los muertos citados figuran: mayor Francisco Sacasa (granadino), teniente Salvador Bolaños (masaya), subteniente Ignacio Jarquín (segoviano), Francisco López Blanco (managua), Dolores (Chiquitín diriomeño), sargentos Francisco López Negro (managua), Estanislao Morales (masaya), cabo Jerónimo Rocha (managua), raso Florentín Ruiz (tipitapeño) y el sargento José Araya. 

    Entre los heridos están: el propio Carlos Alegría que entonces fue ascendido a capitán; capitán Francisco de Dios Avilés Reñazco (el célebre don Chico del Palo que llegó a General, era de Managua), teniente Abelardo Vega (masaya), Luciano Miranda (masaya), José Ciero (masaya), Manuel Marenco (masaya), sargento Andrés Castro (managua). Como puede apreciarse en el listado citado no aparece ningún indio flechero de Matagalpa de los cuales hubo numerosos muertos y heridos. 
     

    MÁS HÉROES OLVIDADOS 

    Aunque el relato del General Alegría no cita el lugar de origen, es posible establecer el de algunos por la trayectoria que tuvieron, llegaron a ser generales, participar de la vida política o bien fueron progenitores de conocidas y estimadas familias. El entonces Teniente - Coronel Patricio Centeno, falleció como General y está sepultado en el cementerio de Jinotega, no tiene un monumento que le haga justicia ni los colegios de la localidad llegan hasta su tumba a rendirle honores. Capitanes Liberato Cisne, Crescencio Urbina, Bartolo Sandoval, Tenientes Adán Solís, José Luis Coronel (entre sus descendientes figuran el Dr. Manuel Coronel Matus y el escritor José Coronel Urtecho). 

    Tenientes Miguel Vélez, Alejandro Eva, subteniente Juan Fonseca, sargento Macedonio García, Vicente Vigil, Manuel Paredes, Francisco Estrada, Catarino Rodríguez, Francisco Gómez; cabos Faustino Calderón, Julián Artola, Venancio Zaragoza, Juan Estrada, Ceferino González, Joaquín Castillo, Juan (albañil), Trinidad Cubero, Basilio Lezama, Catarino Pavón, Cayetano Bravo, Desiderio (sastre), Adán Urbina, Espiridión Galeno y Faustino Salmerón. 

    Es comprensible que en el relato del General Alegría figuren bastantes masayas, por ser originario de esa ciudad y conocer personalmente a la mayoría. Muchos de los citados ni siquiera se sabe dónde fueron sepultados. Aunque hay otras crónicas, partes y relatos no se ha hecho un trabajo que recopile todos los nombres posibles de estos héroes. 
     

    GENERAL CARLOS ALEGRIA 

    Carlos Alegría y Torre-Alba apenas tenía 19 años cuando combatió en San Jacinto. Originario de Masaya, nació el 4 de noviembre de 1836. Tuvo una esmerada educación que le formaron niveles de conciencia por lo que no fue indiferente ante la presencia de los filibusteros de Walker. Junto con un buen grupo de masayas se enroló con las tropas del Coronel José Dolores Estrada Vado. 

    El 5 de septiembre fue el primer combate en San Jacinto, Alegría era sargento. Fue gravemente herido pero aún así participó en la batalla del día 14, su heroísmo mereció el ascenso a Capitán. El 2 de septiembre de 1857 recibe el grado de Teniente-Coronel por “atención de su honradez, aptitud, méritos y servicios prestados en la campaña contra los filibusteros, especialmente en la acción del 14 de septiembre en San Jacinto”. Firmaron el ascenso Tomás Martínez y Máximo Jerez, Rosalío Cortez como Ministro de Guerra. 

    Fue ayudante del General Fruto Chamorro, estuvo en varias batallas, entre ellas la de Santa Rosa, en Rivas. Se casó con doña Ana María Montenegro y procrearon a Ana, Félix, Carlos Alberto, María Antonia, Emilio, Tomás, Miguel, Concepción, Arcadia y Frutos. Fue progresista alcalde de Masaya. Por su iniciativa se estableció el primer Instituto. 

    Formó parte de la Falange Revolucionaria que apoyó la Unión Centroamericana. En 1884 conspiró a favor de este ideal, lo descubrieron y expulsaron del país. El Gral. Justo Rufino Barrios le confirió el grado de General de Brigada. El Presidente de El Salvador, Gral. Francisco Menéndez le otorgó el grado de General de División, igual hizo el Presidente de Honduras Gral. Luis Bográn. En 1893 se levantó en armas en contra del gobierno de Roberto Sacasa y apoyó las revolución de julio de 1893. 

    El resto de su vida se dedicó a obras de progreso en Masaya y a la agricultura. Falleció el 25 de mayo de 1911. Fue sepultado en el cementerio de Masaya con honores de Ministro de Guerra. Tampoco tiene el monumento que se merece, ni recibe ofrenda alguna en las festividades patrias. ¿Hasta cuándo? 

    * Academia de Geografía e Historia de Nicaragua.
    escritor@ibw.com.ni 
     
     

    15 DE SEPTIEMBRE DEL 2003 /  La Prensa


    Xatruch: hondureño de origen y nicaragüense por adopción 

        “Nicaragua al Hondureño de origen y Nicaragüense por adopción: General don Florencio Xatruch, testimonio de admiración y gratitud por los servicios prestados a la Patria” 
     
    La flecha señala el sitio donde está sepultado el general Florencio Xatruch, General en Jefe de los Ejércitos Centroamericanos que derrotaron a Walker. A la par está la tumba del historiador José Dolores Gámez y al fondo el mausoleo de la familia Zelaya López. Fue robada la lápida y la verja.
       

    Roberto Sánchez Ramírez/ 

    Así decía la placa de mármol de Carrara, puesta sobre la tumba en el Cementerio San Pedro, por decreto del Congreso Nacional, fecha 24 de febrero de 1893, en homenaje a quien fuera General en Jefe de los Ejércitos Centroamericanos y luego Inspector General al asumir el mando don Juan Rafael Mora, de Costa Rica, en la Guerra Nacional contra el filibustero William Walker. 

    Nació el General Florencio Xatruch el 21 de octubre de 1811, en San Antonio de Oriente, Honduras. Hijo de don Pedro Xatruch y doña Eugenia Villagra. En su juventud realizó estudios en la ciudad de León, Nicaragua. Fue militar activo en diferentes campañas. Luchó con los ejércitos del Gral. Francisco Morazán y se destacó en el combate de Jocoro, El Salvador en 1832. En 1848 participó en su calidad de Diputado en la Asamblea que decretó la tercera Constitución de Honduras. 

    Se trasladó con su hermano Pedro a Nicaragua, donde se unieron a las Fuerzas legitimistas en Granada. El Presidente José María Estrada confirió a los hermanos Xatruch el grado de General de Brigada. A las tropas mandadas por ellos se les comenzó a llamar los “xatruches” y posteriormente “catrachos”, término con el que se denomina a los hondureños. 

    Al apoderarse Walker de Nicaragua, el Gral. Florencio Xatruch se marchó a Costa Rica, donde realizó gestiones para que hubiera una acción conjunta de todos los centroamericanos en contra de los filibusteros, logrando el envío de tropas, en Nandaime el 23 de enero de 1857, fue nombrado General en Jefe. Acción importante fue el sitio de Rivas el 1 de mayo de 1857. Regresó a Honduras, recibió condecoraciones de su patria natal y El Salvador. 

    El 22 de mayo de 1858 fue nombrado Ministro de Guerra y Hacienda por el Presidente José Santos Guardiola. Mediante decreto del 15 de febrero de 1864 se le declaró por unanimidad de votos de la Asamblea General de Honduras, Vice-Presidente de la República. El 26 de marzo de 1871 se proclamó Presidente y desempeñó el cargo hasta el 17 de mayo. 

    Regresó a Nicaragua, donde ocupó varios cargos, el Presidente Pedro Joaquín Chamorro lo nombró Gobernador Militar de Chinandega y León en 1878. El 9 de agosto de 1878 le confirió el grado de General de División. Fue también Director de Caminos de Occidente, donde tuvo a su cargo construcción de caminos en Mateare, Masatepe y Jinotepe. 

    Al parecer prosperó económicamente pues, en La Gaceta del 26 de 1887, aparece que en el vapor South Caroline llegaron de Estados Unidos el Gral. Florencio Xatruch, su hija y sobrina. También se publicó de un festejo en el que acompaña al Prefecto de la ciudad, Gral. Francisco de Dios Avilés Reñazco, donde el Presidente Adán Cárdenas del Castillo, con motivo de celebrar un aniversario de la Batalla de San Jacinto. 

    En Nicaragua se dedicó al cultivo del café y tuvo dos buenas propiedades “Honduras” y “La Cruz”. En el Registro Civil de las Personas aparece que aquí fallecieron y fueron sepultados en el Cementerio San Pedro varios familiares, entre ellos Isabel Xatruch, fallecida el 20 de junio de 1879. 

    El Gral. Florencio Xatruch falleció el 15 de febrero de 1893, a los 82 años de edad. En esa época se acostumbraba que cuando fallecía un personaje el diario oficial La Gaceta, publicaba un obituario, el del General Xatruch señala que el funeral fue presidido por el Presidente Roberto Sacasa y su gabinete de gobierno, las cintas del féretro fueron llevadas por los Ministros de Gobernación y Relaciones Exteriores, Doctores Escolástico Lara y Jorge Bravo. 

