FABIO
CARNEVALINI CAGLIERO
UN
GARIBALDINO EN NICARAGUA
Roberto Sanchez
, Ramírez
"De buena inteligencia,
con un juicio reposado, emitía casi siempre sus opiniones a favor
de la justicia y sin descender al insulto que su sano corazón rehusaba",
publicó La Gaceta del 2 de abril de 1896, en el obituario dedicado
a don Fabio Carnevalini Cagliero, fallecido el día 25
de marzo y de quien
también se expresó que: "prestó importantes servicios
a Nicaragua, justo es, pues, que honremos su memoria".
Si partimos que su
llegada a Nicaragua fue en abril de 1856, tenemos que fueron 40 años
de protagonismo de don Fabio en nuestra vida nacional. Como profesor en
León, polémico periodista, orador en todas las principales
actividades sociales, políticas y hasta en funerales, incluyendo
candidato a Alcalde de Managua, teniendo como oponente a José Santos
Zelaya López, para el período de 1883. En esa ocasión
casi se baten en duelo. Fue el inmigrante que más se destacó
en su época.
Por referencia autobiográfica,
sabemos que nació en Roma el 11 de enero de 1829. Fueron sus padres
don Ángel Carnevalini y doña Julia Cagliero, familiar de
Cardenal Cagliero, el primer Nuncio Apostólico que vino a Nicaragua,
en 1913. Su padrino fue el famoso escultor Tenneranni, autor de varias
obras que están en la Villa Borghese, en Roma y que tuve oportunidad
de visitar en varias ocasiones, ignorando la relación con don Fabio
Carnevalini Cagliero.
Combatió desde
muy joven por la libertad de Italia. Estuvo en la proclamación de
la República. Se enfrentó a los ejércitos europeos
que llegaron a apoyar al Papa Pío IX y sufre la derrota. El 17 de
julio de 1853 tuvo que marcharse de Italia. Pasó a Francia, luego
a los Estados Unidos, hasta llegar a Nicaragua donde participó en
la Guerra Nacional contra William Walker. Es posible que en ese período
recibió el grado militar de teniente coronel que conforme
decreto del 7 de diciembre de 1869 fue ascendido a coronel, según
La Gaceta del 18 de diciembre de 1869.
En 1857 se radica
en León y se dedica a la enseñanza, impartiendo la materia
de gramática latina. Compartió las aulas con personalidades
de la época, como Máximo Jerez Tellería, Gregorio
Juárez, Hemenegildo Zepeda, etc. Desde entonces es conocido por
sustactitudes anticlericales, pese que tuvo diversos cargos en los diferentes
gobiernos conservadores, en especial del presidente Joaquín Zavala.
Diez años residió en León, período en el que
contrajo matrimonio con la joven de origen alemán, Virginia Lena,
con quien procreó a Mistala, Alfredo, Julia, Ángel, Clelia,
Elvira, Virginia, Angélica y Lucila. Los varones no dejaron descendencia
y se perdió el apellido Carnevalini.
Don Fabio participó
activamente de las polémicas surgidas por la actitud reeleccionista
del Presidente General Tomás Martínez Guerrero. Es cuando
también apoya las ideas conservadoras, difícil en un ambiente
liberal como el de León. En 1867, bajo la presidencia del General
Fernando Guzmán Solórzano, es nombrado redactor de La Gaceta
y traductor oficial del gobierno, ambos cargos eran de mucho prestigio
y confianza por el acceso a los personajes y documentos oficiales. Es cuando
estrecha amistad con otro destacado inmigrante de origen alemán,
don Enrique E. Gottel, fundador y director de El Porvenir de Nicaragua.
En 1869, es nombrado
Comandante de Corinto. En La Gaceta del sábado 13 de noviembre aparece
publicada una despedida firmada por don Fabio, al renunciar como redactor
del periódico oficial. Es interesante leer que durante tuvo el cargo
se esforzó en "favorecer en cuanto me ha sido posible, los intereses
de Nicaragua i de Centro América, lo mismo que sostener los principios
liberales". Agrega que "ser fiel al gobierno á quien sirve, es el
principal deber de un empleado". Dice al final "He sido el primer extranjero
que ha tenido el honor de llevarle la palabra del Supremo Gobierno. Este
honor he sabido, apreciarlo en alto grado".
