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MUSEOS Y GALERIAS DE NICARAGUA


 
 
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DE VALORES DEL TEATRO


 

 
 
  • www.manfut.org...En cada lugar...algo especial
    PALACIO NACIONAL DE CULTURA DE NICARAGUA
    CINEMATECA DE NICARAGUA

    TEATRO 1 ' 2 ' 3 ' 4.
    COMEDIA NACIONAL EDICIONES, Prof. Socorro Bonilla Castellón Dirección y Producción, Lic. Juan Carlos Alemán Redacción y Arte, Editorial Vilma Revistas del 1 al 4.
    Internet versión Eduardo Manfutt para www.manfut.org
     
     
  • Pina del Carmen 
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  •   Salomón Alarcón Lindo
  •   Moisés Romero Norori
  •   Ivón García
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  •   Valentín Castillo
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  •   Mayra Bonilla Martínez
  •   Xiomara Centeno
  •   Salomón Morales
  •   Erasmo Alizaga
  •   Néstor Méndez
  •   Marina Obregón Alemán
  • Ernesto Robleto Fallas

  •   José Arias García

    todas estas fotografías han sido generosamente facilitadas por el Centro Cultural Nicaragua...fotos antiguas de Actores de Nicaragua..envie sus propia vieja memoria histórica, 

    Internet para Nika www.manfut.org,Eduardo Manfut P.

    DE LA GUERRA FEROZ ENTRE
    TIO COYOTE Y TIO CONEJO

    Comedia en un solo acto basada en una narración folklórica de nuestro pueblo.
     


    PERSONAJES

    Por orden de aparición:

    TIO COYOTE
    POCOYO 1o. (masculino) 
    POCOYO 2o. (femenino) 
    TIO CONEJO 
    TIA ZORRA 
    TIGRE
    LEON
    LAGARTO (caimán) 
    VIEJA DEL SANDIYAL


    (GRILLOS, COCOROCA, AVISPAS, etc.; se utilizarán efectos especiales)

    (Cada personaje llevará un traje que lo identifique como tal. A veces bastará con insinuarlo, asi en e! CONEJO)

    orejas largas, rabito blanco. O el COYOTE, cola larga, hocico con colmillos. EL TIGRE, orejas cortas, traje manchado en amarillo y negro, mirada verde; en fin cada Director con su personal, sustituirán las deficiencias de ambiente local donde se desarrolle o desenvuelva la presente comedia.

    Al abrirse el telón se escucha una música lejana, popular, tal vez en alguna casa donde celebran algo. Ya ha anochecido y hay una hermosa luna de verano.

    TIO COYOTE cruza el escenario en su trotar incansable por interminables llanuras, en este momento disminuir luz de la luna y hacer sugerencia de que una nube medio la ha ocultado. Cesa la música, sólo queda la Ilanui solitaria y a lo lejos se oye el aullido de TIO COYOTE:

    GUAIJI (JUUUUUUUU... Guauuuuuuuuuuu... Guauuuuuuuuuuu...

    Es posible intercalar otros sonidos propios de la noche; ejemplo, un POCOYO que canta.

    Aparece el Pocoyo femenino, desde el fondo del escenario inicia sus movimientos de danza, hacia el público.

    Sale el Pocoyo masculino de la misma manera encontrándose ambos en el centro de la escena, cerca del público, cantando:)

    POCOYO 1o.: ¡Caballero! (Voz aguda)

    POCOYO 2o.: ¡Mi dinero! (otro tono de voz)

    POCOYO 1o.: ¡Caballero! POCOYO 20.: ¡Mi dinero!

    (incluir grillos y otros insectos. El canto de una COCOROCA)

    Corocococococococococo..- corocococococo

    Todo esto muy discretamente; nuevo aullido de TIO COYOTE, lejanísimo,

    Guauuuuuuuuu....

    Entra TIO CONEJO saltando indistintamente, con saltitos cort apoya a un tronco seco de jícaro.

    Lleva colgado a su homlzurroncito. Recoge dos jícaros redondos y juega con ellos tirándolos hacia arriba.