    Han transcurrido 110 años. Después de tantos años de abandono y saqueo, sobre la tumba del General Xatruch no queda la lápida ni siquiera la verja. Tampoco los gobiernos de Nicaragua y Honduras han hecho presencia en las obras de restauración prontas a iniciarse por iniciativa de la Alcaldía de Managua. Tal vez los ejércitos de ambos países quieran hacer justicia a uno de los más preclaros militares de su época, quien con valor combatió a los filibusteros.
     
     
     
     



     
     

    PROFANACIÓN

    Durante el año 1928 el Cementerio de San Pedro, sufrió la profanación por parte de dos ciudadanos nicaraguenses y tres norteaméricanos. Estos comenzarón bebiendo cervezas en la cantina de Don José Santos Ramírez. Después de pasar entre tragos y cervezas, como a las once de la noche, en compa`nía de varias mujeres, se dirijierón al cementerio a continuar la borrachera. Estos llevaron consigo varias botellas de licor y se instalaron frente a un mausoleo. La opinión pública nicaraguense así los diarios de la época, condenaron tales hechos. El embajador norteaméricano por su parte encarceló y expulsó del país a los norteaméricanos, en tanto preparó un acto de desagravio. Así un batallón de soldados llegó al camposanto y presentarón armas entre otras demostraciones militares.También la banda músical entonó las notas del Himno de Nicaragua y de los Estados Unidos.

    También el cementerio sufrió la reducción de su área, cuando en 1936 el entonces Alcalde de Managua, Don Hernán Robleto, autorizó que se cortara al cementerio para hacer pasar por allí la Calle Colón. De ésta manera, el 13 de marzo, se inició el corte del camposanto y el 25 del mismo, la Junta de Beneficiencia de Managua anunció la construcción de una fosa común para depositar los restos. Es así que muchos ciudadanos autóctonos de Managua fueron exhumados de sus tumbas y arrojados a una fos acomún sin identificación por parte de la Comuna.

    Posteriormente se realizó la apertura de una calle pasando por el cementerio, para unir la 3ra Avenida Oeste con la Calle Colón. esto originó la protesta de algunos pobladiores. Para paliar un poco la inconformidad de los ciuddanos con familiares enterrados en dicho cementerio, el 3 de Julio de 1938, La Junta de Beneficiencia de Managua estableció un plan de arbitrios para trasladar más cadaveres al Cementerio General, el cual habia sido construido en 1912.

    De igual manera, durante la Administración del General Anastacio Somoza se ordenó que más restos fueran extraídos para construir las oficinas centrales del Seguro Social.

    Es así, que en aras del progreso, se destruyeron tumbas, mausuleos, columnas, y recuerdos históricos sagrados, hasta la expulsión de antiguos moradores.
     


    ESTADO ACTUAL

    Después del terremoto que sufrió Managua en 1931, la Ermita de San Pedro fué destruida y sobre sus bases se construyó la Morgue. Con el correr del tiempo y por la falta de atención, dicho cementerio continuó deteriorándose.

    Porteior al terremoto de 1972, y con la destrucción del área central de la ciudad, el cementerio quedó completamente abandonado, lo que contribuyó a un mayor deterioro y saqueo de sus elementos histórico.

    En los últimos años se ha arborizado una manzana al Este del cementerio  con el objetivo de mejorar imágen de la Avenida Bolivar. En cambio el camposanto se mantiene en la misma situación de abandono y continúan destruyendose los elementos históricos que pueden ser restaurados. además el área esta totalmente montosa y es asediada constantemente por los ladrones, quienes tratan de obtener el mármol y hierro de los mausoleos existentes. Asimismo, algunos pobladores han tratado de posesionarse de los terrenos aledaños para construir viviendas y el celador del cementerio utiliza la antigua Ermita o Morgue después como casa de habitación.

    LOCALIZACIÓN ACTUAL
    El cementerio se encuentra localizado al Sur del ärea central y está delimitado: Al Norte por la 5ta. calle S.O., al Sur con la Calle Colón, al Este con la Avenida Bolivar y al Oeste con la 2da. Avenida S.O. y el antiguo Seguro Social.

    Tiene una área de 10,000 m2. apox. que abarca sus tumbas, monumentos, esculturas etc. y 8,200 m2 que forman áreas verdes ubicadas en el costado Oeste del cementerio.

    RECOMENDACIONES

    Con la elaboración del presente trabajo, pretendemos rescatar del abandono en la comunidad de Managua y diferentes autoridades municipales, han mantenido por largos años el Cementerio San Pedro.

    Consideramos que por el valor histórico, cultural y estético que reviste, es de vital importancia reconstruirlo, preservarlo y además transmitirle a los ciudadanos capitalinos esta memoria histórica - cultural, con el objetivo de desarrollarles una actitud en pro de la defensa de nuestro patrimonio municipal. En base a estas consideraciones, recomendamos lo siguiente:

    - Restaurar totalmente la infraestructura existente, como los monumentos, mausoleos, bustos, lápidas, el edificio de la antigua ermita se puede reconstruir en base a datos y fotografías existentes y la instalación de luminarias.

    -  Mejorar el ornato, dándole el necesario mantenimiento a las áreas verdes.

    - Hacer de este cementerio un lugar de interes histórico, en donde se muestren exposiciones sobre la Historia de los Cementerios de Managua y Nicaragua, (ejemplo los 5 cementerios de San Juan del Norte, o el Cementerio extranjero de Matagalpa y otros más que pueden ser exhibidos en una Sala de concurso de Monumentos, Mausoleos y Bustos de personalidades de Nicaragua y extranjeros sepultados en Nicaragua.).
    A la vez, que sirva como punto de enuentro entre nacionales y extranjeros, para el intercambio de experiencias, y/o la concreción de posibles proyectos similares, asi como la elaboración de investigaciones al respecto.
     

    CUADRO DEL ESTADO ACTUAL DE CEMENTERIO SAN PEDRO
     

    TIPO DE ESCULTURA ESTADO EN QUE SE ENCUENTRA
          -  6  CRUCES    - 2 CAÍDAS, 4 COMPLETAS
          -   25  LÁPIDAS    -  COMPLETAS 
          -   10  ANGELES    - 1 COMPLETO, 4 DETERIORADAS
         -   21 MONUMENTOS    2 COMPLETOS, 19 CAIDOS O INCOMPLETOS
        -   10  BUSTOS    6 COMPLETOS, 4 CAIDOS Y DETERIORADOS
       -    1 PALOMA CON UN RAMO DE FLORES     COMPLETA

    EPITAFIOS  CONSERVADOS

    1.- Su esposa Nicolasa vda. de Morales e hijos le dedican este recuerdo.

    2.- Inolvidable esposo, aunque duermas el sueño eterno tuyo es siempre mi pensamiento y mi corazón. Tu esposa Julia vda. de Z.

    3.- Descansa en paz

    4.-  Dedico esta humilde lápida su agradecido hijo Napoleón Miranda

    5.- Recuerdo de su patrón.

    6.- Gratitud eterna de su hijo José Gerardo.

    7.- Como un recuerdo a su memoria le dedica este monumento su esposo José Angel Robleto

    8.- De su esposa e hijos consagran éste Monumento. A su recordada memoria. Mayo de 1889.

    10.- Su esposa y sus hijos recuerdan su memoria.

    11.- Descansa en paz.

    12.- Sus hijos le co nsagran este testimonio de amor.

    13.- Su esposa Isabel Cuadra e hijos le dedican este recuerdo afectuoso.

    14.- Ministro de Inglaterra envuelto en los pliegos de tu gloriosa bandera, duerme en el eterno sueño, ni te aflijas dormirlo en tierra extraña que ante la muerte caen las artificiales banderas que separan a los pueblos y la humanidad, para escribir un nombre en las páginas inmortales, donde guarda al recuerdo de sus hijos predilectos.

    15.- In sacied arei lobing memory of Edward Chorton IBN Minister in Central América, only son son ingle bornomablaesiu Edward Chorton - D Born in Montevideo June 19 1856 Diet at Managua August 26 1904 laid to rest mith high honors by gorenumente and people at Nicaragua be hon eaihfut into deatle, and y millgire thed a croming of life.

    LISTA DE ALGUNOS CIUDADANOS ENTERRADOS EN EL CEMENTERIO SAN PEDRO.

