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Managua, Nicaragua Personalidades enterradas en el Cementerio General
Al arribar a la primera mitad del Siglo XX, la Ciudad de Managua adquiere un desarrollo acelerado de su población que modiican el espacio urbano como producto el aumento de la natalidad y a las constantes inmigraciones de los departamentos y de las zonas rurales. Este crecimiento poblacional, ligado a la saturación del Cementerio San Pedro, demandó los servicios de un nuevo camposanto. En ese sentido, en 1912, el entonces alcalde de Managua don Samuel Portocarrero, inició la construcción del nuevo cementerio al occidente de la ciudad conocido como Cementerio General u Occidental. Finalmente en 1922, concluyó su construcción el cual fué inaugurado con los restos del Sr. Samuel Portocarrero por ser éste el principal impulsor. DIMENSIÓN
Y LOCALIZACIÓN
SERVICIOS Actualmente
proporciona servicios comunales que son lotes que pertenecen a la Alcaldía.
Las inhumaciones se realizan utilizando el sistema de enterramiento tradicional
con la política de ejecutar las recobas. También existen
terrenos propios que pagan a la Municipalidad por la introducción
de cadáveres e impuestos por mantenimiento y ornato, así
como el 10% sobre el valor de trabajo realizado.
ARTE SACRO
El Cementerio Occidental
en sus inicios continuó con el estilo arquitectónico utilizado
en el Cementerio San Pedro. Dentro de estos elementos resaltan los mausoleos,
capillas, imágenes, pedestales, cruces, maceteras; elaboradas a
base de mármol. Posteriormente se ha venido utilizando las construcciones
de granito en colores blanco y negro. Tambien hacia la parte Oeste se observan
construcciones con un estilo más sencillo donde lo que predomina
es el cordón, la cruz y dentro de ella la punta de lanza, el trébol,
la corriente y el cristo, elaborado en finos y cemento.
En dicho Cementerio
predominan las bóvedas verticales con capacidad para 6 enterramientos
en donde cada tapa sirve de soporte para el siguiente difunto; las bóvedas
de gaveta con capacidad de 10 a 15 bóvedas aproximadamente: Bovedas
de Castilla en la que 2 lotes tenían capacidad de 10 a 12 bóvedas
y Bóvedas aéreas con capacidad de 10 bóvedas.
MORTALIDAD DEL CEMENTERIO GENERAL DESDE JULIO 1922 A DICIEMBRE 1988.
DEFUNCIONES Areas Comunales 81-89 Adultos activos 1,284 lotes Areas Comunales de párvulos Activos 1,275 lotes 4 DE AGOSTO DEL 2002 / La Prensa José Adán Silva Desalojarán a 10 mil muertos “morosos”
No sólo para honrar la memoria de los muertos sirven
Por incumplimiento de pago de impuestos, más de 10 mil cadáveres
podrían ser desalojados del Cementerio General en los próximos
dos meses, informó el
Según el funcionario, esas medidas podrían ser aplicadas
a partir de una revisión a
Los cementerios son servicios públicos administrados por las alcaldías
De acuerdo con Muñoz, el reglamento de tasas para los cementerios
de Managua
La política de desalojo podría darse en unos 60 días,
cuando termine un estudio
APLICARAN LA LEY A LOS MUERTOS
La aplicación del masivo desalojo de restos humanos se daría
bajo el amparo del
Según sus cálculos, para contrarrestar la saturación
de los cementerios, se
La única posibilidad de alargar el servicio hasta ese año
es desalojando unas 10
Según sus cálculos e investigaciones, de los 32 mil contribuyentes
que están en
MUERTOS HACINADOS
Dice que si las personas pagaran anualmente sus deudas con la Alcaldía,
se
Los datos y registros indican que desde que se fundó el Cementerio
General, hasta
La desproporción entre la cantidad de enterrados, la cantidad de
tumbas y el
4 DE AGOSTO DEL 2002 / La
Prensa Mariela Fernández
4 DE AGOSTO DEL 2002 / La Prensa
José Adán Silva
Desde su propio terreno, y al otro lado de la malla que separa a
los vivos de los muertos, estas cruces se levantan tristes, apuntando
a las casas vecinas del Cementerio General.