    Bosteza.

    Va sacando del zurrón frutas propias del verano: jocotes, guayabas, nísperos, un pedazo de sandía que deja a un lado y de todas prueba un poco.

    TIO CONEJO: (Socarrón)

    Tío Coyote quiere ser mi amigo
    para darme un castigo.
    Enemigo declarado
    que siempre está burlado;
    con un diente quebrado
    o la cola quemada
    o su panza reventada
    de tanto beber agua en la quebrada.
    Si le tiro un zapote le quiebro un colmillote.
    Si lo invito a un casamiento sale gritando al viento.
    Y en este momento (Mira la luna)
    no sé lo que trama su débil pensamiento.
    Por ahora voy donde mi vecino
    a contar cuentos de camino.

    TIA ZORRA: Este Conejo me ha despistado.
    He andado de guanaca por todos lados
    y no lo he encontrado.
    ¡Claro! Yo sé que él cambia a cada
    rato de casa.
    (Como quien da en lo cierto)
    ¡Eso es lo que pasa! (pausa)

    Pero aquí debe andar ese embustero.... majadero.
    En algún rincón debe estar. (busca)
    Como el bandido nunca camina recto
    y siempre corre dando un salto aquí
    y otro por allá
    y otro por este lado (lo imita con torpeza)
    nunca sabe una por donde seguirle las huellas.

    (El Conejo sale y por la espalda le da con un jícaro seco y ríe en son de burla. TIA ZORRA se voltea asustada y hace gestos admonitivos con el dedo.)

    TIA ZORRA: (regañona)
    Un día vas a pagar todas tus zanganadas.
    Ya son muchas tus pasadas
    y todavía no he conocido a ningún dundo
    que no tenga una queja de vos en este mundo.
    Vas a ver TIO CONEJO
    si no seguís mi consejo. (Calla. Teme haberse extralimitado.)

    TIO CONEJO: (Ha puesto el zurrón colgado al tronco del jícaro y se abanica con ramitas verdes)
    ¿Decía, TIA ZORRA? (pausa)
    Usted siempre oportuna
    visitándome a la luz de la luna.

    (TIO CONEJO bosteza y la mira con el rabo del ojo.
    La TIA ZORRA hipócritamente lo imita)
    Siéntese, perdone mi pereza
    ¿Usted también bosteza?
    ¡Ah! es el calor
    que hace hoy. (Se abanica)
    ¿Quiere un jocote sazón de mi zurrón?
    (Intenta alcanzarlo.)

    TIA ZORRA: (Rápida:) Gracias. No, ya cené
    (Hacia el público)
    Y además no confío en usté.

    TIO CONEJO: (Displicente.) ¿Y qué se le ofrecía... TIA?

    TIA ZORRA: (Melosa.) Pues verá... Pero qué tonta soy, no le he preguntado por su primo.

    TIO CONEJO: ¿Mi vecino?

    TIA ZORRA: No ... el otro ... el que me jugó aquella mala pasada

    TIO CONEJO: (Inocente) De ese no sé nada.

    (TIA ZORRA está incómoda porque no encuentra la manera de entablar conversación y revelar a lo que llega verdaderamente.)

    TIA ZORRA: (Decidida.) TIO CONEJO, usted ha hecho barbaridades, verdad?

    TIO CONEJO: (Siempre inocente.)
    Pues no. He vivido pobremente en esta cueva
    recibiendo al que llega.

    TIA ZORRA: (Falsamente acusativa.)
    ¿Y lo de la visita a Tata Dios?
    ¿Y lo que hizo al pobre TIO TIGRE?
    ¿Al pobre LEON, al pobre TIO LAGARTO, a la VIEJA DEL SANDIYAL?

    TIO CONEJO: No sé. Será alguna leyenda popular.

    TIA ZORRA: Pues verá,
    ¡Ahora vengo a decirle la verdá!

    TIO CONEJO: ¿De qué se trata,
    alguna metida de pata?