    Nombre y Apellido
    Fecha de Nacimiento
    Fecha de Muerte
    Melidita Baéz 1919 1921
    Juana A. Blanco 30-11-1854 03-08-1921
    Idelfonsa P. Vda. de Otero 23-01-1835 17-06-1919
    Filomena A. de Tejada    -  06-01-1893
    José A. Ramírez 1898
    Simonita Ramírez 1898
    Dámasco Chamorro 10-12-1810 10-12-1889
    Concepción Robleto 03-12-1873 18-07-1898
    Juana de Dios Hernández 29-06-1890
    Julia Cristina Bell 24-07-1897 09-05-1898
    Victor Manuel Castro 11-09-1911
    Tranquilina Baéz v. Murillo 27-09-1919
    Ana María v de Herrera 16-02-1920
    Esmeralda Ramírez 8-12-
    José Manuel Suuárez 19-04-1920
    Orlando Guerrero 1904 13-08-1912
    Benito Castellón 29-09-1885 21-05-1912
    Marcos Bermúdez
    Onecifóra de Bermúdez
    Francisco Reñazco 08-11-1826 27-02-1883
    Rafaela de Bone
    Carmen Bone 11-1904 08-09-1918
    Francisco de Moreira 18-11-1921
    Victorina de Moreira 1819 30-10-1885
    Pedro Salas 21-02-1867
    Isabel v de Salas 27-03-1902
    Joaquín Avilés 27-02-1895
    General Andrés Zamora 29-08-1887
    Nicolás Zamora 02-03-1885
    Enríque Rodríguez Blen 04-11-1882
    Elvira Rodríguez Blen 02-03-1885
    Dr. Manuel Coronel Matus 1862 1910
    Antonio Belli 17-12-1918
    Francisco Castellón 1846 1911
    Francisco Fazio 02-06-1896 28 / 05/ ?
    Felipe Cortéz Ramírez 07-1916
    Agustín Stanley 04-09-1916
    Ninfa Castillo 11-12-1918
    Gertrudis Largaespada 1784 1871
    Marcela Morales 1817 1876
    Fran Elisa Mahnert 20-10-1908
    Federico Tinoco de Armas 26-09-1904
    Ahna Fisnterwalder G. 1862 1910
    Alfonso Hugo 02-09-1862 03-07-1913
    Lola Correa de Solórzano 28-07-1888 06-10-1913
    Adela de Suhr 1878 1901
    Rafael Zavala 1896
    Fortunata v. de Zavala 1916
    José María Rivas 1788 25-06-1878
    Viviana Medial 1800 14-09-1874
    Dolores Zavala 1834 1885
    Federico Arturo Ripley
    un joven pianista que floreció en la Managua de los años treinta y que me imagino era larguirucho, pobre de pecho, largo de brazos y dedos. Se dice que tenía ojos celestes dentro de un rostro eternamente pálido... porque si Chopin era martirizado por la tuberculosis, .
    Ripley lidiaba permanentemente contra los demonios del alcohol que terminaron con él cuando apenas tenía 25 años: murió en un modesto albergue del Barrio San Pedro” “Ripley, como buen bohemio, interpretaba cualquier nocturno de Chopin o Debussy por unos tragos más, pero por su talento era muy apreciado en todos los círculos culturales de la época, que sí sabían tener buen gusto”.
    María de Jesús de Ripley
    Salomé Rosa Ripley
    Gullermo Pérez V.
    Gertrudis Vargas 05-05-1922
    Eufraciano Gómez
    Carlos José  23-05-1906 24-09-1906
    Luis Gonzaga
    Rodolfo Bech 27-07-1878 10-09-1904
    Asunción Ramírez
    Manuel Castro
    Felipa Castro
    Cecilia Ríos
    Eduardo Saathaf 26-08-1913
    Pedro Obando 1885 1890
    Abel Gutierrez 04-08-1875 10-05-1919
    Juan Gregorio Morales 06-05-1838 14-07-1853
    Julio Selva C. 18-11-1890 21-08-1911
    Julio Alvarez
    Benito Castellón 29-09-1855 21-05-1912
    Marcos Bermúdez
    Cipriano Fonseca 15-08-1889
    Cesario Mora 20-06-1908
    Julio F. Zelaya 14-02-1908
    Rosa Angela Sobalvarro 17-11-1845 07-05-1885
    Leonor Robleto de Huete  13-02-1899
    Eduardo Francisco Leiva 1881 1908
    Matilde D. Fajardo 1892
    Trinatea Medale 1896
    Ramírez /Mercedita
    Fernando Gallo
    Maria Adela paz
    Nicolás Morales 03-1925
    Bernardino Estrada 12-1893
    Juanita Herrera 18989 1919
    José Fonseca 06-03-1827 07-01-1885
    Familia Morales 18-05-1819 10/1900
    Maestro Gabriel Morales 18-03-1819 10-08-1888

    La tumba donde descansan los restos del insigne Maestro Gabriel; sus alumnos lo
                                                          recuerdan todos los años
    Félix Morales 1824 25-03-1885
    Bernarda Morales 1806 09-05-1890
    Juana G. Morales de Garcia 1853 21-08-1891
    Pilar Morales 1823 21-02-1903
    María d Jesús López Morales 1818 06-08-1869
    Narcisa de Capola 1816 20-08-1882
    Eduardo Chornton 19-06-1856 26-08-1904
    Paz Dávila de Barrio 1812 18-06-1880
    Carlos A. Mendoza 1890 07-03-1907
    Agapito Gavarrete 18-08-1834 21-01-1886
    A. Gavarrete hijo. 1889
    Luis Arce 1847 29-10-1918
    Rafael Rivas 05-05-1853
    Lola Avilés de Rivas 13-10-1919
    E. Ramón Rivas 21-12-1907
    General Francisco Avilés 1887
    Salvadora Santamaría S. 1828 25-07-1879
    Julio E. Zelaya 14-02-1908
    Angela Robleto 1899 1900
    Adelfia Robleto 1900 1901
    Alicia Robleto 1903 1904
    Alpina Robleto 1907 1908
    Rodolfo Robleto 1908 1908
    Familia Uriarte 12-08-1955
    José Antonio Guerrero 11-06-1909
    José María Zelaya 1930
    Francisco Zelaya 1858 1897
    Manuel López 01-01-1844 01-03-1919
    Florencio Arce 04-10-1876 28-04-1919
    Juana Fonseca
    Prudencia Núñez
    27 DE ENERO DEL 2002 /  La Prensa

         Un epitafio a doña Esperancita Alduvin de Tiffer 

    Las personas viven mientras los recordamos, mueren cuando las olvidamos 

    Estoy escribiendo un libro sobre el cementerio San Pedro. Allí está sepultada doña Helena Cabezas, quien fue casada con don Claudio Rosales. Se encuentran también los restos de su hija Celina. Me dijeron que en Masaya había descendientes, hablé con mi hermana Mirna y ella ofreció presentarme a la persona que podía darme información. Así conocí a doña Esperancita. 

    Casada con don Alberto Tiffer Tiffer, familiar nuestro por mi bisabuelo, don Macario Pérez, de Masatepe. Procrearon a Rosa Esperanza, Ricardo (difuntos), María Isabel, Jorge Alberto y Amelita. Fue doña Esperancita hija del Dr. Ricardo Alduvin Lozano, secretario general de Benjamín Zeledón. Ella heredó de su padre una clara y coherente inteligencia, era una extraordinaria conversadora, dejando huellas imborrables de gran sensibilidad humana, mientras se mecía en una silla abuelita en el corredor de su casa en Masaya, junto a su fiel perro Ranger. 

    Largas y agradables fueron mis visitas a doña Esperancita, en busca de la descendencia del matrimonio Rosales-Cabezas. Conversábamos de muchos temas: historia, flores y frutas. Pensábamos hacer un viaje a su propiedad La Providencia, situada entre San Marcos y Jinotepe. 

    Tenía una visita programada para la última semana de diciembre. Todo quedó pendiente cuando el 24, su corazón no soportó la corriente de generosidad que desbordó toda su vida. Reina de belleza en su juventud, nunca perdió la belleza espiritual. 

    Hace pocos días necesitaba verificar algunos datos relacionados con la familia Rosales-Cabezas. Pensé en llamar a doña Esperancita. Eso me alegró mucho luego de un momento de tristeza. Cuántas veces conversamos de que las personas viven mientras las recordamos, mueren cuando las olvidamos. 

    Roberto Sánchez Ramírez 
     
     

    Fue fundado a inicios de 1860, cuando el héroe de la guerra nacional, general Tomás Martínez, mandó a construir ahí una ermita en devoción a San Pedro. 
    Y Dejó de utilizarse como cementerio en 1922, y desde entonces fue abandonado a su suerte. 
     

    MIéRCOLES 11 DE JULIO DEL 2001 /  La Prensa
    Cementerio de San Pedro, tierra de olvido e historia 

    LA PRENSA/MALESPIN.
        El Cementerio de San Pedro,  Patrimonio Municipal 
        José Adán Silva 
      el antiguo Cementerio San Pedro. 

    Durante décadas, en el siglo XIX, el Cementerio fue manejado por la Iglesia Católica, hasta que el general liberal José Santos Zelaya, durante su revolución, lo secularizó y lo puso a la orden de católicos y no católicos, convirtiéndolo de esta manera en un símbolo de las primeras acciones liberales de la historia de Nicaragua. 

    Este 11 de julio, el gobernante Partido Liberal Constitucionalista celebrará un aniversario más de la Revolución Liberal de 1893.Donde la tierra guarda los restos de los precursores del idealismo liberal de la Revolución Liberal del 11 de julio de 1893 Se tiene previsto que los directivos de este partido lleguen a depositar una ofrenda floral ese día al mausoleo del general José Santos Zelaya, principal impulsador de las transformaciones liberales del siglo XIX. 

    Zelaya murió el 17 de mayo de 1919, en Nueva York. Su cuerpo fue enterrado en un mausoleo junto a su padre, Francisco Zelaya. 

     Parte de las investigaciones que se realizan son para identificar los restos de los que allí fueron enterrados. Las investigaciones preliminares arrojan que los principales ideólogos de aquella transformación social, yacen enterrados --y olvidados--, en las ruinas del antiguo Cementerio San Pedro. 