El estudio se llama “Análisis de los Cementerios de Managua y recomendaciones para la administración de los servicios que brindan”, y fue elaborado durante todo 2001 por el funcionario de la Dirección de Urbanismo de la Alcaldía de Managua, José Adams Sandoval. “Se hizo un diagnóstico sobre las condiciones de los cementerios, y se descubrió que de 40 cementerios en Managua, sólo 4 son legales, pero ya sobrecumplieron su vida útil. El resto son cementerios espontáneos que no están administrados por la Alcaldía de Managua. Muchos de ellos no cumplen con los requisitos mínimos de construcción y normas de higiene”, revela Sandoval, quien menciona como una de las causas del agotamiento de la capacidad de almacenamiento de muertos, las guerras civiles y los desastres naturales ocurridos en las últimas décadas. Los cuatros cementerios legales son el Oriental o Periférico, construido en 1959; el Cementerio General u Occidental, abierto en 1923; el San José o Sabana Grande, abierto en 1993, y el San Pedro, inactivo, creado a mediados del siglo XIX, abandonado a mediado de los años 20 del pasado siglo, y declarado patrimonio histórico de Managua en 1991. De acuerdo con las investigaciones de Sandoval, un cementerio tiene una vida útil de 20 años, lo que obviamente lo lleva a concluir que ninguno de los cementerios públicos legales y activos reúne todas las condiciones para garantizar la seguridad de los cadáveres, los visitantes y los vecinos de los cementerios, aunque se estén impulsando planes para alargar la vida útil de los mismos. El Cementerio Oriental fue construido en 1959, bajo la administración de Luis Somoza, y fue diseñado para tener una vida útil de 50 años, pero en condiciones normales. Sin embargo, fue clausurado en 1991, es decir 18 años antes de lo previsto. Cuenta Sandoval que entre las causas que llevaron a la saturación de los cementerios públicos están las guerras civiles.
Entre 1979 y 1990, en los años más duros de la guerra civil
nicaragüense, el gobierno sandinista orientó enterrar
ahí a la mayoría de los caídos, y con más de
15 mil muertos en 11 de años de guerra, más otros muertos
por otras causas, la capacidad del Cementerio Oriental llegó
a su fin en 1991, cuando el entonces alcalde de Managua, Arnoldo Alemán,
ordenó cerrarlo. Sacrificando las áreas verdes, y haciendo
de tripas corazón, dicho cementerio aún tiene 200 lotes disponibles
para emergencias sociales.
