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Horarios de Atención: Lunes a Viernes. 8:00 am - 5:00
pm.
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El Museo Huellas de Acahualinca consiste en la exhibición de un sustrato de lodo solidificado, a unos cuatro metros de profundidad del nivel que se sitúa el visitante, donde se aprecian impresas huellas de pisadas humanas unas 12 personas entre adultos y niños, probablemente cazadores-recolectores; además de huellas de animales. Son vestigios del primer gran desastre natural rescatado por la historia, miles de años después de haber sucedido; fue una criminal mezcla de aluvión y erupción. Las huellas tienen cerca de unos siete mil años de antigüedad y se ubican en el período paleoindio. Huellas humanas y de animales de 4,000 años de antigüedad Que
paso en Acahualinca ?
“Fue en plena estación lluviosa probablemente en un temporal bastante largo y torrencial donde los vientos soplaban de Oriente a Occidente”, según el libro "Acahualinca", de Joaquín Matillo Vila. El volcán Masaya “estalló súbita y siniestramente, lanzando con estruendo cantidades increíbles de piedra ceniza, gases, desechos volcánicos de toda clase… La prolongada y densa lluvia desatada algún tiempo después, originó torrentes destructores… arrastraron cuanto hallaron a su paso”. Todo esto “cogió desprevenidos a los confiados habitantes de las riberas lacustres. Presos de pánico, huyeron a todas partes sin rumbo fijo. Esta masiva huida quedo grabada en impresiones de pies humanos y de animales sobre una capa de barro húmedo”, El hermano Hildeberto María (Joaquín Matillo Villa) escribía en su libro “Acahualinca en el Panorama Arqueológico de Nicaragua”, que el Hombre de Acahualinca, llamado así porque vivió y evolucionó por miles de años en el lugar del mismo nombre a orillas del Lago de Managua, es uno de los representantes más importantes de aquella época lejana, único en su clase, ya que se han encontrado sus huellas a muchos metros de profundidad junto con otras de animales”. Por consiguiente, las Huellas de Acahualinca, son el mayor tesoro arqueológico existente en Nicaragua, constituyendo además, un sitio de estudio de vital importancia en América. Pero,
a pesar de su incalculable valor histórico y arqueológico,
en Nicaragua no se le ha dado el valor que se merece y las diligencias
por preservar y conservar este valioso patrimonio, han sido mínimas.
Las huellas de Acahualinca Los casuales descubridores nunca se imaginaron en ese momento que estaban dando a conocer uno de los restos prehistóricos más antiguos no sólo de Nicaragua sino también del mismo proceso de poblamiento del continente americano. El problema principal en el Museo Huellas de Acahualinca, es una pared que colapsó por lo que es prioridad su restauración, la cual se impermeabilizará para proteger el sitio. “La política actual es que las alcaldías asuman la promoción y conservación de sus patrimonios, por lo cual la Alcaldía de Managua velará por este sitio histórico”, agregó Espinoza. Actualmente el Museo no cuenta con proyectos para mejorar en gran medida este sitio contando con una escuálida partida presupuestaria de trescientos mil córdobas.
Fue la Institución Carnegie Washington la que entre 1941 y 1942 la que realizó el primer ciclo de excavaciones; divulgó con mayor amplitud su presencia y además construyó una edificación para proteger las huellas. Labor que fue continuada por Joaquín Matilló, Allan Bryan y Espinoza en los años 60 y 70. En la actualidad sigue siendo centro de atención para científicos de distintas especialidades en el campo de la historia, la arqueología, antropología, etc. Julio León Báez y Róger Iván Pineda P. laprensa.com.ni El
Proyecto Palma Ibarra
“Debe
acondicionarlo de manera que se presente en un centro cultural adecuado
para rescatar al mismo tiempo una de las zonas mas deprimidas de Managua,
el barrio de Acachualinca y dotar a la capital de un centro histórico
y cultural a nivel internacional digno de ser declarado Patrimonio de la
Humanidad”, dijo Hugo Palma.
Pese a la gran importancia que revisten las Huellas de Acahualinca en la historia natural de Nicaragua, las autoridades de Managua le han dado poca atención, lo que ha incidido en el peligroso deterioro del sitio ubicado al sur de la capital. Este Patrimonio Nacional no cuenta con una promoción turística para que el turista extranjero conozca este sitio de capital importancia, ya que es uno de los vestigios más antiguos de la presencia del hombre en tierras americanas. Acerca de la promoción turística de este sitio histórico, Bayardo Granados Doña catedrático de la Universidad de Ciencias Comerciales (UCC), dijo que “el problema fundamental podría ser que el sitio como tal no funciona como una empresa, sino que depende de un presupuesto y esto ahoga cualquier intento de mejoramiento y promoción del Museo como tal; hay que tratar de mejorar la imagen del lugar donde se ubica, ya que se cree que es un sitio peligroso y con mal olor por estar cerca de la costa del Lago de Managua. Añadió que “para hacer una promoción turística del sitio es necesario mejorar el edificio, los guías, etc. La promoción turística de este tipo de museo no es masiva. Hay que elaborar una Página Web y coordinar la promoción con el INC y el Intur”. El proyecto Museo Huellas de Acahualinca Ante la indiferencia de los diferentes gobiernos como de las autoridades culturales, la Fundación Hugo Palma Ibarra preparó el proyecto “Puesta en Valor del Sitio Arqueológico Huellas de Acahualinca”, el cual será presentado en el mes de mayo. Dentro de algunos objetivos plasmados por la Fundación están el mejoramiento de la infraestructura, para preservar el sitio de agentes naturales, realizar despliegue museográfico, basado en estudio museológico para que el sitio cuente con un adecuado enfoque didáctico y científico. Involucrar al barrio como factor social del cambio, protección y orgullo del sitio. Crear una estructura que permita al público, sobre todo escolar disfrutar del lugar como bien arqueológico, pero que contribuya al desarrollo de otro tipo de actividades colaterales de estudio y proyección cultural.
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