    La segunda fase del proyecto será reconstruir las placas de las tumbas y dar a los ocupantes de las mismas un reconocimiento póstumo, exaltando sus aportes a la historia de Nicaragua. 

    La Alcaldía de Managua que administra el sandinista Herty Lewites, hace lo contrario de lo que hizo el entonces alcalde liberal de 1990, Arnoldo Alemán, quien en sus primeras acciones como edil mandó a borrar todo vestigio de sandinismo que encontró en Managua, principalmente los nombres de los héroes sandinistas, con los que se habían bautizado calles, barrios, escuelas y demás lugares públicos. 

    PRECURSORES DEL LIBERALISMO ENTERRADOS EN EL SAN PEDRO

    Las investigaciones sobre el pasado del Cementerio San Pedro están a cargo del veterano periodista investigador e historiador, Roberto Sánchez Ramírez, quien lleva más de un año en la labor. 

    Según sus investigaciones, en el San Pedro descansan los restos de alguien que posiblemente muchos de los liberales desconozcan: 

    Enrique Gottel. 
    Éste fue un periodista de origen alemán que vino al país a mediados del siglo XIX para fundar en Rivas un periódico, a partir del cual empezaron a desarrollarse las primeras ideas del liberalismo moderno. El periódico, fundado en 1860, se llamó “El Porvenir de Nicaragua”, y llegó a convertirse en la más radical expresión del liberalismo. Parte de la colección de este periódico se encuentra en el Instituto de Historia de Nicaragua y Centroamérica de la Universidad Centroamericana. Gottel murió en Managua el 11 de mayo de 1875, y la Iglesia Católica lo castigó al impedir enterrar su cuerpo en el San Pedro. 

    Fabio Carnevallini,
    Ahí también fue enterrado el sucesor de “El Porvenir de Nicaragua”,  un emigrante italiano que continuó expresando a través del periodismo las ideas liberales que traía de Europa. Desde “El Porvenir”, Carnevallini promulgaba la libertad de culto, la igualdad de derechos y muchas ideas más. Éste murió a los 75 años, el 25 de marzo de 1896, propiamente en el año en que Zelaya secularizó los cementerios. Carnevallini fue uno de los firmantes de “La Libérrima”, el acta donde los liberales dieron carácter de ley a sus ideas. 

     José Leonard
    Otro de los grandes ideólogos del liberalismo que ahí fue enterrado,un sabio de descendencia polaca que fue profesor de letras en los primeros colegios públicos de Nicaragua. Cuando murió, el gobierno decretó varios días de duelo nacional. 

    TUMBAS DE GENERALES 

    Aunque con certeza no se sabe dónde está, sí se conoce que en el Cementerio de San Pedro están los restos:

    general Irineo Estrada Morales, 
    quien a sus 23 años fue alcalde de Managua. Era uno de cuatro hermanos liberales metidos a las armas, de los cuales posteriormente dos fueron alcaldes de Managua: El coronel José Dolores Estrada Morales y el general Aurelio Estrada Morales. Ellos eran hermanos del ex presidente Juan José Estrada, quien inició el levantamiento armado contra Zelaya en 1909. 

    El doctor José Dolores Gámez
    Asimismo, Sánchez Ramírez ha descubierto la tumba de un connotado liberal que fue el cerebro de la Revolución Liberal de Zelaya: un periodista polémico que impulsó sus ideas liberales a través del periodismo. Fue fundador de un periódico llamado “El Termómetro”, donde se cree que Rubén Darío publicó su primer poema “Una lágrima”. Gámez fue quien proclamó a Zelaya como Presidente de Nicaragua, quien elaboró los primeros borradores de “La Libérrima” y fue Ministro de Guerra, de Relaciones Exteriores, de Instrucción Pública y Fomento, de Gobernación, diputado e historiador. Con los años, Gámez se distanció de Zelaya por rechazo a las intenciones continuistas del primero. Murió en Rivas en 1918. 

    maestro Gabriel Morales,
    Ahí mismo descansan los restos del maestro Gabriel Morales, quien fue uno de los más influyentes ideólogos del liberalismo de Zelaya. 

    CONTRADICCIONES DEL LIBERALISMO 

    Una de las contradicciones que refleja la historia de aquel liberalismo con el actual, según Sánchez, es el hecho de que mientras el primero se desarrolló por medio del periodismo, el segundo sostiene una relación poco amigable con los medios de comunicación. 

    Asimismo, Sánchez encuentra que mientras en aquel liberalismo de Zelaya se daba importancia a la libertad de culto y religión, así como al respeto de las libertades personales, este gobierno liberal ha sido conservador en su comportamiento con la Iglesia Católica, a quien ha dado un poder que Zelaya le discutió en su época. 

    SANDINO DEFENDIO EL CEMENTERIO 

    - En 1929, el Cementerio fue utilizado por los marines norteamericanos como centro de orgías, destruyéndolo aún más, tal como lo denunció Sandino ante el II Congreso Mundial Antiimperialista realizado en Francfort, Alemania, el 5 de junio de 1929.

     6 de Febrero de 2002 |  El Nuevo Diario

     HISTORIA DEL CEMENTERIO SAN  PEDRO DE MANAGUA 

                       —Roberto Sánchez Ramírez—
                                                A mediados del siglo XIX, Managua   limitaba al norte con el lago  Xolotlán, al sur los terrenos donde  estaría El Campo de Marte cerca  del actual Centro de Convenciones   Olof Palme, al este el barrio Santo   Domingo y al oeste el barrio San   Sebastián. Su población era de  unos 10,000 habitantes. La gente se   abastecía de agua y peces en el  lago a cuyas orillas había una aldea  de pescadores.    Las epidemias de cólera que  asolaron Nicaragua, 1855 y 1867 en   Managua, obligaron a disponer de  un terreno en las afueras de  Santiago de Managua, cuya  población y desarrollo aumentó luego de ser declarada ciudad el   24 de Julio de 1846 y más al convertirse en capital de Nicaragua, el   5 de Febrero de 1852. Sin embargo, relatos de viajeros describen   que todavía para 1850, según el francés Félix Belly, «Managua no   es más que una gran aldea que ocupa una media legua cuadrada   de superficie con cuatro o cinco iglesias y casas desperdigadas  que se pierden en los montes vecinos». 

     
                        11 de Febrero de 2002 |  El Nuevo diario

                   En cementerio San Pedro
                    Los héroes de San Jacinto y la muerte del  Ministro inglés

                    —JORGE ESPINOSA ESTRADA (*)—
                            Managua

                    Con motivo de nuestras celebraciones  del 150 aniversario de la fundación de    nuestra querida capital, es de mérito   recordar a todos aquellos seres  queridos, cuyos restos yacen en el  cementerio de San Pedro, héroes e   ilustres compatriotas que de alguna  manera participaron activamente en el   engrandecimiento de nuestra patria. 

                    Con mucho orgullo quiero invocar los  nombres de mis dos tatarabuelos, ambos héroes de la Batalla de San   Jacinto: Adán Espinosa Solís y Miguel  Vélez Morazán. Mis dos valientes   tatarabuelos conformaban el brazo derecho del General José Dolores   Estrada. Con la destacada  participación de mis ancestros, se  logró la victoria aquel memorable 14  de septiembre de 1856. 

                    En el 11 de Julio (San Pedro), también se encuentra la tumba del ministro  inglés Edward Thornton, quien murió en Managua el 26 de Agosto de 1904. Este dilecto hijo de   Inglaterra fue nombrado Ministro para toda Centroamérica, firmó un  importante acuerdo con mi tío abuelo, el doctor Adolfo Altamirano  Castillo, ministro de Relaciones Exteriores de Zelaya. 

                    En este singular documento, el ministro inglés aceptaba los puntos  propuestos por el brillante ministro nicaragüense, quien estipulaba que Inglaterra se retiraba de Nicaragua. 

                    El documento fue redactado personalmente por Altamirano Castillo, así me lo informó mi abuela doña Laura Altamirano Castillo. Según  mi abuela, Thornton y su hermano solían cabalgar juntos en unos   caballos pura sangre y ambos se llegaron a querer como  hermanos. 

                    Al poco tiempo de firmado dicho documento falleció Thornton.   Inglaterra resintió mucho la actitud de su Ministro, a tal extremo que  los ingleses ignoraron todos los comunicados de mi tío Adolfo,  donde les daba a conocer el fallecimiento de Thornton. Fue   imposible, no aceptaron el cadáver. 

                    Poco tiempo después llegó el   ministro Harrison, quien vino a  concretizar las gestiones   diplomáticas iniciadas por   Altamirano y Thornton. 

                    Harrison firmó con Altamirano un   tratado donde se afirma que   Inglaterra perdía todos sus derechos en Nicaragua.     Sin lugar a dudas, el compromiso  firmado por Altamirano y Thornton  evitó que corriera la sangre en   Nicaragua. Si ambos ministros no   hubieran llegado a un preliminar   acuerdo diplomático, quién sabe  cuántos hubieran perecido en un conflicto bélico de impredecibles  consecuencias. 