Una de las principales fallas de los viejos cementerios es su sistema de drenaje. Sandoval señaló que el sistema de drenaje de los cementerios públicos es obsoleto, porque todos tienen más de 50 años de servicio. “Cuando esos cementerios fueron construidos, estaban fuera de la ciudad, ahora están en el centro de núcleos urbanos, y sus desagües caen a las casas vecinas. Cuando un cementerio se llena de agua, los cadáveres flotan, por el problema de drenaje, el agua socava las bóvedas y sacan materia, y la arrastran cuando se fusionan con las corrientes. Hay que hacer un estudio, una inversión, un plan de drenaje para evitar riesgo de salud. A veces por eso se dan los malos olores, porque un muerto aun siete años después de enterrado sigue lleno de materia y produce riesgos en la salud de las personas”, explica Sandoval. Como ejemplo, dijo que todos los cementerios deberían estar alejados de la ciudad o de centros urbanos, y su construcción se debería basar en estudios de terrenos, para evitar que contaminen el manto acuífero, como se sospecha que actualmente ocurre. Su teoría es que antes en la construcción de los cementerios públicos, en tiempos de Somoza, se ignoraban las recomendaciones de los arquitectos y se construían donde querían, sin respetar las normas de construcción de cementerios, incluyendo la distancia de los cementerios de los mantos de agua subterráneo. De esto no se descarta que algunos cementerios espontáneos podrían estar contaminando fuentes de agua subterráneas con líquidos como formalina, cal, y demás sustancias químicas que se desprenden de los cadáveres. En el estudio se encontró, además, que a inicios del año pasado en los cementerios no existían normas de seguridad, había problemas con la calidad de las construcciones (las bóvedas fueron mal hechas y dejaban escapar olores y sustancias putrefactas), no había personal permanente de mantenimiento; desde 1972 no había iluminación interna en el Cementerio General, los libros de registros fueron muy mal manejados y se perdió mucha documentación histórica. Esta situación de desorden provocaba que pandilleros, vagos y todo tipo de personas visitaran, al amparo de la oscuridad, los cementerios para ingerir licor, drogas, provocar orgías sexuales, profanar y robar tumbas, actos de necrofilia y hasta actividades satánicas, como ritos y sustracción de “tierra de muerto”, cabellos y huesos de cadáveres, para practicar embrujos y hechicerías. 17 de Diciembre de 2001 |
El Nuevo Diario
Esta situación es la que ocurre en el Cementerio General de Managua, mejor conocido como Cementerio Occidental, ubicado en el Barrio Monseñor Lezcano desde que asumió la responsabilidad como administrador el señor Rigoberto Muñoz Meza. «Nosotros somos trabajadores fundadores de este cementerio en el que nuestras familias han trabajado por generaciones desde 1946, antes que fuese ampliado y pavimentado, con el crecimiento demográfico creció el número de clientes y por supuesto de trabajadores, por eso en 1986 nos organizamos en una empresa de Servicios varios que denominamos ALBASISA», expresaron. ALBASISA posee desde su fundación personería jurídica, matrícula y está registrada en la Gaceta, en la Dirección General de Ingresos y la Alcaldía de Managua. NEPOTISMO CON REGLAMENTO «Cuando este señor Muñoz Meza se hizo cargo de la administración del Cementerio llevó a trabajar a sus familiares y allegados; no estamos en contra del derecho al trabajo, pero sí contra el nepotismo y abuso de poder y él desde su posición nos hace una competencia ruinosa y desleal», dijeron los miembros de ALBASISA. Lo peor para los antiguos trabajadores no es sólo la competencia desleal, sino que ahora el señor Meza mandó a sus allegados a conformar cooperativas violando de esa manera el derecho internacional que expresa primeros en tiempos, primeros en derechos.
El reglamento interno del Cementerio estipula que cada