    TIA ZORRA: (Sentenciosa.) Todos los
    animales de esta región,
    sin excepción,
    ¡le van a declarar la guerra!

    TIO CONEJO: (Extrañado.) ¿A mí, un pobre animalito indefenso?

    TIA ZORRA: ¡A usted, que tiene más trucos que Pedro Urdemales!

    TIO CONEJO: (Falsamente lastimoso.)
    Pues qué vamos a hacer.
    Haré la espera aquí en mi madriguera.
    ¿Y a usted ZORRA majadera guatusera
    la enviaron de mensajera?

    TIA ZORRA: (Herida y descubierta.)
    No... Yo como amiga suya vinea prevenirle...
    Por favor, sea agradecido...
     

    TIO CONEJO: Pues dígales a esos malvados
    que acepto la guerra:
    pero si salen derrotados
    que no vuelvan a esta tierra.

    (Indica a la TIA ZORRA que se marche; ésta se despide con mucha zalamería. TIO CONEJO queda meditando, cuelga su hamaquita y con una escoba de hierbajos secos limpia la entrada de la cueva.

    Música.

    De pronto de un salto, toma apresuradamente una alforja que se supone saca de su cueva y siempre zigzagueante sale con mucha premura.

    Aparece TIO COYOTE, pensativo y preocupado;

    da vueltas en el escenario;

    música suavísima.

    Bajar intensidad de la luz.

    TIO COYOTE busca en la llanura al TIO CONEJO; aúlla)

    GUAuuuuuuuuuuu... GUAuuuuuuuuuuuu... GUAuuuuuuuuuuuuuu....

    TIO COYOTE: (Cantando y hablado:)

    Yo soy un pobre COYOTE estrafalario y solitario
    para ganar mi comida
    tengo que andar de abajo-arriba. (Tono filosófico)
    Mi vida es una vida perdida
    en este llano inhumano:
    hasta ese pedacito de CONEJO
    cree que soy un pendejo.
    No soy fiera ni salvaje
    y mi traje
    es el de un simple canino
    trotando el mismo camino.
    En venganza
    he organizado esta matanza.
    Si salgo mal
    seré un pobre animal
    y perderé el último vestigio
    de mi prestigio.
    Mi historia
    será denigratoria
    y COYOTE dirán a aquel sin oficio
    ni beneficio

    (Aúlla y desaparece.

    La luz de la luna vuelve a intensificarse:

    silencio corto.

    Comienza una marcha guerrera que aumenta el volumen poco a poco.

    EL T/O CONEJO entra con su alforja repleta de jícaros y los vacía a la entradade su cueva.

    Sale marcando el paso al ritmo de la música y entra nuevamente,

    para repetir dos veces más, por diferentes entradas.

    Saca agua de una tinajita,

    bebe y descansa, secándose el sudor de la frente.

    De ser posible,

    sentarse en su hamaca y dar unos meciditos;

    si no apoyado en su tronco de jícaro.

    Música disminuye

    aparece TIA ZORRA, siempre zalamera e hipócrita.)

    TIA ZORRA: ¡Hola TIO CONEJO, lo veo muy tranquilo!

    TIO CONEJO: (Displicente.) Así es. El que no las debe no las teme.

    TIA ZORRA: (Falsamente preocupada.) ¡La guerra es un hecho
    y están a su acecho!

    TIO CONEJO: Está bien, que vengan
    para que se entretengan.
    Que me busquen
    para que se asusten.

    TIA ZORRA: TIO CONEJO:
    no deseara estar en su pellejo. (Pausa.)
    ¿Y Cuáles son sus armas? ¿Se podría saber?

    (Aquí demuestra indecisión e hipocresía, además de la pretención de estar con los dos bandos.)

    TIO CONEJO: No. eso no lo digo.
    Yo trabajo sólo con mi inteligencia.
    Tenga paciencia. ¡Paciencia!
    Para empezar sólo tengo esos calabacitos de jícaros.

    TIA ZORRA: (Asustada.)
    ¿Y con eso piensa combatir y contraatacar? ¡Eso es nada!
    ¡Con eso no mata ni a un Zorro-cola-pelada!
     