                    Mi tío Adolfo, consternado por el fallecimiento de su amigo, escribió  sobre su tumba las siguientes palabras: Ministro de Inglaterra  ¡Envuelto en los pliegues de tu gloriosa bandera, duerme el eterno  sueño! Ni te aflija dormirlo en tierra extraña: ante la muerte caen las  artificiales barreras que separan a los pueblos y la humanidad, para escribir un nombre en las páginas inmortales donde guarda el   recuerdo de sus hijos predilectos, sólo pregunta si fueron grandes,  leales, y generosos: y tú lo fuiste. «Sit Tibi Terra Levis». 

                    (*) Director fundador del Instituto Nicaragüense de Antropología e
                    Historia (INHA).. 


    17 de Septiembre de 2001 | El Nuevo Diario—Edwin Sánchez— 
    Los desconocidos de San Jacinto 
    El General Andrés Zamora posee un nombre que nadie lo liga a nada en especial. Pero él fue uno de los grandes de la Batalla de San Jacinto. 
    Falleció a los 55 años, el 29 de agosto de 1887, dos años después de haber participado en la batalla de Santo Domingo, como segundo al mando de las tropas enviadas por el Presidente Adán Cárdenas para combatir las tropas del General Justo Rufino Barrios. 

    El registro de defunción está en el libro 0003, página 95, partida 359, en los archivos de la alcaldía de Managua. La noticia de su muerte, junto con la del General Francisco de Dios Avilés Reñazco, apareció en la Gaceta oficial número 39 del miércoles 31 de agosto de 1887 en la página 436. 

    Ambos son héroes de San Jacinto y la gran coincidencia es que fallecieron en el mismo mes y año, y no sólo eso: están enterrados frente a frente en el Cementerio de San Pedro. 

    Unos vándalos le quebraron la cabeza al busto y hoy se desconoce quiénes son sus descendientes. Sí se sabe que fue casado con doña Juliana Arróliga. El 10 de octubre de 1888, Nicolás Zamora pidió certificado de defunción. 

    En General Francisco de Dios Avilés Reñazco, hijo de don Francisco Avilés y doña Roy Reñazco, ostentaba el grado de capitán de San Jacinto. Era el jefe de la escuadra de reserva. Casi todos sus miembros resultaron muertos y heridos, incluyendo a él, que quedó renco. 

    Llegó a ser senador de la República, Prefecto y Alcalde de Managua. También fue jefe del Cuartel Principal Militar de Managua. 

    Por delegación del Presidente Adán Cárdenas, el 29 de agosto de 1883, puso el primer clavo al primer riel de la vía ferroviaria de Managua a Granada, y fue conocido popularmente, cuenta Roberto Sánchez, como Don Chico del Palo. 

    Falleció a los 57 años, el 31 de agosto de 1887. Fue casado con doña Salvadora Santamaría. Una de sus hijas, Dolores Avilés se casó con don Rafael Rivas, entre sus descendientes están las familias Córdoba Rivas, Frixione, Díaz Lacayo, etc. 

    Su registro de defunción está en el libro 0003, página 95, partida 361 y lo asentó su hijo político, Daniel Frixione. 

    El General Miguel Vélez falleció a los 72 años, el 31 de julio de 1898. Fue casado con doña Juana Avilés. Su registro de defunción está en el libro 0008, página 13, partida 048. 

    RESTOS PERDIDOS 

    El General Vicente Vijil Bermúdez era sargento primero cuando la batalla de San Jacinto. Falleció a los 70 años, el 15 de mayo de 1899. Se ignora dónde están sus restos y descendientes. 

    El General Florencio Xatruch, originario de Honduras, fue general en jefe de los ejércitos aliados de Centroamérica en la guerra contra Walker. Combatió junto con el General Francisco Morazán. Se quedó en Nicaragua y dirigió la construcción de caminos. 

    Falleció a los 82 años, el 15 de febrero de 1893. El Congreso Nacional por decreto del 24 de febrero de 1843 ordenó poner en su tumba una placa: "Nicaragua al hondureño de origen y nicaragüense por adopción, Gral. don Florencia Xatruch, testimonio de admiración y gratitud por los servicios prestados a la patria". 

    Debido a que su apellido era de difícil pronunciación, dio lugar a que cuando se referían a él le dijeran "catrú" lo que luego pasó a denominar a cualquier hondureño hasta quedar en el término actual de "catracho". 

    Tanto la placa como la tumba se perdieron. 
     

    13 de Septiembre de 2001 |  El Nuevo Diario
     

       Los Indios Flecheros de Matagalpa    Borrados de San Jacinto
                    * Abandonados los héroes y Generales Andrés Zamora y
                    Francisco de Dios Avilés Peñagro
                    * Gral. José Dolores Estrada celebraba años más tarde bebiendo
                    pinolillo
                     —EDWIN SANCHEZ—
           EN BUSCA DE TUMBAS PERDIDAS 

                    Pero el olvido se ha paseado, literalmente, en la historia. Un
                    masatepino, sin embargo, está dispuesto a excavar en el pasado a
                    través de documentos inéditos, crónicas y tumbas perdidas y
                    contar una historia más exacta, o al menos, más similar a la verdad,
                    de tal manera que cualquier parecido con la realidad no sea pura
                    coincidencia. 

                    Roberto Sánchez nos conduce al Siglo XIX. Detiene el calendario y
                    exhibe su convencimiento desde parte del suelo nacional de
                    nuestra historia: el Cementerio de San Pedro. Ahí están dos de los
                    héroes jamás nombrados en los días patrios. 

                    Los héroes no sólo son los que se invocan durante los actos
                    celebratorios de la Guerra Nacional. Hay más y sospechosamente
                    se han ocultado a muchas generaciones de nicaragüenses. Hay un
                    velo en los colegios y en todos los centros de enseñanza. Los
                    profesores no saben, los historiadores se hacen de la vista gorda,
                    el Ministro de Educación invoca héroes cuyos nombres desconoce,
                    y los muchachos y muchachas desfilan sin saber que la Guerra fue
                    tan nacional que participaron los indios flecheros de Matagalpa. 

                    Las estirpes aristocráticas de Granada y los notables de León al
                    parecer escogieron a los héroes y despreciaron a los que no
                    merecían asomarse ni siquiera en el retrato colectivo de la historia. 

                    El primero de ellos es el General y Presidente Tomás Martínez,
                    asegura Sánchez. "Lo que yo sí reclamo como una injusticia, es
                    que al General Martínez Guerrero no se le da el lugar que le
                    corresponde". 

                    Aclara: Jamás estuvo aliado con los filibustero. Mantuvo todo el
                    tiempo el combate contra William Walker. 

                    Como jefe militar del Norte, él apoya la Batalla de San Jacinto y
                    ordena que le envíen al Coronel José Dolores Estrada Vado, a una
                    compañía de indios flecheros de Matagalpa. Esta inusitada
                    presencia de los naturales fue determinante en la batalla y que
                    lamentablemente tampoco está registrada como una luz en
                    "nuestras páginas fatales". 

                    Es necesario que se haga un acto de justicia con los indios
                    flecheros, incita. Pero es un riesgo. Al General Martínez, por
                    ejemplo, le costó su puesto en los anales de la Guerra Nacional. Su
                   delito fue darle oportunidad a los indígenas de convertirse en
                    héroes, matando yanquis. 

                    Sánchez destaca todos los elementos que convergieron para la
                    Batalla. Fueron importantes porque se juntaron sectores
                    representativas muy variados, tanto en lo social como de su lugar
                    de origen. 

                    A mí me parece, afirma, que los indios fueron determinantes, tanto
                    en el refuerzo en número que llegó a 160 como por su acción que
                    sembró el terror entre los filibusteros norteamericanos, al ver gente
                    que los mataba con flecha. 

                    -¿No sería parte del trauma colectivo norteamericano en su
                    conquista del Oeste, temiendo batallar contra los indios a quienes
                    calificaban de salvajes? 

                    --Hombré, creo que sí, tenés mucha razón. Pienso que a lo mejor
                    creyeron que al morir ahí les iban a cortar el cuero cabelludo, como
                    sucedió con el General Custer, a lo mejor pensaron que les iba a
                    salir un Toro Sentado (Sitting Bull) o un Caballo Loco (Crazy
                    Horse). Los filibusteros miraron en la hacienda una lluvia de flechas.

                    Era tanta la aversión que causó el General Martínez al Presidente
                    de "sangre azul" Fernando Guzmán, que éste no asistió a sus
                    funerales, por no ser de la "nobleza" granadina y por haber roto la
                    tradición de los ilustres gobernantes: ser un Presidente nada
                    menos que de Nagarote. 

                    En la pintura de San Jacinto, a juicio de los que ordenan escribir la
                    historia -y pintarla- no se vería bien a unos chirizos, ojalá que
                    caitudos, sino descalzos, aparecer como vencedores. Peligroso.
                    Pero para Sánchez, los flecheros fueron esenciales en el triunfo. 

                    DE LOS OLVIDADOS 

                    Hay dos héroes abandonados totalmente: los Generales Andrés
                    Zamora y Francisco de Dios Avilés Peñagro. El gobernante actual y
                    alcalde de Managua desde los 90, es decir, 10 años en el poder en
                    Managua, se ha preocupado tanto por ellos que al primer héroe, lo
                    que no le hizo ningún filibustero, se lo infringió el olvido: le robaron
                    la cabeza.
     