«Muñoz le llama a este reglamento la nueva Ley, pero se puede apreciar la intención de favorecer a sus trabajadores porque él tiene un porcentaje de ganancia por cada trabajo que hacen» comentaron. También, según el Reglamento, los trabajadores deberán presentar en los primeros 5 días de cada mes la copia de solvencia de los impuestos; si no es presentada la solvencia se les suspenderá el trabajo de construcción. «Solicitamos al Alcalde Herty Lewites que tome en cuenta nuestra denuncia, porque las rotaciones que establece el reglamento nos quitan estabilidad laboral y también rentabilidad y cómo vamos a mantener a nuestras familias», comentaron. Para concluir los trabajadores de ALBASISA pidieron al alcalde de Managua que investigue los actos oprobiosos del señor Meza que, valiéndose de su cargo, empaña también la confianza que el edil ha depositado en él 24 de Mayo de 2000 | El Nuevo Diario "Lo problemático de un entierro en Managua"
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INTRODUCCION:
¿Será un escrito para Obituarios? ¿Para Sucesos? ¿Para
Opinión
El joven tatuado dijo que ya estaba bien la sepultura y que se
Este atraso se inició porque el tío Enrique, un señor
de unos 65
Llegaron el resto de hermanas de la doctora y entre varias
Después de llevar el ataúd, colocaron dentro de él
a la tía Angelita,
En esos lados hay 3 cementerios pequeños, uno ya estaba lleno, en
La doctora comenzó a preguntar a la gente que transitaba por el
Cuando estaba bastante adelantado el trabajo, y estaba cayendo la
Cuando llegaron a la casita, situada como a ocho malas cuadras,
Caramba Enriquito, qué falta de confianza, pensábamos te
había
El joven tatuado cuando oyó lo que el muchacho había dicho
salió
Pero nada de eso oyeron las primas. La tía Angelita fue enterrada
a
Hasta los hombres que habían ayudado a hacer el hoyo se
Ya para ese entonces el tiempo se hizo eterno eran las 6:30 ó 6:45
Encendió la camioneta y llevando al joven tipo comando siguió
sus
El tiempo que duró nadie lo cronometró, cuando lograron salir
del
Al muchacho descamisado y tatuado, no paraban de darle las
CONCLUSIONES:
Una situación social es que las Pandillas se han apoderado de los
El ser pobre, y no estar relacionado con los gastos que ocasiona el
Tenemos la interrogante: ¿Será necesario tener comprado un
Diremos que es problema ser enterrado en Managua, porque en los
Solamente sabemos que este relato es verdadero y se tiene la
Mireya Solórzano Madriz V año Español Sabatino Universidad
PROFANACIÓN
Hasta la fecha, no
se han registrado profanaciones sistemáticas, aunque el año
87, fué violada una bóveda por delicuentes comunes y este
tipo de ocuurencias continua con la supuesta complicidad de algunos celadores
en busca de joyas y otros colectibles. estos pillos sustraen efectos personales.
Una de las repotadas fué una difunta y famoso accidente aéreo
de la Compañía aerea SAHSA de Honduras
Pregunta familia de niños «desalojados» del cementerio
Occidental
27
de Septiembre de 2001 | El Nuevo Diario—OLIVER GOMEZ—
6 de Marzo de 2000 | El Nuevo Diario—MOISES CASTILLO ZEAS— Tráfico de lotes y robos en Cementerios
La familia del finado puso la denuncia ante las autoridades del gobierno municipal, pero hasta el momento no han tenido ninguna repuesta. Los afectados se preguntaban: ¿Cómo es posible que los restos de nuestros difuntos no descansen en paz, ni en el panteón? Los trabajadores del cementerio Occidental admitieron el error y se justificó expresando «que nadie es indefectible en la vida. Todos nos podemos equivocar y el sepulturero que vendió la tumba ajena tenía muchos años de trabajar». Pese a que las máximas autoridades del gobierno municipal han anunciado que no existen terrenos para enterrar a los difuntos tanto en el cementerio Oriental como Occidental, cualquier persona que lo solicite halla un sitio que para su deudo sea sepultado. Un equipo de EL NUEVO DIARIO pudo constatar en el Occidental lo fácil que se hace obtener un terreno para sepultar a cualquier pariente o amigo. Inmediatamente que uno llega al camposanto, un hombre pregunta que si necesita un terreno y la tumba. Venga.... venga tenemos suficientes lotes y le hacemos el trabajo de inmediato.... Dos hombres muy solícitos nos indicaron en la parte central del cementerio que hay suficiente terreno en el panteón. ¿Dónde