
| Pabellón
Pellas
Complejo del Grupo Pellas, carretera a Masaya. e Mural Sinergía 2ndo piso Lote Pellas, carretera a Masaya
Mural
energético de Reynaldo Hernández y taller «Tropee L’Oeil»
UN NUEVO MURAL EN
COMPLEJO FINANCIERO PELLAS
En este monumento arquitectónico, el prominente muralista -quien en ocasiones anteriores ha pintado obras murales en el extranjero y recibido reconocimiento-, Reynaldo Fernández, junto a su activo equipo de colaboradores, la «Brigada Muralista Governatori», acaban de concluir un mural mediano, que fue trabajado con las ideas y técnicas del Arte Moderno. OBRA DE FINA IRONIA Y REALISMO INMEDIATO Para lograrlo, han recurrido a la recreación de la idea y técnica de una pintura del inglés David Hockney, llevándola al espacio de la arquitectura pública monumental. Este pintor Hockney, nacido en 1937, en Bradford, es considerado uno de los artistas libres más aplaudidos en el campo europeo. Su obra descansa, según el critico Charles Harrison, «en una genial combinación de fina ironía, originalidad, disciplina creativa, agudeza y realismo inmediato». Es importante señalar que, Hockney no abandona la elegancia formal, sino que la acentúa en muchas de sus obras plásticas, añadiéndole además a sus imágenes un «contenido hipnótico» (un trompee l’oeil). Una de sus más célebres obras es la titulada: «LA GRAN LA ZAMBULLIDA», esta fue pintada en California a principios de verano de 1967. Esta pintura es la tercera y última de una serie que empezó con «La pequeña Zambullida» (1966), le siguió: «La zambullida», pintada el mismo año. El origen de esta temática nació al ver una serie de fotografías de una zambullida, que David, encontró en un libro expuesto en un kiosco de revistas de Hollywood, según afirmó, entonces el mismo artista. MURAL SE INTEGRA AL ESPACIO ARQUITECTONICO Para el muralista Fernández, llevar esta obra a la exposición mural, reviste de una experiencia interesante, a pesar de «los nubarrones que se avecinan para el futuro» (una III Guerra Mundial). «Pensamos que se debe de seguir haciendo arte», estimó. También cree que los propietarios de nuevos edificios deben de incentivar la expresión artística en esta nueva era. Con respecto a la integración del arte mural al espacio arquitectónico de las nuevas construcciones, estimó que «desde la antigüedad el artista era un arquitecto que elaboraba los espacios arquitectónicos de forma integral, contemplando la obra mural, la arquitectura, pintura y escultura, como un todo», y agregó que desgraciadamente con la especialización de las corrientes «tecnicadas» existen en muchas estructuras una aridez visible. ![]() EDIFICIO COBRO VIDA Y SE ENERGIZO Por otro lado, reveló que «Gracias a este mural que hicimos, el edificio cobró vida y se ENERGIZO la masa gris inerte, técnicamente bien hecha; pero le faltaba vida y color al inmueble». Explicó, además, que esta imagen plástica de once metros de largo por dos sesenta de alto, con técnica acrílica sobre Gibson, ha humanizado y sensibilizado el espacio existente. Trabajaron un equipo de cinco pintores caracterizada por ellos como de «intervención rápida». Ellos son la BRIGADA MURALISTA GOVERNATORI -hoy bautizada como «TALLER TROMPEE- L’OEIL» («realismo sugestivo»)-: Zenia Alvarado, Melba Gómez, Laura Fonseca, Jesús Castro, (el ausente) Carlos Morales y el Director Reynaldo Hernández. Este trabajo fue realizado en cuatro días, desde el jueves 13 al domingo 17 de septiembre; trabajaron desde el despuntar del alba, hasta la una de la madrugada. Preocupándose siempre por la calidad del trabajo y su atractivo visual; característica del arte mural moderno funcional, integrado a la arquitectura de hoy día. Por su parte la «matrona» artística del taller decorativo, Zenia Alvarado, expresó que es una experiencia «naif» el pintar en equipo y recrear la obra de uno de los clásicos del arte moderno, al manifestar que este pintor (David) tiene muchas tendencias modernas, «como de Picasso, Mastisse, Mondrian y otros». Añadió que sus planos y sus colores vivos energizan el lugar y presentan una nueva integración plástica y comunicativa». El color rojo, amarillo,
naranja, verde, tratados de una manera ingenua, permite apreciarse interesante
y ayuda que resalten en parte del edificio». También reflexionó,
que en estos momentos de crisis el arte, así como la familia deben
estar unidos al sentir de las artes, «porque los artistas somos el
futuro de la humanización y de la sensibilidad mundial», finalizó
diciendo.
8 de Octubre de 2001 | El Nuevo Diario .
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