     



     
     

     6 DE ENERO DEL 2003 / La Prensa 


     

               El San Pedro: de imponente cementerio a triste potrero 
                   Roberto Sánchez Ramírez
                     A mediados del siglo XIX, Managua limitaba al Norte con el lago Xolotlán, al sur
                  con los terrenos donde estaría el Campo de Marte cerca del actual Centro de
                  Convenciones Olof Palme, al Este el barrio Santo Domingo y al Oeste el barrio San
                  Sebastián. Su población era de unos 10,000 habitantes. La gente se abastecía de
                  agua y peces en el lago a cuyas orillas había una aldea de pescadores. 

                  Las epidemias de cólera que asolaron Nicaragua, 1855 y 1867 en Managua,
                  obligaron a disponer de un terreno para cementerio en las afueras de Santiago de
                  Managua, cuya población y desarrollo aumentó luego de ser declarada ciudad el
                  24 de julio de 1846 y más al convertirse en capital de Nicaragua el 5 de febrero de
                  1851. Sin embargo, relatos de viajeros describen que todavía para 1850, según el
                  francés Félix Belly, “Managua no es más que una gran aldea que ocupa una media
                  legua cuadrada de superficie con cuatro o cinco iglesias y casas desperdigadas 
                  que  se pierden en los montes vecinos”. 

                  Durante los gobiernos del presidente Tomás Martínez Guerrero y las
                  administraciones de los alcaldes Carlos Aragón, Indalecio Bravo y Nicanor
                  Alvarado se comienza a ordenar el cementerio. En 1865 se inicia la construcción
                  de una ermita con el nombre de San Pedro. Los trabajos estuvieron a cargo del
                  maestro albañil don José Pérez bajo la supervisión de los señores Manuel Espinoza
                  y Faustino Martínez, miembros de la Junta de Caridad. Fue terminada la
                  construcción en julio de 1867. 

                  El 30 de noviembre de 1875, el presidente Pedro Joaquín Chamorro decreta el
                  Reglamento del Cementerio San Pedro, publicado en La Gaceta número 58 del 11
                  de diciembre de 1875. Debido a que el cementerio era administrado por la Iglesia
                  Católica, se dieron problemas con ciudadanos extranjeros, masones declarados o
                  suicidas que eran sepultados fuera de los muros de los cementerios. Caso famoso
                  fue el de don Enrique Gottel, quien al fallecer el 11 de enero de 1875, hubo que
                  comprar un terreno al norte del cementerio para sepultarlo. Ante esa situación se
                  destinó dicho terreno para cementerio de los extranjeros, inaugurado el 5 de
                  enero de 1885, lo que se superó al ser secularizados los cementerios por decreto
                  de la Asamblea Nacional Constituyente, el 19 de julio de 1894. 

                  Lamentablemente no existen registros del Cementerio San Pedro. No hay libros
                  sobre los enterramientos. Los Registros Civiles en Nicaragua se inician
                  oficialmente en 1879. El libro 0001 del Registro de Defunciones de Managua
                  comienza el 31 de mayo, se perdieron 8 páginas donde estaban asentadas doce
                  partidas, la primera corresponde a la número 13 y está en la página 9, con fecha 23
                  de junio de 1879, es la de Rosaura Díaz Sánchez, fallecida al año y medio de vida,
                  hija de Marcelo Díaz, de oficio jornalero y Agapita Sánchez, de oficios domésticos. 

                  Otras fuentes para la verificación de la identidad de personas sepultadas en el
                  cementerio están en los libros de matrimonio y nacimiento, encontrándose como
                  datos históricos que el libro 0001 se inició con el “desposorio” el 21 de junio de
                  1879 de Mercedes Solís, jornalero y de este domicilio y Nicolasa Jirón, de oficios
                  domésticos y natural de Juigalpa. El “desposorio” se celebró ante el Presbítero
                  Julián García por encargo del Señor Cura Presbítero Pedro Abelardo Obregón.
                  Fueron los padrinos Teodosio Chávez y Máxima Chávez. El primer nacimiento
                  inscrito en el Libro 0001, el 3 de junio de 1879 fue el de Domingo Antonio Áreas,
                  hijo de Domingo Áreas, impresor y Josefa Ortega, de oficios domésticos, y natural
                  de Masaya. 

                  Salvo los ataques de cólera, dada la poca población el número de fallecidos no era
                  mucho, en el año 1880 se inscribieron 276. Ya para 1920, el cementerio se
                  extendía más allá de los que es ahora la Avenida Bolívar, los terrenos que ocupa el
                  INSS, los barrios aledaños hasta llegar a la Calle Colón. El 9 de junio de 1922 se
                  cierra oficialmente el Registro del Cementerio San Pedro, en el Libro 1 iniciado el
                  primero de enero de 1922, quedaron registrados 307 entierros. 

                  Los últimos sepultados fueron Dolores Bravo de Flores, Alberto Solórzano Díaz,
                  Mariana de Solórzano, Amelia Z. de Saravia, Evaristo López, Carlos Uebersezig y
                  Celina Rosales Cabezas. Varios de estos restos fueron luego trasladados al nuevo
                  cementerio, llamado indistintamente General, Central y Occidental. El 12 de
                  octubre de 1930 fueron sepultados los restos del ex Presidente José Santos Zelaya
                  López, fallecido en Nueva York el 17 de mayo de 1919, ya que en el Cementerio San Pedro está el Mausoleo familiar conteniendo los restos de varios familiares, entre
                  ellos los de sus padres José María Zelaya y doña Juana López, su hermano
                  Francisco. 

                  Desde 1922 el cementerio quedó en abandono. Junto con el de Granada era de gran  valor por sus diferentes y numerosos monumentos. El 5 de junio de 1929 se
                  produce una escandalosa profanación, cuando marinos de las fuerzas de ocupación
                  norteamericana, en estado de ebriedad y en compañía de prostitutas, realizaron
                  una tremenda orgía. El General Augusto C. Sandino logró que el Segundo Congreso
                  Mundial Antiimperialista, reunido en julio de 1929, en Frankfurt, Alemania,
                  publicara una resolución condenando el hecho. 

                  El 31 de marzo de 1931, el terremoto que destruyó Managua, derribó la Ermita de
                 San Pedro y los monumentos más altos. Aumentó el saqueo y el pillaje. Son
                  robadas valiosas piezas esculpidas en mármol italiano de Carrara. Desaparecieron
                  lápidas como las del General Florencio Xatruch, General en Jefe de los Ejércitos
                  Aliados de Centro América que combatieron a Walker en 1856. También la de don
                  Enrique Gottel, el más ilustre de los inmigrantes alemanes, uno de los fundadores
                  del servicio de diligencias para el transporte de carga y pasajeros, periodista,
                  historiador y músico. 

                  Con el crecimiento de Managua, se hace necesario abrir nuevas calles y avenidas,
                  hacer ampliaciones, así que a partir de 1936 se inicia con la Avenida Bolívar y
                  calles, como la 11 de Julio, se hacen grandes exhumaciones y echan los restos en
                  fosas comunes. Muchas familias exhuman los restos de sus deudos. Los restos del
                  Héroe de San Jacinto, Andrés Castro, fueron llevados a una comarca cercana a
                  Tipitapa, ignorándose su destino. Se trasladaron al Cementerio Occidental los
                  restos de ilustres personajes, entre ellos los del Dr. Bernabé Portocarrero Baca,
                  progresista ciudadano; General José del Carmen Díaz y Reñazco, militar y poeta,
                  situados ahora en la entrada junto a los de su hijo el ex Presidente Adolfo Díaz
                  Recinos. 

                  Don Samuel Portocarrero Cardenal, Alcalde de Managua; don José Blen Muñoz,
                  miembro de la famosa compañía de teatro española, cuya mayoría quedó en
                  Nicaragua y fundaron conocidas y estimadas familias; Félix Pedro Zelaya Ramírez,
                  periodista, ministro y diputado, defensor del obrerismo nicaragüense; José del
                  Carmen Bengoechea, ingeniero topógrafo y médico, constructor del primer
                  hospital, Alcalde de Managua, diputado y ministro, General del Cuerpo Médico
                  Militar; Rafael Cabrera Gómez, médico y ministro, importante productor de café;
                  Dr. Adán Cárdenas del Castillo, médico graduado en Italia, diputado, senador,
                  ministro, ex Presidente de Nicaragua; Francisco Huezo Ortega, fallecido a los 22
                  años, a su temprana edad gran pianista y compositor, hijo de don Francisco Hueso
                  y de doña Josefa Ortega; Dr. Adolfo Altamirano Castillo, diputado y ministro, uno
                  de los personajes más distinguidos del pensamiento liberal. 

                  Durante muchos años, el Cementerio San Pedro dio la impresión de un potrero
                  abandonado. Apenas hace un año la Municipalidad de Managua le dio categoría de
                  parque y estableció vigilancia, aún así grupos de pandillero han continuado el
                  saqueo de las piezas de mármol, al extremo que desapareció uno de los ángeles que   estaba en el mausoleo de la familia Zelaya López y los leones del monumento de la
                  familia del historiador José Dolores Gámez Guzmán. A inicios de 1950 el INSS
                  desmembró parte del cementerio, se construyó el edificio, abrieron nuevas calles
                  y avenidas. Se dio otra gran cantidad de exhumaciones y por la prisa y el desorden
                  se perdió la identidad de la mayoría de los restos, entre ellos ilustres escritores,
                  políticos, músicos, filántropos, periodistas y educadores. 