quiere? Tenemos lotes de todo tipo. Ese de la parte central está bonito, ahí pueden alcanzar hasta seis bóvedas. ¿Se la hacemos ya? NO LLEVAN REGISTRO DE DEFUNCION Lo más extraño de los hombres que ofertan pedazos de tierra en el cementerio es que ni siquiera mostraron registros de defunción y algún mapa que indique cuáles son los sitios que están disponibles. Doña Melba Cortés Blandón, todos los domingos acude al panteón a limpiar y poner flores en la tumba de su marido, dijo: «yo pienso que puede haber un negocio con la venta de lotes, que está escapando del control de las autoridades municipales». La señora Elisa María Rodríguez, a quien encontramos visitando la tumba de su difunto marido, expresó: «yo he querido comprar el predio que colinda, pero las autoridades me han dicho que no está en venta, yo no sé si venden predios o terrenos, pero a mí no me han querido vender el que colinda con la sepultura de mi familia». Los trabajadores del cementerio que omitieron sus nombres, manifestaron que los principales responsables de la situación que se presenta son las autoridades superiores del gobierno municipal, porque sólo se preocupan por cobrar el impuesto de la sepulturas que oscila entre C$ 50 y C$ 150 anual. Karla Rodríguez dijo que las autoridades edilicias mantienen abandonado el camposanto. «Cualquier imagen que sea puesta sobre la cripta es arrancada por los ladrones, que andan en busca de plata, cobre y mármol». La maleza en el cementerio crece y nadie le da importancia. Las 38 manzanas que tiene el camposanto están inundadas de basura de toda especie. Sobre las bóvedas destrozadas aflora la hierba silvestre. La basura se mira en grandes promontorios: botellas de licor, vasos, envases de gaseosas y hasta condones. El doctor Rodolfo Lacayo, a quien encontramos visitando la sepultura de su familia, dijo que halló la bóveda profanada. «No existe vigilancia y se supone que uno paga impuesto para que resguarden las tumbas».
Lacayo dijo que en la entrada al cementerio tiene su familia catorce
fosas que están utilizadas por su padre y su madre y para
resguardar paga vigilancia privada. Los ladrones se filtran
en los cortejos fúnebres y hasta se visten de luto para observar
a la hora del sepelio quién es el muerto y qué tipo
de bóveda tiene para llegar por la noche a profanarla, contó
doña Mercedes Balmaceda, quien vende flores en las inmediaciones
del cementerio.
4 DE AGOSTO DEL 2002 / La
Prensa
En los cementerios públicos, es común ver algunas fosas
abiertas con las lápidas movidas, dejando al aire los vapores
mortuorios que emanan de criptas mal selladas. Adentro, no sólo
anidan los restos de algún prójimo, sino también
basura y peligro de enfermedades.
La mañana del 18 de julio, una denuncia poco común llegó a la redacción de LA PRENSA a través del hilo telefónico. Una angustiada señora denunciaba con asco que una manada de perros se disputaban en plena calle los huesos de una calavera humana que habían extraído de una tumba del cementerio de Las Jagüitas, después de varios días de lluvia. Con asco, la mujer confesó que frente a ella tenía la prueba de tan macabro festín: un cráneo humano que su perro arrebató a la bulliciosa jauría callejera, el cual intentaba enterrar en el patio de la casa. Sin más detalles y de forma abrupta, la mujer colgó el teléfono para espantar con chillidos y ruidos al perro que, quizás aprovechando que su dueña hablaba por teléfono, intentó saborear otra vez el trofeo óseo que la señora, minutos antes, le había arrebatado del hocico a golpe de escobazos. Aunque la llamada no regresó, y no se comprobó la veracidad de la denuncia, quedó en el aire una pregunta: ¿Qué tanta seguridad existe para preservar la salud de las poblaciones que habitan en los alrededores de los cementerios?
En búsqueda de respuestas encontramos cuatro hallazgos escalofriantes:
la juventud nicaragüense se está matando violentamente,
la corrupción liberal no respetó ni a los muertos, y las
viejas condiciones físicas de los principales cementerios públicos
ponen en riesgo la salud de los vecinos de los cementerios.
Para colmo, se agotan las tumbas.