En 1873 viajó
a Italia. Ese mismo año, el 14 de septiembre, aparece como directivo
del Club Social de Managua junto con don Federico Solórzano y el
Lic. Pascual Fonseca, quien fue Alcalde de la ciudad. El discurso principal
lo pronunció el ex - presidente, General Máximo Jerez Tellería.
Asistió el presidente don Vicente Cuadra. En 1875 es el orador en
el funeral de Gottel, en enero en el cementerio San Pedro. Llegó
a tener una gran influencia en la administración del Presidente
Joaquín Zavala, al extremo que se le señala de ser uno de
los causantes de la expulsión de los sacerdotes jesuitas, en junio
de 1881. Don Joaquín y don Fabio se emparentaron al casarse los
familiares de aquel, Juan María y César Solís Avilés
con Julia y Clelia Carnevalini.
Desde antes de la
muerte de Gottel en 1875, don Fabio se había hecho cargo de El Porvenir
de Nicaragua. Primero se imprimió en Rivas, luego en el llamado
Valle Gottel y con Carnevalini pasó a Managua, contribuyendo al
desarrollo del periodismo nicaragüense con intelectuales como Anselmo
H. Rivas, Rigoberto Cabezas Figueroa, Pedro Ortiz, José Dolores
Gámez, quienes motivaron y apoyaron a Rubén Darío.
Tuvo don Fabio cambios en su forma de pensar, en lo que nunca cambió
y le valió el respeto ciudadano fue en su honradez y rectitud. En
1887 fundó El Managüense, editado con su hijo Ángel.
En La Gaceta del
jueves 14 de julio de 1887, se publica el acuerdo por el que se aprueba
el acta de Asociación de la CompañíaAguadora de Managua.
Ante el Escribano de la República comparecieron Francisco Alfredo
Pellas, natural de Italia y vecino de San Juan del Norte, mayor de edad,
comerciante; General don Joaquín Zavala, don Pedro Rafael Cuadra,
don Santiago Morales, abogado de Rivas, don Enrique Guzmán, don
Gonzalo Espinoza, don Pablo Giusto, natural de Italia y marino, don Fabio
Carnevalini, don Alberto Suhr, originario de Alemania e ingeniero mecánico.
Era presidente don Evaristo Carazo y Francisco Padilla, ministro de Fomento.
Don Fabio hizo la
primera traducción de "La guerra de Nicaragua", escrito por William
Walker. Impreso en 1884 en la imprenta de "El Porvenir de Nicaragua". La
mayor parte de su obra apareció en hojas sueltas que lamentablemente
se han perdido. Es en La Gaceta que se pueden leer sus escritos. No queda
nada de sus numerosos discursos. En 1885 asumió la dirección
del periódico Jesús Hernández Somoza. Don Fabio es
nombrado director de la Imprenta Nacional. Uno de los mejores discursos
que pronunció fue con motivo del IV Centenario del descubrimiento
de América.
Don Fabio Carnevalini
Cagliero fue pionero también para que los inmigrantes italianos
merecieran respeto y sobresalieran en sus actividades económicas
y sociales, formando conocidas familias, entre ellos don Antonio Belli,
don Francisco Alfredo Pellas, Palazio, Frixione, Salerni, Mántica,
Caligaris, Marenco, Parodi, Picasso, Rappaccioli, etc. Muchos de ellos,
don Fabio incluido, se nacionalizaron nicaragüenses y todavía
sus apellidos tienen bastante figuración. Hace falta un mayor estudio
sobre esta generación de inmigrantes que junto con otros de diferentes
nacionalidades contribuyeron al progreso de Nicaragua. En el caso de don
Fabio el estudio más completo lo escribió otro italiano,
Franco Cerutti.
Don Fabio Carnevalini
Cagliero falleció en Managua el 25 de marzo de 1896, fue sepultado
en el cementerio San Pedro. El gobierno y la sociedad nicaragüense
le brindaron el merecido homenaje. Según referencia la tumba está
al lado sur, frente al parque 11 de julio, lamentablemente el sitio no
está ubicado. Por decisión de la Alcaldía de Managua
y las principales asociaciones de periodistas, el Día Internacional
del Periodista del año 2002 fue en memoria de don Fabio. Libro 0006.
Pág. Part. 0266.
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