                  El saqueo continuó. El terremoto del 23 de diciembre de 1972 destruyó más los
                  monumentos. El mármol y el granito cayeron de sus bases. El vandalismo aumentó
                  en la medida que creció el valor de los materiales. A partir de 1979 cantidad de
                  esculturas desaparecieron en manos de coleccionistas y comerciantes de
                  antigüedades, se estableció un verdadero tráfico. Al ser robadas las lápidas
                  muchas tumbas permanecen sin ser identificadas, no sabiéndose por muchos años
                  el paradero de algunas que ya han sido plenamente localizadas como las de Gottel,
                  José Dolores Gámez Guzmán, Dr. Manuel Coronel Matus y Gral. Florencio Xatruch. 

                  El 12 de noviembre de 1991, el Consejo Municipal declaró el Cementerio
                  Patrimonio Histórico del Municipio de Managua, se elaboraron planos que incluían
                  los terrenos situados hacia el Este, hasta llegar a la Avenida Bolívar, a fin de
                  convertirlo en un parque de carácter histórico. Lamentablemente siguió en el
                  abandono, invadido por la maleza, convertido en basurero. En julio del 2001,
                  gracias a documentos encontrados en el Archivo Municipal, se inicia un trabajo de
                  investigación verificando un censo que permitió ubicar 782 tumbas y 156 restos
                  con sus nombres y apellidos, fechas y hasta partidas de defunción. 

                  La Asamblea Nacional aprobó en el presupuesto del 2003 una partida de 250,000
                  córdobas con la finalidad de hacer un estudio para la restauración del histórico
                  sitio. También el Consejo Municipal de Managua incluyó en el presupuesto
                  800,000 córdobas, en especial para la construcción del muro perimetral. 

                  Se han celebrado actos conmemorando el Día Internacional del Periodista, en
                  homenaje a los periodistas Enrique E. Gottel, de origen alemán y Fabio Carnevalini
                  Cagliero, nacido en Italia, ambos nacionalizados nicaragüenses y de quienes Rubén
                  Darío tuvo elogiosas expresiones. Por gestiones de la Alcaldía de Managua, el
                  Instituto Nicaragüense de Cultura presentó propuesta ante el Presidente Ing.
                  Enrique Bolaños Geyer para que por medio de un Decreto Ejecutivo, el cementerio
                  sea declarado Monumento Nacional. Hasta ahora la burocracia presidencial no ha
                  hecho el trámite a pesar del tiempo transcurrido. 

                  Se ha constituido la Directiva de una Fundación para la restauración y
                  mantenimiento del cementerio, formada en su mayoría por descendientes de
                  personajes allí sepultados. Se procederá a solicitar ante la Asamblea Nacional la
                  Personalidad Jurídica. La Alcaldía de Managua organizó una exposición de
                  fotografías y otros documentos en el propio cementerio, con la asistencia de
                  muchos familiares que visiblemente conmovidos apreciaron los recuerdos de sus
                  progenitores. 

                  Habrá que corregir y aumentar estos datos sobre el Cementerio San Pedro,
                  recobrando así el vínculo familiar y el valor ancestral, no se trata sólo de ubicar
                  restos humanos o restaurar tumbas, sino y sobre todo rescatar su memoria, obra y
                  ejemplo, una parte de nuestra historia nacional.



    6 DE ENERO DEL 2003 /  La Prensa
               Familias fundadoras de Managua 
     
     

                  Muchas de las personas sepultadas en el Cementerio San Pedro fueron fundadoras
                  de conocidas y apreciadas familias de Managua que a su vez se encuentran
                  radicadas en toda Nicaragua y en el extranjero. Una parte de las tumbas están
                  identificadas, otras lamentablemente se ignoran qué restos contienen debido al
                  robo de las lápidas y falta de un inventario ordenado de cada tumba y andén. 

                  Entre las tumbas identificadas figuras: Mausoleo de la familia Zelaya López, donde
                  están parte de sus miembros, los progenitores don José María y doña Juana, los
                  hijos Francisco y José Santos (ex Presidente de Nicaragua). Don José Dolores
                  Gámez Guzmán y el Dr. Manuel Coronel Matus, ambos fueron prominentes
                  políticos del zelayismo, diputados, ministros, diplomáticos, periodistas y el
                  primero uno de nuestros más importantes historiadores. Generales Francisco de
                  Dios Avilés Reñazco y Andrés Zamora, héroes de la Batalla de San Jacinto; Enrique
                  E. Gottel, director de El Porvenir de Nicaragua, uno de los más ilustres inmigrantes
                  alemanes; Maestro Gabriel Morales, fundador de la educación popular en
                  Managua; doña María Helena Cabezas, esposa de don Claudio Rosales, está junto a
                  su hija Celina, progenitora de numerosas familias, la mayoría radicadas en Masaya.
     

                  Federico Arturo Ripley, famoso pianista; Gral. Florencio Xatruch, Comandante en
                  Jefe de los Ejércitos Centroamericanos que derrotaron a Walker en 1856, ex
                  Presidente de Honduras. Edward Thorton, Ministro de Inglaterra en Centro
                  América; doña Lonie Cousin, suegra del Gral. Zelaya López; don Alberto Suhr,
                  socio de la primera empresa aguadora que tuvo Managua, cerca quienes fueron sus
                  esposas, Adela Elizondo y Sinforiana Navarro. Don Benito Castellón Sánchez,
                  originario de Masatepe y hermano del Dr. Hildebrando Castellón Sánchez; don
                  Julio E. Zelaya, fue secretario privado de la Presidencia; doña Leonor Susana
                  Robleto viuda de Huete, hija del filántropo y ex Alcalde de Managua don José
                  Ángel Robleto. Está la tumba con el nombre de don Antonio Belli, progenitor con
                  doña Carlota Chamorro de una gran y conocida familia, sus restos fueron
                  trasladados al Cementerio General, al fallecer su esposa, era ingeniero agrimensor,
                  originario de Italia, hizo importantes trabajos para el progreso de Nicaragua. 

                  Figuran también entre las tumbas identificadas: Carlos Luis Gonzaga Caso y Ubago,
                  hijo de un inmigrante español del mismo nombre; doña Dolores Torres de
                  Solórzano; doña Marcelina Avilés viuda de Medina; doña Dolores Zavala viuda de
                  Guerrero; Ninfa Castillo Ramírez; doña Fortunata viuda de Zavala, Elvira y Enrique
                  Rodríguez Blen; Alexander y Eugen Tetropp; don Rafael Ángel Rivas Guerra; doña
                  Dolores Avilés de Rivas; don Efraín Rivas Avilés; doña Salvadora Santamaría
                  (esposa del Gral. Francisco de Dios Avilés Reñazco); Presbítero Alejandro Estrada;
                  doña Rafaela Cabezas de Bone, doña Ángela Sobalvarro de Robleto; doña Filomena
                  Abaunza de Tejada; doña Tranquilina Báez de Murillo; Dr. Gustavo A. Lembke y
                  doña María Plazaola de Herradora. 

                  RESTOS NO UBICADOS 

                  -Lamentablemente muchos restos no están ubicados. Se sabe que fueron
                  sepultados en el Cementerio San Pedro, algunos tuvieron imponentes funerales y
                  placas con significativas leyendas, el saqueo y el pillaje han impuesto el anonimato
                  de las tumbas, es posible que algunos restos hayan sido trasladados al Cementerio
                  General. Figuran en esta lista: don Fabio Carnevalini Cagliero, director del
                  Porvenir de Nicaragua, periodista, orador, militar y uno de los personajes con
                  mayor protagonismo a fines del siglo XIX. Maximiliano Von Sonnenstern, autor del
                  primer mapa oficial de Nicaragua y la primera geografía. Generales Miguel Vélez
                  Morazán y Vicente Vigil Bermúdez, héroes de la Batalla de San Jacinto. Gral. Irineo
                  Estrada Morales, Alcalde de Managua a los 23 años, General de Brigada, falleció a
                  los 25 años. 

                  -Don José Zacarías Guerra, el filántropo que heredó todos sus bienes para los niños
                  huérfanos y abandonados. Dr. José Leonard, ilustre sabio de origen polaco,
                  fundador de la masonería en Nicaragua. Don José Ángel Robleto, Alcalde de
                  Managua inició la construcción del primer hospital que tuvo la ciudad. Don
                  Antonino Aragón, intelectual y director de la Biblioteca Nacional; doña Isabel
                  Xatruch, José Barbieri, Leonor Portocarrero Solís, Francisco de los Santos
                  Reñazco (Alcalde de Managua en 1864 y personaje del siglo XIX), Francisco
                  Solórzano Largaespada, Manuel Cárdenas Martínez (hijo del Dr. Adán Cárdenas del
                  Castillo, ex Presidente de Nicaragua y de doña Gertrudis Martínez hija del ex
                  Presidente Tomás Martínez Guerrero), José Dolores Gámez (padre del historiador
                  José Dolores Gámez Guzmán), José de la Paz Cuadra (diputado, Prefecto de
                  Managua y uno de los promotores del primer hospital). 