    TIO CONEJO: Yo sé mi cuento.
     

    TIA ZORRA: (Queriendo sobornarlo.) ¿Puedo probar uno?

    TIO CONEJO: Cuando vuelva, como amigo, le diré mi secreto. (Tratándola con cierta complicidad.) Y le diré la contra.

    (Se escuchan lejanos rataplanes de tambores y toques de clarines.

    LA TIA ZORRA está nerviosa y procura despedirse rápidamente pero guardando cierta cortesía.

    TIO CONEJO hace que no entiende de este asunto.

    Por fin TIA ZORRA dice:)

    TIA ZORRA: ¡Adiós, TIO CONEJO!
    Ya sabe que
    si vengo es por compromiso.
    Usted me conoce; como amiga, yo de
    todo le aviso.

    (Sale sin más cortesía.

    La luna a veces es opaca y otras de una claridad deslumbrante;
    siempre con ese poético toque nocturno.
    El aparato marcial aumenta.
    TIO CONEJO observa a todos lados, pero con absoluta seguridad en sí mismo.
    El estruendo bélico llega a su culminación y aparecen marchando con gran vanidad:

    TIO supuesta retaguardia;

    LA VIEJA DEL SANDIYAL, gesticulando y diciendo frases que nadie entienden o que se entiende a medias; ejemplo:)

    VIEJA DEL SANDIYAL: ¡Si! ¡Ahora va a ver este Conejo bandido! ii
    Me las paga!!
    ¿Habrase visto?
    ¡Arruinarme mi sandiyal!
    ¡Quedar mal con Tata Cura! (Al público)
    ¿Han visto ustedes?
    ¡Se ha cagado en mis sandías!

    (Música de redoble.

    Los animales avanzan.

    TIA ZORRA tocando un tamborcito que reproduzca este redoble:

    Terengue tengue terengue tengue

    Siempre estará rezagado,

    como temiendo algo imprevisible y peligroso.
    Su recelo será notorio.
    Dar efecto en grabación, de que el ejército es muy numeroso y lo visible en escena es solamente el alto comando, por decirlo así.

    TIO CONEJO los queda viendo como para darles ánimo.

    El estruendo marcial va cesando poco a poco.

    Sólo el tamborcito de la TIA ZORRA es lo que se oye.

    Cuando todos están de frente a TIO CONEJO, TIO COYOTE, estará preparando el comienzo de una arenga.

    TIO CONEJO ya tiene un calabazo en la mano y quitándole un tapón de olote lo lanza a los dirigentes del batallón.

    Continúa cogiendo calabazos, y, destapándoles, tira estratégicamente a todos lados.

    El efecto no se hace esperar:

    ¡SON AVISPAS! A los piquetazos todos se revuelvan y gritan.

    Pican por todo el cuerpo: ojos, nariz, brazos, cabeza.

    Un grito de la VIEJA DEL SADIYAL se destaca:)

    VIEJA DEL SANDIYAL: ¡Me están matando Catalas y Ahogadoras!!
    Ay, ay, ay, ...ay,... (Se revuelca en el suelo.)

    (Hay un desbande total.

    TIA ZORRA ha tirado su tamborcito.

    TIO CONEJO, riéndose, tira calabazos al piso.

    EL COYOTE aúlla,

    el TIGRE ruge,

    el LEON se queja,

    la VIEJA grita,

    LAGARTO patalea,

    TIA ZORRA pide auxilio

    y TIO CONEJO contesta:)

    TIO CONEJO: ii Métase al río, TIA ZORRA!! Ja, ja, ja, ja, ja...ja...

    (Sale corriendo y se oye el ruido que produce el agua cuando cae un cuerpo pesado.

    TIO CONEJO sale dando saltitos y cae el

    Solamente se escucha una música burlesca.)
     

    TEL ON
    Autor: Octavio Robleto
     
     
     
     

    internet: Eduardo Manfut P  Diciembre 2000 revisada Octubre 2008