LOS JOVENES SE MATAN Según las estadísticas de los dos últimos dos años sobre el porcentaje de entierros en el Cementerio General de Managua, de 130 muertos que en promedio llegan cada mes a este camposanto, la mayoría no pasa de los 30 años y fallece de forma violenta o en accidentes. Estos datos los registró el administrador del cementerio, Rigoberto Muñoz, quien está al frente de este lugar desde que asumió la Alcaldía de Managua Herty Lewites. Dice que como parte de un plan de modernización y actualización de estadísticas de los cementerios públicos, empezó por anotar las causas de fallecimiento de las personas, reflejadas en las actas de defunción emitidas por el Instituto de Medicina Legal y los hospitales. Un informe que Muñoz presentó a la delegación municipal del distrito II, reflejó lo siguiente: “Con el accionar de las pandillas y accidentes de tránsito, recibimos solicitud de servicios brindados a 130 personas que fallecen como promedio en un mes, y el 70 por ciento de los fallecidos son por accidentes de tránsito, pleitos de pandillas, homicidios y otros. Las edades (de los muertos) oscilan entre los 16 y los 30 años”.
La cifra contradice las estadísticas sobre las expectativas de vida
de los nicaragüenses. Según el informe de población
anual de 2001 del Fondo de las Naciones Unidas para la Población
(FNUAP), la expectativa de vida de los nicaragüenses comunes anda
por los 68 años. Las estadísticas del Cementerio General
hacen añicos esas expectativas.
“En las pasadas administraciones hicieron del terreno de los muertos un negocio oscuro, ya que lotificaron en áreas verdes para vender tumbas sin que reportaran los ingresos, y además, tenemos sospechas de que desalojaron a miles de tumbas que creían olvidadas, para revenderlas sin registrar el cambio ni la plata”, afirmó Gatica. Encontraron, además, que el nepotismo había socavado el respeto por los muertos. Las anteriores administraciones supuestamente organizaron cooperativas de trabajadores de cementerios, que mantenían el monopolio de los trabajos de regado de tumbas, limpieza, construcciones y reparaciones de bóvedas, ventas y otros servicios funerarios, con afines al liberalismo. “Vendían el lote y en las estadísticas lo anotaban como reposición, pero la diferencia del dinero se la embolsaban. Los que sabían se quedaban callados y nadie decía nada”, dice Gatica. El negocio fue descubierto cuando una señora vino de Estados Unidos a enflorar a su hijo muerto en la guerra de los años ochenta, y descubrió que la cruz que lo identificaba ya no era la misma, era nueva, y en vez del nombre de su hijo estaba el de una señora muerta en los años noventa.
Los cálculos de la Alcaldía indican que la Administración
liberal vendió de manera irregular al menos mil lotes destinados
a las áreas verdes de los cementerios, cuyos ingresos no fueron
reportados, y al menos 500 tumbas fueron desalojadas para revenderlas
sin ningún registro o control.
Existe una ley de reglamentación a los cementerios aprobada en junio de 1995, que en su artículo 17 dice textualmente que “aquellos contribuyentes que caen en mora en el pago de sus impuestos por cinco años pierden el derecho de sus lotes a perpetuidad, y dichos lotes pasarían a ser de utilidad pública para la comunidad de Managua”. Dos cosas ocurren con los muertos. Una es que la gente que ha adquirido un lote se olvida de pagarlo anualmente, hasta el día en que lo van a ocupar. La otra es que una vez ocupado el lote, se olvidan de pagarlo hasta que vuelve a ocurrir otro deceso. Así lo indican las estadísticas de 40 mil contribuyentes, de los cuales 32 mil están en mora.
Otro de los hallazgos encontrados en los cementerios es un hecho que desvirtúa
la frase de que ante la muerte todos somos iguales: la categorización
de los muertos. Desde su inicio, hasta la fecha, las tumbas las han clasificado
en clases: muertos de primera clase, de segunda, de tercera y de
caridad.
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TOUR CEMENTERIOS DE NICARAGUA