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"alma de niño y corazón de león" Ciudad de León,
Nicaragua
El Gral. Maximo Jerez, bastante contrariado, fué á encaminar á Cabañas a León. En esta ciudad hubo una reunión de los principales hombres del partido democrático, y en ella tomó la palabra el jefe hondureño para manifestar con la energia y franqueza que acostumbraba con sus amigos, que en vez de salvar á Nicaragua del atraso político y de la opresión, como tanto lo habían cacareado, no habian hecho otra cosa que entregarlo miserablemente á un Capitán de ladrones, William Walker..que lo trataba como un país conquistado, y que tan luego como se sintiera fuerte, trataría tambien de conquistar el resto de Centro América. Máximo Jeréz fué el primero en confesar su error y en ofrecer solemnemente, que desde esa hora se consagraría á la salvación y libertad de Nicaragua. El jefe democrático era un verdaero patriota, tenía gran talento, mucha ilustración, un valor á toda prueba y una honradez tan exagerada que con frecuencia lo hacía victima del engaño de todo el mundo á quien juzgaba por sí mismo. Desde su viaje á Europa como Secretario del Ministro Castellón , convencido del ridículo papel que hacian ante el mundo ' las cinco soberanas miniaturas de Centro América, se convirtió en el más decidido partidario de la reconstitución nacional. Más tarde tuvo amistad con Barrundia, y por medio de éste con Cabañas, jefes ambos del partido nacionalista. Por este último, que fué "el caudillo más honorado de su tiempo", sintió Jerez entrañable cariño y veneración sin limites. El carácter de Jerez no permitía términos medios en tratándose de llegar á una conclusión. "Ser ó no ser" era el problema planteado, y para ser centroamericano, creía lícito cualquier medio, ni más ni ménos que Chamorro para logara el sostenimiento del orden. El candor y buena fe de aquel hombre, á quien la posterioridad ha calificado de "alma de niño y corazón de león", fueron explotados hábilmente por el jefe filibustero, que le hablaba siempre en un lenguaje en consonancia con sus ideas y le hacía hermosas promesas que se aplazaban por las circunstancias. Pero cuando Cabañas
"el hombre idea" como le llamaba el mismo Jerez, le hizo ver el abismo
en que habia sumido á Nicaragua y las desgracias sin cuenta que
sobrevendrían á Centro América, abrió los ojos
y se propuso remediar el mal que había causado.
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