                  -Fernando Portocarrero, Carmen Fonseca Moreira (Alcalde de Managua en 1869),
                  Juan Halftermeyer Diss (fundador de una familia que dio a don Gratus, uno de los
                  historiadores de Managua), Juan Giusto Picolo, Pascual Fonseca Moreira (abogado
                  y alcalde en 1863 y 1871), Gral. Andrés Murillo Rivas, Saturnino Blen (padre de la
                  familia de teatristas españoles), Hirán R. Lott (Cónsul de los Estados Unidos),
                  Macario Estrada López, José Antonio Cabrera Lezcano, Delfina Zuñiga de Blen
                  (esposa de José Blen Muñoz), Juan Manuel Doña, Gertudis Solórzano Zavala,
                  Pascual Fonseca García, Virgilio Crovetto, Teresa Caligaris Delagneo, Harry
                  Simpson Arróliga. 

                  -Duilio Pallais Bermúdez, José María Estrada Zelaya, Francisco Solórzano Zavala,
                  María Angélica Castillo Balladares, María Chávez Zelaya, Simona Arróliga de
                  Simpsom, Nicasio Vásquez Simpson, Salvador Solórzano Zavala, Carlos Vélez
                  Avilés, Humberto Urroz Mayorga, Domitila Rivas Vda. de Bone, Ana María viuda
                  de Molieri, Teodosia Avilés Vda. de Rivas, Elisa Obregón Vda. de Cuadra, Camilo
                  Solórzano Lacayo, Pablo Giusto Parodi, Dolores Gómez Zavala, Otto Müller
                  Frixione, Aminta Urtecho de Vidaurre, Leonor Vélez Espinoza, Francisco Díaz
                  Solórzano, Cairo Caldera Pallais, Federico Schick Kenguer (padre del Presidente
                  René Schick Gutiérrez), Carlos Schiffmann, Félix Pedro Zelaya Mayorga, Mercedes
                  Abaunza Vda. de Elizondo, María Marta Grahan Fuentes (hija de Wlliam Fenton
                  Graham y Ana Clemencia Fuentes), Juan Bautista Bravo Vélez y Salvador Lacayo
                  Argüello. 

                  -Ernesto Krüguer Urroz, Jorge Bravo (fue ministro de Relaciones Exteriores,
                  casado con Adela Velez, hija del Gral. Miguel Vélez Morazán), Heliodoro Jesús
                  Corriols Sobalvarro, Seferina Zelaya (casada con José Dolores Estrada Morales),
                  Ángela Reñazco de Solárzano (hija de don Francisco de los Santos Reñazco y doña
                  Carmen Rivas). Carlos Cuadra Cardenal (hijo del Dr. Carlos Cuadra Pasos y doña
                  Mercedes Cardenal). Marcial Solís Guerra, Juana Zelaya de Lang (progenitora de
                  Enrique, a su vez de la familia Lang Salmerón), Carlos Solórzano Rivas, Enrique
                  Pallais Toledo, Lastemia Tefel, Alfonso Lembke Guzmán, Adela Vélez viuda de
                  Bravo, Carmen Rivas Vda. de Reñazco, Rafael Ángel Córdoba Rivas, Luis Felipe
                  Urroz, Rosa Argüello Guerrero, Susana Huete de Robleto (madre del periodista
                  Hernán Robleto Huete y bisabuela de los Incer Barquero), Matilde Ramírez Goyena
                  de Avilés, Tomás Whellock Delgado, Adela Vélez Haslam y Mercedes Cabrera
                  Estrada. 

                  -Berta Zelaya de Ramírez Martínez (hija del Gral. Zelaya López y de doña Blanca
                  Cousin), Rafael Cabrera Gómez, Roberto Lola Blen, Rosendo Díaz César, Federico
                  Solórzano Reyes, Rosa Frech Hasbani, Luciano Gómez Escobar, María Huete de
                  Ampié, María Agüero Rocha, Pedro Hurtado Guerra, Rafael Vélez Espinoza,
                  Humberto Lacayo Herdocia, Sara Jarquín de Tijerino, José Belli Cortéz, Guillermo
                  Enrique Blen Mora, Daniel Frixione Beccaria, Joaquín Solórzano Zavala, Carmen
                  Xatruch de Vanegas, Juanita Amanda Vélez Paiz, Carlos Uebersezig, director de la
                  Academia Militar en el gobierno del Gral. Zelaya López. 
     


    4 DE SEPTIEMBRE DEL 2002 /   Revive San Pedro 
      La anunciada rehabilitación del camposanto estará lista antes de las  Fiestas Patrias
      Amparo Aguilera
        La limpieza está que acaba. El monte se ve escaso, pero la mayoría de las lápidas  siguen “desaliñadas” sin sus verjas del siglo XIX, y sin sus imágenes de mármol  blanco.   Mientras, la otrora capilla de San Pedro continúa siendo el nido de los menesteres  de borrachos y vagos del barrio. Sin embargo todo eso está por cambiar antes de la  primera quincena de septiembre, según dice William España, director de cultura en  la Alcaldía de Managua (Alma).    “Estamos haciendo una restauración en todo el cementerio, en saludo a las Fiestas  Patrias. De momento la rehabilitación, de este patrimonio histórico sólo consiste en la limpieza e instalación de verjas en las 782 tumbas hasta ahora registradas, de las cuales sólo 156 han sido identificadas”, precisa España. 
      Roberto Sánchez, historiador a cargo del rescate, comenta que la idea es hacer de la necrópolis un museo ya que alberga a varios personajes que hicieron historia en el país.    Entre éstos, ex presidentes de la República como el liberal José Santos Zelaya;  reconocidos filántropos del siglo pasado tal es el caso de José Zacarías Guerra, comerciantes alemanes, diplomáticos ingleses como Edwar Thorton; ex alcaldes de  Managua, héroes de San Jacinto y de la guerra nacional.    No obstante lo que está claro es que Alma cuenta con más de 50 mil córdobas para materializar la primera fase de la rehabilitación que también incluirá la asistencia de guías turísticos y un mantenimiento permanente del camposanto, de acuerdo a España. 
     La restauración del panteón es parte de un proyecto de rescate con el cual se   pretende que el Gobierno lo declare Monumento Nacional.  El proyecto en mención es avalado por la Alcaldía de Managua e incluye la  rehabilitación de otros sitios históricos como la Loma de Tiscapa, el Parque San Antonio, los Monumentos de las Víctimas de los Terremotos (1931-1972), el conjunto escultórico del maestro Gabriel Morales.    Y monumentos públicos como los Relieves del Templo de Música, ubicados en el  Parque Central, las esculturas de José Dolores Estrada y la estatua del Cacique  Diriangén situada en el parque Las Piedrecitas. 
     

    8 DE SEPTIEMBRE DEL 2002 /  La Prensa
                  Reviven cementerio San Pedro  Aquí yacen los restos de familias prominentes de la Vieja Managua y de grandes personalidades políticas  Mausoleo del general José Santos Zelaya   Amparo Aguilera

                  Las viejas estructuras de los mausoleos del Cementerio San Pedro comienzan a ser  restauradas tras varias décadas en abandono. 

                  Por muchos años la otrora Capilla del Camposanto había sido el refugio de muchos borrachos y vagos provenientes de barrios aledaños. Sin embargo, todo eso está   por cambiar antes de la primera quincena de septiembre, según dice William  España, director de Cultura en la Alcaldía de Managua (Alma). 

                  “Estamos haciendo una restauración en todo el cementerio, en saludo a las Fiestas  Patrias. De momento la rehabilitación de este patrimonio histórico sólo consiste en   la limpieza e instalación de verjas en las 782 tumbas hasta ahora registradas, de las cuales sólo 156 han sido identificadas”, precisa España.     Roberto Sánchez, historiador a cargo del rescate, comenta que la idea es hacer de la  necrópolis un museo, ya que alberga a varios personajes que hicieron historia en el  país.     Entre éstos ex presidentes de la República, como el liberal José Santos Zelaya; reconocidos filántropos del siglo pasado tal es el caso de José Zacarías Guerra;  comerciantes alemanes, diplomáticos ingleses como Edward Thorton, ex alcaldes de Managua, héroes de San Jacinto y de la guerra nacional. 

                  “Inclusive artistas y periodistas como Fabio Carnevalini, de origen italiano, a quien la Alcaldía prevé homenajear el Día Internacional del Periodista (8 de septiembre)”, detalla el historiador. 

                  No obstante, lo que está claro es que Alma cuenta con más de 50 mil córdobas para materializar la primera fase de la rehabilitación que también incluirá la asistencia de  guías turísticos y un mantenimiento permanente del Camposanto, de acuerdo a  España. 

                  Además, se conoce que exhibirán en el cementerio, mediante cartelones tipo  biombo, las biografías, discursos, obras y hasta el árbol genealógico de las  personalidades mencionadas. Divididos eso sí, de acuerdo a su rango.    Según Sánchez, la restauración del panteón es parte de un proyecto de rescate con  el cual se pretende que el Gobierno de Nicaragua lo declare Monumento Nacional. 

                  El proyecto en mención es avalado por la Alcaldía de Managua e incluye la   rehabilitación de otros sitios históricos como la Loma de Tiscapa, el Parque San Antonio, los Monumentos de las Víctimas de los Terremotos (1931-1972), el conjunto escultórico del maestro Gabriel Morales... 

                  Además, monumentos públicos. Entre éstos los Relieves del Templo de Música,  ubicados en el Parque Central, las esculturas de José Dolores Estrada, el Cacique  Diriangén situado en Las Piedrecitas. 
     

     

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